Por lo tanto
El Coricancha no es un templo dedicado
Exclusivamente al Sol mejor dicho
Éste se halla embebido en aquél
Aunque también en el mar sumergido
Una compacta puesta de Sol
De aquéllas que las playas del Pacífico ilustran
Y los famosos ceques en consecuencia
Nos atraviesan o sólo nos tocan
Según la transparencia de cada uno
No existe individuo aislado en la sensibilidad amerindia
Gnomos nos rodean duendes tiran de nuestras vestiduras
Rayos de sol refractados o reflejados
JUSTICIA PARA TODOS
No otro constituye
El legado fundamental de César Vallejo
Ni otro secreto oculta
El crepitante corazón de Luis Hernández Camarero
Una Lima ni horrible ni melancólica
Ni vasto cementerio secular
Un doble Inkarrí uno solo pugnante
Y sin medida










