Poemario, en cuya presentación, se confrontan dos lecturas: “giro lingüístico”/ “giro animal” o antropocentrismo/ posantropocentrismo. En tanto Roberto Zariquiey, autor del libro, actúa como mediador cultural o, más bien, “conceptual” (en términos de Eduardo Viveiros de Castro). Aunque breve y curvo, hito en el debate sobre saberes (experiencias) y poesía en el Perú que no debería pasar desapercibido.
18/10/21: Trilce Relecturas (Voz)
Acuarela de Norka Uribe, que ilustrará nuestro libro próximo, “César Vallejo: Sol donde no hay Sol”
16/10/21: TRILCE RELECTURAS
TLC (Traducción, Lectura y Crítica)
Trilce es caja de resonancia del elemento alado
Noche oscura en alba transformándose
Flor serrana en leve vello púbico ensortijado
Alma del llama y del gato techero
Comestible por maquillado
En conejo, en margarita, en besos de tu boca
Trilce es sonaja del infante
Para que despierte y pida de comer
Su lonja de sinsentido y copa de sin pudor
Agua excesiva desde la pluma y desde la plomada
Para no verte y encontrarte guardando
La compostura de decir la L
Que antes fuera W y acabó siendo T
Si el Señor no se hubiera llevado las manos al sexo
Y no se hubiera hallado espléndidamente erecto
Y fuera la C misma en el entrecejo
Y fueran TLC en ese modo de gritar en sordina
De hablar con clavículas y omóplatos
Que le decían Ministerio de Educación
Por lo cóncavo del tórax
Trilce y su zamba de olor de higo y canela
Justito en los 999 (novecientosnoventaynueve)
Grados para la evaporación
Para el abracadabra de combinar
El dolor con el dolor
Que a resultas da siempre lo opuesto
Algo así como doblar una ola de papel
Que moja
Un origami del fondo de tu alma
Inevitable la muerte en la casta mirada
Inocente de tan culpable
Porque de hacer cosas con las palabras
Se trata
De meterse de uñas y manos en el poema
Con el impulso ciego que invariable
Va desde nuestros resueltos y no menos educados pies.
[Inevitable]
Inevitable
Ir venir subir bajar
Morir vivir
Repudiar desear
Una mano abierta un ave
Unos labios cerrados
El horizonte
Y la luz que se proyecta
El sol mismo dentro de ti
Isleños todos
De las montañas también
De lo expuesto y de lo oculto
Nuestra dieta cotidiana
Nuestro balance diario
De algas y de flores
Del semejante jardín
No nos iremos con el secreto
De lo que es Trilce:
Un cronotopo
De la plenitud y de la alegría
O a la inversa
No nos iremos sin lo que hemos soñado
Y cazado como en la siesta de un perro
Nervioso anhelante sin mayor control
Un perro asustado por los fuegos artificiales
Y por el pique de los autos y del televisor
Extemporáneo perro y sabueso de osos
Y sabueso de Trilce:
Dos zorros dos pastores
Un canto alternado entre la lluvia y el sol
15/10/21: Sacado de la maleta/ Indran Amirthanayagam
15/10/21: “’Cuadrúpedo intensivo’: poesía y humanidades en César Vallejo”
14/10/21: El César Vallejo de Stephen Hart* (reloaded)
El César Vallejo de Stephen Hart (1), informado y útil trabajo, diseña un degradé desde la picaresca –y el juicio, aunque implícito, severo a las andanzas del pícaro y prófugo nativo de Santiago de Chuco– a la elegía –a los versos hondos y el parisino, en aura de compromiso social, trance de muerte del poeta. Hart jamás percibe el aspecto cultural, aunque expone los ladrillos e incluso glosa y comenta puntuales calas de Vallejo en lo andino. Justo cuando finalmente se impone hablar de sexo –incestuoso o no– el crítico inglés calla. “Parado en una piedra”, tal como lo expusimos en detalle en nuestro libro del 2004 (Cap. III: “La poética del nuevo origen: La piedra fecundable de los poemas de París”) (2), alude no sólo a una manifestación o “paro”; sino también, de modo simultáneo, a una virtual cópula con la piedra, con la materia misma de lo incaico: sol –masculino– que se ha transformado en algo femenino, aunque esta piedra ahora se halle “cansada” o en crisis y sea, luego, incluso la propia “España” del famoso poemario póstumo dedicado a la Guerra Civil. Hart no percibe en su lectura la presencia de lo cultural, su constante opacidad y metamorfosis, sino únicamente como un museo de tópicos o taxonomía académica ya canonizada (3); un tanto como tampoco lo percibió la misma Georgette de Vallejo (4). Pero el mismo poeta sí lo hizo e incorporó aquello en su propio proceso intelectual y artístico donde lo político no se contraponía a lo mítico. Por esta razón, sus “Nostalgias imperiales” y su Trilce –que es versión escrita sintética y sincrética del mito de Inkarrí, elaboramos ahora mismo un ensayo sobre ello (5)– y su “Piedra cansada” son un mismo mito expuesto de modo minimalista y con vocación incluyente siempre. De lo afro-limeño, primero, y después de las etapas iluminista y revolucioria de su experiencia europea: francesa y soviética, respectivamente. Una biografía de Vallejo que no ventile aquel aspecto cultural en su relato lucirá siempre destrabada e inevitablemente fragmentaria. El problema es que Vallejo no hablaba nunca de esto, ni con su viuda ni con nadie. Su experiencia de lo sagrado, nada exclusivista o individualista sino más bien comunitaria, se tocaba con su radical experiencia de la poesía y para él, tal como en aquellos versos finales de “Huaco” (“[Yo soy]Un fermento de sol/ levadura de sombra y corazón”), le eran inherentes –acaso para ser más productivos en su obra poética — el pudor o el secreto.
En todo lo demás, aunque Hart de algún modo continúe la teoría y metodología de un Juan Espejo Asturrizaga, la exposición del profesor inglés es amena y, repetimos, a pesar de cierto puritanismo u holismo militante, extraordinariamente útil.
13/10/21: [Una canción charra en Puebla]
Una canción charra en Puebla
Un huevo prehistórico
Un meteorito, más bien.
Recién nacido
La vida se me va
Y no podré protestar ni
Evitar
Que me traigan otra vez por aquí.
Desde el recuerdo de alguien
Desde la memoria de mí.
La vida no me interesa
Aunque el cansancio cotidiano
Pareciera dictármelo.
Ni ansioso espero a la muerte.
Chulapa de Las Vistillas
Abalorios de mis negras
De La República Dominicana de Haití.
Alguien tuvo que hacerlo,
Es todo.
Alguno hubo de zambullirse
Desde tercer piso más alto del mundo
Y no morir, si no de a pocos.
Bello, nacer; menos
Volverse viejo e infame
Y escéptico.
Ante tanto huevo prehistórico
Y alarde dominical
Y doble rabadilla e inflada pechuga
Y tarde insolente de empanada
Y refrita escenografía.
Pero no añoro volver. Que tal lisura!
Ni el beso de Dios
En mi mejilla
Me salvaría de tamaño aburrimiento.
De Soledad impura (Poemas 2003 – 2008)
13/10/21: “Hablando sobre Vallejo” (Entrevista)/ Amalia Domínguez
Periodista mexicana Amalia Domínguez
Para estudiar a César Vallejo hay que dibujarlo, combinar el lenguaje icónico con el simbólico, ya que la suya es una poesía para verla, una poesía tridimensional, un atentado contra la linealidad del lenguaje.
Quien así se expresa es el poeta peruano Pedro Granados (Lima, Perú, 1955), estudioso de la obra vallejiana, uno de cuyos frutos es el libro Poéticas y utopías en la poesía de César Vallejo, publicado por el Fondo Editorial de la Pontificia Universidad Católica del Perú, recientemente. Granados, busca compartir sus conocimientos sobre Vallejo y su poesía, en el curso que impartirá bajo el mismo nombre de su libro, en Profética, la casa de la lectura (México), a partir de este jueves 17 de junio.
En entrevista sobre el tema, destacó que Vallejo es un poeta importante que se ha leído poco, porque es difícil. Lo que se conoce de él es el Vallejo comunista, combativo, que si bien es una artista mayor, no ha tenido la suerte de Octavio Paz, (Pablo) Neruda, y otros. De hecho lo que más se conoce de él es Los Heraldos Negros, Trilce –el libro más difícil de la poesía en español-, y la compilación España, aparta de mí este cáliz, que hizo Manuel Altolaguirre, pero que el autor no conoció; sin embargo fue también un cronista extraordinario, dramaturgo y novelista, pero estas facetas poco se conocen de él. Los libros de Crónica fueron de los pocos que le dieron plata, como corresponsal de periódicos y de la agencia France Press, pero la poesía es la flor de su obra, la más interesante y bonita.
Vallejo es una gran lección para la poesía de ahora. El resuelve muchas cosas con ese espíritu de aclimatación que tenía, por eso es llamado poeta del oxímoron, los contrarios conviven en él, lo mismo los heraldos negros que los heraldos blancos, son dos ejes, uno predominando sobre el otro. Lo curioso es que Vallejo no quiere hacer literatura; cuando se pone a escribir dice, “quiero escribir pero me sale espuma”.
Por lo que se refiere a las utopías vallejianas, básicamente no es el alcanzar un mundo mejor, donde todos seamos gordos, tengamos salud y un auto. Entre otras cosas, su utopía consiste en su maternidad, Vallejo se hizo mamá, siempre le interesó lo femenino. Uno de sus versos que ilustra esto, dice: “Y hembra es el alma del ausente, y hembra es el alma mía”.
Vallejo fue un poeta de vanguardia, que combinó nihilismo, dadaísmo, siglo de oro, especialmente el barroco, la cultura andina y la literatura modernista, todo ello lo hace ser un vanguardista no deshumanizado. Por tanto es el poeta de ahora, actual, al igual que Borges, ambos son íconos de la poesía contemporánea latinoamericana, sostuvo su compatriota Pedro Granados.
12/10/21: El “silencio” Vallejo-Cabral de Melo Neto: un Neruda elocuente (PDF)
João Cabral de Melo Neto (1920, Recife – 1999, Río de Janeiro)
Este ensayo se propone, por un lado, reconstruir un diálogo intelectual y artístico en apariencia inexistente entre César Vallejo (1892-1938) y Joao Cabral de Melo Neto (1920-1999). En la biografía del poeta brasileño, de modo recurrente y acaso no menos sistemático, no existe mención alguna del peruano; aunque España fuera en ambos tema y motivo fundamental de sus respectivas obras literarias; y, según ventilaremos aquí, ambos poetas tuvieran mucho en común, repetimos, tanto en el aspecto literario como en el político de sus poemas. Por otro lado, en cuanto desencadenante de este paralelo entre dichos autores, se analizará el poema cabralino “España en el corazón” (homónimo del poemario nerudiano editado por primera vez en1937). Es decir, aquel poema del brasileño será el puente, de ida y vuelta, para transitar e iluminar los “silencios” entre las poesías del brasileño y del peruano y, no menos, tornar inesperada y particularmente elocuente la poesía del chileno. El presente trabajo se enmarca, por un lado, en el contexto de la actual literatura comparada; es decir, aquélla que: “ha dejado de lado la perspectiva historicista tradicional y su correlato los viejos estudios de fuentes e influencias y ha pasado a ocuparse cada vez más del texto literario y de sus relaciones interliterarias e interdisciplinarias” (Eduardo F. Coutinho). Asimismo, tiene que ver con la cuestión del canon y su discusión o puesta al día o incluso puesta en valor; en particular aquí, el rol ideológico que, frente a la Guerra Civil Española, les cupo a Pablo Neruda y César Vallejo. Y, por último, este breve ensayo gira también alrededor de la traducción, entendida ésta, según Benjamin, como “una ampliación de la operación crítica de la lectura” (Delfina Muschietti)
11/10/21: Shoe: Sarah Arvio
Versos entrecortados, en fragmentos o, más bien, en fermentos en vías de abreviar un duelo o reconocer estar envueltos en una entrañable y permanente compañía. Versos como pasos, pasos como los de un joven y bello alazán para los que resulta estrecha cualquier caballeriza; versos como los de un poema que nos instala en pleno campo abierto, elegantes o, más bien, desnudos; noche como la que tenemos aquí mismo, a la mano, amplísima y tan disponible. O breve, discreta e íntima, únicamente para nosotros, como la que experimentamos al escuchar aquí “Shoe” de Cry Back My Sea.






