Archivo de la categoría: Poesía

Poesía

A poesia paraguayensis de Bogado traduzida por Adalberto Müller

Cristino Bogado, por Douglas Diegues

Cristino Bogado, por Douglas Diegues

MEU TAMBOR DE ICANCHU

destruição é criação

meu fim é meu começo

a poesia é só um sonho de epitáfios

uma tarantela rasgada com os dedos mato-grossenses de Levino

Albano da Conceição,

quando os elementos entram em guerra a beleza vadia sorri

ao tum tum do coração

e à ordem da maré fogosa do song do meu sangue

esse sol esse filho do sol

se eu fosse icanchu ficaria tamborilando

meu nada carbonizado

minha guarânia à passarinho

meu canto-purahéi com fritas a cavalo

à coema piranga dos bugios uivando para a nostalgia das mangas

até o rumor do frescor-piro’y que sacode a ilhota de taquaras da minha alma

eu seria um pintor de colibris-mainumbys

de criaturas sem carma

da música que brota e cresce como um pênis

nas núpcias dos peixes de orgasmo

o poema apytu’ũ poty

o amor xamã-ca’a pajé

o jasuka vertiginoso como um caavove’i

me banharia na sujeira preposcapitalista diária na tatachina

que atordoam os bolts guiado por algoritmos de reggaeton

renasceria para destruir o mundo novamente pela enésima vez

hoje com a voz do profeta louco-tarova chutando os yvyra-joasa

amanhã com o mantra do yvyra ija e a hi’yva

depois de amanhã ensaiando o ku jeroky mainumbýicha yvotytýre tapépe

acenderia o seu achuche poty ryakuã

com meu eterno bastão de curupira insolvente eterno

convidaria para ti, morena-che cambá, o cisne assado

por séculos de boçalidade

e te daria, che china linda-porãite

isso que não tenho e que não pode ser pronunciado com a língua humana

giraria o resto do nada shellac contigo seguindo os infinitos sulcos

de um Odeon 78 RPM

vestido para a ocasião com uma capa de orelhas

o cérebro impulsionado pelos clínamen (amém) das sementes de cedro-ygary

no violão-mbaraka do meu corpo possuído

assobiaria “Mba’epa tamorae” para você com o meu ravel de fio de aço Barrios

comeria você viva para te proteger dos resíduos da vida nua

te raptaria e te diria yorá yeyuvy cue yorá na Villa Guillermina

meu paradeiro onírico kue

tiraria tua roupa sobre as brasas da Shining moon

te trairia com o cauim eterno-apyre’ỹ

recitaria para você o canto cerimonial do desespero na catedral achacaritada

de seus ossos reverberantes

te devoraria com prazer gatuno o pão-mbuyape inconsútil

como quem valoriza o caracu da felicidade avá

te sacudiria com o duplo dedilhar da minha infância e adolescência esquecidas

te empurraria para a vida-tristeza teko achy tocando a bunda-tumby santa

te esqueceria se você fosse ave-gwyra jeguaka werá novamente

te choraria se você fosse a luz que retrocede ao nascimento do Tupã tiapu

Lambaré, setembro de 2022

»Leer más

Poema del tambor

Cuando pensamos cuando nos percatamos que podemos hacer fluir así las horas los minutos como contar los dedos de una mano y con la otra alcanzar tu mirada como en la primera vez que no fue sino la última y nuevamente la primera vez que atino a escribir como una hoja desprendida de su rama como si ya hubiese agonizado y me encontrara traspasando la piel el muro la espiral el brillo de aquella estrella y tú volvieras a verme como si el tiempo y la agonía hace mucho que hubieran sucedido y no estuviéramos prendidos de ti golosos de ti y hace rato en nupcias contigo

 

Pero si sucedió una vez y ocurre todos los días y por enésima vez otra vez sucede

 

Discúlpenme porque aprendí a tocar el tambor y no lo hago todos los días por la realidad obnubilado por la astucia como en todos tan aventajada por una y otra y vez absurdamente distraído

 

»Leer más

Pandilla de Madrid/ Alan Smith Soto

Quién estuviera con vosotros

ahora que el castaño se deshoja

y el nido descubierto es solo tiempo.

Dijera entonces Carlos su conciencia

 

y José Luis llegara con un libro,

alzara el vaso Tono de su esfuerzo,

vistiéranos Loreto de inocencia.

La almendra generosa de Mireia

 

y el barco con su Carmen en la proa,

Alfonso el bueno y su martillo azul,

las palabras que Jose palomara

en lo que va de cielo,

 

nuestro largo momento momentáneo

quisiera ahora mismo saborearlo.

»Leer más

Nueva Poesía y Buen Gobierno

Este blog será de obligada  consulta 

La cual acompañaré 

Prendido a la clavícula de aquél que lee

Repudio de antemano  cualquier homenaje

No hay que ser huachafos

Este blog o Nueva Poesía y Buen Gobierno

Continuación de aquella otra Corónica

Aunque sin malestar de pies

Ni necesidad de pasar

Por damnificados ni pedigüeños

Quién nos habría de dar algo sino 

El mismísimo Inkarrí 

Tal como antaño

Tampoco nos interesó la poesía

Configurada para un público ad hoc

Cuando ella aparecía a diario para todos

La cosa no sería cuestión de alfabetizaciones

Sino, aparte de ritmo y  tono,

Un asunto de íntima algarabía

La carta completa de Huamán Poma de Ayala

Contra  mundo tan impostor

Describe en detalle un formidable crepúsculo

Trilce es el día siguiente

»Leer más

[LAMBAYEQUE]

Lambayeque

Todo cráneos

Todo cláxones

Todo polvo funerario

Entre las ramas de los árboles

El mohín de los bebés

Los párpados de mis atareados paisanos

Campos de labranza

Del otro mundo

Mentes taponeadas de tierra

Arenas que el colibrí ha ido liberando

Desde tiempos inmemoriales

Sobre el corazón y el amor y la esperanza

Arena

© Pedro Granados, 2021

»Leer más

[Y otra vez aquella visión]

Y otra vez aquella visión:
un jirón de cometa descolorido, abandonado,
sujeto a los cables de la calle de siempre.
Ayer hablé con tu madre —te llamé por amor—
pero me di al teléfono con tu madre.
Nunca he sentido tantísimo resentimiento en una sola voz.
Y entonces advertí que todo volvía a su lugar.
Como el invierno en Lima,
como el verano en Providence.
Ser peruano en cualquier parte del mundo es imposible.
Ser peruano huaco y católico, cachero y manatí.  Ser peruano brujo.
Porque harto han andado la disuasión y el poder, por un lado;
y harto han andado la miseria y la pena, por el otro.
No hemos visto y olido y palpado
por gusto.
Un pedazo de noche huele como la tierra.
La realidad tiene el contorno de un talle
y es muy dulce la verdad.
Anochece en esta parte del mundo.
Anocheció.

 

»Leer más

En resumen

No creo en Vallejo

No creo en Adán

No creo en la generación del treinta

Cincuenta ni sesenta

Mucho menos en Hora Zero

O en la prensa que lo parió

Ni en ninguno de mis coetáneos

Tampoco en los jóvenes

De hoy ni de mañana

Creo sólo en mí

En Yoko o en mí

 

© Pedro Granados, 2022

»Leer más

“Hinostrozos” o Inkarrí Hinostroza

Rodolfo Hinostroza  le habla de poesía a su viejo amigo Yoyo Manrique, mientras Pedro Granados repara en las orejas del ángel de la noche. Día 17 de diciembre  en La Hacienda Ranhuailla. Foto de Marina Herrera. V.H.

HINOSTROZOS

I

Conozco al padre
de una montaña ocre
de grietas oscuras
manos cortan el alambre
y la verja de la prisión
en un paraíso desconocido
un templo de ganado vacuno
guijarros
dientes de león
helados
ríos desaparecidos
agua que cruza el paredón
de un nevado seco.
Eucaliptos del padre lejano
en carbono
cargado de vapor
viaja sin maletas.

II

Lenguas añejas
que viajan por la sal
nuestra bahía
espera
ENTRO
la sangre o el poema
empieza
el poeta muere
circula

III

Mi padre es estúpido y dulce
murió hace mil quinientos de años
en Nueva Jersey
su pestaña
viaja
por el diente de león
un niño eucalipto le entrega los pasajes
me busca
y he muerto
como cada mañana
como a las 8 am
mi padre es estúpido y dulce
sueña que me parió
el está embarazado de mi
un huevo frito
en un plato francés
la petite mort
supongo que mi madre eyaculó
raza y
religión
estambre de peces aéreos
tal vez soy el huevo
que de una rama cae
como a las 8 am.

IV

Hormigas danzan alrededor de las alas.
Se ha incinerado la gravitación.
Si quisieras sumergirte nuevamente
y volver a palpar la vegetación triunfante,
yo sería el oído en la copa.

V

El remolino inicia
cuando se sienta
al pie de la caverna
el barniz del agua
paseo en bien-tres
se te ha perdido la brújula, animal cansado
dueño de ti mismo
en la sequedad de los rayos.

VI

Ir a la muerte
con ojos abiertos
volver a la raíz
a las tradiciones
a la circunstancia celeste
que se traduce al castellano
podría leerse con frescura
como podría verse el cine francés
cuando llegó escoltado
por aviones del régimen
eras el mal llamado
gloria nacional
orgullo gris
de los elefantes.

VII

Sentir esos huesos esculpidos
disueltos en salivas de tu presencia
luces tuyas encienden la avenida
que se echa a la memoria de tu habitación
que moja ese pie
ese pie
ese pie
ese pie
que se escapa en tu deformidad
mientras las causas ebrias
de la lluvia
gritan tu nombre
en la cuna de un lobo feroz
que se erige en aquel hombre
que moja a la que fue tuya.

Este extraordinario poema, entre otras cosas, porque aparte de excelente es “colectivo”.  Es decir, este servidor recibió, ensambló y ecualizó varios y breves textos provenientes de distintos poetas para formar “Hinostrozos”.  Textos, aquellos, escritos de modo simultáneo, en una fecha (17/12/2016) y lugar (Ranhuaylla, Cusco)  específicos, durante un tiempo de más o menos media hora para cada uno de los poetas –mujeres y varones, y en su mayoría del sur del Perú– convocados para el evento.  En este sentido, su “autor”  constituye un “prototipo de poeta”  adicional –aunque con sus propias características– a los ya, hasta hoy, numerosos que hemos colaborado en catalizar, identificar y difundir desde varios lugares de América Latina.  Por ejemplo, Cristóbal “Tobi” Kanashiro (Lima, Perú); Sabina Cachi (Cochabamba, Bolivia); Alejandro Abdul (Foz do Iguaçu, Brasil); Dadá da Tapioca (Rio Branco, Brasil); y ahora Hinostrozo.

Hablamos de un “prototipo de poeta” que vale la pena estudiar y profundizar por dos motivos fundamentales.  El primero, porque constituye como un gesto de estilo generacional o común, no por esto menos singular, de cierta poesía peruana. Poesía polifónica, pos género y no en fragmentos, sino en “fermentos” de vida (de aquí aquello de “Inkarrí Hinostroza”).  En segundo lugar, porque este poema, “Hinostrozos” –cuyo primer verso “Conozco al padre” es aquí por demás relevante–, corresponde a una lectura, puesta de lado la hojarasca típica  de época, conectada a la entraña misma no sólo de su poesía, sino de la obra en pleno  del recordado autor de Contra natura P.G.

»Leer más

ROXOSOL (español/ portugués)

Ilustración de la portada, Bibiana Vélez Cobo

Edición bilingüe español/portuguéde Amálio Pinheiro

“La poesía de Pedro Granados es el hilo de habla que emerge de una herida en el cuerpo del lenguaje español. Habla que es hilo de vida, huella de sangre, texto de la voz que borbotea con asombro y convicción. Estos poemas, por lo mismo, palpitan en cada sílaba, con sobriedad y desnudez, o con la dignidad que hay en la desnudez que recibe la palabra viva del poema como una rama de fuego arrancada de la voz.  Esa palabra en carne propia reverbera en la intimidad de una conversación en la que la confesión y la súplica, la oración y la convocatoria, se suman, con ardor y sed, para que el poema sea una historia de vida, una breve memoria de la muerte viva.  De allí la demanda que nos impone el poeta. Es una demanda de pasión vital y ardor verbal. Aun cuando el lenguaje sólo puede dar cuenta de la fragilidad y fugacidad del tiempo presente, el poema demora ese ardimiento, ese brío del habla en el coloquio.  Como si la poesía  fuese capaz de concedernos todavía verdad y piedad”

Julio Ortega

https://www.academia.edu/37696094/ROXOSOL_espa%C3%B1ol_portugu%C3%A9s_

»Leer más