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Cambio Climático Biodiversidad Reforestación

La Oroya no existe

Por Luis Eduardo Cisneros Méndez/ Director de Comunicaciones de la Sociedad Peruana de Derecho Ambiental
Tenía 19 años la primera vez que conocí sobre la problemática de La Oroya. A finales del 99, recuerdo haber estado en la casa de mi hermana y haberle pedido la computadora para googlear el nombre de esta ciudad, y verificar si tanto horror era cierto. La búsqueda no arrojó muchos resultados. Dos de los videos que encontré mostraban trabajadores bastante sonrientes de Doe Run, cantando arpa en mano y al ritmo de las palmas del respetable en festejos de esta compañía. Hallé también artículos muy pequeños escaneados de diarios locales que brindaban información financiera e industrial bastante superficial en un espacio de 2 x 2. Solo pude ubicar dos sitios web de instituciones indignadas con información documentada y relevante; algo que, frente a tamaña problemática, resultaba ser una muestra de un desinterés ciudadano bastante difícil de asimilar.
Mi creciente interés en La Oroya me motivó a investigar más sobre el tema, acumulando decenas de megabytes de información en mi PC. Algunos años después, llegó a mi bandeja de entrada el Informe de la Universidad de Missouri “Estudio sobre la Contaminación Ambiental en los Hogares de la Oroya y Concepción y sus Efectos en la Salud de sus Residentes”, que demostraba que el 99% de los niños de La Oroya tenían niveles de plomo por encima del máximo permitido por la OMS. El dato me impactó sobremanera y decidí llamar a un amigo muy cercano que trabajaba en un prestigioso diario local. Le conté que el 99 % de los niños de La Oroya tenían niveles de plomo en sangre por encima del promedio, que los niveles de cadmio y dióxido de azufre eran surrealistas y que había un señor de nombre Ira Rennert (dueño de Doe Run) con un historial empresarial ambientalmente cuestionable en USA. Me respondió que le iba a proponer el tema a su editor. Nunca más me llamó. Llamé a un par de amigos más que trabajaban en otros diarios y solo uno de ellos se dignó a devolverme la llamada. Fue sincero y sin asco me dijo: “Tío, no vende”.
Pasó más tiempo, y mientras más conocía del tema, más me sorprendía la desproporción que existe entre la terrible situación de La Oroya, y el interés, difusión e indignación frente al tema, mostrado por políticos, medios de comunicación y ciudadanía en general. Digamos que La Oroya no está tan lejos de Lima, como Puno o Tumbes, como para que los cerebros citadinos ejecuten la muy acostumbrada función cognitiva “Es muy lejos, no me importa, me olvido en dos segundos”. Hablamos de una ciudad enferma y oxidada por la codicia, que está a menos de 200 kilómetros de Lima, y que es paso obligado para acceder a una importante zona del centro del Perú. Sin embargo, a pesar de la poca distancia y de lo cercano de su realidad, pareciera que existe un tipo de fuerza negadora, enfermiza, compulsiva, invisible e invencible, que habita dentro de los cerebritos de los limeños, y que convierte a esta problemática en un tema accesorio destinado a ser una leyenda urbana más, o a convertirse en un “dato curioso” de chupeta de patas.
Algunos me dicen que esto no es cierto, que la cobertura que le dieron los medios a la problemática de La Oroya hace poco cuando anunciaron la inminente quiebra de Doe Run fue grande. Yo creo que es una verdad a medias, ya que es cierto que el número de publicaciones que tenían el nombre de La Oroya aumentó, pero lamentablemente el ángulo e interés que se generaba respecto a éste tema era básicamente financiero o económico, es decir, un gran porcentaje de noticias e informaciones (salvo honrosas excepciones, como el extraordinario reportaje de Carlos Castro en “Cuarto Poder”) hablaban de la insolvencia, de las deudas de Doe Run, de cuanto tenían que pagarles a los trabajadores, de cómo los angustiados acreedores de esta empresa se atoraban con el sushi mientras pensaban en como no perder su plata, etcétera. Poco escuché o vi, sobre las hasta ahora infructuosas medidas de remediación del Estado para los ciudadanos afectados por la contaminación o del estado de terror que ha instaurado la empresa entre los pobladores, que los inhibe a reclamar y sublevarse por sus vidas.
Es inaceptable quedarse inmóvil frente a tal nivel de apatía ciudadana, aunque recordando el marcado desinterés mostrado por los limeños frente a los embates del terrorismo de Guzmán en tierras ayacuchanas, no debería sorprendernos tanto. Lo que si sorprende en cambio, es que la negación venga del propio Estado y que esta pueda llegar a niveles realmente psicodélicos como lo evidencia la Resolución Ministerial 094-2010/Minsa, publicada en el diario “El Peruano” hace algunos días. Esta norma aprueba el documento técnico “Lineamientos para la Elaboración del Programa de Atención y Vigilancia Epidemiológica, Ambiental y Sanitaria a ser aplicado en cada Emergencia Ambiental”. Tras el documento se han identificado una serie de zonas a nivel nacional “sensibles a la contaminación” (como Quilish, los ríos Corrientes y Pastaza, la zona de Paracas, el Río San Lorenzo, entre otros) que se consideran ambientalmente prioritarias para activar acciones de remediación, y en donde se espera aplicar un Programa de Atención y Vigilancia Epidemiológica, Ambiental y Sanitaria. Increíblemente, no se nombra a La Oroya dentro de las zonas priorizadas ni se le considera una “emergencia ambiental” a ser intervenida.
¿Qué más tiene que pasar para que se priorice y valide la emergencia ambiental que padecen los oroyinos desde hace décadas? Creo que mucho más, ya que pareciera que ninguna atrocidad es percibida como grave cuando acontece en La Oroya. Y pasarán otros gobiernos famélicos y prostituidos frente a la posibilidad de más capital fresco que se harán de la vista gorda; y aparecerán otros señorones con corbata michi como el Sr. Rennert, que seguirán ejercitando negociados antropófagos; y mi amigo redactor me volverá a decir que la historia de La Oroya no vende, y veremos toneladas de candidatos presidenciales prometiendo que no se darán mas extensiones al PAMA, y quizás en ese momento me convenza que estoy loco y que La Oroya no existe.
Fuente: www.actualidadambiental.pe
Giuffra

¿Cómo es la nuez neoextractivista?

El exministro del Ambiente durante el período humalista, Manuel Pulgar-Vidal, ironizó con los audios en donde se ve involucrado el aún titular de Transportes y Comunicaciones, Bruno Giuffra.
A través de su cuenta de twitter, escribió: “Queda claro que Bruno Giuffra (@bgiuffra) no mentía. ¿Se refería al mercado de nueces?”.
En la publicación, acompañó una imagen de un titular en el diario El Comercio donde Giuffra asegura en una entrevista que es “un hombre más de mercado que de Estado”, en alusión al rol que asumiría en ese entonces en el Ministerio de la Producción.
Por ese motivo, Pulgar-Vidal dejó entrever que el aún ministro se refería al “mercado de nueces”, tras la difusión de los denominados ‘Kenjivideos’, donde este ha sido blanco de críticas por su frase: “Tú ya sabes cómo es la nuez”.

Mercado de congresistas

Como se conoció, en el contenido divulgado por el fujimorista Moisés Mamani para “demostrar” que el gobierno de Pedro Pablo Kuczynski estaría comprando congresistas en el marco de la segunda vacancia presidencial, el legislador naranja compartió el material que involucra seriamente al ministro Giuffra.
“¿Para qué le vas a contestar? Tú dile yo tengo mi conciencia y en mi pueblo quieren otra cosa. Dile ‘mi pueblo no quiere vacancia’. Ni abras la boca conmigo. Se cae todo, cojudo”, se escuchó decir a Giuffra.
Tras ello, y por la dudas de Mamani, el saliente titular del sector Transportes afirmó que ya todo estaría “asegurado”.
“Tranquilo, compadre. Tú ya sabes cómo es la nuez. Ya qué más seguro. ¿Con quién acabas de estar? Tú asegura lo otro más bien”, agregó Bruno Giuffra.
Fuente: www.lucidez.pe

Delegación del Perú en Bonn

Tras dos semanas de intenso trabajo, la Delegación peruana se reunió con la Ministra del Ambiente, Elsa Galarza para conocer el balance de las negociaciones de cambio climático que están a punto de llegar a su fin. Esta ha sido una de las delegaciones peruanas más numerosas y representativas de los últimos años, conformada por representantes del Ministerio del Ambiente, Relaciones Exteriores, Agricultura y Riego, Produce, Transporte y Comunicaciones, congresistas, gobernadores regionales, alcaldes, representantes de los pueblos indígenas, academia, organizaciones de jóvenes y ONGs.
Al respecto, la Ministra del Ambiente, Elsa Galarza, saludó el compromiso demostrado por cada uno de los integrantes de la delegación peruana y resaltó la oportunidad que nos sigue dando la COP23 por ser un gran escenario en el que se produce un diálogo colectivo enriquecedor, que promueve el intercambio de experiencias y la consolidación de la voluntad política para contrarrestar los impactos del cambio climático.
“En esta nueva etapa de las negociaciones climáticas, nuestra delegación participa con la expectativa de que las decisiones tomadas en este foro contribuyan a dinamizar la implementación de las políticas públicas que respalden el cumplimiento de los objetivos del Acuerdo de París. Hemos reafirmado nuestro compromiso con el Acuerdo y reconocemos que la implementación de las Contribuciones Nacionalmente Determinadas requiere esfuerzos concertados, multisectoriales y coordinados con todos los niveles de gobierno, el sector privado, los pueblos indígenas, las comunidades locales y la sociedad civil en su conjunto”, acotó la Ministra Galarza.
Ésta fue la tercera de tres reuniones que sostuvieron los representantes de la delegación peruana en pleno, cuya pluralidad demuestra el espíritu del Gobierno peruano de promover la participación informada de todos los actores sociales para la implementación de nuestras metas de adaptación y mitigación al cambio climático.
“En el Perú no concebimos el desarrollo sin tomar en cuenta el cambio climático. Venimos a la COP23 porque necesitamos implementar nuestras Contribuciones Nacionalmente Determinadas. Es una demanda que tenemos todos los países en desarrollo y que además los esquemas de financiamiento empiecen a funcionar pre2020”, señaló.
Tras la reunión, la delegación expresó su total satisfacción por recibir información de primera mano por parte del equipo negociador del Perú que brindó información oportuna en todo momento a cada uno de los representantes de las organizaciones de la sociedad civil. Además saludaron el gran papel desempeñado por el Perú en la COP23 y que el Gobierno peruano esté impulsando un proceso participativo e inclusivo para el cumplimiento de sus metas climáticas, con un enfoque de género, intergeneracional e intercultural que lo pone a la vanguardia de otros países del mundo.
Fuente: www.minam.gob.pe

COP24 en Katowice

El Gobierno de Polonia anunció que la ciudad de Katowice será la sede de la conferencia de las Naciones Unidas sobre el cambio climático de 2018, la COP24.
El grupo de países de Europa del Este había elegido Polonia para presidir la citada conferencia, de la misma manera que le había correspondido a la región Asia-Pacífico designar la presidencia para este 2017.
Katowice ha sido elegida entre varias ciudades por el Gobierno de Polonia, que preside por cuarta vez la conferencia de la ONU sobre cambio climático.
Poznań acogió la Conferencia de las Partes de 2008 (COP14) y Varsovia la de 2013 (COP19) y presidió la COP5 que se celebró en Bonn, Alemania, en 1999.
El anuncio de la elección de la ciudad de Katowice, en el suroeste del país, fue hecho por el Ministro de Medio Ambiente polaco, el Profesor Jan Szysko, coincidiendo con una visita al país de Patricia Espinosa, Secretaria Ejecutiva de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC).
Con motivo de esta visita, Patricia Espinosa dijo: “Quiero dar las gracias al Gobierno de Polonia por aceptar acoger la COP24 como miembro del grupo de países de Europa del Este y estoy deseando trabajar con el Ministro Jan Szysko y su equipo para hacer que esta conferencia sea un éxito en todos los frentes”.
“2018 será otro año importante para la diplomacia climática internacional a medida que los países avanzan en la implementación del Acuerdo de París sobre cambio climático. De hecho, en 2018 esperamos alcanzar una serie de logros clave”.
“Entre esos hitos está terminar las directrices para hacer que el acuerdo sea plenamente operativo, así como hacer balance sobre los logros que los países están haciendo de manera colectiva para lograr los objetivos de París y alcanzar el nivel de ambición necesario en los años y décadas venideros”, añadió.
En su viaje a Polonia, Patricia Espinosa ha visitado un centro de investigación científica en Toruń, que el Gobierno de Polonia utiliza para monitorear cómo los bosques absorben el carbono. La protección forestal es un elemento clave en los esfuerzos para hacer frente al cambio climático.
“La expansión y un mejor manejo y conservación de los bosques va a ser fundamental para lograr los objetivos del Acuerdo de París. De hecho, vamos a necesitar ver avances en todos los sectores de la economía si queremos aprovechar todo el potencial del Acuerdo de París en este siglo”.
Patricia Espinosa añadió que está deseando colaborar con el pueblo polaco para hacer posible una conferencia exitosa que impulse la implementación del Acuerdo de París.
Fuente: www.unfccc.int

La COP23 fortalecerá el acuerdo de París

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Por Pilar Gaibor-Deutsche Welle.
La conferencia de las Naciones Unidas sobre el cambio climático (COP23) de este año comenzó en Bonn con un llamamiento conjunto para que se mantenga la ruta del Acuerdo de París sobre el cambio climático.
La propuesta central de la COP23, que se celebra del 6 al 17 de noviembre, es construir bases sólidas para la implementación del Acuerdo de París, dice el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD). Esto se plantea a través de dos grandes objetivos: a) esfuerzos de mitigación, adaptación, financiamiento climático, transferencia de tecnología y el desarrollo de capacidades, así como plantear un marco de responsabilidad frente a sus compromisos; b) generar un “Diálogo Facilitador 2018” para asegurar que las partes conviertan sus compromisos en acción.
América Latina y el Caribe plantean tres temas en la COP 23
Adoptar el primer plan de acción de género y poner en funcionamiento una plataforma de comunidades locales y pueblos indígenas, para asegurar que los beneficios de la acción climática sean equitativamente distribuidos entre los grupos más vulnerables; avanzar las discusiones sobre adaptación, pérdidas y daños, esto incluye el fortalecimiento del Fondo de Adaptación, el lanzamiento de un mecanismo de compensación para la transferencia de riesgos y fortalecer el mandato de entrega de herramientas y metodologías a quienes más lo necesitan; y, evidenciar el vínculo entre la salud de los océanos y la acción climática.
América Latina y el Caribe por la mitigación del cambio climático
El PNUD destaca varios puntos sobre la gestión de la región en torno a paliar los efectos del calentamiento global. Señala que América Latina y el Caribe (ALC) otorgan especial importancia a integrar los esfuerzos de adaptación del cambio climático con los recursos hídricos y la agricultura, y se evidencia esta integración en el uso de tecnologías avanzadas y en la aplicación del conocimiento ancestral y de las comunidades locales.
Se trata de un mecanismo de mitigación del cambio climático en ALC, donde aproximadamente el 50% de las emisiones de gases de efecto invernadero provienen de los procesos de deforestación. Brasil y Ecuador son los dos primeros países del mundo que adoptaron dicho mecanismo y que han reducido sus emisiones debido a la deforestación.
Se espera que otros países de la región, como México, Paraguay, Honduras, Costa Rica y Chile, participen en este programa y, movilicen incentivos financieros que les ayuden a incrementar sus esfuerzos para proteger sus bosques, alinear sus políticas e inversiones nacionales, y simultáneamente fomentar una producción agropecuaria menos invasiva hacia los bosques, y más sostenible en las áreas social, económica y ambiental.

Delegación del Perú en la COP23

La Delegación del Perú se ha reunido para dar a conocer los avances de las negociaciones durante la primera semana de la Cumbre Mundial de Cambio Climático-COP23, que se realiza en la ciudad de Bonn, Alemania.
“En el Perú hemos priorizado una construcción participativa de nuestras NDC, que incluya los enfoques de género, intercultural e intergeneracional”, asimismo “dialoguemos para involucrar a todos los actores de la sociedad civil, pueblos indígenas, sector privado y la academia en torno a la implementación de nuestras Contribuciones” señaló Rosa Morales, Directora General de Cambio Climático y Desertificación.

Cumbre del Clima de Bonn

Por Rosalía Sánchez-Diario ABC.
La importancia de ese histórico acuerdo climático vinculante, sellado en diciembre de 2015 y ratificado ya por 169 miembros, radica ahora en que acabe siendo implementado, para lo que hay que negociar todavía detalles cruciales de la letra pequeña. Es necesario, por ejemplo, establecer un sistema de reglas que sirva para medir, comparar y comprobar si los objetivos del clima efectivamente se están cumpliendo en cada país. La ONU ha hecho un llamamiento a los gobiernos en vísperas de la cumbre para adoptar «de manera urgente compromisos climáticos más ambiciosos para garantizar que los objetivos del Acuerdo de París aún se puedan cumplir», en base al último informe elaborado por el Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA). El texto subraya que incluso aunque se cumplan todas las metas fijadas por los Estados, la temperatura del planeta aumentará al menos tres grados respecto de la época preindustrial para el año 2100. Y esto sin tener en cuenta la retirada de Estados Unidos, que solo en el Fondo Verde contribuía con 2,000 millones de dólares hasta 2020.
«Tenemos que lanzar al mundo una señal fuerte y clara de compromiso», decía ayer la ministra alemana de Medio Ambiente Barbara Hendricks. «Se trata de que nadie haga trampas», concretaba bastante más su secretario de Estado, Jochen Flasbarth, anotando que «el diablo está en los detalles». Se refería a que «se podría engañar en muchos puntos, se podría dar, por ejemplo, cifras erróneas de partida o de las emisiones de CO2 anuales, por eso hay que establecer mecanismos seguros de control».
Los anfitriones alemanes han asumido el reto de acoger a los 23,000 participantes en la cumbre, aunque la presidencia sigue correspondiendo a Fiji, uno de los territorios más afectados por la amenaza climática. Fiji ha puesto en el centro del debate «la vulnerabilidad extrema de lugares como las pequeñas islas estado del Pacífico que están siendo devoradas por la subida del nivel del mar, ante los efectos de un cambio causado por otros», explica Manuel Pulgar, portavoz de cambio climático del Fondo Mundial para la Naturaleza. De ahí la importancia de implementar el llamado «Mecanismo de Pérdidas y Daños».

Abandono del carbón

Irónicamente, cerca de Bonn opera la poderosa compañía minera alemana RWE, la empresa más contaminante de Europa. La Organización medioambiental alemana Bund ha pedido a la canciller Angela Merkel que utilice la COP23 para que Alemania abandone el uso del carbón definitivamente en 2030, dando así un paso adelante en el nuevo liderazgo global por el medio ambiente. Estas presiones tienen lugar en un delicado momento para un gobierno alemán todavía en formación.
Tras ganar las elecciones del pasado 24 de septiembre, Merkel está negociando un acuerdo de gobierno con Los Verdes y los liberales del FDP, partidos contrarios en asuntos de protección del clima. De esa negociación ha de salir la posición de Alemania para la próxima década y las organizaciones ecologistas alemanas consideran necesario un abandono del carbón que al Partido Liberal no está dispuesto a someter a la industria alemana.

Continuar el camino del Acuerdo de Paris

La conferencia de las Naciones Unidas sobre el cambio climático (COP23) de este año ha comenzado en Bonn con un llamamiento conjunto para que se mantenga la ruta del Acuerdo de París sobre el cambio climático.
La conferencia, que se celebrará del 6 al 17 de noviembre, se inicia con el trasfondo de los destructivos efectos de los huracanes, incendios, inundaciones y sequías y sus efectos en la agricultura, con la consiguiente amenaza a la seguridad alimentaria.
Bainimarama dijo que Fiji lleva todo el año trabajando en la creación de una “Gran Coalición” entre Gobiernos de todos los niveles, la sociedad civil, el sector privado y organizaciones confesionales.
La Secretaria Ejecutiva de ONU Cambio Climático subrayó que es urgente avanzar. “Tenemos que hacer progresos inmediatos si queremos cumplir los compromisos que hemos contraído para 2020. En este sentido, las promesas de financiación y de reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero son cruciales”, añadió.
Si Fiji ocupa la presidencia de la COP23, el Gobierno de Alemania está proporcionando los recursos logísticos.
La Ministra de Medio Ambiente alemana, Barbara Hendricks, reiteró el apoyo de su país a la ONU y señaló que, como sede de la secretaría de ONU Cambio Climático, Bonn se está convirtiendo un centro mundial de acciones por el clima y en un núcleo internacional para el desarrollo sostenible.
La Ministra también tuvo buenas noticias sobre la financiación de países en desarrollo: anunció que Alemania apoyaría el Fondo de Adaptación de la ONU con 50 millones más de euros en 2017.
Bonn's Beethoven orchestra in front of the city's old town hall.Durante la COP23, la ciudad de Bonn no solo será la anfitriona de la conferencia, sino que también acogerá eventos culturales que ayudarán a acercar las acciones por el clima a todos los que se encuentren en la ciudad.
La Beethoven Orchestra, llamada así por el famoso compositor Ludwig van Beethoven y originario de Bonn, también contribuirá a los eventos culturales de la COP23 de la ciudad. Los delegados serán invitados a un concierto especial de la sexta sinfonía de Beethoven, también llamada Pastoral, que celebra la naturaleza y el campo. Michael Horn, el director de la orquesta, está convencido de que este mensaje musical de amor a la naturaleza infundirá el espíritu adecuado a las negociaciones sobre el cambio climático. “Afortunadamente, la música es un idioma que todo el mundo entiende”, afirmó.
Fuente: www.unfccc.int

Centro Mundial de Conferencias en Bonn

La conferencia de las Naciones Unidas sobre el cambio climático 2017 (COP23) abre este lunes 6 con el objetivo de que las naciones impulsen la acción climática al nivel de ambición necesario para hacer frente al calentamiento global, y para poner al mundo en una trayectoria de desarrollo más seguro y próspero.
La conferencia, que llega justo dos años después de la adopción histórica del Acuerdo de París sobre el cambio climático, alentará además la acción por parte de ciudades, estados, regiones, territorios, empresas y sociedad civil en apoyo de los planes nacionales de acción climática, y a favor del objetivo de temperatura acordado internacionalmente y de los objetivos más amplios recogidos en la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible.
Los fenómenos meteorológicos extremos, una llamada a la acción urgente
La conferencia está presidida por Frank Bainimarama, Primer Ministro de Fiji, primer pequeño estado insular en desarrollo que ocupa este papel. La conferencia tiene como telón de fondo los eventos meteorológicos extremos que han devastado la vida de millones de personas en lugares como Asia, las Américas y el Caribe.
“El sufrimiento humano causado por la intensificación de huracanes, incendios forestales, sequías, inundaciones y amenazas a la seguridad alimentaria provocados por el cambio climático son la señal de que no hay tiempo que perder”, dijo el Sr. Bainimarama, quien este lunes asumirá la presidencia en la apertura de la conferencia de manos de Marruecos.
“Debemos preservar el consenso global a favor de una acción decisiva que consagra el Acuerdo de París y buscar alcanzar el objetivo más ambicioso de limitar el aumento de la temperatura promedia mundial a 1,5 grados por encima de la era preindustrial”, dijo.
“Dondequiera que vivamos, todos somos vulnerables y debemos actuar. Fiji está ayudando a construir una gran coalición para actuar de manera decisiva y coordinada entre los gobiernos en todos los niveles, la sociedad civil, el sector privado y todos los ciudadanos del mundo. Es por eso que hemos instalado una canoa de alta mar típica de Fiji, un Drua, aquí en la entrada, para recordar a todos la necesidad de llenar nuestras velas con el viento de la determinación colectiva por hacer que la COP23 sea un éxito y poder así hacer frente al desafío más grande para la humanidad”, afirmó Bainimarama.Una canoa tradicional de las islas Fiji, o Drua, en el Centro Mundial de Conferencias en BonnUna canoa tradicional de las islas Fiji, o Drua, en el Centro Mundial de Conferencias en Bonn.
La COP23 va a responder a esta llamada mediante avances e iniciativas en dos áreas de acción claves e interconectadas:
-Con el trabajo que realizan los gobiernos para aumentar la acción climática en los términos del Acuerdo de París y la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático.
-Con la muestra, fomento y el lanzamiento de nuevas iniciativas de acción climática a nivel mundial, y la ampliación de otras ya existentes, por parte de todos los actores con miras a coordinar mejor los esfuerzos de todos de manera más eficiente, efectiva y transformadora.
Patricia Espinosa, Secretaria Ejecutiva de ONU Cambio Climático, dijo: “La COP23 en Bonn mostrará al mundo las dos caras del cambio climático. En primer lugar, el impulso positivo, resuelto e inspirador por parte de tantos gobiernos y de cada vez más ciudades, estados, empresas, líderes de la sociedad civil y agencias de la ONU, que se están alineando con los objetivos y las metas del Acuerdo de París”.
“En segundo lugar, el realismo se impone, con la evidencia de que los riesgos climáticos son cada vez mayores. El pulso del planeta se está acelerado, la población está sufriendo y la ventana de oportunidad se está cerrando. Juntos, debemos avanzar más lejos y más rápido para elevar el nivel de ambición y de acción para pasar a un nivel superior definitivo”, añadió.
Un anticipo de lo más destacado de la COP23
La conferencia es en sí misma un reflejo de la cooperación y la coordinación internacional.
La COP23 está organizada por ONU Cambio Climático, que tiene su sede en Bonn; está presidida por Fiji y cuenta con el apoyo organizativo y logístico del Gobierno de Alemania, la región de Renania del Norte-Westfalia y la ciudad de Bonn.
La variedad de oradores refleja el amplio espectro de sectores involucrados en la acción climática. Entre las personalidades ya confirmadas figuran la presidenta de las Islas Marshall, Hilda Heine; Arnold Schwarzenegger; el Secretario General de la ONU, António Guterres; la alcaldesa de París, Anne Hidalgo; el Gobernador de California, Jerry Brown; el Enviado Especial de la ONU, Michael Bloomberg; el astronauta Thomas Pesquet; Paul Polman, Director Ejecutivo de Unilever; la Primera Ministra de Escocia, Nicola Sturgeon; y el explorador del Solar Impulse, Bertrand Piccard.
Se espera que asistan cerca de 20 jefes de Estado, incluido el Presidente de Francia, Emmanuel Macron, y numerosos jefes de Gobierno como la Canciller alemana, Angela Merkel.
Se prevé que de la COP23 salgan además varias iniciativas transformadoras, incluida una de las Naciones Unidas sobre salud y pequeños estados insulares, una plataforma para apoyar la participación de las comunidades locales y los pueblos indígenas, un Plan de Acción de Género de amplio alcance, y el desarrollo de un proyecto de protección global frente a los riesgos para proporcionar seguros asequibles a 400 millones de personas en situación de pobreza y vulnerabilidad.
Hay que actuar con urgencia para mantenerse alejados de los puntos críticos
El Acuerdo de París se basa en planes nacionales de acción climática conocidos como Contribuciones determinadas a nivel nacional (NDC, por sus siglas en inglés), cuyo nivel de ambición debe aumentarse con el tiempo para encaminarnos colectivamente hacia el objetivo de la temperatura del Acuerdo de París. Ese objetivo es mantener el aumento de la temperatura global por debajo de los 2 grados centígrados y, aún mejor, que no se superen los 1,5 grados.
Urge una acción más rápida e inmediata, ya que los compromisos y los esfuerzos registrados hasta el momento ponen al mundo camino de un aumento de 3 grados centígrados, o quizá más.
Esto provocaría la pérdida de la capa de hielo de Groenlandia, mayores aumentos del nivel del mar, daños importantes en importantes sistemas naturales, como el Amazonas, y riesgos para la previsibilidad de los sistemas de circulación oceánica.
Hasta ahora, las temperaturas ya han aumentado alrededor de un grado centígrado en relación a la época preindustrial.
Negociaciones gubernamentales
La COP23 está estructurada siguiendo el principio de “una conferencia, dos zonas”. Las negociaciones intergubernamentales de la ONU tendrán lugar en la zona Bula, una expresión fiyiana para dar la bienvenida.
Durante las negociaciones, los países tienen la intención de diseñar y presentar el diálogo de Talanoa, llamado así por el espíritu de intercambio abierto y debate constructivo de las naciones insulares del Pacífico, y que se desarrollará en el transcurso de 2018. Este diálogo se basará en tres cuestiones fundamentales: ¿dónde estamos?, ¿hacia dónde queremos ir?, ¿cómo llegamos hasta allí?, y finalizará en la COP24, el año próximo en Polonia. El objetivo es preparar el terreno para ofrecer una respuesta más ambiciones que refleje mejor el conocimiento científico sobre el cambio climático durante el período de 2019-2020.
Asimismo, los gobiernos también trabajarán en lo que se puede llamar el sistema operativo del Acuerdo de París: las formas y medios detallados para ayudar a todos los gobiernos, con el apoyo de los interesados que no son Partes, a cumplir mejor los objetivos del Acuerdo de París ahora, y en los años y décadas por venir. El plazo para ello también se ha fijado para Polonia 2018.
Las directrices que sustentan este sistema operativo deberán garantizar que el Acuerdo de París promueva la transparencia en la acción y el apoyo, y que se fomente la creación de resiliencia y la adaptación.
También será necesario detallar la forma en la que los gobiernos van a evaluar la evolución de la situación mundial, y cómo operarán los mecanismos para facilitar la implementación y promover su cumplimiento.
Está previsto que los negociadores de la COP23 avancen en otros asuntos pendientes en el marco de la Convención, como por ejemplo verificar el progreso de la entrega de 100.000 millones de dólares estadounidenses para apoyar a los países en desarrollo para 2020, o la entrada en vigor de la Enmienda de Doha del primer tratado internacional de reducción de emisiones, el Protocolo de Kyoto.
Acción climática global y la Alianza de Marrakech
Cerca de la zona de las negociaciones, y bordeando el río Rin, el Gobierno alemán ha puesto en marcha la zona Bonn, donde los gobiernos, ciudades, estados, empresas y sociedad civil mostrarán los avances logrados después del Acuerdo de París y anunciarán nuevas iniciativas.
“Espero ver nuevas e increíbles iniciativas. A día de hoy, los beneficios económicos, y de salud pública y bienestar de un mundo más verde y limpio están totalmente claros para gobiernos, empresas, inversores y consumidores por igual. Pero también espero nuevos avances en la coordinación de la experiencia y los recursos globales para lograr resultados concretos más rápidamente”, afirmó Barbara Hendricks, ministra de Medioambiente, Protección de la Naturaleza y Seguridad Nuclear del Gobierno de Alemania.
La Alianza de Marrakech para la Acción Climática Global (ACG) es un programa de actividades de cinco días con más de 100 eventos que mostrarán cómo las ciudades, regiones, empresas e inversores trabajan conjuntamente con los gobiernos y el sistema de las Naciones Unidas para implementar el Acuerdo de París.
Durante los primeros tres días de la ACG (del 10 al 12 de noviembre), se presentará la acción en ocho áreas temáticas principales: Energía, Agua, Agricultura, Océanos y Zonas costeras, Asentamientos humanos, Transporte, Industria y Bosques. Cada mañana se ofrecerá una rueda de prensa para presentar estos eventos.
Los dos días siguientes (del 13 al 14 de noviembre) girarán en torno al segmento de alto nivel, donde se presentará una serie de destacados oradores que se centrarán en temas transversales, como finanzas, innovación, resiliencia, el Objetivo de Desarrollo Sostenible 11 (ciudades y comunidades sostenibles) y el Objetivo de Desarrollo Sostenible 2 (hambre cero).
Fuente: www.unfccc.int

Delegación del Perú

Perú se prepara para participación en la Conferencia de la ONU sobre Cambio Climático-COP23 a realizarse en Bonn

La Ministra del Ambiente, Elsa Galarza, saludó la participación de las autoridades del gobierno central, regional y local; así como a las organizaciones de la sociedad civil, pueblos indígenas y la academia; que formarán parte de la delegación del Perú en la Vigésimo Tercera Conferencia de las Partes sobre Cambio Climático (COP23), a realizarse en la ciudad de Bonn, Alemania, del 06 al 17 de noviembre de 2017.
“Estamos siendo testigos de cuán vulnerables son nuestras sociedades, nuestra infraestructura y nuestra gente a los impactos del cambio climático. Bajo este escenario, la adaptación climática adquiere un nuevo significado y exige una respuesta global para construir puentes hacia un desarrollo que garantice el bienestar de las futuras generaciones”, enfatizó.
En ese sentido, la Ministra Galarza agradeció el compromiso e interés mostrado por los miembros de la delegación peruana al representar al país en la COP23, impulsando la acción climática desde un enfoque inclusivo, respetuoso y participativo; y expresó su deseo de que se pueda adoptar el Plan de Acción de Género de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, con miras a promover e incorporar políticas climáticas sensibles al género.
“La conferencia será una buena oportunidad para tejer relaciones y contar todo lo que se está haciendo en el país y cómo es que venimos avanzando en la senda correcta a través de un trabajo conjunto. Estamos convencidos de que el cambio climático es un tema de agenda interna y, en ese sentido, el gobierno peruano está comprometido a trabajar como una sola fuerza para reducir los impactos de la variabilidad climática y mejorar la calidad de vida de todos los peruanos, haciendo frente a peligros tales como la deforestación, que arrasa la biodiversidad de nuestros bosques”, acotó.La delegación peruana estará presidida por la Ministra del Ambiente, Elsa Galarza e integrada por el equipo de negociadores liderados por la Embajadora Liliam Ballón -quien ejerce además la presidencia Pro Tempore de la Asociación Independiente de América Latina y el Caribe (AILAC), grupo de negociación ante la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, de la cual Perú forma parte-; representantes del Grupo de Trabajo Multisectorial para la implementación de nuestras Contribuciones Nacionalmente Determinadas, que reúne a 13 ministerios y el CEPLAN; así como autoridades de gobiernos regionales y locales; organizaciones de la sociedad civil y los pueblos indígenas; academia; proyectos de cooperación, entre otros.
Por su parte, Rosa Morales, Directora General de Cambio Climático y Desertificación del MINAM, sostuvo que entre los temas de negociación de la COP23 se busca asegurar que el llamado diálogo facilitador, ahora denominado “Diálogo de Talanoa”, el cual tendrá lugar el próximo año y servirá para evaluar el progreso para alcanzar los objetivos del Acuerdo de París, se base en un proceso inclusivo y transparente, y genere el impulso político necesario en pro de la acción climática global.
Este año la Presidencia de la COP23 es ejercida por Fiji, el primer pequeño Estado insular en desarrollo que asume la presidencia de una COP. Precisamente, “Talanoa” es una palabra fiyiana que hace referencia a un proceso inclusivo de participación que se basa en la empatía y que conduce a una toma de decisiones a favor del bien colectivo.
Fuente: Ministerio del Ambiente.