El motivo de este poemario parecería coincidir, exactamente, con uno fundamental en la obra de César Vallejo, por ejemplo, en Trilce XIV: “Pero he venido de Trujillo a Lima. / Pero gano un sueldo de cinco soles”. En ambos casos se rechaza la anarquía o el pesimismo y, más bien, se postula el sentido y la posibilidad de un centro. Sin embargo, y a pesar del talante insistentemente “panteísta” del discurso del poeta boliviano Chávez Casazola (1972), y de su innegable experiencia y pericia de versificador, nos hallamos ante dos propuestas sólo en apariencia semejantes, aunque diametralmente distintas. La entraña de esta diferencia estriba en el lugar de enunciación; mientras en Multiplicación del sol (Colombia, 2017; Chile, 2018), a la larga una secuela nerudiana-machadiana, aquél se ubica al exterior del paisaje porque es el sujeto poético hablando y reflexionando lo que para su fuero interno constituye la naturaleza. Por el contrario, en Trilce, es el sol o Inkarrí el que nos habla desde el texto; es más, el propio poemario en tanto materialidad u “objeto” adopta al cuerpo mismo del Inca restituyéndose (que Trilce se halla constituido de “fermentos” o “hervores” y no, como en los libros de la vanguardia histórica, de fragmentos). Por lo tanto, la poesía post vallejiana más importante de Bolivia, en el sentido de ensanchar creativamente su legado, e intentar entendernos mejor en tanto andinos globales, continúan siendo, aunque en tonos muy distintos, Jaime Sáenz o Jorge Campero, no Hilda Mundi; y, en la “narrativa”, un autor como Christian Vera y su Ciudad Trilce. Esto último, si nos animáramos a individualizar cultores; pero si no, todo ese indistinto “bestiario” que es la poesía altiplánica (incluido el llano) lo constituiría sin distinguir poetas y que, en reflexiones anteriores, ya hemos intentado exponer. P.G.
31/08/25: Humanidades de César Vallejo/ Talleres de Bolsillo
30/08/25: ELOGIO INCORREGIBLE
Aunque aquí no desarrollaremos más ampliamente nuestro argumento, creemos que lo que ha hecho Vladimir Herrera por la poesía de nuestra región (incluida la peruana) es fundamental. Ha llevado a la altura de las dendritas, no de la impotente estampa ni del mero bullicio callejero, nuestra compleja y multidimensional cotidianidad. Mostrar que, tal como Sorolla, el asunto consiste más en un juego de sol y sombra que en sobrecargar la anécdota; asimismo, y esta vez de cara al mito, en que el eco es más decisivo, perdurable y productivo que la viva voz. Es por estos dos motivos que en su poesía todo se halla impostado y dislocado tal como, precisamente, si viviéramos entre los varios niveles de las líneas entrecortadas de nuestra cordillera. Sus versos no son ave enjaulada, sino liberada; es decir, no sólo aquella que se ha echado a volar, sino, incluso, la misma que alcanzamos sólo por pura voluntad de mirar o de imaginar, aunque sin que dejemos de acreditar en su existencia. Herrera ha sabido ser fiel a sí mismo y, sin melodrama alguno, entre una generación de periodistas de diarios de la tarde o actores de zarzuela, sobrellevar en solitario su íntimo estruendo. Y esta experiencia de una poesía a la larga clásica (alegoría, mito, decoro) volcarla a los temas o motivos de su terruño. P.G.
29/08/25: CARAS VEMOS Y CORAZONES SABEMOS
25/08/25: ANTE EL MURO: TALLER DE LECTURA CREATIVA
25/08/25: [Nos hemos puesto únicamente a pensar]
23/08/25: “Frontera” en la poesía de Pedro Granados
22/08/25: SASHA REITER, TRADUCTORA
Pienso que es perfectamente posible traducir una cultura a otra, aunque no se pueda decir que esta traducción sea mejor o peor respecto a un original. ¿Cuál original? ¿Cuál principio u origen? Bastardos somos todos no sólo a nivel genético, sino asimismo a nivel cultural. Compartimos, a modo de glosolalias insertadas en nuestra cultura y a veces también en nuestras lenguas, desde ya fragmentos de muchas culturas anteriores que sobreviven en nosotros, que sólo de modo aparente se encuentran extintas. Y que se activan y actualizan, algunas de ellas, particularmente cuando se escribe poesía. Somos permanentes homínidos migrantes con una gran y antigua alma en común. Esto sostiene la posibilidad misma de la traducción.
Me parece que en las versiones de mis poemas al inglés se acentúa el aspecto conceptual o intelectual de los mismos; no sé qué tanto sea equivalente, entre ambos idiomas, el aspecto expresivo o más corpóreo. Acaso aludan, más bien, a las coordenadas propias de un cuerpo o sensibilidad distintos en inglés. Pero aquello no está mal o no constituye una limitación de la traducción; por el contrario, mi poesía ventila mucho aquel aspecto intelectual, aunque entrelazado a lo cotidiano. Y que el aspecto expresivo al que se ligue en inglés no disminuye, sino, por el contrario, multiplica sus posibilidades apelativas y de configuración de realidad. Agradezco mucho, a Sasha Reiter e Isaac Goldemberg, su inspirada traducción de algunos de los poemas de La mirada (2020), y el haberme permitido meditar sobre estas cosas. P.G.
21/08/25: QUÉDATE EN CILENCIO
Extraordinaria primera antología poética del colegio I.E 10153 “Carlos Del Castillo Niño” (Centro Poblado Cerro La Vieja, Motupe, Peru). Participaron, en esta oportunidad, estudiantes de quinto, segundo y primer año de secundaria. Compartimos, de modo paralelo a nuestra dinámica de grupo, algunas ideas de los retos que usualmente enfrentamos cuando empezamos a escribir poesía. Entre otros, dar mucha información en lugar de sugerir; precisar terminar las cosas en un happy end y no tal como se ha planteado el poema, aunque el final pueda ser “triste”; emplear palabras no usuales o rebuscadas; etc. Lo que tiene al frente el lector, la frescura de estos textos, no contradicen la sugerencia, drama, profundidad, como queramos denominarlo, de una buena poesía. Este comienzo es muy auspicioso y, en cuanto moderadores de este Taller, hemos quedado muy satisfechos. No podríamos terminar sin antes dar las gracias a la iniciativa de nuestros colegas, Lisbet González Cubas y César Sandoval, así como al director del colegio, Sr. David Saavedra, el cual colaboró con entusiasmo con esta actividad. Y, siempre, a los estudiantes que con su fervor y talento lo hicieron posible. Pedro Granados
EL MAR
El amor bonito
Cuando yo lo veo pienso
Y recuerdo.
Mi CIELO AZUL
Eres como una estrella para mí
Y una noche.
HOY LA LUNA
moja mi almohada
Hoy el sol me moja con agua.
EN MI CORAZÓN HAY OSCURIDAD
Y el amor por ti no cambiara con lo que te digo
Mi linda maravilla.
CUANDO YA NO TE VEA
Te extrañaré al no verte.
MIENTRAS VENÍA EN EL CARRO
me encontré una muñeca que
era muy hermosa, pero no me pertenecía
cerré los ojos y no estaba.
QUÉDATE EN CILENCIO
Cuando callas.
Me siento
para que hables
MI COLEGIO QUERIDO
sentimientos encontrados.
Un perro que se llamaba oso
era bonito, pero agresivo.
Ese animal
que amo.









