Archivo de la categoría: Debate latinoamericano

Ciencias sociales y económicas

Junta Nacional de Justicia

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¿Mocos por babas?

El Pleno del Congreso aprobó el proyecto de reforma constitucional para fortalecer la composición y funciones del Consejo Nacional de la Magistratura (CNM).
El nuevo texto sustitutorio fue respaldado por 112 a favor, cero en contra y cero abstenciones, tras un debate de más de cinco horas. Previamente, los dictámenes fueron aprobados por las comisiones de Justicia y Constitución del Parlamento.
El texto que se votó en el pleno modifica los artículos 154, 155 y 156 de la Constitución, que se referían netamente al Consejo Nacional de la Magistratura (CNM). Este ahora se llamará Junta Nacional de Justicia.
En el artículo 154, sobre las funciones de la Junta Nacional de Justicia, se establece que este organismo nombre, previo concurso público de méritos y evaluación personal, a los jueces y fiscales de todos los niveles.
La Junta Nacional de Justicia también ratificará, con voto público y motivado, a los jueces y fiscales de todos los niveles cada siete años. Asimismo, ejecuta “conjuntamente con la Academia de la Magistratura la evaluación parcial del desempeño de los jueces y fiscales de todos los niveles cada tres años [y] seis meses”.
“Los no ratificados o destituidos no pueden reingresar al Poder Judicial ni al Ministerio Público”, señala el punto 2 del artículo 154.
En dicho artículo también se indica que la Junta Nacional de Justicia aplica “la sanción de destitución a los jueces de la Corte Suprema y fiscales supremos; y, de oficio o a solicitud de la Corte Suprema o de la Junta de Fiscales Supremos, respectivamente, a los jueces y fiscales de todas las instancias”.
“En el caso de los jueces supremos y fiscales también será posible la aplicación de amonestación o suspensión de hasta ciento veinte días calendario, aplicando criterios de razonabilidad y proporcionalidad”, agrega el punto 3 del artículo 154.
En el artículo 155 se establece que la Junta Nacional de Justicia estará conformada por siete miembros titulares seleccionados por concurso público de méritos y por un período de cinco años. La reelección está prohibida.
El concurso público de méritos está a cargo de una comisión especial conformada por: el defensor del Pueblo (quien la presidirá), el titular del Poder Judicial, el fiscal de la Nación, el presidente del Tribunal Constitucional, el contralor, un rector elegido en votación por los rectores de las universidades públicas licenciadas con más de 50 años de antigüedad, y un rector elegido en votación por los rectores de las universidades privadas licenciadas con más de 50 años de antigüedad.
En el artículo 156, sobre los requisitos para ser miembro de la JNJ, se establece que las personas que postulan deben ser mayores de 45 y menores de 75 años. Asimismo, deben ser abogados que tengan una experiencia profesional no menor de 25 años o que hayan ejercido la cátedra universitaria por no menos de la misma cantidad de años o hayan ejercido la labor de investigador en materia jurídica por no menos de 15 años.
Fuente: Diario El Comercio.

Lula reemplazado por Haddad

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Ciro Gomes

Una encuesta del instituto Datafolha muestra que Haddad fue el candidato que mejoró su intención de voto en relación a la encuesta anterior del 22 de agosto, subiendo del 4% al 9%.
No obstante, eso lo deja detrás de otros tres candidatos: Ciro Gomes del Partido Democrático Laborista (PDT), que pasó del 10% al 13%; Marina Silva, que cayó del 16% al 11% y Geraldo Alckmin del Partido de la Social Democracia (PSDB), que osciló entre el 9% y el 10%.
El sondeo muestra que el candidato de ultraderecha Jair Bolsonaro, del Partido Social Liberal (PSL), mantiene el liderazgo, con el 24% de las intenciones de voto, frente al 22% en el sondeo anterior.
Bolsonaro fue acuchillado durante un acto de campaña en Minas Gerais, y está internado en Sao Paulo. No se sabe aún cuándo será dado de alta.
Fuente: BBC Mundo.

Generación Huallaga SA

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Proyecto Chaglla

Proyecto Chaglla genera millonario perjuicio al Estado

La comisión Lava Jato del Congreso ha identificado irregularidades en la concesión de la Central Hidroeléctrica Chaglla, proyecto que se adjudicaron Odebrecht y otras firmas durante el segundo gobierno de Alan García (2006-2011).
Perú21 accedió a las conclusiones aprobadas por el grupo de trabajo, en las que se señala que los miembros del Consejo Ejecutivo de Proinversión tienen responsabilidad administrativa por la adjudicación del proyecto.
Sin embargo, se indica que, debido al tiempo transcurrido, sus faltas ya prescribieron.
Entre ellos figuran el entonces presidente de Proinversión, Ismael Alberto Benavides Ferreyros, y los demás integrantes Enrique Cornejo Ramírez, Pedro Sánchez Gamarra, Juan Sarmiento Soto (fallecido) y Rafael Quevedo Flores. Cornejo, cabe resaltar, es actual candidato a la Alcaldía de Lima por Democracia Directa.
Se señala, además, que el haber encomendado a Electroperú como “comercializador” del consorcio ha generado un perjuicio económico al Estado por S/317’764,191, entre de 2016 y junio de 2018. Debido a esta disposición de Proinversión, al 2032 –cuando culmine el contrato–, las pérdidas para la entidad llegarían a US$422.8 millones.
El informe preliminar pone en cuestión también el incremento de la inversión declarada para la concesión de la obra, localizada en Huánuco, y el presupuesto que terminó por usarse. De acuerdo a la comisión parlamentaria, la inversión inicial aprobada en 2009 ascendía a casi S/700 millones; en 2011 hubo un reajuste en el contrato que modificó la cifra a S/977 millones; y en 2016 se informó que el monto superó los 1,200 millones de soles.
La titular de la comisión Lava Jato, Rosa Bartra, informó que se aprobarán los informes de los 11 proyectos por los que empresas brasileñas habrían pagado millonarios sobornos.
Empresa de Generación Huallaga es la filial de Odebrecht que estuvo a cargo de la obra.
Fuente: Diario Perú21.

10 lapidarios cuestionamientos

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De Enrique Bernales a la propuesta del Ejecutivo

Foto: El Comercio.

Por Julio Guerrero-Político.pe
1- “El país tiene una ley de transparencia. ¿Quiénes son los asesores del presidente en esta materia? ¿Quién los conoce? ¿De dónde vienen? ¿Qué calificaciones tienen para haber trabajado de una manera tan lamentable estos proyectos que, prácticamente, en su mayor parte, hay que rehacerlos? […] Cuidado que podemos inducir al presidente a que cometa errores de apresuramiento, que hoy le dan popularidad pero que mañana le pueden pasar una factura muy alta en su perjuicio y en perjuicio del país”.
2- “Resulta que los derechos políticos de elección están en el Capítulo I, Artículo 2, Inciso 17, donde se señala claramente que ‘son derechos del ciudadano elegir y ser elegido’. Entonces, esto no puede someterse a referéndum. ¡Hay que buscar otra solución!”
3- “La reforma NO SE PUEDE HACER CONTRA LA CONSTITUCIÓN. De rey a paje nadie puede en un Estado constitucional decir ‘este artículo de la Constitución lo respeto y este no porque no me gusta, o porque no me conviene. Entonces ya es el caos, es el desorden, es el antisistema”.
4- “Aquí el problema fundamental es que el pueblo puede tener muchas sensaciones y percepciones, pero el deber del buen político es educar al pueblo, y enseñarle a respetar la Constitución […] Martín Vizcarra es un buen ingeniero civil; es cierto. Yo lamento que no se haya hecho aconsejar bien, porque no se puede actuar en función del cortoplacismo […] El pueblo puede querer muchas cosas. El día de mañana puede querer que se haga un reférendum para vacar al presidente. Estamos incurriendo en un juego sumamente peligroso”.
5- “No se puede jugar con la palabra referéndum en una democracia representativa, cuando es un instrumento de la democracia directa para el cual hay que estar preparado. El Perú no es Suiza”.
6- “[Hay que] decirle al pueblo que el presidente no tiene capacidad ni iniciativa en materia de referéndum. La tienen directamente las organizaciones populares, en el Artículo 32: en él algunas organizaciones se reúnen y determinan que quieren recoger firmas. Recogen los planillones y si reúnen el 10% (dos millones 400 mil firmas) las presentan ante el Jurado Nacional de Elecciones, y es el JNE el que convoca. Ni el Congreso ni el presidente pueden usurpar el derecho popular de iniciativa de referéndum”.
7- “Y en lo que se refiere al artículo de reformas constitucionales, el presidente tampoco puede presentar un proyecto de referéndum. Lo que sí puede presentar es una iniciativa de reforma de la Constitución total o parcial”.
8- “Reclamo por una cuestión de honestidad ética e intelectual. Yo no puedo decir en público ni en la televisión lo que no enseño en mis clases de Constitución. Tengo que decir exactamente lo que le digo a mis alumnos, porque para eso los estoy formando en Derecho Constitucional”.
9- “Debe irse primero a la reforma de justicia. En segundo lugar, hay que crear leyes electorales para la reforma política que afecta en su conjunto al Poder Legislativo. Entonces, cada uno de estos pasos se meditan, se analizan y consultan; y se busca el consenso. A partir de ello, el país estará enterado de tal modo que efectivamente podrá aceptar la bicameralidad”.
10. “Un par de ejemplos de lo mal hechos que están estos proyectos [de reforma del Ejecutivo]. No sé, por Dios, quién los habrá hecho […]. Aquí tengo a la mano el proyecto de reforma constitucional que prohíbe la reelección inmediata de congresistas. En el Artículo II dice: ‘Modifíquese el Artículo 90 de la Constitución quedando redactado de la siguiente manera: El Poder Legislativo reside en el Congreso de la república, el cual consta de CÁMARA ÚNICA’. Y cuando se presenta el otro proyecto, el de la bicameralidad, ¿qué se dice en el Artículo 90? ‘El Poder Legislativo reside en el Congreso de la República, el cual consta de DOS CÁMARAS: cámara de senadores y cámara de diputados’. ¿En qué quedamos? ¿Es cámara única o bicameral? ¿Así se puede hacer los proyectos y presentarlos, y ser llevados por el propio presidente al Congreso? ¡A mí me llama la atención la ligereza con la que se ha actuado!”
Con un ron Zacapa de vuelta en Lima.

Che expiatorio

El contrato del asesor argentino del Presidente, Maximiliano Aguiar.

El fujimorismo tiene en la mira al argentino Maximiliano Aguiar, asesor de comunicaciones del presidente Martín Vizcarra (CARETAS 2534). Como para encontrarle un golpe de carambola a las reformas que comienzan a debatirse en el Congreso. Para la congresista Úrsula Letona, “el señor Presidente está escuchando mucho a su nuevo asesor” y de allí viene “la confrontación con el Congreso y atentar contra la institucionalidad”. ¿Está en todas Aguiar? Todo indica que va por la comunicación y no la política de fondo.
El 17 de mayo, en su calidad de presidente de la Comisión de Fiscalización y Contraloría, Rolando Reátegui de Fuerza Popular le envió un oficio al primer ministro César Villanueva en el que solicita “un informe detallado sobre el vínculo que el ciudadano argentino tendría con el Estado, qué funciones desempeña y el motivo por el cual asiste a las sesiones de Consejo de Ministros”.
Félix Pino Figueroa, secretario del Consejo de Ministros, respondió que Aguiar solo asistió al Consejo de Ministros del 4 de abril, el primero que presidió Villanueva. Lo hizo, según la explicación, para asistir a la presentación sobre estrategias de comunicación que realizó Mario Cortijo, por entonces secretario encargado de comunicación estratégica y prensa del despacho presidencial.
Aguiar tiene un contrato con la Representación del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) que apoya el proyecto de Comunicaciones para el gobierno. Presta sus servicios como Consultor de Productos y Servicios Externos.
Sus actividades, según su contrato, son bastante amplias:
1. Formular estrategia de comunicaciones gubernamental.
2. Construir el mensaje de gobierno.
3. Asesorar la conformación de los equipos de las áreas de comunicación de Presidencia y secretaría de comunicación social de PCM.
4. Traducir la estrategia a tácticas de prensa escrita, oral y digital.
5. Formular herramientas de investigación y monitoreo.
6. Asesor en la formulación de la nueva marca visual Gobierno.
7. Asesorar en la elaboración del sistema de coordinación comunicacional entre gobierno central, ministerios y OPD.
8. Monitorear las acciones comunicacionales desarrolladas por el Gobierno Peruano.
9. Diseñar campañas y herramientas de comunicación destinadas a cumplir con los objetivos estratégicos.
10. Asesorar el discurso público del Presidente de la República –redacción, corrección y adecuación de discursos a los objetivos comunicacionales.
11. Elaborar los términos de referencia para la realización de entrenamiento y vocería para funcionarios de alto nivel, monitoreo y análisis de desempeño público de ministros.
Fuente: Revista CARETAS.

La migración venezolana

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Venezolanos en Perú

Un problema continental

Por Raquel Gamus-Diario El Nacional.
Unos días más que otros la situación que atravesamos en Venezuela se hace emocionalmente insoportable. Digo emocionalmente sobreentendiendo que todos los que aquí vivimos experimentamos día a día la creciente pérdida de algo que se acerque a una mínima calidad de vida. Son esos días en que uno no quisiera aterrizar en la realidad ni acercarse a las noticias, o asomarse a las redes sociales que invariablemente nos golpean con el caos en que está sumido nuestro país. Uno de esos problemas desoladores es el de la migración masiva de nacionales.
Ya no se trata solo de la desgracia de que los hijos de la clase media y alta hayan migrado en búsqueda de mejor futuro, privando así al país de élites vitales para su desarrollo. Lo que comenzó con esa migración de profesionales se ha ido convirtiendo progresivamente en un fenómeno masivo de todos los sectores sociales y los más pobres tienen que hacerlo en las más hostiles condiciones imaginables.
Según cifras de la Encuesta de Condiciones de Vida (Encovi), más conservadoras que las que se manejan usualmente, es de más de un millón y medio de migrantes, pero casi 80% de la emigración reciente ha salido durante los años 2016 y 2017. Y calculan que en 2018 el número podría rondar los 3.4 millones, lo que la ubicaría en casi 10% de la población total del país, no es poca cosa.
La pérdida de poder adquisitivo por la hiperinflación, la escasez de alimentos y medicinas, la violencia generalizada, la violación a los derechos humanos y en definitiva la falta de oportunidades son algunas de los razones que han causado el desplazamiento forzado de los venezolanos que ha separado un sinnúmero de familias y, lejos de detenerse, amenaza con crecer.
La magnitud de este fenómeno ha llamado la atención de distintos organismos internacionales. En días recientes el Programa Mundial de Alimentos de las Naciones Unidas difundió imágenes sobre el éxodo de venezolanos al calificarlo como el país con mayor migración de América, especialmente hacia el punto fronterizo en Cúcuta en busca de comida y medicinas. Anteriormente el programa de refugiados de Naciones Unidas (Acnur) había alentado a los países del mundo a garantizar protección a los venezolanos que emigren para que tengan acceso a los territorios y los procedimientos para solicitar asilo en condición de refugiados. La Unión Europea ha ofrecido al gobierno de Colombia ayuda económica para recibir a los migrantes venezolanos, y la OEA se ha comprometido a trabajar conjuntamente con Brasil, por citar solo algunos esfuerzos recientes.
Los países fronterizos son los más afectados por la migración; Colombia en primer lugar, luego Brasil. Esto explica las permanentes declaraciones del presidente de Colombia sobre la necesidad de resolver la crisis política de Venezuela como única vía para enfrentar el grave problema que es para su país la presencia de centenares de miles de venezolanos refugiados. La reunión de Temer y Santos para abordar este problema es altamente sintomática de la preocupación de ambos países por su traumado vecino. No olvidemos que son países con una importante problemática social propia.
Lo antes expuesto explica que Venezuela concentre la atención de los distintos organismos multilaterales y regionales, que se complica debido a la rotunda negativa del gobierno de Venezuela de reconocer las dramáticas dimensiones de ese éxodo de millones, encerrado como está en una burbuja de falsedades que impide la búsqueda de soluciones y los lleva a confrontarse con las más variadas organizaciones internacionales.
De esta manera la migración venezolana, sin duda una de las manifestaciones más dolorosas de la devastación nacional, es paradójicamente un componente importante de la presión internacional, regional y muy especialmente de sus países vecinos para una solución de la crisis venezolana y una de las expresiones más evidentes para juzgar el peligro desestabilizador de la dictadura venezolana sobre la región.Un grupo de venezolanos en las afueras de la ciudad ecuatoriana de Tulcán.rn

Ecuador anuncia su salida del ALBA por el éxodo masivo de ciudadanos venezolanos

Por Sara España– Diario El País.
El canciller de Ecuador, José Valencia, anunció que Ecuador se retirará del ALBA como medida de presión para forzar a Venezuela a buscar una solución a los problemas internos que ha provocado un éxodo masivo de venezolanos. “El gobierno de Ecuador está frustrado por la falta de voluntad política del Gobierno de Venezuela para abrir las puertas a una solución democrática a través de un diálogo nacional genuino, sin exclusiones de ningún tipo”, declaró el canciller en una rueda de prensa con los ministros de Salud, Trabajo, Interior e Inclusión Económica y Social en la que se abordó la situación de los miles de venezolanos que han llegado este año a Ecuador.
“Condenamos la situación inhumana con la que el gobierno de Venezuela ha sometido a sus ciudadanos” y calificamos “como irresponsables” sus políticas, declaró por primera vez el secretario general de la presidencia de Ecuador, Eduardo Jurado.
Entre enero y junio, Ecuador ha recibido el doble de ciudadanos de Venezuela que en todo 2017, llegando a casi medio millón de personas. De ellos, 72.000 se han quedado en el país que, hasta ahora, era considerado como un territorio de paso entre quienes migran hacia Perú o Chile. “Es un problema que no puede ser encarado por un país individualmente. Requiere una respuesta de todas las naciones”, añadió el diplomático. Por eso, agradece la confirmación de Brasil y Chile a la cumbre prevista en septiembre para abordar el flujo migratorio y la situación de Venezuela de forma conjunta.
Ecuador forma parte de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América junto con Venezuela, Cuba, Bolivia y Nicaragua, entre otros países de la región, de corte progresista. Pese a su retirada del ALBA, el Gobierno asegura que no integrará otros grupos de estados “que no propicien soluciones constructivas”, según Valencia.
El Gobierno de Lenín Moreno ha mantenido una postura de respeto y no injerencia en la situación venezolana, aunque se distanció del apoyo incondicional que prestaba su antecesor en el cargo, Rafael Correa, al régimen de Nicolás Maduro. Pero la llegada de miles de migrantes al país ha terminado por desgastar al Gobierno nacional que la semana pasada comenzó a exigir solo a los venezolanos que presenten un pasaporte “vigente y válido” para entrar a territorio ecuatoriano.
La medida se adoptó, según el ministro de Interior, Mauro Toscanini, para garantizar la seguridad de los migrantes y del país, debido a que la cédula de identidad venezolana o la tarjeta migratoria andina, con la que se permitía el paso en Migración hasta entonces, no había dado suficientes garantías. Desde entonces, la crispación en torno al flujo migratorio se ha elevado en el país e incluso la Defensoría del Pueblo ha pedido al Gobierno de Ecuador que desista de aplicar esa restricción en la frontera.
Con su eventual salida del ALBA, el Ejecutivo ecuatoriano envía, además, un mensaje al régimen de Nicolás Maduro al que señala directamente por la fuga de venezolanos de su territorio. “La masiva salida es consecuencia de la crisis económica y política de Venezuela y tiene relación directa con las tensiones políticas que afectan a ese país. Las repercusiones son regionales”, remarcó el canciller Valencia, antes de plantear que “solo una estabilidad democrática producirá una estabilidad económica que evite la continuación del éxodo masivo de sus ciudadanos”. Por último, el diplomático señaló que “obrar de otro modo es impulsar a la migración y poner en riesgo derechos humanos básicos como el de la salud, alimentación y educación”.

Argentina dijo SI a la vida

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Argentina: Senado vota por legalización del aborto [EN VIVO]

Senado de Argentina rechaza proyecto para legalizar el aborto

La Cámara de Senadores de Argentina rechazó el proyecto de ley que buscaba legalizar el aborto y echó por tierra una iniciativa ya aprobada por los diputados, en medio de una amplia controversia que dividió por meses al país.
La norma, que tuvo 38 votos en contra y 31 a favor, garantizaba la posibilidad de abortar hasta la semana 14 de gestación dentro del sistema público de salud de manera gratuita, algo que actualmente está permitido solo en casos de violación y de riesgo para la embarazada.
La Cámara de Diputados de Argentina aprobó la norma en junio, con votos de diferentes partidos políticos, pero tras el rechazo del Senado -donde hay un predominio de representantes de provincias con fuerte influencia de la Iglesia Católica- el proyecto perdió validez.
La iniciativa generó división en la sociedad y dentro de los principales partidos políticos de Argentina.
Esto quedó en evidencia, cuando una gran cantidad de manifestantes con pañuelos verdes, que simbolizan la defensa de la legalización del aborto, ocupó las calles de los alrededores del Congreso a pesar de la lluvia. A pocos metros, una multitud con pañuelos celestes pedía al Senado que no aprobara el proyecto.ArgentinaEl debate fue intenso dentro del Congreso de Argentina, donde los críticos de la legalización del aborto dijeron defender la vida humana desde su concepción, por momentos con posturas extremas.
Los impulsores de la norma argumentaban que los abortos clandestinos son la principal causa de mortalidad maternal en Argentina y que las mujeres de bajos recursos son las más expuestas a realizar esos procedimientos en condiciones insalubres.
“El aborto legal, seguro y gratuito es la única forma de terminar con la muerte de más mujeres con embarazos no deseados”, dijo el miércoles en el recinto el senador opositor Pedro Guastavino, de la provincia de Entre Ríos.
En varias ciudades, como Ciudad de México, Lima, Rio de Janeiro y Santiago, grupos a favor de la legalización del aborto se manifestaron frente a representaciones diplomáticas de Argentina.
Dentro de América Latina, solo Cuba y Uruguay permiten a las mujeres decidir la interrupción del embarazo y que el sistema de salud público lo contemple.
Fuente: Agencia de noticias Reuters.

Tolebrio

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Qué difícil es no ser Alejandro Toledo

Ministro de Justicia pedirá informe por demora en extradición de Alejandro Toledo

El titular de Justicia, Vicente Zeballos, informó que pedirá un informe a la Cancillería para conocer por qué se retrasa la extradición del ex mandatario Alejandro Toledo, quien vive prófugo en Estados Unidos y con una investigación encima por recibir presuntos sobornos de la empresa Odebrecht.
Qué difícil es no ser Alejandro Toledo“Mañana tendremos una reunión en Cancillería con los responsables de la extradición para que se nos dé una respuesta puntual a lo que está aconteciendo por esta especie de retraso en la eficacia de una petición de que se formuló oportunamente”, declaró Zeballos a la prensa.
El Ministerio Público investiga a Toledo desde febrero de 2017, mes en el que solicitó la prisión preventiva del ex mandatario. El ex directivo de Odebrecht en Perú, Jorge Barata, reveló que le pagó US$20 millones en coimas a cambio de que su gobierno (2001-2006) conceda los tramos II y III de la carretera Interoceánica.
El ex jefe de Estado tiene otra investigación abierta por recibir, presuntamente, US$5 millones en sobornos por el consorcio que ejecutó el tramo IV de la misma obra. Toledo ha negado siempre las imputaciones.
Fuente: Diario Perú21.

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¿Es compatible el populismo y la democracia? El pueblo es más sabio que los políticos

Por AINHOA URIBE-www.eldebatedehoy.es
El fantasma del populismo, que parecía superado, vuelve a recorrer Europa. Diferentes partidos de izquierda y derecha cogen fuerza y generan dudas sobre su ideario. 
Abraham Lincoln pronunció su famosa frase “Government of the people, by the people, for the people” en 1863, en Gettysburg. Desde entonces, la idea del gobierno del pueblo, por el pueblo y para el pueblo ha sido empleada tanto por los partidos tradicionales como por los nuevos fenómenos populistas, teniendo para unos y otros, evidentemente, un sentido distinto. La pregunta entonces es recurrente: ¿es compatible el populismo con la democracia?
Existe una corriente de pensamiento que defiende que el populismo no es necesariamente antidemocrático. Es más, algunos autores, como Laclau y Mouffe, llegan a afirmar que el populismo es un revulsivo para mejorar la democracia. Según Laclau, el populismo es intrínseco a la democracia e incluso no puede existir democracia sin populismo.
Sin embargo, desde mi punto de vista, resulta mucho más acertado el diagnóstico que realiza Pasquino cuando afirma que los populismos son absolutamente incompatibles con las democracias. La razón es muy sencilla, dejando de lado los populismos que nacen en el seno de regímenes autoritarios y centrándonos en los populismos que florecen en las democracias, nos encontramos con que los discursos populistas, buscando una mejora de las democracias, en el fondo, suponen un desafío a la propia esencia de la democracia. A saber, para los populismos no cabe la pluralidad, no caben las minorías, la voz del llamado “pueblo” es la única voz legitimada para decidir en qué se basa el bienestar común. Ello conduce, no al disenso propio de la democracia, sino a un consenso forzado y forzoso, donde no caben la disidencia ni las opiniones contrarias.
La cuestión que estamos tratando aquí es esencial, porque el populismo hace uso permanente de la bandera democrática en su discurso. El problema radica en la definición de la “democracia”. Para algunos teóricos, la democracia implicaría simplemente la celebración periódica de elecciones para elegir a los representantes de los ciudadanos. Pero un planteamiento tan sencillo de la democracia nos puede llevar a considerar como tal a muchos regímenes autoritarios, como las democracias populares de China, Cuba o Corea del Norte,  así como a sistemas híbridos o semiautoritarios, al estilo del venezolano.
Por el contrario, las definiciones maximalistas de democracia van más allá del proceso electoral, haciendo referencia también a la inclusión de controles constitucionales o a la defensa y promoción de los derechos y libertades fundamentales de los ciudadanos. Por ejemplo, Robert Dahl exige la combinación de dos condiciones mínimas para hablar de la existencia de una democracia: de un lado, el debate público y, de otro, la participación electoral, dentro de un marco legal que reconozca las libertades ciudadanas de expresión, asociación, reunión, prensa e información alternativa. De este modo, democracia significa también control y, sobre todo, limitación a la concentración del poder. Al mismo tiempo, una democracia sería sinónimo de un gobierno transitorio, un gobierno temporal, lo cual distingue la democracia procedimental de la democracia liberal.
En pocas palabras, una definición de democracia reducida al mecanismo electoral puede ser el instrumento que genere regímenes (más o menos) autoritarios. He aquí el peligro, ya que la democracia a la que remiten los populismos es una democracia de mínimos, basada en un método electoralista y/o plebiscitario, pero no a una democracia liberal, caracterizada no solo por la celebración periódica de elecciones, sino fundamentalmente por la existencia de un Estado de Derecho, en el que los ciudadanos tienen garantizados unos derechos y libertades fundamentales y donde la alternancia política está garantizada.
No obstante lo cual, para el populismo solo importa la voz del pueblo, el pueblo como “masa”, como un todo homogéneo. De ahí que los plebiscitos y los referéndums (sin garantías para la oposición, por supuesto, y sin libertades para los medios de comunicación, entre otros) son una constante en buena parte de los regímenes autoritarios o los regímenes híbridos, a caballo entre el autoritarismo y la democracia. La idea que subyace en la consulta popular es que el pueblo es más sabio que los políticos, que la ciudadanía tiene una opinión más cualificada y, en consecuencia, no debe ser gobernada por las élites, sino por esos líderes carismáticos que lo representan. América Latina es un buen ejemplo de ello.
De hecho, en algunos países con democracias poco consolidadas se está retrocediendo hacia un tipo de régimen híbrido o semiautoritario. Es decir, en lugar de enfrentarnos a una nueva ola democratizadora, siguiendo a Huntington, estaríamos ante una contra-ola. Estaríamos ante una involución de la democracia, que daría lugar a un nuevo tipo de regímenes políticos. Se les llama “democracias” porque surgen de procesos electorales (en ocasiones, de validez discutida) y mantienen, con limitaciones, ciertas libertades individuales, como las de expresión, asociación, reunión y acceso a medios de información, pero no son democracias liberales. Son sistemas cuyos líderes (Fujimori, Kichner, Hugo Chávez, Nicolás Maduro, Evo Morales, etc.) promueven reformas constitucionales o reemplazan por completo la Constitución y/o el ordenamiento jurídico vigente.
Son sistemas que rechazan todo tipo de control institucional, por lo que intentan subordinar o cooptar esas instituciones públicas. Son sistemas donde las elecciones se teatralizan como gestas de salvación nacional, en las que el líder carismático es el salvador de la patria. En consecuencia, O’Donnell nos advierte del peligro del populismo, puesto que “la democracia también puede morir lentamente, no ya por abruptos golpes militares sino mediante una sucesión de medidas, poco espectaculares pero acumulativamente letales”.
En Europa, el populismo parecía superado… Sin embargo, en los últimos años un fantasma recorre nuestro territorio: la ultraderecha avanza posiciones en Francia (Frente Nacional), Suiza (Partido del Pueblo), Noruega (Partido del Progreso), Finlandia (Partido de los Verdaderos Finlandeses), Austria (Partido de la Libertad, FPO), Holanda (Partido por la Libertad o PVV), Italia (Liga Norte), Hungría (Fidesz), Grecia (Amanecer Dorado) o Reino Unido (Partido de la Independencia del Reino Unido, UKIP). En el espectro político opuesto, la extrema izquierda se identifica con Syriza en Grecia, el Partido Anticapitalista en Francia, el Movimiento Cinco Estrellas italiano, el alemán Die Linke y, en España, con los nacionalistas radicales vascos, catalanes o gallegos, junto con Podemos, Guanyem Barcelona y otros tantos partidos surgidos de las plataformas del 15-M. Urge, por tanto, explicar a la ciudadanía que no es demócrata todo aquel que se define como tal… sino quien escucha, dialoga y permite la libertad.

Economía del lenguaje

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La Gramática y la corrección política

Por Juan Luis Cebrián-Diario El País.
En su Historia de la Lengua Española,don Ramón Menéndez Pidal señala que “los idiomas… proceden a la simplificación” por lo que “la historia fonética de una lengua es, en suma, la de su proceso constante hacia la mayor brevedad y facilidad”. Dicha tendencia, que nadie dicta pero el pueblo sigue, es obstáculo principal con el que han de lidiar los políticos y líderes sociales empecinados en imponer el desdoblamiento en la expresión del género, so pretexto de hacer más inclusivo el uso del lenguaje frente a lo que se considera sexismo de nuestro idioma.
Esta denuncia tiene fundamento suficiente, y desde hace años la Real Academia Española trabaja por mejorar el Diccionario y la Gramática en beneficio de la igualdad entre sexos. Pero el ocultamiento o la invisibilidad de la mujer en esas obras de referencia no están determinados tanto por la atribución de género como por la conducta y los hábitos sociales a lo largo de los siglos, que inevitablemente se reflejan en el habla de las personas.
La demanda de la vicepresidenta del Gobierno a la RAE para que revise el texto de la Constitución, a fin de promover en ella un lenguaje inclusivo, ha vuelto a desatar la polémica en los medios y las redes sociales, pues señala al idioma como causa y reflejo de la discriminación sexual.
La mayoría de quienes así opinan suelen ignorar, entre otras cosas, que la RAE no es un organismo gubernamental, sino una institución de la sociedad civil; que aunque su diccionario y gramática son considerados normativos, los académicos no ejercen como inventores de la lengua, sino como notarios de la misma, de acuerdo con la máxima de que sus creadores son los hablantes; y, por último, que no opera en solitario, sino en estrecha colaboración con la Asociación de Academias de la Lengua Española que trabajan y se esfuerzan por la unidad del idioma en todos los países y comunidades hispanohablantes. Cualquier decisión sobre el contenido de las obras académicas (diccionario, gramática y ortografía) es consensuado con ellas, y rige el principio de unanimidad. También en el caso del llamado lenguaje inclusivo.
No cabe duda alguna respecto a la influencia de las lenguas en la estructuración de la sociedad y la organización del poder, pero es un abuso suponer que sea la gramática a la vez causa y remedio de la desigualdad de derechos contra la que, con toda justicia, se alza el movimiento feminista. Antes al contrario. La atribución de géneros en el castellano era preocupación explícita de los redactores de la primera gramática de la Academia en 1771.
Dada la ambigüedad en algunos casos y las dudas planteadas en otros, proponían un sencillo recurso para solventar los problemas que se plantearan: “Tenemos en los artículos y adjetivos un medio fácil y seguro para distinguir los géneros”. Pese al tiempo transcurrido y a las posteriores elaboraciones de los científicos este sigue siendo un método común utilizado por el vulgo, y aun por los hablantes eruditos, a fin de evitar ocultamientos sexistas de cualquier condición.
Hay otra cuestión alarmante en el ruego, o deseo, vicepresidencial. La Constitución es un texto intocable salvo por las Cortes Generales que en los casos más significativos deben someter los cambios que decidan a referéndum popular. Y con ser importante un nuevo estilo literario que mejore la visibilidad de las mujeres, la sociedad española reclama también con urgencia otras reformas fundamentales que escapan al debate gramatical. Afectan entre otras cosas a la organización del territorio, el estatuto de la Jefatura del Estado (discriminatorio por cierto respecto al género) y la provincia como circunscripción electoral.
Si los redactores de la reforma, que deben constituirse en comisión del Parlamento, precisan de la ayuda de expertos, o de dictámenes especializados de instituciones y personas ajenas a la función legislativa, es lógico que así lo soliciten. Pero el Gobierno, sobre todo un Gobierno con mayoría tan precaria como este, debe mostrarse respetuoso con la función de las instituciones de la sociedad civil y no tratar de invadirlas o utilizarlas en su beneficio so pretexto de atender demandas sociales.
Un lenguaje inclusivo tiene que lidiar con algunas cuestiones ya resueltas por la normativa gramatical, como el citado desdoblamiento de género, o el abandono en según qué casos del femenino para denominar funciones o profesiones que incluso algunas mujeres entienden serán más respetadas si se utiliza el masculino genérico. No pocas juezas o médicas prefieren que se les llame la juez o la médico, pues entienden que es la mejor manera de equiparar públicamente sus saberes profesionales a los de sus colegas varones. La doctrina de la RAE, y de la Asociación de Academias, sobre el desdoblamiento es de sobra conocida y ningún gobernante debe esperar que se mude a su requerimiento.
El uso del masculino genérico no tiene que ver con el machismo ni es un signo sexista sino un recurso que responde a la economía del lenguaje, en la línea que señalaba Menéndez Pidal. No creo, por ejemplo, que ninguna fémina se irrite cuando le pregunten cómo están sus padres, o no comprenda que la cuestión se refiere igualmente a su padre y a su madre; ni me parece que si le dijeran ¿cómo están tu padre y tu madre? se pudiera derivar de ello una mayor visibilidad de la aludida.
Los intentos del poder político por regular y organizar las lenguas responden al propósito de reforzar los signos identitarios de la comunidad de los hablantes y, quiérase o no reconocerlo, a un autoritarismo larvado que se ejerce pomposamente en nombre de la nación. Las identidades tienen mucho que ver con los idiomas pero estos son ante todo y sobre todo un elemento de comunicación.
Acostumbrado el poder a imponer un lenguaje político correcto, su voracidad no tiene límites a la hora de invadir el diccionario. El anterior ministro de cultura se permitió nada menos que enfatizar el castellano como objeto prioritario de la marca España, olvidando el carácter global de nuestro idioma y que solo un diez por ciento escaso de los hablantes del español habitan en nuestro país. No parecen haber mejorado mucho las cosas con el nuevo equipo. Alguien debería explicar al Consejo de Ministros (en el que se sienta una mayoría de ministras) que el uso genérico del masculino viene siendo inclusivo desde que se inventó, precisamente, para que así lo fuera. Y es que, según reza su edición príncipe de 1771, “no hay edad, ni estado, ni profesión alguna en que no sea conveniente la Gramática”.

“Tengo la certeza de que derrotaremos esta dictadura”

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La entrada principal de la Universidad Centroamericana (UCA) se ha convertido en una plaza para las manifestaciones. Archivo/Metro

Por Julio López Campos- Revista Envío.
A Daniel yo lo conocí desde joven. Yo era el presidente del centro estudiantil del Instituto Ramírez Goyena y él era el dirigente del colegio Maestro Gabriel. Entre otras cosas teníamos que ponernos de acuerdo para organizar la conmemoración anual del asesinato de los universitarios de León por la Guardia somocista, la masacre estudiantil del 23 de julio de 1959. La Guardia mató aquel día a cuatro estudiantes. A cuatro. Luchábamos entonces contra un dictador que había matado a cuatro jóvenes… Y ese mismo Daniel es hoy el responsable del asesinato de decenas de estudiantes y ese mismo Daniel es ahora el dictador… Me cuesta entenderlo… Antes del 18 de abril a los analistas políticos nos costaba convencer a la gente de que este gobierno era una dictadura. Y nos costaba porque la gente tenía en su memoria que una dictadura es la que te mata, la que te echa preso, la que bombardea las ciudades. Teníamos que explicarle a la gente que eso sólo sucede al final, cuando la dictadura ve en peligro su poder. Y les recordábamos que en los primeros once años de la dictadura, entre 1937 y 1948, Somoza mató a un solo estudiante, a Uriel Sotomayor.
Yo nunca había visto en Nicaragua una situación tan complicada como la que estamos viviendo hoy ante esta dictadura. Nunca. Y nunca había visto a mi país en un nivel de incertidumbre tan grande sobre su presente y sobre su futuro. Tampoco nunca había visto a Nicaragua sometida a una violencia tan criminal como la que Daniel nos está imponiendo. Esa criminalidad nunca había ocurrido, ni siquiera bajo la dictadura somocista. Tampoco nunca se me habría ocurrido a mí pensar que un gobierno con raíces en el sandinismo fuese capaz de mandar a matar a la gente desarmada como hoy lo hacen. Por tan solo protestar. De confrontaciones sabemos, de conflictos sabemos, de muerte sabemos, pero mandar a matar a la gente tan cobardemente y de maneras tan monstruosas, eso es inaceptable para quienes nos reclamamos del sandinismo. Es tan brutal la actual represión que ya nada tiene que ver ni con izquierda ni con derecha ni con centro, y nos coloca ante un desafío esencialmente ético, moral, que no podemos evadir y que debemos de enfrentar con la voluntad de hacer lo que haya que hacer para resistir y derrotar esta política del terror. Estos crímenes no tienen justificación ni perdón.
En días de junio como hoy hace 39 años estábamos en las barricadas de la lucha contra Somoza en la ofensiva final del 79. En junio entramos a los barrios orientales de Managua. El plan era combatir con la Guardia por sólo tres días, tiempo que estimábamos suficiente para darle oxígeno a los principales frentes de guerra, y estuvimos quince días y ya nos faltaba de todo. No había comida y no teníamos lo que en aquella lucha era muy valioso: municiones. Sin embargo, pudimos resistir tanto tiempo porque la población estaba organizada y preparada para resistir. La gente organizada fue el factor clave, el factor crucial. Fue la participación popular organizada de la mayoría del pueblo la que hizo posible aquel esfuerzo. Fue la gente, no las armas.
Y cuando las barricadas ya estaban casi vacías y la gente desesperada, organizamos el repliegue de Managua hasta Masaya. Cuando lo decidimos lo asumimos como una derrota táctica necesaria. Poco después, el repliegue se convirtió en un éxito estratégico. Les cuento esto para decirles que si en algunos momentos de este esfuerzo que hacemos hoy contra esta dictadura nos vemos a la defensiva, eso no quiere decir que estamos derrotados. Quiere decir que tenemos que ingeniárnosla para pasar a una contraofensiva y multiplicar las capacidades organizativas de la gente.
En Nicaragua, hemos pasado muy pronto, repentinamente, a vernos confrontados ante un enorme desafío. Antes del 18 de abril lo que había en Nicaragua eran pequeñas movilizaciones por distintos problemas, resistencia territorial contra la minería, defensa del agua… Costaba muchísimo organizar a la gente. Y cualquier cosa que hacíamos era reprimida. Garroteada. Sólo hacía una tenaz resistencia el movimiento campesino que luchaba contra el canal. Antes de abril, el movimiento campesino ya se había insurreccionado, sosteniendo una lucha que durante estos últimos cuatro años nos contagió de esperanza. La resistencia no comenzó, no vino de donde pensábamos que podía venir. Vino de allá, de los campesinos, de la Nicaragua profunda, de gente que sintió amenazadas sus tierras y desafió al gobierno de Ortega.
Ellos fueron los primeros autoconvocados porque fueron construyendo de manera autónoma una fuerza que empezó luchando por todas las afectaciones que miraban les provocaría la antipatriótica ley canalera y poco a poco las fueron trascendiendo, acercándose progresivamente a reivindicaciones más nacionales. Ellos dieron el salto desde la defensa de sus tierras a la defensa de la soberanía. El movimiento campesino es el antecedente de lo que hoy vivimos. Nos dio liderazgos de alcance nacional como el de la dirigente campesina Francisca Ramírez. De esa esperanza nos alimentamos todos estos años y esa fuerza está presente hoy en esta insurrección no armada. Y está intacta. Y lo que más me gusta de esa fuerza es que tienen poca confianza en nosotros, en los de Managua, en los políticos, en los partidos.
Sin organización, sin el pueblo organizado no hay manera de que tengamos éxito. Y en eso todavía tenemos mucho que hacer para ponernos a la altura del valor demostrado por los campesinos durante años y por nuestra heroica juventud en estos últimos tiempos. Para organizarnos mejor es importante que sepamos las fortalezas de quien tenemos enfrente, porque mirando los ángulos más complejos del desafío sabremos responder mejor. Si hablo primero de las fortalezas de Daniel lo hago para que eso nos anime a luchar con más determinación y con más organización. Es para estar bien claros de las dificultades a superar y de los obstáculos a vencer.
La primera fortaleza que le veo al régimen actual es su experiencia política. Daniel Ortega tiene una experiencia política acumulada que no la tienen los que están sentados en la mesa del diálogo nacional a nombre la Alianza Cívica. Cuando pensamos en la interlocución que tenemos ante este poder tenemos que reconocer que en la mesa del diálogo estamos en una situación de debilidad. Ellos, una fuerza que acumula disciplina y mando único. Y de este lado una alianza reciente, alianza creada por las circunstancias, en formación y sin sólidas correas de conexión con el pueblo.
Otra fortaleza de Daniel es que él tiene de manera casi exclusiva el monopolio de la fuerza, el monopolio de las armas y el de la represión. Tiene de su lado, y ahora los tiene hasta el final, a la Policía Nacional. A la cúpula policial no le queda otra alternativa que ir con Daniel Ortega hasta el fin. Se han comprometido tanto con esta política de crímenes y de genocidio que no les queda otra alternativa. No veo por ahora posibilidades de fisuras grandes en ese cuerpo armado. Hay muchos policías que están desmoralizados porque sienten que no era para eso que entraron a la Policía. A ésos los están reprimiendo, encarcelando y, por eso, otros tienen enormes dificultades para dar el paso y cruzarse a luchar al lado del pueblo. Si la insurrección cívica se consolida, si todos los sectores sociales muestran más decisión, seguro que habrá mayor resquebrajamiento de la base del cuerpo policial.
Desde el punto de vista del uso de la fuerza, Daniel tiene hoy otra fortaleza importante. Le han permitido la creación de un ejército irregular para imponer el terror a la población en todo el país. La creación de esa fuerza irregular nos muestra la extrema gravedad en la que está Nicaragua. Es absolutamente inaceptable, y en ningún país del mundo lo permitirían, la creación de un ejército irregular para matar y reprimir a la gente. Aunque vale muy poco para este régimen, la Constitución de Nicaragua establece que sólo puede haber en el país dos cuerpos armados, el Ejército y la Policía. Y en este mes estamos viendo todos los días a un ejército de encapuchados que sale a las calles con armas de guerra y amenaza, mata, encarcela, destruye… Estamos viviendo un estado de sitio de facto y a toda hora. No hay garantías para nada, ni derechos para nadie. ¿A dónde vamos a ir a reclamar si esos encapuchados te detienen, te registran, te roban? ¿Quién nos va a defender si esa gente mata a tu hermano, a tu vecino? ¿Quién nos dirá por qué quemaron la casa, por qué mataron al niño? ¿A quién reclamarle nada? Y en los barrios en donde ha habido protestas la situación es de terror. Imaginemos en una callecita de esos barrios a doscientos de estos matones pateando las puertas, disparando al aire, capturando, matando…
Eso nunca, nunca, nunca había ocurrido en este país. Y esa política de terror está en manos de Daniel, que ha construido ese ejército irregular y ha logrado imponérnoslo a toda la sociedad, imponérselo a la Policía. ¡Y se lo impuso al Ejército! No hay ninguna justificación para que el Estado Mayor del Ejército vea circular en Managua y en otras ciudades esas caravanas de asesinos encapuchados con armas de guerra y no haga nada. Eso es absolutamente inaceptable.
Hasta ahora no hay nada que pueda detener esta estrategia de terror. Hasta ahora una de las fortalezas que tiene Daniel es ésa: que el Ejército no le ha puesto ningún freno. Ninguno. Lo ha dejado hacer. Y sabemos lo complejo que es armar en unos días un ejército irregular y conseguir que funcione en todo el país. Eso no se logra así nomás. Me atrevo a decir que si nosotros los nicaragüenses no logramos parar a ese ejército irregular que ha construido Daniel, que actúa como sicariato, un ejército en el que participan narcotraficantes, pandilleros, ex-miembros del Ejército y de la Policía, criminales sacados de la cárcel, todos ellos ejerciendo una violencia sin control, estaremos todos los ciudadanos nicaragüenses condenados a sufrir los peores avasallamientos de nuestra historia.
Recuerdo una ocasión a comienzos de los años 90, cuando Daniel ordenó una determinada acción… Al día siguiente de que esa acción se realizara, yo le pregunté: ¿Y por qué escogió a Fulanito de Tal para hacer eso? Y me dijo: “Es que para hacer determinadas acciones es necesario estar loco y sólo él podía hacer eso que le pedimos hacer”. Yo no tengo la menor duda de que quienes están al mando de ese ejército irregular son locos con mentalidad criminal, gente que disfruta con esa política criminal y que absolutamente nada tienen que ver con el sandinismo.
Al Daniel Ortega que hoy vemos, el que ha cruzado todas las rayas de la decencia humana, no es posible entenderlo sin tener en cuenta su pacto con los liberales, el maridaje de once años con el sector privado. Con los ricos de este país. Tampoco podríamos entender esas fuerzas irregulares que él está usando para aterrorizarnos, para castigarnos, si olvidamos algunas experiencias de los años 80, de los años 90, incluso algunas de antes del triunfo de la Revolución. Nosotros somos responsables de ese Daniel Ortega, el Frente Sandinista lo es, la Revolución lo es. Pero es injusto que se diga que esto que vemos hoy es el Sandinismo, porque Daniel Ortega es una deformación del sandinismo. No sería nunca lo que hoy es sin el pacto con Arnoldo Alemán, sin el respaldo de los banqueros, sin los gringos, que bendijeron el pacto, sin todos los que no quisieron mirar la corrupción. El fenómeno de Daniel Ortega no se entiende sin la historia de caudillismo, de prebendarismo, de patrimonialismo, que ha prevalecido en nuestra cultura política. Y por eso el desafío no es nada más quitarlo a él, sino transformar Nicaragua para que no se vuelvan a repetir estas cosas, para que nadie como Daniel Ortega tenga la oportunidad de reaparecer.
Además de tener el monopolio de la fuerza y de la represión, Daniel Ortega tiene dinero para financiar esta política de muerte y terror. Recursos no le faltan y si le hacen falta puede mandar a retirar dinero del Banco Central, como ya lo ha hecho, para cubrir los gastos. Porque armar algo así cuesta. Esa ventaja tiene también, la financiera, así como nosotros tenemos la desventaja de no tener recursos para organizar mejor una política de resistencia desde los sectores populares.
Otra fortaleza que tiene él es que tiene buenos argumentos de negociación ante la presión de los Estados Unidos. Imaginémonos el diálogo de Daniel Ortega con representantes del gobierno norteamericano, sabiendo que Daniel conoce muy bien la agenda de los gringos… Él les hablaría así: “Si yo me voy, ¿qué va a pasar con el vacío de poder que quedará en Nicaragua? ¿Quién les garantiza a ustedes que aquí va a haber estabilidad? ¿Ustedes creen que ese muchacho, Juan Sebastián Chamorro, va a garantizar estabilidad aquí? ¿O que el viejito Tünnermann se las va a garantizar? Y ustedes saben que la estabilidad de Nicaragua no sólo nos interesa a nosotros, ¡les interesa a ustedes! Porque si aquí se aumenta la crisis y se aumenta el caos se arma un desmadre migratorio que nadie va a poder parar. Y la capacidad de contaminación de una Nicaragua en caos sobre Honduras, sobre Guatemala, donde ya la situación es complicada, va a ser muy grande… Y ustedes saben muy bien que yo aquí he puesto un muro de contención a la migración. Los panameños y los costarricenses dejaron entrar a los cubanos, pero yo los paré a toditos en la frontera, de aquí no han pasado… Ustedes saben que en la lucha contra el narcotráfico hemos cooperado con ustedes en todo lo que ha sido posible… Claro que hay cosas que yo no puedo controlar porque no tenemos los medios, pero de manera general ustedes han reconocido lo que nosotros hemos hecho… Con el lavado de dinero igual, saben ustedes que cuando ha sido necesario ustedes han contado con todo nuestro apoyo, aunque nuestras instituciones financieras no tienen la capacidad para controlarlo todo, pero de manera general nosotros les hemos cumplido… Acuérdense que con el apoyo de ustedes hemos recibido el reconocimiento del BID, del Fondo Monetario y del Banco Mundial por nuestras políticas en favor de la estabilidad macroeconómica… Aquí permitimos que vengan sus tropas a hacer sus ejercicios y maniobras. Ustedes me recriminan que yo soy amigo de Cuba. Obviamente que lo soy, porque desde muy joven los cubanos me ayudaron, me refugiaron, nos dieron solidaridad, pero nosotros nada tenemos que ver con el modelo de Cuba. Somos amigos de Cuba pero hasta ahí nomás porque aquí tenemos una economía de mercado capitalista, pluralismo, elecciones…” Y por ahí seguiría el diálogo.
Yo creo interpretar que los gringos son sensibles a ese discurso y lo que apoyan y les interesa ante esta crisis es el “aterrizaje suave”. Algo parecido deben sentir los empresarios del COSEP: les da pánico pensar que pueda crearse un vacío de poder, una crisis en la que no haya control, una situación de falta de “gobernanza”, como dicen ellos. Saben los empresarios que durante once años Ortega les dio una total estabilidad y garantía para sus intereses. Por tanto, el temor de Estados Unidos y el de la empresa privada, esa coincidencia, es una fortaleza más que Daniel tiene. Y es una debilidad nuestra no contar con un sector empresarial con suficiente coraje y actitud patriótica.
Yo entiendo a los empresarios. Ellos vienen de estar once años felices con Daniel Ortega, haciendo todo lo que querían en el terreno económico. Ellos decidieron decenas de leyes económicas. La libre empresa tenía todas las facilidades del mundo. En el tema tributario, en los impuestos, Daniel fue más generoso con ellos que Trump con sus ricos. Tenían también estabilidad, cero huelgas. Todos los años crecía la economía un 4, un 4.5% y la tasa de ganancia de los bancos era de las más altas de Centroamérica. Llegaba la inversión extranjera, tenían todo tipo de privilegios y ningún obstáculo de ninguna naturaleza para obtener más y más ganancias y repatriarlas. En esas condiciones pasaron once años. Imaginarse una Nicaragua distinta les causa incertidumbre, yo los entiendo. Y creo que tenemos que ganarnos a un sector del empresariado, llamarlos a superar el miedo. Los tenemos que convencer de apoyar la movilización popular. Porque creo que no volveremos a ese pasado del modelo que algunos llamaron de “populismo responsable”. No hay ninguna posibilidad. Lo que no sabemos con claridad hoy es para dónde vamos. Y los más grandes empresarios, los que realmente deciden, tampoco tienen claridad del futuro. En mi opinión, todavía no hemos sido capaces de ponernos totalmente de acuerdo para tener una voz más unívoca que tenga un mayor peso y se imponga sobre las incertidumbres del empresariado y ante las pretensiones de Daniel.
¿Y cuáles son las pretensiones de Daniel? Si ustedes observan lo que está sucediendo en el país después de más de dos meses de resistencia, tenemos que tomar conciencia que, con esas fortalezas, Daniel Ortega viene poquito a poco, poquito a poco, tratando de reestructurar sus bases. Al comienzo no podía hacer nada. La gente del Frente tenía que esconder su banderita y echársela a la bolsa para que no la identificaran. Ellos nada tenían que ver con los crímenes de Daniel, pero se sentían señalados. Eso es lo que reportaba toda la gente de los barrios. Después, a lo primero a lo que le puso mente Daniel fue a crear ese ejército irregular y criminal. Y como él sabe perfectamente bien que los empresarios son unos grandes temerosos, ha organizado también de última hora la toma de tierras: ¡Vayan, tómense esa finca, invádanla! Para que vean los empresarios lo que se están perdiendo dejándolo a él y apoyando al pueblo… Poquito a poco comienza Daniel a recomponer sus bases. Por eso, si nosotros no nos ponemos las pilas y le permitimos que recomponga sus fuerzas, no las que tenía antes de abril, porque ésas nunca las va a recuperar, pero si le permitimos que recupere algunas, tendremos que enfrentar una situación más complicada. No debemos darle tiempo. La solución debe ser ahora. Nunca olvidemos que las grandes sublevaciones populares también pueden ser derrotadas.
Y finalmente, la otra fortaleza de Daniel Ortega es que en la mesa del diálogo él no está negociando. Ahí sólo dialoga, pero no negocia. Hasta ahora no ha habido una negociación real. Daniel sigue ganando tiempo. En ese diálogo él tiene un control estricto de lo que ahí pasa y cuenta con una disciplina total de la gente que ahí ha puesto. Del lado suyo sí hay una verdadera coordinación, una voluntad única, propósitos bien definidos, mientras que del lado nuestro no hemos logrado todavía toda la voluntad de toda la gente para aquello de “todos contra la dictadura”. No lo hemos logrado, porque se cruzan de por medio intereses pequeños y mezquinos de toda naturaleza, intereses privados.
Veamos ahora algunas de nuestras fortalezas. La primera y más importante, la que más me llama la atención en todo lo que estamos viviendo desde abril, es la voluntad ampliamente mayoritaria del pueblo de librar una lucha no violenta contra el más violento de los regímenes que hemos conocido en Nicaragua. Y en esa voluntad se encuentran, coinciden unánimemente, los pobladores de todo el país con el movimiento campesino y con la juventud universitaria. Es una gran fortaleza la capacidad de unir tantas voluntades.
Me sorprende la historia de nuestra gente. Primero, hicieron una revolución armada. La primera revolución popular armada triunfante que hubo en nuestro continente fue la revolución sandinista. Y ahora, cuarenta años después, nuestra gente está decidida a obtener una nueva victoria contra otra dictadura. Pero esta vez será una victoria sin armas. Eso sólo lo hace un pueblo que tiene una capacidad maravillosa de encontrar sus propios caminos y de concertarlos de una manera absolutamente fantástica.
Lo he dicho a todo el que me lo ha preguntado: Tengo dificultades para entender cómo en Monimbó, por ejemplo, no ha aparecido una sola bomba de contacto, que es un instrumento más ofensivo. Y no porque no hayan los elementos para hacerlas, y ellos las saben hacer y las saben usar. Hasta ahora tampoco han aparecido fusiles. Más asombroso todavía es que allá en el campo, donde la gente tiene su 38, su 22, sus escopetas, tampoco aparecen. El pueblo nicaragüense está decidido a luchar y ha decidido hasta ahora que quiere obtener la victoria sin las armas. Esa determinación requiere de mucha fortaleza. De una incalculable capacidad de sacrificio, que es la fuerza superior de los pueblos. Creo que eso nos dice mucho del potencial de victoria que tiene este pueblo sobre esta pareja que nos ha impuesto hasta ahora su voluntad. No, no podrán contra este pueblo.
Otra fortaleza nuestra, que es debilidad para él, es que Daniel perdió a la gente. Como me decía un campesino: lo que pasó es que la gente “se le volteó”. Porque hasta abril mucha gente estaba con ellos. Pero con las masacres de abril, con los crímenes, con lo que comenzó todo esto, el 70% de apoyo se convirtió en 70% de rechazo.
Daniel ha perdido totalmente la opinión pública. Perdió las calles. Perdió la hegemonía sobre el pueblo y el control de las calles, lo que hace muy poco tiempo nos parecía totalmente imposible, porque si protestábamos en cualquier esquina ya sabíamos lo que nos iba a pasar. Y de repente, imparable, ¡medio millón de gente en las calles pidiendo que se vayan! Perdieron para siempre el respaldo del pueblo.
Este pueblo tiene unas capacidades y unas fortalezas que desconciertan. He estado conversando con personas que tienen relación con los muchachos que están atrincherados en Managua en la UNAN (Universidad Nacional Autónoma). No quieren salir, no quieren entregar sus barricadas, están totalmente decididos a que, les pase lo que les pase, irán hasta el final. Veamos también la gente que está en los tranques. Defender un tranque armado en una carretera es una cosa, pero defender un tranque desarmado contra gente que pretende asesinarte es otra. Para hacerlo, para mantenerse en ese tranque, en esas trincheras, se necesita tener una voluntad férrea difícil de explicar. Y eso me hace pensar que hay en nuestro pueblo una fortaleza que nosotros intelectualmente no hemos logrado interpretar.
Viendo esas fortalezas del pueblo pienso que triunfaremos incluso sobre todas esas otras fortalezas que veo en Daniel, y pienso que será un triunfo sin hacer uso de otras modalidades que las de la lucha no violenta, que es el gran desafío que el pueblo se ha autoimpuesto.
Un pueblo que es capaz de hacer todo lo que hoy está haciendo nuestra gente para resistir sin armas a esta dictadura es un pueblo que definitivamente va a terminar derrotando a este régimen.
Ortega ya no tiene posibilidad de regresar atrás. Él está totalmente derrotado. El asunto es negociar correctamente su rendición, porque si no lo hacemos correctamente, el costo puede ser terriblemente elevado. Y también hay que decirlo con toda honestidad: si conocemos a nuestro pueblo, el riesgo potencial de un desliz hacia una guerra civil es uno de los peligros permanentes que tenemos y que debemos evitar a toda costa.
Veamos ahora fortalezas y debilidades en el plano internacional, un terreno en el que trabajé por mucho tiempo. Hay que decir que durante todos estos once años el régimen de Daniel Ortega logró encubrirse muy bien. Nadie podía imaginar que en Nicaragua teníamos un régimen autoritario y corrupto, mucho menos que se estaba gestando un régimen criminal. Durante más de una década hubo ignorancia total de lo que aquí ocurría y quienes más lo ignoraban eran los amigos de la izquierda. Encuestas internacionales afirmaban que Nicaragua era uno de los países más felices del planeta y que el gobierno nicaragüense tenía el más amplio respaldo. Y muchísima gente afuera, amiga de Nicaragua, amiga del sandinismo, amiga de la Revolución, se alegraba de lo bien que iban las cosas en Nicaragua. Hoy, a la hora de enfrentarnos a esta nueva realidad, hay muchísima gente fuera que no cree lo que está pasando en Nicaragua. La verdad es que a nosotros también nos cuesta. Alguna gente no cree, aferrada a la nostalgia de lo que fue para ellos aquella Revolución, incluida entre esa gente el secretario general de la OEA…
Para explicar lo que estamos viviendo tenemos nosotros una debilidad: el éxito con que este régimen navegó durante años con “vela de pendejo”: nadie lo volvía a ver, nadie se preocupaba por lo que pasaba aquí… Yo lo observo en las comunicaciones con la gente que nos quiere, que quiere a Nicaragua, que estima este país. Cuesta un mundo persuadirlos de que este gobierno es una banda de asesinos. No resulta fácil para mucha gente entender, y entenderlo de repente, que éste es un régimen corrupto, criminal. Entenderlo, apoyarnos, denunciarlo, no es fácil porque apenas están tomando conciencia en este momento. Por eso, no es cierto que ya tengamos a todo el mundo contra estos criminales. No podemos decir que hemos logrado realmente atraer todas las fuerzas internacionales que necesitamos, aunque ya hemos logrado atraer bastantes y eso es ya una fortaleza. Pero para alinear a los astros internacionales en la dirección correcta debemos hacer muchos más esfuerzos.
¿Qué puede presionar a Daniel Ortega? Por su experiencia, lo que él respeta únicamente es la correlación de fuerzas. Y no la que se puede expresar en una mesa de diálogo y de negociación. Él sólo es capaz de respetar la fuerza de las masas en movilización. A él le tiene sin cuidado que cuatro o cinco señores le digan “Te tenés que ir”. Por eso, si nosotros no somos capaces de rearticular las correlaciones de fuerzas que se demostraron en las jornadas de abril y mayo, difícilmente él va a negociar. Lo que necesitamos es más movilización en las calles, más tranques, mas barricadas, mas organización barrial, comunitaria, un paro indefinido… Más acumulación de fuerzas para quebrar la política del terror que él nos ha impuesto. Si no logramos ponerle una contraofensiva que le ponga un alto, que revierta esa correlación aparentemente desfavorable para nosotros, basada en el terror, la situación se nos va a volver más complicada. No olvidemos, lo repito, que grandes sublevaciones de la historia han sido también derrotadas.
Desde los primeros momentos de abril el pueblo dijo con gran sabiduría las dos cosas que había que hacer: ¡Que se pare la represión y que se vaya este cabrón! Lo dijo así de sencillo, con gran sabiduría. El pueblo lo olfateó desde el comienzo y de manera unánime: Que se vayan ya y que se pare esto. El resto de problemas lo podemos arreglar después.
Eso, del lado nuestro. Del otro lado, tengamos en cuenta que Daniel Ortega cree que él puede revertir la situación en la que lo hemos colocado. Él así lo cree. Y lo que para mí es más increíble es el énfasis criminal de las opciones que ha tomado para revertirla. Estamos acostumbrados a confrontaciones y a luchas de todo tipo, pero este nivel de criminalidad supera las cosas más terribles que hemos conocido en nuestra historia.
Él va a agotar todos los medios del terror para ver si puede revertir la situación y negociar en condiciones más favorables. Veo esa intencionalidad en la política terrorista que ha desatado. Por eso creo que lo primero que tenemos que hacer es ponernos de acuerdo para parar, para detener esa fuerza represiva, y no sólo por razones éticas, humanitarias, sino para modificar la correlación de fuerzas. Eso es crucial.
El óptimo que debemos alcanzar es el “todos contra la dictadura”. Es urgentísimo crear una gran unidad que nos lleve a fortalecer las luchas abajo. Para sentarse a negociar arriba no se necesitan grandes masas, pero para cambiar correlaciones de fuerzas y alcanzar cambios profundos que requiere el país sí las necesitamos y las necesitamos luchando, movilizándose, cada vez más organizadas.
Y para concluir, quiero decirles que tengo la seguridad de que Ortega está terminado. Tengo la certeza de que es imposible que nos arrebaten la victoria. Lo que sueño es que nos resulte menos costoso. Tengo la seguridad de que nunca más podrá haber orteguismo en Nicaragua y veo muy precarias las posibilidades de que pueda haber un Frente Sandinista Orteguista en el futuro, aunque sí quiero pensar que los nicaragüenses seremos capaces de recuperar lo mejor de nuestra herencia, a Carlos Fonseca, y a la cabeza de ese legado estará Sandino, con todos los valores de aquel hombre que luchaba por la justicia y que merecía “no sólo ser oído sino creído” porque no reclamaba para él “ni un palmo de tierra para su sepultura”.

 

Otro gobierno

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Ernesto Cardenal: “No queremos diálogo, sí otro Gobierno” en Nicaragua

El poeta y sacerdote nicaragüense Ernesto Cardenal dijo que “no debe haber diálogo” entre el presidente Daniel Ortega y la sociedad civil, sino que debe elegirse “otro gobierno, una república democrática”, tras la ola de violencia que el país vivió la semana pasada a raíz de protestas estudiantiles.
En entrevista exclusiva con DPA, Cardenal (nacido en Granada, en 1925) se refirió a las protestas protagonizadas por miles de jóvenes en Managua y otras ciudades del país, donde la acción policial dejó decenas de muertos y cientos de heridos y detenidos según entidades no gubernamentales. El Gobierno sólo reconoce 10 fallecidos.
“El diálogo no tiene sentido porque el diálogo es para entenderse, y nosotros no nos podemos entender”, dijo el autor de “El Evangelio de Solentiname”, que hace dos años se declaró “perseguido” por Ortega y por su esposa, la vicepresidenta Rosario Murillo, a quienes acusó de dirigir “una dictadura”.
“Lo que queremos es que haya otro Gobierno, una república democrática. ¿Para qué diálogo? Nada de diálogo”, insistió al ser consultado sobre las pláticas que se espera se realicen con mediación de cinco obispos de la Iglesia católica, en fecha aún no divulgada.
Autor de “Epigramas” y “Cántico Cósmico” entre una vasta obra literaria, Ernesto Cardenal es a sus 93 años el poeta vivo más importante de Nicaragua. En la década de 1970 fundó en la isla de Solentiname, sur del país, una comunidad de pintores y poetas que luego apoyaron a las guerrillas del Frente Sandinista.
Cardenal, ministro de Cultura durante la revolución sandinista (1979-1990), opinó que fueron “proféticas” las palabras de su hermano Fernando, sacerdote jesuita que dirigió la campaña de alfabetización y falleció en 2016: “Mi esperanza es que los jóvenes vuelvan a las calles a hacer historia”.
“Ahora repentinamente en todo el país han surgido los jóvenes en protestas, tomándose las calles. Algo que no se esperaba porque la juventud parecía dormida, o que sobre ella había caído una losa sepulcral. Mi hermano lo habrá visto ahora desde la eternidad. Nicaragua en todas partes ha resucitado”, afirmó.
Recordó que ahora, como hace 40 años, Nicaragua ha vuelto a ser noticia mundial. “Durante muchos años yo había estado teniendo una oración tomada de uno de los ‘Salmos’: Señor, haz que volvamos a ser lo que fuimos. ¡Y he sido oído!”, aseveró.
Divorciado de Ortega y del Frente Sandinista desde hace dos décadas, Cardenal criticó la “locura y arrogancia” del Gobierno,en especial los más de 130 gigantescos árboles luminosos de hierro que Murillo instaló años atrás en distintas zonas de Managua, varios de los cuales fueron quemados y derribados durante las protestas.
“En un país tropical, de selva feroz, los árboles verdaderos estaban siendo talados y plantados árboles secos, de hierro, con un derroche de luz eléctrica que no le llega al pobre. País con alamedas de colores locos y un gobierno de locura y arrogancia”, sentenció.
Las protestas iniciaron en rechazo a una reforma al Seguro Social anunciada el 16 de abril pasado, y se extendieron a 14 ciudades del país tras la violenta respuesta de la Policía y de fuerzas de choque del Gobierno, que solamente ha reportado 10 muertos.
Sin embargo, el Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh) y la Comisión Permanente de Derechos Humanos (CPDH), ambos no gubernamentales, registran 42 y 63 fallecidos, respectivamente. La mayoría eran jóvenes universitarios que murieron por impactos de bala, según sus investigaciones.
Fuente: DPA.
Enrique Aristeguieta, durante su visita a Madrid

Enrique Aristeguieta: «No hay posibilidad de salir por las buenas de la tiranía de Maduro»

Por Manuel Trillo– Diario ABC España.
Enrique Aristeguieta Gramcko (Puerto Cabello, 1933) es el último miembro vivo de la Junta Patriótica que acabó con la dictadura de Marcos Pérez Jiménez en Venezuela en 1958. A sus 85 años, combate ahora a la «tiranía» de Nicolás Maduro, que el pasado febrero le detuvo por primera vez en su vida. «No me gustaría morirme en dictadura», asegura a ABC durante una visita a Madrid, en la cual participó en un acto de la plataforma Soy Venezuela.
En 1958 la Junta Patriótica y la sublevación popular acabaron con Pérez Jiménez. ¿Por qué Maduro sigue en el poder?
Hay un enfoque diferente. En 1957 había una remota esperanza de elecciones y cuando esa posibilidad se cerró, cambiamos de dirección. La Junta Patriótica fue para derrocar la dictadura, no con elecciones, sino con la combinación de fuerza armada y el pueblo en la calle. En esta ocasión la MUD (Mesa de la Unidad Democrática) ha querido enfrentar a la dictadura como una democracia que no es. Llevo insistiendo en eso 20 años. Ahora al fin se han dado cuenta de que no se puede derrotar a una tiranía, mucho menos totalitaria, hay que derrocarla. No hay otro camino.
¿Buscar un referédum revocatorio y el diálogo fueron perder el tiempo?
Sí, porque ya se veía la intención del régimen de no aflojar. El referéndum (contra Chávez) se ganó y nos lo arrebataron; Capriles ganó las elecciones y las arrebataron; aceptaron a regañadientes la Asamblea Nacional y le quitaron funciones y bloquearon, y crearon la Constituyente paralela. No hay posibilidad de salir por las buenas de este régimen. Lo debieron ver hace tiempo, a estas alturas es bastante tarde.
¿Cuál es entonces la solución?
Es muy difícil, porque se ha perdido mucho tiempo y esfuerzo. La oposición perdió sus mejores armas. Habrá que improvisar, encontrar nuevos caminos. Lo que no podemos es rendirnos.
¿Vendrá por la presión internacional, por ejemplo las sanciones?
Las sanciones nunca han derrocado un gobierno. La prueba es Fidel Castro: aún están allí sus herederos. Son positivas, pero no suficientes.
¿Y la Corte Penal Internacional?
El problema de los organismos internacionales es lo tardío de su respuesta. Cuando ha intervenido la ONU o la Fuerza Interamericana de Paz ha sido tras una montaña de muertos. Deberían establecer mecanismos para intervenir a tiempo para evitar genocidios. Lo de Venezuela se repite en Nicaragua.
Enrique Aristeguieta (tercero por la izquierda) formó parte, como miembro de Copei, del grupo liderado desde 1957 por Fabricio Ojeda (primero por la izquierda)Enrique Aristeguieta (tercero por la izquierda) formó parte, como miembro de Copei, del grupo liderado desde 1957 por Fabricio Ojeda (primero por la izquierda)-ABC.
¿Qué se cuece en el ejército?
Está muy golpeado, deshecho. Esa labor comenzó con Chávez y la intervención cubana. La Fuerza Armada sufrió como el resto de la nación. La lista de oficiales detenidos y torturados es larga. Hay tantos civiles presos como militares.
¿Maduro ha cortado cualquier posibilidad de esa «solución»?
Nunca se sabe. Pérez Jiménez parecía firme el 31 de diciembre de 1958 y el 1 de enero hubo un alzamiento, el comienzo de su derrumbe.
¿Y cómo ve «el día después», la transición a la democracia?
Mucho mas difícil que en 1958. Entonces el país no estaba deshecho. Ahora no hay instituciones y la economía está en pedazos. Han destrozado todo: la mayor petrolera del mundo, el banco central, la Fuerza Armada, el aparato productivo, la educación, la sanidad… Lo han convertido en un país africano.
¿Cómo se sobrevive en Venezuela?
Es muy difícil. En la farmacia no hay ni colirio ni antibióticos. Pasa igual con la comida. Para agravar la situación, la inflación desatada hace recordar la Alemania de la entreguerra. Los precios cambian a veces en el mismo día. No sé cómo subsiste la gente.
A usted lo detuvieron en febrero, con casi 85 años. ¿Qué le teme Maduro?
La lengua. Les molestan las críticas. Entraron en mi casa a las tres de la mañana como ladrones, saltando las paredes sin orden judicial y armados hasta los dientes.