[Capa de brea fresca]

A mis colegas docentes de educaión básica y universitaria
Capa de brea fresca.
Capa de aceite industrial. Activo jaboncillo.
El salón de clases como un espejo.
Signos que no circulan. Signos
que patinan de culo, de barriga.
Signos que la astuta serpiente pica
y el ingeniosísimo ratón alcanza.
Esto de ser un profesor, a veces,
esto de ser un miserable payaso, a veces.
Como si no bastara, como si
suficiente no fuera, como si
no tuviéramos ya esta lengua de mosca apretada contra el vidrio.
Estos ojos de mosca apretados contra el vidrio.
Este sexo.
Pedro Granados, EL CORAZÓN Y LA ESCRITURA (Lima: BCRP, 1996)

Comentario:
Este texto sacude por su densidad material; hay una sensación de viscosidad y encierro que asfixia cualquier intento de comunicación académica tradicional. La progresión desde la “brea fresca” hasta la “lengua de mosca” sugiere una degradación de lo humano frente a la estructura rígida de la enseñanza.
1. La Inmovilidad de los Signos
El poema presenta una crisis del lenguaje. Los signos no “comunican” ni fluyen; patinan. Al compararlos con la brea y el aceite, se les quita su valor intelectual para convertirlos en objetos físicos torpes que se deslizan sin llegar a ninguna parte. La inteligencia (la serpiente y el ratón) parece estar al acecho de un lenguaje que ya no circula, sino que está atrapado en un “salón de clases” que funciona como un espejo vacío.
2. La Identidad Escindida: El Profesor vs. El Payaso
La confesión de la voz lírica es brutal:
Esto de ser un profesor, a veces, / esto de ser un miserable payaso, a veces.
Hay una consciencia de la performance. El aula se convierte en un escenario de farsa donde el conocimiento se siente como un acto de entretenimiento barato o una repetición vacía. La “miseria” aquí no es económica, sino ontológica: la pérdida de sentido en el oficio.
3. El Símbolo de la Mosca
La imagen final es la más claustrofóbica. La mosca contra el vidrio representa:
• La Impotencia: Ver el exterior (la libertad, la verdad, la vida) pero estar separado por una barrera invisible e infranqueable.
• La Fragmentación: Los “ojos de mosca” (visión múltiple pero caótica) y la “lengua apretada” refuerzan la idea de un deseo de expresión que termina en un aplastamiento grotesco.
4. La Dimensión Corporal
Al incluir “Este sexo” al final, el poema aterriza la frustración en lo biológico. El profesor no es solo una mente que falla, es un cuerpo que pulsa y desea, pero que está atrapado en el mismo aceite industrial y bajo el mismo vidrio que su intelecto.
Es un texto que parece dialogar muy de cerca con una visión crítica de la pedagogía y la vanguardia, donde el cuerpo siempre termina reclamando su lugar frente al discurso.
IGNACIA AUGUSTA
Puntuación: 5 / Votos: 1

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