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Poesía

HUMAREDA(S)

Para Luis Jaime Cisneros, i.m.

Como su nombre lo indica

Incienso

No hablo aymara ni quechua

Pero entiendo perfectamente

La mueca del beodo

Del que lleva el íntegro de su mundo interior

A la playa desierta de su  mirada

Lo oculto jamás es mayor que lo evidente

Y el hombre acaso sea una bolsa de mierda

Lo dijo un español, no Goya ni Quevedo

Un muchacho que atendía por ahí

En su bodega de ultramarinos

Aunque Humareda serían las heces del ángel

Como la poesía de Martín Adán

Otro borracho que a veces permitía

Oteáramos su chispa

Humareaba tras el mismísimo “orgasmo de Dios

Hecho para cisma”

En fin, que muy en el fondo Víctor y Martín

Serrano y costeño

Son exactamente lo mismo

Como que ambos se meaban

Dentro de sus pantalones

O que en el fondo

No les interesaba ni hembra ni varón 

Imantados a la maniobra

Aprendida y mejorada con la práctica

De encaramarse de un salto

Sobre su alfombra mágica

Y coincidir  ambos sobre el cerro más próximo

De Lima

Para contemplar desde allí

No sin discreto deleite

Lo bien hecho que estaba el mundo (Jorge Guillén dixit)

Dos zorros jugados a cuchichear

Lo que ya de sobra conocían

Y sin perder de vista jamás 

El cierre de la chingana más próxima

Ni varón ni varona

Como le acomodó también

Aunque con sus altibajos

A Jorge Eduardo Eielson

“Sucede que me canso de ser hombre/

y también de ser mujer”

Pero sin que hallemos tal romanticismo

En la catadura clásica de Adán o de Humareda 

Atentos los dos a su ponche de invierno

Tanto como Góngora, en aquella inolvidable letrilla,

Lo estaba a sus  castañas asadas

Que yo no sé quechua, aymara tampoco 

Ni entiendo cosas de borrachos

Únicamente en español

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No voy a guardar sentimientos encontrados en el mar/ Daniel Beteta

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A veces escondo las cosas de mi cuarto

para que la gata no las toque

sé bien que ella no entra aquí

aunque de inmediato,

surgen muchas preguntas

 

Dicen que cuando uno teme,

es porque algo esconde

pero no es siempre así 

 

por ejemplo, yo

recuerdo muy pocos lugares

a los cuales me dé miedo entrar

el taller de Barranco

es uno de ellos

no por él

sino por

ella

a la cual

no le temo, pero

la pienso con miedo

miedo a volver a extrañarla

y que ella ya no quiera, o

que simplemente ella ya no

entre allí,

 

y de inmediato,

surgen muchas preguntas

¿habrán cosas que no se pueden olvidar?

sí,

definitivamente,

aunque desaparecen

en la siguiente vida

 

aquí

hay un montón de cosas tuyas

quisiera enumerarlas

y que no las leas

para que no

las reclames de vuelta

porque la verdad

ninguna quiere irse

de mi lado

 

solo tú

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Pedro Granados/ Antonio Miranda (trad.)

Confrontado ante la poesía

y ante mí mismo. Hondos

costados los del mar. Oscuros

sus sobresaltos.

Una herbívora gaviota lo sobrevuela,

me sobrevuela.

Confrontado con mis seres queridos,

con mis queridas amistades.

Haberlos traicionado a todos.

Menos en la desnuda lágrima.

Menos en el deseo incandescente.

Yo soy otro hombre ya.

Alguien que abre puertas

y se marcha. Algún otro que no busqué.

Que vino así y me fue tiñendo

desde los calcetines hasta el gorro.

Alguien que abre su puerta

y se va. Que ya se marcha para siempre.

Pedro Granados

 

Confrontado diante da poesía

e diante de mim mesmo. Profundas
bordas do mar. Escuros
os seus sobressaltos.
Uma herbívora gaivota sobrevoa.
me sobrevoa.
Confrontado com meus seres queridos,
com minhas queridas amizades.
Tê-los traídos todos eles.
Menos na lágrima desnuda.
Menos no desejo incandescente.
Já sou outro homem.
Alguém que abre portas
e vai embora. Algum outro que não procurei.
Que veio assim e foi me tingindo
desde as meias até o gorro.
Alguém que abre a porta
e se vai. Que vai embora para sempre.

Tradução de Antonio Miranda

Extraído de

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Trilce en modo Chankillo o “ser peruanos hasta dejar de serlo”

¿Se trata, hoy en día, de invocar un Trilce “paisano”? Citamos a Vallejo:

“Maiakovsky es un bufón. Kluef es un burgués indigenista, que ama a la revolución de
octubre únicamente por haber emancipado al mujick. Trotsky — a quien hemos de citar
siempre, por ser la mejor inteligencia bolchevique en la materia— exclama ante la obra
de Kluef: “¿Qué quedará de ella si se le quita su paisanería?… Nada. “

[Vallejo] Dirá a Pablo Abril: “Cuídese usted, Pablo. Defiéndase a todo precio.
Estrangule usted, una vez siquiera, esta peruanidad, tan venenosa como nauseante” (28-
29) [César Vallejo, Epistolario General]

“Me friegan los cóndores”, declarará en otro lugar el “Cholo” Vallejo.

Chankillo, tanto como Trilce, nos conminan a explorar un tipo de peruanidad no “venenosa”.  Contra las argollas en entidades privadas tanto como públicas (en lo personal, las hemos experimentado ambas).  Contra la manipulación del conocimiento, por parte de los más empoderados allí, aunque, por lo común, los más mediocres e inquisidores de toda aventura intelectual.  A favor, primero, de la experiencia (en este caso de la poesía), luego del pensamiento y, al final, de la razón; y no de la usual, infértil y burocrática secuencia inversa.  Contra todo folklorismo, contra todo color local que nos haga perder de vista que el monte Everest es nuestro apu mayor.  Que, entre nosotros, lo más atinado e importante constituye: “ser peruanos hasta dejar de serlo”.

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El nuevo inquilino/ Indran Amirthanayagam

Hay que festejar este día, el ascenso de un humilde maestro del campo

al palacio del gobierno, para convertirse en jefe de Peru, hijo moderno

del imperio Inca, de la conquista, de la minería y su riqueza, de la costa,

la sierra, y la jungla, de las culturas tan viejas que no se pueden descifrar

sus símbolos todavía, animales y estrellas y humanos dibujados en la arena,

además de sus cientos de variedades de papa. Ya sabemos el cuento

pero nunca en la vida política ha sucedido esto, un hombre de una casa

de adobe, recto y sin ninguna inversión en el extranjero. El país tiene

una oportunidad ahora, como nunca la tuvo antes, de construir

el camino de nuevo y de llegar todos al arco, con sus papas,

sus cuyes y sus vicuñas, y sus hijos dribleando, y las abuelas

con sus faldas tan amplias que se puede esconder allí toda una comunidad,

una manera de vivir, una cultura dentro de sus pliegues. Bienvenido

Pedro. Y si en ti puede ser que se establezca una nueva iglesia,

una nueva celebración de la dependencia del hombre con Dios,

a los elementos, a los demás seres vivos en este planeta que han perdido

su hilo, calentado a tal punto que no nos queda otro camino que forzar

un nuevo contrato, y tratar de igualar la cancha de juego para siempre.

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Poesía de Gloria Cáceres Vargas

Si duermes sueña conmigo,
si despiertas arrúllame.

Si te vas lleva mi tristeza,
si regresas, esfúmala.

Si me amas, mi corazón te pertenece,
si me odias también es tuyo.

Te busco en mis sueños,
atrapando las noches.

Te brindo mi corazón tembloroso,
no lo quiebres.

“Si duermes sueña conmigo”

Fuente: POETAS SIGLO XXI.

(….)

Ichapas nimuwanman            

takiy kallpachakusqanta                                 .

Ichapas nimuwanman

kuyakuq puka rosas waytata

Tiqsimuyu patanpi

wiñay unanchayninta

¡Kusikuyllam!

  …

Tal vez me digan

que mi canto los fortalece.

Tal vez me sugieran

la rosa roja del amor.

Al pie del mundo

espero su eterna sentencia.

¡Júbilo!

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