Archivo de la categoría: Poesía
06/01/23: Los poemas de Marcelo González del Río
Estupendos poemas, de raza, venidos de un particular tipo de buey, por lo manso, o de una vieja cacatúa, por lo aparentemente indiferente a lo humano. Eso sí, y por consenso, aquellos versos brotan desde una multitudinaria cigarra; voz sin auroritarismo ni jererquías, salvo que desea, felizmente, hacerse sentir y apropiarse de todo. P.G.
04/01/23: PERUGUAYENSIS (Primicia)
*
En algún lugar de mi mente el sol es una bestia engrilletada, el firmamento un campo de batalla en donde hemos perdido sin piedad. (James Quiroz)
**
Non venimos a este mundo
para ficar reclamando de todo
com uma feroz kara de kulo
y después morir de tédio
entre hermosos arboles gigantes llenos de cigarra (Douglas Diegues)
***
Perú y Paraguay tienen absolutamente todo en común, un mismo Amaru (serpiente emplumada) repta y aguarda agazapada. Una serpiente o un Inka. Así que la alegría está asegurada y, entonces, no se admiten poemas melancólicos ni aquellos que se quedan paralizados o indecisos incluso ante el horror. A todos acuchilla sin distingos, Trilce, que no precisa de metáforas (aquí a discreción y con notables aciertos); sino, más bien, de una cierta actitud. Como que la hormiga regresa indefectible a su hoyo; como que las poetas y los poetas envejecen, también, pero no la poesía. Cuando ésta, sobre todo, está escrita por animales o plantas que semejan humanos o piedras que de un momento a otro se encabritan. De manera paulatina, aunque cada vez más viva, vamos asumiendo en toda nuestra región (Latinoamérica, dicen) nuestra herencia amerindia; necesariamente simétrica (recortados al rededor de nuestra túnica: búhos, pasto, la noche) y, por lo tanto, no excluyente. Tampoco folklórica (con tanto que nos gusta bailar el chamamé). Sino, por el contrario, ávida y aglutinante; prueba de ello, como ejemplo muy reciente, la película The Banshees of Inisherin, la cual se observa mejor desde la mirada de un burrito. Oxidente dándose cuenta de que sin el multinaturalismo o perspectiva amerindia va derecho al cementerio de los elefantes.
“Peruguayensis”, antología de poesía paraguayo-peruana, a publicarse este año en Asunción. Desde una muestra muy significativa, enviada a nosotros por Cristino Bogado (Paranaländer), hemos elaborado el presente papelito. P.G.
04/01/23: Trilce-Uno
03/01/23: -Ah, usted es de Oslo, yo soy de Lima
Escribo para la persona de Oslo que visita mi blog
Cómo lo sé
A través de aquel punto verde y brillante
Que indica puerto
Justo cuando acabo de botar algo al mar
De la Internet
Publico y de pronto ya me mira aquella luz
Acogedora
Ya nos miramos
Nos reconocemos
Nos reconciliamos
-Ah, usted es de Oslo, yo soy de Lima
Y al mar y temperatura e historias locales
Las eclipsa
Aunque sea por unos instantes la cuita
Que construimos
Esta cuita
01/01/23: El último que sigue vivo
29/12/22: HUAQUEO (Hacia el 2023)

Huacos eróticos
I
Hagan una cerámica
de nuestros cuerpos
los nuevos habitantes
de este país.
Somos nazcas o mochicas
en nuestros movimientos.
Aún no estamos enterrados
continuemos.
II
Sus dientes blanquísimos y apretados
destilan saliva y atrapan
el más tenue rayo de luz.
Y no es como alta montaña,
sino como duna del desierto.
Así han de conservarla en la arcilla.
III
Yo jamás toqué su cabellera
a la hora del amor.
Había de conservar su cuerpo libre
en aquellas primeras algas
que salían brillantes del mar.
IV
Es cierto, sus piernas
son tan densas como el lodo
y su cintura tranquila.
Pero ella sabe excitar
desde sus ojos,
desde la pródiga manera
en que se desnuda.
V
Quizá deberían
ignorar su ternura,
la forma lenta y sabia
como dispone sus miembros
al amor,
la incandescencia en su piel.
Todo aquello será muy difícil
de plasmar.
JUEGO DE MANOS (1984)
Camino a Puruchuco
Dos tetas y un pene
a todo lo largo.
Una luz.
Un cometa
en la órbita precisa
de tu vagina.
Así percibo estas ruinas.
Restos del camino incaico
que iba de Pachacamac
a mi alma. A Puruchuco.
Sin más lenguaje
que un improvisado
trabalenguas.
Sin más trámite
que el amor de su mirada.
Mi hermano Germán.
Que no se bañaba
aunque el sol ardiera.
Y no dudaba del amor
pero ni un solo instante.
El eco de un gruñido
y una bala pensativa
que se incrusta
como Alicia
a través del ano.
Lugar privado y maloliente
pero de astros relampagueantes
y de boca en vilo:
por lo absorta y agradecida.
Las palabras son personas concretas.
Jamás metonimias de un sistema
inferido. Ni un sesudo pensamiento.
Diverso, fluyente, encrespado,
jadeante, testarudo
chasqui de pies y brazos
y rostro de bala.
Lívido.
Como mi corazón palpitante
y a la intemperie.
De Amarus (2015)
20/12/22: TRILCE TESTIMONIO
PUCP: Mediados del 70
Porque allí pillé a Góngora
Leyendo a Góngora
En la voz de Luis Jaime Cisneros
Lo mismo que a Salomón Lerner
Incrédulo y de a pie
Sujetando alguno de mis poemarios
Porque no por las huevas estuvo allí
Luis Hernández Camarero
Que estar allí, acompañar,
Es mucho más poderoso
Que el mero hecho de estudiar
Porque en la PUCP, y junto con algunos de mis profesores,
Ensayábamos explicar la verdad hasta confinarla
En un esquema
Algo mucho más humano que el solo hecho de creer
Y porque entre algunas de mis compañeras
De aquel entonces
Descubrí la bondad, la inteligencia
Incluso el amor
Porque desde el segundo piso de Letras
En el Fundo de Pando
Mirando hacia la playa y por las tardes
Se ve a Trilce o a Inkarrí
Da exactamente lo mismo
Una sonrisa de tan amplia
Aparentemente horizontal
Dorada y abozaleada
Remando contra lo corriente
Fragmento de La mirada (2020)
A la sombra del poeta
Al que no suelo encontrar
Estando sentado
Aunque así ha sucedido hoy día
Hurgando sus poemas
Leyendo sus crónicas
Un dado de ocho lados
Multiplicado por otros ocho
Pero reducido también
Si fuese necesario
A cuatro ojos sobre tres rostros
Y de modo penúltimo
A una mirada
Sumergida
Hasta el párpado inferior
Bemol (es) contra Bulla
Así es Trilce
Puñal o península
A quema ropa
18/12/22: Primicia de “Res”, nuevo poemario
Descentrado del todo diluido deslízome
El cuerpo abierto el sexo abierto
Hecho una flor mi pistilo una breve boca
Unos minúsculos labios por donde brota la poesía
Digo la mía ser que llevo ser que soy
Indeterminado como una lechuga
Cuando se observa en detalle
Cientos de capas doscientas de viento
Un par de caracoles nuestras detenidas manos
Si esto es vivir si esto es morir
Qué más nos diera
La misma muerte tendrá su complemento
La mismísima agonía
Su privada fiesta
Llevado en besos arrastrado por el amor
Hecho mil añicos por la dicha
Si no entro ya si no salgo
Si en tallo abierto o en cerrada flor
Si en perfume o en alabanza
Que nos hemos hallado
En esto que no somos
Como el aire mismo
En este y en otro y en ninguno
16/11/2022
14/12/22: “Yo crío una mosca”/ Paranaländer
A Lastenia, i.m.
Yo crío una mosca
(recogido en Ayacucho, Cuzco y Apurímac por José María Arguedas)
Yo crío una mosca
Che amongakuaa petei mberu
de alas de oro,
ipepo overapava
yo crío una mosca de ojos encendidos.
che amongakuaa petei mberu hesa verava
Trae la muerte
Ogueru mano
en sus ojos de fuego,
pe hesa ratape
trae la muerte
ogueru mano
en sus cabellos de oro,
iñakärangue verapare
en sus alas hermosas.
ipepo poräitereire.
En una botella verde
Petei limeta hovype
yo la crío;
che amongakuaa
nadie sabe
mavave ndoikuaai
si bebe,
hoy’upa
nadie sabe
mavave ndoikuaai
si come.
okarupa.
Vaga en las noches
Oikorei pyharekue
como una estrella,
mbyjaicha
hiere mortalmente
porojapi ojukapeve
con su resplandor rojo,
mimbi pytãpe,
con sus ojos de fuego.
hesa ratape.
En sus ojos de fuego
Pe hesa ratape
lleva el amor,
ogueru mborayhu,
fulgura en la noche
overa pyharepe
su sangre,
huguy,
el amor que trae en el corazón.
mborayhu ogueruva ipy’ape.
Nocturno insecto,
Pyharegua aña,
mosca portadora de la muerte,
mberu manojara,
en una botella verde
pe limeta hovype
yo la crío,
che amongakuaa chupe,
amándola tanto.
ahayhuva mavaveichagua.
Pero ¡eso sí!
Pea ha’e
¡Eso sí!
Ehendu
Nadie sabe
Mavave ndoikuaai
si le doy de beber,
amboy’upa,
si le doy de comer.
amongarupa.
(Fuente: “Poesía y prosa quechua”, Francisco Carrillo, Lima, 1967)







