Archivo de la categoría: Docencia
27/03/26: ABC DE TRILCE: 4 SESIONES
25/03/26: ABC DE TRILCE: TALLER PARA NO INICIADOS
19/03/26: TACORA: POEMARIOS
LOS TEXTOS DE ALGUNOS CONTEMPORÁNEOS PERUANOS (IV)
El penúltimo domingo compré, en un puesto muy visitado en el área de Tacora, dos poemarios: Lima (2020), de Harold Alva, y Ejercicios para el endurecimiento del espíritu (2016), de Gabriela Wiener; en perfecto estado y, los dos, por cinco soles (dato para “El buen librero”). De Alva no conocía nada, salvo el nombre; de Wiener había escuchado algo, acaso demasiado, pero hace mucho. Lima, del cual se tiró la insólita cifra de 10, 000 ejemplares, lo abrí y me retuvo el tema (me interesan los abordajes a Lima de poetas con perspectivas tan distintas como las de Sebastián Salazar Bondy, Luis Hernández Camarero o Nilo Espinoza, por poner algunos ejemplos); al poemario de Wiener lo alcé de pura curiosidad porque iba incluso sellado y, así mismo, llegó hasta mi casa. Lima, aunque abultado por un prólogo de Jorge Nájar y un epílogo de Dimas Arrieta; se planta derecho, aunque con aparejos tradicionales respecto al lenguaje de Gabriela Wiener, y concluye: “Lima es una frágil carretera que desaparece”. Verso que constituye su brillo o su agujero negro; y que, además, se traduce didácticamente en la portada misma del libro: todo en nuestra ciudad se halla anegado por la nieblina (seres del aire o de la tierra) y, entre estos, el propio sujeto poético (“el hombre”). Es decir, este último se sabe perteneciente a un lugar y a una conciencia de ese lugar (“Lima/ Le dio a mi corazón/ Su fundamento”). Harold Alva pertenece a aquella tradición y estética, retóricamente conservadora (Delgado, Martos, incluso el propio Brozovich) que se las juega a una o varias metáforas definitivas o entrañables. Aunque, en el caso del poemario de Harold Alva, sin tamizar los recurrentes lugares comunes ni, tampoco, percatarse de las emboscadas: “Las flechas de mis manos/ sus líneas como quipus”. Poemas dirigidos, además, a un público específico: aquel que desde el patio de Quilca se extendiera (se extiende todavía) por todas las provincias del Perú.
Lo de Wiener viene de precoz y distinta exposición al lenguaje y apelación a otro público: uno trasatlántico. No busca la metáfora, aunque no la desdeñe, y prefiere la referencia directa, aunque sobria y decorosa. Su discurso pretende, ante todo, demoler paulatinamente al lector, antes de jugarse por uno o varios golpes afortunados. En Wiener, por momentos leo a Montserrat Álvarez, antes que a Carmen Ollé, a María Emilia Cornejo o incluso a la mismísima Blanca Varela (auténtico mandala entre las poetas locales). Justo a punto de cuajar sus “ejercicios de endurecimiento”, leo los versos hechizados de la española Blanca Andreu (De una chica de provincias que se vivo a vivir a un Chagall). Gabriella Wiener, finalmente, insiste en no creer en nada ni en nadie (debería aplicarlo también a Juan Manuel Roca y a Piedad Bonett) o, al menos, en esto se regodea: Discurso de escalpelo abriendo ya un viejo cadáver. Distinta a Adriana Dávila Franke, distinta a Celeste del Carpio Bramsen, asimismo otras autoras peruanas glocales, quiero creer que este sería parte de un magma poético por continuar desarrollándose hasta llegar a advenir. Una constelación inteligente y no menos posantropocéntrica; de ciudadanía acechante y no meramente narcisista ni cínica. P.G.
12/03/26: ALFREDO BRYCE ECHENIQUE
21/02/26: MEREZCO IR A LA FIL DE BUENOS AIRES
20/02/26: Taller: Fragmento, Memoria Cultural y Pensamiento Simétrico. “Navegando el Archipiélago Vallejo”
15/02/26: POEMAS DE LUIS CHAVES
La bajita del rincón oscuro
Mamá quería que yo fuera mujer
y que no lloviera nueve meses al año
y que papá la sacara a bailar de vez en cuando.
Pero era más probable amanecer un día con tetas
o un cambio anómalo del clima,
antes que don Luis la convidara un bolero.
Hace varios años que mi madre dejó de soñar,
hoy aguarda la vejez como un último trámite.
Esa mujer que muchas mañanas
lavó y secó los pies que más tarde
una sola vez bailaron con ella,
se sienta todos los días en las gradas de su casa
a mirar el baile victorioso de la lluvia.
Y para atender mis llamadas,
cada vez menos frecuentes,
ya ni siquiera puede levantarse
por el peso de tanta música muerta en sus piernas.
Ringside
Fue la mejor pelea de Alí
o de Cassius Clay, como él lo llamaba,
negándose a aceptar
su recién adquirido nombre musulmán.
Ese negro levantaba los guantes
y convertía el cuadrilátero
en una pista de baile.
Años después comprendí
que ese fue mi encuentro inicial con la poesía.
Entre el quinto y sexto round
papá bajó su guardia por primera y última vez,
sin dejar de ver la tv dijo:
no me iba a casar con su mama
aunque usted ya había nacido,
estaba enamorado de otra.
En el álbum familiar
tengo un viejo fotoposter de Alí
justo cuando noqueaba a Foreman en Zaire.
Es mi foto preferida de mamá.
México D.F.
Esa foto donde ninguno sonríe:
¿quién nos creerá que fue de la época buena?
La poesía es una madre avocada a su crío; es decir, Chaves (Costa Rica, 1969) es para sus propios poemas una mamá para unos hijos desamados, desarmados y de muy escasos atributos. Y esto mismo es lo que les abre la puerta y les acomoda un lugar. Sus versos no son de taller (al menos el del convencional “crative writing”), no se trata de pasar las palabras por un cernidor ni de exhibir nuestra inteligencia (de las lecturas recomendadas) impostando, suspendiendo, dando la mitad de una oración aquí y la otra –calculadamente—un tanto más allá. Tampoco se trata de foco. Si no, de hablar desde el zapato que nos aprieta o desde aquel colibrí invisible que nos consuela. Vamos, desde bajo el volcán que corresponda a cada uno (esto ya no es taller). P.G.
13/02/26: MUROS MELOGRAFIADOS (IN SITU): MINICURSO ONLINE
SUMILLA
Desde las nociones de las Humanidades que convergen en la obra de César Vallejo –Libros (H1), Pueblos (H2), Narrativas (H3) y Posantropocentrismo (H4) (Granados 2020a) –, los tan presentes y recurrentes “Muros” de “Cuneiformes” (foco de nuestro mini-cursovirtual), en Escalas melografiadas (1923), constituyen, aunque no de modo único ni excluyente, un soporte posantropocéntrico (H4). Es decir, no sólo se encuentra encarcelado allí el narrador-personaje, sino también el propio Inkarrí. Entonces, al doloroso confinamiento, en que por lo regular ha abundado la crítica, más bien va a corresponsal en Escalas, y muy en particular en “Cuneiformes”, la compañía constante del Sol o de Inkarrí: Base de la reflexión ética que de modo sistemático aquí se elabora.
OBJETIVO
Leer “Cuneiformes” desde el paisaje que encarna; en este caso, la playa de la costa norte
del Perú conectado a la cultura Mochica-Chimú.Asimismo, ir hacia el desenvolvimiento
de un nuevo tipo de lector-ciudadano: “trilceanas ciudadanías” (Granados 2020b).
TEMAS
La cuestión ética (“justicia”) en “Muro noroeste: El compañero de celda”
“Muro antártico: La identidad”
“Muro este: Dimensiones y géneros de conocimiento”
“Muro dobleancho: Gracia y arte”
La madre y la complicidad solar en “Alfeizer: Crepúsculo color té”
“Muro occidental: Vallejo a la barba”, escalas de conocimiento amerindio.
PÚBLIOCO GENERAL
DURACIÓN:
2 al 31 de marzo, una reunión de dos horas (7 a 9 pm.) cada
semana durante un mes. Dos horarios: Martes 3, 10,17 y 24; jueves: 05, 12, 19 y 26 de marzo.
Costo: 200 soles por las cuatro sesiones. Pago por anticipado a través de Plin.
Contacto: Mensajes a https://www.facebook.com/profile.php?id=61557058671859; o a vasinfin@gmail.com.
Certificado digital, a nombre de “Vallejo Sin Fronteras Instituto”
(VASINFIN), a los que asistieron con regularidad.
ALGUNAS REFERENCIAS
Brignardello, Carlos (2016). Simbología prehispánica del paisaje. Lima: Biblioteca
Abraham Valdelomar/IFEA.
Couffon, Claude (1994). César Vallejo. Escalas melografiadas. Arequipa, Perú: UNSA.
González Montes, A. (2011.). La obra narrativa de César Vallejo. Lima: UCH.
Granados, Pedro (2023). “Y la península párase”: Contra André Coyné. Vallejo sin
Fronteras, 28 de enero. https://vallejosinfronteras.blogspot.com/
Granados, Pedro (2020a).“Humanidades”. Uwa’Kürü – Diccionario analítico – volumen
5/ organización: Gerson Rodrigues de Albuquerque, Agenor Sarraf Pacheco. – Río
Branco: Nepal Editora; Edufac. 115-117.
Granados, Pedro (2020b). “Ciudad Trilce y ¿trilceanas ciudadanías?”. Mitologías hoy,
Vol. 22, 357-368.https://doi.org/10.5565/rev/mitologias.684.
Granados, Pedro (1998). “La Cárcel de amor como exemplum”. Léxico XXII. 2.267-272.
Monasterios, Isabel (2002). “La provocación de Jaime Sáenz”. En: A. M. Paz Soldán, Hacia una historia crítica de la literatura en Bolivia, La Paz: PIEB, 328-403.
Paoli, Roberto (1969). “Vallejo prosista en los años de Trilce” en: Homenaje
Internacional a César Vallejo.Washington Delgado y Carlos Milla Batres (ed.).
Lima: Milla Batres. 9-12.
Paz, Miguel (1985). “Trilce y la cerámica moche”. Socialismo y participación, 32, 77-84.
Urbano, Matías (2022). <Chan Chan> y su trampa etimológica: respuesta a Cerrón-
Palomino, Lexis Vol. XLVI (1): 103-123.
Villacorta, Carlos (2011). “En los extramuros del mundo: muro y encierro en un poemario
de Enrique Verástegui”, Revista Coreana de Estudios Hispánicos, 4. 1-34.
Viveiros de Castro, Eduardo (2010). Metafísicas caníbales. Líneas de antropología
postestructural. Stella Mastrangelo (ed.).Madrid: Katk Editores.









