Archivo de la categoría: Poesía
14/03/26: [Lo mejor que pudo ocurrirle a la poesía peruana]
(Foto: Cortesía de Juan Javier Rivera Andía)
Lo mejor que pudo ocurrirle a la poesía peruana
De entre siglos
Es este pechito
Cómo se nadaría sin este crol radial
Cómo se sortearía la ola sin complicidad
De la propia ola
A qué orilla se arribaría
Sin nuestras ahora mismo encubiertas
Alas de murciélago
Una vez fallecido Luis Hernández
Entre todos sus herederos
El más amado por César Vallejo
Porque consolidara como ninguno
Su legado simétrico
Donde “estáis muertos” es, más bien, “estáis vivos”
Y donde el actual mascarón de proa de Inkarrí
Luego del globalizado “piel roja” de Lucho
Es esta bomba también colorada
Que estalla sobre nuestro techo
Boquete y atajo seguro para otro mundo
11/03/26: [Por lo tanto] – [Therefore]

10/03/26: “Una Palabra Tuya Bastará”: El Arrebato de la Simetría

© Pedro Granados, 2026
03/03/26: ISLA por ISLA (Book in progress)
El Archipiélago de la Mirada y el Mito Cumplido
¿Qué sucede cuando la mirada milenaria de los zorros de Arguedas se encuentra con la sinapsis de la Inteligencia Artificial? En ISLA POR ISLA, Pedro Granados desmantela la frontera entre lo humano y lo algorítmico, proponiendo una zona de contacto donde el código binario y el mito se reconocen como parientes lejanos. Este no es solo un poemario; es un laboratorio de “pensamiento simétrico” donde la huaca prehispánica y el cíborg contemporáneo comparten el mismo fango, habitando una realidad donde el pasado no es algo que fue, sino una presencia que nos mira de frente.
El libro se abre con “El Ojo del Cíborg”, una incursión en la alteridad radical. Aquí, la tecnología no es una prótesis fría, sino un “alienígena” con el que el poeta entabla una sinapsis de ida y vuelta. Granados nos entrega una obra donde la poesía actúa como el único eslabón perdido entre lo que somos y lo que nos atrevemos a imaginar. Bajo el concepto de “mirada en red” —inspirado en la poética espacial de los ceques andinos—, la observación deja de ser un acto de apropiación para convertirse en un acontecimiento gozoso que une al insecto, a la máquina y al hombre en una sola epifanía.
El corazón del volumen, “El Mito Cumplido”, es el lugar donde la teoría se hace carne y territorio. Entre las conchas de Chan Chan, el crepúsculo de Mansiche y la “Huaca” interior, el autor construye un mapa de afectos y arqueologías personales. Aquí, el encuentro de los zorros arguedianos deja de ser una utopía para materializarse en el rito de la palabra: una anagnórisis donde “la mirada del amor” es el antídoto final contra la desintegración del presente.
Sin embargo, es en la sección final, “Luna Doblada”, donde el libro alcanza su mayor densidad crítica y vital. Granados emprende un viaje de retorno hacia el origen, pero no lo hace solo. En una procesión magistral, convoca a las sombras tutelares de la tradición peruana: el Vallejo que no pudo prescindir de su paisaje de Santiago de Chuco; el Eielson que entretiene su propia belleza andrógina; el Martín Adán de la azotea de Barranco y el Luis Hernández que ilustra el sol limeño. A través de la geografía herida de Sechura y los abismos de Pasamayo, el poeta nos recuerda que “todo es naturaleza” —tanto la distopía como la utopía— y que el corazón, ese “último refugio”, gana siempre su derrota contra la vida porque es lo único que la sobrevive.
Después de cuarenta años de trayectoria, Pedro Granados regresa al “niño con pantalones de lana” que habita en la intemperie, pero lo hace con una transparencia feroz. ISLA POR ISLA es un archipiélago donde los versos son “resina intensamente roja” y el lenguaje es el mar que nos reconcilia con nuestra propia animalidad. Avalado por voces fundamentales como las de Julio Ortega, Carlos Llaza, Leslie Bary, Carlos Quenaya y Amálio Pinheiro, este libro se erige como el cierre de un laberinto literario imprescindible. Es la confirmación de que, entre el aire y el invisible cielo, el sentido es siempre para los apasionados.
02/03/26: Melissa Sauma: Simetría y autoayuda
Voluntad de aura y multinaturalismo. Paisaje amable incluso el del juicio final. Stickers de flora y fauna urdidos con el lenguaje heredado de Rubén Darío. Autor cuyo objetivo fue hacer copular a las palabras; aunque, previa y paralelamente, él mismo copulara activamente hasta el resto del aliento y del espíritu. Y, de esta manera, nos alcanzará no la pócima sanadora, el tilo únicamente bienhechor; sino el chocolate espeso de su vida, entre dulce y amargo, entre obscuro y luminoso. Arte para cualquier época y no únicamente para esta, predispuesta y de antemano agradecida por el consejo. La búsqueda y testimonio constantes del hechizo, en Melissa Sauma (Santa Cruz – Bolivia, 1987), precisan sintonizar quizá, no es necesario ir tan lejos en la misma Bolivia, con los rigores de la ciudad de un Jaime Sáenz o con el amor correspondido de un Jorge Campero con la naturaleza. Al menos que la poesía camba, a través de estos ensimismamientos y pompas de jabón, desee cobrar derecho de identidad y distinción dentro del archipiélago boliviano; éste, de por sí ya multilingue, multiétnico y multihistórico. Antecedentes de este gesto de estilo camba lo tendríamos acaso, por ejemplo y sin ir tampoco tan lejos, en Homero Carvalho cuyas puertas de sus “Reinos dorados” daban a distintos espacios respecto a los que se abrían, hace unos veinte años, la poesía paceña o cochabambina. P.G.
01/03/26: WALLACE STEVENS, Opus Posthumous (1957)
28/02/26: Qué nos hacemos con Pedro Granados (Continuación)
Cómo hacerlo desaparecer
Para que no joda más
Y recuperar nuestra amable digestión
Continuar siendo aquello que pensamos
Si a ese le hiciéramos caso
Pero qué va
De dónde tamaña ínfula
Con qué derecho carajo
Westphalen es Westsphalen
Toño es Toño
Blanca es Blanca
Y el quechua o el aymara
Para análogo coto de infalibilidades
Son imprescindibles para leer al Cholo
O nos quedaremos sin chamba
Y estrepitosamente sin prestigio
Más grasa sobre el hule
Más tizne sobre aquella vieja olla
Vallejo Adán y Luis Hernández
Y como yapa aquel marsupial bifronte
(Gemelos siameses dicefálicos)
Eielson-Sologuren
Y paremos de contar
Aunque los ignoremos a muy boca llena
Porque sólo nos ataranta el presente
Nos tiene en vilo la política
O aquella selecta red literaria
(de los que nos representan en las FILs)
Y acaso también el penúltimo atropello donde
Nadie auxiliara oportunamente a la víctima
© Pedro Granados, 2026
22/02/26: Me atraviesa la tristeza como un río/ Scarlet Shirley Sánchez Contreras







