11/04/24: CÉSAR VALLEJO: CONCLUSIONES-CONTINUACIONES
A continuación intentaremos resumir los planteamientos centrales de nuestra lectura de la poesía de César Vallejo:
- En Los heraldos negros predomina una lógica de inclusión; en realidad, ideal o utopía constante en toda la poesía de César Vallejo, y que solo va a cristalizarse en España, aparta de mí este cáliz donde todo queda literalmente incluido: tiempo (pasado, presente, futuro), espacio (macrocosmos y microcosmos), géneros (masculino y femenino), lenguaje (simbólico-icónico y oralidad), voces, realidad y mito. De esta manera, distinguimos dentro del poemario de 1918, digamos, otro poemario: «Los heraldos blancos». Estos ‘mensajeros’ blancos, a posteriori, serán los que coparán el imaginario (temas e imágenes) de Trilce y de los Poemas de París.
- Partiendo de la observación detenida del cero (0) —guarismo no atendido lo suficiente por la crítica— descubrimos que este no solo representa la «tumba» como en Los heraldos negros, sino que pasa a Trilce, digamos, con características positivas: representa nada menos que al mar, y adquiere autonomía y complejidad icónica. Ahora, la acción del mar-cero (poética de la circularidad) es sobre todo ser dadora de vida; en este sentido es la responsable de la abundancia, proliferación y metamorfosis que constatamos en cada uno de los planos del poemario (estructural, estilístico, temático). Por lo tanto, permite la misma existencia de los números, vale decir, de la fragmentación tan característica de Trilce. Mas, por otro lado, la acción del mar-cero es factor fundamental de síntesis y cohesión —sustancia común— de todo aquello que se encuentra disgregado o diferenciado. En este último sentido, el mar-cero es análogo a un vientre materno, ámbito de inclusión y origen por antonomasia.
- En los Poemas Póstumos I es patente un propósito de mayor «comunicación» por parte del yo poético. Los números reducen su paradigma al uno y al dos. El aliento de los versos es mayor tratando, a su vez, de encontrar desde ya un héroe para un gran fresco (ejemplo, los «niños» o la «Sierra de mi Perú»). Asimismo, constatamos que un culto solar se toca con el culto marino (mariano) de antes; que ahora al 0 de Trilce lo define mejor esta confluencia (marino-solar) y que, además, aquel dígito de alguna manera se corporeiza en forma de piedra. En general, sin embargo, los Poemas Póstumos I son una indagación sobre el universo que obedece todavía a un proyecto ilustrado o iluminista (semejante al Canto general de Pablo Neruda) ya que intenta clasificar y articular todo bajo la estructura de un gran árbol, símbolo logofalocéntrico de primer orden, aunque con la atingencia de que el árbol también representa simbólicamente la unión de los opuestos. Sinónimo de convergencia ideal que mutará —siguiendo la irresistible atracción del cero o del círculo (0) en Trilce— y se perfeccionará en la piedra de los Poemas Póstumos II.
- En España, aparta de mí este cáliz, la piedra le gana al árbol; es decir, como en la teoría de la recta, lo vertical finalmente es solo un segmento de la curva. La madre («España»), entonces, asimila al padre (Dios Creador) en este poemario; apoteosis de lo femenino, por lo demás, que ya lo advertíamos delineado desde Los heraldos negros. La poética de la fusión encuentra aquí, pues, expresión plena. Esto se debe a que, percibida mejor desde los Poemas Póstumos II la dinámica de la maternidad, presente ya en el libro de 1918 y que involucra al propio yo poético, constatamos que ahora la piedra ha transgredido y, al mismo tiempo, pareciera haber superado una especie de tabú que estuvo expresado en la ausencia del número 8 en toda esta poesía. En otras palabras, el círculo superior (sol) e inferior (mar y tierra) del 8 son ahora uno solo y, por ende, también son ya otra cosa. Confluencia que, como dijimos, incorpora al yo poético (microcosmos) y lo integra y resuelve, asimismo, en su propia intimidad —masculino/ femenina—, en ‘madre’. De alguna manera todo confluye hacia ese vientre preñado en que se ha convertido la poesía de César Vallejo (poética del nuevo origen) y, obviamente, hasta el yo poético también está en vísperas de dar a luz. Otros signos de esta integración son, por ejemplo, que Darwin, Marx y Freud —de modo muy claro desde los Poemas Póstumos I— no se excluyen, sino que se contradicen productivamente; recuperando de esta manera, aunque ya transformadas, mucho de su poder inspirador o sugerente de virtualidades.
Finalmente, no cabe sino puntualizar la actualidad y vitalidad de esta poesía. Leer a Vallejo puede ser una auténtica cantera de hallazgos para el lector aficionado y, especialmente, para otros poetas. Hallazgos de tipo no solo emocional, sino también intelectual. La poesía de Vallejo —quizá como ninguna otra entre los clásicos hispanoamericanos—, funde de un modo intensísimo ambas vertientes. Su poesía es flor del pensamiento, pero arrancada al ojo de un huracán.
El neobarroco (tan extendido últimamente entre nosotros) resulta —ante la sombra de Vallejo— mera tecnología; es más, intento parnasiano, racionalista y policial al inhibir una franca apertura de la sensibilidad hacia el mundo exterior. Sin capacidad metamorfoseante, el neobarroco —salvo alguna rara excepción— es en sus versos solo una lista invertebrada de inhibiciones. Otro tanto, aunque nos hallemos en el polo opuesto, podríamos decir de los amaneramientos de la nueva sentimentalidad o de la poesía de la experiencia que no son —en general, y tal como sostiene Jorge Rodríguez Padrón al hablar de la reciente poesía española— sino machacona retórica narrativa de los sentimientos y de la moral (1993: 344). Esto sin mencionar a los «agudos teorizadores; pero nunca creadores de lenguaje» (1993: 339).
Sin duda, todo aquello está muy lejos del espíritu que anima la poesía de Vallejo. Tratando nosotros de explicarnos la capacidad materializante de los poemas del peruano, quizá Lezama Lima esté nuevamente en lo cierto cuando dice que «En ninguna cultura como la incaica la fabulación adquirió tal fuerza de realidad» (1969: 122). Por lo tanto, apego singular a su cultura, viva curiosidad intelectual por todo lo que lo rodeaba —lo demuestran sus crónicas que versan sobre temas desde moda parisina hasta descubrimientos científicos y la política de su tiempo— y «nuevo espíritu de pobreza irradiante» (Lezama Lima 1971: 49-50) parecerían ser la fórmula de Vallejo. «Pobreza irradiante»; es decir, arriesgada, generosa y no carente de sentido del humor.
08/04/24: Visa por la eternidad/ Frankétienne
Foto con el poeta, Port-au-Prince (2016)
I
Alas
frágiles
de mi isla
en los flancos de mi dolor.
Ella
rebelde
y bella
en los centelleos de mis quemaduras.
Yo inclino mis palabras
lentamente
pacientemente
entre la tristeza de las ruinas
y el polvo del silencio.
Por la luz de mis heridas
aún estoy vivo.
II
De la rabia
a la margen
yo digo el riesgo
yo escribo la desgarradura extrema
el azar cleptómano
donde envuelvo
mi frágil desnudez.
Otra vez tu cuerpo de sílex
que tiembla
en una sueño erótico
bajo mi sexo azul de noche.
Abstraída el alba inaudible
la leche inagotable
entre el caos de las sombras
y la cópula
de los espejos y el viento
III
Secreta
y pura
mi herida musical
mestizaje de sol y luna.
Vulva abierta
enrojecida
ruptura de luz atroz
así marcha el dolor.
Y cuando la noche vuelve
más espesa
más oscura
más cruel
yo recojo mis vocales
y retorno
a mi reino imaginario.
Esta puerta entreabierta
esta sombra hermafrodita
esta imagen andrógina
es una vagina que sangra
o un pene que quema?
Traductor: Pablo Montoya
06/04/24: Trilce in situ
Objetivo:
Leer el poemario de 1922 desde el mito inscrito en el paisaje que reproduce; en este caso, la playa de la costa norte del Perú vinculado a la cultura Mochica-Chimú. Asimismo, ensayar el desenvolvimiento de un prototipo: “trilceana ciudadanía” (Granados 2020).
Metodología:
El curso se enmarca, aunque no de modo compulsivo, dentro de las humanidades digitales; es decir, aquellas que aglutinan “la cultura del diseño, la cultura de la computación y la cultura de la erudición” (Lafuente 2021). Más, lo que ha venido a denominarse “Laboratorio ciudadano” (no sólo para personas vinculadas a la academia) comprometido en encontrar y desarrollar Prototipos de convivencia que no son otra cosa que “ensayos de política experimental (Lafuente 2018). Por lo tanto, se propondrán para el análisis y debate tanto imágenes como textos (alrededor de cada uno de los poemas de Trilce). Y se revisarán y compartirán y adicionaran, para cada reunión virtual y semanal, los micro-ensayos (textos, láminas, videos) que propongan los participantes de este Laboratorio.
Público general.
Duración: Desde la segunda quincena de abril a la primera quincena de julio; una reunión de hora y media un día de la semana (a coordinar)
Certificados a nombre de VASINFIN, a los inscritos que asistieron y trabajaron con regularidad.
Costo: 200 soles por participante, en dos cuotas, por las 12 reuniones.
Contacto: vasinfin@gmail.com. Asunto: “Laboratorio: Trilce in situ”. Mensaje: Un párrafo con indicación de por qué le interesaría participar.
05/04/24: Luís Serguilha
Un tanto al modo de Carlos Oquendo de Amat. En primer lugar, por experimentar a través de imágenes vanguardistas con su propio naif; es decir, algo entre la inocencia y el juego para intentar librarse, de manera ininterrumpida, de la tragedia o del horror. Poeta portugués extemporáneo de la Semana de Arte brasileña de 1922. Un Sousândrade con música y acompañamiento de concierto de rock y, en la plástica, de habitación empapelada con brillantes aristas de rascacielos; pero que no logran mitigar ni, menos, conjurar el desgaste en ninguna de nuestras vidas cotidianas (tenemos varias). Luís Serguilha y su set (sed) de TV. Inexplicable, acaso por muy explicable, la atención que le brindan ahora mismo a su posía en el Brasil. P.G.
02/04/24: VASINFIN EDICIONES
Invitamos a los poetas a sumarse a la edición de plaquettes virtuales de libre descarga; o, sino, a publicar sus poemarios en aquella misma pltaforma o en papel. Asimismo, abrimos un espacio para, a modo de taller, acompañar el proceso de producción de textos literarios. Es decir, a modo de hacer un tanto más consciente el insondable oficio de la poesía.
Contacto: https://web.facebook.com/profile.php?id=61556917077120
01/04/24: EL ARCHIPIÉLAGO VALLEJO
Hinostroza y Granados, Cuzco
Trilce XLVII
Ciliado arrecife donde nací,
según refieren cronicones y pliegos
de labios familiares historiados
en segunda gracia.
Ciliado archipiélago, te desislas a fondo,
a fondo, archipiélago mío!
Duras todavía las articulaciones
al camino, como cuando nos instan,
y nosotros no cedemos por nada.
Al ver los párpados cerrados,
implumes mayorcitos, devorando azules bombones,
se carcajean pericotes viejos.
Los párpados cerrados, correo si, cuando nacemos,
siempre no fuese tiempo todavía.
Se va el altar, el cirio para
que no le pasase nada a mi madre,
y por mí que sería con los años, si Dios
quería, Obispo, Papa, Santo, o talvez
sólo un columnario dolor de cabeza.
Y las manitas que se abarquillan
asiéndose de algo flotante,
a no querer quedarse.
Y siendo ya la 1.
ANÁLISIS
28/03/24: TERREMOTO
¿Hablando de la leña, callo el fuego?
¿Barriendo el suelo, olvido el fósil?
Razonando,
¿mi trenza, mi corona de carne?
(Contesta, amado Hermeregildo, el brusco; 5
pregunta, Luis, el lento!)
¡Encima, abajo, con tamaña altura!
¡Madera, tras el reino de las fibras!
¡Isabel, con horizonte de entrada!
¡Lejos, al lado, astutos Atanacios! 10
¡Todo, la parte!
Unto a ciegas en luz mis calcetines,
en riesgo, la gran paz de este peligro,
y mis cometas, en la miel pensada,
¡Pregunta, Luis; responde, Hermeregildo!
¡Abajo, arriba, al lado, lejos!
¡Isabel, fuego, diplomas de los muertos!
¡Horizonte, Atanacio, parte, todo!
¡Miel de miel, llanto de frente! 20
¡Reino de la madera,
corte oblicuo a la línea del camello,
fibra de mi corona de carne!
27/03/24: Granados Publishes Book
26/03/24: “Spiralisme”/ Frankétienne
Frankétienne, tinta sobre papel. Propiedad de P.G.
Que pourrais-je écrire que l’on ne sache déjà ?
Que devrais-je dire que l’on n’ait déjà entendu ?
J’écoute ma voix baroque dans le miroir de litanies sauvages […]
Je m’envertige à contempler ma ville debout
hors des vestiges de l’ombre
entre pierre et poussière
entre l’or invisible et la boue des ténèbres
entre ordures et lumière
je nage inépuisable
je suis de Port-au-Prince […]
Je conjugue mes cauchemars et je module mon insomnie à ma façon. Ma ville en moi. Au fond de moi. Dans ma tête. Et dans mes tripes
Frankétienne, Anthologie secrète, Mémoire d’encrier, Québec, 2005. 97.
¿Qué podría escribir que no sepamos ya?
¿Qué debería decir que no hayamos escuchado ya?
Escucho mi voz barroca en el espejo de letanías salvajes […]
Me mareo contemplando mi ciudad en pie
de los restos de la sombra
entre piedra y polvo
entre el oro invisible y el barro de la oscuridad
entre la basura y la luz
nado inagotablemente
Soy de Puerto Príncipe […]
Combino mis pesadillas y modulo mi insomnio a mi manera. Mi ciudad dentro de mí. En el fondo de mí. En mi cabeza. Y en mis entrañas









