14/04/12: [Que se cae de maduro]

El poema que se cae de maduro
Dado el golpe
La revolución
El palo
Que se mide siempre
En la piel
En los oídos
Por qué no
En los pies ligeros
El poema madre
De los desamparados
Una caricia que aprendes
Y a la cual nunca te acostumbras
Pero existe la madre el poema
Que se cae de maduro
Existes tú como
Habitualmente eres
Pero te deformas te deforman
Y te hacen creer
La poesía no te hace creer
La poesía es
La alegría detenida en tus ojos
Para siempre
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13/04/12: Zoología vario-pinta 2/ Alberto Roblest

(Al poeta Pedro Granados y los años pasándola en Boston)
Por azares del destino –claro-
para no culpar a la mala suerte –pobrecita-
al mal clima
a una familia sin talento para la política
ni los cojones para los sembradíos ilegales
o peor aún: la maldición de Tepoztécatl
caí en las fauces del Imperio
Qué digo
me arrastré yo solo hasta ahí
para ser más claro
por necesidad -esto sí es neto e irrefutable-
pecho tierra como había visto en las películas
Me coloqué primero en uno de sus bigotes
Es un canino grande -un mastín of course-
blanco de gran panza y músculos muy fuertes
que ataca y arrebata
pero que la mayoría del tiempo
se la pasa nomás mirando sus dominios
Para ser sinceros es medio ciego
aunque goloso eso ni negarlo
pero mientras uno se la lleve callado
medio quieto y alerta / no pasa nada
Llevo varios años aquí
en las fauces
me alimento de lo que queda entre sus colmillos
de lo que no alcanza a devorar
de lo que se le escapa de sus mandíbulas cuando lanza tarascadas
o de lo que salta en su barbarie y logro tomar al aire
las migajas pues es el nombre real
de las cosas pequeñas que recojo a dos manos
Soporto su mal aliento / sus uñas cuando se rasca
y esquivo su lengua cuando la usa para lamerse
o sus meados cuando se baña
qué otra / la bestia es bestia
y es poderosa / demasiado quizá para un solo hombre
Aunque aquí entre nos y a pesar de su aspecto
aterrador y sus ladridos profundos de animal enloquecido
ya no me espanta
no estoy diciendo que lo domé / para nada
dado que sé muy bien / quizá demasiado
que en cualquier instante puedo ser su bocadillo / o parte de su postre
aquí estoy alerta / ni lo provoco
ni me meto con él / ni con lo que hace o pelea / o piensa que le corresponde
y cuando decide que algo le pertenece pues me escondo
me hago más pequeñito lo más posible invisible pues
A decir verdad: soy un experto sobrevivo
la ley del mas débil... quizá el destino... ¿qué no?
pura zoología será sin duda
otra forma de llevarla.
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11/04/12: ACTIVADO

Pedro Granados nos ha guardado unas verdaderas joyas en su hucha que hoy tengo el placer de romper para los nuevos y viejos lectores aquí presentes. Me han dicho que esta no es la primera vez que se comenta este libro y espero que mis palabras le den un nuevo vuelo. El destino de voces poéticas en nuestros tiempos está inevitablemente vinculado a la red global, nuestra casa virtual donde imágenes de la historia contemporánea viven juntas, no encima, del tesoro universal que cada nuevo hablante de un idioma antiguo hereda desde su primera conversación con la madre o el padre.
Qué responsabilidad tenemos, de introducir a nuestros niños al pasado y el presente en arte, filosofía, ciencia, lenguaje, economía! Y qué difícil es explicar en prosa lo que el poema de Granados hace con lo que es a la vez una sencillez majestuosa y una música subterránea cuyos rasgos escucho a diario en estos días de lectura que influyen también en mi propia escritura.
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01/04/12: Carrying the Song/ Indran Amirthanayagam
(Poema para los poetas de la FipLima)

Received advice from a well-placed
source in the high court that poems
inspired by occasions, birthdays,
anniversaries, Lima’s first
international poetry festival,
don’t break the sound barrier,
will not be picked up in press
that reports to God, will disappear
as days they mark into a rose-
dipped scrapbook, destined,
if kept in order along
with birth certificates
and pictures of the first dog,
for discovery at some future date
by an eager anthropologist
wishing to create a mosaic
of a time and place, a birthday
where various unidentified poets
shuffle notebooks beside
the laureate of the day also
now unread except by a kid
told by his dad that when
he goes to Dublin not
to forget the Crazy Jane poems
or Easter, 1916, the Lake Isle
of Innisfree. Surely, I mock
the idea of tradition and
individual talent. Poets like
Tom Eliot or Yeats are read
still in the thoroughfares
but who knows for sure
unless one leaves instructions
to the kids, to remember
their dads’ books
as they steam-roll ahead
into the marketplace, their
adult dress, the first loves
that will lead to their own
reckoning with the empty page.
»Leer más

Received advice from a well-placed
source in the high court that poems
inspired by occasions, birthdays,
anniversaries, Lima’s first
international poetry festival,
don’t break the sound barrier,
will not be picked up in press
that reports to God, will disappear
as days they mark into a rose-
dipped scrapbook, destined,
if kept in order along
with birth certificates
and pictures of the first dog,
for discovery at some future date
by an eager anthropologist
wishing to create a mosaic
of a time and place, a birthday
where various unidentified poets
shuffle notebooks beside
the laureate of the day also
now unread except by a kid
told by his dad that when
he goes to Dublin not
to forget the Crazy Jane poems
or Easter, 1916, the Lake Isle
of Innisfree. Surely, I mock
the idea of tradition and
individual talent. Poets like
Tom Eliot or Yeats are read
still in the thoroughfares
but who knows for sure
unless one leaves instructions
to the kids, to remember
their dads’ books
as they steam-roll ahead
into the marketplace, their
adult dress, the first loves
that will lead to their own
reckoning with the empty page.
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29/03/12: Leite Neto

Qué dicha.
Borges hablándonos
sobre la cubierta.
Borges y yo,
solos. No hay nadie.
(Es muy temprano todavía).
Sobre este navío que nos conduce
--a mí y a mi memoria de Borges--
hacia un lugar aún desconocido.
El puerto no nos consta,
mucho menos al río.
A este río que navegamos
con repentina dicha
y extrañeza.
La popa es nuestra proa
--todo va quedando adelante--
y sabemos lo que decimos,
aunque no por dónde andamos.
El Amazonas es más antiguo
y más vasto que nuestro recuerdo.
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25/03/12: [Visión de Lima]

La ciudad
Debajo de una serpiente herida
La ciudad mi ciudad
Hecha polvo
Mi madre mi padre
Mis hermanos ausentes
Y esta nube de tierra
Y esta serpiente de tierra
Sobre mi atónito
Y silencioso corazón
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19/03/12: La tumba/ EDGAR ARTAUD

Mi estudio
semeja una tumba
en tiempos de los faraones
no tengo ventanas
-o las he cerrado-
con muros enormes
sin entrada
rodeado de objetos
que vivieron conmigo
la desolación
abruma
ya no tiene sentido
leer estos libros
el terrible silencio
mata
solo han olvidado
sepultar conmigo
a una mujer
solo ésto hecho en falta.
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A los 120 años de César Vallejo

En Lima... En Lima está lloviendo
el agua sucia de un dolor
qué mortífero! Está lloviendo
de la gotera de tu amor.
No te hagas la que está durmiendo,
recuerda de tu trovador;
que yo ya comprendo... comprendo
la humana ecuación de tu amor.
Truena en la mística dulzaina
la gema tempestuosa y zaina,
la brujería de tu "sí".
Mas, cae, cae el aguacero
al ataúd, de mi sendero,
donde me ahueso para ti...
ANÁLISIS »Leer más

En Lima... En Lima está lloviendo
el agua sucia de un dolor
qué mortífero! Está lloviendo
de la gotera de tu amor.
No te hagas la que está durmiendo,
recuerda de tu trovador;
que yo ya comprendo... comprendo
la humana ecuación de tu amor.
Truena en la mística dulzaina
la gema tempestuosa y zaina,
la brujería de tu "sí".
Mas, cae, cae el aguacero
al ataúd, de mi sendero,
donde me ahueso para ti...
ANÁLISIS »Leer más
14/03/12: Basura y poesía

Recuerdo con claridad que allá por inicios de los años 70 del siglo pasado, en mi íntimo colegio popular y parroquial de Lima, un joven, talentoso y entusiasta profesor de Arte --Enrique Bustamante-- nos iniciaba en el collage. Son las clases que mejor recuerdo y que por ese entonces adoraba. Jamás traía al aula los reglamentarios cuarto de pliego de cartulina, revistas, tijeras ni, mucho menos, la goma. Justo cuando faltaban unos quince minutos para terminar la clase --y presentar nuestros trabajos-- compraba a alguno de mis compañeros, por unos pocos centavos, una cartulina que ya nadie quería (el fugaz paso del tiempo la había devaluado); recogía del suelo los trozos de revistas o periódicos desechados; recortaba con la mano lo que de estos se me ocurría podría necesitar para mi composición; robaba un poco de goma por aquí y otro poco por allá. E indefectiblemente me sacaba 20 (veinte). Nota máxima, indecente, extraña; según Martín Adán, una gallina delante de un huevo.
Reactivo estas memorias porque creo son lo más parecido o que acaso mejor puedan explicar mi propia poesía. Sobre todo aquélla de producción más reciente (empiezo a publicar en 1978 y mi último poemario es de este mismo año, en total doce libros de poemas); posterior a El corazón y la escritura (1995). Digo esto porque, a vuelo de pájaro, este último poemario --respecto a los posteriores-- en apariencia luce más focalizado en su o sus temáticas, más elaborado en sus versos y, en suma, mayor estructurado en sus textos tanto individuales como en conjunto. No aseveraría que esto sea falso o verdadero, dejo esta tarea a los posibles interesados en investigar mi obra. Tampoco me propongo puntualizar en el collage --plástico, antaño, y hoy literario de mi trabajo-- porque hallo que esto es obvio; obvio a la poesía occidental o del lejano occidente por lo menos desde Guillaume Apollinaire. Quisiera reparar, más bien, en el gesto de recoger desechos del lenguaje --disímiles, no focalizados, sin prestigio, multiculturales-- y tratarlos prosódicamente. Es decir, no presentar estos desechos tal cual; sino previamente modulados, elaborados como si nos dispusiéramos a escribir un soneto en alejandrinos o una copla de pie quebrado. Tratar lo desechado primorosamente; pero sin restarle su alteridad, fragmentación o extrañeza. El foco, el origen de estos restos, se hallará irremediablemente perdido; pero ahora están sometidos a una modulación que --sin pretender naturalizarlos en su diferencia textual o cultural-- los pone a trabajar en conjunto.
Las claves formales de esta nueva interacción serían, por un lado, pausas y encabalgamientos; y, por el otro, de modo paralelo a este inestable perfil rítmico, una suerte de distribución conceptual móvil de las palabras donde, pareciera, preponderan la elipsis y el oxímoron. Todo lo cual, podríamos decir, propuesto al lector de un modo débil, no enfático; evitando autoritarismos y didactismos de cualquier tipo. Evitando localismos o etnocentrismos también. La persuasión misma del poema se jugaría toda en este aire suave.
Ahondando un tantito más en las posibles consecuencias teóricas, éticas y políticas de este proceder (el de la poesía reciclada); y presuponiendo lo que nos indica debiera hacerse, con nuestra acumulada y ubicua basura, el sentido común. Cabría advertir su efecto palimpséstico e incluyente. Es decir, incluso el lector común se hallaría, desde un primer momento, rodeado o acompañado como de objetos familiares a su experiencia, a su cultura y tradición literaria; de algún modo esta poesía nos recuerda que aquellos objetos no solo ya fueron creados, sino también gozados antes. Y, asimismo, este mismo lector puede intervenir de modo activo en la co-creación de aquel pequeño artefacto de saberes y recuerdos, puesto apenas en actividad, que constituye el poema reciclado. Sin embargo, esto no resta que un lector más atento o ya iniciado en la poesía no sólo aquilate con mayor morosidad aquellas huellas culturales; sino que, quisiéramos presumir, perciba algo más decisivo en esta propuesta de reciclaje. Que no se trata de un registro; sino, ante todo, de la construcción de un objeto de conocimiento. Con giro y sin giro linguístico. Y aunque leve, desalienante de los lugares comunes y siempre abierto al deseo. Una humorada que también podría ser lo más trascendental en tu vida.
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