Jueces y corrupción

He publicado un breve resumen de la investigación que realicé con un grupo de jueces peruanos. El estudio explora dos aspectos importantes del desarrollo moral de un grupo de jueces de la ciudad de Lima (catorce jueces especializados y anticorrupción, de ambos sexos): por un lado, la capacidad de diferenciar moralidad de convención, y por el otro, la capacidad de predecir la experimentación de emociones displacenteras al transgredir principios éticos. Los objetivos centrales de este estudio fueron a) identificar la capacidad de reconocimiento y diferenciación del dominio de las convenciones y el dominio moral en un grupo de jueces del poder judicial peruano, y b) explorar el reconocimiento de emociones morales en sí mismos y en terceros al enfrentar un dilema ético o cometer actos de corrupción.

La referencia del artículo publicado es esta:

Frisancho, S. (2008). Jueces y corrupción: algunas reflexiones desde la psicología del desarrollo moral. Revista Memoria 4, 65-72. Lima: IDEHPUCP

Y se puede descargar aquí » Leer más

Seminario sobre aprendizaje, cultura y desarrollo

Máscaras cuzqueñas

Para este Noviembre estamos organizando un seminario interdisciplinario sobre aprendizaje, cultura y desarrollo, que creo que va a estar muy interesante. Además de investigadores peruanos vienen también invitados internacionales que nos darán una perspectiva informada del estado de las intervenciones en desarrollo infantil y la educación intercultural y bilingüe en sus respectivos países, lo que nos permitirá intercambiar experiencias y opiniones.

Estará Ruth Paradise, antropóloga estadounidense que trabaja desde hace muchos años en Mexico y de quien colgué un trabajo en este post.

Yo comentaré las ponencias de Rebeca Mejía (un trabajo suyo puede leerse aquí) y Patricia Ames. Rebeca es mexicana, psicóloga, y trabaja desde una perspectiva vygotskiana sociocultural. Patricia Ames es antropológa de la PUCP.

De fuera vienen también Hector Rivera, Maria Teresa de la Piedra y Lourdes de León.

El seminario es gratuito, e invito a todos los interesados a inscribirse y asistir. Recuerden que las vacantes son limitadas, por lo que el registro es condición necesaria para la asistencia.

Para más información pueden consultar el programa y llenar la ficha de inscripción aquí. » Leer más

¿y alguien dijo perfiles?

lapicitos

No tengo nada en contra de la calidad educativa ni de los procesos de acreditación. Al contrario, creo que en términos generales son vientos favorables para las instituciones educativas.

Sin embargo, sí soy crítica de la excesiva confianza en ellos como agentes de cambio, cuando los verdaderos agentes de cambio son las personas, no los documentos ni las declaraciones de principios. Y sobre todo, me molestan mucho las contradicciones.

Tomemos como ejemplo el caso de los perfiles. Se hace mucho hincapié ahora en que los programas educativos trabajen con perfiles, uno de entrada y uno de salida, como mínimo, y eso está bien. Hay que saber cuales son las características de las personas que postulan y que seleccionamos (y deseamos seleccionar) para nuestros programas, y también tener un perfil ideal de egreso con el cual contrastar los perfiles reales con los que egresan nuestros alumnos. Estoy de acuerdo en que esto es positivo.

Pero yo me pregunto por qué muchas instituciones educativas no se aplican esta norma a sí mismas. ¿Dónde están los perfiles de contratación de personal, por ejemplo? Porque la verdad, he visto varias cosas que me cuestionan mucho y hacen que para mí estos procesos (de calidad, de acreditación, de articulación de pregrado con maestrías, o de lo que fuera) pierdan credibilidad: universidades llenas de bachilleres, por ejemplo, cuando debería ser política universitaria no contratar a nadie que no tuviera título profesional (¿no que es un problema que la gente no se titule? ¿qué hacen las universidades reforzando esta problemática al contratar para cargos administrativos clave a egresados sin título profesional?). Sucede lo mismo con los perfiles de competencias: en mi experiencia estos no se respetan demasiado, se contrata por razones amicales o por accidente más que con un criterio de competencia profesional; se ponen administradores cuando se necesitaría un economista, educadores cuando se requiere un psicólogo, o abogados cuando lo que se necesita sería un ingeniero. A veces tampoco se respetan las especialidades al interior de cada disciplina: cuando el perfil más apropiado sería el de un ingeniero industrial se elige a un mecánico, o para labores de psicología educativa se contrata a un clínico.

Estas contradicciones hacen que los procesos que deberían ser expeditivos y de calidad, no lo sean. Y a mi personalmente me desmotivan mucho. » Leer más

Para ahorrar papel

Como una pequeña manera de contribuir con el Clima de Cambios de la PUCP ahora pido a mis alumnos que me entreguen sus trabajos a espacio simple e impresos por ambas caras. Ojalá esto llegue también a las tesis! Eso de hacerlas a doble espacio y solo en una cara de la hoja debería ser cosa del pasado.

Que alguien más se anime a pedir esto a sus estudiantes. » Leer más

Absurda dicotomía: Lo “emocional” versus lo educativo

Flor del desierto mexicano

Conversando con Mary Claux en días pasados analizábamos la (lamentablemente) muy difundida idea de que hay algo que puede llamarse “lo emocional”, de lo cual los psicólogos educativos no se ocupan.

He tocado indirectamente ese tema en el pasado, en dos entradas que se pueden leer aquí y aquí, y para no repetirme ahora quiero resaltar otro ángulo del asunto.

Resulta que muchas personas, psicólogos incluídos, tienen dos creencias desde mi punto de vista equivocadas:

1) Que hay algo que es “emocional” que se contrapone a lo cognitivo y a lo educativo

2) Que de ese algo “emocional”, presuntamente la causa más profunda de todo cuanto acontece a los seres humanos, no se ocupa el psicólogo educativo sino solamente el clínico.

Ambas ideas son falsas. En relación a lo primero me gustaría saber a qué se refieren con “lo emocional”, de qué manera lo conceptualizan. En mi experiencia, los psicólogos que usan este término (el que -para mi horror- trasmiten a padres y maestros) tienen una mezcolanza en la cabeza: lo “emocional” resulta siendo todo, la autoestima, la personalidad, el temperamento, el vínculo, la identidad, todo.

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Vygotsky y Spinoza y la libertad de actuar

Lev Vygotsky

Sólo una nota breve:

En la última clase del curso Seminario de Vygotsky que dicto este semestre hemos analizado el concepto de libertad de la voluntad (freedom of the will, he visto que algunos lo traducen como libertad de conciencia) en su psicología.

En las obras completas de Vygotsky puede leerse que él mismo reconocía entender los conceptos de libertad y control como lo hacía Spinoza. Siguiendo a Spinoza, Vygotsky entendía la libertad no como ausencia de restricciones sino como autodeterminación, la capacidad de ser uno mismo la causa del propio comportamiento y de dejar de estar controlado por pasiones. Desde su rechazo a todas aquellos modelos filosóficos y psicológicos que no hacían diferencia entre los procesos simples puramente mecánicos y aquellos más complejos, es decir, que no distinguían entre las funciones psicológicas simples y las superiores (incluyendo a Descartes, a quien criticó por la separación mente/cuerpo y por no distinguir los procesos humanos de los de las máquinas), para Vygotsky un ser libre no es aquel que no está determinado o que está libre de restricciones (lo que sería imposible, desde su punto de vista) sino aquel que está auto-determinado, lo que significa ganar control sobre las propias pasiones, que en su modelo -siguiendo a Spinoza- se entienden como causas externas.

La lectura que hacemos en clase para este tema (además de dos más biográficas que contextualizan la obra Vygotskiana) es esta:

Derry, J. (2004). The unity of intellect and will: Vygotsky and Spinoza. Educational Review, 56, 2

Invito a revisarla. » Leer más

La evolución de la mente y el comportamiento moral (ponencia de Pablo Quintanilla)

Me comentaron que Pablo Quintanilla había presentado una ponencia interesante en el I Coloquio peruano de filosofía analítica, así que se la pedí y él amablemente me mandó el enalce, que puede abrirse

Aquí

La dejo para los interesados. Yo misma la leeré con interés y le haré a Pablo algunos comentarios.

Yo escribí una sencilla entrada sobre el mismo tema hace algún tiempo. La dejo aquí » Leer más

Torpezas y necedades de algunos adultos hacia los niños

Mi sobrina Ana

Hay adultos que no tienen ninguna sensibilidad para tratar a los niños, que deberían interactuar con ellos lo menos posible, que no deberían ser maestros.

El día Jueves salí temprano de la casa con Paulo de la mano, para llevarlo al colegio luego de los dos días de inasistencia que se decretaron por duelo. En el camino nos cruzamos con un vecino, quien sudoroso regresaba de trotar. Muy suelto de huesos y como quien cuenta un chiste (lo digo por la tremenda sonrisa que tenía en la cara), el vecino le tocó la cabeza a Paulo a la vez que le preguntaba, medio riéndose: “Paulito!!! ¿qué pasó con tu director Paulito?”.

La verdad es que ese comentario hecho a un niño pequeño cuyo director del colegio acaba de morir me pareció de pésimo gusto. Una evidencia de que muchos adultos simplemente son incapaces de ponerse en el lugar de los niños, de tratarlos con delicadeza, de sentir las cosas con ellos o verlas desde su particular punto de vista. Y esta torpeza me hizo recordar a muchas otras que he ido escuchando a lo largo de la vida. Van dos como ejemplo:

Una profesora que tiene en el aula de 2do grado a una niña que aun no sabe leer y a la que atormenta cada día por ello con cosas de este tipo: “a ver niños, levante la mano el que cree que Mariella debe regresar a kinder…”

Un abogado que está revisando documentos de un matrimonio que está atravesando por una situación difícil y que al ver que sus cuentas bancarias tienen poco dinero, se ríe y le dice al hijo de 7 años que lo mira asustado: “Bastante plata tienen tus papás!! Ja ja…. tu sabías que tus papás estaban tan misios?”.

Terrible. A muchos adultos habría que ponerles un tapón en la boca. ¿Se darán cuenta estás personas de cuanto pueden lastimar a los niños con sus comentarios? » Leer más

Nunca nos saludaba….

Constantino nunca nos saludaba. Solo saludaba a su hija.

Con estas palabras que me impresionaron mucho, Paulo, que va a cumplir pronto los 6 años, describió ayer su relación con Constantino Carvallo, el director de su colegio. Y me impresionaron mucho porque las dijo con pesar, con un sentimiento parecido a la tristeza.

Yo atribuí ese comportamiento a una cierta timidez que siempre me pareció ver en Constantino. Quizá tenía mayor facilidad para ser amigo de los adolescentes y menos para los más chicos, pensaba. Pero ayer en Enemigos Íntimos, el programa de Beto Ortiz y Aldo Miyashiro en el que como en tantos otros programas de TV le hicieron un sentido homenaje, el propio Constatino da una explicación para la distancia -consciente y elegida- que establecía con los más pequeños. Lo he querido colgar aquí para que Paulo (que hace rato sabe leer) entienda que los grandes tienen distintas razones para hacer lo que hacen y para tomar las decisiones que toman, que hay diversas maneras de entender el proceder de las personas y que muchas veces lo que parece falta de cariño puede ser, precisamente, lo contrario. Las personas tienen sus características y contradicciones.

Es una verdadera pena la partida de Constantino y una pérdida lamentable para la educación nacional en su conjunto. Personalmente no compartía todas sus ideas ni todas sus iniciativas, y tampoco su modo de entender la relación de la psicología con la educación. Aun así reconocí sus aportes, sus buenas intenciones y su valía como educador del modo más contundente posible, confiándole a él y a su colegio la educación de mi hijo.

Otras notas sobre él que me gustaría destacar:

Gonzalo Gamio expresa aquí su sentir por la muerte de Constantino.

Una reflexión de Constantino sobre la evaluación docente y los maestros en general, aquí

Y aquí una antigua entrevista suya que creo vale la pena leer. » Leer más