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Ciencias sociales y económicas

“Tengo la certeza de que derrotaremos esta dictadura”

La entrada principal de la Universidad Centroamericana (UCA) se ha convertido en una plaza para las manifestaciones. Archivo/Metro

Por Julio López Campos- Revista Envío.
A Daniel yo lo conocí desde joven. Yo era el presidente del centro estudiantil del Instituto Ramírez Goyena y él era el dirigente del colegio Maestro Gabriel. Entre otras cosas teníamos que ponernos de acuerdo para organizar la conmemoración anual del asesinato de los universitarios de León por la Guardia somocista, la masacre estudiantil del 23 de julio de 1959. La Guardia mató aquel día a cuatro estudiantes. A cuatro. Luchábamos entonces contra un dictador que había matado a cuatro jóvenes… Y ese mismo Daniel es hoy el responsable del asesinato de decenas de estudiantes y ese mismo Daniel es ahora el dictador… Me cuesta entenderlo… Antes del 18 de abril a los analistas políticos nos costaba convencer a la gente de que este gobierno era una dictadura. Y nos costaba porque la gente tenía en su memoria que una dictadura es la que te mata, la que te echa preso, la que bombardea las ciudades. Teníamos que explicarle a la gente que eso sólo sucede al final, cuando la dictadura ve en peligro su poder. Y les recordábamos que en los primeros once años de la dictadura, entre 1937 y 1948, Somoza mató a un solo estudiante, a Uriel Sotomayor.
Yo nunca había visto en Nicaragua una situación tan complicada como la que estamos viviendo hoy ante esta dictadura. Nunca. Y nunca había visto a mi país en un nivel de incertidumbre tan grande sobre su presente y sobre su futuro. Tampoco nunca había visto a Nicaragua sometida a una violencia tan criminal como la que Daniel nos está imponiendo. Esa criminalidad nunca había ocurrido, ni siquiera bajo la dictadura somocista. Tampoco nunca se me habría ocurrido a mí pensar que un gobierno con raíces en el sandinismo fuese capaz de mandar a matar a la gente desarmada como hoy lo hacen. Por tan solo protestar. De confrontaciones sabemos, de conflictos sabemos, de muerte sabemos, pero mandar a matar a la gente tan cobardemente y de maneras tan monstruosas, eso es inaceptable para quienes nos reclamamos del sandinismo. Es tan brutal la actual represión que ya nada tiene que ver ni con izquierda ni con derecha ni con centro, y nos coloca ante un desafío esencialmente ético, moral, que no podemos evadir y que debemos de enfrentar con la voluntad de hacer lo que haya que hacer para resistir y derrotar esta política del terror. Estos crímenes no tienen justificación ni perdón.
En días de junio como hoy hace 39 años estábamos en las barricadas de la lucha contra Somoza en la ofensiva final del 79. En junio entramos a los barrios orientales de Managua. El plan era combatir con la Guardia por sólo tres días, tiempo que estimábamos suficiente para darle oxígeno a los principales frentes de guerra, y estuvimos quince días y ya nos faltaba de todo. No había comida y no teníamos lo que en aquella lucha era muy valioso: municiones. Sin embargo, pudimos resistir tanto tiempo porque la población estaba organizada y preparada para resistir. La gente organizada fue el factor clave, el factor crucial. Fue la participación popular organizada de la mayoría del pueblo la que hizo posible aquel esfuerzo. Fue la gente, no las armas.
Y cuando las barricadas ya estaban casi vacías y la gente desesperada, organizamos el repliegue de Managua hasta Masaya. Cuando lo decidimos lo asumimos como una derrota táctica necesaria. Poco después, el repliegue se convirtió en un éxito estratégico. Les cuento esto para decirles que si en algunos momentos de este esfuerzo que hacemos hoy contra esta dictadura nos vemos a la defensiva, eso no quiere decir que estamos derrotados. Quiere decir que tenemos que ingeniárnosla para pasar a una contraofensiva y multiplicar las capacidades organizativas de la gente.
En Nicaragua, hemos pasado muy pronto, repentinamente, a vernos confrontados ante un enorme desafío. Antes del 18 de abril lo que había en Nicaragua eran pequeñas movilizaciones por distintos problemas, resistencia territorial contra la minería, defensa del agua… Costaba muchísimo organizar a la gente. Y cualquier cosa que hacíamos era reprimida. Garroteada. Sólo hacía una tenaz resistencia el movimiento campesino que luchaba contra el canal. Antes de abril, el movimiento campesino ya se había insurreccionado, sosteniendo una lucha que durante estos últimos cuatro años nos contagió de esperanza. La resistencia no comenzó, no vino de donde pensábamos que podía venir. Vino de allá, de los campesinos, de la Nicaragua profunda, de gente que sintió amenazadas sus tierras y desafió al gobierno de Ortega.
Ellos fueron los primeros autoconvocados porque fueron construyendo de manera autónoma una fuerza que empezó luchando por todas las afectaciones que miraban les provocaría la antipatriótica ley canalera y poco a poco las fueron trascendiendo, acercándose progresivamente a reivindicaciones más nacionales. Ellos dieron el salto desde la defensa de sus tierras a la defensa de la soberanía. El movimiento campesino es el antecedente de lo que hoy vivimos. Nos dio liderazgos de alcance nacional como el de la dirigente campesina Francisca Ramírez. De esa esperanza nos alimentamos todos estos años y esa fuerza está presente hoy en esta insurrección no armada. Y está intacta. Y lo que más me gusta de esa fuerza es que tienen poca confianza en nosotros, en los de Managua, en los políticos, en los partidos.
Sin organización, sin el pueblo organizado no hay manera de que tengamos éxito. Y en eso todavía tenemos mucho que hacer para ponernos a la altura del valor demostrado por los campesinos durante años y por nuestra heroica juventud en estos últimos tiempos. Para organizarnos mejor es importante que sepamos las fortalezas de quien tenemos enfrente, porque mirando los ángulos más complejos del desafío sabremos responder mejor. Si hablo primero de las fortalezas de Daniel lo hago para que eso nos anime a luchar con más determinación y con más organización. Es para estar bien claros de las dificultades a superar y de los obstáculos a vencer.
La primera fortaleza que le veo al régimen actual es su experiencia política. Daniel Ortega tiene una experiencia política acumulada que no la tienen los que están sentados en la mesa del diálogo nacional a nombre la Alianza Cívica. Cuando pensamos en la interlocución que tenemos ante este poder tenemos que reconocer que en la mesa del diálogo estamos en una situación de debilidad. Ellos, una fuerza que acumula disciplina y mando único. Y de este lado una alianza reciente, alianza creada por las circunstancias, en formación y sin sólidas correas de conexión con el pueblo.
Otra fortaleza de Daniel es que él tiene de manera casi exclusiva el monopolio de la fuerza, el monopolio de las armas y el de la represión. Tiene de su lado, y ahora los tiene hasta el final, a la Policía Nacional. A la cúpula policial no le queda otra alternativa que ir con Daniel Ortega hasta el fin. Se han comprometido tanto con esta política de crímenes y de genocidio que no les queda otra alternativa. No veo por ahora posibilidades de fisuras grandes en ese cuerpo armado. Hay muchos policías que están desmoralizados porque sienten que no era para eso que entraron a la Policía. A ésos los están reprimiendo, encarcelando y, por eso, otros tienen enormes dificultades para dar el paso y cruzarse a luchar al lado del pueblo. Si la insurrección cívica se consolida, si todos los sectores sociales muestran más decisión, seguro que habrá mayor resquebrajamiento de la base del cuerpo policial.
Desde el punto de vista del uso de la fuerza, Daniel tiene hoy otra fortaleza importante. Le han permitido la creación de un ejército irregular para imponer el terror a la población en todo el país. La creación de esa fuerza irregular nos muestra la extrema gravedad en la que está Nicaragua. Es absolutamente inaceptable, y en ningún país del mundo lo permitirían, la creación de un ejército irregular para matar y reprimir a la gente. Aunque vale muy poco para este régimen, la Constitución de Nicaragua establece que sólo puede haber en el país dos cuerpos armados, el Ejército y la Policía. Y en este mes estamos viendo todos los días a un ejército de encapuchados que sale a las calles con armas de guerra y amenaza, mata, encarcela, destruye… Estamos viviendo un estado de sitio de facto y a toda hora. No hay garantías para nada, ni derechos para nadie. ¿A dónde vamos a ir a reclamar si esos encapuchados te detienen, te registran, te roban? ¿Quién nos va a defender si esa gente mata a tu hermano, a tu vecino? ¿Quién nos dirá por qué quemaron la casa, por qué mataron al niño? ¿A quién reclamarle nada? Y en los barrios en donde ha habido protestas la situación es de terror. Imaginemos en una callecita de esos barrios a doscientos de estos matones pateando las puertas, disparando al aire, capturando, matando…
Eso nunca, nunca, nunca había ocurrido en este país. Y esa política de terror está en manos de Daniel, que ha construido ese ejército irregular y ha logrado imponérnoslo a toda la sociedad, imponérselo a la Policía. ¡Y se lo impuso al Ejército! No hay ninguna justificación para que el Estado Mayor del Ejército vea circular en Managua y en otras ciudades esas caravanas de asesinos encapuchados con armas de guerra y no haga nada. Eso es absolutamente inaceptable.
Hasta ahora no hay nada que pueda detener esta estrategia de terror. Hasta ahora una de las fortalezas que tiene Daniel es ésa: que el Ejército no le ha puesto ningún freno. Ninguno. Lo ha dejado hacer. Y sabemos lo complejo que es armar en unos días un ejército irregular y conseguir que funcione en todo el país. Eso no se logra así nomás. Me atrevo a decir que si nosotros los nicaragüenses no logramos parar a ese ejército irregular que ha construido Daniel, que actúa como sicariato, un ejército en el que participan narcotraficantes, pandilleros, ex-miembros del Ejército y de la Policía, criminales sacados de la cárcel, todos ellos ejerciendo una violencia sin control, estaremos todos los ciudadanos nicaragüenses condenados a sufrir los peores avasallamientos de nuestra historia.
Recuerdo una ocasión a comienzos de los años 90, cuando Daniel ordenó una determinada acción… Al día siguiente de que esa acción se realizara, yo le pregunté: ¿Y por qué escogió a Fulanito de Tal para hacer eso? Y me dijo: “Es que para hacer determinadas acciones es necesario estar loco y sólo él podía hacer eso que le pedimos hacer”. Yo no tengo la menor duda de que quienes están al mando de ese ejército irregular son locos con mentalidad criminal, gente que disfruta con esa política criminal y que absolutamente nada tienen que ver con el sandinismo.
Al Daniel Ortega que hoy vemos, el que ha cruzado todas las rayas de la decencia humana, no es posible entenderlo sin tener en cuenta su pacto con los liberales, el maridaje de once años con el sector privado. Con los ricos de este país. Tampoco podríamos entender esas fuerzas irregulares que él está usando para aterrorizarnos, para castigarnos, si olvidamos algunas experiencias de los años 80, de los años 90, incluso algunas de antes del triunfo de la Revolución. Nosotros somos responsables de ese Daniel Ortega, el Frente Sandinista lo es, la Revolución lo es. Pero es injusto que se diga que esto que vemos hoy es el Sandinismo, porque Daniel Ortega es una deformación del sandinismo. No sería nunca lo que hoy es sin el pacto con Arnoldo Alemán, sin el respaldo de los banqueros, sin los gringos, que bendijeron el pacto, sin todos los que no quisieron mirar la corrupción. El fenómeno de Daniel Ortega no se entiende sin la historia de caudillismo, de prebendarismo, de patrimonialismo, que ha prevalecido en nuestra cultura política. Y por eso el desafío no es nada más quitarlo a él, sino transformar Nicaragua para que no se vuelvan a repetir estas cosas, para que nadie como Daniel Ortega tenga la oportunidad de reaparecer.
Además de tener el monopolio de la fuerza y de la represión, Daniel Ortega tiene dinero para financiar esta política de muerte y terror. Recursos no le faltan y si le hacen falta puede mandar a retirar dinero del Banco Central, como ya lo ha hecho, para cubrir los gastos. Porque armar algo así cuesta. Esa ventaja tiene también, la financiera, así como nosotros tenemos la desventaja de no tener recursos para organizar mejor una política de resistencia desde los sectores populares.
Otra fortaleza que tiene él es que tiene buenos argumentos de negociación ante la presión de los Estados Unidos. Imaginémonos el diálogo de Daniel Ortega con representantes del gobierno norteamericano, sabiendo que Daniel conoce muy bien la agenda de los gringos… Él les hablaría así: “Si yo me voy, ¿qué va a pasar con el vacío de poder que quedará en Nicaragua? ¿Quién les garantiza a ustedes que aquí va a haber estabilidad? ¿Ustedes creen que ese muchacho, Juan Sebastián Chamorro, va a garantizar estabilidad aquí? ¿O que el viejito Tünnermann se las va a garantizar? Y ustedes saben que la estabilidad de Nicaragua no sólo nos interesa a nosotros, ¡les interesa a ustedes! Porque si aquí se aumenta la crisis y se aumenta el caos se arma un desmadre migratorio que nadie va a poder parar. Y la capacidad de contaminación de una Nicaragua en caos sobre Honduras, sobre Guatemala, donde ya la situación es complicada, va a ser muy grande… Y ustedes saben muy bien que yo aquí he puesto un muro de contención a la migración. Los panameños y los costarricenses dejaron entrar a los cubanos, pero yo los paré a toditos en la frontera, de aquí no han pasado… Ustedes saben que en la lucha contra el narcotráfico hemos cooperado con ustedes en todo lo que ha sido posible… Claro que hay cosas que yo no puedo controlar porque no tenemos los medios, pero de manera general ustedes han reconocido lo que nosotros hemos hecho… Con el lavado de dinero igual, saben ustedes que cuando ha sido necesario ustedes han contado con todo nuestro apoyo, aunque nuestras instituciones financieras no tienen la capacidad para controlarlo todo, pero de manera general nosotros les hemos cumplido… Acuérdense que con el apoyo de ustedes hemos recibido el reconocimiento del BID, del Fondo Monetario y del Banco Mundial por nuestras políticas en favor de la estabilidad macroeconómica… Aquí permitimos que vengan sus tropas a hacer sus ejercicios y maniobras. Ustedes me recriminan que yo soy amigo de Cuba. Obviamente que lo soy, porque desde muy joven los cubanos me ayudaron, me refugiaron, nos dieron solidaridad, pero nosotros nada tenemos que ver con el modelo de Cuba. Somos amigos de Cuba pero hasta ahí nomás porque aquí tenemos una economía de mercado capitalista, pluralismo, elecciones…” Y por ahí seguiría el diálogo.
Yo creo interpretar que los gringos son sensibles a ese discurso y lo que apoyan y les interesa ante esta crisis es el “aterrizaje suave”. Algo parecido deben sentir los empresarios del COSEP: les da pánico pensar que pueda crearse un vacío de poder, una crisis en la que no haya control, una situación de falta de “gobernanza”, como dicen ellos. Saben los empresarios que durante once años Ortega les dio una total estabilidad y garantía para sus intereses. Por tanto, el temor de Estados Unidos y el de la empresa privada, esa coincidencia, es una fortaleza más que Daniel tiene. Y es una debilidad nuestra no contar con un sector empresarial con suficiente coraje y actitud patriótica.
Yo entiendo a los empresarios. Ellos vienen de estar once años felices con Daniel Ortega, haciendo todo lo que querían en el terreno económico. Ellos decidieron decenas de leyes económicas. La libre empresa tenía todas las facilidades del mundo. En el tema tributario, en los impuestos, Daniel fue más generoso con ellos que Trump con sus ricos. Tenían también estabilidad, cero huelgas. Todos los años crecía la economía un 4, un 4.5% y la tasa de ganancia de los bancos era de las más altas de Centroamérica. Llegaba la inversión extranjera, tenían todo tipo de privilegios y ningún obstáculo de ninguna naturaleza para obtener más y más ganancias y repatriarlas. En esas condiciones pasaron once años. Imaginarse una Nicaragua distinta les causa incertidumbre, yo los entiendo. Y creo que tenemos que ganarnos a un sector del empresariado, llamarlos a superar el miedo. Los tenemos que convencer de apoyar la movilización popular. Porque creo que no volveremos a ese pasado del modelo que algunos llamaron de “populismo responsable”. No hay ninguna posibilidad. Lo que no sabemos con claridad hoy es para dónde vamos. Y los más grandes empresarios, los que realmente deciden, tampoco tienen claridad del futuro. En mi opinión, todavía no hemos sido capaces de ponernos totalmente de acuerdo para tener una voz más unívoca que tenga un mayor peso y se imponga sobre las incertidumbres del empresariado y ante las pretensiones de Daniel.
¿Y cuáles son las pretensiones de Daniel? Si ustedes observan lo que está sucediendo en el país después de más de dos meses de resistencia, tenemos que tomar conciencia que, con esas fortalezas, Daniel Ortega viene poquito a poco, poquito a poco, tratando de reestructurar sus bases. Al comienzo no podía hacer nada. La gente del Frente tenía que esconder su banderita y echársela a la bolsa para que no la identificaran. Ellos nada tenían que ver con los crímenes de Daniel, pero se sentían señalados. Eso es lo que reportaba toda la gente de los barrios. Después, a lo primero a lo que le puso mente Daniel fue a crear ese ejército irregular y criminal. Y como él sabe perfectamente bien que los empresarios son unos grandes temerosos, ha organizado también de última hora la toma de tierras: ¡Vayan, tómense esa finca, invádanla! Para que vean los empresarios lo que se están perdiendo dejándolo a él y apoyando al pueblo… Poquito a poco comienza Daniel a recomponer sus bases. Por eso, si nosotros no nos ponemos las pilas y le permitimos que recomponga sus fuerzas, no las que tenía antes de abril, porque ésas nunca las va a recuperar, pero si le permitimos que recupere algunas, tendremos que enfrentar una situación más complicada. No debemos darle tiempo. La solución debe ser ahora. Nunca olvidemos que las grandes sublevaciones populares también pueden ser derrotadas.
Y finalmente, la otra fortaleza de Daniel Ortega es que en la mesa del diálogo él no está negociando. Ahí sólo dialoga, pero no negocia. Hasta ahora no ha habido una negociación real. Daniel sigue ganando tiempo. En ese diálogo él tiene un control estricto de lo que ahí pasa y cuenta con una disciplina total de la gente que ahí ha puesto. Del lado suyo sí hay una verdadera coordinación, una voluntad única, propósitos bien definidos, mientras que del lado nuestro no hemos logrado todavía toda la voluntad de toda la gente para aquello de “todos contra la dictadura”. No lo hemos logrado, porque se cruzan de por medio intereses pequeños y mezquinos de toda naturaleza, intereses privados.
Veamos ahora algunas de nuestras fortalezas. La primera y más importante, la que más me llama la atención en todo lo que estamos viviendo desde abril, es la voluntad ampliamente mayoritaria del pueblo de librar una lucha no violenta contra el más violento de los regímenes que hemos conocido en Nicaragua. Y en esa voluntad se encuentran, coinciden unánimemente, los pobladores de todo el país con el movimiento campesino y con la juventud universitaria. Es una gran fortaleza la capacidad de unir tantas voluntades.
Me sorprende la historia de nuestra gente. Primero, hicieron una revolución armada. La primera revolución popular armada triunfante que hubo en nuestro continente fue la revolución sandinista. Y ahora, cuarenta años después, nuestra gente está decidida a obtener una nueva victoria contra otra dictadura. Pero esta vez será una victoria sin armas. Eso sólo lo hace un pueblo que tiene una capacidad maravillosa de encontrar sus propios caminos y de concertarlos de una manera absolutamente fantástica.
Lo he dicho a todo el que me lo ha preguntado: Tengo dificultades para entender cómo en Monimbó, por ejemplo, no ha aparecido una sola bomba de contacto, que es un instrumento más ofensivo. Y no porque no hayan los elementos para hacerlas, y ellos las saben hacer y las saben usar. Hasta ahora tampoco han aparecido fusiles. Más asombroso todavía es que allá en el campo, donde la gente tiene su 38, su 22, sus escopetas, tampoco aparecen. El pueblo nicaragüense está decidido a luchar y ha decidido hasta ahora que quiere obtener la victoria sin las armas. Esa determinación requiere de mucha fortaleza. De una incalculable capacidad de sacrificio, que es la fuerza superior de los pueblos. Creo que eso nos dice mucho del potencial de victoria que tiene este pueblo sobre esta pareja que nos ha impuesto hasta ahora su voluntad. No, no podrán contra este pueblo.
Otra fortaleza nuestra, que es debilidad para él, es que Daniel perdió a la gente. Como me decía un campesino: lo que pasó es que la gente “se le volteó”. Porque hasta abril mucha gente estaba con ellos. Pero con las masacres de abril, con los crímenes, con lo que comenzó todo esto, el 70% de apoyo se convirtió en 70% de rechazo.
Daniel ha perdido totalmente la opinión pública. Perdió las calles. Perdió la hegemonía sobre el pueblo y el control de las calles, lo que hace muy poco tiempo nos parecía totalmente imposible, porque si protestábamos en cualquier esquina ya sabíamos lo que nos iba a pasar. Y de repente, imparable, ¡medio millón de gente en las calles pidiendo que se vayan! Perdieron para siempre el respaldo del pueblo.
Este pueblo tiene unas capacidades y unas fortalezas que desconciertan. He estado conversando con personas que tienen relación con los muchachos que están atrincherados en Managua en la UNAN (Universidad Nacional Autónoma). No quieren salir, no quieren entregar sus barricadas, están totalmente decididos a que, les pase lo que les pase, irán hasta el final. Veamos también la gente que está en los tranques. Defender un tranque armado en una carretera es una cosa, pero defender un tranque desarmado contra gente que pretende asesinarte es otra. Para hacerlo, para mantenerse en ese tranque, en esas trincheras, se necesita tener una voluntad férrea difícil de explicar. Y eso me hace pensar que hay en nuestro pueblo una fortaleza que nosotros intelectualmente no hemos logrado interpretar.
Viendo esas fortalezas del pueblo pienso que triunfaremos incluso sobre todas esas otras fortalezas que veo en Daniel, y pienso que será un triunfo sin hacer uso de otras modalidades que las de la lucha no violenta, que es el gran desafío que el pueblo se ha autoimpuesto.
Un pueblo que es capaz de hacer todo lo que hoy está haciendo nuestra gente para resistir sin armas a esta dictadura es un pueblo que definitivamente va a terminar derrotando a este régimen.
Ortega ya no tiene posibilidad de regresar atrás. Él está totalmente derrotado. El asunto es negociar correctamente su rendición, porque si no lo hacemos correctamente, el costo puede ser terriblemente elevado. Y también hay que decirlo con toda honestidad: si conocemos a nuestro pueblo, el riesgo potencial de un desliz hacia una guerra civil es uno de los peligros permanentes que tenemos y que debemos evitar a toda costa.
Veamos ahora fortalezas y debilidades en el plano internacional, un terreno en el que trabajé por mucho tiempo. Hay que decir que durante todos estos once años el régimen de Daniel Ortega logró encubrirse muy bien. Nadie podía imaginar que en Nicaragua teníamos un régimen autoritario y corrupto, mucho menos que se estaba gestando un régimen criminal. Durante más de una década hubo ignorancia total de lo que aquí ocurría y quienes más lo ignoraban eran los amigos de la izquierda. Encuestas internacionales afirmaban que Nicaragua era uno de los países más felices del planeta y que el gobierno nicaragüense tenía el más amplio respaldo. Y muchísima gente afuera, amiga de Nicaragua, amiga del sandinismo, amiga de la Revolución, se alegraba de lo bien que iban las cosas en Nicaragua. Hoy, a la hora de enfrentarnos a esta nueva realidad, hay muchísima gente fuera que no cree lo que está pasando en Nicaragua. La verdad es que a nosotros también nos cuesta. Alguna gente no cree, aferrada a la nostalgia de lo que fue para ellos aquella Revolución, incluida entre esa gente el secretario general de la OEA…
Para explicar lo que estamos viviendo tenemos nosotros una debilidad: el éxito con que este régimen navegó durante años con “vela de pendejo”: nadie lo volvía a ver, nadie se preocupaba por lo que pasaba aquí… Yo lo observo en las comunicaciones con la gente que nos quiere, que quiere a Nicaragua, que estima este país. Cuesta un mundo persuadirlos de que este gobierno es una banda de asesinos. No resulta fácil para mucha gente entender, y entenderlo de repente, que éste es un régimen corrupto, criminal. Entenderlo, apoyarnos, denunciarlo, no es fácil porque apenas están tomando conciencia en este momento. Por eso, no es cierto que ya tengamos a todo el mundo contra estos criminales. No podemos decir que hemos logrado realmente atraer todas las fuerzas internacionales que necesitamos, aunque ya hemos logrado atraer bastantes y eso es ya una fortaleza. Pero para alinear a los astros internacionales en la dirección correcta debemos hacer muchos más esfuerzos.
¿Qué puede presionar a Daniel Ortega? Por su experiencia, lo que él respeta únicamente es la correlación de fuerzas. Y no la que se puede expresar en una mesa de diálogo y de negociación. Él sólo es capaz de respetar la fuerza de las masas en movilización. A él le tiene sin cuidado que cuatro o cinco señores le digan “Te tenés que ir”. Por eso, si nosotros no somos capaces de rearticular las correlaciones de fuerzas que se demostraron en las jornadas de abril y mayo, difícilmente él va a negociar. Lo que necesitamos es más movilización en las calles, más tranques, mas barricadas, mas organización barrial, comunitaria, un paro indefinido… Más acumulación de fuerzas para quebrar la política del terror que él nos ha impuesto. Si no logramos ponerle una contraofensiva que le ponga un alto, que revierta esa correlación aparentemente desfavorable para nosotros, basada en el terror, la situación se nos va a volver más complicada. No olvidemos, lo repito, que grandes sublevaciones de la historia han sido también derrotadas.
Desde los primeros momentos de abril el pueblo dijo con gran sabiduría las dos cosas que había que hacer: ¡Que se pare la represión y que se vaya este cabrón! Lo dijo así de sencillo, con gran sabiduría. El pueblo lo olfateó desde el comienzo y de manera unánime: Que se vayan ya y que se pare esto. El resto de problemas lo podemos arreglar después.
Eso, del lado nuestro. Del otro lado, tengamos en cuenta que Daniel Ortega cree que él puede revertir la situación en la que lo hemos colocado. Él así lo cree. Y lo que para mí es más increíble es el énfasis criminal de las opciones que ha tomado para revertirla. Estamos acostumbrados a confrontaciones y a luchas de todo tipo, pero este nivel de criminalidad supera las cosas más terribles que hemos conocido en nuestra historia.
Él va a agotar todos los medios del terror para ver si puede revertir la situación y negociar en condiciones más favorables. Veo esa intencionalidad en la política terrorista que ha desatado. Por eso creo que lo primero que tenemos que hacer es ponernos de acuerdo para parar, para detener esa fuerza represiva, y no sólo por razones éticas, humanitarias, sino para modificar la correlación de fuerzas. Eso es crucial.
El óptimo que debemos alcanzar es el “todos contra la dictadura”. Es urgentísimo crear una gran unidad que nos lleve a fortalecer las luchas abajo. Para sentarse a negociar arriba no se necesitan grandes masas, pero para cambiar correlaciones de fuerzas y alcanzar cambios profundos que requiere el país sí las necesitamos y las necesitamos luchando, movilizándose, cada vez más organizadas.
Y para concluir, quiero decirles que tengo la seguridad de que Ortega está terminado. Tengo la certeza de que es imposible que nos arrebaten la victoria. Lo que sueño es que nos resulte menos costoso. Tengo la seguridad de que nunca más podrá haber orteguismo en Nicaragua y veo muy precarias las posibilidades de que pueda haber un Frente Sandinista Orteguista en el futuro, aunque sí quiero pensar que los nicaragüenses seremos capaces de recuperar lo mejor de nuestra herencia, a Carlos Fonseca, y a la cabeza de ese legado estará Sandino, con todos los valores de aquel hombre que luchaba por la justicia y que merecía “no sólo ser oído sino creído” porque no reclamaba para él “ni un palmo de tierra para su sepultura”.

 

Otro gobierno

Ernesto Cardenal: “No queremos diálogo, sí otro Gobierno” en Nicaragua

El poeta y sacerdote nicaragüense Ernesto Cardenal dijo que “no debe haber diálogo” entre el presidente Daniel Ortega y la sociedad civil, sino que debe elegirse “otro gobierno, una república democrática”, tras la ola de violencia que el país vivió la semana pasada a raíz de protestas estudiantiles.
En entrevista exclusiva con DPA, Cardenal (nacido en Granada, en 1925) se refirió a las protestas protagonizadas por miles de jóvenes en Managua y otras ciudades del país, donde la acción policial dejó decenas de muertos y cientos de heridos y detenidos según entidades no gubernamentales. El Gobierno sólo reconoce 10 fallecidos.
“El diálogo no tiene sentido porque el diálogo es para entenderse, y nosotros no nos podemos entender”, dijo el autor de “El Evangelio de Solentiname”, que hace dos años se declaró “perseguido” por Ortega y por su esposa, la vicepresidenta Rosario Murillo, a quienes acusó de dirigir “una dictadura”.
“Lo que queremos es que haya otro Gobierno, una república democrática. ¿Para qué diálogo? Nada de diálogo”, insistió al ser consultado sobre las pláticas que se espera se realicen con mediación de cinco obispos de la Iglesia católica, en fecha aún no divulgada.
Autor de “Epigramas” y “Cántico Cósmico” entre una vasta obra literaria, Ernesto Cardenal es a sus 93 años el poeta vivo más importante de Nicaragua. En la década de 1970 fundó en la isla de Solentiname, sur del país, una comunidad de pintores y poetas que luego apoyaron a las guerrillas del Frente Sandinista.
Cardenal, ministro de Cultura durante la revolución sandinista (1979-1990), opinó que fueron “proféticas” las palabras de su hermano Fernando, sacerdote jesuita que dirigió la campaña de alfabetización y falleció en 2016: “Mi esperanza es que los jóvenes vuelvan a las calles a hacer historia”.
“Ahora repentinamente en todo el país han surgido los jóvenes en protestas, tomándose las calles. Algo que no se esperaba porque la juventud parecía dormida, o que sobre ella había caído una losa sepulcral. Mi hermano lo habrá visto ahora desde la eternidad. Nicaragua en todas partes ha resucitado”, afirmó.
Recordó que ahora, como hace 40 años, Nicaragua ha vuelto a ser noticia mundial. “Durante muchos años yo había estado teniendo una oración tomada de uno de los ‘Salmos’: Señor, haz que volvamos a ser lo que fuimos. ¡Y he sido oído!”, aseveró.
Divorciado de Ortega y del Frente Sandinista desde hace dos décadas, Cardenal criticó la “locura y arrogancia” del Gobierno,en especial los más de 130 gigantescos árboles luminosos de hierro que Murillo instaló años atrás en distintas zonas de Managua, varios de los cuales fueron quemados y derribados durante las protestas.
“En un país tropical, de selva feroz, los árboles verdaderos estaban siendo talados y plantados árboles secos, de hierro, con un derroche de luz eléctrica que no le llega al pobre. País con alamedas de colores locos y un gobierno de locura y arrogancia”, sentenció.
Las protestas iniciaron en rechazo a una reforma al Seguro Social anunciada el 16 de abril pasado, y se extendieron a 14 ciudades del país tras la violenta respuesta de la Policía y de fuerzas de choque del Gobierno, que solamente ha reportado 10 muertos.
Sin embargo, el Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh) y la Comisión Permanente de Derechos Humanos (CPDH), ambos no gubernamentales, registran 42 y 63 fallecidos, respectivamente. La mayoría eran jóvenes universitarios que murieron por impactos de bala, según sus investigaciones.
Fuente: DPA.
Enrique Aristeguieta, durante su visita a Madrid

Enrique Aristeguieta: «No hay posibilidad de salir por las buenas de la tiranía de Maduro»

Por Manuel Trillo– Diario ABC España.
Enrique Aristeguieta Gramcko (Puerto Cabello, 1933) es el último miembro vivo de la Junta Patriótica que acabó con la dictadura de Marcos Pérez Jiménez en Venezuela en 1958. A sus 85 años, combate ahora a la «tiranía» de Nicolás Maduro, que el pasado febrero le detuvo por primera vez en su vida. «No me gustaría morirme en dictadura», asegura a ABC durante una visita a Madrid, en la cual participó en un acto de la plataforma Soy Venezuela.
En 1958 la Junta Patriótica y la sublevación popular acabaron con Pérez Jiménez. ¿Por qué Maduro sigue en el poder?
Hay un enfoque diferente. En 1957 había una remota esperanza de elecciones y cuando esa posibilidad se cerró, cambiamos de dirección. La Junta Patriótica fue para derrocar la dictadura, no con elecciones, sino con la combinación de fuerza armada y el pueblo en la calle. En esta ocasión la MUD (Mesa de la Unidad Democrática) ha querido enfrentar a la dictadura como una democracia que no es. Llevo insistiendo en eso 20 años. Ahora al fin se han dado cuenta de que no se puede derrotar a una tiranía, mucho menos totalitaria, hay que derrocarla. No hay otro camino.
¿Buscar un referédum revocatorio y el diálogo fueron perder el tiempo?
Sí, porque ya se veía la intención del régimen de no aflojar. El referéndum (contra Chávez) se ganó y nos lo arrebataron; Capriles ganó las elecciones y las arrebataron; aceptaron a regañadientes la Asamblea Nacional y le quitaron funciones y bloquearon, y crearon la Constituyente paralela. No hay posibilidad de salir por las buenas de este régimen. Lo debieron ver hace tiempo, a estas alturas es bastante tarde.
¿Cuál es entonces la solución?
Es muy difícil, porque se ha perdido mucho tiempo y esfuerzo. La oposición perdió sus mejores armas. Habrá que improvisar, encontrar nuevos caminos. Lo que no podemos es rendirnos.
¿Vendrá por la presión internacional, por ejemplo las sanciones?
Las sanciones nunca han derrocado un gobierno. La prueba es Fidel Castro: aún están allí sus herederos. Son positivas, pero no suficientes.
¿Y la Corte Penal Internacional?
El problema de los organismos internacionales es lo tardío de su respuesta. Cuando ha intervenido la ONU o la Fuerza Interamericana de Paz ha sido tras una montaña de muertos. Deberían establecer mecanismos para intervenir a tiempo para evitar genocidios. Lo de Venezuela se repite en Nicaragua.
Enrique Aristeguieta (tercero por la izquierda) formó parte, como miembro de Copei, del grupo liderado desde 1957 por Fabricio Ojeda (primero por la izquierda)Enrique Aristeguieta (tercero por la izquierda) formó parte, como miembro de Copei, del grupo liderado desde 1957 por Fabricio Ojeda (primero por la izquierda)-ABC.
¿Qué se cuece en el ejército?
Está muy golpeado, deshecho. Esa labor comenzó con Chávez y la intervención cubana. La Fuerza Armada sufrió como el resto de la nación. La lista de oficiales detenidos y torturados es larga. Hay tantos civiles presos como militares.
¿Maduro ha cortado cualquier posibilidad de esa «solución»?
Nunca se sabe. Pérez Jiménez parecía firme el 31 de diciembre de 1958 y el 1 de enero hubo un alzamiento, el comienzo de su derrumbe.
¿Y cómo ve «el día después», la transición a la democracia?
Mucho mas difícil que en 1958. Entonces el país no estaba deshecho. Ahora no hay instituciones y la economía está en pedazos. Han destrozado todo: la mayor petrolera del mundo, el banco central, la Fuerza Armada, el aparato productivo, la educación, la sanidad… Lo han convertido en un país africano.
¿Cómo se sobrevive en Venezuela?
Es muy difícil. En la farmacia no hay ni colirio ni antibióticos. Pasa igual con la comida. Para agravar la situación, la inflación desatada hace recordar la Alemania de la entreguerra. Los precios cambian a veces en el mismo día. No sé cómo subsiste la gente.
A usted lo detuvieron en febrero, con casi 85 años. ¿Qué le teme Maduro?
La lengua. Les molestan las críticas. Entraron en mi casa a las tres de la mañana como ladrones, saltando las paredes sin orden judicial y armados hasta los dientes.

Andrés López Obrador

En el estadio Azteca, Andrés Manuel López Obrador aseguró que “está a punto de comenzar la cuarta transformación de la historia de México”. NOTIMEX/F. Estrada

LA INCÓGNITA LÓPEZ OBRADOR

Por JAVIER LAFUENTE-Diario El País.
El político más conocido de México resulta ser toda una incógnita. Después de años de exposición pública, de meses de interpretar y juzgar sus silencios y respuestas ambiguas, la sensación de la inevitabilidad de su victoria ha despertado tanto entusiasmo como incertidumbre. La creencia de que el peligro para México es seguir con los desorbitados niveles de violencia, la corrupción y la impunidad choca con las dudas que genera el posible triunfo y la forma en que gobernaría Andrés Manuel López Obrador.
López Obrador es un líder social, heredero de la vieja estirpe del priismo nacionalista revolucionario, que se presenta como un salvador. Su plan no pasa solo por lograr un cambio. Ha prometido que liderará la cuarta transformación de México, tras la Independencia, la Reforma y la Revolución. Que después de Hidalgo, Juárez y Madero, estará él. En cierta manera, quiere poner fin al ciclo que arrancó, a finales de los ochenta, Carlos Salinas de Gortari: la predominancia en el poder de una mayoría de centro derecha, una amplia tolerancia al predominio de intereses privados y la administración de la desigualdad. López Obrador ha sido el opositor por excelencia de ese modelo, que trajo consigo la exclusión de la izquierda del poder ejecutivo.
Sobre el papel, su posible triunfo cerraría ese ciclo liberal. En la práctica, existen muchas dudas. Después de perder en 2006 ante Felipe Calderón por un estrecho margen –siempre sostuvo que le robaron la elección- y de volver a ser derrotado por Peña Nieto hace seis años por un amplio margen -en ambos casos bajo el paraguas del Partido de la Revolución Democrática (PRD)-, para esta ocasión no solo creó un partido a su imagen y semejanza (Morena), sino que se ha aliado con Encuentro Social, una formación evangélica.
La sobrerrepresentación ultraconservadora en el Congreso preocupa a los defensores de derechos sociales que, en su mayoría, apoyan al líder de Morena. Además, López Obrador no ha dudado en sumar a su proyecto Juntos Haremos Historia –que completa el Partido del Trabajo, de extrema izquierda- a enemigos de antaño, cuestionados dirigentes sindicales mineros, a cambio de conseguir votos y estructura para defenderlos en todo el país. “Ganará las elecciones el candidato de los partidos que se ubican más hacia la izquierda y más hacia la derecha en el espectro político. Un candidato que, además, ha pactado con políticos de centro, centro derecha, centro izquierda y centro radical”, resume el escritor Emiliano Monge.
En el entorno más cercano de López Obrador sienten que se ha infravalorado su capacidad política y pragmática. Desde que comenzó la campaña era el objetivo a batir y de todas las batallas ha salido indemne. Despejó la supuesta injerencia rusa en su campaña a base de humor, presentándose como Andrés Manuelovich; sugirió amnistiar crímenes vinculados por el narcotráfico y, al ver que le podía costar caro, dejó de mencionarlo; aseguró que lo que México necesita es una Constitución moral, sin concretar a qué se refería; se enfrentó con el todopoderoso Carlos Slim a costa del nuevo aeropuerto de la Ciudad de México, que finalmente no revertirá; después de cargar contra la élite empresarial, se reunió con ellos. Este ir y venir ha sido acicate para sus críticos, que ponen en duda su moderación. Sin embargo, le ha permitido marcar la agenda sin apenas costos. Mientras todo el mundo le escrutaba a él, López Obrador hacía lo propio con México. Ningún candidato ha recorrido el país como él. Cuando se iba, quedaban los suyos. A la par que perfeccionaba su imagen, desarrollaba la de Morena. Su mayor obsesión siempre fue garantizar la defensa del voto. Este domingo, Morena tendrá representantes en más del 90% de las casillas, solo superados por el poderoso PRI.
“López Obrador se hizo a sí mismo, y casi podría decirse que a solas. Si no hay padrinos en su biografía, tampoco hay compañeros”, escribía en este diario Jesús Silva-Herzog, profesor del Tecnológico de Monterrey. Su núcleo más próximo lo integran sus hijos, su mujer, Beatriz Gutiérrez Müller y su inseparable César Yáñez, encargado de prensa y contención con todo aquello que sienta que no le conviene. A la moderación de su imagen ha contribuido su equipo de colaboradores más cercano. Todos han sabido desarrollar una campaña sin él, para él. Los más destacados son tres que, a priori, no ocuparán una cartera en el Gobierno paritario que anunció hace meses.
El empresario Alfonso Romo ha sido el encargado de convencer a sus pares de que la victoria de López Obrador no supone un peligro para México. Romo, empresario de Monterrey, al norte del país; admirador del expresidente colombiano Álvaro Uribe y otrora crítico del candidato, es decir, poco sospechoso de ser un líder de izquierda, emprendió una cruzada de meses, primero con directivos de pequeñas y medianas empresas, que concluyó con la reunión en junio de López Obrador con la élite empresarial. “El mazazo más importante”, como describía uno de los asistentes.
Otro de los factores que determinarán la elección será el más que probable crecimiento de López Obrador en el norte del país, la zona que tradicionalmente le ha dado la espalda. Si ha dejado de ser solo un candidato del sur y del centro del país ha sido, en buena medida, por el trabajo de Marcelo Ebrard. Su sucesor como jefe de Gobierno en la Ciudad de México (2006-2012) regresó al país a finales del pasado año para sumarse a la campaña, con el fin de construir una estructura sólida en el terreno más fangoso para el candidato.
Si alguien ha contribuido a suavizar la imagen de López Obrador entre el electorado ha sido Tatiana Clouthier. Hija de un excandidato presidencial del PAN, partido con el que fue diputada federal, ha sido capaz de convencerle de que debía enfrentar todos los ataques con un mensaje de paz y amor –AMLOve, lo han llamado-, así como de llegar al electorado más joven a través de una intensa campaña en redes sociales. López Obrador se vanaglorió de ello en su multitudinario cierre de campaña en el estadio Azteca: “Miren lo que son las cosas, soy el candidato de más edad, pero los jóvenes, con su rebeldía, saben que representamos lo nuevo”.
Los colaboradores de López Obrador han sabido anteponer sus intereses personales, que los tienen como todo político, al éxito de su jefe. Una gran diferencia con sus competidores. Ricardo Anaya forjó una alianza que se antojaba imposible al juntar a los partidos tradicionales de la derecha y la izquierda. Estuvo dispuesto a pagar el precio de dividir a conservadores y progresistas, pero no calculó que los intereses de los que le acompañaban eran incluso mayores que los de los que se quedaron por el camino. En el caso de José Antonio Meade, su designación como candidato del PRI abrió una batalla interna entre los afines al presidente y el núcleo más duro del tricolor, que nunca vio con buenos ojos que un simpatizante, escorado a la derecha, fuese su candidato. Heridas que, lejos de cicatrizar, siguen abiertas sin torniquete que las frene.
Por si fuera poco, la guerra descarnada durante la campaña entre Anaya y Meade y el presidente, ha facilitado el camino de López Obrador. En el entorno del líder de Morena lo comparan, con cierta ironía hiperbólica, con la batalla de Stalingrado. Entonces, los alemanes caminaban hacia Moscú con todo a su favor, hasta que Hitler decidió tomar los pozos petroleros de Crimea. En el camino, decidió arrasar con Stalingrado, en buena medida por el nombre. Aquello le costó en buena medida la guerra. La promesa de Anaya de que encarcelaría a Peña Nieto fue su Stalingrado. Mientras, López Obrador pasaba el verano en Moscú.
Hay una gran parte del país que lo detesta desde hace años; que siente que, de lograr el triunfo, López Obrador se cobrará la venganza. Él ha insistido en que garantizará el derecho a disentir, la libertad de prensa o que los empresarios podrán seguir haciendo negocios. En esa cruzada por tranquilizar, no obstante, se ha producido una suerte de excusatio non petita, accusatio manifesta. Por delante tendrá hasta el 1 de diciembre que tome posesión –una transición ridícula que se acortará en el próximo sexenio- para ir aportando certezas.
De lo que no hay dudas es de que López Obrador no quiere mirar más allá de México. Más bien, ve México allá donde va. Hasta el extremo. En un reciente viaje por el norte del país comentaba que la última vez que visitó Cantabria, la tierra donde nació su abuelo, todo le recordaba a México: “El verde y el caoba son igual que los de la selva Lacandona”. De ahí que, pese a los suspiros de tantos, no parece que vaya a erigirse en un líder regional. Comparado con Chávez hasta la saciedad, el López Obrador de 2018 solo comparte con el expresidente el culto a sí mismo y su convicción de que solo ellos pueden salvar al país. Y aunque no se debe menospreciar, son más las diferencias que los separan. La primera, López Obrador no es un militar ni parece que vaya a hacer uso de ellos para aferrarse en el poder. Además, cuesta imaginarse que un país tan diverso como México pueda sumirse en una situación como la de Venezuela, dependiente del petróleo. Con Lula comparte su tenacidad por lograr el poder, pero ni por asomo la visión global del brasileño. Además, si durante sus gobiernos -no necesariamente por él- la corrupción se expandió, el fin del líder de Morena es cercenarla.
Entre ese afán por querer verlo en todos lados y con la convicción de que se sabe todo de él, México se ha terminado por preguntar quién es y cómo podría gobernar López Obrador.

López Obrador debe convertir su triunfo en el triunfo de México

Por Enrique Krauze– www.nytimes.com
“La tercera es la vencida”, reza un famoso dicho que Andrés Manuel López Obrador repitió varias veces en la campaña que lo ha llevado a ganar la presidencia de México, según el conteo rápido del Instituto Nacional Electoral, con el 53 por ciento de los votos, el porcentaje más alto en una elección presidencial mexicana. Habiendo perdido por un margen discutido y estrechísimo en 2006, y nuevamente en 2012, perseveró en su propósito por la vía democrática. Recorrió palmo a palmo al país, estableciendo un contacto cercano, magnético, casi religioso con la gente. Ese vínculo es la raíz y razón de un triunfo que no se explica por motivos externos ni como una respuesta a la agresiva actitud del presidente Donald Trump contra México. Obedece más bien al hartazgo de los mexicanos con nuestros problemas y al modo en que AMLO, como se le conoce, ha logrado encauzarlo hacia la esperanza de decenas de millones de personas en lo que él llama “el cambio verdadero”.
El programa de López Obrador ha sido objeto de amplias críticas pero contiene un potencial que ahora tendrá la oportunidad de materializarse. No obstante, lo que reclama este gran país, y lo que el mundo espera de nosotros, es algo mucho más trascendental que el éxito de un líder de izquierda. Frente a un gobierno estadounidense que ha perdido la brújula moral, México puede volverse el emblema de un desarrollo con paz y justicia social, conquistado no por métodos autoritarios sino en el marco de un moderno Estado de derecho, respetuoso de las instituciones civiles, las leyes y las libertades.
Los problemas ancestrales de México son la pobreza y la desigualdad social. Otro problema que parece nuevo sin serlo es la corrupción, que en el pasado permanecía oculta. Ahora que hay reflectores mediáticos e institucionales que la exhiben, los mexicanos muestran cero tolerancia. La impunidad que gozan quienes han incurrido en ella es un agravio nacional.
Pero seguramente el problema que más desvela a las familias es la violencia, que el país no padecía desde hace un siglo, en los tiempos convulsos de la Revolución mexicana. Desde el comienzo de este siglo, hay más de doscientas mil víctimas de la violencia. Mucha gente considera, con razón, que el Estado es el culpable de esta situación porque ha abdicado de su responsabilidad de ofrecer seguridad al ciudadano.
En el proyecto social de AMLO destacan los programas de transferencia directa de efectivo a los adultos mayores de 65 años así como becas y cursos de capacitación para jóvenes que carecen de trabajo y estudios. Si bien estas medidas pueden alentar el clientelismo, el respetado autor mexicano Gabriel Zaid (que las propuso desde hace cuatro décadas) ha demostrado que las familias pobres son mucho más productivas en el uso de sus recursos que las grandes empresas.
Estas propuestas positivas contrastan con otras francamente regresivas, como la vinculación de AMLO con la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), organización radical de maestros que, entre otras posturas, alienta la venta o herencia de plazas magisteriales y se opone a la certificación profesional de los maestros. El bajísimo sitio que ocupa México en la clasificación educativa mundial podría descender aún más.
Para revertir el atraso económico de los estados del sur, el presidente electo ha propuesto entre otras cosas modernizar el ferrocarril transoceánico, subsidiar la agricultura, construir nuevas refinerías. Críticos serios han cuestionado la conveniencia de estos proyectos, sobre todo los que apuntan a un proteccionismo que haría perder a México sus ventajas competitivas a cambio de una autosuficiencia alimentaria y energética que es un ideal anacrónico. En el mismo sentido, se escuchan señales de alarma sobre la posible reversión de la Reforma energética, que ha abierto la explotación de petróleo y gas a la inversión extranjera y podría atraer inversiones de hasta 200.000 millones de dólares. Estos temores son fundados, sobre todo ante la incertidumbre que rodea la continuidad del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN). En cualquier caso, la economía mexicana es mucho más dinámica, rica, diversificada y globalizada que nunca antes en nuestra historia. Y confío que AMLO, hombre de temple austero, no sobregire el gasto público ni nacionalice empresas.
“Si el presidente es honesto, ese recto proceder tendrá que ser secundado por los demás servidores públicos”, son palabras de AMLO en el Proyecto de Nación 2018, que ha desestimado el combate a la corrupción de organizaciones civiles y del propio Instituto Nacional de Transparencia. En cuanto a la violencia criminal, acertadamente ha prometido combatirla reuniendo al gabinete de seguridad cada mañana. Pero una de sus ideas más controvertidas en términos prácticos, jurídicos y éticos es ofrecer una amnistía a los líderes de los cárteles y otros criminales.
Detrás de estas ideas hay una mezcla de voluntarismo y determinismo. En una cultura política que por milenios ha reverenciado y temido al gobernante todopoderoso (tlatoani azteca, monarca español, caudillo, presidente), la restauración de esa autoridad podría tener un efecto disuasivo en los funcionarios corruptos o los grandes delincuentes. Es posible que, a corto plazo, esa disuasión ocurra, pero sería un arreglo endeble, dependiente del poder personal. Ante la proliferación de bandas criminales, la justicia penal reclama una profunda reforma institucional que no haga depender todo de un hombre, por más poderoso o carismático que sea, sino de la convergencia de todos los niveles de gobierno y órganos de procuración de justicia con una sociedad civil participativa y alerta.
He sido un crítico persistente de López Obrador. Mis preocupaciones esenciales son políticas. En una nación con apenas dos décadas de experiencia democrática, el triunfo de AMLO puede derivar en una concentración de poder sin precedentes. En la larga era del Partido Revolucionario Institucional (PRI), los presidentes no eran dueños del partido hegemónico. AMLO es el dueño del partido Morena (fundado en 2014), que quizá llegue a ser hegemónico.
En el pasado, los presidentes no eran poderosos por su carisma personal sino por el carácter institucional de la presidencia. El poder de AMLO provendrá de ambas fuentes. Muchos mexicanos lo ven como su salvador, pero la experiencia histórica demuestra que la política no es, ni puede ser, un camino de salvación sino, en el mejor de los casos, de mejora gradual. ¿Sabrá AMLO, tan propenso al insulto y la descalificación de sus críticos, tolerar límites o poner límites a su poder personal?
Hoy es día de mirar al futuro. López Obrador debe convertir su triunfo en un triunfo de MéxicoLa clave estará en abrir una etapa histórica en la que el espíritu de conciliación, la tolerancia, el respeto pleno a la libertad de expresión priven sobre la polarización, el encono y la censura. Si adopta ese espíritu y si respeta y fortalece la vida institucional, dará un ejemplo de liderazgo ético y democrático. México lo merece. El mundo lo merece. Ambos lo necesitan.
Enrique Krauze es historiador, editor de la revista Letras Libres y autor de, entre otros libros, “Redentores: Ideas y poder en América Latina” y “El pueblo soy yo”. Es también colaborador regular de The New York Times en Español.

Soros

George Soros, multimillonario estadounidense

‘Lobby’ clandestino: ¿está Soros controlando los institutos europeos claves?

El expresidente de la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa Pedro Agramunt realizó una investigación, cuyos resultados indican que los grupos de presión existentes dentro de este organismo operan a favor de los intereses del multimillonario estadounidense George Soros. Sputnik revela los detalles de este escándalo que sacude a Europa.
Acusado de estar involucrado en casos de corrupción y tras ser privado de su cargo de presidente de la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa, Pedro Agramunt lanzó una investigación para tratar de mejorar su perjudicada imagen.
El español descubrió una red de influencia clandestina que opera a favor de los intereses de Soros en el ente que anteriormente encabezaba. En particular, Agramunt acusa al multimillonario estadounidense de origen húngaro de mantener el control sobre la organización con el objetivo de preservar su influencia en el Consejo de Europa.
Los periodistas de Sputnik que estudiaron los resultados de la pesquisa de Agramunt se interesaron en el esquema que podría haber sido utilizado por Soros para presionar al Consejo de Europa con la ayuda de las asociaciones y las ONG financiadas por él.
El esquema de trabajo de los grupos de presión de George Soros presentes en el Consejo de Europa, presentado por Pedro AgramuntLa Asamblea del Consejo de Europa encargó una investigación independiente sobre las presuntas actividades de corrupción cometidas por Agramunt después de que en marzo de 2017 el político se reuniera con el presidente sirio, Bashar Asad.
Entre las pruebas presentadas contra Agramunt por parte de una comisión independiente del Consejo de Europa figuraba el informe preparado por la organización Iniciativa Europea de Estabilidad (European Stability Initiative-ESI). Agramunt y los periodistas de Sputnik centraron su atención en el hecho de que la ESI, considerada una organización sin ánimo de lucro, no es todo lo que parece. Los abogados del español comunicaron a la agencia que es una organización ‘lobby’ que figura en el fichero de la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa y del Parlamento Europeo. Es decir, un grupo de presión registrado en el Consejo de Europa como una ONG presentó acusaciones de corrupción contra el representante del Partido Popular que quiso obligar a los lobistas a salir de la sombra. Claro está que esta transparencia podría obstaculizar las actividades realizadas por estos grupos de presión.
Además, Agramunt descubrió que el director de la ESI, Gerald Knaus, mantiene estrechos vínculos con Nicholas Whyte, director de Independent Diplomat. Los intereses políticos promovidos por esta organización -al que acudió el Gobierno de Cataluña para internacionalizar el movimiento por la independencia- contradicen a los de Agramunt sobre el problema del separatismo catalán como miembro del Partido Popular y defensor de la Constitución española.
Los resultados de su investigación señalan que tanto la ESI como Independent Diplomat son financiadas por la Fundación para la Promoción de una Sociedad Abierta (Foundation to Promote an Open Society) de George Soros.
Lo interesante es que Knaus acusó a Agramunt de corrupción luego de que el expresidente de la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa propusiera a los grupos de presión que se llevara a cabo reformas.
Aparte de estas acusaciones, dos rusos, Yuri Dzhibladzhe y Olga Zajárova, fundadores de la organización Civic Solidarity Platform (CSP), también declararon en contra de Agramunt.
Según Dzhibladzhe y Zajárova, el expresidente de la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa había ofrecido sobornos para poder ocupar el cargo. Por su parte, Agramunt descartó estas acusaciones y explicó que él fue el único candidato y por eso no necesitó dar sobornos para ganar. El español descubrió durante su investigación que existe un vínculo entre la Civic Solidarity Platform y los recursos financieros de Soros.
Resulta que la CSP operó en Cataluña en octubre de 2017 en el momento en el que se celebró el referéndum independentista, calificado como ilegal por las autoridades españolas. En aquel entonces, Dzhibladzhe y Zajárova fueron invitados a Barcelona por la Organización Mundial Contra la Tortura, que también goza del apoyo de Soros.
En Barcelona ellos conocieron a David Bondia, partidario de la independencia catalana y jefe del Instituto de Derechos Humanos de Cataluña, vinculado con la tercera ONG de Soros, la Sociedad Abierta de Europa (Open Society of Europe).
Las pruebas que Agramunt recolectó para mantener su reputación señalan que las acusaciones en su contra fueron presentadas porque él había tratado de obligar a los grupos de presión a registrarse como ‘lobby’ y no como ONG en el Consejo de Europa. Además, los argumentos de Agramunt indican que le habían apartado de su cargo porque sus enfoques políticos diferían de los que eran promovidos por Soros a través de sus numerosas ONG y los grupos de presión.
¿Acaso no es por esta conducta que Soros y sus organizaciones sin ánimo de lucro fueron expulsados de Hungría e Israel? ¿No es esta la razón por la que los líderes europeos que han mostrado su abierta oposición a Soros -como el ex primer ministro de Eslovaquia Robert Fico y su colega de Eslovenia, Miro Cerar- perdieron sus cargos? Estas son las preguntas que se ha planteado Sputnik tras estudiar los resultados de la investigación.
Fuente: www.sputniknews.com

Dios guarde Colombia

 Paloma Valencia, Iván Duque y Álvaro Uribe Vélez.

Colombia digna: Iván Duque, nuevo presidente

El próximo 1 de agosto cumplirá 42 años. Será el presidente más joven en la historia moderna de Colombia y, como discípulo de Álvaro Uribe, su llegada a la Casa de Nariño significa la llegada al poder de la derecha y de quienes se han opuesto a los acuerdos de paz firmados por el gobierno de Juan Manuel Santos con la hoy desmovilizada guerrilla de las Farc. Iván Duque ganó las elecciones al lograr el 53,95% de la votación (10’351,304 de votos) mientras su rival  Gustavo Petro alcanzó el 41,83% (8’024,697 votos).
Abogado con maestría en economía y corta experiencia política, Duque representa para muchos a la mitad de esa Colombia “indignada” por las “concesiones” que se le dieron a las Farc a cambio de transformarse en partido tras medio siglo de guerra. Por eso promete realizar “modificaciones estructurales” al Acuerdo de Paz de 2016, que desarmó a unos 7,000 combatientes, aunque ha dicho que eso no significa volverlos “trizas”.
“Queremos que quienes han cometido crímenes de lesa humanidad tengan sanciones proporcionales que sean incompatibles con la representación política”, ha dicho. Lo convenido en La Habana estipula que los jefes exguerrilleros reciban penas alternativas de prisión si confiesan crímenes y reparan a los millones de víctimas de un conflicto en el que también participaron paramilitares de ultraderecha y agentes del Estado.
Duque también es vocero de esos colombianos temerosos de que el país siga el rumbo que lastró económicamente a Venezuela, lo que ocurriría, asegura, si gana Petro. Al presidente venezolano, Nicolás Maduro, lo llama “dictador” y “genocida”. De hecho, ese fue uno de los caballos de batalla durante todo el proceso electoral, que aunque fue rebatido por su rival, quien no dudó en calificarlo como una estrategia de difundir miedo, caló en gran parte de la ciudadanía.
Pero, sobre todo, Iván Duque encarna las ideas del expresidente y ahora senador Álvaro Uribe, al que llama “presidente eterno”, y cuyas ideas siguen vivas ocho años después de dejar el palacio presidencial: mano dura contra los rebeldes, inversión privada y valores tradicionales. Y ese poder de Uribe, que se conserva pese a decenas de investigaciones en contra, es su mayor reto en caso de llegar a gobernar. Dentro de su partido, el Centro Democrático, afirman que Duque “le debe” todo al ahora senador; en la oposición señalan que será un “títere” del exmandatario.
“Todavía nadie sabe si tiene criterio propio o va a obedecer los mandatos de otro”, sostiene Fabián Acuña, profesor de la Universidad Javeriana. Lo que sí es una realidad palpable es que su experiencia en la política es de solo cuatro años. Pero este bogotano “ha vivido la política y desde niño, la lleva en la sangre”, afirma José Obdulio Gaviria, uno de los ideólogos del uribismo.
Con su padre, Iván Duque Escobar, un liberal de extensa carrera política, aprendió de discursos políticos. Pero fue con el entonces ministro Juan Manuel Santos con quien en los años 90 se inició profesionalmente asesor en el Ministerio de Hacienda. Luego saltó al Banco Interamericano de Desarrollo (BID), donde estuvo casi 13 años.
Hoy, Duque se opone ferozmente a Santos. “Es muy dinámico en sus relaciones públicas, muy hábil para manejar las relaciones”, reveló una fuente que trabajó con él en el BID. En Estados Unidos conoció a Uribe, quien lo incluyó en su lista cerrada al Senado para el periodo 2014-18. “Iván es más que sabio y estoy seguro de que tiene por delante un futuro brillante”, escribió el exmandatario en los agradecimientos de su libro “No hay causa perdida” (2012).
Sus colegas en el Congreso valoran su inteligencia, responsabilidad y disciplina. En cuatro años logró destacarse y sacó adelante cuatro leyes, la más relevante sobre emprendimientos y “economía naranja”. Aun así, tratándose de la dirección de un país tan complejo como Colombia, los cuestionamientos no faltan: “Un presidente tiene que tener experiencia, autonomía, capacidad política propia, de todo eso carece Iván, que es, como todo el mundo reconoce, un buen muchacho”, considera el senador Roy Barreras, del Partido de la U.
Su imagen jovial y moderna, en la que abundan las camisas sin corbata y los jeans, contrasta con sus creencias conservadoras: se opone a la adopción y matrimonio gay, la eutanasia, la legalización o despenalización de la droga. Aunque antes celebraba los avances de las minorías, la adhesión a su campaña de sectores de ultraderecha y evangélicos, caso Viviane Morales o el exprocurador Alejandro Ordóñez, podría explicar su endurecimiento en estos temas.
Casado hace 15 años y padre de tres hijos, de niño soñaba con ser delantero del América de Cali. Tiene una memoria cuasi fotográfica y en la universidad fue un “nerd”. “Iván siempre decía ‘hombre, algún día yo seré presidente de Colombia’. Lo decía con tal determinación que uno le creía”, recuerda Francisco Barbosa, amigo cercano y compañero de estudio.
Melómano consagrado, tocaba bajo y cantaba en una banda de rock que formó con sus amigos del exclusivo colegio de Bogotá del que se graduó de bachiller, el Rochester. Aún hoy, en su tiempo libre, toca guitarra. Se reconoce como un buen bailarín de salsa y, paradójicamente, uno de sus géneros musicales predilectos es la trova cubana, cuyos mensajes revolucionarios intenta obviar.
También es un mago aficionado. Su “truco” consagratorio sería ser el segundo más joven elegido para ocupar el sillón presidencial, por detrás del liberal Eustorgio Salgar, quien con 39 años lo ocupó entre 1870 y 1872. Afable y con algunos kilos de más, a partir del próximo 7 de agosto, Iván Duque asumirá la conducción de los destinos de Colombia, un país que comienza a asomarse al posconflicto y con múltiples tareas a acometer en materia económica, de infraestructura, de desarrollo social, de bienestar ciudadano, entre otras. Pero quizás la principal de ellas será tratar de consolidar la unidad y superar la polarización que dejó el plebiscito por la paz de octubre de 2016 y que se agudizó, precisamente, la elección presidencial.
Fuente: www.elespectador.com

Jesuitas en Nicaragua

Arturo Sosa, superior general de la compañía de Jesús, es quien dirigió una misiva a Cuadra Chamorro, pidiéndole escuchar las demandas de la población.

Por Cristiana Bravo- www.elnuevodiario.com.ni
Los Jesuitas pidieron a Jorge Cuadra Chamorro, como Embajador del gobierno de Nicaragua ante el Vaticano, impulsar una solución pacífica a la crisis que vive este país centroamericano, que ha cobrado la vida de casi 130 personas.
Arturo Sosa, superior general de la compañía de Jesús, es quien dirigió una misiva a Cuadra Chamorro, pidiéndole escuchar las demandas de la población.
“Con esta comunicación de hacer un llamado a través de usted, al gobierno nicaragüense para que esté dispuesto a acoger las justas demandas de la población y para que participe de manera atenta y generosa en los diálogos, de modo que sea evidente a todos su voluntad de servicio, de búsqueda del bien común y de rechazo a todo privilegio o beneficio grupal”, indicaron los Jesuitas.
El padre Sosa mostró especial preocupación por las informaciones que ha recibido sobre la crisis en Nicaragua, y que mencionó de esta manera
•    Una represión militar y policial como respuesta del gobierno ante las demandas de la gran mayoría de la población de la capital y de las ciudades del país, especialmente de los jóvenes universitarios
•    Grupos militares parapoliciales afines al gobierno que actúan violentamente sin ser perseguidos, reprimidos o controlados por las fuerzas militares o de la policía
•    Un creciente número de personas asesinadas durante esta crisis que llega, a la fecha, a 127, según el informe de la comisión Interamericana de Derechos Humanos.
•    Cientos de heridos y de personas encarceladas por manifestar su inconformidad;
•    Grupos que infiltran las marchas populares y hacen señalamiento de los líderes de las protestas pacíficas, de modo que sean reprimidos y perseguidos por las fuerzas de seguridad del estado.
•    Amenazas de muerte y de campañas de intimidación y denigración, contra personas que vienen jugando un papel central den los diálogos entre la población y el gobierno, como en caso del Padre José Alberto Idiáquez, miembro de la compañía de Jesús y Rector de la Universidad Centroamericana, de Monseñor Silvio Báez, obispo auxiliar de Managua y aún de otros obispos.
En la carta enviada a Cuadra Chamorro, el padre Arturo Sosa expone sus deseos para solucionar la crisis que afecta al país, que lleva 51 días de protestas.
“Deseo unirme a las voces de quienes esperan que sean tomadas las medidas para restaurar la democracia y la voluntad popular en Nicaragua, en el respeto de los derechos humanos de todos, superando las causas que han producido esta crisis a través de mecanismos que garanticen la participación política”.
El padre Sosa hizo una lista de exhortaciones de parte de la comunidad jesuita para el pueblo nicaragüense en la que pide una investigación por las amenazas al rector d la UCA, el padre José Alberto Idiáquez y a monseñor Silvio José Báez.
1.    Exhorto, respetuosamente, a las autoridades de Nicaragua a que tomen las medidas necesarias para que cesen de inmediato las formas oficiales, o parapoliciales, de represión a la población que manifiesta su inconformidad
2.    Exhorto, a las autoridades nacionales así como a los grupos de oposición, para que se mantengan en la mesa de diálogo y encuentren salidas negociables y concertadas
3.    Pido que se haga un investigación cuidadosa y se de una justa pena a quienes han amenazado la vida del P. José Alberto Idiáquez, rector de la UCA, de monseñor Silvio Báez y otros Obispo. El actual gobierno de Nicaragua tiene la responsabilidad de velar por la integridad física y moral de todos los ciudadanos y en especial de quienes representan expresan las justas inquietudes y reclamos de la población.
4.    Pido que se de protección a los miembros de los organismos de derechos humanos, nacionales y extranjeros que acompañan crisis nicaragüense.
El padre Arturo Sosa apoya el dialogo como la manera más pacífica para solucionar la crisis del país y para que se pueda lograr la democratización en Nicaragua.
“Quiero hacer propio el llamado de los jesuitas de la provincia centroamericana y también de la conferencia de provinciales Jesuitas de América latina y el caribe (CPAL) de no esperar a que más sangre sea derramada, o que la situación llegue a ser más traumática. Su país, Nicaragua, puede en esta hora histórica mostrar al mundo que es posible encontrar soluciones a los complejos desafíos y conflictos sociales que vivimos  través del respeto de quien piensa diferente, del dialogo  y de la concertación” finalizó Sosa en la carta.

La suite de Evo

Tiene 1,068 m2 e incluye sauna, jacuzzi y sala de masajes

La suite presidencial ubicada en el nuevo Palacio de Gobierno tiene una dimensión de 1,068 metros cuadrados e incluye sauna, jacuzzi y sala de masajes, según los planos del edificio.
La suite ocupa la totalidad del piso 24 del nuevo edificio que el presidente Evo Morales ordenó construir y cuenta con el dormitorio del Presidente, vestidor, baño, recibidor y dos accesos directos para ascensores.
El baño y el vestidor del Primer Mandatario tienen 47.1 metros cuadrados y su dormitorio como tal, 61 metros cuadrados, según se aprecian en los planos del edificio obtenidos por Brújula Digital.
Por seguridad de las fuentes que entregaron esta información, los planos fueron redibujados a base de los originales para quitar cualquier marca que los pueda identificar.
Fuera del dormitorio, la suite presidencial tiene una sala de estar, una sala de lectura, un comedor, una sala de masajes, un sauna, un área de actividad física (gimnasio), tres habitaciones para la seguridad y personal de apoyo, además de una cocina y un escritorio. Los siete ascensores del edificio tienen acceso a la suite.
Como comparación, las viviendas sociales que entrega el Gobierno suelen tener 61 metros cuadrados, para acoger a una familia completa. La suite de Morales equivale a la extensión de 17 casas populares.

El helipuerto listo para funcionar. Foto: Freddy Barragán / Página Siete

Los ambientes del Presidente están ubicados en el piso 24 del nuevo Palacio presidencial. Esta construcción ha causado polémica entre el oficialismo y la oposición. El edificio costó 292 millones de bolivianos (42 millones de dólares), pero la cifra oficial final sobre el costo de construcción y equipamiento no ha sido todavía divulgada.
El piso 25 del edificio corresponde a la terminal aérea, a la que accede el Presidente de manera directa, en la que también tiene una sala privada. La terminal (para atender los viajes en helicóptero, puesto que el edificio tiene un helipuerto en el piso 26), también mide 1,068 metros cuadrados.
Despacho presidencial

En el piso 23 está ubicado el despacho presidencial, que también ocupa una planta completa del edificio. El despacho consta de dos oficinas para uso del Presidente (despachos 1 y 2), tres salas de reuniones (Illimani, Lago Titicaca y Salar de Uyuni), sala de espera y zona de secretarias, además de cocina y accesos a los mismos siete ascensores que tiene todo el edificio. El despacho también tiene un “estar íntimo”.
El nuevo Palacio está ubicado en la parte trasera de la antigua casa presidencial.
El enorme edificio, de 29 pisos (26 plantas más tres subsótanos), tiene más de 29,000 metros construidos y consta de salas de reuniones, anfiteatro, espacio para las reuniones de gabinete, área del Ministerio de la Presidencia, además de la suite presidencial y el despacho del Primer Mandatario. El techo del edificio es el helipuerto mencionado.
Sala de gabinete y otros salones

La sala de gabinete, ubicada en el piso 13, también es ostentosa y cuenta con una gran sala central de más de 120 metros cuadrados y una mesa circular de 41 metros cuadrados.
En el piso 9 está el comedor, que tiene capacidad para atender a 232 personas sentadas (29 mesas para ocho personas cada una).
El edificio, que empezó a construirse en 2014 y que será inaugurado en breve, también tiene un gran hall, pasillos con pantallas digitales que proyectan los “logros” del Gobierno, salas para conferencias de prensa, espacios de coordinación con dirigentes sociales y otros.
El edificio es una “necesidad del pueblo”

Ante las críticas sobre la construcción del nuevo Palacio, que el Gobierno llama Casa del Pueblo, la ministra de Comunicación, Gísela López, dijo: “Cuando el Presidente termina una reunión con el Pacto de Unidad, cuando termina una reunión con los movimientos sociales de nuestro país, anuncia decretos, anuncia leyes, anuncia políticas de Estado; por eso, este nuevo edifico, una necesidad para el Ejecutivo, una necesidad para el pueblo, se llama la Casa del Pueblo, porque nuestro Gobierno gobierna con el pueblo”.
Numerosos dirigentes opositores y analistas han criticado que en un país con grandes carencias, escaso presupuesto de salud y altos niveles de pobreza, se gaste tanto dinero en la construcción de un nuevo palacio para el Presidente.
La diputada opositora María Calcina criticó la obra y señaló que “el edificio es un monumento al derroche, un gasto de dinero de recursos del Estado (…), ese recurso se debería invertir en salud, en el Hospital de Clínicas que es concurrido por personas que no tienen acceso a un seguro. Ese centro cada vez colapsa y ni siquiera hay medicamentos”.
Unos 34 millones de bolivianos (4.8 millones de dólares) han sido destinados al equipamiento de edificio (alfombras, lámparas, cámaras, sistemas de seguridad, etc.), que según un decreto supremo pueden ser contratados por invitación directa, sin licitación.
El 35% de los materiales de construcción usados en el edificio fueron importados de varios países, entre otros China, EEUU y Alemania.
Otros edificios y palacios innecesarios
Brújula Digital estimó que el Gobierno ha gastado 1,500 millones de bolivianos en edificios y palacios innecesarios. Aparte del nuevo palacio presidencial, existen otros:
1.- Nuevo edificio del Legislativo: Contará con 20 pisos y se prevé que sea una estructura metálica antisísmica. La construcción está ubicada detrás del actual Palacio Legislativo y colinda con las calles Comercio y Colón, a sólo pasos de la plaza Murillo. El costo total es de aproximadamente 487 millones de bolivianos. Representantes del oficialismo explicaron que el dinero utilizado para la construcción de esta infraestructura es el ahorro de muchos años de los asambleístas.
2.- Sede de Unasur: El complejo está situado en la localidad de San Benito, a 31 kilómetros de la ciudad de Cochabamba. La sede de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) en Bolivia es una infraestructura con acabado de lujo, se cuenta con galerías de obras de arte y áreas de debates. La inversión del mismo es de 504 millones de bolivianos, que incluye equipamiento, financiados también por el Tesoro General. Está previsto que se use sólo dos o tres veces al año.
3.- Edificio de YPFB: El nuevo edificio de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) está ubicado en El Prado paceño, en una superficie de 1,238 metros cuadrados. Cuenta con una estructura antisísmica y tiene 15 pisos, tres subsuelos, 42 parqueos, etc. De acuerdo con el informe oficial, la inversión es de aproximadamente 62.5 millones de bolivianos.
4.- Ministerio de Economía: Este edificio fue construido sobre 18,574 metros cuadrados, cuenta con 21 pisos donde hay un comedor cafetería, sala de prensa, 15 salas de reuniones y capacitaciones, entre otros. El costo total del diseño, ejecución y puesta en marcha para la construcción del edificio del Ministerio de Economía y Finanzas fue de 100.2 millones de bolivianos, según informó el exministro de Economía, Luis Arce Catacora.
Todo esto no toma en cuenta el museo presidencial de Orinoca (Oruro) y los nuevos edificios de la Procuraduría, de YPFB en el interior del país, entre otros.
Fuente: Brújula Digital y Diario Página Siete de Bolivia.

Ataque biológico

Trujillo: investigarán posibles casos reportados de síndrome de Guillain-Barré

Geopolítica: tratamiento contra el síndrome Guillain-Barré cuesta hasta 27 mil soles

Alerta epidemiológica en hospitales. La vacuna de inmunoglobulina humana vale 900 soles y se necesitan por lo menos 30 por paciente. El Minsa informó que los 21 casos reportados en La Libertad tienen SIS. Precisó que el mal no es contagioso.
Primero se conoció que en La Libertad aumentaron a 21 los pacientes que padecen el síndrome Guillain-Barré; luego en Lima se supo que a una mujer que dio a luz le diagnosticaron esta enfermedad. Por ello, el Ministerio de Salud (Minsa) declaró alerta epidemiológica en el Perú para que los hospitales refuercen sus acciones de vigilancia y bioseguridad.
La viceministra de Salud Pública del Minsa, María del Carmen Calle, dijo que los pacientes que tienen síntomas compatibles con este mal inmunológico vienen recibiendo un tratamiento basado en el suministro del medicamento inmunoglobulina. Solo 4 personas reciben respiración asistida.
Esto es importante, ya que el tratamiento con ampollas puede llegar a costar 27 mil soles por paciente. Esto es costoso, aunque –por el momento– todos los afectados tienen Seguro Integral de Salud (SIS).
“Esperamos unos 480 casos de este síndrome anualmente. En lo que va de año ya tenemos 100 casos, pero lo que nos llama poderosamente la atención es contar con 19 en menos de dos semanas”, expresó la viceministra de Salud Pública.
Más adelante, la funcionaria explicó que una persona que presenta síntomas de debilidad muscular debe acudir al establecimiento asistencial. “La evolución es favorable en la mayoría de los casos, por ello es importante tener un diagnóstico precoz”, agregó.
Además, señaló que esta enfermedad es más común en varones adultos que pueden presentar otros síntomas como son sensación de hormigueo y falta de fuerza en los músculos. Eso sí, los especialistas afirmaron que el síndrome no es contagioso, por lo que pidieron a la población no alarmarse.

Tratamiento costoso

El director de la Unidad Desconcentrada Regional del SIS en La Libertad, Simón Cusma Quintana, manifestó que cada vacuna de inmunoglobulina humana para el tratamiento puede llegar a costar 900 soles. Así, teniendo en cuenta que se necesitan 30 por paciente, se gasta en total 27 mil soles.
El especialista dijo que los pacientes afectados por el síndrome de Guillain-Barré, que están en los hospitales del Minsa, vienen siendo coberturados por el SIS. “Hasta el momento en nuestra región hay 19 pacientes con esta enfermedad, los cuales están en los hospitales Belén (8), Regional (1) del Minsa, y también en nosocomios de EsSalud (6); además hay 4 casos sospechosos”.
El médico consideró que la cobertura abarca no solo la medicación con inmunoglobulina, sino también el oxígeno y sedantes para casos más graves que están en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) de cualquier nosocomio.

Dio a luz con el mal

Por otro lado, continúa la preocupación en Lima, ya que en el hospital Sergio Bernales, conocido como Collique, se confirmó el síndrome en una mujer que dio a luz el pasado 14 de abril. La paciente Olga Marina Turriate Torres, de 33 años, permaneció en coma casi tres semanas luego de dar a luz y despertó los primeros días de mayo con el cuerpo paralizado.
El diagnóstico fue confirmado tras los exámenes que se le realizaron a la mujer, con apoyo de médicos del Instituto Nacional de Ciencias Neurológicas, señaló el director del referido hospital, Julio Silva.
“La paciente ha despertado. Hasta la fecha son tres casos en este hospital”, informó.
La familia está muy preocupada, pues la ven paralizada y solo balbucea. Tania Dávila Torres indicó que su pariente no recibió la atención adecuada y no son informados si tendrá un tratamiento adecuado.

En Chimbote

Al cierre de edición, el gerente de Gestión Ambiental y Salud Pública del Santa, Juan Villarreal Olaya, confirmó que el hospital regional Eleazar Guzmán Barrón, del distrito ancashino de Nuevo Chimbote, había reportado un caso sospechoso del síndrome.
Se trataría de un paciente de 52 años que presenta toda la sintomatología del mal.
De esta manera, los casos se habrían elevado a 22 en el norte del país.
Recomiendan constante lavado de manos
El Minsa recomienda que la población ponga mucho énfasis en la higiene, sobre todo lavarse las manos constantemente para evitar contraer alguna bacteria o virus que pueda provocar el síndrome de Guillain-Barré.
“Lavarse las manos debe ser una norma a seguir antes y después de comer, así como al acudir al baño. Asimismo se recomendó cuidar la alimentación, debiendo esta ser balanceada”, comentó Eduardo Araujo Sánchez, gerente regional de salud de La Libertad.
La letalidad es alrededor de 3% a 5%, una fracción pequeña que va relacionada al inicio del tratamiento temprano, por ello se debe acudir inmediatamente al centro de salud. Si se retrasa el tratamiento, se afectará el sistema nervioso.
María del Carmen Calle, viceministra de Salud Pública: “Este mal es común en varones adultos quienes pueden presentar otros síntomas como son sensación de hormigueo y falta de fuerza en los músculos”.
Fuente: Diario La República.

Remodelación

Por Karina Valencia- Diario Correo.
La Defensoría del Pueblo (DP) gastó 25 mil dólares (84,255 soles) para el acondicionamiento y mantenimiento de los ambientes pertenecientes al despacho principal de su titular.
Según la institución, este monto corresponde al 10% del total de 800 mil soles que la DP designó para la mejora de los ambientes del local antiguo que tiene en el Centro de Lima.

SERVICIOS

De acuerdo a información a la que tuvo acceso Correo, el órgano defensorial asignó -para los cambios en el despacho de Gutiérrez- más de 12 mil soles a la confección e instalación de ventanas de vidrio insulado, utilizado para reducir el ruido externo.
El servicio de tabiquería de drywall y cielo raso requirió más de 9 mil soles, mientras que la adquisición de equipos de aire acondicionado costaron 8 mil 300 soles.
La compra de luminarias led supera los 8 mil soles, monto similar del que se dispuso para el servicio de instalación de alfombras.
A ello, se suma el servicio de desmontaje y enchape que la institución contrató por un valor de 6 mil 800 soles; y la instalación del equipo de aire acondicionado por 6 mil 666 soles.
La lista de los servicios continúa con contratos por obras de carpintería de madera y cerrajería; desmontaje de cielo raso; confección e instalación de vidrios, cristales y granito; pintado; instalaciones sanitarias, entre otros.
Según la DP, la edificación en la que se encuentra la oficina del defensor tiene una antigüedad de 90 años, por lo que conforme a estudios de especialistas y, a fin de obtener el certificado de Defensa Civil, “ha sido necesario realizar trabajo de acondicionamiento en las instalaciones de la entidad”, considerando que los mismos no se ejecutan desde hace más de una década.
También sostuvo que las obras corresponden a trabajos de acondicionamiento de seguridad y mantenimiento, y mejora de infraestructura en ambientes y oficinas de las que el despacho del defensor forma parte.
Para la ejecución de los servicios, indicaron, se tomaron en cuenta aspectos tales como “la durabilidad, ahorro de energía y periodicidad de mantenimiento”.

JUSTIFICACIÓN

De acuerdo al secretario general de la Defensoría, Arturo León Anastacio, el gasto invertido en el despacho de Walter Gutiérrez corresponde en realidad al 10% del total de una suma ascendente a 800 mil soles, que ha destinado la institución para la mejora de sus instalaciones en el Centro de Lima en el último año.
Afirma que la nueva gestión empezó a usar en 2016 ambientes que comprometían la seguridad de las autoridades y trabajadores de la Defensoría. Por ello, se realizaron dos estudios que recomendaban la mejora de las instalaciones y una licencia de Defensa Civil que lo respalde.
“En 2016, hicimos la inspección. La Municipalidad (de Lima) vino terminando el mes de diciembre de ese año y empezamos (la refacción) entre febrero y marzo del 2017”, señaló León Anastacio a este diario.
“Lo que hemos querido es acondicionar para mejorar el ambiente de trabajo. Todas las modificaciones que hemos hecho están dentro de la Ley de Presupuesto”, añadió el funcionario al descartar que dichas adquisiciones sean consideradas “lujos”.
En otro momento, sostuvo que la institución consideró la propuesta de evaluar el traslado a otra instalación perteneciente a los bienes públicos del Estado; sin embargo, dijo que por ahora “no hay locales disponibles”.
Agrega que entre las labores pendientes en los próximos meses se encuentra culminar las instalaciones del sistema eléctrico.
“Ahora, si vemos (los cables) están expuestos, tenemos que ponerles rejas. Esos materiales cuestan. Igualmente, tenemos que cambiar todo el mobiliario porque las sillas son antiquísimas”, indicó.

Marcha por la vida 2018

La imagen puede contener: 1 persona, sonriendo, multitud y exteriorLa calle es nuestra marchando por la Avenida Brasil hasta el Domo de la Costa Verde en Magdalena.

Este sábado 5 de mayo 800 mil personas salieron a las calles de Lima para participar de la Marcha por la Vida 2018 con la finalidad de celebrar el derecho a la vida y defenderla desde la concepción hasta su fin natural.
Ver imagen en TwitterEn Perú, el derecho a la vida desde la concepción es protegido por la Constitución Política del Perú, el Código Civil, el Código de los Niños y Adolescentes y la Convención Americana sobre Derechos Humanos. Cada año, el 25 de marzo, se celebra el Día del Niño por Nacer.
La marcha comenzó a las 3:00 p.m. y recorrió la Avenida Brasil rumbo a la Costa Verde (Magdalena del Mar), donde se levantó un escenario con pantallas gigantes, espectáculo musical y testimonios.La imagen puede contener: 6 personas, personas sonriendo, multitudEn la ceremonia de apertura se dio a conocer el “Manifiesto por la Vida, la Familia y los Valores del Perú”. Asimismo, el lunes 7 de abril se entregará a los poderes del Estado 10 medidas imprescindibles para fortalecer a la familia.
En el evento participaron católicos y cristianos de diversas denominaciones. Asimismo, se podía observar la asistencia de jóvenes, madres embarazadas, familias con niños y bebés, ancianos y personas con discapacidad que cantaban y hacían barras .La imagen puede contener: 9 personasAl dirigirse a los cientos de miles de asistentes frente al estrado principal, el Arzobispo de Lima y Primado del Perú, Cardenal Juan Luis Cipriani, afirmó que “cuando queremos marchar por la vida no tenemos que pedir permiso a nadie. Tienen que darse cuenta nuestras autoridades que son nuestros servidores. Saludo a los congresistas que nos acompañan”.Asimismo, dijo: “al Estado le decimos: protege a la vida, apoya a la familia, destierra el aborto”.
También pidió que “seamos un pueblo creyente visible, como ahora, y cuando es necesario: tomamos las calles. Y las tomamos en nombre de todos los que nos antecedieron. Para que este pueblo entregue la vida, la familia a la siguiente generación”.La imagen puede contener: 1 persona, multitud, calzado y exteriorLuego de las palabras del Cardenal la organización rindió un homenaje al pequeño Alfie Evans con un minuto de silencio.
La Marcha por la Vida en Lima se convirtió hasta 2016 en uno de los eventos más grandes en América en defensa de la vida del niño por nacer. En 2017 su realización se vio truncada por los desastres naturales que golpearon el país.
Fuente: ACI Prensa.

400 mil marchan por la vida en 53 ciudades de Colombia

400 mil colombianos salieron a las calles en 53 ciudades para participar en la XII Marcha Nacional por la Vida, con la finalidad de exigir respeto a la vida humana desde la concepción hasta la muerte natural.
De forma masiva una gran cantidad de ciudadanos salieron a las calles de Bogotá, Medellín, Barranquilla, Cali, Cartagena, Bucaramanga, Cúcuta, Villavicencio, Ibagué, entre otras.
En información enviada a ACI Prensa, la plataforma “Unidos por la Vida Colombia”, organizadora del evento, sostuvo en su Declaración Final que uno de los objetivos principales de haber marchado es la anulación de las sentencias de la Corte Constitucional que violan el derecho a la vida.
Entre estas se encuentra la Sentencia C-355 de 2006, T-627 y la circular externa 003 de la superintendencia de salud que despenaliza y reglamenta el aborto provocado.
“El derecho a la vida es el primer derecho que todo ser humano tiene. No puede ser manipulado, ni limitado, solo puede ser reconocido y protegido por el Estado y la sociedad. Violar este derecho, o desconocerlo aún con sentencias dadas por las Cortes, es el delito más grave: no prescribe ni es indultable”, precisa el comunicado final de Unidos por la Vida.
Asimismo, exigen que no haya “impunidad contra quienes han afectado la vida de mujeres y niños, especialmente de violadores y abusadores sexuales”. En ese sentido, también exigieron “el castigo de los verdugos que forzaron a abortar a cientos de mujeres en la guerrilla”.
“Marchamos porque exigimos la creación de un organismo estatal que brinde apoyo y atención para las mujeres con embarazos inesperados o difíciles, pues hoy la única solución que se les ofrece es el aborto. La mujer necesita más opciones, mejor acompañamiento, mejor acceso a servicios integrales de atención”, añadieron.
También pidieron que “cese la violencia y maltrato ginecobstétrico” en el sistema de salud, porque “dar vida no debe ser un motivo más de violencia”.
Otras de las sentencias de la Corte Constitucional que pidieron anular fueron la C-239 de 2007 y T-970 de 2014 que despenaliza la eutanasia en adultos, y la sentencia T-544 de 2017 que ordena la eutanasia infantil, así como la reglamentación emitida por el Ministerio de Salud.
“Exigimos mayor aplicación de la ley de cuidados paliativos y atención médica suficiente y oportuna para los pacientes con enfermedades graves y terminales, especialmente para los niños”, precisa Unidos por la Vida.
Por tal motivo, indicaron que la solución “no puede ser el camino fácil de eliminarlos por la vía de la eutanasia para ahorrar costos”, sino que debe haber un “fortalecimiento de los organismos que promueven los cuidados paliativos en el sistema de salud, así como la investigación médica y científica en esta área”.
También, Unidos por la Vida se refirió a la Sentencia SP-123 de 2018 de la Corte Suprema de Justicia que abre la puerta a la pornografía infantil.
Al final de la declaración, se pidió al Congreso de la República “promulgar leyes que protejan el derecho a la vida desde la concepción hasta su muerte natural para hacer cumplir la Constitución y evitar que la Corte usurpe funciones al órgano legislativo por excelencia”.
“Pedimos a los candidatos a la Presidencia de la República pronunciamientos claros y firmes en favor de la vida introduciendo medidas en sus programas de gobierno que cumplan con esta petición del pueblo colombiano”, concluyeron.
Fuente: ACI Prensa.