Archivo de la categoría: Poesía

Poesía

Los poemas de Marcelo González del Río

Estupendos poemas, de raza, venidos de un particular tipo de buey, por lo manso, o de una vieja cacatúa, por lo aparentemente indiferente a lo humano.  Eso sí, y por consenso, aquellos versos brotan desde una multitudinaria cigarra; voz sin auroritarismo ni jererquías, salvo que desea, felizmente, hacerse sentir y apropiarse de todo. P.G.

»Leer más

PERUGUAYENSIS (Primicia)

*

En algún lugar de mi mente el sol es una bestia engrilletada, el firmamento un campo de batalla en donde hemos perdido sin piedad. (James Quiroz)

**

Non venimos a este mundo

para ficar reclamando de todo

com uma feroz kara de kulo

y después morir de tédio

entre hermosos arboles gigantes llenos de cigarra (Douglas Diegues)

***

Perú y Paraguay tienen absolutamente todo en común, un mismo Amaru (serpiente emplumada) repta y aguarda agazapada.  Una serpiente o un Inka.  Así que la alegría está asegurada y, entonces, no se admiten poemas melancólicos ni aquellos que se quedan paralizados o indecisos incluso ante el horror.  A todos acuchilla sin distingos, Trilce, que no precisa de metáforas (aquí a discreción y con notables aciertos); sino, más bien, de una cierta actitud.  Como que la hormiga regresa indefectible a su hoyo; como que las poetas y los poetas envejecen, también, pero no la poesía.  Cuando ésta, sobre todo, está escrita por animales o plantas que semejan humanos o piedras que de un momento a otro se encabritan.  De manera paulatina, aunque cada vez más viva, vamos asumiendo en toda nuestra región (Latinoamérica, dicen) nuestra herencia amerindia; necesariamente simétrica (recortados al rededor de nuestra túnica: búhos, pasto, la noche) y, por lo tanto, no excluyente.  Tampoco folklórica (con tanto que nos gusta bailar el chamamé).  Sino, por el contrario, ávida y aglutinante; prueba de ello, como ejemplo muy reciente, la película The Banshees of Inisherin, la cual se observa mejor desde la mirada de un burrito.  Oxidente dándose cuenta de que sin el multinaturalismo o perspectiva amerindia va derecho al cementerio de los elefantes.

“Peruguayensis”, antología de poesía paraguayo-peruana, a publicarse este año en Asunción.  Desde una muestra muy significativa, enviada a nosotros por Cristino Bogado (Paranaländer), hemos elaborado el presente papelito. P.G.

»Leer más

-Ah, usted es de Oslo, yo soy de Lima

Escribo para la persona de Oslo que visita mi blog

Cómo lo sé

A través de aquel punto verde y brillante

Que indica puerto

Justo cuando acabo de botar algo al mar

De la Internet

Publico y de pronto ya me mira aquella luz

Acogedora

Ya nos miramos

Nos reconocemos

Nos reconciliamos

-Ah, usted es de Oslo, yo soy de Lima

Y al mar y temperatura e historias locales

Las eclipsa

Aunque sea por unos instantes la cuita

Que construimos

Esta cuita

»Leer más

HUAQUEO (Hacia el 2023)

Foto 4. Foto aérea del estado actual de Huaca Granados, nótese que ha quedado cercada por las urbanizaciones modernas

Huaca Granados

Huacos eróticos

I

Hagan una cerámica

de nuestros cuerpos

los nuevos habitantes

de este país.

Somos nazcas o mochicas

en nuestros movimientos.

Aún no estamos enterrados

continuemos.

II

Sus dientes blanquísimos y apretados

destilan saliva y atrapan

el más tenue rayo de luz.

Y no es como alta montaña,

sino como duna del desierto.

Así han de conservarla en la arcilla.

III

Yo jamás toqué su cabellera

a la hora del amor.

Había de conservar su cuerpo libre

en aquellas primeras algas

que salían brillantes del mar.

IV

Es cierto, sus piernas

son tan densas como el lodo

y su cintura tranquila.

Pero ella sabe excitar

desde sus ojos,

desde la pródiga manera

en que se desnuda.

V

Quizá deberían

ignorar su ternura,

la forma lenta y sabia

como dispone sus miembros

al amor,

la incandescencia en su piel.

Todo aquello será muy difícil

de plasmar.

JUEGO DE MANOS (1984)

 

Camino a Puruchuco

Dos tetas y un pene

a todo lo largo.

Una luz.

Un cometa

en la órbita precisa

de tu vagina.

Así percibo estas ruinas.

Restos del camino incaico

que iba de Pachacamac

a mi alma. A Puruchuco.

Sin más lenguaje

que un improvisado

trabalenguas.

Sin más trámite

que el amor de su mirada.

Mi hermano Germán.

Que no se bañaba

aunque el sol ardiera.

Y no dudaba del amor

pero ni un solo instante.

El eco de un gruñido

y una bala pensativa

que se incrusta

como Alicia

a través del ano.

Lugar privado y maloliente

pero de astros relampagueantes

y de boca en vilo:

por lo absorta y agradecida.

Las palabras son personas concretas.

Jamás metonimias de un sistema

inferido. Ni un sesudo pensamiento.

Diverso, fluyente, encrespado,

jadeante, testarudo

chasqui de pies y brazos

y rostro de bala.

Lívido.

Como mi corazón palpitante

y a la intemperie.

De Amarus (2015)

»Leer más

TRILCE TESTIMONIO

PUCP: Mediados del 70

Porque allí pillé a Góngora

Leyendo a Góngora

En la voz de Luis Jaime Cisneros

Lo mismo que a Salomón Lerner

Incrédulo y de a pie

Sujetando alguno de mis poemarios

Porque no por las huevas estuvo allí

Luis Hernández Camarero

Que estar allí, acompañar,

Es mucho más poderoso

Que el mero hecho de estudiar

Porque en la PUCP, y junto con algunos de mis profesores,

Ensayábamos explicar la verdad hasta confinarla

En un esquema

Algo mucho más humano que el solo hecho de creer

Y porque entre  algunas de mis compañeras

De aquel entonces

Descubrí  la bondad, la inteligencia

Incluso  el amor

Porque desde el segundo piso de Letras

En el Fundo de Pando

Mirando hacia la playa y por las tardes

Se ve a Trilce o a Inkarrí

Da exactamente lo mismo

Una sonrisa de tan amplia

Aparentemente horizontal

Dorada y abozaleada

Remando contra lo corriente

 

Fragmento de La mirada (2020)

A la sombra del poeta

Al que no suelo encontrar

Estando sentado

Aunque así ha sucedido hoy día

Hurgando sus poemas

Leyendo sus crónicas

Un dado de ocho lados

Multiplicado por otros ocho

Pero reducido también

Si fuese necesario

A cuatro ojos sobre tres rostros

Y de modo penúltimo

A una mirada

Sumergida

Hasta el párpado inferior

Bemol (es) contra Bulla

Así es Trilce

Puñal o península

A quema ropa

»Leer más

Primicia de “Res”, nuevo poemario

Descentrado del todo diluido deslízome

El cuerpo abierto el sexo abierto

Hecho una flor mi pistilo una breve boca

Unos minúsculos labios por donde brota la poesía

Digo la mía ser que llevo ser que soy

Indeterminado como una lechuga

Cuando se observa en detalle

Cientos de capas doscientas de viento

Un par de caracoles nuestras detenidas manos

Si esto es vivir si esto es morir

Qué más nos diera

La misma muerte tendrá su complemento

La mismísima agonía

Su privada fiesta

Llevado en besos arrastrado por el amor

Hecho mil añicos por la dicha

Si no entro ya si no salgo

Si en tallo abierto o en cerrada flor

Si en perfume o en alabanza

Que nos hemos hallado

En esto que no somos

Como el aire mismo

En este y en otro y en ninguno

16/11/2022

»Leer más

“Yo crío una mosca”/ Paranaländer

A Lastenia, i.m.

Yo crío una mosca

(recogido en Ayacucho, Cuzco y Apurímac por José María Arguedas)

Yo crío una mosca

Che amongakuaa petei mberu

de alas de oro,

ipepo overapava

yo crío una mosca de ojos encendidos.

che amongakuaa petei mberu hesa verava

Trae la muerte

Ogueru mano

en sus ojos de fuego,

pe hesa ratape

trae la muerte

ogueru mano

en sus cabellos de oro,

iñakärangue verapare

en sus alas hermosas.

ipepo poräitereire.

En una botella verde

Petei limeta hovype

yo la crío;

che amongakuaa

nadie sabe

mavave ndoikuaai

si bebe,

hoy’upa

nadie sabe

mavave ndoikuaai

si come.

okarupa.

Vaga en las noches

Oikorei pyharekue

como una estrella,

mbyjaicha

hiere mortalmente

porojapi ojukapeve

con su resplandor rojo,

mimbi pytãpe,

con sus ojos de fuego.

hesa ratape.

En sus ojos de fuego

Pe hesa ratape

lleva el amor,

ogueru mborayhu,

fulgura en la noche

overa pyharepe

su sangre,

huguy,

el amor que trae en el corazón.

mborayhu ogueruva ipy’ape.

Nocturno insecto,

Pyharegua aña,

mosca portadora de la muerte,

mberu manojara,

en una botella verde

pe limeta hovype

yo la crío,

che amongakuaa chupe,

amándola tanto.

ahayhuva mavaveichagua.

Pero ¡eso sí!

Pea ha’e

¡Eso sí!

Ehendu

Nadie sabe

Mavave ndoikuaai

si le doy de beber,

amboy’upa,

si le doy de comer.

amongarupa.

(Fuente: “Poesía y prosa quechua”, Francisco Carrillo, Lima, 1967)

»Leer más