Nadie podrá en su
corazón ardiente
apagar su hambre
ni del mar
los estatutos,
de su dicha
la piedra necesaria,
ya que su cuerpo no bastó
para su hambre.
Son solo sus palabras
camaradas
que mientras más
las como
más me hambran.
Nadie podrá en su
corazón ardiente
apagar su hambre
ni del mar
los estatutos,
de su dicha
la piedra necesaria,
ya que su cuerpo no bastó
para su hambre.
Son solo sus palabras
camaradas
que mientras más
las como
más me hambran.
A mis ex-alumnos de la UNILA
Se llega a él a través de Billie Holliday
También de Amy Winehouse
Ambas del mismo pelo
También de estar de verdad
Un rato contra tu cuerpo
French-Funk-Jazz
Un tango como
“Naranjo en flor”
El río Paraguay al atardecer
Y al amanecer entre tus brazos.
Harare, Zimbawe
Es uno de sus territorios
Y en el camerino
De algún circo bieloruso
Impacientemente espera
Para hablar con aquel pino
De Arguedas en Arequipa
A cada una de sus gradas
Que dan hasta el cielo.
Rehuye los términos
En quechua
O en español
Se reconoce menos
En estos idiomas
Que en muchos otros
O que en el laborioso rasgueo
De una guitarra.
Difícil antologarlo
Hacer un diccionario con él
Aunque de inmediato
Los delfines lo reconocen
Ándate de lengua nomás
Con un leve impulso te basta
Y ya no sentirás
Las dos llantas de tu bicicleta.
Poemas entregados por mí, para Martín Adán, a través de Juan Mejía Baca en su ya desaparecida librería de la calle Azángaro (centro de Lima). Corría el año 1977, predominio casi absoluto en la institución literaria peruana (prensa, docencia, publicaciones, investigaciones académicas, pláticas, etc.), por un lado, del grupo Hora Zero; y, por el otro, de la figura incuestionada e incuestionable de Antonio Cisneros. El público era básicamente universitario; más popular el horazeriano; más miraflorino el de Cisneros. Suicidio de Luis Hernández Camarero. Y, al menos en Lima, gesta de otras propuestas poéticas y políticas epigonales, aunque con voluntad de independencia o de estilo, respecto de aquellas otras dos; en lo fundamental: el grupo Kloaka (UNMSM, fundamentalmente) y Mario Montalbetti (PUCP). Que es como decir la distancia, si no la diferencia, que existe entre el parque Ramón Castilla de Lince y el Olivar de San Isidro; barrios limítrofes, ambos, pero…
Son estas las circunstancias en que busco me lea algún otro que no fueran mi hermano Germán o mi mamá o algunos de mis amigos o de mis profes de literatura; y se me ocurre buscar al Poeta. Releyendo estos textos identifico el motivo-prosodia que los caracterizaban. Ni ego ni real politik; y sí, desde un inicio, pasión por la realidad de la poesía.
Porque eres agua furiosa
I
Porque eres agua furiosa
sin memoria
sin nombre
y porque el dominio del tiempo se deshace
a tus olas
se desnudan mis sentidos
Poesía
y se hace la intuición.
Esta que recuerdas
haciendo minutos,
silbando fuerte en tu marea,
llamándote:
nieve
burbuja
musaraña
cielo despeñado
noche.
Esta que palidece por el esfuerzo,
se reintegra a mis sentidos
y no es más que latencia y unas cuantas grafías
arrancadas
al bullicio de tus olas…
II
Y sabes, ahora sí, que estas arenas
se van con tus cabellos,
con algún horizonte de tu cuerpo
de un brillo
a esculpir tus dominios.
Ya no sabrás sólo del ir y del venir
del silencio rocoso
de tu espuma;
sabrás, ahora, que un poeta nace,
tejido,
al recuerdo de la infancia
o al recuerdo de tus asaltos.
Porque la vida la concebiste tú por mí
con la sal de tus subidas que abruman
a este impertinente
que acoge en sus arenas
tu marea.
III
Si tú convivieras conmigo
ya no sería, si no,
tus circunstancias.
Tus rumores en el tiempo.
Tu instante de ola y tu caída.
Si yo me confundiera contigo
en la vanguardia de mi arena y tu extravío,
de mar, que no cesa de entregarse;
si yo de roca emergida…
sumergiendo
apartar la bruma
branquear tu paciencia, tu arrebato…
¡Oh Pasión!, así como vienes
y en silencio.
El tercero de La Mirada. La Asociación Cultural La Mirada Malva, de Madrid (España), acaba de publicar el tercer título en su colección digital Biblioteca La Mirada Malva. En esta oportunidad se trata de Al filo del reglamento, una antología poética del escritor peruano Pedro Granados que abarca su obra desde 1978 hasta 2005, incluyendo el poemario inédito Soledad impura, escrito entre 2003 y 2005. El libro puede ser descargado en formato PDF.
Un amaru tiene hambre
Hambre de carne y alma
Y chispa de vivir
Un amaru ciego
Por sí mismo
Y por el mito ciego
Por la palabra
Que ahora urde
Con la L de su cuerno
Y la breve cola de su a
Un amaru lento
Prieto de tanto cariño
Aturdido de inocencia
Que pica cornea muerde
Este resto de humanidad
Que quiere vivir
Vivir y no morir entre
Ser profesor y hombre
Entre ser viejo y escolarizado
Entre aquel que cruza esta avenida
Y aquella otra
Más valdría irnos con nuestra negra
De culo de paraguas
Y de ágiles manos de hilandera
¡Pero hombre, deja ya de joder!
Cilios asomando por nuestras orejas
y entre el resuello de nuestras narices
El amaru o el hombre o nosotros mismos
Cómo podríamos distinguirlos
Un guiso común nos atrae
Semejantes aromas perseguimos
Una posada que no es de este mundo
Sino de otro apenas sumergido
Sino de otro muy mal camuflado
Prohibido obsceno pecaminoso
Desde que el pecado es en este mundo
Violar una regla de urbanidad
Mis muelas crueles mis apéndices sexuales
Mi veneno espeso mi pezuña espumante
No irrumpen en vano
Ni amortajan todavía
El cadáver que soy
Los cadáveres que somos
Yo soy el que se abraza
El que se echa a llorar
A tu cuello
Enloquecido por la piedad.
En esta habitación,
Juntos el pasado
Con el presente.
El iluminado exterior
y los negros sentimientos.
Ser un viejo conocido
No me faltaba más
-Salud, señor.
Alud, mejor
El de estos años
Y el de esta conciencia
Escapada terca
Por la ventana
Como alma que lleva
El pensamiento.
Culpable no soy
Inocente, mucho menos.
Ser un pinche simple y práctico
Pensante. No un tontuelo más.
Garra contra aquel maniquí.
Aullido, dinero
Para comprarme mi salvación.
Porque mi salvación anda por ahí
A la venta.
No soy culpable. Tampoco inocente.
Y aquella imagen
La del caballo martirizado sobre la nieve
También soy yo.