Archivo por meses: Mayo 2010

¿Últimos poemas de Tobi?

Cristóbal “Tobi” Kanashiro (Colán, Piura-Perú, 1988). Presentará su primer poemario, El pez solar, el viernes 18 de junio (7 pm.), en el aula 217 del pabellón Z de la Pontificia Universidad Católica del Perú. La invitación también se extiende al público en general, previa presentación del DNI en la entrada de la Universidad.

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Amanecer junto a ella

La vi en la mañana
La vi al despertar
Me asustó su mano
Y su pelo
Pero sabía quien era
Y me sentí bien

Iba caminando

Iba caminando
No frustraba mis pasos
Caminaba sin cesar
Hasta que tropiezo en el camino
O-yos-oí
Con la suela del zapato

Enfermedad

Una historia llamada sol
Y una vida por la luna
Que pronto sabré
Come papa
Vamos a fumar un cigarrillo

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POESÍA ECUATORIANA POST ALFAGUARA

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Iván Carvajal (San Gabriel, Ecuador, 1948)

El título alude a la antología de poesía ecuatoriana que hace, justo un año, publicara la editorial Alfaguara de España. Dicha antología reunió 49 poetas del siglo XX de dicho país y estuvo al cuidado de Iván Carvajal, conocido poeta-profesor que asimismo firma el prólogo del libro, como de Raúl Pacheco, editor y bibliotecario. Carvajal, aquí, confirma unos hitos poéticos ya canónicos (Medardo Ángel Silva, el José María Eguren norteño; el vallejiano, pero sin duda con voz propia, César Dávila Andrade; y el certero Jorge Enrique Adoum, escritor bien documentado y auténtico científico de sus versos, aunque no menos y acaso permanente secretario de Neruda) hasta otros autores más jóvenes que, según estos antologadores, parecerían apuntar a lo seguro; es decir, poetas que tarde o temprano constituirán parte indiscutible del parnaso nacional. Eso sí, nos llama la atención lo no tan bien presentado que figura aquí, y es probable no sea el único caso, el excelente Alfredo Gangotena (1904-1944) –caso muy similar a nuestro César Moro que escribió gran parte de su poesía en francés–; aunque una traducción es siempre otra versión, en lo personal prefiero al Gangotena de los poemas cortos, tipo “Arco iris”, y no al de los versículos de gran formato que son lo que de él hallamos más en este volumen. Otros dos autores canónicos en esta antología podrían ser el propio Iván Carvajal, de algún modo neo-modernista o en la estela de Medardo Ángel Silva, y uno no menos vallejiano (y no nerudiano, felizmente) como Iván Oñate. Entre los autores mucho más jóvenes, nos ha emocionado comprobar que César Eduardo Carrión (1976) es también verdadero poeta, es decir, no sólo excelente persona; creemos es uno –¿de los varios?– muy atinadamente presentados por Carvajal y Pacheco ya que el último poemario de aquél, Limalla babélica (Quito: Eskeletra, 2009), a contrapelo del tono menor y sutileza de corte sologureneano anteriores, luce ampuloso y en exceso retórico para nuestro gusto. En fin, también nos ha entusiasmado mucho encontrar entre las páginas de esta antología una excelente poeta como María Fernanda Espinosa (1964), cuyos versos –claro, junto a los de algunos otros– justifican la existencia misma de este libro; por ejemplo, PIRÚ: “En el Pirú/ Faltan palabras/ Para nombrar ciertas cosas// La gente dice/ del pecho su atrás/ para nombrar espalda/ o dicen/ del agua su duro/ en lugar de hielo// En el Pirú de mi corazón/ faltan palabras/ para decir te quiero/ del será su ayer”.

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La siguiente sumaria e incompleta antología, cuyos textos hemos tomado de la Web, son un esbozo de propuesta de lo que no se incluyó o, acaso, llegó tarde a la compilación de Alfaguara. Obvio, nuestro afán es ante todo lúdico o carnavalesco… en principio no nos mueve, aunque a priori no la excluimos, alguna forma de justicia poética. Esperamos, eso sí, hacer cada vez más larga esta breve lista. Depende de que los propios jóvenes poetas nos hagan llegar en directo sus textos; ya que de otro modo, al carecer de financiación institucional alguna, lo vemos improbable.

LUIS ALBERTO BRAVO (Milagro, 1979)

Cajita de música

Las niñas
juegan con las muñecas,
y por ello sus padres ríen.

Las niñas
les inventan novios a sus muñecas,
y por ello sus padres callan.

Las niñas
quisieran parir muñecas,
y por ello sus padres las abandonan.

CAROLINA PATIÑO (Guayaquil, 1987-2007)

EFECTO NARCISISTA

Estoy enamorada de una mujer…
oro blanco su fortaleza
en un momento no determinado
te hace caer en sus encantos
y te envuelve.
Ella dice lo que piensa
cuando lo dice lo hace sin pensar
en ocasiones
sus palabras se confunden con crueldad
soy el reflejo de todas las cosas
que tienen esa capacitad
la veo y me siento
toco su cara y su piel
le unto caricias y
mi intento de desamarrarla de defectos
hace que la ame más
frente al espejo me repito
gracias por ser ella
gracias por ser yo

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El conectivismo/ ‘Edgar Arthaud Jarry’

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Existe una teoría nueva sobre el aprendizaje que toma en cuenta las redes de Internet, lo cual no han hecho las teorías conocidas como el constructivismo, cognitivismo y conductismo, todas con fundamentos psicológicos sobre cómo se lleva a cabo el proceso del aprendizaje.

El conectivismo tiene dos partes: la primera asume que en nuestro cerebro existe una red de neuronas y que el conocimiento se almacena en esta red en forma de patrones de conexiones neuronales. Es decir, el conocimiento está almacenado en nuestra red neuronal y este hecho reconocido ya es importante. Tiene fundamentos biológico/físicos. La idea, la mente, el pensamiento almacenado y procesado en nuestras redes de neuronas fisicas reales existentes.

La segunda parte asume que Internet es una gran red donde se almacena un enorme conocimiento que aumenta explosivamente día con día, es una red de redes a la que nos conectamos y en la que podemos aprender de forma autónoma lo que nos interesa. Estas redes funcionan con un principio semejante a las redes neuronales internas. Esto es muy polémico.

El conectivismo es muy polémico pues afirma que el conocimiento no se construye en las personas porque lo que se genera son patrones de conexiones neuronales, tampoco existe el aprendizaje social, sino que el aprendizaje es individual, dentro de cada persona, y no en sociedad. Cada persona aprende por sí misma a partir de reconocer patrones externos de conocimiento.

Bueno, estas ideas se están discutiendo en Internet por una gran cantidad de investigadores y yo allí ando metido, me ha sorbido el seso, día y noche, hora tras hora, siguiendo la pista de las discusiones e intentando aportar algo y aprendiendo de ello.

En Colombia saben de esto y me meti en la boca del lobo, afortunadamente no tuve problemas. Sin embargo, mi anfitrión a quien le llevé algunos libros insistió en presentarme como poeta y repartió mi libro asi que tuve que firmar autógrafos en los libros, contestar algunas preguntas sobre mi poesía, y prometer envíos de sitios de Internet donde escribo.

Esta vez mi anfitrión no me dejó siquiera acercarme a ninguna librería ni ir a la plaza Bolívar, terminandas las conferencias (3) y un taller me llevó temprano a una gira de tres días por el distrito de Boyacá recorriendo pueblos y comiendo todo lo que veíamos en los pueblos y la carretera. Aguas termales, truchas dulces, arepas, fresas con crema, tamales y comidas cuyos nombres no recuerdo y la laguna de Tota a 3000 metros de altura, Villa de Leyva, museos y pueblos típicos.

Tres días de trabajo en dos Universidades (una privada y otra pública) hablando con los profesores y alumnos, y el rector de la privada (decano) y sus jefes y la comida del día y la del día del maestro.

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Más de ‘Tobi’

informatik.uni-stuttgart.de

El mono choro
Nunca supe qué hacer.
Pregúntale al otro.
No, ese es un floro.
No me gustan los juegos de niños
Porque yo soy muy grande.
Es así como se convirtió.

Pedro Granados
No es de Tarados.
Neurasténico, pero chévere
No tengo idea
Nadie lo conoce, escribe poemas
Que nunca vio
Pero usa lentes

[En la noche ]
En la noche
cocinaremos y cantaremos
Amor
En ollas de acero inoxidable
Y cucharas de madera podrida
Es sabroso
Aunque no sabe a nada
Lo que probé

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Poesía y acción, el caso de Trilce de César Vallejo

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Este somerísimo ensayo es también, al mismo tiempo y a su modo, una reseña del libro de Pablo Quintanilla, César Escajadillo y Richard Antonio Orozco, Pensamiento y acción. La filosofía peruana a comienzos del siglo XX (Lima: IRA, 2009).

“Este libro se propone reconstruir y analizar las dos tradiciones filosóficas que tuvieron mayor influencia en el desarrollo de la filosofía peruana a comienzos del siglo XX: el espiritualismo francés y el pragmatismo estadounidense, concentrándose en la recepción que hubo en el Perú de Henri Bergson y de William James”. Así reza la presentación del volumen. A lo que debemos agregar, para precisar sus objetivos: “son esa dialéctica y esa discusión [entre espiritualismo y pragmatismo] las que están en el transfondo de buena parte de los debates filosóficos peruanos de la actualidad” (Introducción, p. 14). Es decir, este libro no es una crónica, sino y ante todo le interesa el palpitante presente nacional.

Además, y aunque constituya una finalidad implícita, paralela o adicional, este libro alimenta el campo de la crítica a la producción literaria de aquellos años. En concreto, y en correspondencia al específico y pormenorizado debate que ventila, Pensamiento y acción puede servir mucho para una lectura de la poesía de la época; en particular, para un acercamiento vivo –por actual– a uno de los poemarios más complejos o difíciles de la lengua, Trilce (1922). Al respecto, aunque prometemos desarrollarlo más en una próxima entrega, qué pertinente podría ser hablar –en términos de Bergson– de dos yo, uno superficial y otro profundo, en la poesía de Vallejo (algo que ahora mismo obsesiona, aunque con otros presupuestos, a un estudioso como Stephen Hart). O, no menos, aquello de que “el conocimiento es colectivo por naturaleza” (Pierce) y no atributo de la conciencia individual; y, por lo tanto, la justicia también (“Masa”). Asimismo su corolario, “el individuo, si es algo, es parte de un todo sin el cual no tendría sentido” (81). En fin, podríamos ir concatenando –creemos que muy productivamente– otras reflexiones tocadas por este libro con aspectos fundamentales de la obra de César Vallejo… su específico spencerismo… o si estuvo al tanto de las ideas de su compatriota Pedro Zulen (1889 – 1925)… entre todavía otros numerosos ejemplos.

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La hermenéutica según William Rowe

www.bbk.ac.uk/.../RoweWilliam/index_html/WRowe

La actividad hermenéutica involucra la totalidad de la persona, incluso lo automático e inconsciente. Aún allí, se está dando sentido al mundo. (24)

La hermenéutica, ampliamente concebida, incluye el estudio de la poética y lo imaginario. No delimita un campo, ni define un método determinado de análisis, sino sirve para llamar la atención sobre dos principios básicos. Uno de ellos es que el trabajo hermenéutico incluye los signos/ realidades que se escapan al análisis de la significación… Es decir, va más allá de los límites de la semiótica. El segundo principio tiene que ver con lo incompleto de toda interpretación. Aquí son útiles las formulaciones de Merleau-Ponty, por lo que tienen de insistencia en la percepción como procesual, siempre en proceso de revisión, y múltiple, abierta a nuevas perspectivas.

La perspectiva múltiple es una necesidad que surge en el siglo veinte, y se manifiesta en el cubismo, en las narraciones de Joyce, en la vanguardia poética latinoamericana, para iniciar una larga lista. También descubre sus precursores: entre ellos están el barroco renacentista, o la poesía visionaria de Blake… En términos fenomenológicos, se trata de dos multiplicidades: la del objeto o texto, y la de la percepción. Sin ellas, el objeto queda muerto. (25)

Campo (cultural o literario)

1. Eric Mottram: la noción de “enfoque” no es siempre la más conveniente, por lo que implica de fijeza y perspectiva única: se acomoda demasiado fácilmente a jerarquizaciones y burocratizaciones del conocimiento. Más valioso es la noción del campo como lo que emerge al ser delineado, porque así se permite que sus contornos sean asunto de pesquisas y diálogos aclaratorios en vez de ser modelos heredados y prefijados. (31)

2. Pierre Bourdieu: el campo de Bourdieu no involucra la necesidad de sondear una totalidad, suspendiendo las fronteras disciplinarias y creando nuevos objetos de estudio; al contrario, se apoya en la relativa autonomía de ciertas prácticas culturales, que en América latina [a diferencia de Francia] tiene otra historia y no siempre se autonomizan (32)

3. Thomas Kuhn: Para ampliar el sentido en que la delineación de los campos varía históricamente es de gran utilidad el concepto de paradigma […] Un paradigma determinado puede ser necesario para descubrir nuevas realidades o, igualmente, un obstáculo a la experimentación […] Dejar entrar lo que está afuera, cambia el paradigma –y al investigador. Como en el trabajo de campo etnográfico, muchas veces es lo periférico lo que resulta lo más importante. (32-33)

4. John Cage: una reflexión interesante sobre el dualismo que impone centros y periferias. Cage define una situación no-dualista como “una multiplicidad de centros en un estado de no-obstrucción e interpenetración”, o “unimpededness” […] como la capacidad de “ver que en todo espacio cada cosa y cada ser humano está en el centro”. Aún la operación de invertir las relaciones –tan común, por ejemplo, en los estudios de la cultura popular, cuando lo marginal se valoriza, sólo por ser marginal –constituye un acto de seleccionar y excluir (sólo se selecciona lo que es capaz de ser invertido). Cage se refiere a la ubicación del compositor de música, pero sus palabras pueden igualmente aplicarse a la situación del investigador cultural. […] el observador no puede separarse de lo observado. (33-34)

5. Gilles Deleuze y Félix Guattari: describen una condición de que sólo existe el afuera […] la delineación se libra de toda subordinación; no hay trascendencia que organice; la temporalidad y el espacio se producen sin divisiones previas; ya no hay campo.
No hay campo, y sin embargo el acto de colocar todo en un mismo plano o una misma planicie, sin jerarquizaciones o dualismos, es justamente lo que permite la producción de un campo. (34)

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A Lucho Barrios, i.m.

elcomercio.com

En Lima jamás escuché a Lucho en persona, pero creo lo había estado escuchando toda mi vida. Por tal motivo se me hacía no sólo muy antiguo sino, además, de algún modo permanente como la saliva o incluso eterno. Vinculado como él estaba a los bares de las esquinas más fangozas y crepusculares de mi barrio, Breña inmortal. Lo vine a escuchar en persona, recién cerca a mis cuarenta años, en otro bar repleto de latinoamericanos en Providence (Rhode Island). Mejor dicho, en el entrecruce de unas calles oscuras y un local huachafo –super iluminado– de la zona latina de aquella ciudad ya de por sí como abandonada de Dios… por sorda y fantasmática.

Los chilenos lo adoraban, me consta. Hay cierta orfandad en Barrios, digna, urbana, costeña, sencilla, explícita y, al mismo tiempo, no menos contenida que de algún modo lo vuelve un sureño extremo más. La otra cara de la moneda –menos “comprometida”, aunque igual de zozobrante– que constituye Violeta Parra. El “niño” al que las chilenas, de la clase social que sea, en el fondo se las jugarían por proteger.

Lucho Barrios ha muerto, y me hace descubrir –fehacientemente– que voy a morir también yo mismo . Menos afortunado. Aunque le copie en algunos de mis poemas. Entendámonos, intente acompañarlo en su voz de viento mugiente y ventana rota. Y consecutiva e invariable sonrisa. Lucho Barrios ha muerto y con él, es no poco decirlo, se ha volado un lado entero de nuestra casa. O quizá hayan advenido muros segundos, acaso definitivos. Pura música sobre transparencia y adicional sonido.

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Ají panca y neuronas

A proósito de la charla brindada por John Beverley, “La perspectiva de los estudios culturales, subalternos y post-coloniales”, el pasado martes 27 de abril, en la Sala de Grados Ciencias Sociales de la PUCP.

http://peru21.pe/

A tanto el sabor. A tanto, con su base de mantequilla, la incomunicación o la locura. Señor, así pues… ja ja ja… después traemos… cuándo… Ipaes bajan!… y a ver si me sorprendes… sorpréndeme, carajo! De ti y tú, una mierda que seas un subalterno, un gran pendejo serás, es lo que me dice tu cara de ignoro y desconozco… Pero qué duro, qué dureza, esta bola circulante y pegajosa a la que todo se adhiere… sesenta cayeron al barranco de aguas cristalinas… ahora turbias y como pestilentes… pero incaicas todas, de patente y marca inmemorial. Sí, pe. Sí, si me pescas, huevón. Si me achoras lo suficiente para decirte que esta vida es mía… horas, trabajo o descanso… y los carritos, las chapitas, las cajitas multicolores de sorpresas…y me llegas al pincho… Así es, señor. Cinco más cinco son cinco, así es oiga séño, porque aquella moneda es bamba, falsa… si no mire su color revelador… ya… su sonido adulterado sobre este trozo de planeta que a diario sorteo con mi patín de madera… de lado y en una llanta… tanto como el de este taxista, rostros ubérrimos, esta arca de sobrevivientes que te pulsean el bolsillo… que repiten tus palabras, que se imponen a tus palabras… que a la mínima solicitud de rebaja te dicen que ellos “sólo llevan gente”… y salen volando y te dejan estampadas sus caras sobre tu completo rostro… para que no los olvides aunque sea por los cinco minutos siguientes donde otro taxista te da la razón y que cómo considerarte a ti una bestia si aquél no te conoce lo suficiente… y tú que apartas tu rostro una otra vez… mejor mirar el cielo, igual de inescrutable, sobre este pantano cotidiano de molestias. Lima, lugar donde moriré por más que me entierren en Suecia o en la República Dominicana… por ninguna nostalgia, sino porque así simple y sencillamente ha de ser. Semejante a lo sencillo, y no menos liberador, que puede ser reírse junto con el taxista . Sorteando baches, viejos y nuevos, que a la hondura nos precipitan y casi ya nos ocultan… Porque en la broma vamos sin neumáticos y cuenta, nada o muy poco, cuál haya sido el destino o nuestro paradero.

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