Archivo de la categoría: Poesía

Poesía

RESIENTES

Índice
1. Y las cosas algunas
2. Definir
3. Sobre el cemento fresco
4. ¡Rompe Saraguey!
5. Deja sonar la música
6. Para Billie Holiday
7. Desamarrarme los zapatos
8. Por consideración con mis estudiantes
9. Bondades del otoño
10. Curso 316 (A John Kronik, i.m.)
11. Salvarse por la salsa
12. Asumimos el reto
13. Ser una exquisitez una hostia
14. La mecha
15. ‘Ante las piedras de riesgo darwineano’*
16. Imaginarme el mar
17. Yo también he recibido
18. La dulzura de sentirte
19. Mar de invierno
20. ¿Nada más pasará?
21. Poeta busca empleo
22. El viaje
23. Paul Gaugin, camino del Gólgota
24. A mi tío Epifanio, i.m.
25. Cuerpo sin dolor
26. Mudo por elocuente el sendero

»Leer más

[Lo mejor que pudo ocurrirle a la poesía peruana]

(Foto: Cortesía de Juan Javier Rivera Andía)

Lo mejor que pudo ocurrirle a la poesía peruana

De entre siglos

Es este pechito

Cómo se nadaría sin este crol radial

Cómo se sortearía la ola sin complicidad

De la propia ola

A qué orilla se arribaría

Sin nuestras ahora mismo encubiertas

Alas de murciélago

Una vez fallecido Luis Hernández

Entre todos sus herederos

El más amado por César Vallejo

Porque consolidara como ninguno

Su legado simétrico

Donde “estáis muertos” es, más bien, “estáis vivos”

Y donde el actual mascarón de proa de Inkarrí

Luego del globalizado “piel roja” de Lucho

Es esta bomba también colorada

Que estalla sobre nuestro techo

Boquete y atajo seguro para otro mundo

»Leer más

[Por lo tanto] – [Therefore]

Por lo tanto
El Coricancha no es un templo dedicado
Exclusivamente al Sol mejor dicho
Éste se halla embebido en aquél
Aunque también en el mar sumergido
Una compacta puesta de Sol
De aquéllas que las playas del Pacífico ilustran
Y los famosos ceques en consecuencia
Nos atraviesan o sólo nos tocan
Según la transparencia de cada uno
No existe individuo aislado en la sensibilidad amerindia
Gnomos nos rodean duendes tiran de nuestras vestiduras
Rayos de sol refractados o reflejados
JUSTICIA PARA TODOS
No otro constituye
El legado fundamental de César Vallejo
Ni otro secreto oculta
El crepitante corazón de Luis Hernández Camarero
Una Lima ni horrible ni melancólica
Ni vasto cementerio secular
Un doble Inkarrí uno solo pugnante
Y sin medida
[Therefore]
Therefore
The Coricancha is not a temple dedicated
Exclusively to the Sun—or rather
The Sun is soaked within it
Though also submerged in the sea
A compact sunset
Of those that the Pacific beaches illustrate
And the famous ceques in consequence
Traverse us or only touch us
According to the transparency of each one
No isolated individual exists in the Amerindian
sensibility
Gnomes surround us, elves tug at our garments
Refracted or reflected sunbeams
JUSTICE FOR ALL
No other constitutes
The fundamental legacy of César Vallejo
Nor does any other secret hide
The crackling heart of Luis Hernández Camarero
A Lima neither horrible nor melancholy
Nor a vast secular cemetery
A double Inkarrí, a single one struggling
And without measure
© Pedro Granados, 2026

»Leer más

“Una Palabra Tuya Bastará”: El Arrebato de la Simetría

No hay ninguna descripción de la foto disponible.

Llegamos al final de este viaje por el Archipiélago Vallejo, pero no para desembarcar, sino para reconocer que siempre estuvimos flotando en la misma sustancia. A mis setenta y un años, frente al espejo de la Huaca y el murmullo de la historia, comprendo que la vanguardia no fue un experimento del lenguaje, sino un ejercicio de desnudez.
He buscado a Dios en la transparencia del aire y en el incendio del sol, para terminar hallándolo aquí, en el “menudo trabajo de araña” que es la vida de cada día. Dios no es un juez de mármol; es una fuerza biológica que nos hala de los cabellos, que nos reconoce por el pómulo y la nariz, que nos cobra con un “mordisco de amante fiero” cada gramo de amor que alguna vez nos entregó con locura.
Esa es la verdadera Justicia Simétrica: saber que no hay desperdicio en el encuadre del universo. Que la larva de la mosca, la salamandra, el gato que ya no es gato y el poeta que busca su rincón, son todos hilos de una misma trama. En este Hormigueo Melográfico, la palabra de Dios y la palabra del hombre se confunden porque ambas nacen de la misma necesidad de compañía.
Si Vallejo gritaba desde su celda, no era contra la piedra, sino para que la piedra sintiera su pulso. Hoy, nosotros recuperamos ese Hechizo. Ya no necesitamos grandes tratados para explicar el dolor o la belleza. En la inmanencia de este Archipiélago, basta reconocer que somos molduras de un todo redondo y protector.
Me despido con ropas de desnudo, con las agallas curtidas por el mar de Góngora y los pulmones llenos del polvo de Rulfo, pero con el corazón vibrando en la simetría de Vallejo. Porque al final, cuando el ruido del mundo se apaga y solo queda la respiración del adobe, una sola palabra —la de la poesía, la del amor, la de la vida continua— bastará para sanarnos.
Muchas gracias.

© Pedro Granados, 2026

»Leer más

ISLA por ISLA (Book in progress)

El Archipiélago de la Mirada y el Mito Cumplido

¿Qué sucede cuando la mirada milenaria de los zorros de Arguedas se encuentra con la sinapsis de la Inteligencia Artificial? En ISLA POR ISLA, Pedro Granados desmantela la frontera entre lo humano y lo algorítmico, proponiendo una zona de contacto donde el código binario y el mito se reconocen como parientes lejanos. Este no es solo un poemario; es un laboratorio de “pensamiento simétrico” donde la huaca prehispánica y el cíborg contemporáneo comparten el mismo fango, habitando una realidad donde el pasado no es algo que fue, sino una presencia que nos mira de frente.

El libro se abre con “El Ojo del Cíborg”, una incursión en la alteridad radical. Aquí, la tecnología no es una prótesis fría, sino un “alienígena” con el que el poeta entabla una sinapsis de ida y vuelta. Granados nos entrega una obra donde la poesía actúa como el único eslabón perdido entre lo que somos y lo que nos atrevemos a imaginar. Bajo el concepto de “mirada en red” —inspirado en la poética espacial de los ceques andinos—, la observación deja de ser un acto de apropiación para convertirse en un acontecimiento gozoso que une al insecto, a la máquina y al hombre en una sola epifanía.

El corazón del volumen, “El Mito Cumplido”, es el lugar donde la teoría se hace carne y territorio. Entre las conchas de Chan Chan, el crepúsculo de Mansiche y la “Huaca” interior, el autor construye un mapa de afectos y arqueologías personales. Aquí, el encuentro de los zorros arguedianos deja de ser una utopía para materializarse en el rito de la palabra: una anagnórisis donde “la mirada del amor” es el antídoto final contra la desintegración del presente.

Sin embargo, es en la sección final, “Luna Doblada”, donde el libro alcanza su mayor densidad crítica y vital. Granados emprende un viaje de retorno hacia el origen, pero no lo hace solo. En una procesión magistral, convoca a las sombras tutelares de la tradición peruana: el Vallejo que no pudo prescindir de su paisaje de Santiago de Chuco; el Eielson que entretiene su propia belleza andrógina; el Martín Adán de la azotea de Barranco y el Luis Hernández que ilustra el sol limeño. A través de la geografía herida de Sechura y los abismos de Pasamayo, el poeta nos recuerda que “todo es naturaleza” —tanto la distopía como la utopía— y que el corazón, ese “último refugio”, gana siempre su derrota contra la vida porque es lo único que la sobrevive.

Después de cuarenta años de trayectoria, Pedro Granados regresa al “niño con pantalones de lana” que habita en la intemperie, pero lo hace con una transparencia feroz. ISLA POR ISLA es un archipiélago donde los versos son “resina intensamente roja” y el lenguaje es el mar que nos reconcilia con nuestra propia animalidad. Avalado por voces fundamentales como las de Julio Ortega, Carlos Llaza, Leslie Bary, Carlos Quenaya y Amálio Pinheiro, este libro se erige como el cierre de un laberinto literario imprescindible. Es la confirmación de que, entre el aire y el invisible cielo, el sentido es siempre para los apasionados.

»Leer más

Melissa Sauma: Simetría y autoayuda

Voluntad de aura y multinaturalismo. Paisaje amable incluso el del juicio final. Stickers de flora y fauna urdidos con el lenguaje heredado de Rubén Darío. Autor cuyo objetivo fue hacer copular a las palabras; aunque, previa y paralelamente, él mismo copulara activamente hasta el resto del aliento y del espíritu. Y, de esta manera, nos alcanzará no la pócima sanadora, el tilo únicamente bienhechor; sino el chocolate espeso de su vida, entre dulce y amargo, entre obscuro y luminoso. Arte para cualquier época y no únicamente para esta, predispuesta y de antemano agradecida por el consejo. La búsqueda y testimonio constantes del hechizo, en Melissa Sauma (Santa Cruz – Bolivia, 1987), precisan sintonizar quizá, no es necesario ir tan lejos en la misma Bolivia, con los rigores de la ciudad de un Jaime Sáenz o con el amor correspondido de un Jorge Campero con la naturaleza. Al menos que la poesía camba, a través de estos ensimismamientos y pompas de jabón, desee cobrar derecho de identidad y distinción dentro del archipiélago boliviano; éste, de por sí ya multilingue, multiétnico y multihistórico. Antecedentes de este gesto de estilo camba lo tendríamos acaso, por ejemplo y sin ir tampoco tan lejos, en Homero Carvalho cuyas puertas de sus “Reinos dorados” daban a distintos espacios respecto a los que se abrían, hace unos veinte años, la poesía paceña o cochabambina. P.G.

»Leer más

WALLACE STEVENS, Opus Posthumous (1957)

It is to life that we are trying to get in poetry.
A poem is a meteor.
Poetry is not personal.
The real is only the base. But it is the base.
There is nothing beautiful in life except life.
To live in the world but outside of existing conceptions of it.
Weather is a third order of nature. (Nota: Stevens utiliza “third order” o “sense of nature” dependiendo de la edición, siendo la más común la referencia al orden natural).
Poetry is a sense.
All poetry is experimental poetry.
—-
Es a la vida a donde intentamos llegar con la poesía.
Un poema es un meteoro.
La poesía no es personal.
Lo real es sólo la base. Pero es la base.
No hay nada bello en la vida excepto la vida.
Vivir en el mundo pero fuera de las concepciones actuales de él.
El clima es un sentido de la naturaleza.
La poesía es un sentido.
Toda poesía es poesía experimental.
Aunque Stevens opera desde un modernismo anglosajón y nosotros desde una vanguardia crítica latinoamericana, hay puntos de contacto profundos, especialmente en tanto aquello de la “despersonalización” y la “base real”.
Para Stevens, “la poesía no es personal” porque el poeta es un mediador entre la imaginación y el mundo. En nuestra propuesta, esto se traduce en la Simetría:
• No se trata de la “anécdota” del yo, sino de una estructura gravitacional (el mar) que conecta las islas (los textos).
• De modo semejante a Stevens, buscamos que la poesía sea un sentido (una facultad de percepción) y no un diario sentimental.
P.G

»Leer más

Qué nos hacemos con Pedro Granados (Continuación)

Cómo hacerlo desaparecer

Para que no joda más

Y recuperar nuestra amable digestión

Continuar siendo aquello que pensamos

Si a ese le hiciéramos caso

Pero qué va

De dónde tamaña  ínfula

Con qué derecho carajo

Westphalen es Westsphalen

Toño es Toño

Blanca es Blanca

Y el quechua o el aymara

Para análogo coto de infalibilidades

Son imprescindibles para leer al Cholo

O nos quedaremos sin chamba

Y estrepitosamente sin prestigio

Más grasa sobre el hule

Más tizne sobre aquella vieja olla

Vallejo Adán y Luis Hernández

Y como yapa aquel marsupial bifronte

(Gemelos siameses dicefálicos)

Eielson-Sologuren

Y paremos de contar

Aunque los ignoremos a muy boca llena

Porque sólo nos ataranta el presente

Nos tiene en vilo la política

O aquella selecta red literaria

(de los que nos representan  en las FILs)

Y acaso también el penúltimo atropello donde

Nadie auxiliara oportunamente a la víctima

© Pedro Granados, 2026

»Leer más

Me atraviesa la tristeza como un río/ Scarlet Shirley Sánchez Contreras

Puede ser una imagen de una o varias personas, personas sonriendo, rascacielos y texto que dice "อ CIRCULO POESIA"
Reducida
a la página
de un asiento de carro
en
movimiento.
Estacionado
en la pendiente
de la ventana que difumina el día,
ese cilindro turbio
donde las brochas reposan
como huesos mojados,
remolino de colores
que transmuta el agua
y expía
pinceles.
Carne
fuera de su cuerpo;
mucho antes de ser carne
de saber que es cuerpo,
que teje trenzas de venas
que se amarran al cuello
para besar la vida
y suspender
la muerte.
Un instante
que se columpia
en la eternidad.
Un silencio
fecundado;
antes de ser voz,
de saber que existe.
Palabras
inyectadas
in vitro,
en el vacío de la mente,
abriéndome la boca
llena de estrellas
para prometerte
una galaxia.
Y en la calle
un carro
que se mueve,
un río
que salta,
el vaso del pintor
que tiembla,
atraviesa.
Sin lugar a dudas, lo más destacado entre el lote –Jordan Manuel Hernández / Ronny Ramírez / Indhira Itsuki Roca / thaís espaillat ureña / Heidy Lorenzo / Manuel Bidó Mateo– del dossier de nueva poesía dominicana que prepara Bileysi Reyes. Poema, entre otros más bien escayolados de la misma autora, que consigue atravesar y conquistar invicto la costa de la patria de la poesía (sin fronteras). Qué difícil es conseguir esto en la República Dominicana. Sin un enorme fervor por la poesía (tatuaje primero de todo auténtico grumete), y sin un suicidio verbal-ontológico respecto a lo considerado canónico allí, es imposible la poesía letrada en toda aquella media isla. No olvidemos que aquella es la patria de un tal José Mármol o, mejor deberíamos decir, un tal Luis García Montero (lo cual resulta todavía peor). Así que, entre lo más bien poco que hemos leído todavía de Scarlet Shirley Sánchez Contreras, celebramos este poema: caída libre, fluyente, y apoyado sobre todo en la intuición imaginativa y fruición por el lenguaje (lo cual es muchísimo mejor que exhibir en el poema el lastre de un saber libresco). Felicitaciones. P.G.

»Leer más

LA PERUCHADA LITERARIA

No nos queda otra cosa que hacernos los cojudos
Mirar y no mirar
Escuchar y no escuchar
Como si un parpadeo nos liberara
Del absurdo de nuestras existencias
Y de nuestras opciones literarias
Gustos y vidas como divorciados
Algún momento que en nuestra “cuidada” educación
Nos traspapelamos perdimos el balón
Se esfumó el ovillo de nuestra propia madeja
No nos educaron para estar en el Perú
Y por ende en ningún otro lugar de la tierra
Que ambas cosas conviven en una sola vaina
Un único edificio con varias puertas
De briosas entradas y titubeantes salidas
La micro política en el Perú es suicida
Porque es de profunda vocación colonial
Y es micro también porque es mezquina
Y muy bruta aunque con su suspiro de limeña
El humo desde aquella parrilla de anticuchos
O este instante tan poéticamente efervescente
Caben dentro de una servilleta
Hasta que alguien nos enseñe a respirar
Hasta que con alguien aprendamos a amar
Al margen de los intereses de nuestro estrecho círculo
Desconfiada anuente y tan pendeja familia

»Leer más