Archivo de la categoría: Poesía

Poesía

Más de ‘Tobi’

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El mono choro
Nunca supe qué hacer.
Pregúntale al otro.
No, ese es un floro.
No me gustan los juegos de niños
Porque yo soy muy grande.
Es así como se convirtió.

Pedro Granados
No es de Tarados.
Neurasténico, pero chévere
No tengo idea
Nadie lo conoce, escribe poemas
Que nunca vio
Pero usa lentes

[En la noche ]
En la noche
cocinaremos y cantaremos
Amor
En ollas de acero inoxidable
Y cucharas de madera podrida
Es sabroso
Aunque no sabe a nada
Lo que probé

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‘Ante las piedras de riesgo darwiniano’*

skyscrapercity.com

Parado en una piedra
Como esperando
A la espera
De ver de ver
Te procuro
Y me aliño
Para la cita

Piedra antigua
Y porosa
De labios
Y oídos
Y gestos
Inacabados
De cariño

Parado en una piedra
Como un espermatozoide

El beso más íntimo
Y contundente
Y acaso
Nada personal
Y un tanto librado
Al acaso ala
Casualidad

Parado en una piedra
Cabeza con cabeza
Nuestro pensamiento
Una pizca de humano él aquélla
Una pizca de piedra

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‘Mi Camino de Damasco’/ Armando Almánzar Botello

centrorey.org

La aspirina que consumo por motivos cardiovasculares, me produjo la fragilidad capilar excesiva generadora o responsable del sangrado interno que ahora parece estar floreciendo en la tensa superficie de mi piel. Semeja en su ritmo un vivo tatuaje. Esto hace que yo luzca, como he dicho, amoratado, parecido en el color a la entrañable fruta del caimito. Tengo en la pierna el color tropical de un mar envinado y borracho. Mi cuerpo recuerda un mixto fotográfico entre Polibio Díaz y Cindy Sherman.

No tengo más remedio que tomarlo con paciencia y humor. Debo anotar todos los detalles de este viaje intensivo hacia los abismos de la carne. Hacia el mundo. ¿Hacia otros mundos?

Sospecho que hallé curiosamente mi Camino de Damasco, la impredecible senda mística y fantástica. El accidente casero de mi desliz en Semana Santa, ocurrió el día previo a la Resurrección de nuestro Señor… Desgarradura del músculo aductor mayor de la pierna izquierda: ¡Puerta del milagro!

Pienso en ocasiones que ahora Dios me habla a través de las mutaciones de mi cuerpo. Ya lo decía el poeta Valéry: no hay nada más profundo que la piel.

Con la caída tremenda y después de la magulladura, mi ser yo entiendo que Dios ha transformado. Inscribe en mi carne con su letra cursiva el más puro dibujo que descubro perfecto. La huella de su mano brilla en mi epidermis una extraña belleza imprevista. Amarillos volátiles, rojos convulsos, verdes y azules aleteando en texturas y calambres, finos ritos de la sangre, intensidades puras, extraños laberintos por los que viaja la mente. Manchas en mi muslo después de la caída: Obras de arte místico para la posteridad.

De modo inusual un Dios pintor escribe. Se ríe conmigo y me cura con arte.

Pero en otros momentos de humor desfalleciente, o de una lucidez quizás menos intensa, pienso que mi caída fue un puro accidente, que ofrece el testimonio de una verdad banal: aquello que nombramos en la casa como “adentro”, es el simple y provisorio repliegue apaciguado del Afuera inconcebible y turbulento…

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Otro poema de Cristóbal ‘Tobi’ Kanashiro

E.Oblitas

¿Nada más pasará?

Mano a mano
Nada menos
Que una piedra pequeña
Y recién partida
Entre mis manos.
El amor la dicha
La vergüenza peluda
De la felicidad.
Que te amo que te adoro.
Y al alcance
Del gatillo seguro
Del tiempo
Seguro.
¿Pero habrá más?
Más amor todavía más dicha
Y no sólo esta forma
De la piedra chica
De sendas piedras pequeñas
Ahora mismo
Como abandonado
Y acurrucadas
Entre mis manos.

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[Imaginarme el mar]

mundopoesia.com

Imaginarme el mar y un hecho fortuito cualquiera como ahora el aire pesado el sol con su cubeta de luz permanente mis ojos en otro tiempo u otro lugar mis ojos bajo las plantas de mis pies en la playa sobre la arena de mis pies y hasta el agua que también es de arena y prodigioso sol de llanto y de extraña alegría la ciudad quieta como a la espera con boca y ojos cerrados y que como toda la ciudad es un sexo grande y dormido…esto lo saben percibir los poetas auténticos y también los falsos y este es el problema de la poesía… y tanto sol activo en jornadas de inmensurables horas achicharrándome sin remedio hasta los pies mismos de arena mojada de mar de boca de agua de mar de lengua de crustáceo sin pinzas ni desconfianza pura entrega de cangrejo nomás y en correspondencia directa con este sol quieto sobre las paredes de la ciudad que esperan desde el alba al olmo que pueda asegurar que pese a su modorra a lo hacinada de su alma allí vaya un individuo parco por la acera que siempre irá un individuo parco por la acera aunque nos hallemos en nuestra penúltima hora y hasta en la postrera… que no acertaron conmigo que no valió la pena sino tan sólo para mí mismo que todo lo arañé únicamente a las últimas bebí pero a ver si lo sabes si lo has visto si lo guardas ovillado en el bolsillo pequeño de la camisa como un ticket empapado de agua de mar como tus pies sujetos por la pura alegría de la playa por la travesura de la playa por el amor que no tiene extensión ni profundidad mayor que una sonrisa y como este evento absolutamente intrascendente y fortuito… allí está nuestra gloria para cualquiera de nosotros y la justificación a nuestra tontería de esperar mayor iluminación que la que viene a cubos de parte de un sol modesto y no menos familiar y no menos curioso que la ceja del sujeto que camina parco por la venida que atrapamos en un lienzo vivo un boquete abierto entre mi corazón y el tuyo

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‘Mi tu Poesía es una mierda’/ Edgar Altamirano

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Edgar Altamirano

Encendí la radio y escuché que traerían el cuerpo de un amigo que falleció,
no sabía que hubiese muerto; la radio intercalaba música de rock muy vieja,
todos los poetas son una mierda excepto yo.
Encendí la cafetera y elegí un café expreso largo y espumoso,
un joven poeta me había pedido un prólogo, insistentemente.
Leeré su libro, cada cierto tiempo alguien me escribe,
ahora escucho música de los Rolling Stones en la misma estación,
se lamentan de la muerte de un amigo.
“Está muerto” -dicen,
“igual no saldremos vivos de este puto mundo” -dice Nelson B.C.
“todos los poetas del mundo son una mierda excepto yo” -digo yo,
y destapo otra cerveza; mi amigo ha muerto.
Suena el teléfono, es el joven poeta enviando otro mensaje,
“estoy aguardando tu prólogo, es importante para mí” -me dice;
abro el libro, es un engargolado manchado con café y bocadillos,
escribo en la máquina: “este libro es una mierda,
se encuentra lleno de horrores, faltas de ortografía, de redacción,
no es que yo apruebe la corrección gramatical, es una idea apestosa”.
Apago la radio porque me desconcentra, destapo otra cerveza
y continúo: éstos no son poemas, no están resueltos, no dicen nada,
es una sarta de imágenes inconsistentes, yo odio las imágenes y
la complejidad para esconderse; este chico dice en una de sus partes:
“la poesía soy yo”, estoy a punto de quitar su libro de la torre de
libros y poemas pendientes, pero me detengo.
Destapo otra cerveza, enciendo el twitter facebook, LinkedIn,
messenguer y todas esas madres de la cultura,
sigo escribiendo estupideces, sin haber leído los poemas,
envío la respuesta, ocurrirá lo mismo que con muchos otros,
se quedará callado, botará mi texto a la basura,
sus correos desaparecen de mi buzón.
Años después, me encuentro con el libro en las librerías,
ganó el premio al mejor libro del continente,
es famoso, no aparece mi prólogo, dejo el libro en el estante,
salgo y camino, entro en el café “la covacha”
y pido un expreso, hojeo un legajo de poemas
que me envió una chica joven, muy guapa,
“es fabuloso” -pienso, y no necesito leer todos los poemas,
“tus poemas me rejuvenecen” -le contestaré;
no recuerdo los nombres de mis amigos fallecidos,
“usted es una gran poeta” -le escribiré,
y creo que estoy envejeciendo.

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Poemas/ Cristóbal Kanashiro

in-lan.com

EL PEZ SOLAR
un pez volava en el sol
y cayó y se ahogó en el mar
sus escamas rotas
sobresalieron de la camisa
de mi tía la gorda
qué gran pez.

EL PROBLEMA
No es con ti go,
ni la cena
ni el almuerzo
tampoco el jugo
pero sí el lonche.
Y así todos los días.

GATOS
Un gato en el techo
que come mucho.
Come lodo y tierra.
Come todo lo vivo.
Ahora en el tejado.
Azul
Con manchas.

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Yo también he recibido

escritosblogcastillosene

Yo también he recibido esos jugosos
Y puntuales cheques
Y visto la nieve
Y vivido, más o menos,
Como una persona decente.
Y una mujer muy hermosa
Me ha esperado
Con sus caderas de péndulo
Contra mi vientre
Con su cadera y su leve
Compás
Allí donde uno
Es un hombre muy feliz.

También he cruzado el lago
Congelado
Y, por qué no,
Huido con el humo más vivo
De alguna chimenea
Colocada en el vasto camino.

Sin duda que he sido feliz
Que soy feliz todavía.
Sólo que
Vivo mal por un recuerdo
Y no puedo prescindir de él.
Los poetas vivimos por un recuerdo.
No para hacer el bien o el mal
A la gente
Ni para acertar
Con el mundo.

Me importa un comino el mundo
Aunque guste del condimento
Y del brote primero de tus ojos
Cuando te hayas en estación
De entender de escuchar de fijarte
Que he sido
Que soy el hombre más afortunado
Contigo.

A la poesía
Porque existe
En medio de las necesidades
Y la esquiva bonanza.
A la poesía. A la madre
La hija
Y la hijastra.
A la poesía
Que no impone
Cambiar tu vida
Ni otorga acaso ningún perdón.
A ella, la linda
La que viene, por lo común,
Con nuestros muertos
Pero que no está muerta.
Pero que no es avivata.

Una nube de hule
Un cielo de hule
Una ciudad de hule
Poesía, cuchillo viejo
Pegas a penas
Y lo hechas todo a perder.

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Tentación/ Edgar Altamirano

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Entré a Facebook con la más firme idea
de hacerme amigo de todas las mujeres guapas,
aquéllas que mostraran su mejor rostro
y escribieran no importa que sandeces;

éso pensé, aquél frío día de domingo
un invierno cruel, para mis huesos
y mis enfermedades crónicas.

Abrí una cuenta nueva y falsifiqué mis datos,
busqué una fotografía en Internet
de un hombre guapo, joven, desconocido;

y entré a la Internet, con estos deseos firmes,
tendenciosos, maquiavélicos, macielosos
y comencé a buscar chicas, chicas sanas
con nobles deseos, chicas ingenuas.

Pero justo en el momento, de responder a un chat
que se me había pedido: ¿a qué te dedicas?
me hizo recapacitar, destapé una lata de cerveza
de mi estante para poetas, y tomé un gran trago;

“soy un borracho” -le dije, “no me hagas caso,
y cierra ése chat; ve y acúsame con tu papi”
cerré yo la ventana de chat y me dí de baja
en la red, borré todos mis datos y cancelé la
cuenta.

Destapé otra lata de cerveza marca poeta de mi
estante de cervezas y me la bebí de un trago.

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