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Poesía

Vallejo en Activado

[Podría salirme de Vallejo]

Podría salirme de Vallejo

Del estudio donde estudio

Su sonrisa

Y como siguiendo una cola de ratón

Derramar el pocillo para otro lado

Clavo y canela

Avena densa que poco a poco empapa

Y cubre el lienzo que te cubre

A lo lejos tu cabeza pequeña en el naufragio

De cerca tus labios comiendo despacio su avena

Todos tus padres muertos

Todas tus madres de igual modo

El único ser humano recién varado

Desde el vientre de un mango-papayo

Te cortas la respiración

Para no cortar con el poema

Para seguir para sembrar los bichos

Y las alimañas directamente contra tu cuerpo

Para probar hasta dónde resisten

Las alimañas que mueren

Contra el único ser humano vivo

(quedan otros pero eres tú y no otros)

Quedan otros en las sombras como todos

Levaduras de sombra, cojones  y corazón.

 

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La poeta ebria/ Edgar Artaud

 

Encerrada en la astronave carcelaria

se pierde la noción del tiempo y el espacio

mientras se aleja del planeta Tierra

conceptos como el día y la noche,

arriba y abajo, carecen de sentido.

Mientras su antiguo hogar oscurecía

y esa infinita soledad en sombras

el planeta aparece expulsado del sistema

la hermética astronave-prisión enmudecía

como un barco ebrio en medio de la nada.

Al extinguirse el cuerpo los humanos

mientras la consciencia permanece activa

se desprenden el género y sentimientos

como el amor, el deseo sexual

la pertenencia a la especie familiar

pensamientos, usos y costumbres

y la imagen personal desaparece;

el yo es semejante a la poeta ebria

extraviada e indiferente en el espacio;

esa terrible soledad en el vacío infinito

la realidad no existe

átomos observando átomos

el vacío de la nada

la extinción de la consciencia

no existe ningún objeto sólido

solo espacio inerte, quieto

inanimado, sin sentido,

sin vida

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De cara a los poetas de barrio

Te acostumbraste a que te digan poeta

En primer lugar tu estoica mujer

Y he allí tu principal problema

Como otros se acostumbraron

A aparecer en las gacetillas

De los periódicos de su barrio

O mencionados por sus alumnos

A modo de quedar bien con el poeta-profesor

Y así aprobar la materia

Aunque sin necesidad de seso

Ni rastro alguno de poesía

Salvo el conminar a toda costa

A que te aplaudan

Y sin incluso reparar

En perder a tus amigos

O mejor cabría decir

Supuestos subordinados

Obvio, previa mirada

A la grosura  de la soga

Con la que decides romper

Calculadores sois entonces

Usureros y aprendices

De manipuladores

Muchísimo antes que poetas

Aunque de tiempo en tiempo

A escondidas de tu mujer y de tus

Todavía incondicionales

Pergueñes tu verso gratuito y solitário

Y luzcas allí sí tu verdadero rostro

De avejentado cachorro de león

Uñas gastadas  pocos dientes

Y definitiva cabeza gacha

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A toda mi impresentable generación

No sigo a un fantasma,

aunque éste tenga mucho dinero

y hable en lenguas.

Tampoco me prendo fuego por Kloaka,

abrase visto.

Ni por un doctor que deplorando

lo conversacional,

optó por hablar en difícil.

A las poetas mujeres las sigo buscando,

indesmayablemente.

A los hijos de El Comercio, a los loquitos por encargo,

a los poetas-editores, a los poetas-profesores

sabios en aburrimiento,

a los calculadoramente feministas,

a los poetas-comentaristas políticos.

A cada uno de ellos

me los he ido pasando por el forro.

Como a los que dejaron de estudiar

o se vendieron como baratijas.

Y creyeron que así nomás era ser poeta

y así nomás era la poesía.

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Mapa/ Diana Araujo Pereira

Com pés de índio não pise no tapete branco.

Com pés de negro não chegue na sala principal.

Com este sorriso duvidoso não me olhe nos olhos

que os tenho em segurança

que os quero à salvo de dúvidas ou dores.

Já passei pela ponte da incerteza.

Cruzei o umbral dos tempos duros e gastos.

Como à mesa e uso adequadamente os talheres.

Sei manter a maquiagem e a máscara.

Fecho os olhos de noite e conto as ovelhinhas brancas.

Durmo tranquila depois de rezar.

Hoje o mundo está organizado

e meus passos caminham sem vacilar pelo mapa.

O mesmo mapa que me deram no berço,

que me fizeram tragar no leite,

e que aprecio comodamente

da janela ou da internet.

Ah! E canto bem as canções que enamoram ou tranquilizam.

Com esforço aprendi os lemas perfeitos

com os quais permanecer de pé

com os quais lavar o rosto antes de deitar

com os quais descansar do susto cotidiano de existir do lado de cá.

Horizontes Partidos (2016)

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AL FILO DEL REGLAMENTO (Poesía: 1978-2005)

EL MIRADOR DE LOBOS

I
Los lobos marinos
alzaron su canto
solicitando amor al cielo;
sólo Venus los escuchó
y la luna brilla desde entonces
en sus hocicos.

II
Entre las rocas,
en los acantilados y farallones
donde el aire es fresco silencio
y el deseo no tiene límites;
donde el mar no es una encrucijada sino
fugitivos cangrejos
o pulposas estrellas;
los lobos marinos muerden en el agua
igual que en sus compañeras,
y encuentran los mismos peces.
Jamás hubo secretos para ellos.

III
Por las tardes,
el sol despoja sus pétalos más íntimos
sobre las aves;
el mar se despeina en los farallones
y las familias de lobos
se desprenden de las rocas.
Cuando la orilla inclina el mar
a la ciudad.

De JUEGO DE MANOS (1984)

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POSPOEMA

Hemos llegado a la conclusión

que no escribimos poesía.

Que no somos poetas.

Es más, que la poesía

para nada nos interesa.

Que las palabras no han sido,

precisamente,

lo que buscábamos.

Ni tampoco

lo que hemos ido hallando

a lo largo del camino.

Ahora podemos hacer un alto.

Y con toda sencillez,

mas sin pizca de humildad,

decirlo.

No nacimos para perseguir las palabras.

Menos, para hacer un fetiche de éstas.

Qué va.

No nos hemos rifado por eso.

Los brazos los hemos abierto

para ti.

Para nada nos interesan la poesía

ni sus expertos.

Dejamos libre el territorio, entonces.

Impunidad total para aquellos que dicen

lo que quieren decir las palabras.

Nos arrepentimos de haber

tomádote tu pan.

Con mis pulmones pienso.

Con nuestros inquietos pies

comprobamos la arbitraria hechura del mundo.

Ni una lejana campanada

reproducimos.

Ni hemos inventado modo distinto

de jugar con estas cartas.

Sólo a nuestro íntimo rechazo

nos atenemos.

A nuestra quizá tardía blasfemia.

Con mis manos oculto las palabras.

Abochornado.

Entre los pliegues de mi camisa

con premura las escondo.

Un eco no hace el poema.

Un fantasma jamás podría erigirlo.

Ahora mismo vamos arrebatados

y en vela

y sabemos a lo que nos referimos.

Pero nada de ganar honra

o dinero con las palabras.

Antes que ellas se burlen de nosotros

preferimos dejarlas en el vertedero.

Y no por escrúpulo docto:

aquello de canjear una ilusión por otra.

Ilusión es lo que necesitamos

para seguir viviendo.

Una niña pasa arreglándose

discretamente el pelo.

La poesía no es la niña

ni sus finos y hermosos cabellos.

Sino en el gesto oculto y efímero

de tan concertados dedos.

En unos segundos más habrán cesado

la visión y el sentido.

Otro rostro interroga ahora mismo

al nuestro

y entendemos que todo está ya por concluir.

Un solo gesto que goce

de absoluto concierto.

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Fervor por Magdalena Chocano

La lengua apenas

Pegada al paladar

Como cuando

Uno descubre

El sabor la compañía el amor

Una lengua destrabada

La tuya

Pero no menos en control

En manos del aire

Y hacia lo invisible

Que nos viste

Una migaja para estar

Alegres y uno a uno

Nomás con el agua

No hay diferencias entre tú y yo

Tampoco analogías

Ni singularidades

Dos cantos rodados

Hacia la felicidad

Dos en uno pegados

En la ola

Dos ni ninguno ni nadie ni nada

Con la noche en medio

En medio de la noche

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