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¿Basta el ejemplo para formar personas morales?

Como que aprendía a usar el loom para las clases virtuales que me toca dar ahora, he grabado este video de prueba con una de las preguntas que me hizo un amigo, y que en verdad es una de las cosas que con más frecuencia se escucha en el sector educación: que para educar moralmente hay que dar el ejemplo.  La conclusión del video es muy simple: el ejemplo es importante, pero en ningún caso suficiente, para la educación moral.

Es un videito totalmente casero y por eso tiene algunas fallas de edición, pero espero que la idea se entienda y que sirva, sobre todo a los docentes.

ya está en youtube y puede verse en este enlace.

El razonamiento en la teoría del cuidado

Para los que piensan que desde la teoría del cuidado se excluyen los procesos cognitivos de la respuesta ética:

One cannot dismiss thinking and reasoning from ethical conduct, and I have made no attempt to do this. It is a matter of emphasis and of origin. When I have recognized the affective “I must,” I must think effectively about what I should do in response to the other. I do not respond out of blind sentiment, but I put my best thinking at the service of the ethical affect. If I exclude cognition, I fall into vapid and pathetic sentimentality; if I exclude affect-or recognize it only as an accompaniment of sorts-I risk falling into self-serving or unfeeling rationalization.

No se puede descartar el pensamiento y el razonamiento de la conducta ética, y no he intentado hacerlo. Es una cuestión de énfasis y de origen. Cuando he reconocido el afectivo “debo”, debo pensar con eficacia sobre lo que debo hacer en respuesta al otro. No respondo por un sentimiento ciego, pero pongo mi mejor pensamiento al servicio del afecto ético. Si excluyo la cognición, caigo en un sentimentalismo insípido y patético; si excluyo el afecto, o lo reconozco solo como una especie de acompañamiento, corro el riesgo de caer en una racionalización egoísta o insensible.

(Caring. A Relational Approach to Ethics and Moral Education. Nel Noddings, 2013).

Responsabilidad de los psicólogos como divulgadores

El Comité de Ética de la Facultad de Psicología de la PUCP ha publicado este post en su página de facebook, que me parece importante difundir.  Trata sobre los errores, que lamentablemente abundan, de muchos psicólogos cuando divulgan información psicológica u opinan sobre autores o teorías, sin realmente conocerlos.

El post se puede leer aquí.

Perspectivas parentales sobre la educación moral

Luego de tener abandonado el blog durante un largo tiempo, difundo este artículo de acceso abierto, recientemente publicado en el journal of moral education. Explora las perspectivas parentales (especialmente de las madres) sobre la educación moral, en el contexto de las favelas del Brasil.

Se titula Armoured with morality: parental perspectives on moral education in the violent context of Brazilian slums, y es de Annelieke van Dijk, Mariëtte de Haan y Micha de Winter (2019), y puede leerse aquí.

La noción de solidaridad

No tenemos mucha cultura de debate y crítica entre los académicos del país. Sin embargo, creo que es una labor fundamental cuestionarnos unos a otros, porque es la única forma de confrontar ideas y avanzar.

Con esto en mente, he hecho este breve comentario porque encontré muy cuestionable un estudio de la UMC, por varios factores, de los cuales señalo uno: la manera tan problemática y ligera en que se plantean la solidaridad.

La agresión y la falta de respeto no son propias de la adolescencia

Unos adolescentes norteamericanos le faltan el respeto y se burlan de un anciano líder indígena. El video está en todos lados y puede verse aquí y aquí. Resulta indignante.

No se puede justificar el comportamiento de estos adolescentes diciendo que son cosas de la edad. De ninguna manera este comportamiento agresivo es natural en un adolescente. Se trata sin duda alguna de un muy serio problema educativo, de intolerancia, y pobre desarrollo moral.

Sobre el tema, se ha comentado ampliamente en este blog, por ejemplo, en este enlace.

 

El razonamiento moral y los pueblos indígenas

Resultado de imagen para olivia arevaloEl terrible asesinato de Olivia Arévalo, del pueblo shipibo-konibo, viene comprensiblemente generando todo tipo de comentarios y reacciones. He visto muchos post de personas que avalan y justifican el linchamiento del canadiense que ha sido acusado de ser el asesino, con el argumento de que esa es la justicia indígena o que ellos (los indígenas) tienen otra forma de pensar. Esto es muy peligroso y no es cierto. Obviamente, la ira resulta comprensible como respuesta psicológica a una situación traumática y que produce indignación, más aún en un contexto de alta desconfianza hacia las instituciones encargadas de impartir justicia. Pero la ira y el descontrol no pueden ni deben anteponerse a los procesos de razonamiento sobre lo que resulta correcto y justo en una situación así. Esto que digo no es un invento occidental, como muchos asumen, sino que es el eje del desarrollo moral de cualquier ser humano, incluyendo por supuesto a los indígenas. Hay mucha literatura que así lo prueba. Enrique Delgado y yo, precisamente, llevamos bastante tiempo investigando la relación entre lo cultural/particular y lo universal en el desarrollo moral de las personas y tenemos varias cosas escritas, y otras en camino, sobre este punto en particular.

Las reacciones violentas frente a hechos como este no son patrimonio de los pueblos indígenas sino de toda persona que no logra mediar su ira frente a una situación que es evaluada como un abuso insostenible. La vemos en linchamientos populares pero también en la reacción de un padre que mata al violador de su hija. Hay por supuesto prácticas culturales que respaldan y le dan un marco simbólico a esto, pero tal cosa no suprime las capacidades de juicio individual de las personas. De hecho, hay muchísimas voces críticas y cuestionadoras de este tipo de prácticas al interior de los propios pueblos indígenas, voces que tienen concepciones distintas de lo justo, lo que muestra que la homogeneidad de pensamiento que a veces se les atribuye no es más que un mito.

Aproximaciones evolucionistas a la moral

Lo he dicho varias veces en este blog. No me convencen para nada las aproximaciones evolucionistas o neurobiológicas a la moral. Hacen experimentos incluso con bebés y concluyen que si intentan ayudar a otros (a abrir una caja por ejemplo) es porque cooperan y tienen una noción, aunque sea incipiente, de moralidad. No parecen barajar ninguna otra hipótesis alternativa (que el bebé ayude por curiosidad, para ver que hay en la caja por ejemplo) y tampoco tienen una definición densa de lo que es moral. La definen por la simple acción, no por la argumentación ni la intención. Si manejaran la distinción que hace Piaget entre conocimiento necesario y conocimiento verdadero no estarían llamando moral a cualquier cosa.

Estoy leyendo un libro ahora mismo donde hay varios capítulos con ese enfoque. Los encuentro desorientados en el foco de lo que investigan y en su concepción de lo que califica o no como moral.  Orlando Lourenço usa la distinción de Piaget para cuestionar incluso que Turiel y Kohlberg estén hablando de lo mismo, en su artículo:

Lourenço, O. (2003). Making sense of Turiel’s dispute with Kohlberg: the case of the child’s moral competence. New Ideas in Psychology 21, 43–68.

Si no se puede leer toda la obra de Piaget, otro artículo en que Piaget hace esa diferencia es este:

Piaget, J. (1981) Lo posible, lo imposible y lo necesario. Infancia y Aprendizaje: Journal for the Study of Education and Development, 4, sup2, 108-122,