Breve testimonio del bloggista
Desde hace tiempo hemos sido, ya poco nos interesa, conscientes y críticos de cómo se la montaba Montero … y también otros por el estilo (entre los más vivos: Cisneros, Kozer, Zurita… y paramos de enumerar). Esto ha traído como consecuencia, por supuesto, más tiempo para que escribamos con calma y libertad; aunque acaso no tanto para que se difunda más ampliamente nuestra poesía (¿o nos equivocamos?). En realidad, no es que ellos se la monten; sino que su visita efímera al parnaso representa intereses de específicos sectores sociales… y de las instituciones literarias que estos grupos de poder social también controlan. Vaya un ejemplo del 2003, dedicado a España, que se remonta a lo acahecido allí desde mediados de los 80; y, si tienen paciencia, uno del 2002 dedicado a los cincuenta penúltimos años de la poesía en el Perú:
Desde otra margen: La última poesía española
Los poetas vivos y más vivos del Perú
ARTÍCULO DE HAROLD ALVARADO TENORIO
“Es posible que en toda la historia de la poesía española no haya otro vate con mayor poder que García Montero. Apenas comparable con el que ejercía durante el franquismo el secretario del tirano y su primo hermano, mejor conocido como Pacón, que sometió desde su oficina del Prado a todo cuanto poeta quería figurar en las comitivas hispanoamericanas de entonces. Garcia Montero codirige la colección pija de una de las tres editoriales de poesía más grandes del mundo, controla el 90% de los grandes premios económicos y los festivales de poesía más importantes de España, maneja a su antojo los medios de comunicación de izquierdas y derechas, es junto al déspota Chus Visor un Virrey de la Nueva España en América Latina, con su grandísimo mercado atizado por ministros y gobernantes corruptos de bancos centrales hispanófilos, mientras cientos de pobres poetas acuden de rodillas y en romería a su regazo, estableciendo un criterio estilístico del cual no se pueden salir sus incondicionales y cierra las puertas con candado a quienes no se postran ante él… Y por supuesto tiene en su contorno un grupo de pelotas nutrido y considerable que deben alabar todos sus versos a cambio de las babas de la efímera gloria. Jamás un mediocre ha sido tan poderoso y a la vez tan peligroso para la poesía (en cuanto a su capacidad para fomentar la endogamia). Cualquier posible lector que llegue a la poesía contemporánea a través de Garcia Montero, pensando que debe ser el mejor poeta del globo terráqueo dada la inflamación mediática, se dará de bruces con libros que alejan para siempre al lector y al poeta. Una “poesía” monótona, aburridora, carente de hondura lírica, con textos interminables, ahítos de ombliguismo, tedio y una ausencia de autocritica que revela la incapacidad de un avivato para reconocer su enorme fracaso literario.”








