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Factor religioso como fenómeno humano

Difamación agravada

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ALEGATO FINAL DEL CASO SALINAS

El caso Salinas llegó a su fin con la condena de este por difamación. Por considerarlo de interés transcribimos a continuación el alegato final del Dr. Percy García Cavero, abogado de Monseñor José Antonio Eguren:
La prueba actuada en juicio ha acreditado plenamente la comisión del delito de difamación agravada por parte de Pedro Salinas Chacaltana en agravio de Monseñor José Antonio Eguren Anselmi.
I. La prueba del hecho que configura el tipo objetivo y subjetivo del delito de difamación agravada
Se ha probado que el Sr. Salinas ha atribuido a José Antonio Eguren las siguientes conductas o calificaciones ofensivas por medios de comunicación social.
1.En relación con los abusos cometidos al interior del Sodalicio, están probadas tres atribuciones de conductas ofensivas que son falsas.
a.Ser el creador con Figari de la cultura de abuso de poder en el sodalicio y, por lo tanto, corresponsable de los maltratos físicos, psicológicos y sexuales ocurridos en el sodalicio:
Oralización del acta de constatación notarial de la entrevista a Pedro Salinas en IDEELE Radio del 24 de enero de 2018 (lo dice textualmente).
La oralización de a entrevista a Pedro Salinas por Mijail Palacios en Perú 21 el 30 de octubre de 2018 (9 meses después sigue sosteniendo que es co-participe de la creación de la cultura de abuso de poder).
Salinas en su declaración niega haber dicho eso, y que si lo hizo fue un desliz (que nunca rectificó).
Su testigo Martín Scheuch ha dicho que cuando Eguren entró al Sodalicio la cultura de abuso ya existía.
Ninguno de los informes de investigación sobre los abusos sostiene que José Antonio Eguren haya creado una cultura de abuso de poder al interior del Sodalicio.
El Ministerio Público ha excluido por decisión en doble instancia que José Antonio Eguren haya formado parte de la organización criminal para crear y materializar abusos al interior del Sodalicio, ante la denuncia penal hecha por el propio Salinas.
b. Ser partícipe de maltratos seriales como los relatados por José Enrique Escardó y Martín Scheuch, por lo que no fue ajeno a la cultura de abusos y atropellos a jóvenes que sufren actualmente estrés post-traumático:
Oralización del acta de constatación notarial que da cuenta de la publicación de Pedro Salinas titulada “La carta del Sodálite Eguren” del 22 de marzo de 2018 (reproduce específicamente estos supuestos abusos descritos por Escardó y Scheuch).
Las narraciones de Escardó y Scheuch no están corroboradas por ninguna prueba adicional.
Pero lo más importante es que se ha probado con la oralización de las disposiciones de archivo de la fiscalía penal de Lima que el Ministerio Público archivó la denuncia contra José Antonio Eguren por estos supuestos abusos, señalando que estos hechos (aunque pudiesen considerarse reprochables) no constituyen ningún delito y tampoco es posible sustentarlos en meras sindicaciones.
En la oralización de los dos informes de las comisiones de investigación, ninguno de ellos menciona que José Antonio Eguren Anselmi haya realizado algún tipo de abuso.
Adicionalmente, la comunicación del Vicario General del Sodalicio da cuenta, contando con la aprobación del Monseñor Noel Londoño Buitrago (comisario nombrado por el Papa y que no pertenece al Sodalicio), que en los informes individuales y finales de ambas comisiones de investigación “no existe mención, acusación, ni referencia a Monseñor José Antonio Eguren Anselmi”.
c. Ser encubridor de los abusos al interior del Sodalicio, incluidos los sexuales.
La oralización del acta de constatación notarial sobre la publicación de Pedro Salinas titulada “El Juan Barros Peruano”. Juan Barros es un obispo chileno que encubrió los abusos sexuales a menores de edad por parte del sacerdote Karadima. Salinas dice que a José Antonio Eguren este calificativo le cae como un guante porque era del entorno cercano de Figari y que le conocía todas sus cosas, esto incluyendo evidentemente sus abusos sexuales.
La oralización de a entrevista a Pedro Salinas por Mijail Palacios en Perú 21 el 30 de octubre de 2018, en el que dice que Eguren es el Juan Barros Peruano porque Santiago (seudónimo) le pregunta si sería encubridor por no haber tomado una postura crítica una vez que conoció lo abusos. Y sin ninguna prueba dice que Figari le informó en 1986 a su núcleo fundacional (entre ellos Eguren) el abuso sexual de Virgilio Levaggi a un subordinado mayor de edad.
“Hay depredadores con suerte que jamás fueron procesados en su momento. Y Eguren formó parte de ello aunque lo niegue” (oralización de publicación de Salinas “Encubridor”).
La falsedad de lo dicho inicialmente por Salinas es corroborada por el propio Salinas en su declaración en juicio, quien reconoce que no existen casos de abusos sexuales atribuidos a Monseñor José Antonio Eguren.
A lo anterior se debe sumar que, en la oralización de los dos informes de las comisiones de investigación al interior del Sodalicio, ninguno de ellos menciona que José Antonio Eguren Anselmi haya encubierto algún tipo de abuso, mucho menos de carácter sexual.
La oralización de la comunicación del Vicario General del Sodalicio da cuenta, contando con la aprobación del Monseñor Noel Londoño Buitrago (comisario nombrado por el Papa y que no pertenece al Sodalicio), que en los informes individuales y finales de ambas comisiones de investigación “no existe mención, acusación, ni referencia a Monseñor José Antonio Eguren Anselmi”.
En relación con el tráfico de tierras realizados por la organización criminal la Gran Cruz, está probado que Pedro Salinas ha atribuido a José Antonio Eguren ser el hombre clave en dicho tráfico de tierras.
La oralización del acta de constatación notarial sobre la publicación de Pedro Salinas titulada “El Juan Barros Peruano”: “Eguren es además señalado en diversos reportajes de investigación como presuntamente implicado en tráfico de tierras en Piura y vinculado a la organización criminal la Gran Cruz”. Cita fuente: Reportaje de AJ y el libro El origen de la Hidra de Charlie Becerra.
La oralización del acta de constatación notarial de la entrevista a Pedro Salinas en IDEELE Radio del 24 de enero de 2018. Aquí ya no se ampara en el “presuntamente”, sino que afirma que las dos investigaciones concluyen lo mismo: “el hombre clave en esta operación (de tráfico de tierras) era José Antonio Eguren Anselmi.
En la declaración del Sr. Salinas no tiene ni siquiera la capacidad de responder a la parte del reportaje del AJ en la que se le implica a José Antonio Eguren como hombre clave de la operación de tráfico. Habla de la declaración de Pedro Zapata Monteza, quien nunca refirió en el reportaje que Monseñor Eguren esté involucrado en el tráfico de tierras. Omite entrar en la declaración de Samuel Alberca Reyes que es el que imputa a Monseñor Eguren actos de tráfico de tierras con la Gran Cruz, porque sabe que esa declaración no sólo es inverosímil (ofrecimiento en la iglesia del Santísimo Sacramento de tres millones de dólares para invadir terrenos y la negativa del extorsionado Alberca de recibirlo), sino que no se ajusta a la verdad: el mismo testigo Yovera reconoce que no era posible corroborar dicha declaración.
Esta falsedad se le hizo saber a Salinas en la carta notarial de rectificación, incluyendo la declaración del Padre Uhen.
Se ha oralizado la declaración del párroco de la Iglesia del Santísimo Sacramento (padre Uhen), como se ha acreditado con la oralización de su declaración el video de respuesta de IMP a AJ
Se ha oralizado la sentencia que condena a Alberca por el delito de difamación por lo que dijo en el reportaje de AJ.
Se ha oralizado el libro El origen de la Hidra y en ninguna parte se dice que el hombre clave en el tráfico de tierras de la Gran Cruz sea Monseñor José Antonio Eguren.
Las noticias de la hora y el tiempo oralizadas por la defensa del querellado del 2013 y 2014 (4 años antes de los hechos que motivan la presente querella) ninguna de ellas imputa a Monseñor Eguren realizar actos de tráfico de tierras con la organización la Gran Cruz.
Se ha oralizado la constancia de no registrar denuncia penal a favor de Monseñor José Antonio Eguren por parte del Ministerio Público de Piura. Nunca ha habido una sospecha simple de participación en un delito contra Monseñor Eguren.
La prueba del dolo y animus difamandi del querellado
a.Carta notarial de rectificación: Se le da información a Pedro Salinas para que se retracte de lo afirmado en su artículo El Juan Barros Peruano.
b.No se rectifica, sino que se ratifica en todo lo dicho:
Se limita a publicarla en el artículo La Carta del Sodálite Eguren, sin rectificar nada, sino defendiendo los hechos afirmados en su primera publicación.
En su declaración en juicio Salinas que no se ha rectificado ante la carta notarial de rectificación porque dice que no tiene nada de que rectificarse.
La oralización de la conferencia de prensa del 15 de agosto de 2018, dice expresamente que no tiene nada que conciliar y que se ratifica en todos los extremos de lo que publicó en su blog de la Mula.
La oralización del acta de constatación notarial de la entrevista a Pedro Salinas en el Programa Contacto de canal N del 15 de agosto de 2018, en donde dice que publica la carta de Eguren, pero se ratifica en todos los extremos de lo que había dicho.
La oralización de la entrevista en IDEELE Radio “No hay derecho”, Glatzer Tuesta de fecha 16 de octubre de 2018.
c.La variación de las circunstancias de las narraciones que hizo Escardo con la finalidad de presentarlos como más graves (que fue Eguren quien ordenó a Escardó a hacer la mezcla). O decir falsamente en el artículo de su autoría “Si me tocas, chillo” que Eguren habría realizado maltratos físicos contra Escardó (cuando nunca se le ha atribuido a Eguren maltrato físico).
d. Los calificativos objetivamente ofensivos que utiliza contra Eguren: “este figurón de los tiempos aurorales del Sodalitium” (cacógrafos que van a misa), “el obispo se hace el cojudo” (Si me tocas, chillo), “dice que es un manso corderito a los que los lobos se lo quieren manducar porque está gordito” (“Si me tocas, chillo), “No jodas pues José Antonio Eguren, no jodas josé antonio Eguren, a mí no me vas a agarrar de idiota” (entrevista a Milagros Leyva, ATV Matinal, 17 de agosto de 2018), “le jode que haga referencias a investigaciones periodísticas” (El sodalicio de siempre), “tremendo hipócrita, tremendo cínico, eso es José Antonio Eguren, eso es José Antonio Eguren, un cínico, un hipócrita” (oralizacion del acta de la entrevista a Pedro Salinas por Milagros Leyva), “el obispo “ultrajado” nunca llegó” (Oralización de publicación Gracias Mario), “el cínico de Eguren” (Publicación: Lo que Eguren no dice) “Eguren busca salvar el culo” (el obispo amnésico V).
e.declarado que el Sodalicio debe disolverse: La oralización de la conferencia de prensa del 15 de agosto de 2018, dice expresamente que el sodalicio debe disolverse.
f. Las publicaciones en Facebook de fotos del Papa Francisco y Eguren, burlándose de Eguren diciendo que no sabía de los abusos y que el Papa se ríe porque no le cree.
g. La oralización de los reportajes de investigación de La Abeja que dan cuenta de la integración del Sr. Salinas en un proyecto mundial que busca llevar a la Iglesia Católica a la Corte Penal Internacional (el llamado Accountability Project) y que uno de los pasos previstos en dicho proyecto anticlerical era precisamente visibilizar durante la visita del Papa Francisco al Perú a un alto jerarca de la iglesia católica para vincularlo con abusos sexuales. El elegido por el Sr. Salinas fue mi patrocinado, Monseñor José Antonio Eguren Anselmi, sabiendo que no estaba vinculado a ningún tipo de abuso. Salinas negó primero formar parte del ECA, pero se demostró objetivamente que realmente forma parte de esta red internacional (¿por qué negar la vinculación con un grupo activista, si sus fines son buenos?).
h. Su odio visceral a la iglesia católica: oralización del título de su libro: “al diablo con Dios” y la calificación al Papa Francisco como un cabrón.
II. La defensa de Salinas
Atentado contra la libertad de expresión:
¿Qué limitación? Ha publicado semanalmente sobre el tema, ha dado innumerables entrevistas expresando su opinión y calificativos gruesos contra Eguren, ha realizado nuevas publicaciones haciendo mayores agresiones al honor de Monseñor Eguren, ha atacado al abogado (Fujitroll, operador) y usted misma (por admitir la querella, por no querer que se defienda, porque no participa el fiscal, porque usted le ha negado la declaración de tres testigos). No sólo el querellado ha mantenido una plena libertad de expresión, sino que lo ha hecho con mentiras clamorosas.
Se estaría criminalizando la opinión.
La querella no es porque Salinas haya opinado que Eguren no debió dar las palabras de bienvenida al Papa en Trujillo por ser miembro del Sodalicio, eso sí es una opinión. La difamación no se sustenta en esa opinión, sino en las afirmaciones difamantes de atribuir a José Antonio Eguren un rol protagónico en los abusos al interior del sodalicio y en un tráfico de tierras.
Si bien lo dicho afecta el honor de José Antonio Eguren, lo ha hecho como periodista por el interés público del tema (abusos y tráfico de tierras).
Sobre los abusos:
a.1. La prueba de que Monseñor Eguren fue creador de la cultura de abuso físicos, psicológicos y sexuales es que formó parte de la generación fundacional. Sin embargo, esa inferencia es arbitraria. Tanto que Luis Cappeletti también lo es y Salinas dice que nunca lo ha denunciado (es su amigo). No cuenta con ninguna declaración al respecto y ninguno de los informes de investigación dice que haya sido el creador de la cultura de abuso. Es una afirmación que hace desde su pura subjetividad.
a.2. Sobre los supuestos abusos realizados, se basa en las declaraciones de Escardó y Scheuch.
– Se han oralizado las dos narraciones originales de José Enrique Escardó. En la primera narración dice que, siendo mayor de edad, Alfredo Draxl le habría ordenado echarle ketchup al arroz con leche y que José Antonio Eguren le dijo que le eche más ketchup. Que al comer la mezcla había dicho que no sabía tan mal y que mientras comía más porciones, José Antonio Eguren le decía que “todo estaba en la mente”. En la segunda narración dice que estando varios días en ayuno, José Antonio Eguren le provocó con un pan con mantequilla y mermelada que luego se lo comió.
– La narración de Martín Scheuch es que, siendo mayor de edad, se le castigó a estar en una habitación separada en la casa en la que vivía, sin poder hablar con el resto, solamente con José Antonio Eguren. Y que José Antonio Eguren le ayudó a llevar sus cosas a la nueva habitación.
Esas declaraciones no tienen ninguna corroboración. El Ministerio Público las ha desechado. Y no existe en las dos investigaciones que se han hecho sobre abusos en el sodalicio mención a algún acto de abuso de Monseñor Eguren.
a.3. Sobre el encubrimiento:
Salinas no tiene ninguna prueba. Solamente dice que es imposible que en todos los años que estuvo viviendo en comunidad (1979-1991) no haya visto ningún abuso. Quiero leer dos textos escritos por Salinas para evaluar su proceder (leer artículos Virgilio Levaggi y Germán Doig).
Sobre el tráfico de tierras:
– Se la advirtió de la credibilidad de la fuente utilizada en el reportaje de AJ en la carta de rectificación. Sobre el libro del origen de la hidra no se hizo ninguna precisión porque ese libro no atribuye a Monseñor Eguren ningún acto de tráfico de tierras, ni mucho menos lo vincula con la Gran Cruz.
– Nunca hizo una labor de verificación adicional, pese a ser el reportaje de AJ del 2016 (dos años antes)
– No recuerda lo dicho por el único testigo que involucra a Monseñor Eguren en el reportaje de AJ (Samuel Alberca). Condenado por difamación agravada.
– Su testigo Paola Ugaz miente al decir que no es la productora del reportaje de AJ. No ha querido responder a las razones por las que ha afirmado que la condena contra Pedro Salinas en el presente caso ya estaría armada.
– El testigo Yovera reconoce que no pudo verificar la veracidad de la declaración de Samuel Alberca y que se apoyó en volantes anónimos.
– El libro El Origen de la Hidra no atribuye a Monseñor Eguren ningún acto de tráfico de tierras y menos una vinculación con la Gran Cruz.
La querella sería una venganza tardía por el libro Mitad monjes, mitad soldados
No hay en todo el escrito de la querella una sola línea del mencionado libro. La querella se sustenta en afirmaciones hechas por Salinas en otras publicaciones. Es más, quienes han querido introducir como prueba el libro es la defensa del querellado, tratando de desviar la atención del caso al libro y no centrarse en las afirmaciones ofensivas proferidas específicamente contra Monseñor Eguren.
El presente juicio se trata de una cuestión ideológica: La iglesia católica contra sus críticos (ECA, LGTB, ETC).
Ese argumento es falaz. El ECA es una institución a la que pertenece Salinas y, con independencia de si sus fines son buenos o no, tiene un plan de acción y en el marco de ese plan Salinas debía visibilizar durante la vista del Papa Francisco al Perú a un alto jerarca de la Iglesia para vincularlo con actos de abusos sexuales. Dada su aberración al Sodalicio y especial animadversión a José Antonio Eguren, lo eligió como el alto jerarca al que había que vincular con abusos sexuales. Por eso, le calificó como el Juan Barros Peruano, es decir, como un obispo que presenció los abusos sexuales de Figari y los encubrió, sabiendo que no le constaba nada de lo que decía.
Lo anterior no tiene nada que ver con ponerse al lado de la Iglesia católica contra una institución como el ECA que la cuestiona públicamente. Si Eguren hubiese sido un pastor evangélico o un jerarca musulmán, igualmente la difamación se habría configurado si falsamente se le hubiese atribuido ser creador de una cultura de abuso de poder físico, psicológico y sexual, ser un abusador serial y ser un encubridor de esos abusos; o un traficante de tierras con una organización criminal. No se discute en este proceso si hay que defender a la iglesia católica, sino si a la persona individual de José Antonio Eguren Pedro Salinas lo ha difamado o no.
La presión sobre el sistema judicial de instituciones privadas
Por ultimo llama poderosamente la atención la presentación de dos escritos intimidantes que, sin ser parte del proceso penal, procuran generar temor en la decisión judicial.
Uno es la coordinadora de DDHH, a la que está adscrita el IDL. Es decir que no es un pronunciamiento objetivo, sino el apoyo de una organización a uno de sus socios: el IDL y su abogado que ejercen la defensa legal del Sr. Salinas.
El otro es amnistía internacional.
III. El delito
Las actuaciones probadas del Sr. Salinas constituyen el delito de difamación agravada, pues por medio publicaciones y entrevistas difundidas por el Diario La República, el Portal La Mula e IDL-Reporteros ha atribuido, en diversos momentos, fundamentalmente dos hechos ofensivos a mi patrocinado:
Ser creador, ejecutor y encubridor de los actos de abuso físico, psicológico y sexual ocurridos al interior del Sodalicio.
Ser el hombre clave del tráfico de tierras en Piura realizado por la organización criminal La Gran Cruz.
Nuestra pretensión penal específica es que al querellado se le castigue como autor del delito de difamación agravada a la pena de TRES AÑOS DE PENA PRIVATIVA DE LA LIBERTAD y a TRESCIENTOS SESENTICINCO DÍAS-MULTA.
Solicitamos la máxima pena con base en las siguientes circunstancias agravatorias:
Por ejecutar la conducta por un motivo abyecto: Esta circunstancia se da en la medida el querellado es denunciante en la investigación contra determinados miembros del sodalicio y, por lo tanto, potencial beneficiario económico de alguna reparación civil (se ha acreditado que Salinas es agraviado en el proceso penal por abusos en el Sodalicio en la investigación penal en curso en la ciudad de Lima).
El dolo directo de primer grado: Sin duda que el querellado ha actuado con la forma de dolo más grave, pues siéndole conocido el archivo de la investigación fiscal de su denuncia en mi contra y la carta de rectificación que le he enviado, decide mantener y profundizar sus imputaciones ofensivas. Incluso utiliza en varias publicaciones un lenguaje objetivamente ofensivo.
La intensidad del daño: Definitivamente el daño que produce las publicaciones y afirmaciones difamatorias difundidas por el querellado es tremendo, pues la posición de mi patrocinado como Arzobispo de Piura y Tumbes se encuentra sustancialmente dañada por las ligeras afirmaciones que hace y sigue haciendo el querellado. Piura es católica y eso hace el daño al honor de Monseñor Eguren más intenso, esto no es una cruzada católica contra los herejes como pretende plantearlo la defensa del Sr. Salinas.
La reiteración delictiva: El querellado no solamente ha mancillado el honor y la reputación social de mi patrocinado con la difusión de la publicación del 20 de enero de 2018, sino que también lo ha hecho en la entrevista del 24 de enero de 2018, así como en las publicaciones del 22 de marzo de 2018 y del 15 de abril de 2018. A esto debe sumarse el sinnúmero de entrevistas, conferencias de prensa y publicaciones, posteriores a la presentación de la querella, en las que el querellado sigue insultándolo y difamándolo al punto de llamarlo ahora “depredador con suerte”.
Ejecutar la conducta mediante circunstancias de modo que dificulten la defensa del ofendido: Esta circunstancia se presenta en el presente caso, pues el querellado utiliza medios de comunicación para hacer publicaciones o dar entrevistas sin que mi patrocinado pueda replicar en ese momento todas sus afirmaciones difamatorias, lo que dificulta su capacidad de neutralizar su actividad delictiva.
Realizar la conducta abusando de su posición de periodista: El querellado, de manera contraria a la ética periodística, realiza publicaciones como periodista de investigación, pese a tratarse de una parte en el conflicto. En efecto, el querellado es supuesto agraviado de los abusos que se le atribuyen a algunos miembros del Sodalicio (y entre los que inicialmente se incluyó a mi patrocinado por denuncia del querellado), pero se presenta como un periodista supuestamente neutral, cuando en realidad impulsa intereses propios. Tal actuación constituye un abuso de la posición que tiene de periodista para favorecer o gestionar intereses propios.
Las circunstancias resaltadas justifican nuestro pedido de imposición de la máxima pena (privativa de libertad y multa) prevista para el delito de difamación agravada por medio de un medio de comunicación social. Esto es, la máxima pena del tercio superior del delito de difamación agravada.
Sin embargo, como se solicitó en los alegatos de apertura, en nuestra calidad de titulares de la acción penal, le pedimos que solamente se determine su culpabilidad, pero no se le imponga una pena, en atención a la figura de la reserva de fallo condenatorio conforme a los términos del artículo 62 del CP. No queremos que se le condene al querellado a una pena privativa de libertad, sino solamente que exista un pronunciamiento judicial que determine que el querellado difamó a mi patrocinado. La única regla de conducta que solicitaríamos es que no vuelva a difamar a mi patrocinado por los mismos hechos.
En cuanto a la reparación civil, se ha pedido una reparación civil ascendente a S/. 200,000.00 (doscientos mil y 00/100 nuevos soles) por los conceptos de daño moral y daño a la persona. Este derecho expectaticio ha sido donado al Centro de Reposo San Juan de Dios, como se indicó en el escrito de querella (precisar que no se haya vinculado al sodalicio, como lo ha dicho el querellado). Sin embargo, estamos absolutamente llanos a aceptar la reparación civil que su despacho, en equidad, decida imponer, pues lo que se busca con esta querella es que se declare que el querellado actuó mal en el caso concreto de Monseñor Eguren, no en el caso Sodalicio o en otras investigaciones que pudiese haber realizado.
Finalmente, solicitamos que se ordene al querellado la publicación de las partes pertinentes de la sentencia que lo declare culpable como medida de corrección admitida en el artículo 467 del CPP en los delitos contra el honor.
Fuente: LaAbeja.pe
Pedro Salinas: los argumentos del fallo que lo condena a un año de prisión suspendida

Pedro Salinas: los argumentos del fallo que lo condena a un año de prisión suspendida

La titular del Primer Juzgado Unipersonal Penal de Piura leyó la sentencia completa en contra del periodista por el delito de difamación. Denuncia fue interpuesta por arzobispo José Antonio Eguren

Por Carlos Chunga– Diario El Comercio.
La jueza Judith Cueva Calle, titular del Primer Juzgado Unipersonal Penal de Piura, leyó este lunes la versión completa de la sentencia que condena a un año de prisión suspendida al periodista Pedro Salinas por el delito de difamación.
La condena, conocida el pasado 8 de abril, incluye el pago de S/80 mil por concepto de reparación civil, además de una sanción de 120 días multa, luego de que el arzobispo de Piura y Tumbes y miembro del Sodalicio, José Antonio Eguren, denunciara al periodista en agosto del 2018.
Judith Cueva inició la audiencia pidiendo no difundir fotografías suyas en medios y redes sociales, dado que ha sido víctima de insultos y agravios.
Entre los argumentos de la sentencia, la jueza señaló que Pedro Salinas refirió “juicios de valor que resultan ofensivos para el honor del querellante (José Antonio Eguren)”, y que además incurrió en “comportamiento indebido al utilizar calificativos que menoscaban su integridad”.
Según la magistrada, hay jurisprudencia sobre la protección del honor de una persona ante dichos difamatorios. Es el caso del acuerdo plenario de la Corte Suprema de Justicia N° 3-2006/CJ-116, que ante un conflicto entre el derecho al honor y el ejercicio de la libertad de expresión, plantea ponderar el ámbito de las afirmaciones.
“La naturaleza pública de las libertades de información y de expresión […] exige que las expresiones incidan en la esfera pública, no en la intimidad de las personas”, se lee en la sentencia. Cabe indicar que el delito de difamación está tipificado en el artículo 132° del Código Procesal Penal.
Con ello, a criterio de la jueza de Piura, Salinas se refirió a Eguren en términos que atentan contra su honor, al considerarlo “co-partícipe del sistema de abusos (sexuales) al interior del Sodalicio de Vida Cristiana”. Esta versión fue vertida en algunos artículos de autoría del periodista y en entrevistas a medios de alcance nacional.
La magistrada también argumenta su decisión con base en las sentencias N° 0905-2001 y 6712-2005 del Tribunal Constitucional. “La libertad de expresión constituye la esencia de una sociedad democrática; sin embargo, tiene sus límites, uno de ellos es precisamente el derecho al honor […], derivado de la dignidad humana”, reza el documento.
En ese sentido, la jueza rechaza el símil “Juan Barros peruano” –en referencia al sacerdote chileno que encubrió los delitos de Fernando Karadima– y las afirmaciones “depredador con suerte”, “encubridor de abusos” y partícipe del delito de “tráfico de tierras”.
Este último dicho fue mencionado por Pedro Salinas al abordar un reportaje de la cadena Al Jazeera sobre un supuesto vínculo entre Eguren y una organización criminal dedicada al tráfico de terrenos en perjuicio de la comunidad campesina de Catacaos, en Piura.
Según el abogado del arzobispo, Percy García, no existe denuncia en contra de Eguren, y la afirmación de quien lo vincula al delito señalado fue desmentida por un párroco local.
Para la jueza Judith Cueva, el periodista Pedro Salinas incurrió en animus difamandi; es decir, actuó con dolo, pues hubo predisposición de aseverar tales versiones en contra del arzobispo de Piura y Tumbes.
“Se cumple con los elementos objetivo y subjetivo del tipo penal, pues tales afirmaciones fueron propaladas haciendo uso de medios de comunicación, donde se afirman juicios de valor que resultan ofensivos a la dignidad de una persona”, dijo la magistrada al finalizar la audiencia y justificar su decisión.
El periodista Pedro Salinas, a través de su abogado, Carlos Rivera, tiene el plazo de cinco días para apelar la decisión de la jueza. Con ello, el caso pasaría al despacho de una de las tres salas de apelaciones de la Corte Superior de Justicia de Piura.
La denuncia del arzobispo José Antonio Eguren fue admitida en setiembre del 2018, y el juicio inició en diciembre de ese año.

Fuego amigo

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Por Padre Mario Arroyo– La Abeja.pe
En el argot militar suele decirse: “nada peor que el fuego amigo”. Efectivamente, cuando te atacan por la espalda, es difícil defenderse. No se puede disimular tener esta impresión al ver el comunicado de la Conferencia Episcopal Peruana, deslindándose de uno de sus miembros, rechazando el juicio que un juez del Estado Peruano hace en contra de un periodista. Si resulta comprensible que la Asociación Nacional de Periodistas del Perú apoye a su agremiado, parece incomprensible que los obispos le den la espalda al suyo.
La madeja de la problemática resulta, en extremo, compleja. Pienso, sin embargo, que todos de alguna u otra forma, buscamos lo mismo, pero es preciso colocar los puntos sobre las íes. Todos queremos, comenzando por la Iglesia y con ella el Papa Francisco a la cabeza, que terminen los abusos sexuales por parte del clero y que sean convenientemente castigados. Que no exista, en ese sentido, un fuero especial para los clérigos, sino que sean juzgados a la par, como todos los ciudadanos. El Comunicado de la Conferencia Episcopal se hace eco de los deseos de Francisco, teniendo quizá, como trasfondo, el terrible manejo de la situación que hizo su contraparte chilena y que le llevó a renunciar en bloque, por la parte de culpa que pudieran tener en el encubrimiento de estos lamentables delitos.
Pero, pienso que también, todos queremos que se juzgue y castigue a los culpables. Nadie querrá, supongo, que paguen justos por pecadores. A ningún miembro de la Conferencia Episcopal le gustaría que lo calumniaran por crímenes que no cometió. Monseñor Eguren intenta defender su buen nombre. Y, ¿cuál es la garantía de que eso se puede hacer? Pues ir a un tribunal civil, como cualquier ciudadano y presentar su querella. Al igual que Paolo Guerrero presentó su demanda contra Magaly Medina, por más que ella fuera periodista afamada, Eguren la presenta contra Pedro Salinas, y nadie debería extrañarse, pues no es un tribunal eclesiástico. Si eso fuera por principio imposible o un abuso, querría decir simplemente, que los periodistas tienen fuero y no se pueden juzgar.
El problema es complejo porque hay un conflicto de derechos. El derecho que tienen los ciudadanos a la buena fama y el derecho a la información. La labor periodística, incluida la de Pedro Salinas, ha sido determinante para destapar abusos clericales. Pero, precisamente por el prestigio y la seriedad de esa labor, es fundamental que las denuncias estén sólidamente fundamentadas. Si no, pueden hacerse pasar por verdaderos simples rumores, suposiciones o chismorreos que pueden terminar destruyendo a personas inocentes, servir para una “caza de brujas”, o respaldar determinada agenda ideológica.
Para evitar este peligro, es fundamental respetar la autonomía del Poder Judicial, el cual no debe estar sometido ni al legislativo, ni al ejecutivo, ni a la Iglesia, pero tampoco a los medios de comunicación, que terminarían haciendo de la impartición de justicia un show y, finalmente, un negocio. Por ello, las dos declaraciones mencionadas suponen una presión al libre ejercicio del Poder Judicial. Pedro Salinas es libre de apelar la sentencia, cosa que seguramente hará, y a la sociedad nos queda esperar la resolución. Si esta prevalece, dará una lección conveniente a los periodistas: es bueno investigar, es bueno buscar la verdad, pero nunca debería hacerse a base de la falsedad o del error. El derecho a la información no justifica la difamación. Si van a condenar a alguien, es preciso que esa persona sea culpable y puedan probarlo, si no pueden, es mejor abstenerse o, a lo sumo, señalarlo como un rumor.
De hecho, el Catecismo de la Iglesia Católica, al explicar el 8º Mandamiento (No levantarás falso testimonio ni mentirás), explica convenientemente el límite del derecho a la información y el deber de tutelar la buena fama. Obviamente, el deseo de Francisco de colaborar con la autoridad civil y valorar la contribución de la prensa no invalida los mandamientos:
“2488 El derecho a la comunicación de la verdad no es incondicional. Todos deben conformar su vida al precepto evangélico del amor fraterno.
2479 La maledicencia y la calumnia destruyen la reputación y el honor del prójimo. Ahora bien, el honor es el testimonio social dado a la dignidad humana y cada uno posee un derecho natural al honor de su nombre, a su reputación y a su respeto. Así, la maledicencia y la calumnia lesionan las virtudes de la justicia y de la caridad.
2497 Por razón de su profesión en la prensa, sus responsables tienen la obligación, en la difusión de la información, de servir a la verdad y de no ofender a la caridad. Han de esforzarse por respetar con una delicadeza igual, la naturaleza de los hechos y los límites del juicio crítico respecto a las personas. Deben evitar ceder a la difamación”.

Comunicado de la Arquidiócesis de Piura y Tumbes

Ante todo lo que en estos días se viene diciendo en los diferentes medios de comunicación respecto a la querella interpuesta por el Arzobispo Metropolitano de Piura y la sentencia contra el periodista Pedro Salinas Chacaltana, es conveniente precisar y aclarar algunos puntos.
Sobre la querella y sentencia por difamación
1. En relación a la sentencia condenatoria contra el periodista Pedro Salinas Chacaltana, pronunciada por la Jueza del Primer Juzgado Unipersonal Penal de Piura el día lunes 8 de abril, debemos indicar que Monseñor Eguren nunca tuvo la intención de que se llegara a este extremo. A él, le apena mucho que se haya tenido que llegar hasta esta instancia.
2. La querella ha sido el último recurso que le ha quedado a Monseñor Eguren ante la reiterada negativa del Señor Salinas a rectificarse y a llegar a algún tipo de conciliación. Que quede claro que la querella no es ninguna forma de venganza sino el último recurso que le ha quedado a Monseñor Eguren para defender su honor y buen nombre, los cuales se vieron lesionados por las afirmaciones del Sr. Salinas. Reiteramos que si se llegó a este punto es porque el Sr. Salinas no quiso rectificar sus afirmaciones difamatorias y desestimó toda la información que se le hizo llegar, vía notarial, lo cual probaba que lo que decía era falso. A pesar de ello él continuó utilizando en sus publicaciones afirmaciones irreproducibles y abiertamente denigrantes contra Monseñor Eguren.
3. La querella contra el Señor Salinas NO ha sido motivada por la investigación, ni por ninguna de las afirmaciones contenidas en su libro «Mitad Monjes y Mitad Soldados». El Sr. Salinas ha intentado reiteradamente vincular la querella a su investigación periodística sobre los casos de abusos cometidos al interior del Sodalicio, lo cual es falso. La querella se sustenta exclusivamente en dos afirmaciones suyas. Él ha dicho que, Monseñor Eguren es el creador del sistema de abusos físicos, psicológicos y sexuales al interior del Sodalicio, que es un abusador y encubridor. La otra, es que es el personaje clave de una trama de tráfico de tierras realizadas en la ciudad de Piura por la organización criminal «La Gran Cruz».
4. La querella interpuesta al Señor Salinas ha sido totalmente a título personal por lo que rechazamos tajantemente que el Sodalicio de Vida Cristiana esté detrás de ella como malintencionadamente se viene afirmando.
5. Frente a las afirmaciones del Sr. Salinas de que la intención de Monseñor Eguren es «meterlo preso» y «beneficiarse» con la reparación civil, debemos afirmar que desde la primera audiencia de la querella, el abogado de Monseñor Eguren, siguiendo su pedido, solicitó a la Jueza que en caso de ser encontrado culpable el Sr. Salinas no recibiese condena de cárcel efectiva. Por tanto, desde antes que comenzase el juicio, el Sr. Salinas ya sabía que no iba ir a prisión si lo condenaban. En cuanto al dinero de la reparación civil cabe precisar también que desde el primer momento éste fue donado al Centro de Reposo de los Hermanos de San Juan de Dios en Piura, obra que no tiene relación alguna con el Sodalicio de Vida Cristiana.
6. La querella se presentó en Piura porque el artículo 5 del Código Procesal Penal indica que el lugar del delito es también aquel donde se producen sus efectos. En este caso, el lugar es innegablemente Piura, donde Monseñor Eguren ejerce su trabajo pastoral.
7. Es conveniente señalar además que el proceso se ha llevado con toda corrección siguiendo el nuevo Código Procesal Penal vigente en Piura, por lo que no ha habido ninguna irregularidad durante el proceso.
8. Frente a las afirmaciones acerca del omnímodo poder que Monseñor Eguren tendría en Piura, y en particular sobre las autoridades judiciales de la Región, el fallo por mayoría de la Segunda Sala de Apelaciones de la Corte Superior de Justicia de Piura del día 11 de abril pasado, que ha decidido trasladar a la ciudad de Lima la querella interpuesta por él contra la Sra. Paola Margot Ugaz Cruz por difamación agravada, desvirtúa esta falsedad que viene siendo divulgada arbitraria y abusivamente una y otra vez tanto por el Sr. Salinas como por la Sra. Ugaz creando así mucha desinformación en la opinión pública y una presión mediática pocas veces antes vista.
9. Se afirma falsamente que la querella que ha interpuesto Monseñor Eguren es una amenaza a la libertad de expresión. Frente a ello debemos decir que la libertad de expresión si bien es un gran valor a promover en nuestra sociedad democrática, no es un valor absoluto y tiene límites: el respeto al honor y al buen nombre de las personas. En ese sentido la sentencia no constituye una mordaza a la libertad de expresión.
10. Es verdad que el Santo Padre Francisco ha agradecido la labor de los periodistas, que mediante sus investigaciones contribuyen a denunciar los abusos dentro de la Iglesia para así castigarlos y asistir a las víctimas, y Monseñor Eguren se une a ese agradecimiento, pero no es menos cierto que el Papa Francisco también les ha recordado a los periodistas que éstos deben evitar cuatro pecados o cuatro actitudes malas: la desinformación, la calumnia, la difamación y el amor a los escándalos (coprofilia) (Entrevista al periodista español Jordi Évole del 31 de marzo pasado). En relación a la calumnia, el Papa pregunta al periodista Évole: «Además (refiriéndose al poder que hoy en día tienen los medios de comunicación), ¿quién le va a hacer juicio? Nadie. Por ahí uno se atreve».
11. En ningún momento Monseñor Eguren ha pretendido que lo que se ha investigado sobre los abusos en el Sodalicio sea falso y no hayan víctimas. Desde un primer momento declaró que hay víctimas y que hay responsables, y que ellos tendrán que asumir las consecuencias, pero no se puede hacer una imputación o acusación generalizada. No se puede decir que todos los miembros de Sodalicio fueron abusadores.
Sobre el pronunciamiento de la presidencia de la Conferencia Episcopal Peruana
Al respecto debemos aclarar que NO se trata de un Comunicado de «Los Obispos de Perú», sino tan sólo de la Presidencia, al cual se ha adherido el nuevo Arzobispo de Lima.
En estos días no han sido pocas las llamadas y mensajes de solidaridad que Monseñor Eguren ha recibido de varios Obispos del Perú, así como de sacerdotes, y laicos, a los cuales agradece profundamente, por su cercanía, fraternidad y oraciones.
Como hemos comunicado en su momento, este pronunciamiento se ha realizado apresuradamente sin tener el texto íntegro de la sentencia que recién será leído el lunes 22 de abril por la Jueza del Primer Juzgado Unipersonal Penal de Piura, ya que lo que se ha adelantado el pasado lunes 08 de abril ha sido únicamente el fallo condenatorio.
San Miguel de Piura, 14 de abril de 2019.

Arzobispo que ganó juicio pide paciencia a obispos que defendieron a periodista que lo difamó

El Arzobispo de Piura y Tumbes (Perú), Monseñor José Antonio Eguren, pidió a la Presidencia de la Conferencia Episcopal Peruana y al Arzobispo de Lima, Monseñor Carlos Castillo, paciencia y esperar a que se conozca el texto completo de la sentencia que condenó por difamación al periodista Pedro Salinas a un año de prisión no efectiva.
El 10 de abril la Presidencia de la CEP, encabezada por Monseñor Miguel Cabrejos; y Monseñor Castillo, emitieron un inesperado e inusual comunicado de respaldo a Salinas, dos días después de que la jueza del Primer Juzgado Unipersonal Penal de Piura, Judith Cueva Calle, lo condenase por difamar a Monseñor Eguren Anselmi.
Pedro Salinas es coautor del libro “Mitad Monjes, Mitad soldados”, publicado en 2015, que da cuenta de los abusos sexuales, físicos y de poder cometidos por el fundador del Sodalicio, Luis Fernando Figari, y otros miembros de esta institución a la que pertenece Monseñor Eguren.
El 15 de agosto de 2018 Monseñor Eguren presentó una demanda por difamación agravada contra Salinas por haberlo comparado en el artículo “El Juan Barros Peruano”, publicado el 20 de enero de 2018, con el obispo chileno Juan Barros, a quien se acusó de encubrir los abusos sexuales del exsacerdote Fernando Karadima.
En el artículo, Salinas también acusó a Monseñor Eguren de traficar tierras en la ciudad de Piura, para lo cual cita un reportaje de la cadena islámica Al Jazeera titulado “The Sodalitium scandal” (El escándalo Sodalicio).
El lunes 8 de abril, al informar sobre su sentencia, la jueza señaló que la “libertad de expresión no es absoluta, tiene límites: el honor de las personas”. El texto completo del fallo será hecho público el 22 de este mes.
Sin embargo, la Presidencia de la CEP y Monseñor Castillo publicaron el 10 de abril un comunicado “al tomar conocimiento de la decisión de la Jueza del Primer Juzgado Unipersonal Penal de Piura, en el caso de un periodista que ha buscado esclarecer la verdad sobre el accionar del Sodalitium”, en referencia a Salinas.
En su comunicado, los obispos utilizaron las palabras del Papa Francisco sobre la labor de los periodistas y los casos de abusos sexuales para respaldar a Salinas, quien además también ha sido condenado a 120 días multa y una reparación de 80 mil soles.
Ante esto, el Arzobispado de Piura emitió un comunicado para llamar a la prudencia a la Presidencia de la CEP y al Arzobispo de Lima.
“Ante el comunicado emitido el día de hoy por la Presidencia de la Conferencia Episcopal Peruana, al cual se ha adherido el nuevo Arzobispo de Lima, el Arzobispo Metropolitano de Piura considera que antes de hacer cualquier pronunciamiento lo prudente en estas circunstancias es esperar a conocer el texto íntegro de la sentencia, el cual recién será leído el próximo lunes 22 de abril por la Jueza del Primer Juzgado Unipersonal Penal del Piura, ya que lo que se ha adelantado el pasado lunes 08 de abril ha sido únicamente el fallo condenatorio”, señaló.
El comunicado de la Presidencia de la CEP, liderada por Monseñor Cabrejos; y por el Arzobispo de Lima, Monseñor Castillo; fue criticado en las redes sociales y varios artículos, en los que se les cuestionó por dedicar tiempo a “abandonar” a un hermano obispo que fue difamado y no a pronunciarse sobre los controvertidos textos sobre sexualidad con los que el Ministerio de Educación implementaba la ideología de género en los colegios; o sobre el fallo de la Corte Suprema que avaló un matrimonio entre dos lesbianas.
“Comunicado sobre sentencia a Salinas que solo demuestra ignorancia y torpeza, pues no sé está ante el caso del Sodalicio sino ante un proceso por difamación de Salinas contra un hermano obispo. ¡Una vergüenza!”, señaló un usuario identificado en Twitter como Alfredo Gildemeister.
“Entérense bien de la causal de demanda y condena antes de abandonar a su hermano. Me duelo y avergüenzo. Quiero creer que se dejaron engañar y no lo hicieron a propósito”, expresó otra usuaria identificada como Karina Lora.
Aproximadamente una hora después, luego de las críticas, la Presidencia de la CEP emitió otro comunicado expresando “preocupación” por los controvertidos textos del Ministerio de Educación.
Luego de conocida la sentencia, el abogado de Monseñor Eguren, Percy García Cavero, dijo a la prensa que el artículo con el que Salinas difamó al Arzobispo de Piura “no es libertad de expresión, es abuso del derecho expresión y eso evidentemente está prohibido”.
Agregó que Salinas es “una persona que aún el día de hoy no termina de entender que cometió un error”. “La libertad de expresión no es absoluta. Un periodista no puede realizar su labor periodística sin respetar determinados límites de la dignidad personal”, señaló García Cavero.
Fuente: ACI Prensa.

Arzobispos de Lima y Trujillo se enfrentan al Arzobispo de Piura y Tumbes

El presidente de la Conferencia Episcopal Peruana, Miguel Cabrejos Vidarte, y el arzobispo de Lima, Carlos Castillo Mattasoglio, a través de un comunicado, cuestionaron el fallo del Primer Juzgado Unipersonal Penal de Piura que condenó a un año de prisión suspendida a Pedro Salinas por el delito de difamación agravada contra el arzobispo de Piura, Juan Eguren Anselmi.
En el documento señalan que el propio Papa Francisco pidió que la Iglesia ayude en la lucha contra el mal de los supuestos abusos al interior de la Iglesia.
“El mismo Santo Padre ha alabado y agradecido la labor de los periodistas que, mediante sus investigaciones, contribuyen a denunciar los abusos, a castigar a los victimarios y a asistir a las víctimas. Subraya el Papa que la Iglesia necesita de su ayuda de esta difícil tara de luchar contra este mal”, señala el comunicado.
Ante este documento, el periodista Ricardo Sánchez-Serra y experto en temas vinculados a la Iglesia, cuestionó el documento por infraterno y cuyo origen sería la confrontación ideológica. “Parece que el odio está por encima del amor”, remarcó y subrayó que es una lástima que temas internos se ventilan hacia el exterior.
“Las peleas entre los obispos peruanos es una vergüenza mundial”, escribió en Twitter, el periodista.
Sin embargo, le llamó la atención que temas como la ideología de género o el aborto aún esperen un comentario de la entidad.
Recalcó de igual modo que el documento es firmado solo por dos personas, los arzobispos Cabrejos y Castillo. “Son 51 obispos los que conforman la Conferencia Episcopal”, dijo.
“Parece que la idea fuera insinuar que la Iglesia estaría apoyando a Pedro Salinas, pero son solo dos obispos. Eso significa que otros obispos no han querido firmar el comunicado, así que es un comunicado personal”, remarcó Sánchez Serra.
Como se sabe, monseñor Eguren presentó una querella el agosto del año pasado contra Pedro Salinas luego de que este denunciara un supuesto encubrimiento ante casos de abusos en el Sodalicio de Vida Cristiana (SVC) y de tráfico de tierras, además de ataques e insultos a través de medios de comunicación y redes sociales.
Fuente: Diario EXPRESO.
Foto: Radio Programas del Perú.

Cinco puntos importantes sobre la condena por difamación al periodista Pedro Salinas

Por Percy García Cavero- Político.pe
UNO. ¿Monseñor Eguren querelló a Pedro Salinas por la investigación realizada sobre el Sodalicio de Vida Cristiana, publicada en el libro “Mitad monjes, mitad soldados”?
No. La querella se sustenta exclusivamente en dos afirmaciones del periodista Salinas sobre monseñor Eguren. Una relacionada con los abusos al interior del Sodalicio. Ha dicho que es el creador del sistema de abusos físicos, psicológicos y sexuales al interior del Sodalicio (entrevista a Ideele reporteros del 24 de enero de 2018; para oírla haga clic aquí a partir de 1:29:40) y que es también un abusador y encubridor de los abusos, incluidos los sexuales (“El Juan Barros Peruano”, La Mula 20 de enero de 2018; para leer el artículo de Salinas haga clic aquí).
La otra que es el hombre clave del TRÁFICO DE TIERRAS en Piura realizado por la organización criminal la Gran Cruz.
Además, ha utilizado en sus publicaciones afirmaciones objetivamente denigrantes contra Monseñor Eguren: “Que se joda Eguren”; “Quiere salvar el culo”; “Eguren se hace el cojudo”; “Tremendo cínico, tremendo hipócrita es José Antonio Eguren”; “Los lobos no se lo quieren manducar porque está gordito” o “depredador con suerte”.
DOS. ¿Es la querella una venganza de monseñor Eguren o una manera del Sodalicio de silenciar a todos los que quieran investigarlo?
No, monseñor Eguren no se quiere vengar. Está ejerciendo, a título personal como ciudadano peruano, su derecho a defender su fama y buen nombre que se vieron lesionados por las afirmaciones de Pedro Salinas. La querella ha sido el último recurso que le quedó a monseñor Eguren, ante la negativa de Salinas a retractarse y llegar a algún tipo de conciliación. Si se llegó a ese punto fue solo porque Salinas NO QUISO RECTIFICAR las afirmaciones difamatorias y desestimó toda la información que se le dio -vía notarial- con la que se probaba que sus afirmaciones sobre monseñor Eguren eran falsas.
Salinas tampoco quiso conciliar cuando la jueza se lo propuso al inicio del juicio. La querella de monseñor Eguren no ha sido coordinada en ningún sentido con el Sodalicio de Vida Cristiana. Como obispo de la Iglesia, además, monseñor Eguren no está bajo el régimen de autoridad del Sodalicio. Sus acciones son fruto de su decisión y responsabilidad.
TRES. ¿Quiere monseñor Eguren ver a Salinas en la cárcel y beneficiarse con el dinero de la reparación civil?
No. El 18 de diciembre del 2018 –cuando tuvo lugar la primera audiencia de la querella– el abogado defensor solicitó al juez, a pedido de su defendido, que en caso de ser encontrado culpable Pedro Salinas NO RECIBIESE CONDENA DE CÁRCEL EFECTIVA. Por tanto, desde antes que comience el juicio, Salinas ya sabía que no iba a ir a prisión si lo condenaban.
En cuanto al dinero, en la misma ocasión se incluyó en el escrito de la sentencia que desde entonces el dinero había sido donado por monseñor Eguren a una obra de beneficencia. Esta obra no tiene relación alguna con el Sodalicio de Vida Cristiana, como lamentablemente ha venido afirmando Pedro Salinas.
CUATRO. Monseñor Eguren hizo la querella en Piura porque allí cuenta con poder y de esa forma garantizaba la condena? ¿No debía realizarse el proceso en Lima, lugar de residencia de Salinas? ¿Quiso Monseñor Eguren perjudicar a Salinas abriendo el proceso en Piura?
No. La querella se entabló en Piura porque el artículo 5 del Código Penal establece que el lugar del delito es DONDE SE PRODUCEN LOS EFECTOS, lo que en una difamación es el lugar en el que se desenvuelve socialmente el agraviado. En el caso de monseñor Eguren ese lugar es, innegablemente, Piura. Por esa razón el proceso se abrió y desarrolló en Piura.
Por otro lado, si el querellado consideraba que en Piura monseñor Eguren gozaba de algún tipo de prerrogativa, su defensa podría haber solicitado una transferencia de competencia para llevar el caso a otro distrito judicial (artículo 39 del Código Procesal Penal del Perú). Eso NUNCA fue planteado.
Litigar en Piura no implicaba que Salinas ni sus testigos se trasladasen físicamente a Piura. La juez fue clara desde el inicio al decir que el señor Salinas y sus testigos PODÍAN DAR SUS DECLARACIONES POR SKYPE. Él y dos de sus testigos decidieron no utilizar ese recurso.
CINCO. ¿Son verdaderas las “irregularidades” que Salinas sostiene que se han producido en el proceso, como la celeridad con la que se realizaron las audiencias o la no intervención de la fiscalía o que le rechazaron testigos?
No. Las audiencias han seguido lo que manda el artículo 360 del Código Procesal Penal: que el juicio se realice en audiencias continuas e ininterrumpidas. NO SE LE RECHAZÓ NINGÚN TESTIGO. Como consta en el audio de la audiencia del 28 de diciembre de 2018, TODOS los testigos presentados por la defensa de Pedro Salinas fueron aceptados. Finalmente, la fiscalía no intervino porque es lo que corresponde a un delito que se persigue por querella como es la difamación. En esos casos el Ministerio Público no interviene.

Esclavo de sus palabras

Por Ricardo Vásquez Kunze- Político.pe
El periodista Pedro Salinas ha sido condenado por difamación contra el obispo de Piura José Antonio Eguren. El periodista ha dicho que esta sentencia genera un gravísimo precedente contra la libertad de opinión y sobre la posibilidad de presentar hipótesis y análisis sobre un tema.
También ha dicho Salinas que la sentencia en su contra es una venganza por su libro de investigación que puso al descubierto los abusos sexuales en la comunidad católica Sodalicio. Sin embargo, la querella por difamación interpuesta por el obispo de Piura contra Salinas no tiene nada que ver con el libro. Eguren se siente difamado por dos razones porque el periodista escribió en una columna de opinión que el obispo era “el Juan Barros peruano”. Juan Barros es un obispo chileno que encubrió los delitos sexuales del pedófilo cura Karadima. El periodista no hizo ningún análisis ni esgrimió una hipótesis, tampoco dejó abierta la duda mediante interrogación o condicional. Lo que hizo Salinas fue -comparando a Eguren con Barros- afirmar tajantemente que el obispo de Piura es un encubridor de pedófilos pero sin presentar ninguna prueba en su artículo. Tampoco pudo presentarla en el juicio, según la magistrada. Nadie ha señalado al obispo como partícipe directo o indirecto de los abusos sexuales o psicológicos porque si ello fuese cierto hubiese perdido el juicio.
Salinas dice que él especula, pero nadie tiene el derecho a especular sobre el buen nombre de una persona porque eso es, precisamente, una difamación. En síntesis, no es exacto que -como el periodista declara- haya sido condenado por investigar los abusos en una comunidad religiosa y los medios retransmiten sin filtro alguno. Salinas se fue de boca y está pagando las consecuencias. Que estas terminen afectando a las víctimas del abuso en el Sodalicio es de responsabilidad exclusivamente suya.

El Sodalicio y las vírgenes de cabaret

Por Uri Ben Schmuel– www.cafeviena.pe
He escrito a lo largo de los años respecto a la arremetida gramsciana-caviar contra la cultura judeo-cristiana y el ataque de estos bárbaros modernos contra Roma y Occidente, jugando en pared con el radicalismo islámico. Por eso me parece emblemático el caso de la querella por difamación agravada interpuesta por Monseñor José Antonio Eguren contra el periodista Pedro Salinas, que ha llegado a su fin el último 8 de abril, cuando la jueza Judith Cueva de Piura dio a conocer el resultado del proceso judicial: 1 año de prisión suspendida, 120 días multa y 80 mil soles de reparación civil.
El origen de esta disputa se remonta a unas declaraciones vertidas por Salinas en enero de 2018. En el marco de la visita del Papa Francisco al Perú, Salinas afirmó, por escrito y en una entrevista radial, que el obispo José Antonio Eguren le conoce “todas sus cosas” a Luis Fernando Figari, que es el creador del sistema de abusos físicos, psicológicos y sexuales en el Sodalicio de Vida Cristiana (SVC), y que estaba implicado en el tráfico de tierras realizado por la organización criminal la Gran Cruz en Piura.
Estas afirmaciones fueron hechas en el artículo El Juan Barros Peruano (La Mula, 20 de enero de 2018) y en una entrevista radial del 24 de enero de 2018 (No hay Derecho, Ideele Radio). Cabe resaltar que, a lo largo del proceso, Salinas ha intentado reiteradamente vincular la querella a su investigación sobre los casos de abusos en el Sodalicio. En ese contexto, afirmó también en varias ocasiones que estaba sufriendo una “persecución” y que la querella era “mensaje amedrentador contra quienes se atrevan en el futuro a meterse con el Sodalicio”.
Sin embargo, Eguren, con la misma persistencia, ha aclarado que no es así. La querella se interpuso por las afirmaciones ya mencionadas, que no están vinculadas al libro de investigación que el periodista publicó con su colega Paola Ugaz.
Por otro lado, tanto el Sodalicio como Eguren han puntualizado que la querella es una acción que emprendió el obispo a título personal al considerar que las intervenciones mediáticas de Salinas dañaban su buen nombre y fama. En ese sentido, Eguren también ha señalado más de una vez que antes de iniciar la querella envió cartas notariales a Salinas solicitando su retractación.
La medida legal se inicia solo después de que el periodista se negó a retractarse de las afirmaciones consideradas difamatorias por Eguren. Por el contrario, al recibir la carta notarial, Salinas afirmó en un artículo que se vería la cara con el obispo en los tribunales, y en uno siguiente dice (sic): “¿Quién se ha creído este señor? ¿Por qué es obispo y billetón le vamos a tener miedo? ¿Los arzobispos son incuestionables?” (Cacógrafos que van a Misa, La República, 15 de abril de 2018).
La primera audiencia se programó para el 14 de noviembre, pero tuvo que retrasarse debido a una falta administrativa del abogado de Salinas. Se reprogramó y efectuó recién el 18 de diciembre de 2018, en Piura.
En dicha audiencia, el abogado Percy García Cavero, quien lleva la defensa de Eguren, solicitó a la jueza Judith Cavero una pena proporcional a los agravantes en los que había incurrido Salinas en el caso de difamación. Éstos implicarían una privación de la libertad de tres años y una sanción equivalente a 365 días multa.
No obstante, por pedido explícito de su defendido, García Cavero solicitó en la mencionada audiencia que, en caso de ser encontrado culpable, el periodista Salinas no recibiera una condena efectiva. Sobre la compensación económica, se mencionó que en la querella se especifica que, en caso de culpabilidad, el íntegro de la compensación civil sería destinado por voluntad del querellante a una obra de caridad. Salinas, por su parte, afirmó en reiteradas ocasiones que Eguren quería meterlo a la cárcel y que andaba tras su dinero para dárselo a una obra del Sodalicio.
Con la sentencia llega a su fin un proceso judicial en el que, como hemos visto en algunos de los hechos aquí brevemente relatados, el periodista Salinas incurrió en una serie de afirmaciones que hoy, a la luz de la sentencia pronunciada, se reconocen a todas luces como falsos.
A ellos habría que sumar muchos otros que en su momento fueron señalados por el abogado defensor García Cavero (http://politico.pe/habla-el-abogado-de-monsenor-eguren-iii/). No deja de sorprender el diletante camino que ha seguido Salinas a lo largo de estos meses de querellas. El resultado judicial nos deja, al final del camino, un asunto claro: Pedro Salinas difamó a Monseñor Eguren a pesar de que lo ha negado reiteradas veces y ha hecho lo imposible por desinformar a la opinión pública al respecto.
No cabe, entonces, rasgarse las vestiduras y quejarse de un supuesto atentado contra la libertad de prensa; los periodistas no estamos por encima de la ley. Los reclamos de Salinas y del aparato propagandístico y mediático caviar, en este contexto, recuerdan, en la acertada frase de Carlos Boloña, a las vírgenes de cabaret.

Prelatura de Huancané

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El arzobispo metropolitano de Arequipa, monseñor Javier del Río Alba, junto al nuevo obispo de la Prelatura Santiago Apóstol de Huancané, Giovanni Cefai (derecha).

Prelatura Santiago Apóstol de Huancané

El papa Francisco creó la Prelatura Santiago Apóstol de Huancané, la cual formará parte de la provincia eclesiástica de Arequipa y designó obispo de la misma al reverendo padre Giovanni Cefai MSSP.
La nueva prelatura comprende las provincias de Sandia, Huancané, San Antonio de Putina y Moho, del departamento de Puno, pero forma parte de la provincia eclesiástica de Arequipa, compuesta por las diócesis de Puno, Tacna y Moquegua, así como por las prelaturas de Chuquibamba, Juli y Ayaviri.
Esta nueva relatura, que cuenta con una población de más de 200,000 habitantes, ha sido confiada al cuidado pastoral de la Sociedad Misionera de San Pablo (MSSP), fundada por monseñor José de Piro en 1910, en Malta.
Los primeros misioneros de San Pablo llegaron a nuestro país en 1968 para cooperar con la prelatura de Chuquibamba, en Arequipa, desde donde poco después pasaron a servir también en la Arquidiócesis de Arequipa.
Los misioneros de San Pablo están presentes también en las parroquias San Pablo, Santa Teresa de Calcuta, Santísima Cruz de Acequia Alta, Santísima Cruz de La Tomilla y la cuasiparroquia Santa Elena.

De Malta

Giovanni Cefai nació en Zebbug, en Malta, el 5 de agosto de 1967. Ingresó a la Sociedad Misionera de San Pablo en 1984.
Cursó sus estudios eclesiásticos en la Facultad de Teología de la Universidad de Malta, en la cual obtuvo el título de licenciado en Teología Pastoral. Fue ordenado sacerdote el 6 de diciembre de 1997.
El mismo año fue nombrado director del Centro Juvenil de Piro, en Malta, y llegó a Perú en el 2001, cuando asumió el cargo de párroco de la parroquia Santísima Cruz de La Tomilla, en el distrito de Cayma.
Fuente: Agencia Andina de Noticias.

Requiem

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Paul McAuley, missionario ucciso in Perù

Conferencia Episcopal lamenta muerte del hermano Paul McAuley fsc

La Conferencia Episcopal Peruana (CEP) lamentó el fallecimiento del religioso británico Paul McAuley, del Instituto de los Hermanos de las Escuelas Cristianas-La Salle, conocido por su defensa del medioambiente, en especial de la región Loreto.
Fue encontrado sin vida dentro de la Comunidad Estudiantil Intercultural La Salle, ubicada en el distrito de Belén, en la región Loreto.
Tras expresar sus condolencias al hermano visitador Jorge Aguilar, superior de la congregación en Perú y a todos los hermanos de La Salle, la CEP invocó a las autoridades a esclarecer los hechos y hallar a los responsables de este suceso.
Paul McAuley, presidente de la Red Ambiental Loretana y asesor de la Organización de Estudiantes de la Amazonía Peruana, fue un conocido defensor del medioambiente, identificado con la realidad de Loreto y la problemática de los pueblos indígenas.
Nació en Portsmouth, Inglaterra, el 29 de octubre de 1947. Filósofo y matemático con maestría en teología, llegó a Perú en 1995 y se internó en Zapallal, en el distrito limeño de Puente Piedra, donde fundó el colegio Fe y Alegría N° 43.
Después trabajó en Moyobamba (San Martín) y en San José de Amazonas.
En los últimos 19 años, Paul McAuley vivió en Iquitos (Loreto). Allí desempeñó la labor de asesor en la radio La Voz de la Selva, del Instituto Superior Pedagógico Público Loreto, a cargo de los hermanos de La Salle.
Participó de diversos proyectos de desarrollo en los pueblos ribereños del Amazonas y del Huallaga (San Martín). Asimismo, dedicó sus esfuerzos a conseguir más fondos para que los estudiantes indígenas que llegaban a Iquitos a estudiar no desertaran por motivos económicos.
Fuente: Agencia Andina de Noticias.Authorities investigating after 71-year-old found by students hostel he ran in Amazon city of IquitosLa 4º Fiscalía Provincial Penal Corporativa de Maynas abrió una investigación por la muerte del director del albergue “La Salle” (Loreto), Paul McAuley, informó el Ministerio Público.
El cuerpo del religioso británico Paul McAuley fue hallado por los estudiantes de la Comunidad Estudiantil Intercultural “La Salle”, ubicada en el distrito de Belén en Iquitos.
La Fiscalía también ha señalado que como parte de la investigación destinada a determinar las causas y posibles responsables del hecho, se dispuso la toma de las declaraciones de seis jóvenes del albergue, así como la realización de la necropsia de ley al cuerpo de la víctima, entre otras diligencias.
Paul McAuley fue muy reconocido en Iquitos por su intensa lucha en la defensa de los derechos de las comunidades indígenas y del medioambiente. También fue fundador de la Red Ambiental de Loreto.
Fuente: Diario EXPRESO.

Massimo Introvigne

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Massimo Introvigne es un experto en el fenómeno satanista.

¿Cuál es la influencia real del satanismo y su relación con la New Age?

Pese a ser un movimiento minoritario, el satanismo está en auge.
El satanismo es un fenómeno que aunque no sea muy grande cuantitativamente está en auge y provoca grandes reacciones en la sociedad. Para arrojar luz sobre este asunto el conocido sociólogo Massimo Introvigne, director del Centro de Estudios sobre las Nuevas Religiones (Cesnur), ha publicado precisamente un extenso libro publicado en inglés y titulado Satanism: a social history (Satanismo: una historia social).
En esta extensa obra, el investigador italiano hace un repaso de la influencia del satanismo, sus manifestaciones en el pasado y sus precursores hasta llegar a la actualidad. Del mismo modo, intenta desmontar falsos mitos para colocar este fenómeno en su dimensión real, que según él es el de unos pocos miles de miembros en todo el mundo. Introvigne explica en una entrevista en Vatican Insider y traducida al español por Aleteia qué supone el movimiento satanista en la sociedad actual:
– ¿Por qué dedicar al satanismo un libro de setecientas páginas, es más – si se quitan las páginas con los títulos – exactamente 666, que es el número de la Bestia en el Apocalipsis?  ¿Vale la pena? ¿No es un fenómeno, a fin de cuentas, muy minoritario?
– Ante todo, tengo que agradecer a Eileen Barker, una de las mayores sociólogas de la religión que aún viven, por haber notado que las páginas son 666 en una recensión suya. Ni yo ni el editor nos dimos cuenta y se trata, sin duda, de una coincidencia muy curiosa.
Es verdad que los satanistas son relativamente pocos, pero el satanismo suscita siempre emociones muy fuertes. Quisiera partir de un episodio, que no cito en el libro porque sucedió después de que lo entregara al editor. El fin de semana anterior a las elecciones presidenciales americanas, los famosos hacker rusos que interceptaron los mails del director de la campaña electoral de Hillary Clinton, John Podesta, publicaron algunos mensajes que vinculaban a Podesta con performance privadas, en el sentido de que es necesario ser invitado, de la artista neoyorquina Marina Abramović. Son una especie de eventos artísticos y espirituales, donde el artista expone su método de meditación y curación que une New Age, espiritismo y cultos afro-americanos.
En realidad, el satanismo no tenía nada que ver, pero el domingo antes de votar se difundieron en las puertas de las iglesias americanas miles de folletos según los cuales la Clinton estaba ligada a una “artista satanista”. También algunos medios de comunicación confundieron la New Age de Abramović con el satanismo.
Pese a ser un movimiento minoritario, el satanismo está en augeEsto demuestra que basta con hablar de satanismo para desencadenar emociones, miedos, y crear la posibilidad de manipulaciones políticas. En efecto, mi libro no habla sólo del satanismo sino también del anti-satanismo, o sea, de los pánicos morales que ven satanistas por todas partes. Y las acusaciones de satanismo en los últimos siglos se han dirigido a varios grupos: a los judíos, a los masones, a los mormones, pero también a los católicos por parte de ambientes protestantes fundamentalistas.
Por ejemplo, en los años 70 salieron en Estados Unidos varios libros que acusaban a Pablo VI de ser un alto iniciado satanista. Acusaciones análogas se hicieron contra Juan Pablo II, Benedicto XVI y hoy también contra Papa Francisco, con la diferencia de que en este último caso, los desvaríos de protestantes fundamentalistas han sido adoptados en ambientes católicos ultra-tradicionalistas hostiles a este Papa.
– Pero más allá de los desvaríos, los satanistas existen. ¿Qué es el satanismo?
– Se pueden dar diversas definiciones del satanismo. Las definiciones nunca son sencillamente ciertas o falsas, son instrumentos para circunscribir o estudiar un fenómeno. Mi definición de satanismo se refiere a la veneración del personaje llamado diablo, Satanás o Lucifer en la Biblia – tanto si se le considera una persona viva y real, como si se le considera un símbolo o un arquetipo – por parte de grupos organizados a través de formas, al menos embrionalmente, rituales.
-¿Qué diferencia hay entre el satanismo propio y auténtico y el “romántico” o “folklórico”?
– La categoría de “satanismo romántico” fue elaborada por historiadores de la literatura y de las ideas, y se refiere a escritores o artistas que rehabilitan la figura bíblica del diablo – a menudo diciendo que el objetivo de éste era y es el de hacer a los hombres (y a las mujeres: existe también un satanismo romántico feminista) más libres y racionales, liberándoles de la sumisión a Dios y a las creencias irracionales de la religión. Si estos escritores o artistas se limitan a escribir o pintar cuadros y no forman grupos organizados, caen fuera de mi definición de satanismo.
Dedico en cambio algunos apuntes al satanismo folklórico, donde la veneración del diablo se inserta en el contexto del folklore de grupos particulares, sobre todo criminales. Hay ejemplos en el folklore de los traficantes de droga latino-americanos, que celebran rituales pidiendo al diablo que proteja sus empresas criminales, pero algo parecido se encontraba ya en los bandoleros suecos del siglo XV.
-¿Puede darnos algún número sobre la consistencia del fenómeno, en el mundo y en Italia?
Todo depende de cómo se define el satanismo. Si hablamos de grupos organizados –quiero decir, grupos que tienen sedes, sitios web, publican revistas, etc– los satanistas son unos 5,000 en el mundo y pocos cientos en Italia.
Pero a estos grupos organizados hay que unir el satanismo llamado “salvaje” de las bandas juveniles que practican rituales caseros, generalmente aprendidos en Internet: miles de jóvenes en el mundo –quizás entre los 5,000 y los 10,000, pero las estadísticas son difíciles– con una presencia que parece más significativa en Italia que en otros países.
Se lee a menudo sobre grupos clandestinos y secretos que cometen graves crímenes.Algunos de estos grupos ciertamente existen, son descubiertos periódicamente por las policías de diversos países, y no hay que minusvalorar su peligrosidad. Pero no hay pruebas, sin embargo, de que este tipo de grupos sean centenares o miles, como los anti-satanistas se obstinan en afirmar. Han sido descubiertos e identificados con seguridad no más de unos diez en todo el mundo en los últimos veinte años, y no es probable que existan más de una docena.
– En el libro usted distingue también el satanismo “racionalista” del “oculto”. ¿En qué se basan y cuáles son sus diferencias?
– El satanismo racionalista, ligado a la figura del americano Anton Szandor LaVey (1930-1997), venera a Satanás con rituales que son sustancialmente psicodramas dirigidos a “liberar” a quien los practica de la religión y del sentido del pecado, que impedirían gozar plenamente de la vida y de los placeres que derivan de la sexualidad, del dinero y del poder.
Pero LaVey consideraba a Satanás como un símbolo de la liberación de las religiones, y no creía que existiera de verdad. La suya era una forma extrema de humanismo ateo.
En 1975 el lugarteniente de LaVey, el coronel del ejército americano Michael Aquino – personaje interesante, que aún vive, con un pasado de especialista de la desinformación (hoy se diría de la creación de “fake news”) por cuenta del ejército en tiempos de la guerra del Vietnam – promovió  un cisma en la Iglesia de Satanás que LaVey había fundado. Con Aquino se fueron los que pensaban que Satanás existía de verdad y no era sólo un símbolo. Esta distinción entre un satanismo “racionalista” y uno “ocultista” o “deísta” sigue existiendo aún hoy en el mundo satanista”.
LaVey es uno de los padres del satanismo moderno 
– ¿Quién ha fundado, por así decirlo, el satanismo moderno?
– Yo distingo el satanismo como fenómeno moderno –que implica una organización– de las referencias a Satanás que se encuentran en la magia o en la brujería medievales. En este sentido, hay un proto-satanismo en la corte del Rey de Francia Luis XIV con las primeras “Misas negras” organizadas por cartomantes y sacerdotes apóstatas que invocaban la protección de Satanás para clientes que buscan el éxito en el amor o en los negocios. El fin era utilitario, no religioso o anti-religioso, pero empezamos a encontrarnos ante una organización y unos rituales.
De aquí parte un filón que se desarrolla gradualmente en el siglo XIX, pero que asume la forma de organizaciones, por así decirlo, “religiosas” solo en el siglo XX, con la fundación en 1966 en San Francisco de la Iglesia de Satanás por parte de LaVey.
– En el libro se cuenta el caso de miles de suicidios colectivos de los llamados “viejos creyentes” en Rusia a finales del siglo XV. ¿Qué sucedió?
– En 1666, año que contiene el famoso número de la Bestia 666 mencionado en el Apocalipsis, el Patriarca Nikon (1605-1681) promovió una reforma litúrgica en la Iglesia Ortodoxa Rusa. Las reformas litúrgicas generan siempre una reacción tradicionalista. La fecha, 1666, convenció a estos tradicionalistas hostiles a la reforma, los llamados “viejos creyentes”, de que el verdadero autor de la nueva liturgia era el diablo.
También algunos tradicionalistas católicos extremos piensan lo mismo a propósito de la reforma litúrgica de Pablo VI, pero los “viejos creyentes” expresaron su protesta más radicalmente, con suicidios colectivos en los que murieron al menos veinte mil personas.
-¿Quién era Stanisław Przybyszewski, considerado por muchos como el “primer satanista”?
– Era un novelista polaco (1868-1927), representante del decadentismo, que publicó en 1897 la novela “Los hijos de Satanás” y el ensayo “La sinagoga de Satanás”. Escribía preferentemente en alemán y formaba parte en Múnich del círculo que se encontraba en la famosa taberna del Cerdito Negro con otros literarios y artistas del Norte de Europa, entre ellos el pintor noruego Edvard Munch (1863-1944) y el dramaturgo sueco August Strindberg (1849-1912).
Przybyszewski anticipa muchas ideas de LaVey. Está convencido de que Dios es un tirano que quiere mantener a los hombres y mujeres en la ignorancia y en el miedo, mientras que Satanás enseña a la humanidad la curiosidad intelectual, la creatividad y la liberación sexual. En su obra hay ya una teoría de cómo podría organizarse un movimiento satanista moderno. Pero de hecho Przybyszewski nunca organizó ninguno, aunque algunos de sus discípulos lo intentaron, por lo que se le puede considerar más un precursor que un fundador.
– En el libro afirma que el anti-satanismo tiene una gran responsabilidad en engrandecer el satanismo. ¿Por qué?
-Los satanistas existen y a veces cometen graves crímenes. Pero el anti-satanismo distorsiona el fenómeno de dos maneras. En primer lugar, exagera el dato estadístico. Los miembros de grupos satánicos organizados nunca han sido en la historia de Occidente más que pocos miles. El anti-satanismo habla alegremente, sin poder proporcionar pruebas, de miles de grupos y de centenares de miles de adeptos.
En segundo lugar, el anti-satanismo atribuye a los satanistas la capacidad de controlar y orientar a organizaciones enteras, cayendo en formas típicas de teoría de la conspiración.
Una parte importante de mi libro está consagrada, como señalaba, a tesis, fantasías y desinformación según la cual los satanistas controlarían secretamente al judaísmo, a la masonería, a la Iglesia mormona y también –según una literatura protestante fundamentalista, culturalmente marginal pero difundida en miles de ejemplares gracias sobre todo a décadas de esfuerzos del autor californiano, recientemente desaparecido, Jack Chick (1924-2016)– al Vaticano y a la Iglesia Católica. Estos excesos del anti-satanismo, a menudo grotescos, acaban por que no se puedan tomar en serio tampoco las críticas motivadas y reales al satanismo, y paradójicamente, acaba por favorecer a los satanistas.– ¿Qué puede decir de casos criminales en Italia en los últimos años, como los “niños de Satanás” o el homicidio de sor Maria Laura Mainetti?
– En Italia hemos tenido cuatro episodios relevantes muy distintos entre sí. El primero tiene que ver con los Niños de Satanás, fundados en 1982 en Bolonia por Marco Dimitri, que durante unos años tuvieron un éxito relativo, reuniendo a más de cien adeptos. Dimitri jugó mucho con los programas de TV, mostrándose disponible a actuar la parte del satanista típico, asegurándose una cierta publicidad. Pero aquella publicidad fue un boomerang, y Dimitri acabó arrestado en 1996, acusado de graves crímenes que sin embargo no había cometido. En 2001 fue condenado sólo por evasión fiscal.
El segundo episodio se refiere a sor Laura Mainetti (1939-2000), asesinada en el 2000 en Sondrio por tres chicas imbuidas de satanismo y de propaganda violentemente anticatólica que encontraban en Internet, aunque no estaban en contacto con ningún grupo satánico concreto. La monja murió perdonando a sus asesinas, y ahora está en curso su causa de beatificación.
Del tercer episodio trágico y también en el 2000, yo fui testigo personalmente. Se refiere a Giorgio Govoni (1941-2000), un párroco italiano acusado por una asistente social de violar e incluso asesinar niños durante ritos satánicos. Mandado a juicio, tras una arenga particularmente dura contra él por parte del fiscal, murió de infarto.
En la apelación y en la Casación, la tesis que sostuve yo como perito de la defensa de don Giorgio, de que la asistente social se había sugestionado con la literatura anti-satanista americana, fue plenamente aceptada por los jueces. Hoy la diócesis de Modena ha dado el nombre de Giorgio Govoni a una casa de atención para los pobres, y cada año se honra su memoria como víctima inocente de una trágica equivocación.
El cuarto caso se refiere a las Bestias de Satanás, un grupo de una decena de jóvenes de la zona de Varese, descubiertos en 2004 y condenados por tres homicidios, aunque podrían haber cometido más. Se trata de uno de los casos de grupúsculos secretos dedicados a la actividad criminal que citaba antes, responsables de algo que parecen sacrificios humanos en nombre de Satanás. Casos reales, pero por fortuna muy raros.
– Se habla mucho de “rock satánico”. ¿Qué es? ¿Qué piensa usted de él?
– La expresión rock satánico es imprecisa. Hay rockeros que han hablado del diablo con simpatía en sus canciones, basta recordar “Sympathy for the Devil” de los Rolling Stones. Sin embargo, el género musical que tiene que ver efectivamente con el satanismo es el Heavy Metal, que se divide en toda una serie de subgéneros, alguno de ellos catalogado como Extreme Metal.
Pero no en todo el Heavy Metal, ni siquiera en todo el Extreme Metal, está difundido el satanismo. Algunos grupos del subgénero Death Metal y un buen número de grupos de otro subgénero, el Black Metal, hacen himnos al satanismo en sus canciones. Para algunos se trata de un satanismo estético o de un truco comercial para hacerse interesantes, pero otros han tenido verdaderos contactos con el mundo satanista, e incluso cometido crímenes en nombre de Satanás. Algunos músicos del Black Metal escandinavo se habían especializado en quemar iglesias cristianas de madera, y en Noruega se ha ido en humo así una parte importante del patrimonio de las iglesias de madera medievales y modernas. Ha habido también homicidios y un par de suicidios rituales.
Los holandeses de Cranch Angren son uno de los exponentes del Black Metal
Pero hay que precisar dos cosas. En primer lugar, según una enciclopedia especializada, hoy hay en el mundo más de 25,000 grupos musicales Black Metal. Es un fenómeno ya globalizado, con grupos en Japón, en Nepal e incluso en Iraq y en Arabia Saudita – y entre otras cosas, en algunos de estos países, el Black Metal ha sido el vehículo para importar un satanismo totalmente ajeno a las tradiciones locales. De estos 25,000 grupos, sólo una minoría tiene verdadero contacto con el satanismo, y ciertamente sería una caricatura pensar que los cientos de miles de personas que van a conciertos Black Metal sean satanistas.
Segundo, el satanismo de los grupos Black Metal más extremos no se parece a otras formas de satanismo. En general, los satanistas veneran al diablo porque lo consideran un personaje positivo, un liberador del género humano de la dictadura de un Dios severo y cruel.
En un cierto Black Metal, en cambio, no se venera a Satanás porque es bueno, sino porque es malo, y se hacen himnos explícitamente al mal, a la violencia y a la destrucción. El noruego Varg Vikernes, uno de los grandes nombres del Black Metal –aunque hoy ha cambiado de idea tras los años pasados en prisión por quemar iglesias y por un homicidio– escribía entonces que las varias Iglesias de Satanás “no son verdaderas iglesias de Satanás porque veneran la vida y la felicidad. Yo en cambio adoro la muerte, el mal y todo lo oscuro”.
Fuente: www.religionenlibertad.com

La barca de Pedro en Lima

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La barca de Pedro en Lima

Por CECILIA BÁKULA- Elmontonero.pe
Como sabemos, el sábado 2 de marzo monseñor Carlos Castillo Mattasoglio, sacerdote diocesano, tomó posesión de la Cátedra Arzobispal de Lima. Fue designado por el Sumo Pontífice Francisco para reemplazar al cardenal Juan Luis Cipriani Thorne en esa función pastoral, pues este había cumplido la edad establecida para la jubilación en esos cargos. Ríos de tinta han corrido desde que se anunciara la designación de Monseñor Castillo; mucho se ha dicho y escrito, un tanto por desconocimiento y otro tanto por creerse que va a haber un “cambio de rumbo en la Iglesia particular de Lima”. Por ello, me parece pertinente explicar algunos detalles para orientar nuestro conocimiento al respecto.
El cardenal Juan Luis Cipriani, asumió el cargo de arzobispo de Lima el 9 de enero de 1999, en reemplazo de monseñor Augusto Vargas Alzamora. Renunció a su cargo el 28 de diciembre de 2018, al cumplir 75 años de edad, habiendo asumido dicha función hasta el 25 de enero de 2019; es decir, que tuvo la responsabilidad durante 20 intensos años, en lo que hubo de defender y proclamar la doctrina y la fe de la Iglesia católica, aún contra corriente, aún contra detractores y en situaciones de gran complejidad.
La labor que le espera a monseñor Castillo, no es diferente; es exactamente la misma. Aunque, sin duda, habrá cambios en algunas formas externas, ya que se trata de personas distintas, con formación eclesial diferente y personalidades particulares; pero con una misma y sólida fe y una única vocación común: servir y ser otros Cristos. Y eso no ha de ser fácil, pues hay que proclamar “a tiempo y a destiempo” la palabra de Dios, defender sus enseñanzas y proclamar, por fe y convicción, que el único camino del hombre a la felicidad es la santidad.
Pero eso no debe alarmarnos, ni los cambios han de ser motivo de duda o turbación. El cardenal Cipriani inicia su formación humana en el área de ingeniería y opta por ingresar a las filas del Opus Dei para realizar y completar allí sus estudios sacerdotales. Monseñor Castillo orienta su vida universitaria en el campo de las ciencias sociales, hasta que ingresa al Seminario de Santo Toribio de Mogrovejo, en Lima, recibiendo una formación diocesana. Y es que en la Iglesia, como en muchas otras instituciones, existen variados carismas, diversas cualidades y habilidades; pero la meta, la visión, la misión y el objetivo, es uno solo.
Si hacemos una lectura cuidadosa de los evangelios, de las epístolas y sobre todo del libro de los Hechos de los Apóstoles, veremos que para la Iglesia de Cristo, desde sus inicios, se convoca a todos, pues en la barca de Pedro -es decir, en la Iglesia a él encomendada- hay lugar para todos aquellos que, siendo diferentes en la individualidad humana, tienen un mismo sentir, un mismo actuar y una misma meta: la salvación eterna. Todo cambio debe ser entendido como una renovación que no ha de ser ni caprichosa ni antojadiza. Proviene de la oración profunda del Santo Padre para designar con responsabilidad a quien debe otorgar una nueva responsabilidad.
Empieza una nueva era que debemos ver con alegría y optimismo, pues cuando el hombre se deja guiar por la mano de Dios, su actuar siempre será el correcto. Por todo ello, nos toca agradecer profundamente los 20 años de servicio pastoral de monseñor Cipriani y apoyar con entusiasmo y compromiso la gestión de monseñor Castillo, para que su labor sea más fácil, más fructífera y su accionar alcance a toda la Iglesia de Lima, sobre todo a los más necesidades de esperanza y paz.
No dudo que puede haber más o menos empatía con una u otra personalidad; ni que hay posibilidades de amistad y más cercanía a unas formas que a otras. Pero en la Iglesia no seguimos a las personas, seguimos al pastor, cuya labor recae en un individuo. Y no por ello dejamos de lado la obediencia, el seguimiento y el respeto.

marcha por la vida

25 de marzo sin marcha por la vida

Por Padre Mario Arroyo- Lucidez.pe
Después de algunos años en los que Lima abanderaba globalmente la causa de la vida, este año no tendremos “Marcha por la vida” entorno al 25 de marzo, día del niño por nacer. Es verdad que no habrá marcha “todavía” y se ha prometido para “más adelante”. Esperemos que así sea. Además, ahora ya no depende absolutamente del arzobispado de Lima, pues se creó una Asociación Civil encargada de sacarla adelante. Todos estos elementos dan mucho que pensar a quienes estamos a favor de la vida, y crea un clima expectante sobre cómo evolucionará dicha causa, claramente al alza en los Estados Unidos. Además, por el liderazgo que este país ostenta en el mundo, probablemente se vuelva un efecto dominó el clamor por la vida.
En primer lugar, es justo decirlo, el vacío y la incertidumbre que ahora experimentamos, nos dice a todos los que creemos en que la dignidad humana se tiene desde la concepción, cuanto le debe el Perú en particular y la causa por la vida en general, al Arzobispo emérito de Lima, Cardenal Cipriani. Pues, sin duda alguna, fue su liderazgo el que contribuyó a posicionar la causa por la vida del Perú en uno de los primeros lugares mundiales, siendo modelo para toda Latinoamérica. El solo hecho que su ausencia se refleje en este silencioso día del Niño por Nacer es una muestra evidente de ello. No es la única causa que defiende la Iglesia, no tiene por qué ser abanderada por su sucesor Monseñor Castillo Mattasoglio, que tendrá quizá otras prioridades, pero el hecho es que la causa por la vida y por la dignidad del concebido le debe mucho al cardenal Cipriani.
En segundo lugar, también crea expectativa el desarrollo y, eventualmente éxito, que la Marcha por la Vida y con ella la causa por la vida tengan ahora que están en manos de una asociación civil. En el fondo se trata de un paso necesario, no provocado exclusivamente por la incertidumbre respecto a la línea que fuera a seguir el nuevo Arzobispo de Lima, quien, como se ha dicho, es libre de recibir la herencia de su predecesor o dirigir su atención a una agenda diferente. Es verdad que no es fácil tomar el testigo de manos de alguien tan carismático como Juan Luis Cipriani, pero no sólo este hecho aconseja la conveniencia de que ya no dependa directamente del arzobispado.
En realidad, este movimiento de independencia es sugerido por dos factores concretos. El primero es muy simple. Los católicos solemos afirmar que la causa por la vida no es una cuestión doctrinal de fe, particular exclusivamente de los católicos. Los detractores de la causa por la vida, los heraldos de la cultura de la muerte, hábilmente descalifican la causa por la vida, diciendo que es una intrusión de la Iglesia en el estado laico y una imposición doctrinal de los católicos. Los católicos se defienden diciendo que no es un dogma católico, como podría ser la presencia real de Cristo en la Eucaristía o la Inmaculada Concepción de la Virgen. Eso es verdad, también el hecho de que comparten la causa por la vida los evangélicos en bloque, muchos judíos y personas no practicantes en general. Pero no deja de ser “sospechoso” que finalmente sea la Iglesia Católica, con toda su estructura de parroquias, colegios y universidades, quien lleve la voz cantante en dicha causa. De alguna forma, pareciera que este hecho implícitamente le da credibilidad a la crítica de la cultura individualista de la muerte.
Pero hay otra razón de conveniencia en este relevo de la causa por la vida. Se trata de que, efectivamente, no es solo que la doctrina católica afirme que la causa por la vida no es una causa propiamente católica sino humana en general. Se trata de defender la dignidad humana y los derechos humanos, no dogmas religiosos. Ello supone la madurez del laicado, es decir, desembarazarse del clericalismo. De alguna forma, al ser promovida oficialmente por el arzobispado, se fomentaba una actitud pasiva de los laicos. Es una pena, si no una vergüenza, que además del Cardenal no haya otras figuras de peso que den la cara por la vida. Es hora de que los laicos salgan a la calle y se organicen sin esperar a que sea la Iglesia como institución quien los convoque.
Este paso, seguramente, no será inmediato, pero sí es necesario, no solo para eludir la crítica de los “pro-muerte”, sino para reflejar la realidad de las cosas. Ello favorecerá, además, que se sumen no sólo personas no católicas y evangélicas, sino de muchos otros colectivos que pueden apoyar la vida, no siendo necesario para ello suscribir el “paquete completo” católico sobre la vida y la familia. Pienso, por ejemplo, en el importante conjunto de personas con inclinación homosexual que están a favor de la vida y no comparten necesariamente la doctrina católica sobre la familia. También su presencia es importante para mostrar como la dignidad humana no es un valor religioso sino natural.

Hermenéutica neoliberal

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¿Cuál es el motivo de las versiones contradictorias de la periodista Paola Ugaz?

En una entrevista radial del 16 de octubre de 2018, la periodista Paola Ugaz afirmó haber sido la productora del documental “The Sodalitium Scandal”, realizado con financiación y difundido por la cadena de noticias Al Jazeera. Textualmente dijo Ugaz en aquella ocasión: “El segundo hecho por el que me denuncian es porque yo fui productora del documental ‘The Sodalitium Scandal’, que hizo Al Jazeera, pero en el que participan más de quince personas. Es un documental, digamos, en el que yo fui la productora, pero el reportero era el célebre periodista de investigación Daniel Yovera”.
Siempre cabe la posibilidad de que las expresiones de la periodista puedan ser malinterpretadas, o que simplemente pudo haber repetido lo que otros dicen de ella, pero aquí la afirmación es inequívoca. Lo dice dos veces: la segunda seguida por una conjunción adversativa con la que introduce una oración para aseverar que el reportero fue el señor Yovera. Esta forma de expresarse implica y reafirma la veracidad de la primera afirmación: efectivamente ella fue la productora, pero el reportero fue otra persona.
Tres meses después, el 24 de enero de 2019, la señora Ugaz se presentó a declarar como testigo en una audiencia de la querella por difamación interpuesta por monseñor Eguren a Pedro Salinas. Cuando fue interrogada sobre si ella fue productora del mencionado documental afirmó textualmente: “No fui parte de la cadena Al Jazeera; no he trabajado con ellos. Salí en la entrevista del documental y toda afirmación que habla vinculándome como productora es incorrecta”.
Puede revisar los audios haciendo clic aquí.
Entonces, pareciera que tenemos un caso de mentira 101 que no merecería mayor atención -pues gente mentirosa hay en todos lados, y periodistas mentirosos abundan- si no fuera por dos cosas. En primer lugar, la periodista Paola Ugaz miente en una audiencia judicial, ante un juez, habiendo hecho -en su calidad de testigo- un juramento de decir la verdad. No se trata, pues, de una conversación amical en un bar, o de una opinión ligera vertida sin mayor consideración; es una declaración hecha bajo juramento. ¿Estamos, por tanto, ante un caso de perjurio?
En segundo lugar, que una persona formada para ser periodista, y en el ejercicio activo de su profesión, se sienta con la “libertad” de negar ante un juez lo que poco tiempo antes había afirmado en un medio de comunicación abierto es un indicador preocupante. ¿Qué indica? Que la señora Ugaz cree que goza de cierta impunidad para actuar de esa manera. ¿Acaso ser periodista -y, además, autodenominada “de investigación”- no debería más bien comprometerla con la búsqueda y expresión de la verdad? A juzgar por los hechos, es totalmente lo contrario.
Su proceder da la impresión de que se cree investida de algún tipo de prerrogativa que la faculta para negar descaradamente (¡en un contexto judicial!) lo que ella misma había afirmado. Por otro lado, su persistencia en desligarse del documental de Al Jazeera, que la ha llevado incluso a mentir ante una autoridad del sistema de justicia, ¿acaso manifiesta que finalmente se ha dado cuenta de que el reportaje carece de solidez probatoria?
Ojalá que la Sociedad Interamericana de Prensa tome cartas en el asunto. Casos así denigran la profesión, y contribuyen a afianzar la errónea idea de que el periodista en el Perú puede manejar la información a su gusto y cambiarla de color según su conveniencia.
Fuente: Político.pe

El Factor Scicluna

Por Camila Bustamante- Eldesconcierto.cl
Pedro Salinas aprovechó la conversación con Charles Scicluna, arzobispo de Malta, para emplazar a las autoridades eclesiales por su inacción en el caso Sodalicio. “Lamentablemente, el rol de la iglesia católica en esta historia ha sido patético. Las autoridades eclesiásticas declararon frases huecas y demagógicas; y todo lo que hicieron desde Lima hasta el Vaticano fue perdonar la vida a Figari y a su movimiento. Los encubridores fueron protegidos y la institución, en lugar de ser disuelta, sigue existiendo con cambios cosméticos. ¿Por qué sigue existiendo una organización que protege a los encubridores de abuso y con el aval de la iglesia?”.A pocos días de conocer su sentencia, el periodista dice estar profundamente preocupado por sus hijos. Todo el proceso, también ha significado una gran inversión económica, ya que debe viajar desde Lima a Piura constantemente, junto a su abogado, testigos, y además, contratar un abogado en la localidad. Cree que el panorama no es alentador, sin embargo,  dice que, “como periodista no creo haber vulnerado la honra de nadie. Por el contrario, las amenazas judiciales, provenientes además de un personaje público, parecieran más un intento por anular mi libertad de expresión y desacreditar la investigación periodística que, junto a Paola Ugaz, hicimos sobre el Sodalicio”.
El autor de “Mitad Monjes Mitad Soldados”, terminó su discurso en el Vaticano diciendo: “para terminar. Yo soy agnóstico gracias al Sodalicio. Sin embargo, luego de ver todo lo positivo que ha ocurrido en Chile, quisiera creer que la tolerancia cero puede ser real y tangible. Lamentablemente, los pastores del Papa no lo están acompañando”.

Mentiroso

Por Luciano Revoredo (Director de La Abeja).
El sacerdote jesuita Rafael Fernández Hart escribe un blog en la página de RPP. Lo cual está muy bien. Pero lo que está muy mal es que usa ese espacio para desinformar y mentir. Es el caso de su última columna titulada ¡A la reja!, publicada el 6 de marzo último.
En esta columna el padre Fernández hace un panegírico de Pedro Salinas y Paola Ugaz e insinúa (1ra mentira) que la querella que afrontan en Piura con Monseñor Eguren sería consecuencia de su “investigación” sobre abusos en la iglesia. Nada más falso. La querella es por difamación a través del Twitter, de reportajes y declaraciones en que ambos incriminan a Eguren sin pruebas de abusos y hasta de tráfico de tierras.
Luego señala que “recientemente, incluso el periodista Pedro Salinas participó en Roma en la cumbre sobre abusos sexuales con lo que podemos reconocer que el Papa Francisco ha estado muy atento a sus intervenciones” (2da mentira).
Sobre este tema puedo hablar en primera persona porque estuve en Roma acreditado como prensa en la cumbre convocada por el Santo Padre. Al respecto puedo decir que Salinas estuvo en Roma, pero jamás con el Papa. Apenas asistió y participó brevemente en una reunión con Monseñor Scicluna en la que se dedicó a poner en claro que él no era víctima de abuso sexual. Cosa que siempre se preocupa de aclarar.
Al margen de esta breve participación, que se dio un día antes del inicio de la cumbre, Salinas no tuvo mayor participación ni presencia en el Vaticano. El resto de la semana participó de la anticumbre convocada por la organización anticatólica ECA, en pequeñas reuniones y un plantón que no llegó ni al centenar de personas en los exteriores de Castel Sant’Angelo. El resto fue Chianti y pasta.
Como si estas mentiras no fueran suficientes, el padre Fernández Hart dice: “…nos ha llamado especialmente la atención que el 28 de febrero incluso Amnistía Internacional expresara su preocupación por procesos penales por difamación agravada contra periodistas Paola Ugaz y Pedro Salinas”.
Sabemos que la Compañía de Jesús hace años atraviesa una crisis doctrinal, pero que un sacerdote cite como fuente digna de crédito a una institución que hace gala de su cristianofobia, que defiende el aborto y la ideología de género como Amnistía Internacional ya es demasiado.
Sobre la base de los criterios de Amnistía Internacional habla luego de lo delicado que es penalizar una investigación. Volviendo a mentir, ya que como está claro la querella no tiene nada que ver con la investigación de Salinas y la discípula de Gorriti, Paola Ugaz.
¿Cómo es que hemos llegado a una situación como esta en un hombre de la iglesia que debería señalar el bien y la verdad opta por la mentira? El padre Fernández Hart tiene la palabra.

Decir y no hacer es lo mismo que mentir

Por Gabriel Jaime Pérez Montoya SJ.
En aquel tiempo, mientras enseñaba en el Templo de Jerusalén, les preguntó Jesús a las autoridades religiosas de los judíos: «¿Qué les parece? Un hombre tenía dos hijos. Al primero le dijo: “Hijo, vete hoy a trabajar en la viña”. Y él respondió: “No quiero”, pero después se arrepintió y fue. Lo mismo le dijo al segundo y éste respondió: “Voy, Señor”, pero no fue. ¿Cuál de los dos hizo la voluntad del padre?» «El primero», le contestaron. Y Jesús les replicó: «En verdad les digo que los publicanos y las prostitutas llegarán antes que ustedes al Reino de los Cielos. Porque vino Juan a ustedes por caminos de justicia, y ustedes no creyeron en Él, mientras que los publicanos y las rameras sí le creyeron. Y ustedes, aunque vieron todo esto, no cambiaron de actitud para creerle (Mateo 21, 28-32).
“El mensaje del Evangelio de hoy podemos resumirlo en una frase de san Ignacio de Loyola (1491-1556): El amor se debe poner más en las obras que en las palabras [Ejercicios Espirituales, 230], que corresponde al refrán popular obras son amores, no buenas razones. Meditemos en lo que dice Jesús, teniendo en cuenta también las demás lecturas bíblicas de este domingo [Ezequiel 18, 25-28; Salmo 25 (24); Carta de Pablo a los Filipenses 2, 1-11].
1.- Dos actitudes opuestas
La parábola de los dos hijos muestra dos actitudes opuestas en la relación con Dios. El que dice “voy” y no va representa a quienes se consideran buenos pero dicen y no hacen (Mateo 23, 2-4). El otro hijo, que dice al principio “no quiero ir”, pero luego recapacita y atiende el llamado de su padre, representa a quienes se reconocen necesitados de salvación, como lo son los publicanos o recaudadores de impuestos del imperio romano y las prostitutas que venden sus cuerpos en el mercado del sexo, y al reconocer su necesidad de ser salvados y disponerse a cambiar de conducta, son acogidos por la misericordia de Dios.
Dios rechaza el pecado, pero acoge a quien se reconoce pecador y se dispone sinceramente a cambiar. Por eso dice a través del profeta Ezequiel en la primera lectura: Cuando el malvado se convierte de la maldad que hizo y practica el derecho y la justicia, él mismo salva su vida. Si recapacita y se convierte de los delitos cometidos, ciertamente vivirá.
El padre José Luis Martín Descalzo, escritor y periodista español (1930-1991), además de una hermosa biografía titulada Vida y misterio de Jesús de Nazaret, dejó entre sus obras literarias un monólogo que lleva por título Las prostitutas os precederán en el reino de los cielos. Es el drama de una meretriz que se dirige a Aquél que proclamó no sólo de palabra, sino con hechos, el amor de Dios a los “últimos”, a los pecadores rechazados por una sociedad hipócrita que los relega al rincón del menosprecio y a la imposibilidad de la redención.
2.- Decir y no hacer es lo mismo que mentir
La hipocresía, ligada a la soberbia de quienes se creen mejores que los demás y por eso desprecian a quienes consideran inferiores, es la actitud que más critica Jesús en los Evangelios. Esta actitud era característica de los jefes religiosos judíos en aquel tiempo: los saduceos integrantes de la casta sacerdotal del Templo de Jerusalén, y los doctores de la Ley que pertenecían a la secta de los fariseos, apelativo que significa “separados” o “incontaminados” y que se daban a sí mismos los que presumían de ser santos, y por eso se apartaban de quienes consideraban pecadores. Ya Juan el Bautista los había exhortado a que cambiaran esa actitud, pero ellos lo rechazaron, como también rechazaban ahora a Jesús precisamente porque la soberbia los hacía sordos a este llamado.
El hipócrita es un mentiroso. Se la pasa murmurando, condenando, moralizando. Cumple con unos ritos externos, repitiendo “Señor, Señor”, pero sin hacer la voluntad de Dios, que es voluntad de amor (Mateo 7, 21-23). Quienes se creen perfectos y menosprecian a los demás, especialmente a los que no son de su raza, religión, cultura, condición o clase social, esconden una conciencia torcida, envidiosa, llena de intenciones y acciones malévolas. Y suelen ser ellos los mismos que a menudo manifiestan de palabra sus adhesiones a Dios, a la patria, a las instituciones, a la moral, y a la hora de la verdad pelan el cobre: su vida es toda una mentira. Dicen y no hacen (Mateo 23, 3), como el hijo de la parábola que dijo “voy” y no fue.
3.- Andar en la humildad es andar en la verdad
El apóstol san Pablo nos presenta en la segunda lectura una de las descripciones bíblicas más bellas del misterio de la Encarnación de Dios en Jesús de Nazaret: “Él, a pesar de su condición divina, no hizo alarde de su categoría de Dios; al contrario, se despojó de su rango y tomó la condición de servidor, pasando por uno de tantos…”. Por eso, al invitar a los primeros cristianos de la ciudad macedónica de Filipos, ciudad situada al norte de Grecia, a que piensen y actúen como lo hizo Jesús -una invitación también dirigida hoy a cada uno de nosotros-, lo hace en el marco de su exhortación a que se dejen guiar por la humildad.
Teresa de Ávila, también conocida como Santa Teresa de Jesús (1515-1582) escribió esta frase: “andar en la humildad es andar en la verdad”. Es precisamente cuando reconocemos con humildad nuestra condición humana necesitada de salvación, cuando nos ajustamos a la verdad de nuestra existencia.
Conclusión
Dispongámonos pues, desde el reconocimiento sincero de nuestra necesidad de salvación e implorando la fuerza que sólo el Espíritu de Dios nos puede dar, a ser coherentes y realizar en la práctica de nuestra vida cotidiana lo que expresamos al proclamar nuestra fe, y a imitar la actitud misericordiosa de Dios que se nos revela en nuestro Señor Jesucristo, acogiendo con compasión y misericordia a todas las personas rechazadas y excluidas que muestran y reconocen su necesidad de ser liberadas de todo cuanto las oprime. Sólo así podremos andar en la verdad y pasar de los dichos a los hechos”.

Cardenal Pell

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Condenado en Australia; la Santa Sede pide esperar al recurso: un caso muy extraño

Por P.J.Ginés- Religión en Libertad.
El cardenal australiano George Pell, considerado el “número 3” del organigrama vaticano por ser su responsable de finanzas, ha sido condenado por un tribunal de Melbourne, considerado culpable de haber abusado de dos muchachos del coro, en la sacristía, durante una “ventana de 5 minutos” que habrían estado solos, justo después de una misa solemne de domingo de diciembre en la catedral de Melbourne.
Habría sucedido siendo él arzobispo recientemente llegado al cargo en 1996, estando aún revestido con los ropajes liturgicos, mientras su maestro de ceremonias, por lo general siempre a su lado, se ausentaba un instante (en vez de ayudarle con los ropajes) y confiando en que el sacristán de la catedral no entrara en la sacristía (se supone que un sacristán de catedral ayuda al arzobispo mientras está en la sacristía).
Para cualquier católico que haya acudido a una misa solemne con un obispo, que al finalizar suele estar rodeado de su equipo y asediado por gente que quiere saludar, la historia suena más que rara. O como dijo el abogado defensor: “Sólo un loco intentaría violar a dos chicos en una sacristía justo después de una misa solemne de domingo”.
Toda la acusación se basa en sólo la declaración de uno de esos chicos (el otro murió por sobredosis en 2014 y nunca dijo nada sobre el tema).
Este único testigo y denunciante pide que no se dé a conocer su nombre ni identidad: ningún periodista le ha entrevistado, ni ha investigado su vida, motivaciones, etc…

Pell, conservador y peleón, se hizo muchos enemigos

Pell es conocidísimo en Australia: conservador declarado, antiguo deportista, de casi dos metros de alto, valiente, ha ido continuamente a debates, televisiones, radios, etc…a hablar de todo tipo de temas polémicos, defendiendo la ortodoxia de la iglesia, en defensa de la vida, el matrimonio, la familia, etc…
Su estilo desacomplejado, presencia frecuente en la prensa y firmeza de valores le convirtieron en el enemigo número uno de todos los grupos del país anticlericales, abortistas, antifamilia o directamente anticatólicos. Nadie en Australia desconoce a Pell, y todo el mundo tiene una opinión sobre él, a favor o en contra.
Después, como responsable de finanzas vaticano (el hombre elegido por el Papa Francisco para poner orden y hacer limpieza en los dineros vaticanos) ganó aún más enemigos.
Durante más de dos años, todos los australianos han sabido que Pell era juzgado por abusos sexuales, lo han visto en televisión rodeado de policías… y no han salido más testigos ni más acusaciones sustanciadas.
En abril, la juez Belinda Wallington descartó la mitad de las acusaciones contra Pell. Y ahora se ha sabido que otras acusaciones, supuestamente referidas a su etapa previa en la diócesis de Ballarat, como sacerdote, tampoco tienen sustancia ni llegan a ningún sitio.
Después de muchos años y mucha publicidad todo se centra en el testimonio de un solo acusador y la “ventana de cinco minutos” en la sacristía tras una misa solemne con un coro de 60 muchachos.

¡Ya ganó este mismo juicio una vez!

De hecho, ya en junio de 2018 el cardenal fue juzgado por este mismo caso y el jurado ciudadano decidió (según parece, por 10 votos contra 2) que Pell era inocente. Pero el tema se volvió a juzgar con otro jurado, Pell no quiso acudir a hablar personalmente al jurado y eso no gustó a los miembros del jurado, que lo declararon culpable el 11 de diciembre.
Pell va a recurrir la sentencia y se sigue declarando inocente, y sus abogados defensores creen que tiene muchas probabilidades de ganar el juicio con otro jurado o en un proceso de apelación.

Declaraciones de la defensa…y de la Santa Sede

La defensa ha publicado esta nota:
“El cardenal Pell siempre ha sostenido su inocencia y continúa haciéndolo. Se ha presentado un recurso contra su condena y esperará el resultado del proceso de apelación. Aunque al principio el cardenal afrontaba alegaciones de varios acusadores, todos los cargos excepto los del sujeto de la apelación se han retirado, descargado o no se han continuado. Él no hará declaraciones por ahora”.
Por su parte, la Santa Sede también ha publicado una nota, manteniendo la situación del cardenal como hasta ahora, y pidiendo esperar al resultado del recurso de apelación. Esta es la nota:
“La Santa Sede se suma a lo declarado por el Presidente de la Conferencia Episcopal Australiana sobre tener en cuenta la sentencia de condena en primer grado a cargo del Cardenal George Pell. Es una noticia dolorosa que, lo sabemos bien, ha escandalizado a muchísimas personas, no solo en Australia. Como se ha afirmado en otras ocasiones, reiteramos el máximo respeto por las autoridades judiciales australianas. Esperamos ahora el resultado del recurso de apelación, recordando que el Cardenal Pell ha repetido su inocencia y tiene el derecho a defenderse hasta la última instancia. En espera del juicio definitivo, nos unimos a los obispos australianos en la oración por todas las víctimas de abusos, recalcando nuestro compromiso en hacer todo lo posible para que la Iglesia sea una casa segura para todos, especialmente para los niños y los más vulnerables”.
“Para garantizar el curso de la justicia el Santo Padre ha confirmado las medidas de vigilancia ya dispuestas en lo referente al Cardenal George Pell por el Ordinario del lugar luego del regreso del Cardenal Pell a Australia. Es decir: en espera de la determinación definitiva de los hechos, al Cardenal Pell le está prohibido con carácter preventivo el ejercicio público del ministerio y, como es norma, el contacto de cualquier manera y forma con menores de edad”, finaliza la nota vaticana.

La Pellfobia y prácticas raras de la policía de Victoria

El portal católico conservador australiano MercatorNet recuerda que Pell ha sufrido una auténtica “Pellfobia” en Melbourne, donde plantó cara a muchos poderes fácticos. Además, señala que la Policía de Victoria podría no haber jugado limpio en la recopilación de datos y en el proceso, y de hecho ya fue condenada por el Tribunal Supremo australiano el pasado mes de diciembre por prácticas de mala voluntad y malicia en la recopilación de pruebas. También señala la campaña de la periodista Louise Milligan contra el cardenal, que sin duda influyó en el jurado.

Preguntas que el jurado debió examinar

El diario australiano The Age ha planteado algunas de las preguntas que hacen pensar en lo raro de las acusaciones:
– Tras una misa solemne, salió el cardenal y su séquito a las escaleras a saludar; de los 60 miembros del coro, dos se escabulleron a la sacristía a buscar vino de altar pero… nadie les vio hacerlo, nadie los echó de menos, nadie fue testigo…
– Un testigo del coro recuerda haber presentado a su madre al cardenal ese día, en las escaleras; el cardenal saludó a la gente… ¿de verdad tuvo tiempo de volver él solo a la sacristía y allí asaltar no a uno sino a dos muchachos a la vez?
– ¿Dónde estaba todo su equipo, el maestro de ceremonias Charles Portelli y el sacristán Max Potter? La acusación declara -pero no consigue probar- que hubo “una ventana de cinco minutos”… y Pell, como un loco, pese a que cualquiera podía entrar en la sacristía y había una multitud de personas en la catedral y todos le esperaban, se habría lanzado sobre ellos.

El gran mentiroso

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LOS QUE SE PASAN LA VIDA ACUSANDO A LA IGLESIA SON AMIGOS DEL DIABLO DICE EL PAPA FRANCISCO

Por Luciano Revoredo- www.laabeja.pe
Una multitud se agolpa desde muy temprano en las inmediaciones de la Plaza de San Pedro, se va formando una enorme cola. Es miércoles y el Papa estará en la tradicional Audiencia General. Van llegando religiosos, monjas, jóvenes, familias, todos ávidos de escuchar la palabra del Pontífice.
Pronto estará lleno el auditorio Paulo VI. Su aforo de más de cinco mil personas cubierto totalmente. Hay una gran inquietud en el ambiente. Cantos, vivas, oraciones. Finalmente el momento esperado. La Guardia Suiza abre las grandes puertas e ingresa el Papa Francisco.
9. 30 de la mañana. La emoción es muy grande. Ingresa saludando a la gente. Saluda a los cardenales presentes, uno por uno y finalmente se sienta para iniciar la Audiencia.
Es una fecha importante, se va a iniciar el Encuentro para la Protección de los menores en la Iglesia, que el mismo ha convocado. La prensa está atenta a lo que el Papa va a decir.
En las calles de Roma hay una cumbre paralela, ECA (Ending Clergy Abuse) ONG internacional que trafica y vive de las víctimas de los casos de abuso en la iglesia, sin discriminar entre casos reales o inventados, y cuyo fin es poner a la Iglesia ante tribunales internacionales acusada de crímenes contra la humanidad,ha organizado una serie de actividades para llamar la atención. Mientras el Papa está en la audiencia el Cardenal Charles J. Scicluna, se reunirá y escuchará a un grupo de victimas. Entre ellas el periodista peruano Pedro Salinas Chacaltana, que presuroso aclara a los medios presentes que él no es víctima de abuso sexual. ¡Faltaba más!
El mensaje del Papa se centra en el amor, el amor de Dios, que es perfecto. Habla de la Iglesia que es Santa y perfecta porque es la esposa de Cristo. No así las personas que la conforman. Los humanos tienen el sello del pecado. Por eso su amor a Dios y su pertenencia a la Iglesia no son perfectos. Humanamente la Iglesia puede fallar, pero debemos amarla.
Recordó al Santo Padre Pío de Pietrelcina. Lo puso como ejemplo de amor a la Iglesia. “Él la amaba a pesar de las adversidades, a pesar de los errores, a pesar de los pecadores…”
Pero también se refiere a aquellos que sólo critican y atacan a la Iglesia. Esos que se dedican exclusivamente a criticar a la Iglesia: “No podemos pasarnos la vida acusando, acusando y acusando a la Iglesia. ¿Quién es el gran acusador? ¿Quién es…? – algunos asistentes responden tímidamente “…el diablo” y el Papa asiente- Claro, el diablo… no diré que son sus hijos porque el diablo no tiene hijos, pero son sus amigos. Primos y familiares…”
Se inicia así un momento histórico y crucial para la iglesia. Las cosas están claras. Como católicos debemos estar preparados. Viene una tormenta. Vienen también muchas mentiras. Hay que estar atentos a los verdaderos fines de la Iglesia que es santa y perfecta. Que los objetivos y la agenda no los pongan los amigos del maligno.

Abusos, una “contra-cumbre” desafía al Vaticano

Por ANDRÉS BELTRAMO ÁLVAREZ- Vatican Insider.
La prensa ya la bautizó como “contra-cumbre”. O encuentro paralelo. Organizaciones de defensa de las víctimas de pederastia se han movilizado en grupo a Roma para hacer llegar su mensaje a la asamblea mundial de obispos sobre los abusos sexuales, convocada esta semana por el Papa. Están coordinadas por el proyecto de justicia global “Ending Clergy Abuse” (ECA, fin al abuso clerical) y ya lograron su primer objetivo: serán recibidos por los organizadores de la reunión en el Vaticano.
Será este miércoles 20 de febrero, a las 11:30 de la mañana, cuando una comitiva formada por unas 10 personas sea recibida por los colaboradores más cercanos de Francisco en materia de combate a los abusos. El cara a cara tendrá lugar en una oficina de la Santa Sede, hasta ahora mantenida secreta para “garantizar la serenidad” de los participantes.
Formarán parte de la delegación Miguel Ángel Hurtado, víctima española y referente de la organización Infancia Robada; famoso por su participación en la serie documental Examen de Conciencia, de reciente lanzamiento en la plataforma Netflix. El promotor del diálogo es Juan Carlos Cruz, una de las más famosas víctimas del sacerdote chileno Fernando Karadima. Él mantiene comunicación con Charles Scicluna, arzobispo maltés y enviado del Papa a investigar los abusos en la Iglesia chilena.
Tanto Scicluna como el cardenal arzobispo de Chicago, Blase Cupich, escucharán reclamos y recibirán exigencias. Con ellos, se ocupará de la iniciativa el ex director de la Sala de Prensa del Vaticano y sacerdote jesuita, Federico Lombardi. Su rol es clave, ya que fue elegido por el pontífice como moderador de la cumbre de obispos. Con su proverbial paciencia y espíritu flemático, se mostró disponible a recibir mensajes (principalmente por escrito) de todos aquellos que quieran manifestar sus inconformidades.
“Se avanzó el deseo de reunirse antes de la reunión con un grupo limitado de representantes de víctimas de distintos países, de distintos continentes y asociaciones, pienso que será una decena de personas, para que puedan expresar libremente sus opiniones, sus expectativas y sus deseos en vista de este momento tan importante de la Iglesia y poder tomarlo en cuenta, sea en el contexto del encuentro sea en el contexto del seguimiento, lo que seguirá”, explicó el también presidente de la Fundación Ratzinger-Benedicto XVI.
En una conferencia de prensa este lunes 18 de febrero no quiso anticipar mayores detalles sobre la cita del miércoles. Aunque anticipó que los asistentes sí son libres de hablar al respecto, siempre que lo deseen. Y aclaró que no está previsto un saludo de ellos al Papa Francisco, al margen de la conversación.
Este ejercicio busca distender un ambiente romano por demás candente, en estos días de cumbre anti-pederastia. Es que, las organizaciones que llevan años denunciando abusos en diversas latitudes han visto en el Encuentro para la Tutela de los Menores, que iniciará este jueves 21 de febrero, una oportunidad de oro para captar la atención mediática y hacer llegar su mensaje.
Por eso montaron un intenso calendario de actividades, que incluyen conferencias públicas esparcidas por la capital italiana y algunas protestas públicas, incluso en las inmediaciones de la Plaza de San Pedro.
Ya este lunes 18 se notó cuánto interés las víctimas despiertan en la opinión pública internacional, justo afuera de la sala de prensa vaticana. Ahí mismo, en la calle, los activistas de ECA se hicieron presentes tras la conferencia oficial de presentación de la cumbre episcopal e inmediatamente los periodistas se arremolinaron en torno a ellos.
“Estamos esperando que esa palabra tolerancia cero cobre cuerpo, se haga práctica, que no sea una frase hueca, que no sea pura demagogia, que no sea una frase echada al aire y se quede ahí nada más. Hasta el día de hoy ha sido así, salvo en el caso de Chile donde el Papa Francisco, luego de haber metido la pata, en Roma descubrió que las víctimas existen, que están exigiendo una reivindicación tanto por parte de la Iglesia como por parte de la sociedad civil”, advirtió ahí Pedro Salinas, periodista peruano que sacó a la luz los detalles de los abusos al interior de la sociedad de vida apostólica Sodalicio de Vida Cristiana, perpetrados por su fundador Luis Fernando Figari y algunos de sus colaboradores más cercanos, entre ellos Germán Doig.
Y continuó: “Quisiera confiar en que van a cambiar algunas cosas, pero para ello deben tomar acciones concretas, quizás una comisión de la verdad que funcione en cada país donde la Iglesia católica tiene una presencia importante, hegemónica, y que no sea integrada únicamente por miembros del clero sino que participen también personas de la sociedad civil autónoma, independiente y con una mirada crítica de las cosas. Si eso no ocurre, lamentablemente seguiremos al juego de la palabrita tolerancia cero sin que ello se concrete en nada específico”.
Justo en este aspecto de la “tolerancia cero” insistieron prácticamente todos los activistas entrevistados, entre ellos -por ejemplo- el ya citado Miguel Ángel Hurtado y Alberto Athié, ex sacerdote mexicano famoso por su cruzada de denuncia sobre los abusos del fundador de los Legionarios de Cristo, Marcial Maciel Degollado.
“Sería muy importante que el Vaticano clarificase qué se entiende por ‘tolerancia cero’, porque es un concepto que el Papa Francisco repite una y otra vez. En los países más avanzados significa que si un sacerdote abusa una vez de un niño se va a la calle, se le echa del sacerdocio, pero esa definición se está aplicando, a duras penas, en Irlanda y en Estados Unidos, en España hay sacerdotes condenados por la justicia tras admitir los crímenes que siguen formando parte de la Iglesia. Esa tolerancia cero de los obispos españoles no se la cree nadie”, disparó Hurtado.
Si bien mantuvo un alto escepticismo sobre los resultados de la cumbre convocada por el Papa, también la consideró “positiva” porque, gracias a ella, “los ojos del mundo están puestos en el Vaticano”.
“El principal problema en la Iglesia no son los abusos, que son graves, sino la impunidad. Es creerse que el clero está por encima de la ley, que si una persona civil comete un delito va a prisión, si un sacerdote abusa de un menor con cuatro aves marías y tres padres nuestros el problema se soluciona. Hay que dejar bien en claro, los abusos a menores son delito y deben ser juzgados por los jueces, no por los obispos”, continuó.
“Lo de la tolerancia cero se puede entender de una manera o de otra, porque a final de cuentas asumes las cosas como mejor te convenga”, apuntó, por su parte, Athié, quien anticipó que la expectativa de los grupos de víctimas sobre la cumbre de obispos es que, finalmente, se tome la decisión de no permitir más encubrimientos a depredadores ni a obispos que manejan a discreción las denuncias. Asimismo, se mostró escéptico sobre la voluntad del propio Papa Francisco de ir a fondo.
“En términos de lenguaje es un gran mensajero y sabe usar la comunicación de manera estratégica muy bien, pero eso no quiere decir tomar decisiones y llevarlas a cabo. En ese aspecto ha sido el Papa que más ha condenado, que más ha calificado de forma negativa los actos, que ha incluso cambiado su política de no proteger a los encubridores”, estableció.
Y apuntó: “(Debemos decir) basta con el mecanismo que ha permitido el encubrimiento y, a partir de ahora, todo clérigo que haya cometido un abuso debe ser juzgado de acuerdo con la autoridad civil que le corresponda. El Papa tiene en sus manos este cambio y de orden para que cada quien asuma su responsabilidad, según le toque. Se que eso tiene un costo muy alto, pero hay que saber pagar costos en la vida”.

MÁS MENTIRAS DE PEDRO SALINAS AL DESCUBIERTO

Por Luciano Revoredo- www.laabeja.pe
Pedro Salinas es un hombre de grandes contradicciones. Se dice liberal de derechas pero juega como titular del equipo de los progres. Dice que el Papa es un cabrón, pero luego dice que confía en él. Denuncia a Virgilio Levaggi de haber abusado de él, pero se mantuvo cerca a él muchos años después de los supuestos abusos, incluso trabajando a su lado en una conocida ONG. Denuncia a la cúpula fundacional del Sodalicio sin embargo mantiene una gran amistad con el ex cura Capelleti, precisamente uno de los de la generación fundacional y superior de la casa de San Bartolo que el propio Salinas ha hecho famosa. Hoy mostraremos una grave contradicción de este maestro de la mentira.
Lo hemos escuchado y leído innumerables veces acusando los abusos sexuales, psicológicos y físicos que según su versión se daban al interior del Sodalicio. Hemos leído también sus testimonios dramáticos de como en esa institución lo sometieron a diversos maltratos, como le impidieron reconciliarse con su padre que lo había abandonado años atrás y que le escribía arrepentido desde Venezuela. Hemos leído como se retiró en 1987 por todos estos temas.
Sin embargo, hemos encontrado que el 18 de febrero de 2001, es decir catorce años después de su retiro, publicó un interesante artículo en el diario Correo. Se trata de una dolida semblanza sobre Germán Doig que acababa de fallecer. Pero ese no es el tema, sino que en el mismo artículo se encuentran algunas referencias al Sodalicio que son dignas de mención.
Es evidente al leerlo que guarda una simpatía por la institución. Hace referencia a la condición de soldado  de Dios y Guerrero de Cristo de Doig, muy en el sentido de la espiritualidad y la terminología sodálite, que ahora denuncia como parte de una estructura y una cultura de abuso. Quizás hasta muestra una cierta nostalgia cuando emocionado dice que en el entierro de Doig “con el himno sodalite replicando en mi interior…”, es decir no sentía ningún rechazo por la institución que lo había perjudicado y abusado de él tanto tiempo. Lo añoraba, llevaba el himno en el interior.
Curiosamente lo hemos también escuchado decir que en el año 2000 ya había hablado de los abusos con algunos líderes sodálites. Es decir ya no podría escribir las cosas que escribió en esa nota sin caer en patética contradicción. ¿Había sido víctima o no? Y si había sido víctima cabe preguntarse sobre el sentido de estas concesiones y afectos al victimario.
Grandes contradicciones de Salinas Chacaltana. Sólo hay dos opciones o miente deliberadamente siguiendo una agenda perversa o es un caso patológico de esquizofrenia. Nos inclinamos por lo primero. Es un gran mentiroso que ha hecho de la mentira su modo de vida y subsistencia. Hoy se encuentra en Roma mintiendo.

Germán Doig

Por Ricardo Vásquez Kunze– Político.pe
Mi querida amiga María del Pilar Tello ha respondido –en virtud de la absoluta libertad de expresión que practicamos en POLÍTICO.PE– con un artículo que discrepa con uno mío sobre el tema de la querella interpuesta por el obispo de Piura, monseñor Eguren, al periodista Pedro Salinas. Y, aunque yo me ratifico en cada uno de mis argumentos, le voy a responder a María del Pilar con uno mucho más poderoso que el mío.
Hace poco, el portal La Abeja “hurgó en la memoria” y encontró un artículo fechado el 18 de febrero de 2001, publicado en el diario Correo, escrito por el periodista Pedro Salinas. Lo transcribo omitiendo solamente las reflexiones generales del periodista sobre la muerte de familiares porque no son de interés aquí (las negritas, las mayúsculas y el subrayado son míos):
Escribe Salinas:
“Soldado de Cristo
El pasado 13 de febrero murió sorpresivamente, a los 43 años, Germán Doig, vicario del Sodalitium Christianae Vitae, organización católica a la que pertenecí alguna vez, Y A LA QUE  LE AGRADEZCO PARTE DE MI FORMACIÓN.
Su muerte también me ha estremecido. La última vez que lo vi fue hace varios meses. Lo entrevisté en mi programa de radio en 1160, a propósito de la publicación de su último libro. No lo veía después de varios años. Con menos pelo y una barba que yo no conocí tan canosa, EL ENCUENTRO FUE SUMAMENTE RECONFORTANTE.
GERMÁN ERA UN SER HUMANO COMPLETO. Disciplinado, de esos que trabajan con convicción, cuya oratoria se se basaba en la acción. DE AQUELLOS QUE CAMINAN SIEMPRE POR LA SENDA DEL HONOR. Brillante en lo intelectual, SÓLIDO EN SUS AFECTOS, consecuente con sus creencias. Germán era, en buen romance, un soldado de Dios, un guerrero de Cristo.
Me enteré el día de su entierro, por otro amigo del Sodalitium, que Germán quería verme por estos días. Nunca sabré para qué. Ya no importa. Cuando le dieron sepultura a Germán, con el himno sodálite replicando en mi interior, descubrí el sentido de los entierros: QUE UN HOMBRE DEMUESTRA CON SU  VIDA QUE ERA DIGNO DE MORIR, QUE SUS PENSAMIENTOS Y ACCIONES  LO HACEN MERECEDOR DE LA INMORTALIDAD.
La muerte tiene, además, la virtud de quienes, como Germán, TUVIERON UNA VIDA EJEMPLAR. Y si, al final, se sigue viviendo en la memoria de quienes se dejó atrás, entonces, eso no es morir”.
Puede leer la captura del artículo original haciendo clic aquí.
Querida María del Pilar, para mí el tema ha concluido. No digo una palabra más.

Ernesto Cardenal

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Ernesto Cardenal. Foto: Wikipedia / dominio público (CC BY-SA 3.0)

Emblema de la liberación

Por ANDRÉS BELTRAMO ÁLVAREZ- Vatican Insider.
Una fotografía histórica. Él, anciano y enfermo, con su inconfundible cabello cano, en la cama de un hospital y vistiendo de nuevo una estola verde. Es la imagen de Ernesto Cardenal celebrando de nuevo una misa, 35 años después de haber sido suspendido del sacerdocio por el Papa Juan Pablo II a causa de su militancia en las filas de la teología de la liberación y su expresa participación política en el gobierno revolucionario sandinista en Nicaragua. Una reconciliación hecha posible por el Papa Francisco, quien decidió levantar “todas las censuras canónicas” que pesaban sobre él.
La estampa fue publicada por el Vatican News, el órgano informativo oficial de la Santa Sede. Junto con la noticia de que el pontífice argentino decidió conceder “con benevolencia” el perdón al también poeta y artista Cardenal. Una foto impensable, apenas pocos años atrás cuando aún su nombre y el de otros teólogos centroamericanos censurados eran impronunciables en la Curia Romana.
El nuncio apostólico en Managua, Waldemar Stanislaw Sommertag, explicó en una nota los detalles de la decisión papal. Recordó que el clérigo “estuvo 35 años bajo suspensión del ejercicio del ministerio a causa de su militancia política”, a causa de su participación como ministro de Cultura en el gobierno revolucionario guiado por Daniel Ortega, tras la dictadura de Anastasio Somoza.
Según precisó el diplomático vaticano, el religioso aceptó la pena canónica impuesta en esa época y se atuvo a ella siempre, “sin llevar adelante alguna actividad pastoral” e incluso después de haber abandonado cualquier compromiso político, “desde hace muchos años”.
Fue el propio nuncio quien se apresuró a comunicar la histórica determinación del Papa, precipitándose personalmente el pasado fin de semana al Hospital de Managua, donde Cardenal se encuentra internado en precarias condiciones de salud desde los primeros días de febrero. A sus 94 años, son pocas sus fuerzas.
Stanislaw Sommertag no sólo comunicó la noticia de su plena reintegración al sacerdocio, también le transmitió la bendición de Francisco para que pueda vivir este último tramo de su vida en paz con el señor y con la Iglesia. En esa misma cama de convalecencia, el embajador papal concelebró la misa con Cardenal, como atestiguan no sólo la fotografía mencionada, sino también algunas imágenes de video que han circulado a través de internet en las últimas horas.
La concesión del Papa Francisco tuvo un antecedente. En realidad, el nuncio apostólico visitó a Cardenal numerosas veces en las últimas semanas. El mismo diplomático reveló que el 2 de febrero pasado, todavía en su casa y tras un coloquio privado de media hora (definido como profundo, abierto y amigable), llegó la solicitud del propio poeta de “ser readmitido al ministerio presbiterial”.
Este personaje se convirtió en el emblema de un tiempo borrascoso y difícil para América Latina. Su imagen arrodillado ante un joven Juan Pablo II que lo amonesta con el dedo índice, el 4 de marzo de 1983 en el aeropuerto de Managua, lo entregó a la fama mundial. Aquella primera visita apostólica a Nicaragua no fue fácil para Karol Wojtyla. Entre otras cosas, el Papa llegó a ser hostigado por una masa de casi medio millón de personas, en una misa al aire libre en la cual prácticamente no pudo pronunciar su homilía.
Un viaje que no iniciaría ni acabaría bien. Apenas aterrizado en el aeropuerto, lo primero que vio el pontífice fue una pancarta con la frase: “Bienvenido a la Nicaragua libre gracias a Dios y a la revolución”. Una vez abajo del avión, acompañado por el presidente Ortega, quiso saludar a los ministros. Ya desde Roma, él había pedido no ver a ningún sacerdote de los involucrados en el gobierno. Para entonces, Cardenal no era el único clérigo y funcionario, pero sí era el único con el rango de ministro.
De manera improvisada se dio el saludo papal al gabinete y, claro, el cruce indeseado con el ministro de Cultura. Cuando Wojtyla llegó frente al joven sacerdote, este sólo atinó a arrodillarse e intentó besarle el anillo. Ante las cámaras de la televisión, el Papa evitó el beso y con mirada penetrante dijo: “¡Usted debe regularizar su situación!”. Repitió dos veces la advertencia, ante el embarazoso silencio de su interlocutor.
Teóricamente, Ernesto Cardenal no debía estar allí o el Papa no debía saludar a los funcionarios. Pero ni las negociaciones, ni los acuerdos previos (encabezados por los cardenales Agostino Casaroli y Achille Silvestrini) surtieron efecto. Por su experiencia polaca, Juan Pablo II era alérgico a toda influencia socialista, en Europa y en cualquier parte del mundo. Miraba preocupado la experiencia de la “Iglesia popular”, que había vinculado a las comunidades católicas con las bases revolucionarias nicaragüenses. Con este contexto, era bastante previsible lo ocurrido después.
En los siguientes meses llegó la suspensión ad divinis para el sacerdote-ministro Cardenal. Una pena que, en la práctica, constituyó su separación forzada del ministerio. La misma suerte corrieron su hermano Fernando, quien entonces era dirigente de la Juventud Sandinista y después fue ministro de Educación; Miguel D’Escoto, canciller y Edgard Parrales, con cargo diplomático en Washington.
Eran otros tiempos. Un choque ideológico abierto contaminaba el escenario mundial y Latinoamérica era arena de confrontación. Un fenómeno que también penetró a la Iglesia católica. Con ese telón de fondo, un episodio hoy olvidado condicionó el pensamiento de Juan Pablo II.
En la primera visita apostólica de su pontificado, en enero de 1979, el Papa visitó México y se trasladó hasta la ciudad de Puebla para la conferencia general del Episcopado Latinoamericano. En su discurso inaugural de esa reunión, advirtió contra las desviaciones ideológicas en el seno de la Iglesia. Luego continuó su viaje por otras ciudades mexicanas y por Bahamas, como estaba previsto, mientras los obispos de la región continuaban sesionando.
Pero algo grave pasó antes de concluir la asamblea: la prensa mexicana publicó un sorprendente reportaje sobre un boicot secreto al documento final. Un grupo organizado había logrado cooptar y modificar subrepticiamente el texto, operando en las sombras de una casa ubicada en la calle Washington número 14. La investigación periodística se convirtió en una bomba que finalmente detuvo los pretendidos cambios al escrito episcopal. Según reportó aquel informe, en esa vivienda de la ciudad de Puebla, por los días de la cumbre continental, entraban y salían conocidos militantes sandinistas.
Con base en episodios como ese y otros tantos, el ambiente en Roma era por demás negativo hacia todo aquello que se identificase con el Frente Sandinista de Liberación Nacional, incluidos sacerdotes y catequistas. Juan Pablo II nunca concibió legítima la mezcla entre revolución y catolicismo. En esos términos, las suspensiones contra los presbíteros que se involucraron activamente en movimientos políticos eran poco menos que inevitables. Más de tres décadas después, la decisión del Papa Francisco de reconciliarle con la Iglesia es tan histórica como emblemática, destinada a cosechar consensos y críticas por igual.