AME Conference NY 2007

Asistiré desde este Jueves a la XXXIII AME conference que se realiza este año en NY. El programa está casi completo en linea y dejo el enlace para los que quieran darse una idea de las ponencias y discusiones que tendrán lugar allá:

AME conference 2007 – Programa

Algunos comentarios de mis primeras impresiones revisando este programa:

1) Como siempre, los Latinoamericanos somos 4 gatos. He visto a cuatro argentinos, una costarricense, algunos brasileños, dos mexicanas, mi amigo Jose Alberto Mesa de Colombia, y yo. Por más esfuerzos que se hacen esta sigue siendo una asociación que tiene poco impacto aun en America Latina (hay muchos más participantes asiáticos aunque ningún africano…). El Jueves tendremos una reunion especial Latinoamericana para intentar armar una red de trabajo y hacer coordinaciones. Y espero que la conferencia del 2009 sea en Latinoamerica, mejor aun si es aquí en Lima.

Nota: Esto se corrobora en el Journal of Moral Education, en el cual la participación Latinoamerica es bajísima. Monica Taylor, la editora del journal, ha hecho unas estadísticas y hemos descubierto que en todos los años de existencia del journal los artículos de autores Latinoamericanos (o sobre Latinoamerica) no llegan a la docena.

2) Veo que muchas personas (especialmente filósofos) a los que estaba acostumbrada a encontrar año tras año en esta conferencia no figuran en el programa. Se que Tom Wren está en este momento en Europa y por eso no asistirá… ¿pero y los demás? ¿Ya se habrán retirado?

3) Por primera vez he visto a Mario Carretero en el programa. Iré a escucharlo porque está en un simposio que parece interesante. Trata de la relación entre desarrollo moral y la enseñanza de la historia.

4) Es interesante ver que muchos ponentes están hablando de la dimensión espiritual y su relación con el desarrollo moral. Creo que es un énfasis nuevo pues no recuerdo haber visto muchas presentaciones sobre este tema en el pasado. Lo mismo sobre las bases neurobiológicas de la moral. Y el tema de las emociones morales está en alza.

5) Carol Gilligan dará una conferencia central. A ver qué dice este año (y sobre todo, como lo dice). Yo la escuché en la conferencia de 1997 que se realizó en la Universidad de Emory, en Atlanta, y si bien llena siempre auditorios y es una buena oradora, ese año estuvo especialmente petulante, agresiva y malcriadísima con aquellos que le hacían preguntas o críticas, tan malcriada que su conferencia ha quedado en el imaginario de los asistentes como una muestra de “falta de caring”, justamente lo opuesto a lo que ella plantea para las relaciones humanas. Iré a escucharla a ver si ahora está más tolerante y calmada…

Eso es todo por ahora. Ya les daré más impresiones a mi vuelta. » Leer más

A propósito de la homosexualidad en la escuela…

Campamento - Paulo 5 años

El otro día se me acercaron dos profesoras a hacerme una consulta que ya me han hecho muchísimas otras veces, ya sean estudiantes de pedagogía o docentes en ejercicio, y que toma una u otra forma de expresión según por donde vayan las dudas o preocupaciones de cada quien. La pregunta esta vez fué la siguiente:

¿Cómo hacemos para ayudar a un niño que tiene dos mamás? ¿Un niño que tiene una familia disfuncional con dos lesbianas… para que no se traume?

Pero también podría haber sido cualquiera de estas otras, que son preguntas que me han hecho en el pasado:

¿Cómo podemos ayudar a un chico que parece homosexual para que deje de serlo y se desarrolle bien?

¿Cómo hacemos para evitar traumas a un niño que tiene un papá homosexual? ¿Cómo va a desarrollar su masculinidad?

¿Cómo se puede identificar a un profesor homosexual para no permitirle entrar a un colegio y así proteger a los estudiantes? No vaya a ser pedófilo…

Todo esto además preguntado a media voz, con temor y casi con culpa…

La verdad es que se trata de un tema álgido para el que -estoy convencida- el sistema educativo peruano no está ni remotamente preparado. Ya Carola Flores en un comentario a este post señalaba que en uno de los textos que el Ministerio de Educación reparte en las escuelas aparece un cuadro sobre los cambios en la adolescencia que les dice a los estudiantes (al hablarles de sus sentimientos) que: “Si eres varón sentirás atracción por una mujer y, si eres mujer por un varón”, lo que evidencia la negación absoluta que se hace en la escuela de otras tendencias sexuales, otras atracciones y finalmente, otras identidades.

Pero quiero analizar el asunto desde varias aristas. Voy a empezar por la pregunta final, el tema de la homosexualidad y la pedofilia, pues es uno de los errores más comunes el confundir (o asociar) ambos términos como si se tratara de lo mismo, cuando en realidad son dos cosas completamente distintas, siendo una patológica (la pedofilia -una parafilia-) y la otra no. No quiero ahondar aquí en el tema pues la bibliografía es abundante y cada quien puede buscarla si desea. A los interesados en discriminar bien estos conceptos les recomiendo leer el DSM IV (TR) 2000 y las sucesivas revisiones (este texto -es un manual de convenciones- se revisa, actualiza y cambia frecuentemente). Allí verán que una cosa tiene que ver con la orientación sexual (no necesariamente patológica) y la otra con un transtorno de la elección del objeto sexual, lo que sí se considera patológico, especialmente en el caso de la pedofilia. Y no se debe confundir tampoco al llamado transtorno de la identidad de género (que aparece en el DSM IV) con la homosexualidad, que no implica a veces ningún transtorno de identidad y que en muchos casos no se considera problemática. En otras palabras: hay pedófilos tanto homosexuales como heterosexuales, así como hay homosexuales y heterosexuales que no son pedófilos. Una cosa no tiene absolutamente nada que ver con la otra y es un prejuicio desinformado hacer la conexión o tomarlas como sinónimos (incluso me parece a mi que la mayoría de casos de pedofilia reportados al interior de los colegios en el Perú han tenido como protagonistas a profesores heterosexuales, usualmente hombres que abusaban de niñas. Habría que comprobar este dato con cifras a ver si esta percepción es verdadera).

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Mesa Redonda y las creencias

Imitación

Me resulta muy preocupante (por decir lo menos) ver como las personas se exponen innecesariamente a situaciones de peligro, no escarmientan ni aprenden de las experiencias previas, y repiten sus errores una y otra vez. Es el caso de los comerciantes de la nuevamente incendiada Mesa Redonda, que parecen no haber aprendido la lección del primer incendio (el que dejó más de 300 muertos) y han seguido haciendo conexiones de luz clandestinas, sótanos improvisados y peligrosísimos, además de haber continuado abarrotando corredores y techos -que deberían estar libres para el paso de personas- de muchos materiales altamente inflamables.

Martín Tanaka se ocupa del tema en su columna de hoy y yo coincido plenamente con su postura:

A propósito del incendio en mesa redonda

Creo sin embargo que además de los elementos que los diversos análisis mencionan (falta de estructura moral de la gente, ausencia de autoridad municipal, reglas laxas que se cumplen a veces sí y a veces no, y un largo etc.) hay un aspecto importante a considerar que usualmente se deja de lado: las creencias de las personas.

Un periodista esta mañana le preguntaba a los comerciantes de Mesa Redonda qué preferían, si el comercio o la vida. Creo yo que se trata de una pregunta mal formulada desde su base, pues parte de la idea equivocada de que las personas no valoran su vida y por eso la exponen a situaciones peligrosas o hacen otras elecciones por sobre ella (Rosa Maria Palacios afirma esto en su columna en Peru 21, la que puede leerse en el enlace que puse más arriba al artículo de Martín Tanaka). Pero esto no es así, nadie (o muy poca gente, para ser exactos) en su sano juicio va a elegir no preservar la vida pues mantenerse vivo es, valga la redundancia, un instinto de cualquier organismo viviente. El asunto puede entenderse mejor si se incluyen las creencias que las personas tienen, entendiéndose por creencias aquellas verdades personales que ya sea que deriven de las experiencias reales o de la fantasía, tienen un componente afectivo y una valoración, y facilitan a las personas su definición de sí mismas y del mundo en el que viven. Se trata de construcciones mentales a las que la persona asigna validez o credibilidad suficiente y que por lo tanto, guian su pensamiento y su conducta.

Cuando una persona que tiene un puente disponible cruza una avenida de alto tránsito sin usarlo, no lo hace porque desee morir o no ame la vida. Lo hace porque tiene la creencia de que él o ella puede pasar rápidamente por la pista, que usar el puente “es para los tontos”, que ella o él está en completa capacidad de cruzar corriendo y controlar la situación y que por lo tanto el esfuerzo de subir al puente resulta excesivo e innecesario. De igual modo, muchas personas están convencidas de que ellas pueden diferenciar a una persona con sida de otra que no sufre la enfermedad, y por lo tanto, se exponen a situaciones de alto riesgo no porque no amen la vida, sino porque tienen la creencia de que el sida “se ve” y que ellas por lo tanto pueden detectarlo a simple vista. Los que manejan como locos y se pasan al carril contrario en una avenida de doble sentido lo hacen no porque desean suicidarse o porque no se valoren, como piensan algunos, sino al contrario, porque creen que son los mejores choferes del mundo y que van a poder salir airosos de esta situación. Para ellos, solo chocan los tontos.

Del mismo modo, detrás de comportamientos tan necios como los de los comerciantes de Mesa Redonda, además de las variables correctamente identificadas (la falta de sanciones drásticas y sistemáticas es una de las principales) también habría que explorar y combatir las creencias de las personas: que los incendios son eventos rarísimos e infrecuentes que se deben al azar y no a los comportamientos de las personas, que las conexiones eléctricas clandestinas en realidad no generan incendios, y que si sucede uno finalmente, siempre se puede controlar. El primer incendio en Mesa Redonda fué para ellos solo una eventualidad, algo con muy baja probabilidad de repetirse… OJO: estas creencias pueden ser automáticas, la gente no siempre está consciente de ellas. Sin embargo, tal como demuestran las investigaciones psicológicas, seamos conscientes de ellas o no las creencias determinan muchas veces aquello que pensamos, las elecciones que hacemos y el comportamiento que mostramos.

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Revista virtual – conciencia ética laica

Mate burilado

Mi amiga Maria Cristina Moreno recién me dió aviso de que en su trabajo, en la oficina del Comité Regional Norte de Cooperación con la UNESCO de Monterrey, México, sacan una revista electrónica llamada SENDEROS, en cuyo número de Agosto 2005 publicaron un foro electrónico que lleva por título: El desarrollo de una conciencia ética laica. En este número participaron Rupert Wegerif (University of Southampton, United Kingdom), Darcia Narvaez (University of Notre Dame, United States), Georg Lind (Universität Konstanz, Germany), y. Emilio Martínez (Universidad de Murcia, España).

Es un número dedicado a este tema particular (la construcción de una conciencia ética laica) de la educación moral. Para lectores interesados en darle un vistazo dejo el enlace general a la pagina del Comité Norte ya que no consigo ligar directamente el número de Senderos que menciono. Pero es sencillo, lo que hay que hacer es darle click a la pestaña educación (bajo el encabezado), luego a investigación, y allí aparece Senderos. Denle click en el historial (abajo, al final de la página) y seleccionen la revista número 1 (tambien pueden darle click a cualquier número de SENDEROS de los que aparecen en la página principal y luego entrar al historial abajo para seleccionar el 1. Si pueden revisen todos los números, traen temas que resultarán interesantes a todos los que tengan algo que ver con la educación):

El desarrollo de una conciencia ética laica

Nota:
Imagen del mate tomada de aquí » Leer más

El razonamiento lógico: ¿si p, entonces q?

En el curso Procesos Cognitivos que dicto este semestre en la PUCP estamos estudiando el razonamiento humano. El razonamiento es un proceso cognitivo que nos permite elaborar y evaluar conclusiones a partir de información previa. Es en base a esta capacidad que tomamos decisiones y resolvemos problemas en la vida cotidiana. Lo interesante del asunto es que la investigación psicológica ha determinado hace mucho tiempo que las personas no razonamos -al menos no todo el tiempo ni exclusivamente- usando las reglas de la lógica, sino que utilizamos una lógica subjetiva que nos produce diversos sesgos al momento de inferir y razonar.

En este contexto, los estudiantes de este curso van a hacer una evaluación con la Tarea de las 4 tarjetas de Peter Wason, para tener la experiencia de ver, en vivo, como las personas fallan en usar el razonamiento condicional (si p entonces q). La tarea de selección de Wason permite explorar el razonamiento empleado en una tarea que pide a los sujetos verificar y elegir el o los casos que violan la regla del condicional (es decir, los casos en que la implicación si p entonces q es falsa).

Oscar Pain, mi asistente en el curso (sin cuya ayuda yo no podría dictarlo, la verdad) ha preparado unos ejercicios para realizar durante la clase, que presentan la tarea original de Wason y unas tareas alternativas con pequeñas variaciones (dos modalidades abstractas y dos con contenido o temáticas; dos modalidades con indicación de buscar la verificación a la regla del condicional, y dos con indicación de buscar la infracción a la regla). Los hemos aplicado en clase a manera de entrenamiento y de 39 estudiantes solo una logró la respuesta correcta.

A los que les interese conocer algo respecto a los sistemas de razonamiento humanos les recomiendo mucho leer sobre esta tarea. Hay mucha información sobre ella (es clásica) y no habrá mayor dificultad en encontrarla. Por si acaso, aquí dejo el enlace a un artículo que presenta breve y claramente la tarea de Wason. Salió publicado en la revista Psicológica y es de Carlos Santamaría y Orlando Espino (2006). Va en el enlace siguiente:

Pensar lo verdadero para seleccionar lo falso » Leer más

Ideas maravillosas

The having of wonderful ideas

Invito a todos los interesados en el constructivismo de verdad a leer este librito de Eleanore Duckworth: Cuando surgen ideas maravillosas y otros ensayos sobre la enseñanza y el aprendizaje (título original: The Having of Wonderful Ideas and Other Essays on Teaching and Learning).

Es un libro especialmente dirigido a todos aquellos profesores que quieren aplicar a Piaget en el aula. Es un texto fascinante, lleno de ejemplos inteligentes sobre la construcción del conocimiento, muy informativo, entusiasta en lo que expone y -una virtud cuando se trata de traducir, aplicar o divulgar a Piaget- muy claro de entender. Les dejo algunos párrafos del libro:

… de todas las virtudes relacionadas con el funcionamiento intelectual la más pasiva es la virtud de saber la respuesta correcta. Saber la respuesta no requiere decisiones, no implica riesgos y no exige nada. Es una cuestión automática y precipitada.

… En la mayoría de las clases lo que se aprecia es la respuesta correcta y rápida. Saber la respuesta con anterioridad es, en general, más valorado que las formas en que se llega a ella… Es verdad que las pruebas de inteligencia requieren que se descifren ciertas cosas, pero este proceso no cuenta. Si conduce a la respuesta correcta, entonces lo que cuenta es la respuesta. Pero ningún examinador jamás sabrá, ni ningún puntaje podrá revelar, si la respuesta correcta fué un triunfo de la imaginación y una osadía intelectual, o si el niño ya conocía la respuesta de antemano.

Una vez observé una clase de niños de 10 años mientras aprendian a trabajar con péndulos… Después de algunas semanas, los niños observaron algunos vídeos en los que un péndulo iba dejando caer arena a medida que se movía y dejaba, de esa forma, un registro de sus movimientos… Una de las preguntas que los alumnos consideraron fue: cuando un péndulo se balancea hacia atrás y hacia adelante, ¿detiene un poco la marcha al llegar al punto máximo de la trayectoria, o mantiene la misma velocidad y simplemente cambia de dirección? Alec, que por inclinación natural tenía algo de matemático, basándose en la educación más que en la experiencia rapidamente sostuvo que el péndulo no aminoraba la marcha en los extremos, “porque no hay razón para que eso suceda”…. la profesora no dijo nada, pero continuó mostrando la cinta en la que se veía cómo la arena caía entre una hilera de pajillas.
Después de un rato un niño dijo: “no lo entiendo. ¿Entonces porqué no hay la misma cantidad de arena todo a lo largo de las pajillas?” Nuevamente hubo un rato de silencio mientras continuaban mirando. Otro niño dijo: “hay más en los extremos, se junta más allí”…..”¿Cómo puede ser que no haya una línea de arena más alta en el medio si es que pasa una y otra vez por allí cuando se mueve?” “Probablemente pasa más rápido por el medio; más rápido por el medio y detiene un poco la velocidad en los extremos.”…
Gradualmente se fueron agregando comentarios, siempre dirigidos, al menos en forma implícita, hacia la idea de Alec. Por último, uno de los niños se atrevió a comprometerse con una idea: “tiene que estar deteniéndose en los extremos”.

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El “efecto Blatt”

Flor

El paso de Lawrence Kohlberg de la psicología a la educación se da casi de casualidad. Motivado por la tesis doctoral de uno de sus estudiantes, Moshe Blatt, Kohlberg empieza a interesarse por las aplicaciones de su teoría psicológica del desarrollo moral a los procesos educativos. Blatt, alumno de Kohlberg, había tenido la idea de llevar su teoría al campo educativo a través de un programa de diseño propio destinado a probar si el modelo psicológico de Kohlberg servía o no para estimular el desarrollo de la moral de los estudiantes en las aulas de clase.

Blatt hipotetizó que si los niños eran sistemáticamente expuestos a un razonamiento moral un estadio por encima del propio, serían positivamente atraídos por este razonamiento y se verían estimulados a desarrollar su juicio y razonamiento para alcanzar este estadio superior.

Para probar esta hipótesis (y a pesar del escepticismo inicial de Kohlberg) Blatt desarrolló una experiencia de discusiones grupales con niños de sexto grado y de diferentes niveles de razonamiento moral; el resultado de esta investigación mostró que aproximadamente el 64 % de los estudiantes que participaron del grupo de discusión había avanzado un estadio completo en su razonamiento moral. En otros estudios similares corroboró que los niños del grupo de discusión mantenían el avance sobre los otros después de un año de realizada la experiencia. En resumen, lo que Blatt encontró fue que luego de algunas semanas de estimulación con dilemas morales que se discutían en el aula, los estudiantes en efecto avanzaron en su nivel de desarrollo moral, y que ese avance se mantenía en el tiempo.

Lo anterior entusiasmó a más de uno. Cito un párrafo de la tesis doctoral de mi amigo José Alberto Mesa S.J. sobre este punto:

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