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William Morris Christy SM

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El Padre William Morris Christy nació el 04 de noviembre de 1910 en la ciudad de Saint Louis Missouri (Estados Unidos). Su padre William, fue empleado ferroviario y jugador profesional de béisbol. Su madre Mery Morris, fue una ferviente devota de la Virgen María. William Morris fue el mayor de los hijos del matrimonio, a los 10 años perdió a su madre, lo que llevó a cuidar a sus hermanos Edward y Joseph.
Al quedar huérfano, debió compartir sus responsabilidades en la casa con algunos trabajos, aprendiendo que el mejor camino para lograr grandes obras es el esfuerzo, pero no perdió ese espíritu inocente de niño. Pese a los momentos tan difíciles que vivió su familia, el joven William mantuvo la fe en Santa María Virgen, este camino de amor a la madre de Cristo acrecentó sus valores en la iglesia católica; gracias a las hermanas de San José con quienes realizó sus estudios primarios.
Los estudios secundarios los cursó junto a los Hermanos de Santa María, donde destacó como un deportista que dominaba las disciplinas de béisbol y de básquetbol; fue en esta etapa de su vida que nació su vocación de servicio y el amor al prójimo, ello lo impulsó a los 15 años a ingresar al noviciado de Mary Hurst de la Sociedad de María.
Consciente de que debía cumplir con sus responsabilidades con la patria se enlistó en el ejército norteamericano para realizar su servicio militar; fue en los cuarteles donde apelmazó los valores de la disciplina, responsabilidad y el servicio.
Los primeros estudios en Teología, los realiza en la Universidad de Saint Louis, en la ciudad de Missouri en los Estados Unidos tras su retorno a la Sociedad de María, congregación católica fundada por el padre Chaminade. En esa comunidad desarrolló el carisma para ser educador, porque consideraba que la ciencia y la fe pueden avanzar de la mano a través de la educación cristiana; por lo que el 15 de agosto de 1926 formuló sus votos religiosos temporales.
Sus estudios para ser sacerdote los concluiría en la Universidad de Friburgo en Suiza el 15 de agosto de 1938. Ya como sacerdote regresa a su país natal donde iniciaría su labor pedagógica en algunas universidades. Comenzaba la década de 1940 y en el orbe se desataría la terrible y sangrienta Segunda Guerra Mundial; nuevamente el padre Morris, responde al llamado de su patria para luchar por la libertad y vencer el totalitarismo Nazi, por lo que regresa al ejército norteamericano, pero esta vez en condición de Capellán, como guía espiritual de los soldados recorrió junto a ellos España, Francia, Italia y Suiza en ese periplo ayudó y reconfortó ante el horror de la guerra a los combatientes y los instó a tener fe cultivando en ellos los valores que Jesucristo enseñó. También atendió espiritualmente a las víctimas civiles de los combates, para lo cual aprendió los idiomas de alemán, italiano y francés.
De retorno en Missouri, el Padre Morris fue requerido para enseñar en otras universidades norteamericanas, como la de San Antonio, en Texas. Tiempo después haría esa misma labor por América del Sur, debido a que los integrantes de su congregación le señalaron que se requería trabajar por la fe católica y defenderla; sin dudarlo el sacerdote respondió a sus superiores, que acudiría donde los envíen para poner en práctica su carisma.
El Padre William Morris llegó al Perú, por primera vez el 9 de abril de 1941 e inició la labor docente en el Colegio de Santa María de Lima y llevó a cabo su apostolado. Nuevamente en abril de 1944 arribó por segunda vez al Perú para dictar clases de inglés, en el local del Jr. Ayacucho perteneciente al Colegio Saint Anthony School de la parroquia Matriz.
En 1949 el Padre William Morris, acepta trabajar esta vez en favor de los más necesitados y brindarles educación cristiana y de esta forma evangelizar a quienes no tenían la opción de una enseñanza de calidad por lo que asume la dirección del Colegio San Antonio. Su trabajo constante permitió que se iniciará la construcción de la nueva infraestructura educativa del plantel ubicada en la avenida Guardia Chalaca (Callao), esta institución fue considerada en su momento como la más moderna del Perú.
El Padre Morris se quedó en Lima alrededor de veinte años compartiendo su labor pastoral con la pedagógica, en colegios que él mismo fundara, y en la Universidad San Marcos. Pero la misión que tenia de llevar el evangelio través de la educación, le hizo soñar con un proyecto mucho mayor como era el crear una universidad católica fuera de la capital de la república. Este proyecto lo comenzó a trabajar en 1947 tocando puertas para lograr la autorización y el apoyo.
El Padre William Morris llega a Arequipa en 1959 y se establece en la Ciudad Blanca, la cual será la sede de la universidad que tendría la misión de formar profesionales con visión humana y enmarcada en la fe de la iglesia católica. Con el apoyo de Monseñor Leonardo José Rodríguez Ballón, arzobispo de Arequipa; el proyecto de crear una casa superior de estudios se concreta el del 06 de diciembre de 1961 fecha en la que se funda la Universidad Católica de Santa María, por Decreto Supremo N°024, firmado por el presidente Manuel Prado Ugarteche.
A propuesta del arzobispo de Arequipa, el Padre William Morris, es nombrado el primer Rector de la casa superior marianista ejerciendo el cargo hasta 1970. Su labor desde el rectorado no se limitó a la administración y a la cátedra, fue un verdadero testimonio de servicio. Los primeros estudiantes de la casa marianista lo recuerdan caminando entre los montones de arena con los zapatos empolvados supervisando la construcción de los primeros pabellones, apilando ladrillos y escudriñando los planos arquitectónicos. Fue su compromiso con la educación lo que permitió que recolectara fondos para que se edificara el nuevo campus universitario en el sector de Umacollo en el Cercado de Arequipa. Su trabajo trascendió los claustros universitarios y lo llevó a brindar apoyo espiritual a decenas de estudiantes y también a docentes y obreros.
En 1981 el Padre Morris, fue nombrado Director del Programa Profesional de Teología y docente del Programa de Doctorado, actividad que compartía con su labor social en los pueblos jóvenes e instituciones de salud mental y de ancianos.
El esfuerzo de cuatro décadas de trabajo en favor de la educación de los jóvenes de Arequipa y del sur del país fue reconocido por las autoridades de la casa marianista en agosto de 1996, el Rector Dr. Luis Carpio Ascuña, entregó la Banda y Medalla de la UCSM al Reverendo Padre William Morris Christy, en su condición de “Doctor Honoris Causa” de la casa superior de estudios que fundo.
El promotor de la casa marianista falleció el 22 de abril de 1999 a los 89 años, sus restos reposan en el campus central de la casa superior de estudios en la Cripta Morris. Su legado se mantiene vivo por seis décadas y permite que miles de jóvenes reciban una educación de calidad con visión humanista, siendo la casa superior de estudios un lugar donde las nuevas generaciones se integran a una verdadera experiencia que trasforma sus vidas.
Fuente: Universidad Católica Santa María.

Tercer domingo de Cuaresma 2025

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Evangelio según San Lucas 13,1-9.
En ese momento se presentaron unas personas que comentaron a Jesús el caso de aquellos galileos, cuya sangre Pilato mezcló con la de las víctimas de sus sacrificios.
El les respondió: “¿Creen ustedes que esos galileos sufrieron todo esto porque eran más pecadores que los demás?
Les aseguro que no, y si ustedes no se convierten, todos acabarán de la misma manera.
¿O creen que las dieciocho personas que murieron cuando se desplomó la torre de Siloé, eran más culpables que los demás habitantes de Jerusalén?
Les aseguro que no, y si ustedes no se convierten, todos acabarán de la misma manera”.
Les dijo también esta parábola: “Un hombre tenía una higuera plantada en su viña. Fue a buscar frutos y no los encontró.
Dijo entonces al viñador: ‘Hace tres años que vengo a buscar frutos en esta higuera y no los encuentro. Córtala, ¿para qué malgastar la tierra?’.
Pero él respondió: ‘Señor, déjala todavía este año; yo removeré la tierra alrededor de ella y la abonaré. Puede ser que así dé frutos en adelante. Si no, la cortarás’“.

Homilía del Padre Paul Voisin CR de la Congregación de la Resurrección:

Hay una historia que escuché hace muchos años sobre Santa Margarita María Alacoque, una hermana Francesa que vivió en el siglo XVII. Entre diciembre de 1673 y junio de 1675, Jesús se le apareció con frecuencia cuando oraba en la capilla del monasterio. Le habló de su gran amor por nosotros y le mostró su Sagrado Corazón. Este es el origen de nuestra devoción al Sagrado Corazón de Jesús. Se dice que cuando la Hermana Margarita María le contó a su confesor sobre estas apariciones, este no le creyó y, como prueba, le pidió que le preguntara a esta persona cuál era el pecado que había confesado y que solo él y su confesor habrían conocido. Así que, la siguiente vez que Jesús se le apareció a la Hermana Margarita María, le habló de su gran amor por nosotros y le mostró su Sagrado Corazón, ella le preguntó: “¿Cuál es el pecado que mi director espiritual confesó y que solo él y su director espiritual conocerían?”. Y Jesús respondió: “No lo recuerdo”.
¡Qué alivio escuchar estas palabras! Esto revela la misericordia de Dios, que no solo perdona, sino que restaura la dignidad del otro y le da una segunda oportunidad, o quizás una centésima.
En la parábola de la higuera (Lucas 13:1-9) vemos revelada esta misericordia divina. Aparentemente, era una rama inútil, que no daba fruto, solo ocupaba espacio en un huerto. De igual manera, el jardinero vio algo en la higuera que le dio esperanza y convenció al dueño de la propiedad para que le diera un año más. En ese momento, pedía un año más para sí mismo, para poder hacer todo lo humanamente posible por revivir la higuera y darle la oportunidad de dar fruto.
En la Primera Lectura del Libro del Éxodo (3:1-8a, 13-15) vemos a Dios interviniendo en la vida de su pueblo elegido. Toma la iniciativa con Moisés al revelarse a sí mismo y su promesa de rescatarlos. Los guiará a «una tierra que mana leche y miel». Dios es amoroso y misericordioso, y estuvo con ellos a pesar de sus momentos de infidelidad. Es amoroso y misericordioso con nosotros, prometiendo estar con nosotros en nuestras necesidades, aquí y ahora, como lo estuvo con Moisés.
Nuestra Segunda Lectura, de la Primera Carta de San Pablo a los Corintios (10:1-6, 10-12), refleja la nueva alianza de Dios con quienes fueron purificados por las aguas del Bautismo. Somos el pueblo que se regodea en la seguridad de nuestra salvación en Jesucristo. Ya no peregrinamos en el desierto. La “roca” para nosotros es Jesús. Nuestro alimento espiritual ya no es el maná, sino el Cuerpo de Cristo. Dios sigue estando con su pueblo, ¡con nosotros! Nos muestra amor y misericordia, como lo hizo con su Pueblo Elegido.
En 2015, el Papa Francisco destacó la virtud de la misericordia al crear el Año de la Misericordia. En su encíclica, El Rostro de la Misericordia, se basó en la encíclica de san Juan Pablo II, de 1980, Sobre la Misericordia de Dios. San Juan Pablo II escribió: «La misericordia es una dimensión indispensable del amor; es como el segundo nombre del amor y, al mismo tiempo, la manera específica en que el amor se revela y se realiza… la realidad del mal que hay en el mundo».
Hay dos palabras en las Escrituras para expresar misericordia. La primera es «hesed», que significa «dar un respiro», y la otra es «rehem», que significa «seno materno». Estoy seguro de que podemos identificarnos con estas palabras, habiendo experimentado en nuestras propias vidas esa ruptura que experimentamos cuando la misericordia de Dios nos fue concedida, y cómo, en la ternura y compasión de Dios, podemos identificarnos con estar en el seno de Dios, signo de su íntima y profunda cercanía y cuidado. En la apertura del Concilio Vaticano II, San Juan XXIII proclamó: «Ahora el Puente de Cristo quiere usar la medicina de la misericordia en lugar de tomar las armas de la severidad. La Iglesia Católica… quiere mostrarse como una madre amorosa para todos: paciente, bondadosa, movida por la compasión y la bondad hacia sus hijos separados». Nuestro pecado nos separa de Dios, y Él nos inunda continuamente con gracia para llamarnos de nuevo, revelarnos su misericordia y renovarnos en la dignidad que nos corresponde como hijos suyos por el Bautismo, seguidores de su Hijo Jesús y personas impulsadas por el Espíritu Santo. La misericordia de Dios revela su poder y fuerza, aunque algunas personas en nuestra sociedad actual consideran cualquier misericordia como una debilidad, como una «cesión» o una «blandengue». San Juan Pablo II creía que «ha llegado el momento de que la Iglesia retome el gozoso llamado a la misericordia. Es tiempo de volver a lo esencial y de asumir las debilidades y dificultades de nuestros hermanos. La misericordia es esa fuerza que nos despierta a una nueva vida y nos infunde la valentía de mirar al futuro con esperanza».
Cuando recibimos un don tan grande como la misericordia de Dios — como a la higuera se le dio una segunda oportunidad para florecer y dar frutos — estamos llamados a reflejar fielmente esta virtud de Dios mediante nuestro perdón, nuestro camino hacia la reconciliación y la sanación, y nuestra misericordia hacia los demás. Todos buscamos esa misericordia; sin embargo, en nuestra condición humana, no siempre es fácil darla. A veces, las voces del mundo nos dicen que no nos dejemos llevar y que sigamos juzgando y condenando.
Nunca fui un buen estudiante de matemáticas. Sé que 2 + 2 = 4. Sin embargo, cuando hablamos del amor y la misericordia de Dios, a veces 2 + 2 = 5. Puede que no tenga sentido para nosotros como humanos, o puede que no sea lógico, pero el amor incondicional de Dios nos llama más allá de la lógica para comprender la mente y el corazón de Dios.
Hace muchos años, tuve una experiencia fascinante que me ayudó a comprender el amor incondicional de Dios. Era un sacerdote recién ordenado y servía en la parroquia de San Francisco, donde estoy de nuevo. Uno de mis mejores amigos y su esposa tuvieron su primer hijo, y él me llamó alrededor de las 9:30 p. m. para preguntarme si podía ir al hospital. Fui a la sala de maternidad y entré en su habitación. Allí estaban, radiantes, con su hijo recién nacido. Ella me dijo: «Nunca me di cuenta de cuánto me amaban hasta que tuve a mi propio hijo en brazos». Estoy seguro de que cada padre aquí puede identificarse con esa emoción. Ese amor maternal es solo una fracción del amor incondicional de Dios por nosotros. El deseo más profundo de Dios es que estemos unidos a Él, y por eso, para cumplir ese deseo, Dios nos ama y nos perdona más allá de nuestra imaginación. Su perdón se convierte en misericordia cuando le damos otra oportunidad a esa higuera, cuando recordamos cuánto somos amados y hemos recibido la misericordia de Dios, cuando nos convertimos en instrumentos de misericordia unos para otros.
La misericordia es una virtud profunda e importante en nuestra vida cristiana. No puedo decir mucho durante una homilía. Por eso, los invito a acompañarme en otra presentación sobre la misericordia el Lunes por la noche, y también a participar en la Celebración Penitencial de su parroquia el Martes por la noche.
La Cuaresma es un tiempo de conversión, de cambio de corazón y de abrazar más profundamente la vida de Cristo. Los invito a caminar conmigo para adentrarnos más en el corazón de Jesús: un corazón de amor y, sobre todo, de misericordia.

Siervo de Dios Akash Bashir. Foto cortesía.

Prefiero morir antes que dejar entrar el mal”: Akash Bashir, siervo de Dios de Pakistán

Por Edgar Beltrán– ThePillarCatholic.com
Un domingo de marzo, hace diez años, un atacante suicida irrumpió en una iglesia católica en Lahore, Pakistán. Su intención era inmolarse y aniquilar a quienes se encontraban dentro.
Pero el camino del atacante fue bloqueado por Akash Bashir, de 20 años, quien le dijo: “Si tengo que morir, moriré, pero no te dejaré entrar“. Cuando la bomba explotó, Akash murió junto con el atacante.
La acción de Askah salvó la vida de cientos de católicos en la iglesia.
En 2022, Akash fue declarado formalmente Siervo de Dios por la Iglesia, uno de los primeros en provenir de Pakistán.*
La devoción a su causa está creciendo globalmente y algunos esperan con ansias la posibilidad de su eventual canonización.
¿Quién fue Akash Bashir? ¿Cómo se convirtió su muerte en una señal de fe para tantos?
El padre Gabriel Cruz SDB, misionero salesiano en Pakistán entre 2018 y 2022, es el vicepostulador de la causa de beatificación de Akash y hoy trabaja en la oficina del postulador de las causas de los santos de la Familia Salesiana en Roma.
El Pilar habló con el Padre Cruz, el 15 de marzo, décimo aniversario de la muerte de Bashir, sobre su causa de beatificación, su vida y su relación con la orden salesiana.
¿Quién fue Akash Bashir?
Akash era un joven pakistaní de una familia cristiana muy humilde. Los cristianos en Pakistán, en su mayoría anglicanos y católicos, representan poco más del 1% de la población y tienden a ser los más pobres del país, que además padece un grave problema de extremismo musulmán, por lo que es difícil vivir como cristiano. Existe una profunda división religiosa.
Akash nació el 22 de junio de 1994 cerca de la frontera con Afganistán. Precisamente por estas dificultades que sufrían los cristianos, su padre decidió mudarse al otro extremo del país, a la ciudad de Lahore, cerca de la frontera con la India. El barrio cristiano más grande del país, Youhanabad, se encuentra en Lahore, y allí vivían.
Tenía una hermana mayor y tres hermanos, era el penúltimo de los hijos de la familia.
De niño, Akash era muy débil físicamente, apenas sobrevivió a su primer verano, cuando las temperaturas pueden alcanzar los 49 °C, y contaba con muy poca alimentación. Pero estas circunstancias influyeron positivamente en su forma de ser, pues nació luchando por la vida y enfrentó la pobreza y la precariedad desde muy joven, lo que le dio una gran fuerza interior.
En algún momento de su juventud, incluso pensó en ser soldado. En parte porque los soldados tienen cierto estatus, pero también porque lo veía como una forma de proteger a su pueblo.
Cuando llegaron a Lahore, ingresó en una escuela, luego en otra —no le iba muy bien en los estudios— y finalmente llegó al colegio salesiano. Los salesianos dirigen una escuela técnica y un internado para chicos en Lahore. Como vivía en el barrio, no estaba en el internado, pero estudió allí y también tomó clases de catecismo con nosotros.
Ahora, ante el aumento de los ataques contra cristianos, los obispos del país decidieron en 2013 solicitar la formación de grupos de voluntarios para la seguridad de las iglesias. Al igual que los lectores, los acólitos y el coro, querían formar un grupo formal de guardias de seguridad.
Para entonces, Akash tenía 18 o 19 años. Les pidió permiso a sus padres para unirse a la guardia parroquial. Su padre aceptó sin problema. A su madre no le gustó la idea, pero aun así le dio permiso.
Todas las parroquias de Youhanabad están cercadas por fuera y tienen una sola puerta de entrada grande para facilitar la seguridad. Los guardias vigilaban la entrada a la iglesia y al atrio, controlaban la entrada y salida, preguntaban si alguien desconocido intentaba entrar, etc.
Pero este grupo también era una comunidad; tenían reuniones de formación, reuniones de oración, rezaban el rosario juntos, estudiaban la Biblia juntos, etc. Akash era el más joven del grupo, entraba a los 18 o 19 años con un permiso especial del párroco.
Akash tenía una gran devoción a Nuestra Señora —casi todas las iglesias de Pakistán tienen una gruta con una imagen de Nuestra Señora y Akash siempre iba allí a rezar antes de comenzar su servicio, que generalmente era los domingos por la mañana— y siempre llevaba su rosario alrededor del cuello.
Su madre me contó que el día del ataque, el 15 de marzo, era domingo de Laetare, el cuarto domingo de Cuaresma, y ​​por alguna razón Akash decidió usar un salwar blanco ese día. El salwar es una camisa larga típica pakistaní. Su madre le preguntó por qué vestía de blanco si se iba a ensuciar, pero él respondió que quería vestirse así porque era un día especial.
Esto me recuerda mucho a esa visión del Apocalipsis que dice: “Estos son los que sobrevivieron al tiempo de la gran persecución; lavaron sus ropas y las blanquearon en la sangre del Cordero”. Esta imagen me vino directamente a la mente cuando su mamá me contaba cómo se vistió ese día.
Ese día, la iglesia estaba llena, como todos los domingos en Pakistán. Otros dos guardias que estaban cerca dijeron que Akash vio a una persona corriendo e intentando entrar. Akash lo detuvo porque vio algo extraño.
La iglesia anglicana está a unos 500 metros y también se celebraba un servicio religioso a la misma hora. En medio del forcejeo con este hombre, oyen la explosión en la iglesia anglicana y se dan cuenta de que algo está pasando.
Mientras forcejea con el hombre, Akash se da cuenta que este hombre tiene una bomba escondida, por lo que le dice cuales fueron sus últimas palabras: “Si tengo que morir, moriré, pero no te dejaré entrar” y abraza al suicida, que aunque parezca una imagen insignificante, me gusta mucho.
Y entonces la bomba explota.
Akash muere inmediatamente. Los demás guardias no llegaron a tiempo para ayudarlo, pero uno perdió un ojo y el otro quedó inconsciente y pasó varios días en el hospital. Un hombre que vendía verduras en la puerta de la iglesia y una niña que estaba al otro lado de la puerta jugando en el atrio murieron con Akash.
Hubo muchos heridos, pero solo tres cristianos y el terrorista murieron. En la iglesia anglicana murieron unas 14 personas, la mayoría fuera de la iglesia, porque por alguna razón el terrorista hizo explotar la bomba en el exterior.
La familia de Akash no estaba en la misa; su hermana estaba con una tía, dos de sus hermanos trabajaban en otra ciudad con su padre y su madre estaba en casa con su hermano menor. Al oír la explosión, su madre salió y le dijeron que la explosión había ocurrido en la parroquia.
Ella se dirige a la iglesia y lo reconoce inmediatamente por su larga camisa blanca, nadie lo tocó ni se acercó a él porque sabían que estaba muerto porque él fue el que se enfrentó al terrorista.
El funeral de todos los fallecidos comenzó al día siguiente. Digo “comenzó” porque en Pakistán los funerales duran tres o cuatro días. La misa funeral fue presidida por el arzobispo Sebastian Francis Shaw de Lahore.
Cientos de cristianos salieron a las calles a venerar a Akash porque sabían que los había salvado. Y eso es lo que llamamos «fama de santidad», porque fue algo que la gente reconoció de inmediato.
En Pakistán no se usa mucho la palabra “mártir” para describir a personas como Akash, porque tiene fuertes connotaciones musulmanas. Por lo tanto, la palabra que se usa para lo que conocemos en Occidente como “mártir” es el equivalente a “héroe“. Y la gente empieza a llamarlo “héroe” espontáneamente.
Tres días después de su muerte, un musulmán envió a su familia un bloque de mármol, algo que no se consigue en Pakistán, para construir la tumba de Akash. Su propio padre construyó la tumba con sus propias manos y ahora está enterrado en el cementerio parroquial.
Padre Gabriel Cruz SDB, vicepostulador de la causa de beatificación de Akash Bashir. Foto cortesía.
¿Y cómo va hasta ahora su causa de beatificación?
Llegué a Pakistán un par de años después de su muerte y serví allí durante cuatro años.
Al llegar, me di cuenta de que hay una devoción muy espontánea hacia su figura. La historia me impresionó mucho porque, además, los salesianos nos dedicamos al servicio y la educación de los jóvenes.
Entonces hablé con mis superiores en Roma y propuse iniciar las investigaciones para abrir la causa de beatificación de Akash como mártir.
Pasé tres años hablando con la gente, reuniendo pruebas y testimonios, hasta que el Vaticano dio su “nulla osta” , es decir, no hay impedimento para continuar con la causa y el candidato puede ser nombrado “Siervo de Dios“. Esto ocurrió en 2022, cuando comenzó la fase diocesana de la causa. Dicha fase concluyó el 15 de agosto de 2024, por lo que ya estamos en la fase romana de su causa.
En un proceso normal, el siguiente paso sería el decreto de “virtudes heroicas”, con el que el Siervo de Dios es reconocido como Venerable, pero en los casos de mártires esta parte se salta —aunque esto no significa que la causa sea más fácil de probar—.
Hasta ahora, todo ha avanzado satisfactoriamente. El Vaticano recibió la “copia pública” de la documentación de la causa para su estudio y la aprobó en octubre del año pasado. Así pues, ahora estamos en la fase de preparación de la positio , que consiste en un análisis histórico y teológico mucho más profundo y elaborado de su vida y muerte.
Credencial de seguridad parroquial de Akash Bashir. Foto cortesía.
En Pakistán, la persecución contra los cristianos es común. ¿Qué significa para los cristianos de este país tener finalmente su primer “Beato“?
Es más grande que el propio Akash; representa a los cristianos perseguidos en Pakistán y en todo el mundo. Así que, al ser el primer “Beato” de este país musulmán extremista, es la bandera y el rostro de todos aquellos que no han tenido voz y que sufren persecución religiosa en todo el mundo.
Es una figura muy importante en este sentido, porque es un joven con una fe gigantesca, que logró defender su propia fe y la fe de su comunidad cristiana.
Hay dos cosas que me gustan mucho de su muerte. La primera es que murió sirviendo a su comunidad. Dedicó su corta vida al servicio, un servicio muy sencillo: cuidar una puerta. Pero ese servicio lo llevó a dar su vida. Murió sirviendo.
Y otra cosa que me gusta mucho es este abrazo al terrorista. Aunque parezca insignificante, es una imagen espiritual de enfrentar el mal con un abrazo para detener su propagación. Se trata de impedir que el mal entre en nosotros y en nuestra comunidad.
Los Salesianos tenemos un santo para los jóvenes, Santo Domingo Savio, quien dijo: «Prefiero morir antes que pecar». Es una frase que todos nuestros alumnos conocen en nuestros colegios y en todos los lugares donde trabajamos.
Me parece que Akash actualiza esta cita: «Prefiero morir antes que dejar que el pecado entre en mi comunidad. Prefiero morir antes que dejar que el mal entre en mi comunidad». Como salesiano, esto me parece muy significativo a nivel social y religioso.
Su vida fue muy sencilla, llena de pequeños detalles de servicio. Es una vida humilde, pero que afronta los desafíos con valentía. Y esa sencillez se convierte en algo extraordinario.
Y es precisamente por eso que es un modelo a seguir para nosotros: porque se puede imitar, se siente alcanzable.
¿De qué manera representa la espiritualidad salesiana? ¿Podría contarnos un poco sobre su vida espiritual y su vínculo con los salesianos?
Los Salesianos, junto con la Arquidiócesis de Lahore, lo proponen como modelo de santidad, ya que, como alumno de una de nuestras instituciones, era un miembro inseparable de nuestra familia. Si bien tanto el postulador como el vicepostulador son salesianos, trabajamos en estrecha colaboración con la Arquidiócesis de Lahore, que brinda su pleno apoyo a la causa.
Su vida espiritual era muy sencilla, basada en la oración, una gran devoción a la Virgen, la Santa Misa y el servicio al prójimo. Akash también tomó cursos de estudio bíblico con los Salesianos en Lahore.
Procesión en honor a Bashir en Lahore, Pakistán. Foto cortesía.
Usted fue superior de los Salesianos en Pakistán. ¿Cómo se vive la devoción a Akash en el país? ¿Cómo ayuda a los cristianos pakistaníes a mantenerse fuertes ante la persecución?
La situación en Pakistán no es muy conocida en Occidente. De vez en cuando llegan noticias de los casos más graves o graves, pero al menos una vez al mes se produce un ataque terrorista o una situación de persecución o discriminación contra los cristianos.
Es muy común, pero no suele aparecer en las noticias occidentales. Muchas personas han sido torturadas o perseguidas por su fe, y secuestran a niñas para casarlas y convertirlas por la fuerza al islam.
Pero lo más común en Pakistán es la discriminación, más que la persecución. El cristiano en Pakistán no tiene por qué esconderse, pero sufre discriminación constante por su fe.
Inmediatamente después de su muerte, la gente construyó un pequeño altar frente a la iglesia donde falleció, como muestra de gratitud. Esta es precisamente la “fama de santidad”. Akash se convirtió en una luz para los cristianos de Pakistán y del mundo casi inmediatamente después del ataque.
Cuando Akash se alistó como guardia de seguridad, no era un servicio al que mucha gente se apuntara. Pero justo después de su muerte, muchos jóvenes se ofrecieron como voluntarios para ser guardias de seguridad en iglesias de Pakistán.
Contamos con testimonios de muchas personas que recuperaron la fe gracias a su ejemplo. El número de bautismos aumentó. «La sangre de los mártires es semilla de cristianos», como reza el antiguo dicho patrístico.
En el proceso diocesano se preguntó a los testigos si habían recibido alguna gracia de Akash. Muchos respondieron diversas cosas, pero casi todos coincidieron en que recibieron el don de “estar vivos“. La gente reconoce el don de la vida, el milagro de la vida, como un don que no les fue arrebatado gracias a Akash.
Este año, un grupo de cristianos de diferentes comunidades realizó una peregrinación a la tumba de Akash Bashir e incluso se habla de musulmanes venerando su figura.
¿Podrías hablarnos sobre esta dimensión de la fama de santidad de Akash?
Como ese día hubo un doble atentado, el funeral tuvo una dimensión ecuménica, ya que estuvieron presentes autoridades de las iglesias anglicana y católica. Esto ha unido enormemente a los cristianos. En nuestro internado, la mitad de los alumnos son protestantes y la otra mitad, católicos. Vivimos en una realidad donde nos une más de lo que nos separa, y la figura de Akash lo ha reforzado.
Afuera de la iglesia protestante donde ocurrió el otro atentado, hay un pequeño monumento con las fotos de todos los mártires de ese día y Akash está incluido, porque para ellos es sólo otro mártir que murió por su fe ese día, aunque sea católico.
Y es muy interesante ver cómo incluso muchos musulmanes muestran su respeto y veneración por lo que hizo.
Tumba del Siervo de Dios Akash Bashir. Foto cortesía.
Este año, la Iglesia asistirá a la canonización de dos jóvenes santos: Pier Giorgio Frassati y Carlo Acutis.
¿De qué manera puede Akash ser otro ejemplo a seguir para los jóvenes católicos?
Creo que Akash puede ser un ejemplo precisamente porque logra vivir una vida extraordinaria haciendo lo ordinario, algo que promovemos en nuestra espiritualidad salesiana, así como el coraje que demuestra al servir a su comunidad.
En esta cultura donde todo nos resulta cómodo y fácil, Akash puede ser un ejemplo precisamente porque él no lo tuvo. Pero enfrentó y entregó su vida a pesar de todas las dificultades que pudo haber enfrentado, a pesar de la pobreza o la persecución.
Akash nos mostró que aún podemos vivir una vida feliz y dar a los demás. Creo que la figura de un joven tan valiente merece ser un ejemplo para el mundo y la Iglesia.

Beata Marcelina Darowska

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María Marcelina de la Inmaculada Concepción

Por Antonio Borrelli- www.santiebeati.it
Nacida el 28 de enero de 1827 en Szulaki, Ucrania, dentro de una familia noble polaca. Fue una mujer de profunda fe cristiana y de gran caridad. Viuda a los 28 años, con un pequeño hijo, se consagró enteramente a Dios y fundó la Congregación de las Hermanas de la Inmaculada Concepción de la Bienaventurada Virgen María, con el fin de educar a las niñas y promover la dignidad de la familia. La congregación, que hoy cuenta con unas 1,500 monjas, está presente en Polonia, Bielorrusia y Ucrania. La beata Marcelina Darowska, beatificada por el Papa Juan Pablo II en 1991, es venerada como una de las principales figuras de la Iglesia católica en Polonia.
En Jazlowice, Polonia, la beata Marcelina Darowska, después de la muerte de su esposo y de su hijo primogénito, se consagró a Dios y, siempre atenta a la dignidad de la familia, fundó la Congregación de las Hermanas de la Inmaculada Concepción de la Bienaventurada Virgen María para la educación de las niñas. Fallece el 5 de enero de 1911.
Fue proclamada beata el 6 de octubre de 1996 en la Plaza de San Pedro de Roma, por su compatriota el Papa Juan Pablo II.
Marcelina Darowska nació el 28 de enero de 1827 en Szulaki, Ucrania, la quinta de ocho hijos de Jan Kotowicz y Maksymilia Jastrzebska, ricos terratenientes. Creció en el ambiente típico de los caballeros del campo; Su ciudad, Szulaki, estaba entonces bajo ocupación rusa, que quería destruir a toda costa el patrimonio cultural polaco, provocando el cierre de seminarios y conventos de la perseguida Iglesia católica.
Marcelina hizo la Primera Comunión a los 10 años y a los 12 fue enviada a un prestigioso internado femenino en Odessa. Sin embargo, desde niña había florecido en ella el deseo de una vida consagrada. Después de estudiar durante tres años regresó a casa y comenzó a ayudar a su padre en la administración de la granja.
Incapaz de satisfacer su deseo por la falta de conventos en la zona y cierta oposición de su padre, permaneció algunos años en la finca, prometiéndole finalmente que formaría una familia.
A los 21 años aceptó casarse con Karol Darowski, un terrateniente de Podolia (una región histórica de Ucrania, en aquel entonces dividida entre Austria y Rusia), pero el matrimonio sólo pudo celebrarse un año después, porque Marcelina, que tuvo que ceder a la insistencia de su padre, reaccionó con una dolorosa parálisis de su pierna y un debilitamiento general de su organismo, casi hasta el punto de reducirla a la muerte.
Tras semanas de enfermedad, se recuperó y el 2 de octubre de 1849 se casó con Karol Darowski, nuevamente por obediencia. A pesar de ello, fue una esposa ejemplar y del matrimonio nacieron dos hijos: Giuseppe y Carolina.
Desgraciadamente, tres años después, su marido murió de fiebre tifoidea y unos meses más tarde también murió su pequeño hijo Giuseppe. Viuda a los 25 años, prometió a la Virgen, mediante voto, “no pertenecer más a ninguna criatura“, así que para cuidar su salud comenzó a viajar al extranjero, primero a Berlín, luego a París y el 11 de abril de 1853 estaba en Roma.
Aquí, en 1854, conoció a la Sierva de Dios Giuseppa Karska (1823-1860), con quien trabó una sólida amistad y se puso bajo la guía espiritual del Padre Jerónimo Kajsiewicz, resurreccionista (una congregación fundada en París en 1836 por tres emigrantes polacos: Piotr Semenenko, Bogdan Janski y el propio Jerónimo Kajsiewicz). Quienes estaban a punto de fundar un instituto religioso cuyo objetivo era preparar a las jóvenes para la vida social, especialmente a las de las clases altas.
El 12 de mayo de 1854, Marcelina Darowska hizo votos privados de castidad y obediencia ante el padre Kajsiewicz. Pasó algún tiempo, durante el cual Marcelina regresó a Polonia para arreglar el futuro de su hija Carolina y dos meses después de la muerte prematura de su amiga Karska, el 10 de diciembre de 1860 regresó a Roma, en ese momento la Congregación de las “Hermanas de la Inmaculada Concepción de la BVM” fruto del trabajo conjunto de Giuseppa Karska y Marcelina Darowska, contaba solo con cuatro monjas.
Sor Marcelina emitió sus votos el 3 de enero de 1861 en Roma, asumiendo el cargo de Superiora de la nueva Congregación. Sus mayores esfuerzos se dirigieron al traslado de la Congregación a Polonia. En noviembre de 1861 regresó a su tierra natal y, tras presenciar la muerte de sus padres a los pocos meses, eligió un terreno para fundar el primer convento en Jazlowice, en la diócesis de Lviv. En 1863, las últimas monjas abandonaron Roma.
Dirigió su Congregación con prudencia y energía durante más de cincuenta años, convirtiéndose en su alma. En 1863 obtuvo el decreto de alabanza, en 1874 el decreto de aprobación, y en 1889 se aprobaron las Constituciones que ella misma había compilado.
Tuvo muchas dificultades, especialmente después de la muerte en 1873 del Padre Kajsiewicz, su guía espiritual; Amaba especialmente la cruz, decía: “Éste es el beso del amor de Dios”.
Con el paso de los años surgieron otras Casas, cada una de las cuales incluía una escuela secundaria con internado y una escuela primaria; Además, se abrieron pequeñas instituciones gratuitas para los pobres, como jardines de infancia, cursos de formación profesional y educación complementaria.
En sus escuelas se formaron generaciones de mujeres sabias y valientes, para que pudieran conocer a Dios y amarlo siguiendo sus mandamientos, amando al prójimo y cumpliendo con sus deberes.
Marcelina Darowska, después de sufrir problemas de corazón y fuertes dolores de cabeza, que dificultaban sus actividades normales, murió el 5 de enero de 1911 en Jazlowice, dejando tras de sí seis casas y 350 monjas, que hoy trabajan también en Bielorrusia y Ucrania.

Shahbaz Bhatti, Asamblea Nacional de Pakistán. (Cortesía de la Asamblea Nacional de Pakistán/WIKIMEDIA COMMONS)

Beato Shahbaz Bhatti

Nacido: 9 de septiembre de 1968 en Lahore, Pakistán
Fundó el Frente Cristiano de Liberación de Pakistán: 1985
Nombrado Ministro Federal para Asuntos de las Minorías: 2 de noviembre de 2008
Asesinado: 2 de marzo de 2011
Nombrado Siervo de Dios: 2 de marzo de 2016.
Por Junno Arocho Esteves- Servicio Católico de Noticias.
El Papa Francisco expresó su esperanza de que la muerte del católico paquistaní sea una fuente de inspiración y esperanza para los cristianos perseguidos.
Dirigiéndose a los miembros de la asociación “Missione Shahbaz Bhatti”, el Papa dijo que el grupo puede ayudar a superar las barreras y crear “diálogo, entendimiento y reconciliación” entre diferentes personas y diferentes credos.
Uno de los frutos del sufrimiento de los cristianos es la multiplicación de grupos y asociaciones —como la vuestra— que construyen puentes de fraternidad en todo el mundo, superando las diferencias de lengua, cultura y a veces incluso religión”, afirmó.
Bhatti, quien se desempeñaba como ministro de Asuntos de las Minorías de Pakistán, fue asesinado a tiros en 2011 después de decir que buscaría la reforma de las leyes de blasfemia para evitar que se utilizaran indebidamente para perseguir a cristianos inocentes.
El 31 de octubre, un tribunal compuesto por tres miembros anuló la sentencia de muerte de Asia Bibi, católica condenada por blasfemia, y ordenó su liberación, según informó ucanews.com. Bhatti abogó abiertamente por la liberación de Bibi, quien fue condenada a muerte en 2010 por violar el artículo 295C del Código Penal de Pakistán, que tipifica como delito capital insultar a Mahoma. El calvario que sufrió Bibi comenzó en junio de 2009, cuando fue acusada de insultar a Mahoma, el fundador del islam, después de que sus compañeros de trabajo musulmanes se opusieran a que bebiera de un suministro de agua común por ser cristiana.
Mujeres cristianas sostienen imágenes de Shahbaz Bhatti, el ministro pakistaní de minorías asesinado, mientras exigen una sentencia para sus asesinos durante una protesta en Karachi, Pakistán, el 6 de abril de 2011. (Athar Hussain/CNS, Reuters)
Después del asesinato de Bhatti, el entonces obispo Anthony Lobo de la diócesis de Islamabad-Rawalpindi, fallecido en 2013, dijo a la agencia de noticias misionera del Vaticano, Fides, en 2012 que creía que Bhatti era un mártir.
Bhatti, “aunque no tenía muchas ganas de hacerlo… decidió participar activamente en la política para proteger a los cristianos del país y a otras minorías”, dijo el obispo Lobo. “Hombre de gran compromiso, decidió no casarse. Vivió en celibato. Carecía de posesiones y consideraba su actividad un servicio. Creo que Clement Shahbaz Bhatti fue un laico católico dedicado, martirizado por su fe”.
Una monja sostiene una imagen de Shahbaz Bhatti, el ministro pakistaní para las minorías asesinado, durante una vigilia con velas en Lahore, Pakistán, el 12 de marzo de 2011. Bhatti, el único ministro cristiano del país, fue asesinado el 2 de marzo de 2011 tras desafiar una ley que estipula la pena de muerte por insultar al islam. (Mohsin Raza/CNS, vía Reuters)
La causa de canonización de Bhatti comenzó formalmente cinco años después, en marzo de 2016, el tiempo mínimo después de la muerte de un individuo en el que se puede abrir una causa, por parte de la Diócesis de Islamabad-Rawalpindi.
El Papa rindió homenaje a Bhatti y dijo que estaba contento “de saber que hoy es amado y estimado por muchos en Pakistán y que su sacrificio está dando frutos de esperanza”.
También animó a la asociación a seguir proclamando el Evangelio y ayudando a las “víctimas de acusaciones falsas” y a continuar en la “lucha contra la pobreza y la esclavitud moderna”.
Que vuestro signo distintivo sea siempre el que brilla en el testimonio de Shahbaz Bhatti y de tantos otros mártires de nuestro tiempo, es decir, la fe humilde y valiente en el Señor Jesús y la capacidad de poner amor donde hay odio”, afirmó el Papa.

Segundo domingo de Cuaresma 2025

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Evangelio según San Lucas 9,28b-36.
Unos ocho días después de decir esto, Jesús tomó a Pedro, Juan y Santiago, y subió a la montaña para orar.
Mientras oraba, su rostro cambió de aspecto y sus vestiduras se volvieron de una blancura deslumbrante.
Y dos hombres conversaban con él: eran Moisés y Elías, que aparecían revestidos de gloria y hablaban de la partida de Jesús, que iba a cumplirse en Jerusalén.
Pedro y sus compañeros tenían mucho sueño, pero permanecieron despiertos, y vieron la gloria de Jesús y a los dos hombres que estaban con él.
Mientras estos se alejaban, Pedro dijo a Jesús: “Maestro, ¡qué bien estamos aquí! Hagamos tres carpas, una para ti, otra para Moisés y otra para Elías“. El no sabía lo que decía.
Mientras hablaba, una nube los cubrió con su sombra y al entrar en ella, los discípulos se llenaron de temor.
Desde la nube se oyó entonces una voz que decía: “Este es mi Hijo, el Elegido, escúchenlo“.
Y cuando se oyó la voz, Jesús estaba solo. Los discípulos callaron y durante todo ese tiempo no dijeron a nadie lo que habían visto.

Avispa Lake

Homilía del Padre Paul Voisin CR de la Congregación de la Resurrección:

Cuando trabajé con las comunidades católicas hispanas de los condados de Waterloo, Wellington y Brant en la Diócesis de Hamilton en Ontario, mi asistente, la hermana Beatrice, y yo nos iríamos por un día de planificación pastoral. Normalmente era un día en esta época del año, para revisar nuestras actividades y programas, y hacer planes para el próximo año. Un año decidimos ir a nuestra cabaña de verano resurreccionista en el lago Conestoga, alrededor de media hora en coche fuera de Waterloo. Sucedió que, siendo invierno, había mucha nieve, y mi Superior me dijo que dejara el coche al final de la carretera, y caminara hasta la cabaña. Probablemente fue a unos quince minutos caminando. Sin embargo, sabiéndolo mejor (¡NO! ), decidí conducir. El recorrido por la carretera elevada no fue problema, aunque estaba cubierto de nieve. Sin embargo, el problema llegó cuando salí de la carretera y me detuve en la propiedad, y conduje hacia unos pocos metros de nieve. Salimos del coche y llevamos todos nuestros materiales (y comida) a la cabaña y tuvimos nuestra exitosa reunión. Cuando fuimos a salir, no pude volver al coche en la carretera, debido a toda la nieve alrededor y debajo de mi coche. Así que tuve que ir a un vecino y pedir ayuda. Hizo que un granjero local viniera con su tractor para sacarme – lo que no solo retrasó nuestra salida, sino que me costó cincuenta dólares.
Pensé en este desafortunado acontecimiento cuando leí el evangelio de hoy (Lucas 9:28b-36), y las palabras “Escúchalo“. Puede que todos lo oigamos, pero eso no significa que escuchemos.
En nuestra primera lectura del Libro del Génesis (15:5-12, 17-18) escuchamos hablar de la intervención de Dios en la vida de Abram (más tarde se llamará Abraham). Dios le promete a Abram que sus descendientes serán tantos como las estrellas en el cielo. Él revela su poder, instruyendo a Abram cómo establecer un altar de sacrificio, y luego milagrosamente enviando fuego sobre los sacrificios de animales. Abram creyó en la promesa de Dios, y la vio cumplir ante sus propios ojos. Escuchó la instrucción de Dios, y se cumplió la voluntad de Dios.
La Segunda Lectura, de la Carta de San Pablo a los Filipenses (3:17-40:1) revela la infidelidad del pueblo a Dios, y cómo Él tratará con ellos. Él los llama “enemigos de la cruz”, así, enemigos de Jesucristo. Él los llama a un cambio de actitud y comportamiento, y a “mantenerse firmes en el Señor”. Si escuchamos la Palabra de Dios, y su revelación, verdaderamente “mantenernos firmes en el Señor”, y haremos su voluntad.
Nuestro evangelio, de la Transfiguración, es digno de un Cecil B. DeMille o David Spielberg. Es un acontecimiento dramático ante los ojos de Pedro, Santiago y Juan. Ellos nunca lo hubieran imaginado, escalando el Monte Tabor con Jesús, ver tal vista – Él siendo transfigurado, junto con Moisés y Elías – y mucho menos escuchar la voz del Padre hablar y decir “Este es mi Hijo elegido; escúchalo”. La importancia de Moisés es que representa la ley judía y los cinco primeros libros de las Escrituras Hebreas. Elijah, el gran profeta, representa la tradición profética en las Escrituras Hebreas. La presencia de los dos con Jesús es una señal segura de la continuidad de la revelación de Dios, y que Jesús ha venido a completar la revelación en la Ley y los profetas. A partir de este momento, deben haber estado seguros de que Jesús es el Cristo, después de tan extraordinaria manifestación de Dios.
Aunque la voz del Padre les dijo, y a nosotros, “escuchadle”, tenemos problemas en hacerlo. En nuestra condición humana, “oímos”, pero no necesariamente “escuchamos”. Usamos las dos palabras indistintamente, pero se refieren a dos realidades muy diferentes. ‘Audición’ es una habilidad fisiológica para recibir ondas sonoras reconocibles como palabras o sonidos. ‘Escuchar’ implica que hemos ‘escuchado’, pero también que estamos reconociendo que vamos a hacer algo al respecto. Escuché a mi Superior decirme que no conduzca el coche a la cabaña. Vi sus labios moverse y “escuché” su voz, pero no “escuchó”. En nuestra condición humana esto puede suceder a menudo – en casa, en el trabajo, en la escuela y entre nuestros amigos. ‘Escuchamos’ sus voces, pero no estamos ‘escuchando’. Nuestras mentes podrían estar a un millón de millas de distancia, o podríamos simplemente estar diciendo a nosotros mismos “¡De ninguna manera! “Este fenómeno no se limita al niño desobediente, sino que se extiende a nosotros como adultos y cosas como nuestra visita al médico. El doctor dice “pierde diez libras”, y le ‘escuchamos’, vemos sus labios moverse y reconocemos las palabras como inglés, pero (si eres como yo) ya estamos planeando nuestro próximo azúcar-fix.
‘Escuchar’ a Dios tiene sus consecuencias. Significa que vamos a responder a – y no sólo a “escuchar” – sus palabras. En nuestro viaje Cuaresma sabemos que estas son palabras que nos llaman a la renovación, a la conversión y al cambio. Son palabras que requieren un cambio de actitud y comportamiento. Tal vez podamos recordar en los últimos tiempos que “escuchar” a Jesús ha traído movimientos llenos de gracia en nuestras vidas. En nuestra oración, y en la Palabra de Dios, descubrimos Su revelación – como con Abram, y como con Pablo, y como con Pedro, Santiago y Juan. Hoy el Padre nos dice, que si seguimos a Jesús, y si nos “mantenemos firmes en el Señor”, y no somos “enemigos de la cruz”, seguiremos la instrucción del Padre, y de hecho “escuchar” a Jesús, y tomaremos en serio.
En este Segundo Domingo de Cuaresma estamos invitados a abrir nuestros oídos, nuestras mentes, nuestros corazones y nuestros espíritus para verdaderamente ‘escuchar’ a Jesús y actuar. Reconozcamos, de hecho, que Jesús es “el Hijo elegido”, y nosotros debemos “escucharle”.

MASACRE DE CRISTIANOS EN SIRIA: UN GRITO SILENCIADO POR EL GLOBALISMO

Por Luciano Revoredo– LaAbeja.pe
En los últimos días, Siria ha sido escenario de una tragedia que sacude la conciencia humana: la masacre de cientos, de cristianos y otras minorías religiosas a manos de grupos islamistas radicales. Las cifras totales de víctimas podrían superar los 1,000, en lo que se describe como una ola de violencia sectaria desatada tras la caída del régimen de Bashar al-Assad en diciembre de 2024.
Sin embargo, mientras las imágenes de horror inundan las plataformas digitales, un silencio vergonzoso de los organismos internacionales y los autoproclamados defensores de los derechos humanos llama la atención. ¿Qué está ocurriendo en Siria y por qué el mundo parece mirar hacia otro lado?
La guerra civil siria, que comenzó en 2011, ha sido un torbellino de violencia, intereses geopolíticos y divisiones sectarias. Durante más de una década, el régimen de Assad, aunque autoritario, mantuvo un cierto equilibrio entre las diversas comunidades religiosas del país, incluyendo a los cristianos, que representan aproximadamente el 10% de la población. Sin embargo, tras su derrocamiento por una coalición rebelde liderada por Hayat Tahrir al-Sham (HTS), un grupo islamista sunita con raíces en Al Qaeda, ese frágil equilibrio se ha roto.
Los cristianos, junto con alauitas, drusos y otras minorías, han sido blanco de ataques motivados por la visión extremista de los grupos yihadistas que ahora dominan amplias zonas del país. Videos que circulan en redes sociales muestran escenas desgarradoras: civiles implorando por sus vidas, familias masacradas y yihadistas justificando sus actos como una “purificación religiosa”. Este no es un fenómeno nuevo; durante el auge del Estado Islámico (ISIS) entre 2014 y 2016, los cristianos sirios sufrieron persecuciones sistemáticas, desplazamientos y genocidios reconocidos por organismos como la Unión Europea y Estados Unidos. Lo que está ocurriendo hoy parece ser una reedición de esa pesadilla, pero con una diferencia alarmante: la indiferencia global.
Las causas de esta masacre son múltiples. En primer lugar, la caída de Assad dejó un vacío de poder que los grupos islamistas han explotado para imponer su agenda radical y ven a los alauitas, como aliados de Assad, mientras que los cristianos, con una presencia milenaria en Siria, son percibidos como un vestigio de influencias occidentales o como obstáculos para un estado islámico puro.
En segundo lugar, el sectarismo alimentado por años de guerra ha creado un caldo de cultivo para la venganza. La mayoría sunita, que sufrió bajo el régimen alauita de Assad, ahora ve una oportunidad de ajustar cuentas, y los extremistas aprovechan este resentimiento para justificar sus crímenes.
Lo más inquietante de esta tragedia es la apatía de los organismos internacionales y las ONG de derechos humanos, que suelen ser rápidos para condenar violaciones en otros contextos. La ONU, que en el pasado ha documentado abusos en Siria, ha emitido declaraciones tibias y no ha convocado sesiones de emergencia significativas para abordar esta crisis específica. Amnistía Internacional y Human Rights Watch, aunque han cubierto ampliamente la guerra siria, no han elevado la voz con la urgencia que merece la masacre actual de minorías. ¿Por qué este silencio?
Una de las razones sería que estos organismos del progresismo globalista no tienen simpatía con el cristianismo. Las masacres de cristianos y otras minorías en Oriente Medio a menudo reciben menos cobertura que otros conflictos, especialmente cuando no encajan en agendas políticas dominantes.
Otra razón podría ser política: la caída de Assad fue celebrada por muchos en Occidente como una victoria contra la tiranía, y destacar las atrocidades del nuevo régimen podría incomodar a quienes apoyaron a los rebeldes, incluidos algunos gobiernos de la OTAN.
La comunidad internacional debe exigir protección para las minorías y justicia para las víctimas. Ignorar esta crisis no solo perpetúa el sufrimiento, sino que sienta un precedente peligroso para futuros conflictos.
Siria, no puede convertirse en un cementerio silencioso de víctimas del fanatismo.

Cuaresma 2025

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Evangelio según San Lucas 4,1-13.
Jesús, lleno del Espíritu Santo, regresó de las orillas del Jordán y fue conducido por el Espíritu al desierto, donde fue tentado por el demonio durante cuarenta días. No comió nada durante esos días, y al cabo de ellos tuvo hambre.
El demonio le dijo entonces: “Si tú eres Hijo de Dios, manda a esta piedra que se convierta en pan“.
Pero Jesús le respondió: “Dice la Escritura: El hombre no vive solamente de pan“.
Luego el demonio lo llevó a un lugar más alto, le mostró en un instante todos los reinos de la tierra y le dijo: “Te daré todo este poder y el esplendor de estos reinos, porque me han sido entregados, y yo los doy a quien quiero. Si tú te postras delante de mí, todo eso te pertenecerá“.
Pero Jesús le respondió: “Está escrito: Adorarás al Señor, tu Dios, y a él solo rendirás culto“.
Después el demonio lo condujo a Jerusalén, lo puso en la parte más alta del Templo y le dijo: “Si tú eres Hijo de Dios, tírate de aquí abajo, porque está escrito: El dará órdenes a sus ángeles para que ellos te cuiden. Y también: Ellos te llevarán en sus manos para que tu pie no tropiece con ninguna piedra“.
Pero Jesús le respondió: “Está escrito: No tentarás al Señor, tu Dios“.
Una vez agotadas todas las formas de tentación, el demonio se alejó de él, hasta el momento oportuno.

Homilía del Padre Paul Voisin CR de la Congregación de la Resurrección:

La amistad es algo hermoso. A medida que nos conocemos, descubrimos más y más sobre el otro y sobre nosotros mismos. La amistad implica riesgo, estar dispuesto a abrirse a compartir pensamientos, sentimientos, esperanzas y miedos. También significa estar dispuesto a amar y a ser amado. En una amistad asumimos la responsabilidad de buscar lo mejor para nuestro amigo. Queremos protegerlo de cualquier cosa que pueda dañarlo, física, mental o espiritualmente. Se convierte en un compromiso mutuo. Puede que después de un tiempo nos sintamos seguros de hablar de la amistad en términos de intimidad, llegando a conocer realmente el corazón, la mente y el espíritu del otro. No todos los amigos, podríamos decir, llegan a ese nivel de confianza e intimidad. Desde esa posición privilegiada reconocemos sus fortalezas y con fe y confianza en ellos, realmente podemos fortalecerlos, alentándolos de maneras que muchos otros no pueden. Sin embargo, desde esa misma posición privilegiada también conocemos sus debilidades y podemos usar lo que sabemos en su contra. Con demasiada frecuencia, en las amistades que se rompen o se destruyen, los amigos se vuelven unos contra otros y pueden crear, y de hecho crean, daño y caos en la vida del antiguo amigo.
Pensé en esta realidad cuando leí el evangelio de este fin de semana (Lucas 4:1-13). El diablo sabía quién era Jesús: que era el Hijo de Dios. Sin embargo, también sabía que tenía Su humanidad, y conociendo esa humanidad lo “atacó”, tentándolo de maneras que le permitirían ser manipulado y dejarlo entrar en el mal. Jesús, como Dios hecho hombre, resistió las tentaciones de la comida, la idolatría y la tentación de poner a prueba a su Padre. Después de cuarenta días de ayuno, el diablo supo que el hambre era muy real para Jesús, y por eso la primera tentación fue convertir las piedras en pan. Jesús resistió la primera tentación. Luego, el diablo lo tentó para que lo adorara a él, el príncipe del mal, para “acelerar” el poder y la gloria sobre todos los reinos del mundo. Jesús resistió la segunda tentación. Finalmente, Jesús fue tentado a arrojarse desde el parapeto del templo, para ver si “los ángeles” vendrían a salvarlo, para poner a prueba a su Padre y la veracidad de la revelación de Dios. Jesús resistió la tercera tentación.
En la Primera Lectura del Libro del Deuteronomio (26:4-10), Dios nos asegura que Él está con nosotros, que nos guiará con la misma “mano fuerte y brazo extendido” con la que guió a los israelitas de la esclavitud a la tierra prometida. Así como los israelitas dependían de Moisés, nosotros dependemos del Señor Jesucristo. Moisés guió al pueblo de la alianza a la libertad de la esclavitud hacia su tierra prometida, y Jesús guió a los de la nueva alianza –nosotros- a la libertad del pecado y del mal hacia la vida eterna. El Misterio Pascual -el sufrimiento, la muerte, la resurrección y la ascensión de Jesús- son la fuente de esa libertad.
Nuestro Salmista (91:1-2, 10-15) clama: “Señor, quédate conmigo cuando estoy en problemas”. En nuestra necesidad, ante la tentación, también clamamos a Dios, como lo hizo el rey David, para que Dios venga a nosotros en nuestra necesidad. Las palabras del Salmo hablan tan hermosamente de la presencia y protección de Dios para cada uno de nosotros. Si clamamos a Él, Él nos responderá. Él nos librará y será glorificado.
En nuestra Segunda Lectura de la Carta de San Pablo a los Romanos (10,8-13) San Pablo asegura al pueblo que han sido salvados en Jesucristo. El que “invoque el nombre del Señor será salvo”, nos dice. Sin embargo, nos llama a proclamar a Jesús como el Señor y a creer “con el corazón”. Esta fe y experiencia de Jesús nos ayuda a resistir la tentación y a compartir la vida que Jesús ha ganado para nosotros.
Así como en la amistad llegamos a conocer a nuestro amigo, así también el diablo nos conoce a nosotros, como conoció a Jesús. Él conoce nuestras debilidades y luchas. Él sabe exactamente dónde atacarnos con tentaciones que pueden hacer que no sigamos a Jesús, que neguemos a Jesús y nos alejemos de Él. Esto fue evidente en las tentaciones de Jesús, cuando el diablo sabía exactamente con qué tentarlo.
Durante nuestro tiempo de Cuaresma, Dios nos llama a hacer un esfuerzo especial para resistir y vencer la tentación. Entonces celebraremos la resurrección de Jesús y nuestra participación en Su vida resucitada, de una manera nueva. El primer paso para resistir y vencer es identificar esa tentación o debilidad que el diablo va a usar contra nosotros. Cada uno de nosotros necesita identificar eso más temprano que tarde. Con humildad, debemos mirar nuestra vida con realismo y reconocer las fuentes de nuestro descontento, problemas y frustración, tanto para nosotros como para las personas que nos rodean. Esto no siempre es fácil, ya que a veces no tomamos en serio estos elementos negativos de nuestra vida, pues no queremos sentirnos juzgados y condenados. Dios nos ilumina en esta área, no para juzgarnos y condenarnos, sino para salvarnos y liberarnos de nuestro pecado.
El segundo paso, creo, es fijarnos metas realistas. Aprendí trabajando con personas de Alcohólicos Anónimos que la persona que dice: “Nunca más volveré a beber”, volverá a beber. Sin embargo, la clave, dicen, es decir: “Hoy no beberé”. Esa es la actitud que necesitamos ante nuestra debilidad y nuestro pecado, sea cual sea. Vivir un día a la vez, y enfrentar con concentración y gracia cada tentación que se presente. Saber que no estamos solos, que el Señor está con nosotros, debe fortalecernos y ayudarnos a sentir la gracia que Él nos da.
El tercer paso es reconocer cómo Dios nos fortalece y nos bendice en nuestra resistencia al pecado y al mal. Si clamamos: “Señor, quédate conmigo cuando esté en problemas”, ¿cómo podemos pensar que Él nos abandonará? Nuestro orgullo puede interponerse, pensando que no necesitamos la ayuda de Dios. El otro extremo es el sentimiento de vergüenza, de que nunca cambiaremos y de que Dios se ha dado por vencido con nosotros. Somos pecadores redimidos, si nos volvemos al Señor con un corazón contrito y la firme convicción de no volver a pecar.
Un cuarto y vital paso en nuestra batalla contra la tentación y el pecado es confesar ante Dios nuestros pecados. Como católicos tenemos el Sacramento de la Reconciliación para asegurarnos de que Dios nos perdona, que nos ama y que tiene un remedio para nosotros. El papel del sacerdote en el Sacramento no es sólo escuchar con los oídos y el corazón de Jesús, sino hablar como la boca de Jesús y ayudarnos a levantarnos y seguir adelante. El renombrado psicólogo estadounidense Rollo May había estudiado teología en una etapa anterior de su carrera y escribió que las personas tienen la necesidad de escuchar de otra persona, de una persona importante en su vida, un “te amo” y un “te perdono”. Creía que esa era la necesidad de muchas personas que recurrían a sus servicios. Hay un poder en el Sacramento que la mayoría de los católicos ignoran hoy en día y que, por desgracia, también es -creo- parte de la razón por la que no superamos ni podemos superar nuestras tentaciones y pecados.
Así como el diablo nos conoce -nuestras fortalezas y nuestras debilidades- Dios también las conoce y desea edificarnos y fortalecernos, y ayudarnos a identificar, luchar y superar nuestras tentaciones y pecados. Después de todo, Él nos ama, y en el corazón de la amistad y el amor está el deseo de lo mejor para el otro, o como escribió el escritor católico australiano Matthew Kelly, “convertirnos en la mejor versión de nosotros mismos”.

Católicos polacos apoyan a los ucranianos

Por Pablo J. Ginés– ReligionEnLibertad.com
Por cercanía, afinidad y disposición generosa, Polonia es el país de la UE que ha sentido con más fuerza la Guerra de Ucrania y se ha volcado en ayudar a los ucranianos, refugiados o en su país.
Durante un año, 9 millones de ucranianos, sobre todo mujeres con niños, entraron en las fronteras polacas huyendo de la guerra. Muchos pasaron unos días o semanas y luego encontraron acogida en otros países. La mayoría pasaron muchos meses en Polonia. Al estabilizarse el frente en el Dombass, ya muchos ucranianos ha vuelto a su país (aunque no a sus casas, muchos son hoy desplazados internos). Aún queda un millón y medio de refugiados en Polonia.
La Iglesia Católica en Polonia considera que por sus instituciones -sobre todo por Cáritas- han pasado en el último año más de 2 millones de ucranianos.
Medir la ayuda a los ucranianos de una iglesia grande como la polaca no es fácil, pero el digital católico Ekai.pl lo intenta con cifras y ejemplos en un reportaje firmado por María Czerska.
Por las Cáritas polacas pasaron más de 2 millones.
Según el presidente de los obispos polacos, Stanislaw Gadecki, Cáritas Polonia y las Cáritas diocesanas ayudaron de diversas formas a más de 2 millones de refugiados, con:
– alojamiento y sustento,
– paquetes de alimentos,
– ayuda en especie, dinero, objetos,
– orientación para el asilo en Polonia.
Esta ayuda de Cáritas a ucranianos llegados a Polonia equivaldría a 337 millones de eslotis (71.3 millones de euros). Es una cantidad gigantesca y el mayor esfuerzo de Cáritas en la historia de Polonia. Sólo el primer mes de guerra, Cáritas Polonia recaudó de donativos de fieles y personas alarmadas 17 millones de euros.
Para comparar, Cáritas en España recaudó a lo largo de un año 20 millones de euros para apoyar a los ucranianos, de los que envió 5 ya a programas en Ucrania. La diferencia de Polonia con España es que Polonia ha recibido a esos 9 millones (y aún mantiene 1.5) mientras que por España han pasado 160,000 ucranianos.
Cáritas Polonia movilizó unos 31,000 voluntarios, incluyendo 1,300 que colocó en las fronteras para orientar a refugiados. Sus 32 centros para migrantes ayudaron a muchos miles a tramitar documentación y ayudas.
Además, Cáritas Polonia envió ayuda humanitaria a Ucrania por valor de 42 millones de euros. Se calcula que a lo largo de 2022 Cáritas envió unos mil camiones cargados de ayuda.
El mensaje de Gadecki al Patriarca Kirill
La Iglesia polaca desde el primer día aseguró su oración y apoyo a los ucranianos. En una carta sin precedentes, el 3 de marzo de 2022, Gadecki, como presidente de los obispos polacos, pidió públicamente al Patriarca Kirill, de la Iglesia Ortodoxa Rusa, que hiciera un llamamiento a Putin para que retirara las tropas rusas de Ucrania. Kirill no hizo nada similar en todo este año.
A finales de marzo, Gadecki recibió al Patriarca Ecuménico de Constantinopla, Bartolomé, para asegurar su colaboración también con redes ortodoxas. Después, en mayo, Gadecki y otros obispos polacos visitaron Leópolis, Kiev, Bucha e Irpin, escenarios de batallas y masacres.
Los ucranianos de rito latino son pocos, unos 400,000, y buena parte de ellos son étnicamente polacos y descendientes de polacos. Polonia tiene en Ucrania 253 sacerdotes, incluyendo 4 obispos de rito latino. También aporta a Ucrania 22 religiosos y 126 religiosas. Todos han ayudado a canalizar ayudas que desde Polonia y toda Europa han llegado a sus refugios y asilos en parroquias y monasterios.
El obispo de Lodz (Polonia) prepara uno de los 83,000 paquetes de ayuda para familias que la Iglesia polaca hizo llegar a Ucrania.
Un sistema peculiar de ayuda en el que colaboraron católicos de todo tipo (diócesis, familias, colegios, congregaciones) fueron los “Paquetes para Ucrania“. Se pedía a familias, parroquias, asociaciones que rellenaran cajas con materiales de ayuda (comida, objetos de higiene, etc…) y los entregaran en puntos de recogida para enviar en esos camiones. Cada paquete debía llegar a ayudar a otra familia. Las Benedictinas del Sacramento de Varsovia se organizaron para rellenar más de 100 de estos paquetes.
En total, se han enviado 83,000 paquetes a Ucrania, por valor de 6 millones de euros.
Las órdenes religiosas
No toda la generosidad de los católicos polacos se canalizó a través de Cáritas. Según estimaciones de las órdenes religiosas polacas, ellas aportaron a los afectados de la guerra ayuda por valor de 3.4 millones de euros (16 millones de eslotis).
También fue común que monjes de congregaciones activas, sanitarias, educativas y sus ONGs relacionadas organizaran furgonetas cargadas de ayuda en especie (mantas, comida, generadores, ropa de invierno).
Con los donativos de los peregrinos al santuario de la Virgen Negra de Jasna Góra, los monjes paulinos compraron 125 generadores eléctricos que enviaron a Polonia. Las congregaciones masculinas polacas calculan que así hicieron llegar a Ucrania ayuda por valor de 2,7 millones de euros. En colaboración con Orange Polonia, los religiosos masculinos repartieron 3,000 tarjetas telefónicas para refugiados.
Voluntarios polacos reparten los paquetes de ayuda en Ucrania.
Los Caballeros de Colón y los de Malta
Caballeros de Colón, asociación católica masculina de laicos, que cuenta con unos 7,000 miembros y 160 sedes en Polonia, hizo llegar a Ucrania 42 camiones llenos de ayuda a lo largo del año, por un valor calculado de casi 3 millones de euros (14 millones de eslotis).
Una tienda de acogida de Caballeros de Colón polacos en la frontera ucraniana.
Los miembros y sedes polacas de los Caballeros de Malta se organizaron sedes logísticas y médicas en Polonia, y también muchos transportes para desplazados y refugiados. Con el apoyo de las organizaciones internacionales de la Orden de Malta han dedicado unos 21 millones de euros a las víctimas de la guerra, tanto en Polonia como en Ucrania.
Abrir parroquias… y hasta monasterios contemplativos
Según el obispo Krzysztof Zadarko, responsable de Migraciones, no hubo parroquia en Polonia que no ayudara a los refugiados. Polonia tiene unas 10,000 parroquias. (España, con una población un poco mayor, 22000, pero muchas son rurales y muy pequeñas).
Con 9 millones de ucranianos en el país, la Iglesia abrió sus seminarios, residencias, casas de retiros y convivencias y, por supuesto, muchas casas de los fieles. Varios obispos colocaron familias refugiadas en su propia casa, como es el caso del arzobispo Marek Jedraszewski, en Cracovia, o el obispo Andrzej Jez, en Tarnow.
En la hospedería del santuario de Jasna Góra llegó a haber 100 refugiados en cierto momento, y aún siguen allí varias docenas, incluyendo niños. A 31 de diciembre, las congregaciones religiosas masculinas seguían alojando en sus centros 1,600 refugiados ucranianos, sobre todo madres con hijos y personas discapacitadas, dependientes y mayores.
El informe establece además que 37 monasterios contemplativos abrieron sus puertas para alojar refugiados durante varios meses. Las 7 monjas benedictinas de Staniatki alojaron a 480 refugiados durante una temporada. Las benedictinas de Jarosław acogieron a 80 personas durante 6 meses. A veces, pero pocas, los refugiados eran religiosos: las monjas carmelitas de Járkov y Kiev fueron acogidas en Polonia por las Hermanas Josefitas y los jesuitas de Czestochowa.
En general, a inicios de 2023 seguían alojados en centros de congregaciones y de Cáritas unos 5,000 refugiados. Aún quedan 41 personas en 7 monasterios contemplativos.
Religiosas en su casa de Przemysl (Polonia) con niños refugiados y almacenando materiales de ayuda.
Polonia: trampolín de la ayuda internacional
A partir de cierto punto, es difícil medir toda la ayuda y distinguir cuál es puramente polaca y cuál es internacional. Por ejemplo, toda la ayuda de entidades benéficas benedictinas del mundo, organizada en la Comunion Benedictina Internacional, llega a Ucrania y a Polonia canalizada por las Benedictinas del Sacramento en Varsovia, que a su vez lo distribuyen a través de conventos benedictinos. Un grupo local puede ser así canal para ayuda que llega de muchos países.
En los últimos 4 meses, a medida que muchos refugiados han vuelto a Ucrania, muchas ayudas católicas que llegaban de Occidente a Polonia han ido reduciéndose, porque ahora se entregan directamente a Ucrania. Pero aún en muchos casos Polonia, por su cercanía y su año de experiencia intensa, sigue siendo un núcleo logístico, un paso previo, para la ayuda que finalmente llega a Ucrania.
El esfuerzo de los católicos de Europa del Este
Con motivo del aniversario de la guerra, este viernes se han difundido datos sobre el esfuerzo de las Cáritas de Europa del Este.
Hay que tener en cuenta las diferencias entre países: Polonia, con 39 millones de habitantes, casi todos católicos, tiene unas Cáritas potentes. En cambio, Rumania es pobre, Bulgaria es pobre y pequeña, Moldavia es el país más pobre de Europa, y los tres países tienen pocos católicos (son de mayoría ortodoxa).
Es distinto el caso de Hungría (9 millones de habitantes) y Eslovaquia (5 millones), dos países de tradición católica, no especialmente pobres. República Checa no es pobre, pero de sus 10 millones de habitantes sólo 1 es católico.
Las Cáritas de estos países juntos -grandes y pequeñas- atendieron a 5.3 millones de personas golpeadas por la guerra: 3 millones ayudadas en Ucrania misma, 2 millones en Polonia, 300,000 en los otros países de Europa Oriental.
La pequeña Cáritas Rumania aún mantiene 6 centros de servicios sociales para refugiados de Ucrania en Bucarest y otras cinco ciudades. Allí atendieron a miles de personas:
– unas 11,900 personas han recibido alimentos y artículos no alimentarios;
– 2,700 han recibido productos de higiene;
– 2,600 han encontrado refugio;
– 2,500 han recibido servicios de protección; y 537 beneficiarios han recibido servicios de educación.
Un voluntario de Cáritas Moldavia acoge refugiados ucranianos, colaborando con Naciones Unidas para los Refugiados; Moldavia es el país más pobre de Europa y casi no tiene católicos.
Caritas Moldavia operó desde la capital, Chisinau, y sus alrededores, donde muchos refugiados encontraron refugio. Apenas hay 20,000 católicos en toda Moldavia. Su Cáritas dispensó:
– servicios de protección a 135,000 personas;
– 34,300 recibieron alimentos y ropa;
– 22,600 recibieron asistencia sanitaria y psicosocial;
– 10,900 recibieron refugio;
– 2,700 recibieron artículos de higiene.
Cáritas en la República Checa proporcionó:
– protección a unas 9,000 personas;
– educación a casi 1,000 estudiantes;
– asistencia sanitaria a 1,200 personas.
Cáritas en Eslovaquia, país católico fronterizo con Ucrania, aportó:
– protección a 3,500 personas;
– más de 66,000 comidas;
– educación a casi 8000 estudiantes.
Cáritas Bulgaria, país donde apenas viven unos 50,000 católicos, a través de sus servicios parroquiales, ofreció:
– servicios de protección a 13,700 refugiados de Ucrania;
– asistencia sanitaria a 1,350;
– alojamiento a 870;
– servicios educativos a 670 estudiantes.
En Ucrania misma, las dos Cáritas del país -Caritas Ucrania, de rito griego, y Caritas-Spes, de rito latino- atendieron a unos 3 millones de personas (paquetes de alimentos, alojamiento para 637,000 refugios; atención sanitaria y psicosocial a 192,000, dinero en efectivo para más de 100,000…). Para ello, lograron animar a 5,000 voluntarios nuevos en sus acciones.
A finales de enero, el presidente de Cáritas Europea, Michael Landau, canónigo en Viena, visitó Ucrania y explicó que las Cáritas de Europa han hecho llegar ya 20 millones de euros a la red caritativa católica en Ucrania.

Mensaje al inicio de la Cuaresma

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Cardenal Juan Luis Cipriani reaparece

Emitió un mensaje religioso el miércoles de ceniza.

Por Gustavo Calderón– Diario EXPRESO.
El cardenal Juan Luis Cipriani reapareció públicamente en un video difundido en su canal de YouTube con motivo del Miércoles de Ceniza. 
A más de un mes de conocerse una acusación en su contra por abuso sexual, el prelado evitó referirse directamente al caso, pero enfatizó en su mensaje la importancia de dejar de lado “los odios, críticas, mentiras y calumnias”.
Durante su discurso, el cardenal Juan Luis Cipriani explicó el significado de la festividad religiosa y destacó la necesidad de prepararse espiritualmente para la Semana Santa.
La Iglesia está celebrando el día de Miércoles de Ceniza. Son días preparatorios para vivir esos 40 días de Cuaresma. ¿Qué quiere decir esto? Quiere decir que el Señor nos invita a todos a que estos días nos preparemos para la gran fiesta”, expresó. También recordó que las cenizas simbolizan la fragilidad humana al decir: “¡Cómo nos ayuda saber que somos frágiles!”.
A diferencia de sus anteriores apariciones públicas, Juan Luis Cipriani no utilizó vestimenta cardenalicia ni mostró símbolos religiosos en la grabación. Esta decisión estaría relacionada con la restricción impuesta por el papa Francisco, quien le prohibió ejercer funciones eclesiásticas tras recibir la denuncia de una persona que lo acusa de abuso sexual cuando era menor de edad en 1983.
El cardenal reforzó su llamado a la penitencia durante la Cuaresma e instó a los fieles a mejorar su comportamiento. “Son días de penitencia, de dejar de lado odios, críticas, mentiras, calumnias, procurar estar de buen humor, tratar bien a tus hijos y padres”, afirmó.
Al concluir su mensaje, Juan Luis Cipriani expresó su cercanía con la comunidad religiosa. “Qué bonita es la Iglesia, qué bonito es Jesús y la madre de dios, la Virgen María, que siempre está con nosotros. Con estas palabras quiero meterme en sus hogares con cariño, con la confianza que siempre he tenido y que hoy, desde aquí, les quiero enviar mi bendición para todos”, dijo.
Mientras sus seguidores defienden su inocencia y califican la acusación como una calumnia, el prelado mantiene silencio sobre el proceso en su contra, aunque sus declaraciones incluyeron términos similares a los utilizados por sus defensores.

25 santos canonizados

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Los santos son como estrellas en el firmamento que iluminan y guían nuestra vida cristiana. Durante la historia han inspirado el camino de la Iglesia y nos siguen fortaleciendo con su testimonio. Desde los primeros siglos de la Iglesia se han reconocido las virtudes y el profundo amor con el que han vivido los santos.
En este artículo queremos reconocer a los santos canonizados desde el 2000 hasta el 2025. Han sido muchos más, pero reseñamos algunos de los más conocidos:

2000

María Faustina Kowalska:

Sor Faustina, fue una religiosa de la orden de las Hermanas de Nuestra Señora de la Misericordia y mística católica polaca. Jesús se le apareció durante muchos años y sus diálogos inspiraron la devoción a la Divina Misericordia. Fue canonizada el 30 de abril.

Josefina Bakhita:

Fue una religiosa sudanesa nacionalizada italiana. En su niñez fue vendida como esclava. Mientras era la niñera de una familia italiana en Venecia, Bakhita se encontró por primera vez con el cristianismo junto a las hermanas canossianas, se convirtió y se unió esta congregación. Fue canonizada el 1 de octubre y se le nombró patrona de Sudán.

2002

Pío de Pietrelcina:

El Padre Pío, famoso por sus dones místicos, su amor a los pobres y sus estigmas, fue un sacerdote franciscano capuchino italiano. Su canonización tuvo lugar el 16 de junio en la Plaza de San Pedro en Roma.

Juan Diego Cuauhtlatoatzin:

Este humilde indígena tuvo la gracia de presenciar la aparición de la Virgen de Guadalupe en el cerro de Tepeyac, México en 1531. Juan Diego es el primer santo indígena de América y fue canonizado el 31 de julio en Ciudad de México.

Josemaría Escrivá de Balaguer:

Es un sacerdote español, fundador del Opus Dei. Se le conoció por su gran amor a Dios y por la difusión de la santidad como una tarea de todos. Fue canonizado en la Ciudad del Vaticano el 6 de octubre.

2004

Gianna Beretta Molla:

Esta médica pediatra y laica italiana falleció prematuramente de un cáncer uterino, prefiriendo salvar la vida de su hija, aún no nacida, antes que la suya. Su canonización se llevó a cabo el 16 de mayo. Es la patrona de las mujeres embarazadas y de las mujeres enfermas de cáncer uterino y mamario.

2005

Alberto Hurtado Cruchaga:

El Padre Hurtado, como se le conoce, fue un sacerdote jesuita chileno que dedicó su vida a la los pobres y necesitados. Su canonización se realizó el 23 de octubre, cuando se convirtió en el segundo chileno —tras santa Teresa de Los Andes— en ser elevado a los altares. Su fiesta se celebra el 18 de agosto.

2008

Narcisa de Jesús Martillo Morán:

Fue una joven ecuatoriana laica que dedicó su vida a la evangelización de jóvenes y niños en Guayaquil, Ecuador y en Lima, Perú. Canonizada por el Papa Benedicto XVI el 12 de octubre se ha convertido en un modelo de amor a la Eucaristía especialmente para las mujeres de América Latina.

2009

Damián de Veuster:

Sacerdote misionero belga de la Congregación de los Sagrados Corazones que dedicó su vida al cuidado de los leprosos de la isla de Molokai, Hawái. Fue canonizado el 11 de octubre. Es el patrono de los enfermos de SIDA, de los marginados y del estado de Hawái.

Rafael Arnáiz Barón:

Fue un monje trapense español, considerado uno de los grandes místicos del siglo XX. Murió de un coma diabético a la edad de 27 años. También fue canonizado​ el 11 de octubre.

2010

Mary MacKillop:

Junto con el sacerdote Julian Tenison Woods fue fundadora de las Hermanas de San José del Sagrado Corazón de Jesús. Esta joven religiosa se dedicó a la educación de los pobres y es la primera santa australiana. Fue canonizada el 17 de octubre.

2012

Hildegarda de Bingen:

Reconocida por muchos expertos como la madre de la historia natural y una de las figuras más influyentes y fascinantes de la baja Edad Media, esta abadesa benedictina del Sacro Imperio Romano Germánico, fue canonizada por el Papa Benedicto XVI el 10 de mayo.

Kateri Tekakwitha:

Fue una laica católica indígena, hija de un jefe mohawk y de una india algonquina cristiana. Nació en Ossernenon, lo que hoy es Auriesville, Nueva York. Su nombre indígena era Tekakwitha (que en iroqués significa «la que tropieza»), pero fue bautizada con el nombre de Kateri. Se caracterizó por su piedad, amor a la Eucaristía y por su incansable vida penitente en favor de su pueblo. Fue canonizada el 21 de octubre.

2013

Laura Montoya Upegui:

Es una santa colombiana, educadora, escritora, pionera de su tiempo y misionera fundadora de la Congregación de las Misioneras de María Inmaculada y de Santa Catalina de Siena. Fue canonizada el 12 de mayo por el Papa Francisco en la Plaza de San Pedro.

2014

Juan XXIII:

Angelo Giuseppe Roncalli, fue conocido como el “Papa buono”, convocó y participó en el Concilio Vaticano II y se destacó por sus esfuerzos por la paz, por la defensa de la dignidad del ser humano y la fraternidad. Fue canonizado el 27 de abril en el Vaticano.

Juan Pablo II:

Se convirtió en el primer Papa polaco de la historia a la edad de 58 años. Con uno de los pontificados más largos, influyó en la integración pacifica de Europa y destacó en su empeño en pro de los derechos humanos. Fue canonizado junto a Juan XXIII el 27 de abril.

2015

Luis Martín y María Celia Guérin:

Los padres de Santa Teresita fueron canonizados el 18 de octubre convirtiéndose en el primer matrimonio de la historia en ser declarado santo en la misma fecha.

2016

Madre Teresa de Calcuta:

La Madre Teresa nació en Albania y fue la fundadora de las Misioneras de la Caridad. Toda su vida fue entregada como sacrificio de amor hacia los más necesitados y rechazados, destacando su labor, no solo en la India, sino en otros lugares del mundo. Su canonización fue el 4 de septiembre.

José Sánchez del Río:

Este adolescente de 14 años de edad, fue procesado, torturado y ejecutado por oficiales del gobierno, durante la Guerra Cristera en México. Le desollaron las plantas de los pies y lo obligaron a caminar descalzo por la calle, para luego ser ejecutado de un disparo en la cabeza. Murió gritando: “Viva Cristo Rey y la Virgen de Guadalupe“. Fue canonizado el 16 de octubre.

José Gabriel Brochero:

Este sacerdote argentino, llamado popularmente el “cura gaucho”, destacó por su entrega en la asistencia a los enfermos y moribundos de la epidemia de cólera que azotó a la ciudad de Córdoba y por su labor de evangelización en varias ciudades esta región. También fue canonizado el 16 de octubre.

2017

Francisco y Jacinta Marto:

Los pastorcitos de Fátima fueron canonizados por el Papa Francisco, el 13 de mayo durante su visita al Santuario de Fátima por la celebración del centenario de las apariciones.

2018

Pablo VI:

Sucediendo a Juan XXIII, decidió continuar con el Concilio Vaticano II. Asimismo, fomentó las relaciones ecuménicas con las iglesias ortodoxas, anglicanas y protestantes, dando lugar a muchos acuerdos históricos. Fue canonizado el 14 de octubre.

2019

John Henry Newman:

Fue un presbítero anglicano convertido al catolicismo en 1845, más tarde elevado a la dignidad de Cardenal por el Papa León XIII. Escribió numerosos libros y es reconocido por ello. Fue canonizado el 13 de octubre.

2022

Tito Brandsma:

Sacerdote carmelita y profesor de filosofía neerlandés conocido por su vehemente oposición a la ideología nazi desde antes de la Segunda Guerra Mundial. Fue detenido en 1942 y trasladado a Dachau, donde murió, después de haber sido prisionero en Scheveningen, Amersfoort y Cléveris. Falleció por la inyección letal y fue canonizado el 22 de mayo.

Carlos de Foucauld:

Místico contemplativo, referente contemporáneo de la llamada «espiritualidad del desierto». Militar en Argelia, explorador y geógrafo en Marruecos, y más tarde, trapense y sacerdote en el Sahara argelino, donde pasó los últimos quince años de su vida. Su canonización fue el 15 de mayo.
Ya terminó la lista de los 25 santos de este siglo, pero les dejamos dos canonizaciones que tendrán lugar este año con motivo del Jubileo:

2025

Carlo Acutis:

Conocido por ser el “influencer de Dios”, se ha ganado el corazón de todos. La Santa Sede ha anunciado que su canonización se realizará el 27 de abril durante el Jubileo de los adolescentes en la basílica de San Pedro en Roma.

Pier Giorgio Frassati:

Este joven laico dominico italiano y miembro de la Acción Católica, es conocido por su alegría y espíritu de aventura, escaló los Alpes y el Valle de Aosta. Es el patrono de los montañeros y será canonizado durante el Jubileo de los jóvenes del 28 de julio al 3 de agosto en Roma.
Fuente: Churchpop.com

Cardenal O’Malley sobre el Papa Francisco

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Por Michael Sean Winters- National Catholic Reporter.
El cardenal Sean O’Malley pronunció una conferencia, parte de la  serie de conferencias Bergoglio, en la Universidad del Sagrado Corazón el 26 de febrero ante una multitud desbordante de estudiantes y profesores. Dada su estrecha colaboración con el papa Francisco en los 12 años de su papado (incluidos 11 como uno de los nueve cardenales que el papa convocó con frecuencia como consejo de asesores, el C9), la conferencia de O’Malley ofreció perspectivas únicas sobre las fuentes espirituales de las que se ha inspirado el papa, específicamente las formas en que encarna tanto la tradición franciscana como la ignaciana.
Tenemos un Papa que desafía todas las categorías y parece haber fusionado al jesuita y al franciscano en uno solo“, dijo O’Malley. “Pero creo que el Papa Francisco es el jesuita ignaciano por excelencia, y esa es la clave hermenéutica para comprenderlo“.
O’Malley recordó que durante su convalecencia de las heridas sufridas en la batalla, Ignacio pasó mucho tiempo leyendo. “Como no había libros de caballerías como el Quijote y a Ignacio le encantaba leer, le dieron al paciente la Vida de Cristo de Ludolfo de Sajonia  y un florilegio de las vidas de los santos. Después de devorar los libros, el comentario de Ignacio fue: ‘Quiero ser un santo como San Francisco’“. Por eso, cuando los cardenales eligieron al cardenal Jorge Mario Bergoglio en 2013, no fue del todo sorprendente que tomara el nombre de Francisco. “Creo que fue un acto muy deliberado y una clara señal de los ideales que inspirarían su pontificado“, dijo O’Malley.
Esta influencia franciscana se hizo evidente de diversas maneras. Dos de las encíclicas del Papa Francisco comenzaron con palabras de San Francisco: Laudato Si’ y Fratelli Tutti.
“El Papa Francisco, como San Francisco, es un poeta y un soñador. Alguien que es capaz de hablar con gestos”, observó O’Malley. Recordó una de las primeras visitas del Papa Francisco fuera de Roma a Asís, un viaje en el que O’Malley y los otros cardenales del C9 lo acompañaron. La peregrinación no comenzó en una iglesia, sino en el hospital seráfico. “Recuerdo haber pensado en qué hermosa manera de comenzar esta peregrinación siguiendo los pasos de San Francisco, abrazando primero a la humanidad sufriente. El Santo Padre hizo una reflexión conmovedora en su homilía y luego se acercó y abrazó a los niños, a sus cuidadores y a sus padres”.
En uno de los pasajes más importantes de la charla, O’Malley recordó la historia del despertar espiritual de Bergoglio en la fiesta de San Mateo y el hecho de que su cuadro favorito es “La vocación de Mateo” de Caravaggio, que se encuentra en la iglesia de San Luigi dei Francesi en Roma. El cuadro muestra a Jesús señalando al recaudador de impuestos y el Papa ha dicho que “cuando mira ese cuadro siente que Jesús le está señalando a él”.
“El Santo Padre ve la moral en el contexto de un encuentro con Cristo que está ‘provocado por la misericordia’; ‘el lugar privilegiado del encuentro es la caricia de la misericordia de Jesucristo sobre nuestros pecados, y así nace una nueva moral, una correspondencia a la misericordia'”, dijo el cardenal. “Él ve esta moral como una ‘revolución’; no es ‘un esfuerzo titánico de la voluntad’, sino simplemente una respuesta a una misericordia sorprendente, imprevisible e ‘injusta’. La moral no es un ‘no caer nunca’, sino un ‘volverse a levantar siempre'”.
He aquí la respuesta a los críticos de Francisco que lo acusan de diluir o sembrar confusión sobre la moral cristiana. El Papa sitúa la moral en el contexto específico del anuncio de la misericordia de Cristo.
O’Malley, doctor en literatura española y portuguesa, llenó su charla de referencias literarias y, como cinéfilo, también se refirió a la cultura pop. Entre sus referencias se encontraban el importante documento de Aparecida de los obispos latinoamericanos de 2007, el estudio de Christian Smith y Melissa Denton de 2005 sobre la vida espiritual y religiosa de los adolescentes estadounidenses, y muchas otras fuentes, todas reunidas para explicar este fascinante pontificado.
La pasión del cardenal por predicar la buena noticia con humor y accesibilidad se hizo patente. Su charla seguramente provocó algunas conversaciones entre los estudiantes, pero también me pregunto si inspiró algunas vocaciones. No me sorprendería.
La conferencia se había planeado hace meses, pero adquirió un significado especial en un momento en que el mundo entero reza por la recuperación del Santo Padre. O’Malley comenzó su conferencia dirigiendo a la sala en el Ave María por la salud del Papa. Y qué gran oportunidad para los estudiantes, al pensar en este Papa, para algunos, el único que recuerdan, de haber escuchado a un hombre que lo conoce bien y que ha trabajado más de cerca con él que cualquier otro estadounidense.

Cada árbol se reconoce por su fruto

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Evangelio según San Lucas 6,39-45.
Jesús hizo a sus discípulos esta comparación: “¿Puede un ciego guiar a otro ciego? ¿No caerán los dos en un pozo? El discípulo no es superior al maestro; cuando el discípulo llegue a ser perfecto, será como su maestro.
¿Por qué miras la paja que hay en el ojo de tu hermano y no ves la viga que está en el tuyo?
¿Cómo puedes decir a tu hermano: ‘Hermano, deja que te saque la paja de tu ojo’, tú, que no ves la viga que tienes en el tuyo? ¡Hipócrita!, saca primero la viga de tu ojo, y entonces verás claro para sacar la paja del ojo de tu hermano“.
No hay árbol bueno que dé frutos malos, ni árbol malo que dé frutos buenos: cada árbol se reconoce por su fruto. No se recogen higos de los espinos ni se cosechan uvas de las zarzas.
El hombre bueno saca el bien del tesoro de bondad que tiene en su corazón. El malo saca el mal de su maldad, porque de la abundancia del corazón habla la boca.

Homilía del Padre Paul Voisin CR de la Congregación de la Resurrección:

Hay una historia de la Edad Media sobre un hombre que estaba refinando oro en una olla calentada al fuego. Un niño pequeño pasó por allí y, curioso, le preguntó qué estaba haciendo. Él dijo que estaba quitando las impurezas que subían a la superficie mientras el mineral se derretía. El niño preguntó: “¿Cómo sabrás que has terminado?”. El hombre respondió: “Cuando pueda ver mi rostro perfectamente reflejado en el oro”.*
Pensé en esta historia cuando leí por primera vez el evangelio (Lucas 6:39-45), porque como pueblo de Dios estamos llamados a “refinarnos”. Así como el hombre juzgó que el proceso de refinación del oro estaba completo, también Jesús quiere verse “reflejado” en nosotros de una manera nueva y más profunda. Nuestro evangelio nos desafía a este proceso de purificación.
En nuestra Primera Lectura del Libro del Sirácida (27,4-7) se nos presentan otras imágenes (como el fuego del refinador), que nos hablan de purificación: el tamiz que separa lo bueno de lo malo, y el horno cuyo calor transforma la cerámica. Esto reconoce el proceso de purificación que es parte de la fidelidad a la alianza. La imagen del árbol que da fruto también es significativa, ya que se convierte en la verdadera evaluación de la persona: sus palabras y acciones.
En nuestra Segunda Lectura a los Corintios, san Pablo (1 Cor 15,54-58) proclama la victoria sobre el pecado y la muerte. Al hacer la voluntad de Dios, en unión con Cristo, participamos de su vida. Qué palabras alentadoras, especialmente cuando tratamos de purificarnos para ser más fieles a Dios.
Para cada uno de nosotros, este llamado a la purificación será único, ya que el mal, la tentación y el pecado que enfrentamos son únicos para cada uno de nosotros. El proceso no es fácil. Siguiendo con la imagen de la refinación, Isaías (48:10) la llama el “horno de la aflicción”, y Zacarías (13:9) dice que seremos “probados”, pero el resultado, según Malaquías (3:3), “será para ofrecer el sacrificio debido al Señor”. A pesar del dolor en el proceso, hay “fruto” que se puede obtener.
De todas las imágenes utilizadas en las lecturas, la de la viga y la astilla me llamó más la atención. En nuestro mundo actual nos resulta muy fácil juzgar a los demás. La imagen de la viga y la astilla reflejan nuestra tentación humana de señalar con el dedo a los demás y exigirles lo que nosotros mismos no hemos logrado. La imagen del árbol que da fruto también es significativa, ya que el fruto que damos en nuestra vida diaria refleja lo que hay en nuestro corazón. Jesús subraya nuestra elección en esto, sacando del “almacén de bondad” o del “almacén de maldad”. Una elección nos lleva a frutos sabrosos, higos o uvas, mientras que la otra nos lleva a espinas y zarzas. Con la gracia de Dios no hay duda de qué elección debemos hacer: el camino de la comprensión, no el del juicio; y el camino del perdón, no el de la condena. Una nos abre a mirarnos a nosotros mismos honestamente, a reconocer nuestra debilidad y a avanzar hacia una nueva forma de pensar, sentir, hablar y actuar. El otro nos cierra, nos pone a la defensiva y nos niega aquello que en nuestro “corazón” sabemos que es verdad. Con la ayuda de Dios, de la que estamos seguros, podemos ser transformados. Él es nuestro “maestro” y nosotros somos sus “discípulos”. La imagen clásica del discípulo es la de alguien que está sentado a los pies del maestro, viviendo de cada palabra que sale de la boca del maestro. El discípulo aprende una disciplina (de la misma raíz) para ser como el maestro: su manera de pensar, sentir, hablar y actuar. El discípulo se va pareciendo cada vez más al maestro. Entonces, como en mi historia, cuando seamos cada vez más a la imagen de Cristo, seremos ese oro que refleja el rostro de Dios.
En nuestra “ceguera”, podemos fácilmente llevar a otros por el camino equivocado. Especialmente si la gente sabe que tenemos una fe viva y que tomamos en serio nuestra relación con Dios, tanto más nos buscarán para que les mostremos el camino. Hay un viejo dicho que dice que “se pueden atraer más moscas con azúcar que con vinagre”. Cuando corregimos con compasión y comprensión, la persona puede abrirse a nosotros. Pero debemos darle esperanza de un cambio, de una transformación. Si se siente juzgada y condenada, solo rechazará sus palabras y se defenderá, alejándose aún más de un cambio, en lugar de continuar en el proceso de “refinación”.
Reflejar el rostro de Dios, como el rostro del refinador en el oro, es nuestro objetivo. Damos testimonio a los demás más de lo que imaginamos. A veces podemos estar bien preparados, eligiendo nuestras palabras con cuidado y planificando nuestras acciones que serán un signo para los demás de nuestra vida en Cristo. Pero otras veces, muchas veces, simplemente estamos “siendo nosotros mismos” y siendo espontáneos al responder a otra persona, o a una situación o evento. Es entonces cuando se revelan nuestros verdaderos colores, no en la declaración o estrategia preparada, sino en palabras y acciones sinceras que fluyen del corazón.
Al mismo tiempo que podemos considerar las lecturas de este fin de semana como un desafío difícil, también debemos tener confianza y aliento en que Dios está con nosotros en el proceso de refinación. Su gracia es nuestra, y su victoria sobre el pecado y la muerte nos abre un nuevo futuro. Cooperando con su gracia seremos fielmente y con éxito “refinados” y transformados, y en todo lo que digamos y hagamos reflejaremos el rostro de Dios.
*Este relato introductorio está tomado de Stories for All Seasons de Gerard Fuller OMI. Twenty-Third Publications, Dublín (Irlanda), 1996. Página 115.

Cardenal Carlos Castillo, arzobispo de Lima, presentó su renuncia al cumplir 75 años

Por  Martín Villacís– Diario EXPRESO.
Este acto se enmarca en el protocolo establecido por el Código de Derecho Canónico, que estipula que los obispos deben ofrecer su dimisión al alcanzar cierta edad, con el fin de asegurar que el liderazgo pastoral permanezca en manos de quienes puedan desempeñar plenamente sus responsabilidades.
En este escenario, la decisión sobre la aceptación de la renuncia del cardenal Castillo y el nombramiento de su sucesor serán determinantes para el rumbo de la Iglesia en Lima y en el Perú en general.
La comunidad católica permanece atenta a las decisiones que tome El Vaticano en los próximos días, conscientes de la importancia de un liderazgo pastoral que responda a los desafíos actuales y futuros.
Carlos Castillo, nacido en Lima en 1950, es un teólogo y sacerdote peruano.
Se ordenó en 1984 y desarrolló una amplia carrera académica, incluyendo la enseñanza de teología en la Pontificia Universidad Católica del Perú, donde también ejerció como Gran Canciller.
El 25 de enero de 2019, el papa Francisco lo nombró arzobispo de Lima, sucediendo al cardenal Juan Luis Cipriani.
Este nombramiento ocasionó diversas reacciones, especialmente debido a las posturas conservadoras de su predecesor y a las acusaciones de abusos que posteriormente salieron a la luz.
Durante su gestión, Castillo fue una voz crítica frente a diversas situaciones políticas y sociales en el Perú.
La decisión de aceptar o posponer la renuncia recae ahora en el sumo pontífice.
No obstante, la salud del papa Francisco, de 88 años, es motivo de preocupación en las últimas semanas.
El pontífice fue hospitalizado el 14 de febrero debido a una neumonía bilateral, lo que produjo debates sobre su capacidad para mantener el ritmo de trabajo necesario y la posibilidad de una eventual renuncia.

Beato Daniel Alejo Brottier

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Doblemente condecorado por su valentía ejerciendo de capellán castrense

Por Jorge López Teulón– ReligionEnLibertad.com
El 28 de febrero, los espiritanos celebran la fiesta del beato Alejo Daniel Brottier, que fue capellán castrense durante los días de la Primera Guerra Mundial. Esta es su ejemplar vida.
Daniel nació en La Ferté-Saint-Cyr (Francia) el 7 de septiembre de 1876, de padres de condición económica modesta que lo educaron cristianamente. Con 14 años entró en el seminario diocesano de Blois, donde continuó los estudios necesarios hasta su ordenación sacerdotal el 22 de septiembre de 1899. El obispo lo envió como profesor al colegio diocesano de Pontlevoy, donde cumplió sus deberes docentes los cursos 1899 y siguientes, hasta que pensó que su verdadera vocación era otra.
Había surgido en su corazón el deseo de entregarse a la gran causa de las misiones y, convencido de que era Dios quien le llamaba, el 24 de septiembre de 1902 entró en el noviciado de la Congregación de San Sulpicio, cuyos miembros eran conocidos popularmente como espiritanos. Hecho el noviciado, pronunció los votos religiosos al año siguiente e, inmediatamente, fue destinado a las misiones del Senegal.
Dio lo mejor de sí en la tarea misional, pero su salud se resintió de manera notable, especialmente debido a las fuertes jaquecas que sentía continuamente. En 1906, los superiores le ordenaron volver a Francia, donde se sometió a tratamiento médico con el que mejoró. De modo que, a comienzos de 1907, volvía a Senegal. En cuanto llegó, le volvieron las migrañas. En vista de ello, lo enviaron definitivamente a Francia, y aquí pensó que podría hacer algo por las misiones senegalesas. Entonces fundó la obra “Recuerdo Africano” y se dedicó con verdadero provecho a recoger fondos para poder construir la catedral de Dakar.
Cuando estalló la Primera Guerra Mundial, el padre Daniel se preguntaba: ¿Qué puedo hacer frente a esta barbarie que arrasa con la salud, la vida y la civilización?, y entendió que la manera más segura de estar cerca de gente necesitada de consuelo y ayuda era hacerse capellán castrense. Como tal, recorrió todos los campos de batalla del corazón de Europa, con una abnegación y un valor admirables que lo harían acreedor, pasada la contienda, de la Legión de Honor y la Cruz de la Guerra. Heridos y moribundos, muchachos asustados, desanimados y perdidos en medio del peligro y la matanza, hallaron en Daniel al amigo, al hermano, al compañero que prestaba auxilio y consuelo.
Terminada la guerra, empezaría para él un nuevo trabajo importante: se le encargaría la Casa de Huérfanos de Auteuil, suburbio de París, que él amplió y llevó adelante por medio de la recogida de limosnas, hasta alcanzar una acogida de cerca de mil quinientos chicos. Lanzó también la Unión Nacional de Excombatientes para su apoyo mutuo y llegó a contar con dos millones de afiliados.
Todos los que le trataban admiraban su fe en la Providencia, su caridad inagotable, su entrega generosa a cualquier trabajo y su enorme vida interior, virtudes que hicieron fructuosa una vida que parecía sin futuro cierto cuando regresó enfermo de África. Era especialmente devoto de santa Teresita del Niño Jesús. Murió el 28 de febrero de 1936 en París. Fue beatificado por san Juan Pablo II el 24 de noviembre de 1984.
El beato Daniel a caballo en una de las imágenes más difundidas
El 30 de septiembre de 2020, víspera de la fiesta de Santa Teresa de Lisieux, se inauguró la nueva tumba del sacerdote de la Congregación del Espíritu Santo, beato Daniel Brottier. Está enterrado en el santuario de Santa Teresa del Niño Jesús de Auteuil, en el distrito XVI de París.