“A la garata con puño”* de Ariadna Vásquez Germán

“A la garata con puño”: muestra de la poesía dominicana actual / Ariadna Vásquez Germán. Punto de partida, UNAM. Nueva época / No. 171, enero-febrero 2012. 81pp. issn 0188-381X

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Dominicana Ariadna Vásquez Germán

Entre los poetas seleccionados aquí por Ariadna Vásquez Germán (Santo Domingo, 1977), el más viejo nació en 1971 (Homero Pumarol) y la más joven en 1985 (Jennifer Marline). Nos hallamos ante cierta forma de consolidación estética de la propuesta de los que, por ahí, denominamos –frente a la “poesía del pensar”, predominante durante los años 80– poetas dominicanos “neo-testimoniales”. Ahora, nos complace comprobar que esta lectura la comparte también dicha joven antologadora, cito:

“Estos poetas parecen alejarse, al fin, de esa poesía barroca, culta y verboseada que predomina en tierras dominicanas y a la que Pedro Granados se refiere atinadamente en su crítica a la selección de poetas dominicanos publicados en la antología Los nuevos caníbales, vol. 2, Antología de la más reciente poesía del caribe hispano” (p.16)

Aparecen poetas ya consolidados como Frank Báez y el mismo Homero Pumarol; como agradables sorpresas, llámense éstas Rossalinna Benjamín, Luis Reynaldo Pérez y Sussy Santana (de la cual no teníamos ninguna referencia). Sin embargo, entre los más jóvenes, se echa de menos el extraordinario poeta erranticista, Glaem “Pippen” Parls; y por lo menos a Juan Dicent (1969), aunque técnicamente supere la barrera de los nacidos a partir de 1970, criterio de esta selección. Ambos, por su talento y afinidad con esta muestra, también debieron figurar. Asimismo constituye otra sorpresa agradable encontrar los versos de Alejandro González, acaso el más “conservador” (literariamente hablando) entre los jóvenes autores seleccionados. Por último, creemos que o decayeron o acaso andan mal representados en estas páginas los conocidos Rey Andújar y Jennifer Marline. El primero de estos dos últimos, insistiendo en escribir –en forma de poemas– los guiones para sus performances; que dicho sea en verdad, no los ejecuta nada mal. A la segunda, Jennifer Marline, le urge una vuelta de tuerca vital que acompañe la facilidad con la que versifica y fabula.

Un poema de René del Risco Bermúdez ((San Pedro de Marcorís, 1937-Santo Domingo, 1972)**, de su fundamental poemario (El viento frío, 1966), funciona simultáneamente como página liminar, marco y homenaje en “A la garata con puño”. Inequívoco y elocuente gesto el de la antologadora y, no menos, el de los poemas hacia los que nos abalanzamos por aquí. Y es que ahora mismo entre otros semejantes gestos, por ejemplo, el reciente y significativo premio internacional otorgado a la obra de un poeta como Ernesto Cardenal, el neobarroco elitista, evasivo de la realidad, tecnocrático y fundamentalista vade retro y pareciera haber llegado a su fin. En general, todos estos poetas dominicanos –con encanto, precisión y buen humor– se han liberado de aquellas amarras o camisa de fuerza. Hoy por hoy su imaginación también va en yola, pero por el mundo entero; aprenden de las magas e insondables jebas de El Conde; y saben lavar sus penas, todo a mano, bajo el sol del Alto Manhattan.

*Expresión dominicana que describe la acción y consecuencia de lanzar algo que puede ser dinero, comida o poemas, y que provoca el alboroto de las personas que se abalanzan a recoger su parte de aquello que fue lanzado. Esta expresión puede ser usada en el instante justo en que se rompe la piñata en una fiesta.

**René del Risco Bermúdez (San Pedro de Marcorís, 1937-Santo Domingo, 1972). Poeta y narrador. Formó parte del Movimiento Revolucionario del 14 de junio contra el dictador Trujillo. En 1960 fue apresado y deportado a Puerto Rico. Tras su regreso a República Dominicana se dedicó a la literatura. En 1965 se integró al grupo Arte y Liberación. Fundó, junto con Marcio Veloz Maggiolo, Miguel Alfonseca y Ramón Francisco, el grupo literario “El puño”. Es autor de los libros El viento frío (poesía, 1966, Cielonaranja, 2004), Del júbilo a la sangre (poesía, 1967, Cielonaranja, 2004), En el barrio no hay banderas (cuento, 1974, Cielonaranja, 2003) y El cumpleaños de Porfirio Chávez (novela, Cielonaranja, 2000).

MUESTRA DE LA ANTOLOGÍA
Alejandro González 1983

XXIV
En la avenida solitaria donde rompen las olas,
una boca herida anuncia lo que ha perdido
el mundo en esta noche peligrosa
(el grosor de la penumbra es una isla).
A lo lejos el puerto,
la ensenada apacible a donde van a desaguar las cloacas,
la esperanza golpeada por el fétido oleaje del viento.
yo sé de hombres que han sido tragados por esas aguas.
el mar despiadado apenas devuelve sus pertenencias.
¿quién los recuerda a la mañana siguiente?
(Del libro Esta ciudad ha sido tomada por las piedras)

Rossalinna Benjamín 1979

Poema a la mitad izquierda
El lado limpio del cuchillo le diagnostica cursilería
a la parte de mi rostro que alcanza a reflejar.
“cualquier imbécil —me dice— puede tener esa nariz,
esa mejilla de poca monta y su acné,
la mirada crédula de ese ojo,
la curva tonta de esta ceja
y esa misma caída de párpado”…
Y lo peor es que es verdad…
Cualquiera podría tener esa mitad tan poco notable de mi rostro,
y ser así casi yo, sin mis defectos.
Ese alguien podría tener el ojo abierto que me falta,
medio rictus cínico en lugar de la ansiedad de ese lado de mi boca,
una mano grande cerrada, levantada contra todo…
la tibieza exacta para hacer vomitar a Dios,
el tridente que pierdo al doblar de cualquier verso que intenta
convertirse en maldición y termina en quejido…
la violenta hermosura que no tengo para atropellar
a las miradas intrusas.
Ese alguien —mitad yo del lado izquierdo—,
tendría el corazón en su lugar
y no en la boca del estómago,
tendría medio aliento pestilente
para espantar los besos no deseados,
un pie levitante y una visión altamente indiferente
en cualquier circunstancia,
media pelvis asexuada y un lado fumador.
Entonces estaría yo hecha a mi mejor manera
y podría decirle a este desgraciado cuchillo con ínfulas de espejo
que se equivoca, ¡que conmigo se equivoca!
(Del libro inédito Poemas con nombre y apellido y otros textos sospechosos)

Luis Reynaldo Pérez 1980

La montra
yo soy la montra
la que camina por la calle del conde
como si estuviera en una pasarela de oscar de la renta
a los hombres se les sale la baba cuando me ven
y yo de reojo veo cómo entre sus pantalones
crece un animal siniestro que quiere morderme
el cuero más cotizado de la zona
la que bebe romo a pico e botella en el colonial
y cuando está borracha se sube en el mostrador a hacer striptease a ritmo de dembow
la emperatriz celeste del parque duarte
la que enrola cigarrillos de luna sentada en la placita billini
la golosa la que se come un hombre de desayuno
otro de comida y todos los que aparezcan de cena
la montra la que tiene el culo más grande que un vagón del metro
la de las tetas de mango
presidenta advitam de asodopica
ando con una navaja en la cartera para picotear a las putas que me hacen competencia
ahí la llevo junto al perico y el romo entre los libros de poesía y un cidi de omega
yo soy la montra la que planchando sábanas con la espalda
compró un apartamento en naco
la amiga de sobeida y de los poetas de los ochenta
a la que el Terror le cantaba “mi amada es una perdida”
la que se sienta a hablar sobre Cioran en el palacio de la esquizofrenia y para matar las
tardes juega ajedrez con Roque
la que escribe poemas de amor
y anhela reencarnar en una megadiva o en un diputado que es casi lo mismo
la montra la degraciá
la que llora escondida en el baño el maldito vacío que la carcome
ese bulto amoratado
sembrado de gusanos soy yo
ese terreno preñado de puñaladas
que Cavada muestra en el noticiero
es todo lo que queda de mí.
¿Qué más quieres que te cuente?

Frank Báez 1978

Nocturno
De este lado del malecón se distinguen
las luces de los edificios y los faroles de la costa
como si fuesen barcos.
A veces un barco mercantil o un crucero sale
del puerto con todas sus luces prendidas
y atraviesa el mar.
Entonces uno imagina que las luces parpadeantes
de la costa también se transforman en barcos
y que las casas y los edificios se desplazan por el mar
y que Santo Domingo entero se echa a navegar.

Sin título
esperar el amanecer sin afeitar
en cualquier azotea de la ciudad
sentado en una cama extraña con ojos rojos
y calzoncillos ajenos.

Sussy Santana 1976

Bendición
Mami tiene la barriga llena de promesas,
Se fue esta mañana de Santo Domingo a Nicaragua
De Nicaragua a México
De México a San Diego con el pasaporte entre los pantis para que la reconocieran
Por si no llegaba
Pero tiene mariposas en el pelo
Mami tiene hambre pero sabe que va a comer bueno si se aguanta un poco más
Perdió los zapatos en la arena
Cenicienta de frontera
El vestido destrozado
Las rodillas de escarlata
Sus pies son dos hilachas
Pero tiene mariposas en el pelo
Mami lleva una cumbre en los ojos
Unos perros tras su rastro
Un helicóptero de cielo
Una noche oscura
Una sinfonía de lamentos
Su cría acampándole el pecho
Pero tiene mariposas en el pelo
Mami salió con un grupo de 30
Mami!
30
los perros
Mami!
20
Helicóptero de cielo
Mami!
10
Rodillas de escarlata
Mami!
5
San Diego
3
Mami!
1
Mami reencarna a diario
Pero tiene mariposas en el pelo

Homero Pumarol 1971

Behind the policewoman’s behind

Soy el atracador detrás del culo de la policía
es un reflejo ciego que sigo por la Rafael Augusto Sánchez
sin fijarme en las mamis que traen sus hijos al colegio
y que siguen sus órdenes para cruzar la calle
es una respuesta animal
el culo se mueve y yo babeo
y lo sigo bajo una nube de concreto
por un río de calles y chatarra humana
dando patadas a perros y carros
oliendo miedo y coca en los callejones
haciendo redadas y torturando por una fría.
El culo de la policía me abre la boca
como unas manos de dentista.

Puntuación: 5 / Votos: 11

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