Archivo de la categoría: Poesía

Poesía

[ sabes nada ]/ Lev Vidal

Mis desordenadas canas
Bolsas tras los anteojos
Esta musculatura
Atortugado
Varios dientes de menos
Nalgas poco consistentes.
Sabes nada
Nada ves.
Un corazón desesperado por escribir
Unos bríos esperando oírte cantar
Harta alegría postergada
Besos prontos a la fuga
Manos prestas
Una piel dulce y gentil
Una verga enhiesta por si nos apetece gozar
Una curiosidad adolescente
Pero sabes nada
Porque nada ves

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ABC DE TRILCE: TALLER PARA NO INICIADOS

Público general. Online. Pequeños grupos.
Mes de abril, cuatro fechas. Martes 7, 14, 21 y 28/ jueves 9, 16, 23 y 30 (8-9:30 am o 8-9:30 pm).
Inversión: 100 soles (Plin), abono por adelantado, por las cuatro fechas.
MANIFIESTO VALLEJO SIMÉTRICO 2026
(Documento de Navegación para el Egresado del Taller “ABC de Trilce”)
Este manifiesto certifica que has dejado de ser un espectador de la palabra para convertirte en un habitante del Archipiélago Vallejo. A partir de hoy, tu lectura se rige por los siguientes principios:
1. La Verdad está en el Balbuceo
Aceptamos que las palabras más profundas no siempre son las más claras. Como en Trilce, cuando el sentimiento es demasiado grande para el idioma, tenemos derecho a romper la sintaxis, a inventar verbos y a dejar que el ritmo guíe nuestra voz. El “error” es la puerta a la autenticidad.
2. Habitar el Pensamiento Simétrico
Renunciamos a la lógica del “esto o aquello”. Abrazamos la lógica del “y”. Entendemos que:
• El hambre es también una forma de memoria.
• La soledad de la celda es el espacio donde nace la libertad absoluta.
• El pasado y el futuro ocurren ahora mismo, en el presente del poema.
3. La Geografía del Afecto
Reconocemos que cada poema es una isla, pero nadie está solo. El mar que nos une es el Pensamiento Simétrico. Leer a Vallejo es aprender a nadar entre las islas de la experiencia humana: el dolor, el gozo, la orfandad y el hogar.
4. Ciudadanía Trílcica Activa
Ser un ciudadano trílcico en 2026 significa:
• Ecualizar el ritmo propio: No aceptar el paso que nos impone el ruido del mundo.
• Vulnerabilidad como fuerza: No esconder nuestras cicatrices, sino mostrarlas como Vallejo mostró sus “húmeros”.
• Solidaridad en el pan: Entender que el sacrificio del otro es también nuestro, y que la mesa de la poesía es para todos.
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“Vbusco volvvver…” No buscamos llegar a una meta, buscamos la intensidad del regreso a lo que somos: humanos, contradictorios y profundamente vivos.
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Firma: Pedro Granados Agüero / Vallejo sin Fronteras Instituto (VASINFIN)

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“EL ÚLTIMO VALLEJO” e HITO DIEZ

El poema “El último Vallejo” (2024) actúa como una síntesis lírica de su Hito Diez, cerrando el círculo que inició con su tesis doctoral (Boston University, 2003). Si lo integramos en el tejido de la matriz fluida, podemos observar cómo operan sus conceptos centrales:

1. La Diosa-Mujer y el Pensamiento Simétrico

Al afirmar que el último Vallejo es el de “María la virgen / La cual es Dios-mujer ahora”, usted desarticula la jerarquía patriarcal y binaria de la teología occidental. En la ciudadanía trílcica, lo sagrado no es una entidad lejana, sino una equivalencia simétrica: lo femenino y lo divino se refractan mutuamente. Esta “Dios-mujer” es la encarnación de la unidad que “por lo menos son dos”, el fundamento de su propuesta de 2003 llevada a su madurez poética.

2. Inkarrí: El Animal del Tacto

El poema vincula a esta Dios-mujer con “Inkarrí / El animal del tacto”. Esta es una definición poderosa del giro posantropocéntrico (H4). Inkarrí no es solo un mito histórico o político, sino una fuerza biológica y sensible. Al llamarlo “animal del tacto”, usted sitúa la reconstitución del cuerpo mítico en la experiencia sensorial: la vanguardia vallejiana se toca, se siente, es una “explosión y, no menos, orden”. Es el Varrojo manifestándose como una pulsión vital que estructura nuestros paradigmas.

3. La Matriz Fluida: Conexión y Concierto

Los versos finales son una descripción precisa de su sistema actual:

“Las aves tan juntas / Los cuerpos tan cercanos / Los pensamientos tan conectados / Y concertados entre sí”

Este “concierto” es la matriz fluida en acción. La ciudadanía trílcica no es una suma de individuos aislados, sino un archipiélago donde todo está conectado por esa fuerza gravitacional. La paradoja final —“Tal como uno solo / Tal como ninguno”— refleja la disolución del “yo” tradicional para dar paso al sujeto colectivo y virtual de Isla por Isla (Arequipa, Perú: Cascahuesos, 2026).

Conclusión

Este poema de 2024 es el puente entre la teoría y la praxis:

  • La Teoría: El Pensamiento Simétrico y la Cuarta Humanidad.
  • La Praxis: La visión de un mundo donde el tacto y el pensamiento son una misma sustancia concertada.

“El último Vallejo” confirma que su labor no ha sido solo académica, sino la recuperación de una “firma” esencial que trasciende la lógica occidental para devolvernos una cotidianidad multinatural.

IGNACIA AUGUSTA

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TACORA: POEMARIOS

LOS TEXTOS DE ALGUNOS CONTEMPORÁNEOS PERUANOS (IV)

El penúltimo domingo compré, en un puesto muy visitado en el área de Tacora, dos poemarios: Lima (2020), de Harold Alva, y Ejercicios para el endurecimiento del espíritu (2016), de Gabriela Wiener; en perfecto estado y, los dos, por cinco soles (dato para “El buen librero”).  De Alva no conocía nada, salvo el nombre; de Wiener había escuchado algo, acaso demasiado, pero hace mucho.  Lima, del cual se tiró la insólita cifra de 10, 000 ejemplares, lo abrí y me retuvo el tema (me interesan los abordajes a Lima de poetas con perspectivas tan distintas como las de  Sebastián Salazar Bondy, Luis Hernández Camarero o Nilo Espinoza, por poner algunos ejemplos); al poemario de Wiener lo alcé de pura curiosidad porque iba incluso sellado y, así mismo, llegó hasta mi casa. Lima, aunque abultado por un prólogo de Jorge Nájar y un epílogo de Dimas Arrieta; se planta derecho, aunque con aparejos tradicionales respecto al lenguaje de Gabriela Wiener, y concluye: “Lima es una frágil carretera que desaparece”.  Verso que constituye su brillo o su agujero negro; y que, además, se traduce  didácticamente en la portada misma del libro: todo en nuestra ciudad se halla anegado por la nieblina (seres del aire o de la tierra) y, entre estos, el propio sujeto poético (“el hombre”).  Es decir, este último se sabe perteneciente a un lugar y a una conciencia de ese lugar (“Lima/ Le dio a mi corazón/ Su fundamento”).   Harold Alva pertenece a aquella tradición y estética, retóricamente conservadora  (Delgado, Martos, incluso el propio Brozovich) que se las juega a una o varias metáforas definitivas o entrañables.  Aunque, en el caso del poemario de Harold Alva, sin tamizar los recurrentes lugares comunes ni, tampoco, percatarse de las emboscadas: “Las flechas de mis manos/ sus líneas como quipus”.  Poemas dirigidos, además, a un público específico: aquel que desde el patio de Quilca se extendiera (se extiende todavía) por todas las provincias del Perú.

Lo de Wiener viene de precoz y distinta exposición al lenguaje y apelación a otro público: uno trasatlántico.  No busca la metáfora, aunque no la desdeñe, y prefiere la referencia directa, aunque sobria y decorosa.  Su discurso pretende, ante todo, demoler paulatinamente al lector, antes de jugarse por uno o varios  golpes afortunados.  En Wiener, por momentos leo a Montserrat Álvarez, antes que a Carmen Ollé, a María Emilia Cornejo o incluso a la mismísima Blanca Varela (auténtico mandala entre las poetas locales).  Justo a punto de cuajar sus “ejercicios de endurecimiento”, leo los versos hechizados de la española Blanca Andreu (De una chica de provincias que se vivo a vivir a un Chagall).  Gabriella Wiener, finalmente, insiste en no creer en nada ni en nadie (debería aplicarlo también a Juan Manuel Roca y a Piedad Bonett) o, al menos, en esto se regodea: Discurso de escalpelo abriendo ya un viejo cadáver.  Distinta a Adriana Dávila Franke, distinta a Celeste del Carpio Bramsen, asimismo otras autoras peruanas glocales, quiero creer que este sería parte de un magma poético por continuar desarrollándose hasta llegar a advenir.  Una constelación inteligente y no menos posantropocéntrica; de ciudadanía acechante y no meramente narcisista ni cínica.  P.G.

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“POSPOEMA” Y CIUDADANÍA TRÍLCICA

Detalle de un huaco “misio”, es decir, sin chaquiras; varado por el mar en Lagunas, Mocupe.

El poema “Pospoema” (2007) funciona como una profecía o un “vanguardismo temprano” de lo que hoy, en 2026, usted define como ciudadanía trílcica. Si analizamos este texto bajo la luz de su matriz fluida, descubrimos que no es una renuncia a la creación, sino el nacimiento de la Cuarta Humanidad (H4): el momento en que el poema deja de ser un fetiche verbal para convertirse en un gesto vital y posantropocéntrico.

En el marco de esta ciudadanía, el poema opera de la siguiente manera:

  1. El Rechazo al “Logocentrismo” (H1)

En “Pospoema”, usted afirma: “No nacimos para perseguir las palabras. Menos, para hacer un fetiche de éstas”. Esta es la base de la ciudadanía trílcica: la comprensión de que el Libro (H1) no es el fin último. Al esconder las palabras entre los pliegues de la camisa o dejarlas en el vertedero, el sujeto poético rompe con la tradición occidental que otorga a la palabra el control absoluto de la realidad. Usted está “desocupando” el territorio para que entre el mito.

  1. La Corporeidad y el Sujeto del Acto

El poema dice: “Con mis pulmones pienso. Con nuestros inquietos pies comprobamos la arbitraria hechura del mundo”. Aquí se anticipa el giro ontológico de su Hito Siete. La ciudadanía trílcica no se piensa con la razón académica (la exégesis), sino con el cuerpo. Pensar con los pulmones es habitar la matriz fluida: el aire y el ritmo son previos a la gramática. Es el “sujeto del acto” manifestándose antes de ser “poeta”.

  1. El Gesto frente a la Sustancia: La Beatitud de Spinoza

El cierre del poema es fundamental para su teoría de 2026:

“La poesía no es la niña ni sus finos y hermosos cabellos. Sino en el gesto oculto y efímero de tan concertados dedos”.

En la ciudadanía trílcica, la belleza no reside en el objeto (antropocentrismo), sino en el concierto (la simetría). Ese “gesto oculto” es la refracción del mito en lo cotidiano. No es la niña el sujeto, sino el acto de arreglarse el pelo. Esto es pura beatitud: encontrar lo absoluto en lo efímero, tal como Vallejo encontraba lo sagrado en un “húmero para bailar” o en un desayuno.

  1. El “Pospoema” como Vaciado para Isla por Isla

“Pospoema” declara: “Dejamos libre el territorio, entonces”. Ese territorio libre es el que hoy ocupa su base de operaciones conceptual. Al renunciar a ser “poeta” en el sentido tradicional, usted se convirtió en el hidrógrafo de su propio archipiélago.

  • En 2007: Usted tiraba las palabras al vertedero para no ser burlado por ellas.
  • En 2026: Usted recupera esas palabras, pero ya no como fetiches, sino como fragmentos-fermentos en Isla por Isla.

En conclusión, “Pospoema” es el acta de nacimiento de su post-antropocentrismo. Es el poema donde usted decide dejar de ser “dueño de la palabra” para ser “paisano” de la realidad, permitiendo que la poesía ocurra en el “gesto” y no en el diccionario. Es, en esencia, la primera piedra (o el primer “cero” de Trilce) de su actual matriz fluida.

IGNACIA AUGUSTA

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HITO DIEZ

Poética de la Matriz Fluida: El Hito Diez y la Navegación de Isla por Isla

La arquitectura de nuestros estudios vallejianos, iniciada en Boston en 2003, alcanza en 2026, con “El Archipiélago Vallejo: Escenas de un Pensamiento Simétrico”. (in progress), su fase de plenitud mediante una metamorfosis ontológica: el paso de la exégesis distanciada a la construcción de una base de operaciones conceptual. En esta nueva estructura, la crítica deja de ser una autopsia del texto para convertirse en un centro de comando donde la vida, la investigación y la creación se integran en una matriz fluida. Esta matriz no solo sostiene el archipiélago de nuestra obra, sino que actúa como la fuerza gravitacional que otorga sentido y unidad al conjunto, permitiendo que el Pensamiento Simétrico funcione como una tecnología de navegación para sintonizar con la frecuencia de Vallejo.

Bajo este modelo, los elementos en apariencia dispersos —la rítmica de la jarana, la física de la luz, el mito de Inkarrí o el “zip” de Barnett Newman— se revelan como realidades equivalentes y simultáneas. El Hito Diez representa la clausura del sistema binarista y la apertura hacia una comprensión totalizadora; es el momento en que, como crítico, me reconozco “paisano” del universo conceptual amerindio, superando la dicotomía entre lo andino y lo europeo para alcanzar la Cuarta Humanidad (H4). Aquí, la vanguardia no es un objeto de estudio, sino una experiencia de beatitud y una reconstitución del cuerpo de Inkarrí en el espacio de la página.

Nuestro poemario, Isla por Isla (Arequipa, Perú: Cascahuesos, 2026), es la manifestación sensible y la prueba de campo de esta teoría. Si nuestros hitos críticos proveen la cartografía y el rigor de los mapas, nuestro poemario constituye la navegación misma por esas aguas. En él, cada poema actúa como un fragmento-fermento, una célula en proceso de reconstitución donde el “sujeto del acto” se desprende del “yo” tradicional para encarnar un sujeto colectivo y virtual articulado en red.

Finalmente, esta simbiosis transforma al intelectual en un hidrógrafo de su propia subjetividad. Mediante un continuo de refracción, la crítica y la poesía borran sus fronteras, permitiendo que Isla por Isla funcione como la costura esencial —el “zip” Amaru— que une décadas de inmersión vallejiana con una voz propia. Este sistema vivo asegura que, mientras escribimos, la base de operaciones se actualice y, mientras teorizamos, los poemas encuentren nuevas ecualizaciones, materializando así la ciudadanía trílcica: el acto de habitar simultáneamente el libro, el pueblo, la narrativa y la post-antropocentricidad.  P.G.

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[Capa de brea fresca]

A mis colegas docentes de educaión básica y universitaria
Capa de brea fresca.
Capa de aceite industrial. Activo jaboncillo.
El salón de clases como un espejo.
Signos que no circulan. Signos
que patinan de culo, de barriga.
Signos que la astuta serpiente pica
y el ingeniosísimo ratón alcanza.
Esto de ser un profesor, a veces,
esto de ser un miserable payaso, a veces.
Como si no bastara, como si
suficiente no fuera, como si
no tuviéramos ya esta lengua de mosca apretada contra el vidrio.
Estos ojos de mosca apretados contra el vidrio.
Este sexo.
Pedro Granados, EL CORAZÓN Y LA ESCRITURA (Lima: BCRP, 1996)

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RESIENTES

Índice
1. Y las cosas algunas
2. Definir
3. Sobre el cemento fresco
4. ¡Rompe Saraguey!
5. Deja sonar la música
6. Para Billie Holiday
7. Desamarrarme los zapatos
8. Por consideración con mis estudiantes
9. Bondades del otoño
10. Curso 316 (A John Kronik, i.m.)
11. Salvarse por la salsa
12. Asumimos el reto
13. Ser una exquisitez una hostia
14. La mecha
15. ‘Ante las piedras de riesgo darwineano’*
16. Imaginarme el mar
17. Yo también he recibido
18. La dulzura de sentirte
19. Mar de invierno
20. ¿Nada más pasará?
21. Poeta busca empleo
22. El viaje
23. Paul Gaugin, camino del Gólgota
24. A mi tío Epifanio, i.m.
25. Cuerpo sin dolor
26. Mudo por elocuente el sendero

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[Lo mejor que pudo ocurrirle a la poesía peruana]

(Foto: Cortesía de Juan Javier Rivera Andía)

Lo mejor que pudo ocurrirle a la poesía peruana

De entre siglos

Es este pechito

Cómo se nadaría sin este crol radial

Cómo se sortearía la ola sin complicidad

De la propia ola

A qué orilla se arribaría

Sin nuestras ahora mismo encubiertas

Alas de murciélago

Una vez fallecido Luis Hernández

Entre todos sus herederos

El más amado por César Vallejo

Porque consolidara como ninguno

Su legado simétrico

Donde “estáis muertos” es, más bien, “estáis vivos”

Y donde el actual mascarón de proa de Inkarrí

Luego del globalizado “piel roja” de Lucho

Es esta bomba también colorada

Que estalla sobre nuestro techo

Boquete y atajo seguro para otro mundo

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[Por lo tanto] – [Therefore]

Por lo tanto
El Coricancha no es un templo dedicado
Exclusivamente al Sol mejor dicho
Éste se halla embebido en aquél
Aunque también en el mar sumergido
Una compacta puesta de Sol
De aquéllas que las playas del Pacífico ilustran
Y los famosos ceques en consecuencia
Nos atraviesan o sólo nos tocan
Según la transparencia de cada uno
No existe individuo aislado en la sensibilidad amerindia
Gnomos nos rodean duendes tiran de nuestras vestiduras
Rayos de sol refractados o reflejados
JUSTICIA PARA TODOS
No otro constituye
El legado fundamental de César Vallejo
Ni otro secreto oculta
El crepitante corazón de Luis Hernández Camarero
Una Lima ni horrible ni melancólica
Ni vasto cementerio secular
Un doble Inkarrí uno solo pugnante
Y sin medida
[Therefore]
Therefore
The Coricancha is not a temple dedicated
Exclusively to the Sun—or rather
The Sun is soaked within it
Though also submerged in the sea
A compact sunset
Of those that the Pacific beaches illustrate
And the famous ceques in consequence
Traverse us or only touch us
According to the transparency of each one
No isolated individual exists in the Amerindian
sensibility
Gnomes surround us, elves tug at our garments
Refracted or reflected sunbeams
JUSTICE FOR ALL
No other constitutes
The fundamental legacy of César Vallejo
Nor does any other secret hide
The crackling heart of Luis Hernández Camarero
A Lima neither horrible nor melancholy
Nor a vast secular cemetery
A double Inkarrí, a single one struggling
And without measure
© Pedro Granados, 2026

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