RECUERDO DE LUIS JAIME CISNEROS

En el contexto tan conservador de las Humanidades en la PUCP de aquellos años 70 y 80 –y tan obligatoriamente no conservador de ahora mismo– Cisneros tenía calle humana y poética; es decir, era un hombre matizado por la cultura, los viajes y un conocimiento (del rumiar) el detalle de nuestra idiosincracia (vaya palabrita) y realidad. Era instintivamente un profesor, uno abierto a lo nuevo o disímil; es decir, a lo popular y callejero, a lo otro que procura (que intenta si previamente no está adocenado) soslayar o eludir la PUCP. Y leyendo a Góngora era otro Góngora. Antes que cualquier sesudo concepto o teoría, aquello que nos unía era la risa. Nos mirábamos y como que nos cagábamos de risa. Incluso ahora mismo mientras me acuerdo de él. P.G.

 

Puntuación: 5 / Votos: 2

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *