Archivos expiatorios, de León Félix Batista/ A dos voces

-Tome ahí, poeta: https://www.descubrelima.pe/general/archivos-expiatorios/

-Noria de palabras que son lombrices apenas que no son serpientes siquiera que traen al mito pasteurizado y por eso lampean como en el vacío pero que no es vacío sino un disfuerzo que parece importante pero no lo es e ignoramos qué funcionario de la Municipalidad gastó el dinero de todos los limeños publicando este libro.

-Y esa es una buena definición de la cultura latinoamericana en la era neoliberal.

-Una mierda de poesía, no jodan.

-Y cualquier diría que el dominicano sale ganando en esto, pero qué va; por lo menos yo sé que no alcanza ni para el ajo.  La poesía es una ciencia oculta.

-La poesía consiste en no ser funcionario de nada y no anteponer a ella ni a tu mujer/es ni a tus hijos ni a tu desayuno.  No hay vocaciones de fuste en RD, todos son una bola de oportunistas y sobrevivientes.

-Y los que no lo somos, somos invisibles. Hasta nuestros espejos son miopes. Venderse o no venderse, esa es la enema.

-León sabe, en su fuero interno, que es un imitador de Kozer y Cia.; ergo, que sus desplantes son de lata.

-Admite al menos que sus textos carburan mejor que los de la Soledad Álvarez.

-Álvarez no se resignó a ser pobre, aunque en sus textos coquetea con ello; es decir, escribir desde la falta de apoyo.  Tiene la institución literaria en pleno, más la política y no menos la económica apapachándola.  Así no es posible escribir.  Entre las mujeres, Ángela Hernández imposta mejor la carencia.  Aunque, por sus propias limitaciones de privilegio social y consecuente prejuicio literario, la escritura de ambas carece de humor; es decir, de capacidad de inversión e incluso conjuro de las, finalmente, patéticas situaciones que abordan.   La poesía tiene un enorme pie en la realidad, se escribe como se vive o como se decidió vivir, nunca al revés.

-Estoy de acuerdo: la poesía es exactamente la raíz de lo real. La cicatriz que lo real deja en la imaginación.

-Y la flor del pensamiento, según Martí.

»Leer más

VASINFIN NO BRASIL – VASINFIN NO PERU

Poetizemos o político.

“Era um constante e tenaz remoer”,

diria o biógrafo amigo Asturrizaga

sobre as trilcílabas calabrinas

em crisol.

“Um pouco mais de consideração,

e o terriço líquido, seis dessa tarde

COM OS SEUS MAIS SOBERBOS BEMÓIS”,

diria Vallejo, o César, cholo caboclo

sob o sol.

Desfiladeiros vocais desfaçam

nas falas                em guano

os seus babosos reclichês rechicletes

que necrosam vencedores vincendos vencidos perdedouros vencedoiros pervincentes

perdorrentos

no Mesmoceno maiúsculo maxilar imóvel da

Mediocracia de Formulários,

um a um em fila nazi-iluminista,

porém, reparem e respeitem,

sempre muitíssimo bem preenchidos,

segundo Hannah Arendt,

meu bem!

Cartazes roucos e gagos celebrem

os ritmos das entranhas

geológicas, convexas dobras

em penca

reviradas retorcidas

em xaxim

dos desavessos das tribos

nos varais bemóis        do agora

em coral

(Itanhaém Itanhaém Itanhaém)

nos cangotes da alegria.

Amálio Pinheiro

(3 de setembro de 2022)

A associação do VASINFIN (Vallejo Sin Fronteras Instituto, Lima-Peru) e do AME (Arquipélagos Mestiços, do Grupo de Pesquisa “Barroco, Oralidades e Mestiçagem”, COS-PUCSP-Brasil) deriva inevitavelmente das inúmeras e combinadas práticas poéticas e culturais, com enorme acervo de arquivos de conhecimento acumulado em torno de César Vallejo, nestes 100 anos da comemoração de Trilce, pelo grande vallejólogo peruano Pedro Granados (presidente do VASINFIN) e por Amálio Pinheiro (que agora preside o mesmo Instituto no Brasil).

Granados, além das vastas e penetrantes pesquisas e análises sobre o pluriverso Vallejo, — que incluem, por exemplo, Vallejo e Arguedas, Vallejo e os barrocos possíveis, Vallejo e o mito de Inkarrí, Vallejo e política etc., passando pelo profícuo aproveitamento do multiculturalismo canibalizante de Viveiros de Castro –, converge, poeta dos bons que também é, com nosso entendimento de que as noções mitológico-antropológicas e histórico-sociais, semântica e tematicamente disseminadas nos poemas, não podem vir desacompanhadas, para funcionar como performance de escuta e leitura, das cruciais análises micro-rítmicas e vocal-escriturais. Donde seus textos que exaltam a presença dos vários gestos, no “archipiélago Vallejo”, da marinera ou refalosa, do huaino e mesmo de certos componentes flamenco-arabizantes, que obrigam, nessa interlíngua trílcica, a uma reviravolta neuro-sensitiva participante da alegria na tristeza e do coletivo na solidão. Ou como resume Pedro Granados: “Letra, ritmo e coreografia a un tiempo” (“Trilce: húmeros para bailar”, p.15).

César Vallejo é um ponto nodal de entroncamento para se poder entender a posição das Américas Latinas de todas as falas do mundo e vice-versa, a partir de um descarrilamento plurilíngue desde as Colônias ameríndio-afro-imigrantes, que transtorna as noções progressivas do antigo, vanguardista, moderno e contemporâneo, tendo-se em vista a máxima invasão, em formas espiraladas e retorcidas, em arquipélago, calidoscópio e palimpsesto, do imprevisível dentro previsível, que é preciso escarafunchar e esgaravatar para repor o cortejo desregrado, fora de fluxo, em andamento.

As dificuldades para se ler Vallejo são as dificuldades para se entender, a partir de uma racionalidade ocidentalizante, a complexidade limite do continente de uma intralíngua mestiça mutuamente conivente com o externo (Tinianov, Lótman), essa dança de linguagens, corpos, paisagens e culturas levadas às últimas consequências. Disse Vallejo: “Escribí un verso en que hablaba de un adjetivo en el cual crecía hierba. Unos años más tarde, em París, vi en una piedra del cementerio Montparnasse un adjetivo con hierba. Profecía de la poesía.” (Del carnet de 1932).

Nessa trilha, o autor de Trilce nos remonta a fundações mito-poéticas que nos ajudam, por exemplo, em leituras polifônico-solares como as de um Sousândrade; e nos remete a ritmos e entonações de alegria silábico-acentuais que servem de marcas d’água para o entendimento dos Manifestos oswaldianos, tão necessário nestes concomitantes 100 anos da chamada Semana de Arte Moderna. E, assim por diante, todas as linguagens, séries, gêneros e formatos inclusos e rigorosamente mesclados.

Daí decorre a importância poético-política da tradução, que põe à mostra as formas e tonalidades, ao modo de uma de cuíca afro-tupi de fundo, das muitas realidades embutidas e dos repertórios abandonados nos escombros e entulhos das histórias oficiais, que a domesticidade linear das normas burocratizantes não consegue alcançar. Pensemos num Mar Paraguayo, de Wilson Gomes, com seu portunhol marchetado de guarani e jaguaretês, isso que Néstor Perlonguer chamou de “medula palpitante da língua”.

Daí todas as traduções transculturais. Comecemos com Trilce I, verdadeiro Manifesto abre-alas.

»Leer más

“Ya viene el día. César Vallejo, el fervor y la palabra” en La Casa de la Literatura Peruana

Ya va a venir, ya viene el día

El nombre de la exposición se inspira en el poema «Los desgraciados», incluido en Poemas humanos (1939). En la última estrofa de la versión manuscrita del poema, el poeta tacha la frase «Ya va a venir el día» y la cambia por «Ya viene el día». «De ese modo, Vallejo reemplaza la posibilidad por la afirmación total de cambio. Este gesto pequeño y potente es una muestra de su voluntad, de la esperanza y empatía que marcaron su vida y obra. Con ella afronta tiempos de crisis», señala Yaneth Sucasaca, investigadora de la Casa de la Literatura y curadora de la muestra.

La investigación para Ya viene el día. César Vallejo, el fervor y la palabra se realizó en el contexto de la pandemia por el COVID-19, donde en medio de la incertidumbre, nos vimos sumergidos por la indiferencia, pero también por la solidaridad. La lectura de los poemas y otros textos del autor cobró una relevancia especial en este contexto crítico. Es simbólico, además, que con esta muestra la Casa de la Literatura retome su propuesta museográfica y curatorial dirigida a escuelas y al público en general.

La exposición se materializa también en una circunstancia especial, pues en 2022 se conmemoran los 130 años del nacimiento de Vallejo y el centenario de la publicación de Trilce, obra cumbre en la vanguardia poética en lengua española.

Sobre la exposición:

Podrá visitarse de martes a domingo, de 10 a.m. a 7 p.m. El ingreso es libre.

Estará abierta hasta noviembre de 2022.

Usa el hashtag #YaVieneElDía en tus publicaciones en redes sociales.

»Leer más

GENEALOGÍA TRILCE – INKARRÍ

Antecedentes del conectar Trilce con Inkarrí, aunque de un modo no meramente referencial o parcialmente alusivo en alguno de sus poemas; sino en cuanto aquel mito constituye el principio constructivo fundamental de todo aquel poemario.

UNO

Luego de encontrado un consistente y persuasivo repertorio solar en este poemario de 1922 –es más, toda una acabada versión de Inkarrí que se adelanta en tres décadas a las primeras recolecciones del mito por Óscar Núñez del Prado y José María Arguedas a mediados de los años 50–,  Trilce sería un espacio mítico de máxima concentración y contracción sintácticas de ese exceso metonímico en que, a modo de un indigenismo minimalista incluyente, no se produce sentido, más sí un territorio de posibilidades que enlaza las alteridades (mapeado por la tendencia de los pueblos amerindios a la incorporación barroquizante de lo exógeno asimétrico).  Las “Nostalgias imperiales” (Los heraldos negros) y su Trilce hasta, por ejemplo, su “Piedra cansada” (drama de 1937) serían un mismo mito expuesto por César Vallejo de modo minimalista, con la opacidad característica de la poesía y con vocación incluyente siempre.  De lo afro-limeño, primero, y después de las etapas iluminista y revolucionaria de su experiencia europea: francesa y soviética, respectivamente.

http://blog.pucp.edu.pe/blog/granadospj/2013/09/27/trilce-e-inkarr/

DOS

Por otro lado, la posibilidad de una lectura indigenista de la obra de Vallejo, y por tanto también de Trilce, queda, en todo caso, dentro de una corriente bastante pujante de estudios vallejianos, inaugurada por un ensayo de Phyllis Rodríguez-Peralta [“Sobre el indigenismo de César Vallejo”, 1984] y que ha encontrado recientemente nueva vida en las investigaciones de Pedro Granados Agüero. No se trata sólo, como ya advertía entre otros Roberto Paoli, de rastrear un “espíritu indio” que para Vallejo constituye “primero su mito y luego su ideal”; también se puede intentar delinear con mayor precisión el alto grado de sincretismo de esta mitología, y luego de este ideal – a partir, por ejemplo, de las frecuentes apariciones, en Trilce, de “sole” / “Sole” / “sol”, en un continuum que va desde la evocación del elemento natural hasta la representación de la divinidad (cristológica y a la vez ligada a la mitología indígena poshispánica de Inkarri), terminando con la degradación típicamente modernista dada por la homonimia del Sol/sol con la moneda actual, entonces como ahora, en el Perú. (Mari 2021). (Traducción nuestra).

https://www.leparoleelecose.it/?p=42390

TRES

Perspectiva sobre nuestro trabajo en el que, asimismo, abunda Bernardo Massoia; aunque, por un lado, rescatando y cotejando otro texto nuestro; y, por otro, sin coincidir con Mari en la genealogía y presencia de Inkarrí en nuestros estudios: “Este aspecto, que sorpresivamente no se desarrolla de manera acabada en el libro de Paz Varías (1989) será recuperado luego por el estudioso peruano Pedro Granados en su obra Poéticas y utopías en la poesía de César Vallejo (2004). Analizando otro texto de Los Heraldos Negros titulado “Huaco”, Granados trae a cuenta aquél mito en su carácter de utopía solar que marca el regreso a una edad perdida en la tierra ancestral de Vallejo: (…) tanto el «Huaco» como la persona poética son «levadura» -‘causa o motivo o influjo’ (Diccionario de Lengua Española)- para que el «sol» aparezca o reaparezca. Si este último fuera el caso, y todo pareciera indicar que lo es (…), ambos serían «fermento» del Inkarry, del mito panandino del retorno al poder del Inca, hijo del Sol que yace por ahora vencido y enterrado” (Massoia 44).

CUATRO

Efectivamente, tan temprano como en 1985, Paz Varías acierta en cotejar lo que este autor denomina “modelado” de Trilce con el de la cerámica Moche; sin embargo, “afinidades de construcción” que tampoco llegan a percibir a Inkarrí en tanto y en cuanto, resumimos, encarnado minuciosa y completamente en Trilce.  Por ejemplo, su análisis del poema “Huaco”, central también para nosotros, remite finalmente a la carencia o al “dolor”; aunque, máximo: “de todo ese pesar queda un hilo de luz que es como una esperanza”.  Es decir, si el cotejo de Paz Varías es entre el principio constructivo Trilce y la cerámica Moche; el nuestro, más bien, es entre Trilce e Inkarrí.  Sin embargo, no queremos dejar pasar la oportunidad para saludar el talento y el olfato (cualidad sin la cual no se puede ser un buen crítico) de este autor,  por ejemplo, al contrastar el famoso “Yo no sé” de Los heraldos negros (1918) con el afirmativo “Yo soy” del poema “Huaco” en el mismo poemario: “Yo soy… va equilibrando el notable peso del Yo no sé que es casi un leit motiv en LHN y T” (Paz Varías 1985: 82).  En suma, agregamos nosotros, par binario Yo no sé/ Yo soy que brinda una mirada, desde ya, compleja y de ninguna manera unidimencional al libro de 1918; y, además, idea que puede ser muy productiva para el estudio de Trilce y, no menos, de la poesía póstuma de César Vallejo.

Referencias

»Leer más

Carlos Llaza/ Fonoteca de Poesía

Carlos Llaza confirma  en su voz la mala entraña que preside su poesía.  Es decir, su sapiencia luciferina; su emoción refrenada; su aterrizaje sobre alguna baldosa del mundo que, asimismo, es la del Perú porque también nuestro país anda de viaje.  Es decir, nuestra cultura que se puede dar el lujo de aglutinar y traducir, incluso, las señales intergalácticas si es que hubiere menester.  Carlos Llaza como Sasha Reiter como Carlos Quenaya como Roberto Zariquiey pertenecen a una promoción de poetas peruanos que entreviéramos; lúcidos, ante el regalo que constituye ser poetas, y corredores de fondo, sin que las voces para nada vírgenes de la prensa los distraigan.

»Leer más

Primeira volta, Brazil/ Indran Amirthanayagam

 Uma noite longa com uma emoção forte,

todo o mundo está escutando os resultados

e depois de setenta por cento contado

Lula tem finalmente uma leve vantagem.

Estou tranquilo agora. O mundo

é tranquilo. É como o jogo de dados

entre os Pandavas e os Kauravas,

o entre Putin e os aliados,

o é uma simples eleição. Não

devemos deixar que os medos saiam.

Veremos amanhã. Vamos

a trabalhar para a Mata Amazonas,

para os trabalhadores humildes

que apreciam o labor dum deles,

Lula, meu irmão. Ainda

que moro longe da Brazil

hoje e sempre me uno

a comunidade da esquerda,

dos direitos humanos e animais,

de direitos de plantas e de floresta,

de direitos da terra, de direitos

que vão com você ao Palácio da Alvorada.

»Leer más

Música electrónica [y Trilce] en el Perú (I)

Muestra: la música de Arturo Ruiz del Pozo, hoy  y antes

“lista de aquellos compositores y músicos [como fuentes primarias y secundarias de análisis] que consideré indispensables para nuestra exploración. […] Aquí la lista con la conexión internacional de nuestros protagonistas:

-César Bolaño [1931-2012]: Estados Unidos, Argentina

-Edgar Valcárcel [193e-2010]: Estados Unidos, Argentina

-Américo Valencia [1946-2019]: Estados Unidos

-Arturo Ruiz del Pozo [1949- ]: Reino Unido

-Rajmil Fischman [1956- ]: Israel, Reino Unido

-José Roberto Sosaya Wekselman [1956- ]: Francia

-Gilles Mercier [1963- ]: Estados Unidos

-José Ignacio López Ramírez Gastón [1968- ]: Estados Unidos

-Abel Castro [1975- ]

-Renzo Filinich [1978- ]: Chile

-Jaime Oliver La Rosa [1979- ]: Estados Unidos”

José Ignacio López Ramírez Gastón (2022).  Este futuro es otro futuro.  Lima: Universidad Nacional de Música, p. 99.

Con “Música electrónica [y Trilce] en el Perú (I)” apenas comenzamos nuestro anclaje e indagación entre ambos campos de estudio; sobre los cuales, en futuras entregas, iremos ahondando.  De modo particular, dialogaremos con dos espléndidas publicaciones muy recientes de la Universidad Nacional de Música: Este futuro es otro futuro (2022), de su director, José Ignacio López Ramírez Gastón; y el CD, Microtrilce (2020), citamos del Facebook de la UNM:Microtrilce forma parte de las prácticas preprofesionales de los alumnos de composición de la Universidad Nacional de Música. En este trabajo se emplean poemas completos o versos del poemario Trilce de César Vallejo como el material principal de cada micropieza”.  Estamos convencidos  de antemano que ambos campos de estudio pueden continuar desarrollándose y enriqueciéndose de modo cualitativo.  Es decir, tanto la mirada (más bien escucha) del centenario poemario de César Vallejo desde aquellos micro sonidos; como las calas al mismo desde una siempre renovada bibliografía sobre la obra del poeta nacido en Santiago de Chuco.  Ya que, y esto constituye un anticipo de lo que viene en nuestro blog, acaso  aquella bibliografía que se manejara en tanto insumos para adentrarse en la comprensión Trilce diste de hacernos trascender –mucho menos conjurar– la “nostalgia” aparentemente inevitable que se cierne cuando leemos-escuchamos aquel poemario en “peruano” o “andino” o, en nuestro caso, en amerindio y posantropocéntrico.

A modo de abreboca, asimismo, dejamos estos dos videos; son de diferentes épocas en la obra de Arturo Ruiz del Pozo.  Una más canónicamente electrónica y, la otra, aparentemente más convencional y , sin duda, más reciente de este destacado músico peruano.  Varias preguntas cabrían plantearse en el cotejo entre ambas épocas y estéticas; desde probablemente una muy simple, ¿cuál de las dos nos gusta más y por qué?  De esta manera, comenzamos un camino de investigación con muchas alegrías, interrogantes y certezas.

»Leer más

HE TOCADO MADRID

A Rafael Soto Vergés, i. m.

I
He tocado Madrid
Un adoquín de granito áspero
A la altura de mi cabeza
Una tarde más bien fría
Tranquila y contemplativa
Tocaba leve y afirmativamente
Eso sí
Con el índice y el cordial
De mejillas sensibles y ojos entre cerrados
¿Por qué lo hice?
¿Estaba feliz estaba triste?
Dedos contra un agua propicia
Como quien se adentra en sí mismo
Áspera gris fría íntima
Escueta ventana
La de las piedras que duermen
Hacia las piedras que nunca descansan
Torsos macizos y atentos
Y no menos discursivos

II

Un hombre pasa y toca
La piedra desmenuza y cuela
Ambos son dúctiles
Pero mucho más la piedra
El hombre escribe en Lima
Junto a su perro, Mique
Y frente a algunos libros
No anda solo
A menudo van con él
Una mujer
Y algunos de entre sus muertos
Tiene curiosidad
Todavía
Y el cuerpo en resumen sano
Pero sin poner el poema ni la piedra
A un lado
Ni las yemas ni el tacto
Ni sus oídos ni sus ojos
Ni sus mejillas
Ni el calor ni el aire ni el aliento mismo
A un lado

»Leer más

SIMPOSIO BINACIONAL PERÚ – BRASIL. TRÍLCICA ALEGRÍA:  POESÍA, CUERPO Y PERFORMANCE

Organizan:      La Strada Editores y Vallejo Sin Fronteras

Fecha:             Viernes 30 de Septiembre 2022 – 05:00 PM

Lugar:              Auditorio de la Municipalidad de Pueblo Libre

Av. General Manuel Vivanco 859 – Plaza Bolívar

INGRESO LIBRE

Sigue PDF del Programa

»Leer más