Conocimiento visible/ Edgar Artaud Jarry

20110922-Antoni_Tapies_2.jpg

El conocimiento es tan visible como la luz del sol

pero las ideas no existían en un sentido físico

sino que ahora las ideas existen en el sentido físico.

¿Es la mente creada por los pulsos de miles de millones

de células en nuestras cabezas?

Antes, la mente era algo inmaterial, ahora los pensamientos

se correlacionan con patrones de neuronas activas en nuestro

cerebro.

La frase “Creo que yo la amo a usted” está reflejada en un

patrón particular de neuronas interconectadas

enviándose un cúmulo de señales que provocan ésto.

Pero si me implantan un chip y transfieren el patrón

a otra mente que tenga chip, para reproducirlo en su cabeza,

también su mente tendrá la misma idea en el cerebro.

Los dos la amaremos, querida señora, de una forma similar.

Pero si usted ya no me quiere, y se vé con otro que también

la quiere.

Y los dos cableados de neuronas parecen conectarse.

Entonces no me queda más remedio que acudir a un médico

neurocirujano

para que el chip altere el patrón de neuronas que me hacen

quererla apasionadamente.

Y así yo pueda olvidar que fue usted algún día mi corazón.

»Leer más

Centenario de Macchu Picchu/ Martín Adán

20110920-MAcchuPicchu.png

A mi tumba [Macchu Picchu]
Nunca llegará el yanqui Bingham

¡No temas, Macchu Picchu,
Que nada te harán los turistas,
Ningún daño te causará Neruda,
Ningún daño te causará la gringa!
¡Yo estoy vivo y me defiendo
Porque la tuya es mi propia vida!

¡No mueras, que yo temo la muerte y su desdicha:
La de vivir eternamente,
Con Aristóteles y con José Ortega y Gasset
En un cielo del Padre Vargas Ugarte,
De arqueología, de antropología, de teología!
Como diría Eguren: ¡Macchu Picchu, líbrame de esa celestía!
Tú eres la altura inaccesible a la policía
Que el Cusco es una invención de Luis Valcárcel
Y que mañana volveremos a Lima
Con la hostess mulatita que nos habla en inglés
Y nos mete en la boca la boquilla
De tu oxígeno, Macchu Picchu,

Yo soy como el gallo fino
–Cantaba el negro–
Yo soy para que me maten
Pero no muero.

»Leer más

Passagens do dia/ Henrique Santana C.

20110915-48-2-.jpg

O celular vai cantar três vezes antes de você acordar e, quando o fizer, vai quebrar o silêncio. Nada de novo vai acontecer. O lençol vai escorregar até os seus pés, para serem resgatados até o alto de sua cabeça, enquanto seus olhos, de novo, fitam o relógio.

Hora de acordar, você se diz. Mas não levanta. Ao invés, vai permitir que seus pensamentos afundem no sono, e que sua mente deite um pouco mais na dormência. Nada de novo vai acontecer. E é lutando contra essa vontade louca de ficar ali sem fazer nada, que se levanta. Olha ao redor, e os outros dois estranhos ainda roncam – não se importe, você pensa. Desliza os pés por entre os chinelos e apenas com a luz que invade o pedaço da janela não ocultado pela cortina do quarto, se arrasta cambaleante e morto-vivo até o chuveiro.

– Hoje vou dormir mais cedo, você mente.

E quando piscam os olhos, o ambiente mudou, o tempo passou, e seus sentidos nem perceberam – é o efeito da rotina. Enquanto finge com seus amigos uma piada qualquer do café-da-manhã, ergue o cartão e a primeira passagem se faz: hora de entrar em uma viagem rápida, para um lugar rápido.

– Se estiver com sorte, vou ter um lugar para sentar, você pensa. E isso acontece.

Nos seus fones de ouvido há um silêncio tumultuoso, enquanto a voz de um ser distante vem até a sua consciência em forma de deja vu… “I believe i can see the future, cause I repeat the same routine”. E ele está certo, você se diz. E aos poucos você se recorda de quando tudo ali era novidade, e de como o novo te fazia querer acordar cada vez mais cedo para abraça-lo. Mas agora o novo se tornou um desejo gritante por novidade. E nem faz tanto tempo assim e…

E antes de poder pensar seus olhos piscam. O céu escureceu, nada de novo. Hora de voltar pra casa. Você ergue o cartão enquanto ri com seus amigos de uma piada feita durante essas horas e horas do dia que passou e ninguém percebeu. Se estiver com sorte, vai ter um lugar pra se sentar no ônibus, mas isso não acontece.

– Hoje eu vou dormir mais cedo, você mente.

Passagens de um dia qualquer.

»Leer más

Juvenal Agüero/Juan Carlos Mústiga

20110913-Tiempo real.JPG

Juvenal dice que es posible inventarse un futuro a través de la escritura, inventarse una vida, múltiples identidades, amores, tragedias, gestos y épicas convenientes, pero es imposible para él desligarse del recuerdo de su padre, de su abuelo, de su hermano a los que tal vez les inventó otra vida también, otra identidad quizás, pero todos ellos arrojando los huesos del poeta Granados.

Poeta peruano y granadino porque ahí en Granada descubrió su corazón y la fragilidad de su corazón y es allí donde inventó y reinventó a la Manoli – hoy Manuela – que ya no está salvo que algún día a ésta le sea posible aparecer convertida en cable, en chip, colgada de la cola del signo arroba. Vuelta carne y deseo por los incómodos, pero deliciosos favores de la literatura y la creación y sus infinitos actos.

Luego de este introito personal qué me queda decir: No mucho, no mucho, porque aparentemente no hay mucho que leer en esta breve “novela”, como la llama Juvenal y no se atreve a llamar Pedro ni la editorial. Pero sí, creo que podemos llamarla así, porque la densidad con la que Granados (Juvenal) comprime el tiempo me hace recordar las alucinaciones de Johnny Conter, el personaje gigantesco de “El Perseguidor” de Cortazar. Y lo hace a riesgo y a crédito del inmejorable título “En tiempo real”. Siempre denso, significativo y preciso en la elección de las palabras.

Esta es una novela en el tiempo real que ocupa un click en el ratón de la computadora. Ahí, en el texto inicial, en la transcripción de un correo electrónico:

-No sé si esta es tu dirección de correo o la cambiaste. Confírmamelo para que estemos en contacto.
Besitos: Manuela (Desde Granada),

está toda la novela y la posibilidad de resumir la vida, las múltiples vidas, las físicas y las imaginativas.

Esta referencia directo o indirecto al uso de la tecnología y el recuerdo de la prehistoria no es gratuita ni tampoco indesligable. Como tampoco lo es la poesía y los referentes literarios, ni la vida de sus amigos escritores o no. Entonces casualmente, como un viejo amigo Borges nos visita (y digo “nos” porque a mi también me ha convertido Juvenal en pasa de su bizcocho), y Gómez Jattin también, y hasta un invasivo y llega, como siempre, bienvenido escabroso Freud, se nos cuela en la masa, todos con sus ocurrencias, citas, palabras, textos, para construir como dice Pedro con una metáfora marina “el tinglado” de su corazón y de su existencia. (El tinglado es la armazón de los cuadernos con la quilla y las carteras de una embarcación de madera por si acaso).

El recuerdo y el poema dedicado al poeta Pablo Guevara y su compañera Jane es la quilla de esta embarcación:

¿Qué tan profundo es el océano?
Para Jane y Pablo
¿Qué tan profundo es el océano?
¿Qué tan altas las estrellas?
¿Cuántas rosas traes contigo ahora?
¿Cuánto es lo que, esta vez, he de llorar?
Canta Billy. Tú recoges.
La aproximas como una manta
para cubrirte.
Aunque el frío sea interior.
Y también el temor.
Anoche visité un poeta
en su lecho de enfermo.
Me dice que pudo escribir Hospital.
Que si no hubiese ido allí
no habría podido escribir aquello.
Que en un momento, y por algunos interminables días,
colocaron a cuatro enfermos dentro de una reducida habitación.
Uno a cada lado del poeta
y otro a sus pies.
Que ninguno dormía por las noches.
Que el de la derecha deliraba con culos
y tetas. Y que el de la izquierda
le silbaba, para acallarlo,
ya que no tenía fuerzas para ponerse en pie.
Que el que estaba a sus pies
era la viva representación
de uno de los grabados de Doré.
Que en aquella habitación, aun sin las ventanas,
sentía que cruzaba la vía láctea con ellos.
Un ancho tirabuzón
hecho de felicidad y dolor
incomprensibles.
Y que su esposa lo rescataba de allí
todos los días. Que lo había rescatado de allí
desde el principio.
Que de ello íntimamente se percató.

Hecho de amor y nostalgia sostiene toda la experiencia dedicada a la creación y creo que establece un calco a futuro de la vida del poeta Agüero, no de Granados, pero esos son los misterios sugeridos por el escritor a través del salón de espejos que nos hace recorrer. Creo que este libro soportaría muchas lecturas, desataría también significativos silencios y a la vez, como siempre he creído en los libros de mis amigos, abrirá nuevos caminos por donde andar en tiempo real; en el tiempo que quieran.

»Leer más

Apenas manos pies

20110912-ngm2000-10-6-7.jpg

Para Charito

Apenas manos pies

Ligeros

Una silueta

Entre el fuego

Entre estas palabras

Invisible

Plegaria

Adoración

Al borde

Del llanto

Como esa mirada al paisaje

De dentro

De fuera

Da lo mismo

Esa mirada

Tragándose poco a poco

El lugar

Adorar

Adorar

Es nuestra única alternativa

Adorarte

Ciegos los labios

Y elocuente el corazón

»Leer más

Saturno/ Alejandro Alonso

20110908-Saturno.jpg

II
Deshonrado por una violenta violación sucesiva a manos de su propia prole/ Saturno paga caro el precio de su osadía en pos del infinito/ Aúlla ciego de ira con el dolor causado a su integridad colosal/ La locura explota en sus pupilas/ La acidez de la rabia le cuece el paladar/ El escalofrío del ultraje corroe sus entrañas/ Tirita por la fiebre de la virginidad perdida/ El silbido de la violencia orada el laberinto de su espíritu/ Abandona la caverna donde resguarda el diamante de su alma/ Oculta su vergüenza con el sudario del holocausto/ Asoma a esa otra caverna que cobija las estrellas/ En la bóveda fulgura la eclosión de un cuerpo celeste al momento de abrir un hoyo negro en el plano multidimensional/ La muerte del astro es protagonista en el tatuaje hiperbarroco de centellas/ Inconmensurable la boca de Saturno exclama su estupefacción/ Su prole extiende una cola de cometa tras aquella hecatombe a millones de años luz/ Los vástagos proyectan su fuga hacia la dimensión del universo que inaugura la muerte de la estrella/ Esperan un asilo divino luego de saciarse con su progenitor/ Sin demora Saturno alarga su zancada de estrella fugaz es pos de los culpables/ Sus ojos despiden el furor de la venganza/ Ascenso en descenso/ Absoluto en el vacío/ Todo en la nada/ El látigo de la antimateria golpea las espaldas de Saturno justo cuando esquiva la relatividad/

»Leer más

Vallejo sin fronteras/ clickfozdoiguacu

20110908-GetInline.aspx.jpg

A série NHE´ÉMBIKUERA conversou com o escritor Pedro Granados que lançará sua nova obra, Vallejo Sin Fronteras, em Foz do Iguaçu.

Em meio a livros empilhados por todos os cantos e uma coleção de rádios antigos, conversamos como professor da Unila – Universidade de Integração Latino Americana – Padro Granados, sobre sua nova obra, Vallejo Sin Fronteras, uma espécie de introdução ao leitor no universo do escritor Cesar Vallejo.

Granados é peruano, Doutor em Letras e Literatura Hispânica pela Universidade de Boston, já lecionou nos Estados Unidos, República Dominicana, México, Peru, e atualmente em Foz do Iguaçu. O projeto da Universidade de Integração o atraiu para a região de Tríplice Fronteira.

Vallejo Sin Fronteras é o primeiro livro que foge ao estilo literário preferido de Granados, segundo ele, antes de tudo é um poeta. “Dizem que poesia é coisa para os jovens, mas eu, mesmo depois dos 50 anos, continuo escrevendo poesia”.

Veja o vídeo da entrevista com Pedro Granados:

http://www.clickfozdoiguacu.com.br/foz-iguacu-noticias/pedro-granados-latino-americano-professor-escritor-mas-antes-de-tudo-poeta

»Leer más

[No escribo]

No escribo

Porque no quiero decir

La verdad

Viento aire soplo

El de la puerta

Solamente

Y Dios pugnando

Por abrazarnos

Por besarnos

Por tratarnos

Como las criaturas

Que somos

No hay fuego más

Artificial

Que el de la propia vida

De aspas hacia Dios

De manos

De boca sobre

Este celuloide

De mi computadora

Quemante tibia humana

Ya acaso

No escribo

Para no decir la verdad

La de mi pequeña mesa

Rodeada de panes

Zero azúcar

Zero gordura trans

Zero colesterol

Zeros y en pulgadas concéntricas

Todas nuestras lágrimas

»Leer más