Amalio Pinheiro respecto a nuestro “archipiélago” vallejiano

Mi amigo, este es un excelente análisis. Para los amerindios de Brasil
y sus vecinos el yo también se entrega a los otros múltiples y solo
actúa dentro del movimiento de intercambio plural interespecífico: el
archipiélago. Tu logras ahí, en contra de las autonomías textuales, un
zigzag interno/externo entre los acontecimientos amorosos (y mucho
más) y la aventura fónico-gráfica del poema, siempre, por lo tanto,
biografemático. Supéranse así los sociologismos identitários y los
formalismos. Interesante, de otra parte, como la palabra o el nombre
Trilce, fuera todo lo demás, es también una pauta o anagrama
gráfico-sonoro en palimpsesto que incluye los nombres de sus amantes:
Otilia, Rita, Mirtho… Y tantos otros pájaros y bailes.

De paso quiero decir que mi “Vallejografía” fue hecha como un
archipiélago barroco-rotatorio. Yo pensaba en el significado tupí de
la palabra “samambaia” (helecho): “Lo que se tuerce en espirales
arriba-abajo”.

Si quieres, me puedes poner esto en los comentarios? No supe hacerlo.

Mi mejor abrazo. Amálio.

EL ARCHIPIÉLAGO VALLEJO: Trilce XLVII

Puntuación: 5 / Votos: 4

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