“La música en la poesía de Hernández”

Sumarias anotaciones al video:
Iván Larco:
Música y música para películas
James Bond-Shelley Álvarez?
Momentos estelares de la música
Manuel Luján:
Congrega apolíneo y dionisíaco
Repartía música, en cassettes, no sólo libros
Audacia y originalidad.
Omar Aramayo:
Oído total, transportar la música a lo escrito y a las demás artes.
Epigramas de Marcial, hasta epigramas de Nicanos Parra, aspecto didáctico. Verdad fundamental más kitsch, la calle, pero no la hambrienta de HZ, sino llena de cultura.
Su trabajo de orfebre lingüístico, sus variaciones y entonaciones que vienen no de la literatura, sino de la música.
Incorporación del Perú a la cultura universal, en su diálogo con filósofos o músicos, como Churata y Humareda.
Kike Wangeman:
Pasó de la nota Sol mayor a la aumentada, fue una creación espontánea de Lucho (y así es su poesía). Aleluya!

»Leer más

VALLEJO PARA ARMAR: JULIO 1937

https://peru21.pe/lima/revelan-videos-ineditos-poeta-cesar-vallejo-117986-noticia/

LA MECHA

Con el rabillo

A contracorriente

Arañas el flash.

Rodeado de antifascistas.

Húmedo y cóncavo para el pan.

Desfondado ante las palabras

Y sin pelar el diente

Sorprendido

En plena cultura

Occidental

Aunque tu cabeza sean dos:

Es lo que no muestra

Esta fotografía.

Como a la Sudamérica

De tu sien izquierda

Corresponde el África

Blanco oscura

De la otra cien.

Como al diablo sucede

Alguien que llora

Es tímido y acaso sonríe.

Última cena de América.

Y la primera de este mundo

Multifásico en tres cuerdas

En tres alas impúdicas

Que arrastran y vuelan también.

Vallejo enfermo

Vallejo sano

Miga que ya se ha hecho grande

Vallejo

Izquierdo

Quemado

Paralizado

O erecto

En la línea mortal

Del equilibrio.

© Pedro Granados, 2010

Fotografía inédita de César Vallejo. El poeta aparece aquí en el segundo congreso internacional de escritores para la defensa de la cultura, en la residencia de estudiantes de Madrid. Ahí lo podemos ver sentado junto a Georgette, escribiendo sobre un cuaderno, en julio de 1937. La imagen aparece en “Correspondencias de Vallejo”, editado por el Fondo Editorial UCV.

[Andrea Bocelli ante unos cubiertos]

Andrea Bocelli ante unos cubiertos

Cubierto de belleza hermano

De delicadeza

Y de glamour

Contra toda la fealdad comprometida

Y aquélla apegada a roer su hueso

Del poder de la dictadura de la obscena barbarie

El pene lo tienes amarcigado

Igual al mío

Y a tu cintura se abarquilla Georgette

Como sobre una alfombra mágica

La desconocida hija de la “cocotte”

Que te adoraba

Que te trataba como si ella fuese tu doncella

Tu sirvienta vamos tu esclava

Aunque se auto impusiera disimularlo

Ante las mujeres del mundo

Para no pecar en el ejemplo

Ocultando la locura o al menos

El hechizo

Tiernas carnes alabastrinas creativa

Y varias veces desfloradas

Fauno Vallejo el ignoto

El sistemáticamente secuestrado

Tal como sus ademanes de príncipe

Y su mirada de inca cautivo

Pero tan cautivador y cautivo

©Pedro Granados, 2025

»Leer más

[Andrea Bocelli ante unos cubiertos]

Andrea Bocelli ante unos cubiertos

Cubierto de belleza hermano

De delicadeza

Y de glamour

Contra toda la fealdad comprometida

Y aquélla apegada a roer su hueso

Del poder de la dictadura de la obscena barbarie

El pene lo tienes amarcigado

Igual al mío

Y a tu cintura se abarquilla Georgette

Como sobre una alfombra mágica

La desconocida hija de la “cocotte”

Que te adoraba

Que te trataba como si ella fuese tu doncella

Tu sirvienta vamos tu esclava

Aunque se auto impusiera disimularlo

Ante las mujeres del mundo

Para no pecar en el ejemplo

Ocultando la locura o al menos

El hechizo

Tiernas carnes alabastrinas creativa

Y varias veces desfloradas

Fauno Vallejo el ignoto

El sistemáticamente secuestrado

Tal como sus ademanes de príncipe

Y su mirada de inca cautivo

Pero tan cautivador y cautivo

 

©Pedro Granados, 2025

»Leer más

[Un viejo escribe]

A Franck Etienne (1936-2025)

Un viejo escribe

Un viejo se muere

Aunque sus venas

Van al teclado ávidas

Lo mismo que a su plato de sopa

Ya sobre los teclados

Asienta el pulgar de la buena suerte

Círculos de agua del destino

Fue poeta conoció de primera mano

A la poesía

La cual le tiene reservada su ausencia

Porque ya no necesitará más de ella

Junto con el mirar a Dios cara a cara

Porque él mismo es ya Dios y es la poesía

Y es la vejez y no menos la muerte

Todo lo cual cabe en el puño de una mano

Mientras haya puño y haya mano

»Leer más

[La lluvia toda la noche ha tocado nuestra ventana]

 

Lectura por Rocío Garrido Santolalla

[La lluvia toda la noche ha tocado nuestra ventana]

La lluvia toda la noche ha tocado nuestra ventana
y nuestra puerta.
Hemos estado literalmente desnudos
bajo la lluvia.
Sin ideas. Sin proyectos. Sin reales
preocupaciones.
Como si fuéramos un pedazo de cemento, nada más,
debajo de la lluvia. Un ojo de piedra
que asoma entre el cemento.
La lluvia toda la noche nos ha velado
y como en un sueño oriental nos ha dicho:
Huyamos. Pero no sabemos dónde.

Pedro Granados, Desde el más allá (Lima: Corza Frágil, 2004)

»Leer más

LUIS HERNÁNDEZ: ARTE POÉTICA

Hay instantes en que la poesía busca la coherencia que olvidó, la congruencia con lo cierto que voló de sus manos.  Instantes que semejan a aquél en que uno de los Dictadores de mi pobre Patria enunció ante una audiencia ni siquiera asombrada: “La Democracia no se come”.

En esas instancias, felizmente sobreviven en algunos seres alados (no por ello menos plenos del sentir de la realidad) que rescatan lo rescatable, que dan, como el loco herido de lejanía en Puerto Rico.  Ellos son quienes continúan tramando la esencia – me atrevería a decir inconsútil.  Lo atonizante, y, a la vez, lo lógico, es que ni ellos logren impedir la guerra, los Biafras, los Congos, el fango piocéanico, el abandono.

Pero pueda que, algún día, vayamos a una Cultura con paz y sin liendres ni adolescentes equivocados, pues una droga puede ser también una arma – de autodestrucción o de heterodestrucción.

Luis Hernández, Obra poética completa.  Lima: Punto y Trama (“El sol lila”), 1983. p. 236

»Leer más

El bosque de deleites fratricidas/ Indran Amirthanayagam

La vigencia del Jardín de las Delicias de El Bosco en la poesía actual es notable. Su influencia no se limita a ser una simple referencia visual, sino que su enigmática y compleja simbología moralista y su (pre) surrealismo resuenan en la literatura contemporánea: Rafael Alberti u Olga Orozco, por ejemplo. En esencia, la poesía actual encuentra en el Jardín de las Delicias una fuente inagotable de metáforas, imágenes y reflexiones sobre la condición humana ante un mundo caótico que, a pesar de los siglos, siguen siendo sorprendentemente pertinentes.
Sirva esta sumaria introducción para, asimismo, referirnos al último poemario de Indran Amirthanayagam, El bosque de deleites fratricidas (2025), oximorónico en sí mismo, cuyo título y propuesta conecta con aquel famoso cuadro. Aunque más que surrealismo, en estricto, y crítica social, en este poemario deberíamos hablar de ética y risa. Esta última, por cierto, conectada a lo automático, a lo gratuito y, consecuentemente, también a lo inconsciente. Ahora, el humor en este poemario, y valgan verdades en lo que va de la poesía de Indran Amirthanayagam, es complejo e incluso en apariencia insólito; aparece en situaciones más o menos previsibles, aunque también en contextos donde no cupiera el humor ni, menos, la risa. ¿Carencias o dubitaciones de un escritor políglota (inglés, francés, portugués, creole haitiano) y traductor cuando decide escribir en español? En principio eso creíamos o estuvimos tentados a creer. Pero ahora, ante este nuevo poemario, sostenemos que aquella risa sorda y desubicada en muchos textos del poeta ceilandés constituyen, precisamente, la zona inconsciente o involuntaria de sus textos; y también, una, muy interesante o productiva. La cual, de un modo por demás articulado, coincide con el lema de su libro, El bosque de deleites fratricidas, en tanto y en cuanto éste pasa a mutar en Jardín de las Delicias. La risa, lo sostienen los neurólogos, constituye una forma de comunicación innata heredada de los primates (por lo tanto común a todos) y, paradójicamente, está motivada por un estímulo cómico en una minoría de los casos cotidianos. Suele aparecer, de forma más o menos simulada, como complemento emocional de los mensajes verbales; es decir, como signo o síntoma de otra cosa. En otras palabras, aquella aclimatación sutil e insospechada entre lo ético y la risa, otorga a esta poesía un sesgo que se maneja entre la esquizofrenia textual o el arte intencional de un Groucho Marx. De esta manera, en estos versos, no nos hallaríamos ante una poesía socialmente comprometida o de auto ayuda más; sino, sotto voce, ante intensos y grotescos retablos del absurdo. Donde, por un lado, avizoramos la luz de una salida; pero, por el otro, continuaríamos en la sombra de la caverna. Esta recepción, al menos por parte de este lector, ¿disminuye el valor de esta obra? En absoluto, más bien, creemos, se pone a real altura de nuestras individuales y sociales decepciones; aunque, paralelamente, adultas y conscientes esperanzas. P.G.

»Leer más