Tiempo al tiempo, de Issac Goldemberg

IsaacGoldembergTiempoaltiempo

En Tiempo al tiempo [1985] (Lima: Tribal/ Perro de ambiente, 2016), Issac Goldemberg rinde homenaje a la narrativa peruana.  En particular, a la factura del habla clasemediera, juvenil y de collera de Los cahorros de MVLL.  Asimismo, a ese discurso partido (diglósico), en sordina y como omniabarcador –entre los que son y no son de “color modesto”, y cuya ideología puede alcanzar incluso al propio narrador (Guillermo Nugent dixit) — de La palabra del mudo de JRR.  Y, por último, al formato, prosodia y función que le compete a los “Diarios”  –coloquio de los “zorros”–  en El zorro de arriba y el zorro de abajo de JMA, ensanchando el escenario de los hechos hasta  lo mítico o, al menos,  lo indeterminado.   “Círculos del tiempo” particularmente logrados  en esta novela de Issac Goldemberg; los cuales, finalmente, anidan en una –o  en quizá la principal– de las metáforas que sugiere la presente novela.  Ampliación, complejidad y vértigo –personal o colectivo, el mío y el de mi herencia andina– cuando a nuestro tiempo, de por sí vasto, lo vemos a través de otra lupa milenaria.  En este caso específico, la lupa del colectivo que –nada más y nada menos– inventó el concepto mismo de tiempo lineal y el cual, además, se congrega en torno a Adonái, uno de los nombres de su divinidad.  Otra de las metáforas podría ser el de ‘tomarse las cosas con calma’; es decir, no desesperar por nada; entre esto último, y en primer lugar, por la mismísima identidad.  Y corolario: metidos de uñas en un cronotopo que puede resultarnos asfixiante o absurdo, ser flexibles y saber –y aquilatar– articularnos a otros y, por ende, a otras diferentes y nuevas comunidades.  Por lo tanto, poesía, la de Tiempo al tiempo, en tanto lanzas por una más lúcida ciudadanía y una mejor convivencia universal.  Simultaneidad y yuxtaposición, frente a linealidad y jerarquías, parecería sugerir aquí el autor del ya clásico, La vida a plazos de don Jacobo Lerner.

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Juicio final

Dino

I

Luces enamorado antes de partir

La bruma la noche un recuerdo

Son lo único que te ata

Una mirada de frente a tu destino

Mucha vida hubo entre tus manos

Entre tus dedos también

Al escribir

Sobre si aquélla tu enamorada

La que te salvó de la soledad

La que te rescató de la muerte

La que se puso a tu lado

Y te hizo compañía de modo

Incondicionado

Y sin calcular el tiempo

II

Oleadas de pájaros

Del descubrimiento

De lo que amabas

De lágrimas más bien

Involuntarias

Por lo que sentías

Entre tu pie y la mano

Sensibles perceptivas

Y una común lanza profunda

Sangrante

Contra tu corazón

Pero si no has visto nada

De lo que ya miraras

Pero si no recuerdas nada

Por lo de sobrevivir

Que es un olvido

Porque lo de ser  poeta

Consiste en un radical olvido

III

La suerte está echada

El viento levanta  tu cabellera

Tu calvicie precoz

Desde la ventana izquierda

Y desde la otra ventana

Contemplas impávido el apocalipsis

Tu madre te enseñó una eficaz

Oración para sortearlo

Y solo a eso te has atenido

En la vida

Por honrar a tu madre

Que amas y que has amado

Cómo sortear el apocalipsis y

Toda clase de cuadro definitivo

IV

Una oración

Con tu índice y tu pulgar

Juntos

Contra lo que está por venir

La dicha rompiéndote

En mil pedazos

La dicha

Atragantada

Y hasta por las narices

La brisa se sosiega

Y la música cambia

Tu puño cerrado te alcanza

Para guardar el secreto

Un beso que sabrá calmarte

Un abrazo para soportar

El desbordante cariño de todos

Unas  lágrimas transparentes

A través de lo que todavía

No ha sido

Pero seguro va a ser

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Rubén Darío: Cosmopolita arraigado

Cosmopolita arraigado

Jeffrey Browitt y Werner Mackenbach (editores)

-¿Por qué el juego de contrarios en el título? ¿Cómo conjugan en el libro comopolitismo-arraigamiento?
(Ambos sonrieron cómplicemente y Browitt tomó la palabra): “A veces se considera el arraigamiento en sentido estrictamente geográfico, pero Darío era un cosmopolita arraigado en la lengua y la cultura hispánica transatlánticas. Estaba en movimiento constante, pero siempre sabía dónde estaba su norte, por eso se podía desplazar de Buenos Aires a Madrid, París, Managua, pero siempre se sentía en casa, porque vivía en las letras y las culturas hispánicas. Entonces si limitamos arraigamiento a simplemente estar anclado en un lugar, entonces Darío estaba desarraigado. Nos gusta la paradoja que presenta el hecho de que el cosmopolita es el que supuestamente no tiene lazos orgánicos con nadie, y está flotando en el aire, pero no es así, porque se establece una falsa antítesis entre cosmopolitismo y nacionalismo; la gente puede ser cosmopolita y a la vez nacionalista, regionalista..”
“El título es una polémica en contra de cierta crítica literaria que tilda a Darío y a otros modernistas de cosmopolitas frívolos y que no tenían arraigo en sus culturas de origen, de enajenados de Latinoamérica, y nuestra tesis es que siempre hay intercambio entre culturas y no podemos reducir la obra de Darío en una corriente ni en un enfoque nacionalista”, agregó Mackenbach.

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Correo del astronauta/ Edgar Artaud Jerry

Astronauta

Retirarme de las formas en que se nos exige realizar investigación me dará ahora la oportunidad de estudiar lo que ya he iniciado, y ya te había comentado, el origen de la vida y el Universo, abordaje formal y científico, y repercusión en los contenidos del quehacer poético, una nueva línea creo, más bien una evolución de lo que escribo, derivado no como preocupación por la Poesía sino por los descubrimientos científicos que me (nos) han cimbrado, quiénes somos, de dónde venimos, hacia dónde vamos y nuestra fragilidad como especie rumbo a una extinción probable, ahora cada vez que camino, no puedo quitarme de la cabeza la idea que soy un cúmulo de 100,000,000,000,000 células vivas, que comen, defecan, se reproducen, respiran, se enferman, envejecen, se suicidan, cada día mueren más de un millón de nuestras células, tenemos la piel llena de suicidios, tenemos vocación suicida, somos efímeros pero lo peor, me siento como un nuevo Licenciado Vidriera y mi cuerpo es una máquina muy compleja de seres vivos que controlo o que imagino controlar, ¿qué es el pensamiento? ¿la conciencia? Nuestras células ¿tienen conciencia de sí mismas, piensan? En fin, todo esto me preocupa y ocupa, lamentablemente hasta esta edad… debí entenderlo antes.

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Reseñas de las Actas del Congreso “Vallejo Siempre”, Montevideo 2016

Brindis Vallejo

Reseña III

La sensibilidad vallejiana

Tema que, si acertamos a resolverlo, podemos cerrar el kiosko vallejiano.  Y tanto Bernat Padró Nieto, “Los salones parisinos de César Vallejo (1924-1926)”, como también Joseph Mulligan, “El arte de ir en contra: la vanguardia histórica y el programa emulador de César Vallejo”, echan luces sobre esto.

Padró empieza planteando muy bien el asunto: “A ojos de Vallejo, tanto los falsos vanguardistas como los neoclasicistas padecían un grave error: reducían el arte y la poesía a una mera cuestión de formatos, que es el aspecto del arte más fácil de imitar y el que antes se banaliza” (278); y enseguida agrega: “Con el desplazamiento del espíritu nuevo de la forma hacia la sensibilidad que la orienta, Vallejo sintetizaba la cuestión de la poesía nueva sin necesidad de asumir como propia la dicotomía vanguardismo-clasicismo […] Lamentablemente, no encontraba modelos literarios.  Aparte de Picasso [o, el Cubismo, en el que Vallejo reconoce alienta una vitalidad universal que recorre todas las manifestaciones de la vida moderna, desde el arte a la industria], dos son los nombres que al parecer de Vallejo apuntan el camino: Juan Gris [por el rigor y la conciencia de su arte] y Tristan Tzara [no en tanto escritor, sino en cuanto haber sido quien mejor captó el sentido de los tiempos modernos… ahora todos estamos locos y atacados de epilepsia… y contra la “lentitud” de Jean Cocteau]” (279).

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Reseñas de las Actas del Congreso “Vallejo Siempre”, Montevideo 2016

CCEM

Reseña II

Vallejo en Uruguay

La frase reproduce la que sirve, a Andrés Echevarría, uno de los que coordinó el evento, para poner breve marco al Congreso “Vallejo Siempre” de Montevideo, 2016.  Se repasan sumariamente aquí, entre otros, múltiples vínculos culturales: Juan Parra del Riego y Blanca Brum, Xavier Abril, Pablo Abril de Vivero, Haya de la Torre, Julio Herrera y Reissig, Ángel Rama; y, sobre todo, se pone de relieve “la inmensa y unánime admiración” que concita hoy mismo en el país oriental el poeta de Santiago de Chuco.  De este modo, las Actas del Congreso, reflejan esto mismo; es decir, numerosa presencia de ensayistas uruguayos, y que viven aquí o en la Argentina, entre la cual  –entre sus aportes– vamos a intentar  hacer un balance o establecer un tentativo común denominador.

De esta manera, Gerardo Cancio, luego de casi un cuarto de siglo, puede ver recién publicado su artículo, “La escritura poética en el espejo: en torno al discurso lírico de Vallejo”.  Se insiste aquí en el concepto de la “verbocreación”, lo cual no es otra cosa que puntualizar que la escritura poética vallejiana: “se refleja en una suerte de espejo textual que ella misma genera” (145).  Y, a espacio seguido, rescata una fuente casi insólita como respaldo de su propuesta teórica: “Nuestra deuda es con el crítico Juan Espejo Asturizaga quien, hace unas décadas, destacó la clave tópica, que hoy nos ocupa… la habilidad del poeta para ‘meterse dentro del poema y jugar en su interior’”.  Decimos deuda casi insólita en la medida en que César Vallejo: Itinerario del hombre, 1892-1923, de Espejo, ha trascendido básicamente como un intento de biografía, más bien testimonio, que insiste en el dato exacto –positivista, policial y no menos arbitrario– a la hora de leer los poemas de su amigo César.

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Astronauta/ Edgar Artaud Jarry

Edgar

Estaba internado en el hospital

cuando entró el médico de guardia

hola astronauta, ¿cómo estás?

tenía infección en las vías urinarias

en invierno gasto mi aguinaldo aquí.

Podrías solicitar un transplante

de órgano, sugirió el galeno

y dejó en el buró un catálogo de ofertas

mi esposa que siempre me acompaña

pasó la noche revisando el libro

al despertar su rostro estaba iluminado

un miembro de negro, pago a plazos, dijo.

Así sucedió, no hubo modo de evitarlo

y estuve en el quirófano

salí con un pañal cubriendo todo

al final me dijeron que tocara

y no encontraba nada

es el pene de un bebé fallecido

explicó el cirujano, no crecerá

pero resuelve su problema.

Mientras tanto las enfermeras

merodeaban y tocaban

es muy lindo, me decían.

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Reseñas de las Actas del Congreso “Vallejo Siempre”, Montevideo 2016

Vallejo Siempre 2016

Todas las ponencias tuvieron lugar en el Centro Cultural de España, en Montevideo, entre los días 14 al 16 de abril último. Artículos de las Actas del Congreso Internacional Vallejo Siempre [Gladys Flores Heredia y Andrés Echevarría (editores). Lima: Cátedra Vallejo, 408 pp.]  que, por entregas, iremos aquí  reseñando entre los que de modo más urgente nos interpelan.

Reseña I

Laurie Lomask (CUNY), “Teoría y espectáculo del cuerpo en el teatro de César Vallejo”, 247-257.

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VASINFIN, en homenaje a Henrique Urbano (1938-2014)

Henrique Urbano

Es decir, en tanto que no se puede estudiar Inkarrí (“Cri-sol”) sin tener en cuenta a Viracocha y sin integrar, simultáneamente,  al Dios cristiano.  Y, según Armas, en tanto las crónicas desvían más bien nuestro conocimiento del “mundo sagrado andino”; ergo, probemos con la poesía, aunque esta sea contemporánea.  Y hagámonos, por lo tanto, de un archivo, sensibilidad (entre el mundo académico) y de una metodología o metodologías para abordar este estudio con éxito.

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