[Eu também recebi]/ Traducción de Lev Vidal

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Eu também recebi aqueles copiosos

e pontuais cheques

e vi neve

e vivi, mais ou menos,

que nem pessoa decente.

E uma formosa mulher

Ficou me esperando

com seus quadris pendulares

de encontro ao meu ventre

com o seu quadril

e aquele leve compasso

ali mesmo onde

a gente vira homem feliz.

Também atravessei o lago

Congelado

E, por que não,

Fugi com a fumaça mais viva

De qualquer chaminé

Colocada na vastidão do caminho.

Sem dúvida fui feliz

E continuo sendo.

Ainda que

ruim de vida por uma memória

e não podendo prescindir dela.

Poetas vivemos por causa de uma recordação.

Não pra fazermos o bem nem o mal

Às pessoas

Nem pra ficar de acordo

Com o mundo.

Não me importa o mundo

Ainda que goste dele

Bem como do primeiro rebento dos teus olhos

Quando estás no ponto

De entender de ouvir de te fixar

Que fui

Que sou o homem mais abençoado contigo.

Para a poesia

Porque existe

Em meio a necessidades

E à esquiva bonança.

Para a poesia. Para a mãe

A filha

A filhastra.

Para a poesia

Que não impõe

Mudar tua vida

E nem por acaso outorga qualquer perdão.

Para ela, a linda

Que vem, comumente,

Com nossos mortos

Mas não está morta

E nem é espertalhona.

Uma nuvem de borracha

Um céu de borracha

Uma cidade de borracha

Poesia, velharia de faca

Que já nem bates

E deitas tudo fora.

[Yo también he recibido]

Yo también he recibido esos jugosos
Y puntuales cheques
Y visto la nieve
Y vivido, más o menos,
Como una persona decente.
Y una mujer muy hermosa
Me ha esperado
Con sus caderas de péndulo
Contra mi vientre
Con su cadera y su leve
Compás
Allí donde uno
Es un hombre muy feliz.

También he cruzado el lago
Congelado
Y, por qué no,
Huido con el humo más vivo
De alguna chimenea
Colocada en el vasto camino.

Sin duda que he sido feliz
Que soy feliz todavía.
Sólo que
Vivo mal por un recuerdo
Y no puedo prescindir de él.
Los poetas vivimos por un recuerdo.
No para hacer el bien o el mal
A la gente
Ni para acertar
Con el mundo.

Me importa un comino el mundo
Aunque guste del condimento
Y del brote primero de tus ojos
Cuando te hayas en estación
De entender de escuchar de fijarte
Que he sido
Que soy el hombre más afortunado
Contigo.

A la poesía
Porque existe
En medio de las necesidades
Y la esquiva bonanza.
A la poesía. A la madre
La hija
Y la hijastra.
A la poesía
Que no impone
Cambiar tu vida
Ni otorga acaso ningún perdón.
A ella, la linda
La que viene, por lo común,
Con nuestros muertos
Pero que no está muerta.
Pero que no es avivata.

Una nube de hule
Un cielo de hule
Una ciudad de hule
Poesía, cuchillo viejo
Pegas a penas
Y lo hechas todo a perder.

Poema que hace parte de “Resientes”, poemas posteriores a Soledad impura (2009)

Puntuación: 4.86 / Votos: 7

Comentarios

  1. Marceça escribió:

    Hola Pedro!!

    Soy Marcela de Brasil!!

    Saludos!!

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