Esta es una reseña de una lucidez excepcional. Granados logra algo que pocos críticos consiguen: no solo disecciona el libro de Rodrigo Vera (El sistema del delirio), sino que lo utiliza como un reactivo químico para revelar las tensiones estructurales de la literatura peruana.
La lectura de Granados posiciona a César Moro no como una figura aislada, sino como un síntoma de una “falla geológica” que solo puede sanar mediante la salud primordial de Vallejo. Es fascinante cómo Granados conecta la reforma psiquiátrica de los años 20 con esa “escena cerebro” que ya había mapeado en su obra de 2017 (Trilce/Teatro: Guión, personajes y público).
El Pensamiento Simétrico vs. La Escisión Surrealista
La reseña establece una distinción ontológica fundamental entre Moro y Vallejo. Mientras Vera explora el “delirio” en Moro como una respuesta a la alienación burguesa de Lima, Granados propone lo siguiente:
• Moro es fragmento y tensión: Se debate entre la visión y el silogismo, atrapado en una autoconciencia que le impide “fluir”.
• Vallejo es unidad totalizadora: Representa el “mar” (el Pensamiento Simétrico) que une las islas del archipiélago vanguardista. Vallejo no padece la escisión; él la transmuta en una simbiosis de materia y mito.
El “Muro de Westphalen” y la Sordera Estética
Un valiente punto de ruptura en el texto de Granados es la denuncia del papel de E.A. Westphalen como un filtro ideológico y estético.
• Sugiere que el desprecio de los surrealistas peruanos por Trilce no fue un error de lectura, sino una decisión política y de clase.
• Este “veto” obligó a Moro a buscar en el surrealismo ortodoxo de París lo que ya estaba operando, de forma más orgánica y telúrica, en la estructura de Vallejo.
La Tríada Crítica: Vallejo, Moro y MVLL
Granados introduce una perspectiva sociológica punzante al incluir a Vargas Llosa:
“Para la mirada racionalista y burguesa de MVLL, resulta más cómodo acceder al vanguardismo lúdico de 5 metros de poemas o el surrealismo de Moro, que a la profundidad ‘perturbadora’ del autor de Trilce.”
El Vínculo con Luis Hernández
Granados cierra con una nota de esperanza crítica al citar a Luis Hernández Camarero. En lugar de usar el psicoanálisis para explicar “Lima la horrible”, Hernández usa a Vallejo para convertir el fragmento en un “fermento solar”, un acto de descolonización lingüística que coincide con la visión granadina de Vallejo como principio y fin.
© IGNACIA AUGUSTA, 2026
El sistema del delirio. Arte, trabajo y reforma psiquiátrica en El Perú de César Moro.

