Archivo de la categoría: Poesía

Poesía

LA MEMORIA/ Rosy Paláu*

< %image(20081109-Rosy_palau.jpg|102|136|www.poemariodemujeres.com/P/Rosy_palau.jpg
)%>

A través de los sueños,

cuando el silencio ilumina

su niñez de los hechos

y nace un árbol que prolonga

la especie de lo triste

y no hay luz

y no hay sombra,

sólo la pureza de los días

que conservan la frescura

del instinto,

por esa inmensidad abreviada

en un segundo de la noche,

pasas.

Eres la palabra

en cuyas aguas el cielo se descubre

una nube ardiendo en el pecho,

un rumor de atardecer,

en ti toca fondo el olvido

y se aparece

con la sencillez que toman

los cuerpos en el alma.

Pero de pronto

el viento golpea la puerta precisa,

las cosas se alzan verdaderas

y hay que detenerse,

dejar caer la palabra

que se astilla en la sospecha

de un posible asombro,

mirar esa ciudad donde la luna

buscando su evidencia

en reflejos se deslava.

Dichosos los que aún

no han sido descubiertos,

los que ciegos de amor

se alumbran con el milagro

y andan por todas partes

adivinando el pasado,

los iniciados del deseo,

porque a ellos no los tocarán

las sombras.

Silencio de paso la memoria,

tiempo del tiempo

que para siempre irse, vuelve

y sediento de si mismo

se busca en la claridad que existió,

pero esa luz,

no tiene pruebas.

»Leer más

Para Billie Holiday

imagecache2.allposters.com/images/pic/IMPO/MR...

Si no fuera por tu sentido del humor,
Querida.
Si no te inhibieras en destruir, oradar
Mi corazón con tus canciones.
Creyera que el corazón
De verdad existe
Me creyera
El corazón
Y me creyera yo mismo
A esta hora.
Pero esa manera
De hacerme llorar
Sobre la leche derramada
Y consolarme luego
Porque nada ha pasado
En verdad
Absolutamente nada
Sobre este valle
De fantasmas erizados.
Y mi hermano mayor que no acepta
Vayan a tener que limpiarle
El culo cuando más viejo.
Y todo el resto de mi familia
Fallecida ya, toda
en un vagón de tren
que me queda un poco lejos.
¿Qué clase de carrusel es éste?
¡Señores, qué vueltas me voy dando!
Sin ti el aire sería de verdad aire
Y no esta pista que no tiene aire
Ni tiene tiempo
Felizmente
Y sí tus blandas manos, más bien
Y el cariño acorde
Con la batería y el saxo.
Nada es de verdad, qué va.
Solo esta música que lo envuelve a uno
Por completo
Y todo lo consuela.

»Leer más

“imágenes de brunei”/ Oliver Glave*

De La idea era irnos aún niños (Lima: ESTRUENDOMUDO, 2008)

http://haymasquever.spaces.live.com/

Nos sentamos a beber un café bajo el sol de pleno invierno
Sin recelos, ni hambreados.
Apenas terraplenes y vientos a la luz de las calles
en serena conmoción.
Me dijiste que te ibas,
que lo dejabas todo por una promesa hecha a ti misma.

Conozco el adiós;
es caminar a tu lado.

Pero un hosco recelo desgasta hasta reventar aquel fértil globo.
Sí, arrastra con ciegas manos mi corazón, hasta ya no poder.

Días han pasado sin saber de ti. Días que parecen la distancia
entre el carácter y su desolación.

———————————————-
Más controlada y dosificada la melancolía –reticente, tal como recomendara para el arte de la poesía José Watanabe– hallamos en este su segundo poemario a Oliver Glave. El tinglado de sus versos rescata, intenta tornar a la vida, una serie de amores desfallecientes, fantasmáticos. Tal como en Eguren, escribe a pesar de que su poesía aparece tomada por cráteres, materia oscura, que tiende a apropiarse de todo. Entonces, pues, no son el amor y el erotismo, sus motivos; sino, más bien, el pliegue de aquello: el desamor, la impalpabilidad de esa experiencia o la discreta –solitaria– ironía. Lo recuerdo mate, con la opacidad que él deseara, en el taller de poesía que tuviera a mi cargo hace ya algunos años en la Católica y del que han seguido cultivando sus propios versos, entre otros, poetas como Roberto Zariquey y Manuel Fernández.

»Leer más

“FELIZ – ID – ASS”/ Lawrence Carrasco

Google

a un ex amigo

La felicidad de la gaviota sobre un mar proceloso
enjundia de cardúmen pútrido;
y de la tenia para el engorde
puerco, ofensivo, de tus silbos rectales.

Felicidad por envidia, chatura,
tim tim y tam tam
en los templos de Dioniso y Atenea.

Así lo quisiste, apostaste a ello;
y no sabes si ganaste o perdiste.
Te falla la ocasión, el tono y el garrote.

Mira muchacho, si es fácil.
Enculébrate, hienéate,
cerdafícate, putéate,
descorónjate el yuyo, chaval,
y laméate el culantro,
el francés, el negro, tú sabes,
el griego profundo,
y abísmate en tu miasma, querido,
pues de tan feliz,
encúlate, ¿vale?

Y ya veremos.

——————————
Me parece que el tono –y acaso la temática– de este poema sintetiza el arte in crescendo de Lawrence Carrasco como poeta (es un filósofo peruano y aplicado estudioso de la obra de César Vallejo). Decimos esto porque en este poemario –entre ternuras, nostalgias, especulaciones y palimpsestos; y homenajes a varios poetas de aquí y de allá– es en “FELIZ – ID – ASS” donde se anuda y hace más contundente su registro. Ojo que el tema no es lo más relevante aquí, sino el hecho de que su voz en español (hermana de la lengua viperina de Quevedo en este caso) se trasvasa –por fin– con una cascada áspera, de aquellas que descienden rabiosas desde los Andes. Entre el abanico de registros, pues, que hablan positivamente de la experimentación en que anda enrollado nuestro poeta (vive, además, en España), me parece que el cauterio suave de este poema –en su flexibilidad prosódica, audaz performance del sujeto poético y fina inteligencia– es un auténtico hallazgo y, acaso halla reparado también el autor , quilla que hiende al fondo de sus versos y va de atropellada.

»Leer más

[con un resto de seducción]

lacomunidad.elpais.com/blogfiles/lachispadecu...

con un resto de seducción
vas por la ciudad
amas el amor
como cuando adolescente
el amor que no llega
sino cuando no amas más
y este resto de flor marchita
que son tus manos
y este cuenco ya casi vacío
que es tu corazón
sin embargo
tus ojos de auquénido antiguo
tus labios como de ofrenda
de un pez
de carne aromática…

con pocos pasos dominas la ciudad
como antes
a un lado la compasión, aquí
el amor allá
la tolerancia tus manos
todo lo van distribuyendo
junto a tu mirada de mapache
tallada de lujuria
incontenible y acaso
de alguna esencial bondad…

tu sexo vuelto de jade
entonces, tu sangre
de mercurio
que administras
con sumo cuidado
te han elegido el amoroso
el amante
el que efectivamente
sabe del amor
sobre estas hoscas paredes
el que puede pintarte
la cara con el amor…

lento lo acelerado
obtuso lo agudo
inclusivo
aquello que te advertía
sobre los graves peligros del amor
amas cuanto amas
desnudas tu corazón
como si cualquier cosa
al aire que te rodea
de modo firme lo atas
sabio hombre del amor
en eso te han convertido
conmovida roca de azúcar.

»Leer más

CARTA A LAS CATARATAS DE QUEQUEÑA/ Gloria Mendoza Borda

www.club.lacarasur.com/mimages/sogayprincipal.jpg

Para Jennifer Carpio Espinel
A los estudiantes del II Semestre- Docencia de la ESACBF

No lo esté tentando al Señor, señora
Traumatólogo- Hospital de Yanahuara – Emergencia

La mañana discurría plácida / como un río / girasol abierto / durazno fragancioso / te encontré muerte / con tu lenguaje / de pájaro acuático salvaje / juro que no te busqué / Señora nuestra

en un vericueto de segundo / me jugaste una pasada / como si fuese una imberbe / me tentaste a subir a la cima / bajo un límpido cielo / detrás de la alegría de los muchachos / auscultando el movimiento / de las palomas en sus nidos / encima de la catarata / y en los árboles

escalé la montaña / me hiciste trepar / a una inmensa roca /no supe decir no / rocasca de muerte / me arrojaste a la poza / extraviada / entre chorros de agua de la catarata / caí como a quince metros de altura

debajo del agua / la muerte me tomó / en sus brazos / me paseó por pequeñas parcelas / hermosas piedrecillas de colores / me prodigaron su calor / comprendí que el poema jamás morirá / el poeta sí / el agua era limpia fría limpia / me convertiste en pez
sin saber nadar / en ese naufragio inalterable de transparencia / creíste haber ganado la batalla / atrevida muerte respetada muerte / pensé en mis hijos en mis nietos / en la familia toda /
en el padre de mis hijos / en mi inocencia más allá de lo absurdo /
en mi anciana madre / en mis libros inéditos aun sin organizar/ dormí el sueño de los sueños / dentro de tu desnudez de garza desorbitada / conocí que la memoria de los muertos / es más fuerte que la de los vivos

me dije ¿qué pasó? / no pensé morir como Alfonsina Storni

pensé en mi entierro / la corriente traía notas / de campesinos tocando sicuris / ¿igual que a mi padre? pensé / en este éxtasis profundo / con la muerte / de pronto un ángel salvador / se había tirado a las aguas / me sacudió / estaba inconciente / me cogió de los hombros / me sentó en una roca / no podía mantenerme de pie/
¿estoy viva? pregunté / un silencio nostálgico / cruzó nuestras miradas / Jennifer Carpio con una criatura / en el vientre / arriesgó su vida / mi salvadora / Jennifer cálido abrazo de los míos / sé que Ananí quedó petrificada / gritaba junto al ruido estruendoso de la catarata / ¿del agua salimos y al agua regresamos? / bajó de las altas rocas / Elvis el joven motivador del paseo campestre / dio su negra casaca para cubrirme / usted no manda profesora ahora / hemos decidido regresar al pueblo

más de media hora taquicardia / no teníamos alcohol ni nada / no tengo fracturas / sino golpes fuertes en los brazos / las rodillas y todo el cuerpo / los médicos estupefactos en emergencia / dicen que es un milagro / unos días inmovilizada / para que los cauces internos / tomen su lugar / colibríes picotean en mis dedos /
para escribir esta memoria / mi travesía en Quequeña

tengo sustísimo / Elpidia llamó mi ánimo/ respeto la tierra el agua las piedras / estos días leí narrativa de Doris Lessing / Silvina Bullrich y Walter Lingán

Adalberto fabricó un bastón para el regreso / a Quequeña / Denis cargó mi bolso y perdió mi pañoleta

sé que perdurará el ruido de las cataratas / sí / el agua es dulce el agua es también vida / tomaré el bastón / para correrte muerte
por la hojarasca verde / de la florecida campiña.

ya puedo decir / Gracias a la vida como Violeta Parra

Arequipa, 02 de octubre del 2008
Primavera

»Leer más

[Una canción charra en Puebla]

www.tu.tv/.../meteorito-en-peru_imagenGrande.jpg

Una canción charra en Puebla

Un huevo prehistórico

Un meteorito, más bien.

Recién nacido

La vida se me va

Y no podré protestar ni

Evitar

Que me traigan otra vez por aquí.

Desde el recuerdo de alguien

Desde la memoria de mí.

La vida no me interesa

Aunque el cansancio cotidiano

Pareciera dictármelo.

Ni ansioso espero a la muerte.

Chulapa de Las Vistillas

Abalorios de mis negras

De La República Dominicana de Haití.

Alguien tuvo que hacerlo,

Es todo.

Alguno hubo de zambullirse

Desde tercer piso más alto del mundo

Y no morir, si no de a pocos.

Bello, nacer; menos

Volverse viejo e infame

Y escéptico.

Ante tanto huevo prehistórico

Y alarde dominical

Y doble rabadilla e inflada pechuga

Y tarde insolente de empanada

Y refrita escenografía.

Pero no añoro volver. Que tal lisura!

Ni el beso de Dios

En mi mejilla

Me salvaría de tamaño aburrimiento.

»Leer más

How deep is the ocean?/ Zachary Payne (trad.)

bp1.blogger.com/.../s200/zacarias+payne.jpg

for Jane and Pablo

How deep is the ocean?
How tall the stars?
How many roses do you bring with you now?
How much is it that, this time, I should cry?
Billy sings. You gather.
You draw her near like a blanket to cover yourself.
Even though the coldness is interior.
And the fear also.
Last night I visited a poet on his death bed.
He told me that he could have written Hospital.
That if he hadn`t gone there
he wouldn`t have been able to write that one.
That in a moment, and for some endless days,
they placed for sick patients inside a shrunken room.
One on each side of the poet and another at his feet.
That none of them were sleeping at night.
That the one on his right was delirious with tits and ass.
And that the one on his left was whistling at him, to shut him up,
now that he hadn`t the strength to stand up.
That the one at his feet was the living representation
of one of Dore`s paintings.
That in that room, even without the windows
he felt like he was crossing the Milky Way with them.
A broad corkscrew made from happiness and pain incomprehensible.
And that his wife was rescuing him from there everyday.
That she had rescued him from there since the beginning.
He intimately became aware of this.

»Leer más

[Si tú vinieras]

bp0.blogger.com/.../s1600-R/lima3.jpg

Si tú vinieras
Y preguntaras por Lima
Este escaso hoyo de arena
E inquirieras sobre el mar
Las cuitas de sus muertos
Y te sorprendieras
Por la respiración contenida
De la lluvia
En su gris invierno
Y te derramaras a través
De sus colinas
Como tantos otros
Y no te bañaras
Como sus innumerables
Perros callejeros
Impávidos del todo
Desde ya, inmortales
Y escucharas al adolescente,
En su mensaje escondido,
Y vieras los calzones
De esa atenta señora
Que ya no significan nada
Ante su cotidiana paciencia,
Estóica bondad

Si aparecieras
En lo alto de estos cerros
Con lo extranjera que eres
En busca de darme un abrazo
Y yo terminara por enfilar
Hacia ti
Ya sin sorpresa
Porque toda la vida
Me lo he pasado en ello
Te diría, no bajes de allí
Espérame en lo alto
Allá voy
Sobre el perfil más empinado de aquel cerro.

»Leer más

La ra ra ra ra ra ra (Bola de nieve)

http://www.babab.com/no33/index.php
BABAB, No 33, verano 2008

I

Entre la bruma del 2006
Que ahora mismo empieza
Te escribo
Para no perderte de vista
Y para saber de mí
Te procuro
Probablemente no pase nada
No acierte
A exponer ninguna cosa
Y no me alcance
El sentido
Pero debes saber
Aunque todo aparentemente
Luzca lo mismo
Que he descubierto
El nudo en el globo rojo
La costura
Que nos mantiene a flote
Y me apetece
Decírtelo
A ver si de una vez
Cortamos por lo sano
Y escapamos volando
Más libres que los pájaros
De lo que aún tenga ojos
Y sin duda mirada
Para algo que no seas
Únicamente tú
Nomás. Para algo distinto
Y por lo que valga la pena
Escarbar y escarbar
Hacia lo alto
Y por lo que se nos han gastado
Ya las uñas de los dedos
Ya en su totalidad las manos
Ya el goloso sentido

II

Voz y teclados
Para esta aventura
De la una viene el aliento
De los otros, el sentido
Lo humano no dice
Sino apenas sus instrumentos
La voz anda confundida
Con otra voz
Y por eso está muda

III

Los instrumentos
Inertes amigos
Fríos maestros
Descorazonados
Invitados
Mientras nosotros
No sabemos siquiera
Si somos los mismos
O si olvidarte podremos

IV

Cosas de enamorados

V

A Yolanda

Tengo 50 años y estoy vivo.
Devoro café y galletas
con apetito.
Y hace algunas pocas horas nomás
con apetito
también te devoraba.
Que eres negra
hasta el café
rezumante y azucarada.
Tengo 50 años
Y sin trabajo permanente
Ni tarjetas de crédito
O algo parecido
Que deberías ser muy cara
Pero la poesía a veces
Da sombra a los nómadas
A mí
Y al que dentro va conmigo

VI

Jenjibre. O algo más fuerte
Para recuperar
El aliento. Y la cordura
De no verte
De no tenerte
Y no poder olvidarme de ti

»Leer más