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marzo 10, 2013
El Grupo de Psicología Política de la PUCP se creó con la intención de contribuir al desarrollo académico de la psicología política en el Perú y Latinoamérica. El grupo tiene como objetivos: generar una mayor producción científica, promover la creación de espacios académicos de discusión y reflexión, y lograr aplicaciones prácticas desde la psicología política en nuestra sociedad.El grupo se formó oficialmente en julio de 2011 y está adscrito al Departamento Académico de Psicología de la PUCP . Las líneas temáticas que se trabajan actualmente son:
- Procesos identitarios y relaciones intergrupales
- Memoria colectiva y violencia política
- Estudio psicológico de la ideología política
- Estudio de los procesos políticos y electorales
Estas cuatro líneas, sumamente amplias, permiten a los miembros del grupo abordar diversas temáticas más específicas al interior de ellas, como por ejemplo: relaciones intergrupales, prejuicio y discriminación, bienestar social y subjetivo, pobreza y exclusión social, psicología comunitaria, transgresión y corrupción, relaciones entre ideología y economía, preferencias electorales, emociones colectivas, clima emocional, valores culturales, etc. Se puede acceder a las publicaciones del Grupo de Psicología Política de la PUCP desde la sección: Publicaciones.
Miembros del grupo:
- Agustín Espinosa Pezzia
- Rosa María Cueto Saldívar
- Jan Marc Rottenbacher de Rojas
- Evelyn Seminario Obando
- Mathias Schmitz
- Anna Balbuena Blengeri
- Pedro La Barrera Sánchez
- Ian Nightingale Ferrer
- Adriana Fernández Godenzzi
- Jimena Ferrándiz Salazar
- César Córdova Cáceres
Grupo de Psicología Política de la PUCP
Dirección postal: Av. Universitaria 1801, San Miguel, Lima – 32, Perú.
Teléfonos: (511) 6262000 extensiones 4570, 4577 ó 3282.
Encuéntranos también en: Facebook
Dirección electrónica: gpp-pucp@pucp.pe.
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marzo 02, 2013

En esta sección del blog se encuentran a disposición las publicaciones de los miembros del Grupo de Psicología Política de la PUCP. En la mayoría de ellas, los miembros aparecen como investigadores principales. Se pueden encontrar también otros artículos publicados en co-autoría con investigadores externos al grupo, tanto peruanos como extranjeros.
2012
2012. Vigencia del continuo ideológico izquierda/derecha durante las elecciones presidenciales de 2011 en Lima - Perú. PDF[77clicks] [Nueva publicación]
2012. Conservadurismo político y rigidez cognitiva en una muestra de estudiantes y egresados universitarios de la ciudad de Lima. PDF[71clicks] [Nueva publicación]
2012. Relaciones entre el sexismo ambivalente, el conservadurismo político y la rigidez cognitiva en una muestra de habitantes de la ciudad de Lima. PDF[90clicks] [Nueva publicación]
2012. Democracia vs neoliberalismo económico. Condicionantes ideológicos de las preferencias políticas y económicas en la ciudad de Lima. PDF[126clicks] [Nueva publicación]
2012. Ideología política y actitudes hacia la minería en el Perú: entre el crecimiento económico, el respeto por las formas de vida tradicionales y el ambientalismo. PDF[88clicks] [Nueva publicación]
2012. Conservadurismo político, homofobia y prejuicio hacia grupos transgénero en una muestra de estudiantes y egresados universitarios de Lima. PDF[96clicks] [Nueva publicación]
2012. Identidad, etnicidad y bienestar social en un contexto socialmente excluyente. PDF[181clicks]
2012. Conservadurismo político y tolerancia hacia comportamientos transgresores. PDF[137clicks]
2012. Aspectos psicológicos de los problemas de organización de base y su relación con dilemas sociales en una comunidad rural de la costa norte del Perú. PDF[200clicks]
2011
2011. Correlatos psicológicos de las intenciones y comportamientos migratorios de jóvenes peruanos de clase media y alta. PDF[99clicks]
2011. Relaciones entre el Miedo al delito y el Autoritarismo de Derecha en estudiantes universitarios de Lima-Perú. PDF[105clicks]
2011. Racismo 2.0: expresiones de prejuicio en las redes sociales virtuales tras las elecciones generales de 2011 (Resumen - Revista Politai). PDF[255clicks]
2011. Representaciones estereotípicas y expresión del prejuicio en el Perú: la mirada desde la pobreza. PDF[336clicks]
2011. Analizando el Prejuicio: Bases ideológicas del Racismo, el Sexismo y la Homofobia en la ciudad de Lima – Perú. PDF[274clicks]
2011. Valores, comportamiento pro-social y crecimiento personal después del terremoto del 15 de agosto de 2007. PDF[108clicks]
2011. Identidad nacional como fuente de bienestar subjetivo y social. PDF[768clicks]
2010
2010. Appreciation of Historical Events and Characters: Their Relationship with National Identity and Collective Self-Esteem. PDF[172clicks]
2010. Beliefs about history, the meaning of historical events and culture of war. PDF[93clicks]
2010. Social representations of history, wars and politics in Latin America, Europe and Africa. PDF[164clicks]
2010. Identidad nacional y memoria histórica colectiva. Un estudio exploratorio. PDF[388clicks]
2010. Sexismo ambivalente, paternalismo masculino e ideología política en adultos jóvenes de la ciudad de Lima. PDF[105clicks]
2010. Cómo los vemos, cómo nos vemos. Influencia de la comparación social entre Perú y Chile en la identidad nacional peruana. PDF[129clicks]
2009/2008/2007
2009. Percepción de inseguridad ciudadana y su relación con la ideología política en una muestra de habitantes de la ciudad de Lima. PDF[130clicks]
2008. Decidiéndose por el mal menor. El rol de las emociones en las elecciones peruanas del 2006. PDF[127clicks]
2007. Estereotipos, prejuicios y exclusión social en un país multiétnico: el caso peruano. PDF[720clicks]
IMPORTANTE: Publicaciones en las que han participado miembros del Grupo de Psicología Política de la PUCP, posteriores al año 2007. Todas las publicaciones pertenecen a revistas científicas y académicas de acceso abierto. Por ello, estos mismos artículos también pueden ser descargados desde las páginas web de las respectivas revistas.
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diciembre 27, 2012
Bajo el título
"Vigencia de continuo ideológico izquierda/derecha…", este estudio se propuso indagar acerca de la vigencia conceptual y la aplicabilidad empírica de la propuesta teórica de Norberto Bobbio (1996) acerca de las distinciones ideológicas entre izquierda y derecha, así como el aparente retorno de estos dos conceptos como parte de la cultura política limeña, durante las elecciones presidenciales de 2011 en el Perú.
De forma mucho más notoria que en las dos anteriores contiendas electorales peruanas (en 2001 ó 2006), en las elecciones presidenciales del año 2011, las categorías políticas de izquierda y derecha fueron (re)utilizadas para etiquetar, no sólo a los candidatos y a sus propuestas políticas, sino también, a los propios simpatizantes o a individuos comunes que mostraban preferencia por una u otra agrupación política. Es posible sostener que se vivió, por lo menos en la ciudad de Lima, una fuerte polarización entre quienes apoyaban a los candidatos asociados a la derecha y los simpatizantes de la propuesta electoral de Ollanta Humala, vinculado con la izquierda y rotulado como el candidato anti-sistema.
Esta fuerte polarización y conflictividad, por lo menos en la ciudad de Lima, ha sido advertida en un trabajo publicado recientemente por Ferrándiz, Ibáñez y Espinosa (2011), acerca de los elevados niveles de agresión, prejuicio y racismo que se mostraron en la redes sociales limeñas (
facebook o
twitter) durante la campaña electoral de 2011.
Al final de la segunda vuelta electoral y por un estrecho margen porcentual, Ollanta Humala resultó vencedor, provocando inmediatamente algunas manifestaciones de temor entre algunos sectores de la población, especialmente entre los grandes grupos empresariales, los grupos económicamente más privilegiados y sectores políticamente conservadores.
La expresa polarización política que se vivió en la ciudad de Lima, parece no haberse manifestado en otros departamentos del Perú, en especial en aquellos en los que el actual presidente Ollanta Humala obtuvo un amplio margen de ventaja sobre la otra candidata Keiko Fujimori.
En este contexto, esta investigación se propuso analizar las relaciones entre la ideología política, el comportamiento de los votantes durante las dos vueltas electorales del año 2011 y las reacciones emocionales en una muestra de habitantes de la ciudad de Lima, luego de conocerse los resultados finales. Por otro lado, este estudio intentó poner especial énfasis en la orientación política de derecha como una de las variables centrales en el análisis del comportamiento electoral durante las elecciones presidenciales de 2011.
Descargue el artículo completo recientemente publicado en la Revista de Psicología de la PUCP en formato PDF[77clicks].
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diciembre 27, 2012

Los teóricos de la democracia sostienen que una democracia saludable requiere de deliberación y participación política. Por un lado, la deliberación política supone la exposición a puntos de vista que difieran del propio, así como a los argumentos o razones que los sustenten; de otro lado, la participación política supone el intento de los ciudadanos por influenciar en las acciones del gobierno u obtener algún resultado político. En contraste con lo que propone la teoría, la evidencia empírica que han presentado algunos estudios muestra cómo la deliberación y participación política entrarían en contradicción en la práctica (véase por ejemplo, Mutz, 2009).
En un proceso de deliberación política la exposición ante argumentos que verdaderamente difieran del punto de vista propio, estaría asociada a la tolerancia y al conocimiento político, pero reduciría la probabilidad de participación política. Por el contrario, cuando una postura se torna polarizada se derogan los puntos que discuerdan del propio, la gente se expone sólo a información (diarios, programas de tv, blogs de políticos y conversaciones) que es congruente con la postura propia, la información se procesa de manera sesgada y se proyecta la opinión propia en el resto de la gente, generando un efecto de “falso consenso”. Todo ello, reafirmaría la postura propia y sería un buen predictor de la participación política.
Considérese, por ejemplo, la participación política que tienen algunas personas en el contexto de redes sociales tipo Facebook, a propósito del proceso de revocatoria de la alcaldesa de Lima. Aquellos que con mayor frecuencia envían mensajes o postean comentarios con contenido político a favor o en contra de la revocatoria, tienden a conversar frecuentemente con gente que defiende la misma postura y a derogar con argumentos ad hominen o con “pelea verbal” a cualquiera que presente una perspectiva distinta. En corto, llega un punto en el que a esta gente “no le entran balas”.
Para evaluar si existe deliberación como se ha definido previamente, se debe indagar no sólo por la frecuencia con la que se conversa de temas políticos dentro de las redes sociales, sino por la frecuencia con la que se conversa con gente que sostiene su punto vista con argumentos razonables, más aún por la recurrencia con que se discute con gente que presenta argumentos que entren en contradicción con los propios, y luego buscar cómo esto se relaciona con la participación política. Si sólo se evalúa la primera y segunda condición uno se corre el riesgo de suponer que existe deliberación política cuando, en el mejor de los casos, sólo se intercambian puntos de vista y argumentos que sobre el final sólo sirven para fortalecer una única postura (como la red social que le hizo campaña a Kuczynski para la elección pasada), luego, la relación puede ser positiva con la participación política, sin embargo, no se trataría de una deliberación política en sentido estricto.
Sólo en la tercera condición se puede hablar de una deliberación política como se ha definido previamente. Lo paradójico del asunto es que esta última condición guardaría una relación negativa con la participación política, mientras que la frecuencia con la que se conversa con gente que piensa igual que nosotros, que repite nuestras ideas y valida nuestros argumentos sin cuestionarlos, es decir, todo aquello que genera polarización, también sería predictor de participación política. Referencia: Mutz, D. (2009). Promoting participatory and deliberative democracy: The Roles of television and newspapers. International Comunication Association. Annual Meeting, pp. 1-30.
César Córdova Cáceres
Miembro del Grupo de Psicología Política de la PUCP
23 de diciembre de 2012.
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octubre 18, 2012
Resumen
Este estudio analiza la influencia de la ideología política sobre tres actitudes sociopolíticas: el apoyo al modelo económico neoliberal, el apoyo al sistema político democrático y el desinterés por la política, en una muestra de adultos jóvenes de la ciudad de Lima (N = 279). Como medidas de ideología política se utilizaron escalas de autoritarismo de ala derecha (RWA), orientación hacia la dominancia social (SDO), orientación política de derecha y justificación de la inequidad. Se contrastaron tres modelos de ecuaciones estructurales. Los dos modelos finales presentaron buenos indicadores de ajuste. Ambos modelos proponen que, mientras el RWA, la SDO y la orientación política de derecha ejercen influencia directa sobre el apoyo al modelo económico neoliberal, la SDO influye de manera inversa sobre el apoyo al sistema democrático. El modelo que presentó el mejor grado de ajuste propone además, que el desinterés por la política influye directamente sobre el apoyo al modelo económico neoliberal. Se discute finalmente acerca de la relación entre conservadurismo político, neoliberalismo económico y el concepto de apatía política.
Palabras clave: neoliberalismo económico, conservadurismo político, apoyo a la democracia, apatía política.
Este artículo ha sido recientemente publicado en el Número 214 de la Revista Mexicana de Ciencias Políticas y Sociales (RMCPyS) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Sus autores son Jan Marc Rottenbacher y Mathias Schmitz, miembros del Grupo de Psicología Política de la PUCP.
Descargue el artículo completo en formato PDF[126clicks].
Jan Marc Rottenbacher
Miembro del Grupo de Psicología Política de la PUCP
Lima, 27 de julio de 2012.
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octubre 03, 2012

El viernes 3 de agosto de 2012 en la ciudad de Lima, en el aula Z-202 de la Pontificia Universidad Católica del Perú, se constituyó formal y oficialmente como asociación la Red Ibero-Latinoamericana de Grupos y Equipos de Investigación en Psicología Política. En asamblea general se aprobaron los Estatutos de la Asociación y fueron elegidos los miembros de la primera Junta Directiva que ejercerá sus funciones durante dos años.
En la asamblea se aprobó además, que el próximo Congreso Ibero-Latinoamericano de Psicología Política se realice el año 2014 en la Ciudad de México.
La reunión general de la red se realizó en el marco del Ier Congreso Iberoamericano de Psicología Política, llevado a cabo en la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP) entre el 31 de julio y el 03 de agosto de 2012. En este Primer Congreso Iberoamericano de Psicología Política participaron 209 personas (entre profesionales, docentes, investigadores, estudiantes de pregrado y alumnos de posgrado) provenientes de Argentina, Brasil, Colombia, Chile, Ecuador, Costa Rica, México, Mozambique, España, Venezuela, Portugal y Perú.

Con respecto a los antecedentes de esta constitución formal de la Red, es necesario mencionar la realización de una primera reunión el 29 de julio de 2011 en la ciudad de Medellín (Colombia) y el Ier Encuentro Iberoamericano de Grupos y Equipos de Investigación en Psicología Política, celebrado en Córdoba (Argentina) del 2 al 4 de noviembre de 2011.
Felicidades para todos los miembros, equipos y grupos de investigación que conforman la Red Ibero-Latinoamericana de Grupos y Equipos de Investigación en Psicología Política.
Aquí algunas imágenes de la asamblea:
Grupo de Psicología Política de la PUCP
03 de agosto de 2012.
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agosto 03, 2012
El I Congreso Iberoamericano de Psicología Política y el II Encuentro Iberoamericano de Grupos y Equipos de Investigación en Psicología Política, se realizó en la ciudad de Lima entre el 31 de julio y el 3 de agosto de 2012. La universidad anfitriona fue la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP) y la entidad encargada de organizarlo fue el Grupo de Psicología Política de la PUCP, adscrito al Departamento Académico de Psicología de esta universidad.
Público objetivo:
El congreso estuvo dirigido a investigadores, profesores, profesionales y estudiantes de psicología, ciencias sociales, ciencias políticas, humanidades y otras disciplinas afines.
Número de inscritos por país:
- Perú (119)
- Brasil (29)
- Chile (24)
- Argentina (19)
- México (10)
- Colombia (4)
- Ecuador (2)
- Mozambique (1)
- Venezuela (1)
Total: (209)
Los ejes temáticos fueron:
- Memoria colectiva y representaciones del pasado
- Procesos identitarios y relaciones intergrupales
- Poder, movimientos sociales y cambio social
- Conflicto social y violencia
- Interfaz entre la psicología política y la psicología comunitaria
- Subjetividades y procesos sociales contemporáneos
- Ciudadanía y participación política y social
- Ideología política
- Procesos electorales
- Otros (corrupción, exclusión social, pobreza, etc.)
El congreso contó con 28 mesas temáticas, en las que fueron presentados 95 trabajos, además de otros 14 que fueron presentados en formato de póster.
Imágenes del congreso



















Grupo de Psicología Política de la PUCP.
Lima, 03 de agosto de 2012.
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junio 25, 2012
Las declaraciones de José Mujica, actual presidente del Uruguay durante la Conferencia Río+20, han sido calificadas como de una "brutal honestidad" por algunos medios de prensa:
"¿Qué le pasaría a este planeta si los hindúes tuvieran la misma proporción de autos por familia que tienen los alemanes? ¿Cuánto oxígeno nos quedaría para poder respirar? ¿El mundo tiene los elementos [recursos] hoy, como para hacer posible que 7,000 u 8,000 millones de personas puedan tener el mismo grado de consumo que tienen las más opulentas sociedades occidentales? ¿Es posible hablar de solidaridad y que estamos todos juntos en una economía basada en la competencia despiadada?"
El presidente uruguayo cuestiona duramente al sistema económico-político que se ha ido extendiendo desde el mundo occidental hacia el planeta entero. José Mujica denomina a este sistema económico-político como la sociedad de mercado; un tipo de sociedad caracterizada por el hiper-consumismo, hija de la competencia y del libre mercado, y que es la culpable de las mayores demandas ambientales que estamos exigiendo a nuestro planeta, las que rápida e inevitablemente consumen sus recursos naturales a niveles jamás antes registrados.
Mucha de la tecnología que podría ayudar a ahorrar recursos y energía al planeta, sencillamente no se saca al mercado porque la economía se detendría: focos ahorradores que duran meses de meses no salen a la venta porque las empresas necesitan vender cosas que duren poco, y así mantener sus niveles de ingresos: las cosas que se compran hoy son de "usar y botar".
Con ejemplos tan sencillos como éste, el presidente uruguayo intenta hacernos ver que los problemas ambientales a nivel mundial no responden sólo a una incapacidad por encontrar una forma de desarrollo sostenible, son un problema político con una base económica. Razón no le falta.
El video de su intervención en la cumbre internacional está disponible en YouTube. Pueden acceder al discurso completo en video desde el enlace: [Video José Mujica].
Jan Marc Rottenbacher
Miembro del Grupo de Psicología Política de la PUCP
Lima, 25 de junio de 2012.
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mayo 22, 2012
Durante las reuniones de los miembros del Grupo de Psicología Política de la PUCP se manifestaron, en distinta intensidad y de manera simultánea, las coincidencias y discrepancias con respecto a las valoraciones de diversos hechos psicosociales y políticos. Es motivador encontrar un espacio donde confluyan similares intereses académicos e interpretaciones de la realidad social. Pero es también alentador observar diferencias en las valoraciones de las conductas de los actores políticos y de los resultados de estas conductas. Puede tomarse como la reproducción, en un ambiente académico, de la democracia tantas veces mencionada en las ciencias sociales. Pero esta práctica es, así mismo, imprescindible para garantizar que este equipo se consolide como una fuente válida de conocimiento.
Quien realiza trabajo de investigación académica suele desear, como es comprensible, que sus hallazgos sirvan como insumo para analizar la parcela de realidad de la que se ocupa y contribuya en la elección de los rumbos de acción más adecuados. Al tratar de ser consecuente con el método científico admitirá que presenta valoraciones y juicios previos y será autocrítico con respecto al método de investigación empleado y a la interpretación de sus resultados. Al ser las estructuras valorativas inherentes al ser humano, la búsqueda de un conocimiento “neutral” es una utopía. Y sin embargo es fundamental que este ideal nos guíe. Probablemente con mayor razón en sociedades como la nuestra. Sobre todo si el interés del investigador en cuestión está orientado hacia la Psicología Política.
Nuestro país presenta una baja comprensión del pensamiento y el método científicos. En relación a ello, observamos también que no es fácil hacer conocer hallazgos referidos a las ciencias sociales. Pero en caso de que se halle una vía de comunicación para difundirlos, se presentan otros inconvenientes. Si el conocimiento que un investigador desea transmitir se relaciona con la política, su mensaje podría tratar de ser invalidado por aquellos que se sientan afectados por sus implicancias. Por tanto, para que el trabajo realizado por este grupo tenga un impacto más allá del entorno universitario interesado en Psicología Política, no solo se debe mantener la vigilancia de los sesgos valorativos del investigador, sino que este esfuerzo debe traducirse en una comunicación no susceptible de ser tachada como discurso politizado.
En 1994 Philip Tetlock escribió en la revista Political Psychology un artículo titulado “¿Psicología Política o Psicología politizada?: ¿Está el infierno científico pavimentado con buenas intenciones morales?”. Aconsejaba que el investigador no confundiese su papel académico con el de un ciudadano comprometido con una causa, partidarizado o defensor de una ideología específica. Esto implica que el académico luche para “hacer dormir” (en tanto ejecute el rol de investigador) las evaluaciones morales asociadas al ideal que, como ciudadano interesado en política, posee sobre la sociedad.
La implementación de este consejo es tarea difícil pues los valores, antes de ser “puestos entre paréntesis” (empleando la terminología de Husserl, raíz de los trabajos cualitativos) ya jugaron un papel en la confección del diseño de investigación. Así encontramos que los académicos tienen motivos personales para especializarse en un sub-campo dado, para emplear a ciertas teorías y modelos explicativos como herramientas de trabajo; y para incluir en su estudio a grupos poblacionales y fenómenos específicos. Es solo un primer paso, pero de gran valor, el reconocimiento previo de que estas decisiones han sido influidas por la situación económica y socio cultural del investigador, y por su historia personal. Esta acción fortalecerá el trabajo científico en tanto se mantenga la conciencia de nuestra condición de seres situados históricamente.
Expresándolo de otra manera, nos servirá considerar siempre que nuestros juicios de valor podrán ser tomados por otros agentes sociales como malas adaptaciones a la “realidad” e incluso como planteamientos inmorales.
Tetlock propuso otras acciones para no cruzar la fina línea que distingue al científico de la Psicología Política del activista político moralmente bien intencionado. Todas ellas suponen ser tan rigurosos con los supuestos iniciales, las argumentaciones y los análisis propios como con aquellos sostenidos desde otras posiciones ideológicas. Así mismo, se recomienda emplear herramientas de investigación que permitan contrastes estadísticos de hipótesis: cuantificar lo cualitativo y el empleo de diseños experimentales para analizar con detalle las causas de las opiniones públicas.
No es nuestra intención abrir en este momento otro frente de reflexión dedicado a la relación entre lo cualitativo y lo cuantitativo en la Psicología Política, así que en la presente ocasión nos hemos conformado con mencionar los consejos de Tetlock al respecto.
Pedro La Barrera Sánchez
Miembro del Grupo de Psicología Política de la PUCP
22 de mayo de 2012.
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abril 23, 2012
Es innegable que el pasado tiene, de una u otra manera, un efecto en cómo vivimos el presente, lo cual se evidencia tanto a nivel individual como colectivo. Para ser más precisos, podemos decir que son las elaboraciones alrededor de los eventos y momentos de la historia las que inciden en los modos de significar lo que sucede hoy en día y actuar frente a ello. Dado que nuestro foco de interés se encuentra en el plano social, es relevante considerar el concepto de memoria colectiva, el cual hace referencia al “(...) conjunto de representaciones compartidas del pasado basadas en la identidad común de los miembros de un grupo.” (Licata & Klein, en Licata, Klein, Gély, Zubieta & Alarcón, 2011, p. 356).
La memoria colectiva cumple diversas funciones, entre las cuales se ha enfatizado en la construcción y defensa de la identidad social, en tanto las representaciones sociales acerca de eventos compartidos posee un efecto sobre la pertenencia y los lazos grupales. A partir de dicha función, es posible vincularla con otro constructo: el sentido de comunidad. En su teoría, McMillan y Chavis (1986) destacan el componente histórico, considerándolo como un elemento fundamental en los vínculos emocionales dentro de la comunidad.
El estudio de la memoria colectiva se ha realizado, principalmente, en contextos que han sido desestructurados por fuertes situaciones de conflicto. Así, en nuestro país, las experiencias más características serían aquellas posteriores al Conflicto Armado Interno. Sin embargo, este tipo de espacios no son los únicos en que se hace pertinente realizar un trabajo de memoria colectiva. Un ejemplo de ello es una comunidad rural de la costa norte del Perú en la que se ha venido trabajando, en la cual, la historia de fracasos en los procesos cooperativos y estafas parecen tener como consecuencia el actual clima de desconfianza y la destrucción paulatina del tejido social.
Dadas las relaciones establecidas con el sentido de comunidad, es posible plantear que, en situaciones como esta, realizar un trabajo desde la memoria colectiva podría contribuir con una resignificación más positiva de eventos pasados. Esto, a su vez, incidiría en, por ejemplo, la confianza o la identidad colectiva –elementos centrales del sentido de comunidad-, que luego podrían constituirse como el punto de partida de una mayor participación o acción colectiva, o al menos un trabajo para promoverlas.
Cabe mencionar, finalmente, que en muy diversos contextos, la memoria colectiva es un elemento importante para indagar cuando se inicia –y a lo largo de- una intervención comunitaria. Si lo que se busca es promover el desarrollo y bienestar de una comunidad, es fundamental profundizar no solo la historia, sino los significados que las mismas personas construyen alrededor de su pasado, en tanto la construcción del pasado determinaría aspiraciones para el futuro (Lyons, 1996). Al conocer lo que se recuerda y cómo es recordado por los diversos actores; al conocer cómo es ahora y lo que ha influido para que lo sea, se estaría interviniendo desde la misma comunidad, con una mayor comprensión de las interpretaciones que tiene del presente, y su percepción del futuro.
Anna Balbuena Blengeri
Miembro del Grupo de Psicología Política de la PUCP
Lima, 20 de abril de 2012.
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