Archivo de la categoría: Antropología de la Religión

Factor religioso como fenómeno humano

Cardenal catástrofe

[Visto: 62 veces]

Chismes y morbo

En entrevista para Exitosa, el arzobispo de Huancayo, cardenal Pedro Barreto, consideró que sería una catástrofe aprobar la vacancia contra el presidente Martín Vizcarra en las circunstancias que vive el Perú.
“Lo digo y afirmo. Ya vivimos una catástrofe nacional por la gestión de la pandemia de la covid-19. En ese sentido, pensar que se tenga una situación como la vacancia presidencial, faltando 7 meses para que culmine el período constitucional, sería una catástrofe”, señaló en Hablemos Claro.
En diálogo con Karina Novoa y Nicolás Lúcar, el cardenal precisó que la sociedad civil y la Iglesia están haciendo un esfuerzo muy grande para combatir la lucha contra el covid-19, en medio de la crisis sanitaria, política y económica que afronta nuestro país.
En ese sentido, dijo que el Perú merece tranquilidad y serenidad, y no estar envueltos en ‘líos de comadres’.
Fuente: Exitosanoticias.pe

Circo mentiroswing

Por Martha Meier Miró Quesada– Diario EXPRESO.
Vizcarra tiene un extraño afecto por la mentira y una capacidad sobrenatural para tener siempre “la conciencia tranquila”, pese a sus constantes cagarrutas políticas y legales. ¿Será porque tiene a la gran prensa como concubina y en su nómina de pagos a buena parte de periodistas, convertidos en sus perritos falderos?
El jueves el ex contralor y hoy congresista Edgar Alarcón presentó tres audios, uno de ellos muy complicado para el mandatario pues se le oye coordinar con Karem Roca, ex asistente del despacho presidencial y su colaboradora por más de diez años, las respuestas que ella debía dar ante la Fiscalía sobre las visitas a Palacio de Richard ‘Swing’ Cisneros. Fue citada por el Ministerio Público por las presuntas irregularidades en las contrataciones de ‘Swing’ con el Estado, asunto también investigado por el Legislativo. En el audio se escucha al ‘no electo’ buscando deslindar de tres, de las cinco, visitas registradas del amiguis. En otro audio Roca conversa nuevamente con Vizcarra, quejándose sobre temas laborales y de allegados como la secretaria del despacho presidencial, Miriam Morales. El dizque presidente, ay se arrebata y le dice: “Tienes la cabeza llena de odio y de mentiras, ¿Sabes qué? Ya me hartaste también, ya”. Minutos antes ella le había dicho que lo consideraba “un padre”. En el tercer audio, ‘Swing’, el visitador tres veces negado, palanganea diciendo “Yo conozco a Vizcarra. Tengo audios con él desde que hacíamos todo desde Canadá […] Todo es todo y hay cosas que tú no sabes. ¿Qué no tengo de Martín?”, poniendo nuevamente sobre el tapete el influjo que ejerce sobre el okupa de Palacio.
Tras la difusión de los audios, el ex apoderado en Moquegua de Graña y Montero, dio un mensaje tratando infructuosamente de victimizarse y deslizó la estupidez de que todo es una patraña “que busca desestabilizar la democracia” como si él fuera la democracia. La trica de audios y un mensaje hueco le han ganado a Vizcarra la discusión de una posible vacancia; aunque ayer salió al rescate su fiel multiusos: cantante coach, asesor, amiguis. A medio día fue al Palacio de Gobierno para pedir una cita urgente con Martincito y le dejó una carta, esto tras su circo mañanero, asegurando que todo lo dicho en el audio fue un cuento que armó al notar que le grababan y solo para “saber hasta dónde llegaba este Congreso”. ¿Hasta dónde cree esta lumbrera que se llega en política con todas las atrocidades que dijo, y cuál partecita sería “el cuento”?
Vizcarra se desmorona por mentirosín, para el caso por ‘mentiroswing’.

Vizcarra confidencial

Por Ricardo Uceda- Diario La República.
Hasta antes del domingo, la implicación penal de los audios de Martín Vizcarra pasó a un segundo plano por la preeminencia del debate sobre la vacancia presidencial. Era lógico. Aun así, ya era posible adelantar que luego de su mandato el presidente afrontaría una investigación por obstaculizar a la justicia. Los primeros audios lo delataron organizando una versión falsa sobre las visitas a Palacio de Gobierno de Richard Swing, cuyas dolosas contrataciones con el Estado están bajo escrutinio del Ministerio Público.
Otros audios, difundidos la noche del domingo ‑y distintos más‑ agravan el escenario. No hay duda sobre su autenticidad, porque Martín Vizcarra los reconoce. En los primeros, situados en Palacio de Gobierno, pese a que faltan corroboraciones, un audio muestra un acto de corrupción en sí mismo, orientado a interferir con las investigaciones de la Fiscalía. Vizcarra queda al desnudo. En las nuevas conversaciones, donde hablan dos personas, una de ellas la recientemente despedida secretaria Karem Roca, se mencionan supuestos actos de corrupción, cada uno de los cuales requiere un despliegue investigativo por parte de la Fiscalía. Son dichos de una persona que hace sus confesiones a otra, el abogado Fabio Noriega. De comprobarse, serían de extrema gravedad.
Las confesiones
Karem Roca se expresa con absoluta convicción sobre el rol del ministro Carlos Estremadoyro como “cajero” del presidente. Esta palabra es repetida para referirse a un empresario, Claudio Vanini, quien con su esposa posee un grupo empresarial ganador de obras públicas y que tendría una estrecha relación con Mario Vizcarra, hermano del mandatario. Aunque las referencias son coloquiales e imprecisas, hace falta investigarlas radicalmente. Vizcarra ha mantenido un control absoluto, obcecado y anormal, a través de allegados moqueguanos, sobre los ministerios de Vivienda y de Transportes y Comunicaciones. La prensa que no está enamorada con la imagen de Vizcarra como paladín de la lucha anticorrupción ‑es remarcable, entre otros, el distinto ánimo de Panorama, que dirige Rosana Cueva‑ ha publicado informes parciales al respecto.
Según Roca, el ex ministro de Vivienda Rodolfo Yáñez se negó a mentir para encubrir la historia de contratos en el Ministerio de Vivienda en favor de la ex pareja de la secretaria general de la Presidencia, Mirian Morales, y del esposo de su adjunta, María Aguirre. Ante lo cual Vizcarra lo sacó y colocó en su lugar a Carlos Lozada. El funcionario que los nombró, Ciro Zavaleta, habría sido premiado con un cargo en el Ministerio del Interior.
El encubrimiento
Por otra parte, los audios elevan hasta un nivel de gran conspiración el operativo para librar a Vizcarra de toda responsabilidad en los contratos de Richard Swing. Roca narra la permanencia ocultada a la seguridad de Palacio de Gobierno, durante casi todo un día, de la ex ministra de Cultura Patricia Balbuena, a fin de que pudiera hablar tranquilamente con Vizcarra respecto de la versión que brindaría a los investigadores. Ella fue la primera de seis ministros del sector que contrató delictuosamente a Swing, quien tras dos años se embolsicó 155,400 soles. A Balbuena le habrían prometido un puesto en el exterior.
En un informe emitido a comienzos de mes, la Contraloría General de la República encontró responsabilidad en dieciséis funcionarios de Cultura por las contrataciones de Swing. En la versión de Roca, el secretario general del ministerio, Jorge Antonio Apoloni, ha asumido toda la culpa. Se confundió, fue negligente, no estableció los términos de referencia adecuados para la contratación.
¿Es posible corroborar estos asertos? Para fiscales empecinados será más sencillo reconstruir la arquitectura del blindaje a Vizcarra en el caso Swing, que descubrir si el presidente recibió coimas en obras de construcción. Aquí llegamos a un aspecto clave de la problemática, más importante aún de lo que ocurra en el Congreso. ¿Hay algún nivel de infiltración del gobierno en las fiscalías?
La amiga Zoraida
Lo que dice Karem Roca puede ser falso, una invención originada en su resentimiento. El Ministerio Público debe esclarecerlo. Pero ella asegura haber sido testigo de la relación estrecha, impropia, entre el presidente y la Fiscal de la Nación, Zoraida Ávalos. Fruto de la misma habría sido la facilitación de un mayor presupuesto institucional y la priorización de denuncias ante el Congreso contra los parlamentarios Edgar Alarcón y Omar Chehade.
Karem Roca sostiene, además, que el nombramiento de la esposa del fiscal José Domingo Pérez en Perú Compras fue un favor de Vizcarra. Pérez, como se sabe, investigó inicialmente denuncias que recibió Vizcarra por su gestión como gobernador en Moquegua. Pablo Sánchez, en la versión de Roca, también formaría parte del entorno palaciego. Ayer el Ministerio Público informó que abrió una investigación preliminar contra Pérez y este negó las imputaciones.
Nueva corrupción
¿De qué manera el Ministerio Público va a brindar garantías de una investigación independiente? Hay fuertes indicios de que oscila entre un sector corrupto y otro aliado del gobierno. Es indudable que durante el proceso de investigación de los audios su labor debe estar bajo el escrutinio de la Junta Nacional de Justicia, del Congreso y de la prensa. No hay que olvidar que la estatua erigida a la Fiscal de la Nación tiene bases de barro. Es muy posible que aparezcan evidencias de que su ascenso tuvo como arquitecto al manipulador del ex CNM José Luis Cavassa.
En un ambiente polarizado, las instituciones del Perú deben investigar una nueva corrupción, la de un cacique provinciano que accedió al poder por circunstancias únicas.

Los escándalos por lavado de dinero

Por Federico Prieto Celi- Diario La Razón.
A partir de la renuncia y/o deposición del presidente Alberto Fujimori se inició una cacería de brujas contra el fujimorismo. Uno de los pretextos fue el delito de lavado de dinero. El tradicional lavado de dinero lo hacen las mafias que se dedican al tráfico de personas, a la producción y distribución de droga, a secuestros sistemáticos con cobro de recompensas, o a la imposición de cupos a las empresas formales para no ser dañadas por un incendio intencional.
Las leyes que regulan el financiamiento de los partidos y sus propagandas electorales, surgidas en las últimas décadas, son limitantes de la recepción de dinero y exponen al donante a una hipoteca partidaria. Por tanto, unos y otros buscan hacer y recibir los donativos de manera oculta. Luego, tienen que formalizar ese dinero, y ahí se produce inevitablemente un lavado de dinero, de naturaleza muy distinta a la tradicional de las mafias.
Pienso que las leyes que regulan el financiamiento de los partidos son perjudiciales para la salud de la democracia. Creo que deben derogarse. Muerto el perro se acabó la rabia. Que quien quiera financiar un partido lo haga, el partido que quiera recibir dinero, que lo tome. Si se quiere publicitar se publicite, si se quiere silenciar se silencie. En caso de que después se descubra una acción dañina al bien común de la autoridad elegida entre otras cosas por los donativos recibidos, con tráfico de influencia o información privilegiada, recién entonces intervenga la fiscalía. De lo contrario se afecta al principio de inocencia.
Como las dan, las toman. Quienes usaban el lavado de dinero para manchar a fujimoristas, ahora se encuentran manchadas por el mismo delito. Paola Ugaz negó la información de Expreso y mintió a raudales. Susana Villarán queda seriamente implicada. Ahora no las salva ni el gong. Hemos pasado una vez más a una guerra de odios y venganzas. Quién a hierro, mata a hierro muere.
El Congreso, en vez de hacer absurdos proyectos de ley podría reunirse un día para estudiar con asesores competentes, se entiende, un proyecto de ley de amnistía para todos los implicados en lavado de dinero, con el fin de reducir la judicialización de la política partidaria, sean de izquierda, de centro o de derecha -todos pecan igual- en vísperas de elecciones generales y del bicentenario de la República. Ya tenemos bastante desprestigio universal en ser el país con más muertos por millón de habitantes por covid-19, como para dar más espectáculos lastimosos que se pueden evitar. Por último, saldrían ganando tiros y troyanos.
No se trata de convocar a todos los partidos a la unidad. Eso sería formar un partido único, totalitario, contrario a la democracia, que es precisamente pluripartidaria. Se trata simplemente de hacer un poco de baja policía. Es necesario dar señales de buena intención. Limpiar la cancha antes del partido. Fumar la pipa de la paz. Olvidar los rencores del política partidaria, sean de izquierda, de centro o de derecha -todos pecan igual- en vísperas de elecciones generales y del bicentenario de la República.
Ya tenemos bastante desprestigio universal en ser el país con más muertos por millón de habitantes por covid-19, como para dar más espectáculos lastimosos que se pueden evitar. Por último, saldrían ganando tiros y troyanos.
No se trata de convocar a todos los partidos a la unidad. Eso sería formar un partido único, totalitario, contrario a la democracia, que es precisamente pluripartidaria. Se trata simplemente de hacer un poco de baja policía. Es necesario dar señales de buena intención. Limpiar la cancha antes del partido. Fumar la pipa de la paz. Olvidar los rencores del pasado y los odios del presente. Jugar limpio. ¿Será posible?

Hermana Deirdre Byrne POSC

[Visto: 168 veces]

Monja cirujana y militar retirada hablará en la convención republicana en EE.UU.

Una religiosa, cirujana y militar retirada es una de las oradoras que hablará en la Convención Republicana Nacional que se realiza esta semana en Estados Unidos, en la que el presidente Donald Trump ya ha sido nominado oficialmente como candidato para buscar la reelección.
La hermana Deirdre “Dede” Byrne POSC fue anunciada como oradora por la campaña de Trump el domingo y tiene un destacado currículum que sobresale entre los oradores de la convención. Es una coronel retirada del Ejército de Estados Unidos y miembro de las Hermanas Pequeñas Obreras de los Sagrados Corazones de Jesús y María. Ha servido en el extranjero como soldado y misionera.
Criada en los suburbios de Washington D.C. y una de siete hermanos, Byrne se graduó en Virginia Tech antes de iniciar la carrera de medicina en la Universidad de Georgetown. Mientras estaba allí, ingresó al ejército como una forma de pagar sus estudios y terminó sirviendo en las fuerzas armadas durante 29 años como médico y cirujana.
Entre 1982 y 1985 trabajó en el campo de la familia y miembro del ejército a tiempo completo entre 1982 y 1989. Luego de eso sirvió como misionera entre 1989 y 1990, mientras seguía en la reserva del ejército. Completó la segunda residencia general de medicina en 1997, el mismo año en que conoció a la Madre Teresa. Byrne tuvo la misión de asistir a la ahora santa ante cualquier necesidad durante su visita a Washington.
Durante su servicio en el ejército discernió su vocación religiosa, un llamado que dijo siempre tuvo, y fue alentada por un sacerdote a encontrar una orden religiosa que le permitiera continuar su servicio en el campo de la medicina. Así llegó a las Hermanas Pequeñas Obreras de los Sagrados Corazones de Jesús y María, un instituto nacido en Italia en el siglo XIX que está presente en Washington desde 1954.
Byrne ingresó en la formación del instituto religioso en 2002 y emitió sus primeros votos en 2004. Siguió en la reserva del ejército y fue enviada en misión tres veces. Luego de la tercera misión en Afganistán en 2008, se le ordenó retirarse del ejército, lo que hizo en 2009. En 2011 hizo sus votos perpetuos.
Byrne hablará esta noche en la Convención Nacional Republicana. Trump ha elogiado su servicio en el ejército y en el campo de la medicina en el pasado. El 4 de julio de 2019, en su “Saludo a América”, el presidente dijo que “desde los primeros días, los estadounidenses de fe han levantado a nuestra nación. Esta noche nos unimos a la hermana Deirdre Byrne, una cirujana retirada del ejército que sirvió durante casi 30 años”.
“El 11 de septiembre de 2001, la religiosa llegó a la Zona Cero, atravesando el humo y los escombros, y dio primeros auxilios y consuelo a todos. Hoy la hermana Byrne dirige una clínica médica sirviendo a los pobres en la capital de nuestra nación. Hermana, gracias por tu vida de servicio. Gracias”.
Según un perfil del Instituto GIVEN, la religiosa es actualmente la superiora de la casa de Washington de las Pequeñas Obreras y trabaja en una clínica.
Fuente: ACI Prensa. Traducido y adaptado por Walter Sánchez Silva. Publicado originalmente en CNA.

Fiesta póker en SESATOR

[Visto: 304 veces]

Sesator Poker Star
Por DIEGO LÓPEZ MARINA– ACI Prensa.
Una serie de fotografías de una “fiesta póker” realizada en el Seminario Santo Toribio de Mogrovejo en Lima (Perú), fueron compartidas en las redes sociales por usuarios que manifestaron su malestar por esta actividad.
Según un volante, el evento titulado “Sesator Poker Stars” se realizó el sábado 25 de julio. “Ven a divertirte y recibe un bono de bienvenida”, señala el volante que invitaba a la actividad y que, además de llevar la palabra “casino”, ofrecía música en vivo y un ambiente “covid free”.
Las imágenes se viralizaron a través de WhatsApp entre católicos de Perú y América Latina.

Según la versión que circula en WhatsApp, las fotografías fueron publicadas por el vicerrector, Padre Jorge López Martínez-Vargas, en su perfil de Facebook y al poco tiempo fueron eliminadas. “Fiesta en el Seminario! Sesator (NDR – Seminario Santo Toribio) Poker Star…y vestidos para la ocasión…La alegría de compartir en familia!!!”, se lee en una de las publicaciones.
En las fotos se observa a jóvenes de traje y corbata, algunos con copas en las manos y otros alrededor de una barra de bar. Otra imagen muestra la entrada del auditorio del seminario adornada con globos.
Desde la mañana del lunes 27 de julio, ACI Prensa ha intentado comunicarse con el Padre Luis Sarmiento, nombrado recientemente rector del Seminario Santo Toribio de Mogrovejo por el Arzobispo de Lima, Monseñor Carlos Castillo Mattasoglio. Se realizaron también varias llamadas al seminario y al Padre López Martínez, pero hasta el momento de la publicación de esta nota no ha habido respuesta.
A través de WhatsApp, el lunes 27 ACI Prensa contactó al Padre Sarmiento y le explicó la inquietud de varios feligreses por las fotografías. El mensaje fue leído, pero no hubo respuesta.

El martes 28 de julio, ACI Prensa volvió a escribirle al Padre Sarmiento para preguntarle si daría alguna declaración respondiendo a las preguntas planteadas, pero tampoco hubo respuesta.
La fiesta “Sesator Poker Stars” se realizó en medio del estado de emergencia que el Gobierno peruano mantiene para contener la propagación del COVID-19, pues si bien la cuarentena en Lima y otras ciudades culminó el 30 de junio, el decreto señaló que sigue prohibido todo tipo de reuniones, eventos sociales, políticos, culturales u otros que generen aglomeraciones y pongan en riesgo la salud pública.

UNA FIESTA EN EL SEMINARIO DE LIMA

Por Luciano Revoredo– LaAbeja.pe
Que la iglesia peruana está en crisis no cabe duda. Que las autoridades eclesiásticas son las principales responsables de esa crisis tampoco. Que años de corroer los cimientos de la fe con ideologías perversas y falsas teologías han destruido los frutos de la iglesia también está claro. Pero ni en las peores pesadillas imaginamos pastores como Carlos Castillo.
De ser un párroco de barrio con pasado marxista fue sorpresivamente consagrado obispo y nombrado arzobispo de Lima. Muy pronto supimos que nos quedábamos sin la más grande manifestación provida del continente. Se acabó la Marcha por la Vida. Pronto también nos sorprendió nombrando como su jefa de imagen y prensa a una feminista, difusora del aborto y enemiga de la iglesia. Luego en la web del arzobispado apareció un vídeo que mostraba a Santa Rosa de Lima como feminista y luchadora social, dejando de lado su condición de mística. En sus homilías y mensajes ha optado por el mal llamado lenguaje inclusivo, que no es otra cosa que la deconstrucción del buen hablar para ponerlo al servicio de la ideología de género. Este lenguaje lo usa incluso alterando la liturgia. Hoy nos castiga con el cierre de las iglesias y sin sacramentos.
Su heterodoxia no tiene límites, sino recordemos cuando en una de sus reuniones sinodales dijo a los fieles que lo escuchaban: “(…) bueno, discúlpenme, pero nadie se convierte con el Sagrario. Todos nos convertimos a partir del encuentro con personas que nos interpelan y que son dramas humanos en donde surge la posibilidad de encontrar al Señor”, respondiendo al Papa Francisco que había dicho en Trujillo “(…) yo me he convertido a partir de que estuve contemplando el Sagrario”.
Habría que recordar a Monseñor Castillo la importancia de su ejemplo, la necesidad de cuidar de su grey y escribir en grandes letras en un lugar visible del arzobispado las palabras de San Gregorio Magno: “…cuando el pastor se encamina por despeñaderos, el rebaño lo sigue al precipicio. […] En realidad, nadie hace más daño a la Iglesia que quien, teniendo nombre y puesto de santidad, actúa perversamente. Porque a este, cuando obra mal, nadie se atreve a reprenderlo; y así, cuando se honra el pecador por respeto a la jerarquía, ese pecado se extiende con vehemencia convirtiéndose en ejemplo. […] si quien ha llegado a este punto de santidad escandaliza a los demás con su palabra o con su ejemplo, preferible le hubiera sido que las acciones mundanas las realizara como seglar hasta la muerte, antes de mover a los demás a imitarle en la culpa a causa de su sagrado ministerio. Porque si sólo cae él, la pena del infierno —sea como fuese— le atormentará de modo más soportable”.Pero ya lo conocemos y también lamentablemente hemos de conocer sus frutos. Toda institución marcha al ritmo de la cabeza. Sabemos que todo buen árbol da buenos frutos, pero el árbol malo da frutos malos. Es por eso que no nos sorprende que nada menos que en Seminario Arquidiocesano de Santo Toribio – que depende del arzobispado- se haya realizado una Fiesta Poker. El Propio Vicerrector, padre Jorge López Martínez (de corbata gris en la foto) celebra con los seminaristas una farra temática con decoración de casino. ¿Jugando a ser del mundo? Si eso es lo que quieren que se vayan. Para que luego no sean curas mediocres, ávidos de placer, de aquellos que avergüenzan a la iglesia con su cara en las páginas policiales. Que rápido se ha olvidado aquello de “estar en el mundo sin ser del mundo”.
Los fieles de Lima están castigados, relegados, no pueden abrir las iglesias por el supuesto riesgo de contagio. No pueden elaborar un protocolo que nos permita asistir a Misa con mascarilla y la debida distancia. Pero en el seminario se arma la pachanga con alcohol y sin ninguna precaución.
Ya lo dijo San Alfonso de Ligorio: “Los buenos sacerdotes son el fundamento del edificio que es la Santa Iglesia, si ellos faltan, el edificio se desploma (…) ¡qué daño no ocasiona y qué tentación no da el mal ejemplo de un sacerdote!”.

Imposición masónica

[Visto: 180 veces]

Un Te Deum que el presidente vio por la televisión

La participación del jefe de Estado en la Misa y Te Deum fue virtual. Ni Martín Vizcarra ni sus ministros acudieron a la tradicional ceremonia religiosa a pesar de que los ambientes de la Catedral de Lima sí les hubiesen permitido respetar el distanciamiento social que imponen los protocolos del COVID-19. En el interior del templo no había ni un solo feligrés. El mandatario y su esposa escucharon la misa desde Palacio de Gobierno. Por su parte, los integrantes del gabinete estuvieron sentados en el salón Túpac Amaru, en otra área de la Casa de Pizarro, desde donde siguieron la ceremonia que resume el vínculo histórico entre la Iglesia y el Ejecutivo desde 1821.
Hace 199 años se oficia en el Perú la Misa y Te Deum. Con ella se da inicio oficialmente a las festividades patrias. Esta ceremonia sella el Acta de Independencia del 15 de julio de 1821. Dicho documento, firmado por la Junta de Vecinos Ilustres de Lima, fue respaldado por el arzobispo Bartolomé María de las Heras, sacerdote y abogado español que apoyó la independencia. “A pesar de su ascendencia española, apoyó con su firma. También participó en la proclamación de la independencia del 28 de julio y ofició la primera Misa y Te Deum el domingo 29 de julio de 1821, a pedido del general don José de San Martín”, relata Pedro Hidalgo, sacerdote y rector de la Facultad de Teología Pontificia y Civil de Lima.
Según refiere el historiador Pablo Ortemberg en la investigación La entrada de José de San Martín en Lima, la primera Misa y Te Deum se realizó por la mañana del 29 en la Catedral, con la presencia de las autoridades de la ciudad y San Martín como invitado principal. La bandera de la proclamación del 28 de julio fue colocada en el altar mayor. En dicha ocasión, se cantó el Te Deum (“A ti Dios” en latín).
Este cántico se ha entonado en todas las celebraciones de Fiestas Patrias. “Es un himno de alabanza a Dios por acompañar al pueblo y agradecer por la independencia. Asimismo, es para que interceda por el bien de la patria”, acota el padre Hidalgo.
En 2002, a diferencia de sus ministros, el expresidente Alejandro Toledo prefirió mantenerse sentado durante el Te Deum.
La homilía se realiza de forma consecutiva todos los años de la República. Incluso, en las situaciones más difíciles que ha vivido el país, como en la época del terrorismo. El único periodo en que se suspendió fue durante los años de la ocupación chilena.
Alan García, en su segundo gobierno, dio un emotivo saludo a Cipriani.
El presidente de la República, Pedro Pablo Kuczynski, participa en la misa de acción de gracias en honor a Santa Rosa de Lima, Patrona de la Policía Nacional, que se realiza en la Catedral de Lima.
ÚLTIMA MISA DE VIZCARRA
Poco después de las 8 de la mañana, se inició la tradicional ceremonia litúrgica por Fiestas Patrias oficiada por el arzobispo de Lima, Carlos Castillo. En una Catedral vacía y con la sola presencia de los sacerdotes celebrantes, el monseñor ofreció un sermón en el que abordó varios temas, como la crisis del COVID-19. Aprovechando la liturgia, el prelado hizo una reflexión en que invocó a los peruanos a elegir mejores autoridades y citó al poeta César Vallejo.
“Es tan dura la tragedia que todo parece oscuridad. ¿Cómo no sentir confusión si nos invade el dolor ante cada enfermo y fallecido? El contagio aumenta en calles, buses y mercados, a pesar de las medidas de cuidado”, refirió.
Asimismo, señaló que el reto de las próximas elecciones obliga a “la cooperación honesta” de los candidatos. “Los electores debemos informarnos bien para impedir ser manipulados”, aseveró.
Monseñor Castillo resaltó el actuar de Mario Romero, ‘el ángel del oxígeno de San Juan de Miraflores’, y Santiago Manuín, el líder histórico awajún, ambos fallecidos por el coronavirus. Instó a no perder la esperanza. “Esta homilía ha sido un hito porque se realiza a un año del bicentenario. Se debe ver como una expectativa para consolidar un sentido de bien del país”, sostuvo Hidalgo.
PERDIÓ LA OPORTUNIDAD
La homilía se hizo con las puertas abiertas, pero el vecino de al frente nunca ingresó. Vizcarra atendió la ceremonia desde un televisor instalado dentro de la capilla de Palacio de Gobierno. Lo mismo pudo haber hecho en la Catedral, que estaba vacía y cuyo aforo es de 3,000 personas. Espacio para el distanciamiento social había de sobra. Más aún, cuando los peruanos atravesamos momentos durísimos en los que la fe reconforta. Y siendo el nuestro un pueblo mayoritariamente religioso y sensible.
Los católicos que siguieron la misa desde sus hogares no tuvieron la oportunidad de ver su religiosidad representada en quien personifica a la nación. Las circunstancias, de enfermedad y muerte, requieren un especial cuidado de los gestos y las emociones.
OTROS ARZOBISPOS: Juan Landázuri Ricketts (1913-1997).
Natural de Arequipa. Fue miembro de la orden franciscana. En 1939, recibió la orden de sacerdote. De 1954 a 1989, fue nombrado arzobispo de Lima y primado del Perú. Nueve presidentes pasaron en los 35 años que ejerció el cargo.
Augusto Vargas Alzamora (1922-2000).
Fue miembro de la orden jesuita. Ejerció el primado del Perú de 1990 a 1999. Es recordado por sus críticas contra el régimen de Fujimori.
Juan Luis Cipriani (1943)
Es miembro del Opus Dei desde junio de 1962. Fue el arzobispo de Lima y primado del Perú desde 1999 hasta su renuncia en 2019. En dicho periodo ofició las homilías del Te Deum a las que asistieron los expresidentes Alejandro Toledo, Alan García, Ollanta Humala y Pedro Pablo Kuczynski.
Fuente: Diario Perú21.

EL MINUTO DE SILENCIO. EN LA CATEDRAL Y EL CONGRESO

Por Luciano Revoredo- LaAbeja.pe
Desde hace muchos años ya se ha implantado en el Perú la costumbre del minuto de silencio ante la muerte de alguna personalidad o alguna catástrofe. Se hace en actos oficiales, militares, en el Congreso de la República, ceremonias de todo tipo, partidos de fútbol y hasta en las corridas de toros. Este es un gesto masónico que busca imponer la idea del vacío, es la negación de la trascendencia y la vida eterna.
Durante años han luchado por implantar el laicismo. Por ocultar la presencia de Dios en la sociedad. Antiguamente se pedía una oración por los difuntos. Eso era intolerable, insoportable para los enemigos de Dios. Desde los orígenes de la República y conforme las logias han ido copando puestos de importancia en la vida cívica y militar se fue imponiendo el vacío ante la muerte, la idea antivida. Se impuso el silencio de la nada, disfrazado de respeto y unción.
Quienes somos creyentes y confiamos en la promesa de la vida eterna, quienes sabemos que somos portadores de un alma inmortal y esperamos con fe la resurrección no podemos sumarnos a este silencio luciferino. Cuando piden un minuto de silencio nos corresponde elevar una oración por el alma de los fallecidos. Persignarnos y rezar. La oración puede ser en silencio, igual habremos roto el pacto de la oscuridad y la muerte.
En la celebración de los fastos de Fiestas Patrias hemos tenido dos minutos de silencio el primero de ellos realmente insólito. Se ha producido en la Misa Te Deum en la Catedral de Lima. El mismísimo arzobispo de Lima, monseñor Carlos Castillo empezó su perorata citando a Vallejo, como si no hubieran cientos de santos que hablan sobre la muerte, para luego decir que “solo hurgando en el silencio solidario podremos recobrar la esperanza” ¿Qué es el silencio solidario?
Pero eso no es todo, el arzobispo continuó – ¿con una herejía? – hablando de Cristo derrotado en la Cruz, antes de pedir un minuto de silencio. Pero no un minuto de oración en silencio, la iglesia reza por los muertos, no se calla, pero monseñor Castillo pidió el silencio del vacío, el silencio de la muerte. ¿Qué se puede esperar si el arzobispo habla de un Cristo derrotado en la Cruz? Quien fue derrotado en la Cruz es el demonio. La Cruz es el triunfo de Cristo, no su derrota. ¿Dónde está, oh muerte, tu victoria ? ¿Dónde, oh sepulcro, tu aguijón ?
El segundo minuto de silencio fue en el Congreso de la República. A pedido de Martín Vizcarra. Pero de él no se puede esperar más.

«Los nueve monstruos»

Y, desgraciadamente,
el dolor crece en el mundo a cada rato,
crece a treinta minutos por segundo, paso a paso,
y la naturaleza del dolor, es el dolor dos veces
y la condición del martirio, carnívora voraz,
es el dolor dos veces
y la función de la yerba purísima, el dolor
dos veces
y el bien de ser, dolernos doblemente.
Jamás, hombres humanos,
hubo tanto dolor en el pecho, en la solapa, en la cartera,
en el vaso, en la carnicería, en la aritmética!
Jamás tanto cariño doloroso,
jamás tan cerca arremetió lo lejos,
jamás el fuego nunca
jugó mejor su rol de frío muerto!
Jamás, señor ministro de salud, fue la salud
más mortal
y la migraña extrajo tanta frente de la frente!
Y el mueble tuvo en su cajón, dolor,
el corazón, en su cajón, dolor,
la lagartija, en su cajón, dolor.
Crece la desdicha, hermanos hombres,
más pronto que la máquina, a diez máquinas, y crece
con la res de Rousseau, con nuestras barbas;
crece el mal por razones que ignoramos
y es una inundación con propios líquidos,
con propio barro y propia nube sólida!
Invierte el sufrimiento posiciones, da función
en que el humor acuoso es vertical
al pavimento,
el ojo es visto y esta oreja oída,
y esta oreja da nueve campanadas a la hora
del rayo, y nueve carcajadas
a la hora del trigo, y nueve sones hembras
a la hora del llanto, y nueve cánticos
a la hora del hambre y nueve truenos
y nueve látigos, menos un grito.
El dolor nos agarra, hermanos hombres,
por detrás de perfil,
y nos aloca en los cinemas,
nos clava en los gramófonos,
nos desclava en los lechos, cae perpendicularmente
a nuestros boletos, a nuestras cartas;
y es muy grave sufrir, puede uno orar…
Pues de resultas
del dolor, hay algunos
que nacen, otros crecen, otros mueren,
y otros que nacen y no mueren, otros
que sin haber nacido, mueren, y otros
que no nacen ni mueren (son los más)
Y también de resultas
del sufrimiento, estoy triste
hasta la cabeza, y más triste hasta el tobillo,
de ver al pan, crucificado, al nabo,
ensangrentado,
llorando, a la cebolla,
al cereal, en general, harina,
a la sal, hecha polvo, al agua, huyendo,
al vino, un ecce-homo,
tan pálida a la nieve, al sol tan ardido!
¡Cómo, hermanos humanos,
no deciros que ya no puedo y
ya no puedo con tanto cajón,
tanto minuto, tanta
lagartija y tanta
inversión, tanto lejos y tanta sed de sed!
Señor Ministro de Salud; ¿qué hacer?
!Ah! desgraciadamente, hombres humanos,
hay, hermanos, muchísimo que hacer.
3 de noviembre de 1937
Cesar Vallejo
De: “Poemas humanos” – 1923-1938
En: “Cesar Vallejo Poesías completas”. Editorial Losada 1949© Reeditado en noviembre 2013.
Juan Gonzalo RoseJuan Gonzalo Rose
La Pregunta
Mi madre me decía:
si matas a pedradas los pajaritos blancos,
Dios te va a castigar;
si pegas a tu amigo
el de cara de asno,
Dios te va a castigar.
Era el signo de Dios
de dos palitos,
y sus diez teologales mandamientos
cabían en mi mano
como diez dedos más.
Hoy me dicen:
si no matas diariamente una paloma,
Dios te castigará;
si no pegas al negro,
si no odias al rojo,
Dios te castigará;
si al pobre das ideas
en vez de darle un beso,
si le hablas de justicia
en vez de caridad
Dios te castigará
Dios te castigará.
No es este nuestro Dios,
¿verdad, mamá?
Epístola a Bartolomé de Las Casas
He bajado a buscarte entre los muertos.
Y entre hedores y absortas procesiones
Atrás de templos y siglos destruidos:
Aún hermosamente tu corazón brillaba
Fray hombre,
Fray hermano
Fray amigo.
Gracias te doy, obispo de dulzura,
Las heridas lavadas en el río;
Gracias te dan los cuerpos de esas sombras,
Gracias te dan los hijos de esos cuerpos,
Gracias te dan las sombras de los hijos.
Tiernísimo pastor
de amor tiernísimo
las alpacas seguíante en la nieve
para lamer tu mano cariñosa.
Hacia tu voz volaban los geranios
Hacia tu corazón, los corazones.
Las lunas de las charcas
entregados castillos que entregó la fragancia
los únicos espejos
donde el amor labriego se miraba
huían a tus ojos.
Las casas de los pobres en ti se reclinaban.
¡Ah miliciano del amor cristiano!
En nombre de mi pueblo te bautizo:
Fray hombre,
Fray amigo,
Fray hermano.
(Hallazgos y extravíos, Lima, 1968)

La Iglesia Católica suple al Estado en la crisis

[Visto: 179 veces]

Por Federico Prieto Celi- LaAbeja.pe
La Prelatura de Yauyos, a través de Cáritas Yauyos y las parroquias, está ayudando con alimentos a más de diez mil familias; y tan pronto se acabaron las medicinas en los servicios de salud, Cáritas ha tenido que adquirirlas para darlas a la población. La provincia de Cañete, sede de la Prelatura de Yauyos, tiene el mayor número de contagios de la Región Lima-Provincias. Los hospitales están colapsados.
Pasemos de Cáritas Yauyos a Cáritas Lurín, que ha repartido ya, al momento de escribir estas líneas, 143 mil canastas de víveres a las personas más necesitadas. Todo comenzó al día siguiente del confinamiento social obligatorio, cuando 47 personas se presentaron al local de Cáritas solicitando alimentos, porque no tenían qué comer. Entre los que ayudaron estuvieron el chef Gastón Acurio, Paolo Guerrero y Alondra García Miró, que pudieron recaudar 200 mil soles, que ya han sido invertidos.
Pasemos ahora a Cáritas Huancavelica, que reparte comida a la gran cantidad de habitantes que, siendo normalmente pobres -83% de la población vive en pobreza-, están en extrema pobreza a causa del confinamiento social obligatorio. Tanto los que residen todo el año en alguna de las siete provincias huancavelicanas, como los que han regresado de grandes ciudades, donde tenían trabajo informal, requieren de una atención integral.
Desde la parroquia de Santa Ana de la capital de Huancavelica -la más antigua de la ciudad, de la que dependen muchas comunidades rurales dispersas de habla quechua-, el párroco distribuye alimentos a católicos y protestantes. Hay unos cincuenta sacerdotes que, acompañados por voluntarios, reparten víveres a la población de toda la región.
En cuanto a los casos de coronavirus, en Huancavelica no hay muchos contagios en comparación con la costa, pero la situación socioeconómica es alarmante. Como en todos los sitios, declara un sacerdote, “esta extraña restricción de la vida normal está provocando una cadena de problemas económicos, sociales y espirituales. El tiempo nos dirá si ha sido peor el remedio o la enfermedad. A los adultos les recuerda la oscura y reciente época del terrorismo marxista de Sendero Luminoso”.
En el Vicariato de Iquitos, el vicario hizo noticia por convocar a la población para recibir dinero suficiente para para hacer funcionar plantas de oxígeno ante la pandemia de coronavirus y comprar medicinas. Ahora, el Vicariato ha tenido que denunciar sabotaje que impide el ininterrumpido funcionamiento de las plantas, lo que le ha obligado a contratar personal privado de seguridad, reduciendo el dinero dedicado a la compra de medicamentos.
La autoridad eclesiástica ha hecho la denuncia respectiva a la policía nacional, que está desbordada de trabajo y no cuenta con los indispensables equipos individuales de protección ante el coronavirus, que desbasta a la población de Loreto. Ello, pese a que hace poco el gobierno renovó el personal sanitario llegado de Lima, para el descanso y recuperación de los que había enviado antes. Un sacerdote ha declarado que “llegan toneladas de medicamentos y vemos que en los hospitales no hay. En estos días. la policía, con la fiscalía, ha encontrado medicamentos del Ministerio de Salud que se estaban vendiendo a precios altos en boticas y establecimientos informales, a precios elevados. Esas mafias están matando a la gente, comentó el sacerdote”.
Las autoridades del gobierno central, de las regiones y de las municipalidades, que representan al Estado, están quedando mal por su ineficiencia, además de su insuficiente capacidad para remediar pronto las deficiencias, cubrir las necesidades de medicamentos y evitar que las mafias se roben equipos y remedios, así como obstaculicen el trabajo del personal de salud.
La Iglesia católica está supliendo con valentía y laboriosidad la carencia de autoridades responsables y de recursos suficientes para atender a la población, como estamos viendo. Mientras en muchos lugares los sacerdotes pueden atender a los enfermos graves, en Lima y otras ciudades importantes, no se facilita esta tarea espiritual y religiosa, dejando a los moribundos a su suerte.

TRUMP FIRMA UN DECRETO PARA PROMOVER LA “LIBERTAD RELIGIOSA INTERNACIONAL”

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó este martes una Orden Ejecutiva que ordena al Departamento de Estado a que tome medidas más concretas en países identificados como violadores de las libertades religiosas, como es el caso de Cuba, Irán, China, Azerbaiyán y otros, asignando un presupuesto de 50 millones de dólares para apoyar tales esfuerzos.
La orden ejecutiva,con el título de “Avance de la libertad religiosa internacional”, encomienda al Departamento de Estado y a la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional, USAID, que financien programas que promuevan y protejan las libertades religiosas en el extranjero.
La orden también hace un llamado a los diplomáticos para aumentar los esfuerzos con los países socios que generan inquietudes sobre la discriminación religiosa.
La firma se produjo después de que el presidente y la Primera Dama visitaron el Santuario Nacional San Juan Pablo II en Washington, DC, el martes por la tarde. El día anterior, el presidente visitó los predios de la Iglesia Episcopal San Juan al otro lado de la calle de la Casa Blanca.
La orden del presidente sigue a la publicación en abril del informe anual de la Comisión de Libertad Religiosa Internacional que documenta el estado de las libertades religiosas en todo el mundo. El grupo es una junta asesora independiente y bipartidista del Gobierno de EEUU.
Una categoría llamada “Lista de Vigilancia Especial”, se atribuyó a Cuba, Nicaragua, Sudán, Uzbekistán, Afganistán, Argelia, Azerbaiyán, Bahrein, República Centroafricana, Egipto, Indonesia, Irak, Kazajstán, Malasia y Turquía.
La legislación impone sanciones a personas y entidades extranjeras responsables de abusos contra los derechos humanos contra la población minoritaria musulmana uigur en la región autónoma uigur de Xinjiang de China, y requiere varios informes sobre el tema.
En el informe régimen cubano quedó señalado entre los que violan el derecho a la libertad religiosa. “Aunque recabar información sobre las condiciones de la libertad religiosa en Cuba continúa siendo un reto, una organización no gubernamental documentó 260 casos de violaciones a la libertad religiosa o de creencia en Cuba en el 2019, incluyendo acosos, arrestos y restricciones de viaje. La cifra supera los 151 casos del 2018”, precisó.
Entre las tácticas para presionar a los líderes religiosos citadas por el informe están “repetidas citaciones de la policía e interrogatorios, amenazas de detención y la clasificación de los líderes religiosos como contrarrevolucionarios”.
Celebran la orden ejecutiva
La Comisión de Libertad Religiosa Internacional de los Estados Unidos (USCIRF) aplaudió la decisión del mandatario, pues consideran que Trump continúa priorizando la libertad religiosa internacional como un imperativo de seguridad nacional y una prioridad de política exterior, dijo el presidente de esa entidad Tony Perkins; quien además agregó que “la Orden Ejecutiva alienta la acción rápida del Gobierno de Estados Unidos para responsabilizar a los gobiernos extranjeros que cometen violaciones graves y aumenta sustancialmente la asistencia económica para apoyar los programas que promueven la libertad religiosa en todo el mundo“.
Fuente: LaAbeja.pe

¡Si se puede!, el ejemplo de Juan Carlos Mizuaray

[Visto: 380 veces]

Por Andrés Valle Mansilla– LaAbeja.pe 
Hace algunos años, Freddy Ternero tituló “¡Sí se puede! La conquista de un sueño” a su libro de memorias, con el fin de recordarnos las hazañas conseguidas durante su trayectoria como jugador, entrenador y político, especialmente cuando consiguió que el club Cienciano del Cusco ganara la Copa Sudamericana en 2003. El grito “Sí se puede” se viralizó a nivel nacional e incluso se utilizó posteriormente con fines políticos. Sin embargo, parece que dicho grito se limita a partidos de fútbol o a logros partidarios y no lo aplicamos en nuestra vida social como miembros de todo un país. Una llamada de atención que se refleja en el célebre video Transformemos el Perú, producido por la ONG Responsabilidad Social Todos.
Sin embargo, el “Sí se puede” es un grito que se genera como resultado de cualquier logro no sólo colectivo, sino personal. Aquí es donde reside el verdadero reto, pues en nuestro interior estamos sometidos a una serie de recuerdos dolorosos, traumas, miedos e inseguridades que muchas veces nos paralizan e intimidan ante cualquier reto. El mundo busca matar esos miedos con terapias, mensajes en redes, apoyos amicales y consejos profesionales de influencers con experiencia. Pero pocos con un arma poderosa: la oración. Y ése es el caso del recientemente fallecido Juan Carlos Mizuaray, de cuyo testimonio de conversión trata el presente artículo.
Para quienes no lo saben, Mizuaray fue el fundador de la ONG EX LGBT, que agrupa a hombres y mujeres que estuvieron sumergidos en la vida homosexual, lésbica o transexual y que viajan por diferentes ciudades dentro y fuera del país narrando sus testimonios de conversión espiritual al cristianismo evangélico teniendo como soporte la oración, la predicación, la lectura de la Biblia, el acompañamiento para la sanación emocional y del espíritu. En otras palabras, es un grupo de conversos del estilo de vida contrario al orden divino y que hacen un apostolado testimonial que va a contracorriente de lo que predica el mundo en el siglo XXI.
A mediados de 2018 me tocó brindar una conferencia ante un grupo de católicos en un colegio de la capital peruana y ahí tuve el honor de conocer el testimonio de vida y conversión de Juan Carlos y de otras personas que tuvieron experiencias muy similares a la suya. La firmeza y convicción de sus palabras me conmovieron profundamente, al igual que los banners que utilizó para comparar visualmente su vida antes y después de su “nuevo nacimiento”. Y esa no sería la única que vez que lo vi, porque fue un honor conocerlo y tratarlo como aliado en iniciativas provida y profamilia, como la Marcha por la Vida (hoy privada del apoyo del arzobispado de Lima y no sólo por la pandemia del COVID-19), conferencias y cursos auspiciados por diversas instituciones educativas y, sobre todo, la marcha Con mis hijos no te metas en sus dos ediciones de 2018 y 2019.
No obstante, hay una experiencia que siempre guardaré en mi memoria y que es una demostración de la valentía que tuvo. Cuando se llevó a cabo la Cumbre de las Américas en Lima en abril de 2018, asistí como parte de un grupo representante de la sociedad civil. Cuando todos estábamos en el hemiciclo, un grupo de simpatizantes chavistas boicoteó el evento a base de gritos y consignas, de lo cual se aprovecharon los representantes de los colectivos “trans”. En eso, Juan Carlos hizo su aparición como representante de su ONG y no se dejó amedrentar por quienes propugnan una vida disoluta, sino que se mostró como un combativo hombre nuevo que da su voz a los que no comulgan con los dogmas del mundo liberal neomarxista de hoy.
Hoy en día, mucha gente piensa que el estilo de vida LGBT, LGTBI, LGTBQ o las iniciales que sean, es algo que debería ser respetado y hasta promovido entre los jóvenes. Pero el testimonio de vida de Juan Carlos demuestra que, si bien Dios permite nuestro libre albedrío, también nos avisa de múltiples formas que también estableció un orden para realizarnos plenamente, teniendo como raíz su amor y misericordia insondables, las cuales renuevan nuestro ser desde lo profundo para demostrar que siempre busca rescatarnos del desorden y el dolor causados por nuestra inclinación al pecado. Dios nos ama pero también nos quiere realizados y reconciliados con nosotros mismos, con nuestra historia, con nuestras familias y nuestro entorno. Y nunca “tirará la toalla” respecto a uno solo de sus hijos. La decisión de dejarnos sanar y renacer con Él depende de cada uno, de forma libre y voluntaria.
La inesperada muerte de Juan Carlos me impactó, al igual que el video en el que concede una entrevista (la última de su vida) al periodista Fabricio Escajadillo. Testimonios así no salen en los medios masivos, entregados al poder político de turno o a los dictados de los grupos ideológicos que siempre buscan ganar adeptos en base a ingentes cantidades de dinero, manipulaciones mediáticas, campañas de ataques sistemáticos en redes a los opositores o “excomuniones sociales”, como bien llamó el Papa Emérito Benedicto XVI a toda esa actitud de masas adoctrinadas en la fe hacia el Anticristo, incluso por quienes se hacen llamar cristianos. Porque lo políticamente correcto se presenta engañosamente como igual a la santidad, que significa literalmente sanctitas, es decir, excelencia de vida de acuerdo al modelo del hombre nuevo: Jesucristo.
Juan Carlos Mizuaray, nos diste un testimonio de vida impactante con el cual demostraste que es posible comenzar de nuevo, cuando estamos en el fondo del abismo de nuestros pecados, egoísmos y miserias, porque el propio Cristo dijo “No tengan miedo, yo he vencido al mundo”. El buen pastor siempre nos buscará para curarnos y devolvernos la alegría perdida por el sembrador de la cizaña. Nos mostraste que una vida plena en Cristo siempre sorprende y puede tocar nuestras fibras más íntimas, de manera tal que nos preguntemos qué estamos haciendo con nuestras vidas y si estamos rindiendo frutos saludables para la posteridad. Que descanses en paz, que Dios te tenga en su gloria y ten por seguro que contarás con mis oraciones, porque personas como tú ahora nos inspiran a ser consecuentes con la Verdad, con la Fe y con el Amor.

Felipe Cayetano Cogorno Vásquez

[Visto: 190 veces]

Sociólogo. En 1971 fue Director de Estudios de la Escuela Normal Marcelino Champagnat de Tacna. En la década de los ochenta, el siglo pasado, fue Director de la Oficina Departamental de Educación Católica (ODEC), profesor de Sociología en la Universidad Nacional de Cajamarca y del Seminario Diocesano San José.
Su tesis Doctoral: Eclesiología a partir de los pobres, de 1987, es una reflexión teológica sobre la iglesia según las comunidades eclesiales de base en América Latina. Fue asesorado por Michel Meslin (1926-2010) en la Universidad de París-Sorbonne y publicada por el Instituto Católico de París.
Sostiene que en el contexto de la historia y la situación de América Latina nace una nueva forma de ser iglesia en este continente. Este estudio busca analizar e interpretar la eclesiología que subyace en la vida de lo que se llama la iglesia de los pobres, más precisamente desde el ángulo de la eclesiología fundamental. La matriz epistemológica del trabajo fue fijada por el problema de las comunidades eclesiales de base alrededor de la línea de continuidad y novedad práctica, eclesial y eclesiológica, los núcleos organizadores de la vida y reflexión de la iglesia sobre las cuestiones metodológicas y lingüísticas planteadas por esta experiencia eclesial. Así, el estudio está delimitado por dos coordenadas: la del contenido apropiado de la eclesiología fundamental y la de la reflexión eclesiológica en América Latina. El estudio va principalmente de 1968 a 1986. La hipótesis general del modelo metodológico es que es posible construir una eclesiología crítica y relevante.

Coronavirus

[Visto: 155 veces]

ARZOBISPADO DE LIMA ABANDONA A LOS FIELES Y RENUNCIA A SUS DEBERES

Por Luciano Revoredo– LaAbeja.pe
El Santuario Señor De La Divina Misericordia, en Surco, es una parroquia muy activa. Su párroco es el Padre Carlos Rosell de Almeida, un sacerdote muy querido por sus feligreses y totalmente entregado a su labor pastoral.
Cuando se inició el estado de emergencia y la cuarentena el padre Rosell cumplió con cerrar todo lo que hay en la parroquia, el despacho, el centro médico, los salones, la librería, etcétera. Pero obviamente su deber como sacerdote y más aún en estos momentos de crisis tan grave, es atender espiritualmente a los fieles. Esa es su razón de ser, a eso ha dedicado su vida, así como los médicos están entregados a salvar la vida y cuidar la salud de las personas. En ese sentido y con todas las precauciones del caso, el padre Rosell y los demás sacerdotes del Santuario, ha seguido atendiendo a los enfermos, llevando la extremaunción, la confesión, la comunión, dando paz espiritual a su feligresía.
En este contexto, se venía celebrando la Santa Misa todos los días a las 7 de la mañana, a puertas cerradas, para compartirla de modo virtual por las redes sociales y los medios tecnológicos al alcance. Sin embargo, un pequeño grupo de vecinos que nunca paso de la docena, muy espaciados en el enorme espacio de la iglesia, asistían a la Misa.
Alguien, con muy mala intención, sin duda, avisó de esto a Panamericana Televisión, canal que presentó un reportaje lamentable y con el único propósito de hacer daño a la Iglesia. Esto resulta obvio. El reportero de nombre Álvaro Pérez llegó muy temprano, se sentó en las últimas filas de la Iglesia, se mostró apático y distante de la celebración y esperó al final para en un trabajo coordinado con la policía montar un espectáculo. “El estado de emergencia no distingue fe, credo o raza…”. Dice Pérez e inicia su reportaje en que pareciera que se trata de una celebración con mucha gente y que es un abierto desafío a las normas. El daño está hecho.
Esta historia hasta este punto no nos sorprende. Un sacerdote que intenta cumplir con su obligación y un medio que desinforma. Lo sorprendente viene después, cuando el Arzobispado de Lima emite un comunicado infame.
A través de las redes, la Oficina de Prensa del Arzobispado de Lima (la misma que inició sus labores con Monseñor Castillo con una feminista y abortista a la cabeza) publicó un texto titulado: “Comunicado: Sobre la celebración de una Misa con feligreses en una parroquia de Lima”.
En este comunicado el Arzobispado señala que se ha tomado conocimiento mediante un medio de comunicación local, sobre el comportamiento de un párroco y un grupo católico reunidos para celebrar la Misa en una parroquia de Lima. Esta actividad contraviene las disposiciones del Arzobispado de respetar estrictamente las normas del estado de emergencia. Sorprende que no haya antes escuchado el descargo del sacerdote.
Luego recuerda a la opinión pública que, siguiendo las indicaciones dadas por las autoridades civiles, toda Iglesia permanece cerrada y no está autorizada ninguna celebración litúrgica con público.
En otra parte del comunicado viene un párrafo de antología: Comprendemos el profundo sentir religioso que tiene nuestro pueblo, especialmente en las actuales circunstancias, sin embargo, debemos entender que ser católico o de cualquier otra religión no otorga ningún privilegio entre la ciudadanía. Por ello, exhortamos a todos los católicos a colaborar firmemente en la lucha contra la expansión de la pandemia acatando las normas establecidas por el Estado para el bien de todos. De igual manera, se reitera el llamado a todos los sacerdotes a continuar atendiendo a los fieles a través de los medios de comunicación a distancia.
Es decir el señor Arzobispo de Lima deserta de sus responsabilidades y lejos de proteger a sus sacerdotes, darles ánimo e incentivarlos a cumplir con sus obligaciones, les da la espalda, lo mismo que al pueblo fiel. No comprende el señor Arzobispo que para el católico estar en gracia de Dios es más importante que comer. Que si se permite ir con cuidado y con las precauciones indicadas al mercado, se puede hacer lo mismo para ir a misa.
Debe también recordar el señor Arzobispo Carlos Castillo que la obediencia para un sacerdote es más debida a Dios que a un arzobispo que pone prioridad en las directrices de un gobierno laicista. Correspondería al Arzobispado defender a sus sacerdotes y luchar por el restablecimiento de sus labores con todas las medidas de seguridad.
Pero la cereza del pastel está al final del comunicado, cuando del modo más cobarde se abandona a los sacerdotes al señalar que dado que el Estado establece sanciones para las infracciones cometidas durante el estado de emergencia, el Arzobispado recuerda que todo miembro de la Iglesia se hace responsable personalmente de las consecuencias de sus actos y que la Iglesia de Lima, lamentando estos hechos, los sopesará desde el punto de vista canónico y decidirá las medidas correspondientes.
Esto es una amenaza inaceptable a los sacerdotes y fieles de Lima, no tenemos un pastor que apaciente las ovejas, que cuide de la grey y que comprenda que no hay que temer a los que a los que matan el cuerpo, y que el alma no pueden matar; debemos temer más a aquel que puede destruir el alma y el cuerpo en el infierno. Como dice el Evangelio.
Estamos abandonados, sin sacramentos, sin misa, sometidos a la liturgia del Big Brother, de los aplausos, los balconazos bobalicones y el Contigo Perú. A una iglesia de bolsillo, intimista, con obispos en el clóset. Ha quedado en el recuerdo la Iglesia evangelizadora y misionera. Tenemos ahora una Iglesia en fuga, con sanciones para los buenos sacerdotes y una feligresía a la deriva.
Pero hay más, podemos leer en el último punto del comunicado que la Iglesia de Lima, lamentando estos hechos, los sopesará desde el punto de vista canónico y decidirá las medidas correspondientes. Es decir, es posible que se aplique alguna sanción al padre Rosell para que sirva de escarmiento a los demás sacerdotes fieles a Cristo. Se habla de medidas canónicas. Al respecto el Código de Derecho Canónico contempla lo siguiente:
DE LOS REMEDIOS PENALES Y PENITENCIAS
1339 § 1. Puede el Ordinario, personalmente o por medio de otro, amonestar a aquel que se encuentra en ocasión próxima de delinquir, o sobre el cual, después de realizar una investigación, recae grave sospecha de que ha cometido un delito.
2. Puede también reprender, de manera proporcionada a las circunstancias de la persona y del hecho, a aquel que provoca con su conducta escándalo o grave perturbación del orden.
3. Debe quedar siempre constancia de la amonestación y de la reprensión, al menos por algún documento que se conserve en el archivo secreto de la curia.
1340 § 1. La penitencia, que puede imponerse en el fuero externo, consiste en tener que hacer una obra de religión, de piedad o de caridad.
Es decir, el Padre Rosell probablemente sea amonestado o se le aplique alguna forma de suspensión. Esto sería gravísimo y sólo pondría de manifiesto una vez más que la iglesia peruana está en las peores manos.
Luego de este penoso incidente y en perfecta concordancia con los sucedido, La Oficina de Prensa del Arzobispado de Lima compartió en horas de la noche una carta escrita por Monseñor Guillermo Elías, Obispo Auxiliar de Lima, para enfrentar la crisis del coronavirus en nuestra ciudad de Lima a través de tres líneas de acción: Pastoral social, Pastoral de escucha, y Pastoral de salud.
Un documento desconcertante que sólo puede causar perplejidad e incertidumbre. En su mensaje dirigido a la Iglesia de Lima, Monseñor Elías manifiesta que, “por encargo de nuestro Arzobispo, Monseñor Carlos Castillo, ha sido constituido un equipo que se encargará de diseñar e implementar acciones pastorales de salud y de escucha para la Ciudad y la Arquidiócesis de Lima, en el contexto de la actual crisis por la pandemia del COVID-19”.
Luego añade “Ustedes también forman parte de este equipo por eso los animamos a que nos acompañen y ayuden con fe, creatividad y valentía en este camino que emprendemos como Iglesia de Lima, podemos y debemos ser responsables con cada uno de los ciudadanos y hermanos que tenemos más cercanos”.
Señala en síntesis Monseñor Elías que habrá dos vertientes o áreas en la que actuará la Iglesia, Pastoral de Salud y Pastoral de Escucha.
En cuanto a la Pastoral de salud Monseñor Elías propone tres acciones: acompañamiento espiritual mediante llamadas telefónicas y otros medios virtuales por parte de sacerdotes, religiosos, religiosas y laicos. Acompañamiento espiritual al personal de salud, especialmente del sector público, que está trabajando arduamente en las labores de atención a las personas contagiadas por el COVD-19 y campañas de oración promovida en las familias católicas y feligreses en favor de los médicos, enfermeras, enfermeros y técnicos que trabajan en situación de riesgo atendiendo a personas infectadas.
En cuanto a la Pastoral de Escucha se anuncia acompañamiento espiritual a los fieles mediante llamadas telefónicas que son recibidas por las parroquias en sus teléfonos fijos. Cada parroquia definirá horarios de atención y recepción de llamadas dependiendo de la disponibilidad de tiempo de sus sacerdotes y Atención espiritual mediante llamadas atendidas desde la central telefónica del Arzobispado de Lima y transferidas automáticamente y con confidencialidad a teléfonos celulares de sacerdotes, religiosos, religiosas y laicos.
Una verdadera desgracia, la total abdicación, el abandono más absoluto de sus responsabilidades. Como laicos nos corresponde reprender y llamar al orden a estas autoridades que la iglesia peruana no merece. ¿Es esta la Iglesia de Santo Toribio de Mogrovejo, Santa Rosa de lima y San Martín de Porres? ¿Esta jerarquía cobarde es digna heredera de la tradición católica del Perú?
Mientras en países como Polonia se han multiplicado las misas o en otras partes se ha negociado con los gobiernos para mantener de pie a la Iglesia, en el Perú se pone de rodillas ante el poder, ante un gobierno laicista y que desde sus inicios se ha mostrado como enemigo de la enseñanza de la Iglesia.
Se quiere reducir la Iglesia a una central telefónica, a una especie de Voz amiga que de consejos mediante voluntarios. Las parroquias serán los call center de la falsa iglesia, una iglesia de utilería, con obispos de cartón y sin sacramentos. 

¿POR QUÉ LE PREOCUPA TANTO LA PRENSA A MONSEÑOR CARLOS CASTILLO?

Por Fernando Fernández– LaAbeja.pe
Hace poco (2018), los PERIODISTAS Pedro Salinas y Paola Ugaz difamaron al Obispo de Piura José Antonio Eguren acusándolo falsamente de diversos delitos. Con todo derecho, Monseñor Eguren los denunció por difamación agravada, conllevando ello a una sentencia condenatoria contra dichos periodistas. Sorprendentemente, nuestro Obispo Carlos Castillo, sin previa conversación con Monseñor Eguren, salió en defensa de los periodistas.
Hoy un PERIODISTA de Panamericana TV acusó falsamente al padre Carlos Rosell, Ex Rector del Seminario Santo Toribio de Mogrovejo, de haber celebrado misa con aproximadamente 30 personas.
Ante ello nuestro Obispo ya anunció que “tomará las medidas correspondientes” además, dando entender, que dicho padre vea por su cuenta la sanción (multa) que le imponga la autoridad civil. Se lavó las manos.
Lo cierto es que no mas de 13, vecinos y personas de la parroquia a cargo del padre Carlos Rosell, estuvieron presentes en la misa que hace diariamente. Algunos de ellos quienes les llevan víveres y ayudan en su parroquia. Es decir, personas muy allegadas al padre, además que tenían puestas sus mascarillas y distanciados unos de otros. Poco le importó esto a nuestro Obispo, la denuncia era de un PERIODISTA.
El gobierno admite la concurrencia a mercados, supermercados y centros de abastos para que los ciudadanos adquieran alimentos. ¿Siendo así, acaso nuestro Obispo desconoce que existen católicos que les es imposible dejar de comulgar porque es su alimento espiritual? Lejos de considerarse fanatismo, que no lo es, la libertad religiosa es un derecho Constitucional en nuestro país. Derecho fundamental, lo suficientemente valioso que muchos son capaces de ofrendar sus vidas en defensa de su fe y amor a Dios.
Miles murieron en México (1926-1929) ante la persecución a los Católicos (Cristeros), la masacre de Barbasto (Seminaristas Claretianos) en España (1936), fue otro ejemplo. Prefirieron morir fusilados que renunciar a su fe.
Hoy no tenemos esos casos extremos, pero si es un extremismo procurar una sanción al padre Carlos Rosell. ¿Por qué nuestro Obispo ha guardado silencio ante la promulgación de Decreto Legislativo No. 1458? Esta norma en el Inciso 7 del Artículo 5, establece la PROHIBICIÓN DE ACTOS RELIGIOSOS, aunque no exista concurrencia (masiva o no masiva).
Hace 2 semanas un párroco cerca de mi casa, expuso la Eucaristía (Santísimo) en la azotea de su parroquia a fin que los vecinos puedan adorarla (para el dogma católico, está presente en la Eucaristía el mismo Cristo Crucificado). Días antes, otro Sacerdote hizo lo mismo, pero caminando por la mitad de la pista, en horas de tránsito.
Hoy dichos sacerdotes serian pasibles de una multa por el Gobierno y eventual sanción de nuestro Obispo ya que era un acto religioso, no importando que no estuviera persona alguna cerca a otra. Era acto religioso y eso basta.
Estemos atentos, quiero renunciar a la idea que en estos casos también nada es casualidad.

¡Es la teología, estúpidos!

[Visto: 147 veces]

La plaga del coronavirus no es un castigo, sino un acicate para la conversión

Juan Manuel de Prada

Por Juan Manuel de Prada– Diario ABC de Madrid.
Varios amigos lamentan la cobardía de algún obispacho (contracción de «obispo metidito en su despacho») para quien «de ninguna manera» el coronavirus es un castigo de Dios, pues «Dios es un padre bueno que acompaña a sus hijos». En tiempos de coronavirus, digamos que tal obispo no es un cobarde, sino un valiente asintomático.
Cuando lo juzgue ese Padre bueno, el obispo metidito en su despacho dirá que se acogió a la disciplina del arcano, por no azuzar el odio de esta generación sin teología. Y, en efecto, cuando a la gente la dejas sin teología sólo le queda… el odio teológico, que poco a poco prepara sus cadalsos. Este odio teológico lo probó, por ejemplo, el obispo Munilla, cuando afirmó que mayor mal que una catástrofe de Haití era la pobreza espiritual que padecíamos nosotros. Pues resulta que ahora padecemos de una tacada catástrofe y pobreza espiritual (la de quienes están infestados por los cuatro pecados que claman al cielo, todos ellos bendecidos por leyes democráticas).
Yo no sé si el coronavirus es o no es un castigo divino, puesto que no he recibido ninguna revelación particular (que, por lo que se ve, en los despachos episcopales se reciben a tutiplén, aunque con taras, como si fuesen test chinos). Pero el mismo Cristo nos enseña que ni un pajarillo cae al suelo sin la voluntad de nuestro Padre; así que supongo que mucho menos caerán billones de virus. Y, en fin, sin salirnos del Nuevo Testamento, ya sabemos lo que Dios encomendó a aquellos siete ángeles: «Id a derramar en la tierra las siete copas de la ira de Dios». Pero, siendo oceánicas las lagunas teológicas de algunos obispos, resultan mucho más penosas sus inconsecuencias lógicas. Pues, aunque los virus hayan caído por voluntad de Dios, mucho más discutible es que esa voluntad haya sido de «castigar» en el sentido teológico más pleno, como enseguida veremos. Pero la inconsecuencia lógica de afirmar que el coronavirus no puede ser un castigo porque Dios es «un padre bueno» es, en verdad, fecal. Pues lo que hace un padre bueno es, precisamente, castigar a sus hijos cuando se portan mal, no por regodearse en el castigo, sino para evitarles por amor un mal mayor; y el padre que por lenidad no castiga con este fin es el peor padre concebible. Dios, enviando plagas, castiga los pecados que claman al cielo, pero no por regodearse en la crueldad, sino por evitar a los hombres el mal mayor de que se perpetúe su culpa, por concederles la ocasión de renegar del mal que hicieron. O, si no lo hicieron (si es que existe alguien que no haga mal, fuera de algún obispo), para que hagan penitencia y aseguren la salvación de su alma (por la que Dios regala para toda la eternidad un cuerpo glorioso en el que rebotan los virus coronados o republicanos).
Las plagas sólo son castigos desde la óptica del hombre que se ha quedado sin teología y sin perspectiva de la vida eterna. Para quien las tiene, no son castigos en el sentido pleno del término (castigo teológico verdadero sólo hay uno y es eterno), sino pruebas que estimulan la conversión y nos permiten, en caso de muerte, ser acreedores a un cuerpo glorioso. Así que, a la postre, la plaga del coronavirus, ocurrida desde luego por voluntad de Dios, no es un castigo, sino un acicate para la conversión y salvación de nuestras almas que han chapoteado en la charca de los pecados que claman al cielo, o siquiera respirado con complacencia su aire mefítico. En cambio, lo que sin duda es un castigo horroroso es la teología pachanguera y la inconsecuencia lógica (la valentía asintomática) de algunos obispos crueles. San Agustín decía que «hay una misericordia que castiga y una crueldad que perdona»; esta última, para mandarnos al infierno.

Comunicado: Sobre la celebración de una Misa con feligreses en una parroquia de Lima

La Oficina de Prensa del Arzobispado de Lima comunica lo siguiente:
1. Se ha tomado conocimiento mediante un medio de comunicación local, sobre el comportamiento de un párroco y un grupo católico reunidos para celebrar la Misa en una parroquia de Lima. Esta actividad contraviene las disposiciones del Arzobispado de respetar estrictamente las normas del estado de emergencia.
2. Se recuerda a la opinión pública que, siguiendo las indicaciones dadas por las autoridades civiles, toda Iglesia permanece cerrada y no está autorizada ninguna celebración litúrgica con público.
3. Comprendemos el profundo sentir religioso que tiene nuestro pueblo, especialmente en las actuales circunstancias, sin embargo, debemos entender que ser católico o de cualquier otra religión no otorga ningún privilegio entre la ciudadanía. Por ello, exhortamos a todos los católicos a colaborar firmemente en la lucha contra la expansión de la pandemia acatando las normas establecidas por el Estado para el bien de todos. De igual manera, se reitera el llamado a todos los sacerdotes a continuar atendiendo a los fieles a través de los medios de comunicación a distancia.
4. Dado que el Estado establece sanciones para las infracciones cometidas durante el estado de emergencia, el Arzobispado recuerda que todo miembro de la Iglesia se hace responsable personalmente de las consecuencias de sus actos.
5. Por último, la Iglesia de Lima, lamentando estos hechos, los sopesará desde el punto de vista canónico y decidirá las medidas correspondientes.
Lima, 16 de abril de 2020
Oficina de Prensa del Arzobispado de Lima

¿Hay un método en su locura?

[Visto: 219 veces]

Por – CaféViena.pe
El presidente Martín Vizcarra anunció el domingo 15 de marzo una serie de medidas para intentar contrarrestar los efectos del COVID-19 en nuestro país. Ese día y los sucesivos la atención del Perú se centró en una serie de preocupaciones de la mayor trascendencia. Tanto en los medios de comunicación, como en el diálogo familiar, se discutía sobre las implicancias de las medidas en el plano de salud pública, en la economía, en la estabilidad social, entre otros. Fue una primera semana de shock y adaptación, proceso en el que todavía estamos inmersos y con un rumbo incierto.
Tres días después del discurso presidencial, reparé en un titular que decía: “Disolver al Sodalicio”. El autor, quién más, Pedro Salinas Chacaltana; el medio, La República. Lo primero que sentí fue pena por el autor. ¿Quién, en su sano juicio, escribe sobre ese tema en esa coyuntura? Cada uno desde su trinchera, el que menos intentaba aportar algo positivo al momento tan difícil que estábamos viviendo. Pero Salinas Chacaltana no deja de sorprender. Últimamente, con cada uno de sus actos mediáticos, va evidenciando sin vergüenza su perfil de odiador. Su sentido de oportunidad está completamente averiado. Y lo que es peor, si en esa coyuntura no tuvo otra cosa que decir que volver sobre un tema archimanido hubiera sido mejor que como periodista, aportase con el silencio. Si la empatía con el resto de los peruanos no era argumento suficiente para Salinas, podría al menos haber echado mano del egoísmo estratégico. Si, como es lógico pensar, quiere que sus argumentos sean leídos y considerados, ¿no hubiera sido mejor esperar a que pasen los convulsionados días de pandemia y entonces publicar su texto? Así podría haberle augurado un poco más de atención. Pero no. Algo parece no andar bien en la cabeza de Salinas. Si bien ya sus pericias psicológicas realizadas por el Ministerio Público arrojaban que algo empezó a afectarlo desde su infancia, en estos días esa verdad se ha hecho más evidente ya que parece haber perdido habilidades que da el sentido común. Quizá su cruzada, como se lo han dicho ya tantas veces, lo ha obsesionado al punto de hacerle perder el sentido de la realidad y de la oportunidad. Y eso es peligroso. ¿Cómo creer en algún tipo de desinterés u objetividad en las investigaciones de Salinas si en un caso tan extremo como el de esta pandemia no sabe ponerle freno a su monotemática obsesión?
La segunda experiencia que tuve fue sorpresa por el medio en el que el artículo fue publicado. La República no es santo de mi devoción ni mucho menos. Pero un mínimo de rigor editorial debería haber sido suficiente para posponer una pieza con ese tema. ¿O es que la crisis que vivimos no tiene suficientes aristas que tratar, iluminar, explicar? No sabemos qué intereses puede haber en juego. Pero ciertamente son lo suficientemente fuertes como para llegar a hacer el ridículo de esa manera. Mi sorpresa se transformó en estupefacción cuando la semana siguiente apareció, en el mismo medio, una segunda parte del artículo. Les confieso, que luego de haber visto la primera, tuve la tentación de buscar otras noticias o artículos inoportunos, alejados de la realidad y ver si hacía un ranking. Nada llegaba ni cerca del estándar puesto por Salinas. Ni siquiera la frivolidad esperpéntica publicada por Maki Miró Quesada en Perú21, que por lo menos hablaba de cuarentena y coronavirus, se compara. Sí habría que decir que la directora de ese diario pidió disculpas. Mientras que La República le publicó a Salinas, por si fuera poco, una segunda parte.
A la semana siguiente, pensando que ya no había más que ver al respecto, me doy con una nueva sorpresa: una tercera parte sobre lo mismo. Nuevamente la cantaleta de Barreto, Castillo y el Sodalicio. Nada nuevo. Nada relevante. Nada que sumar. Nada de nada. Muchos podemos pensar que en tres semanas de encierro algo nuevo uno puede leer y comentar, pero este no parece ser uno de los pasatiempos de Salinas. En fin, sólo Salinas pudo superar a Salinas. Así que primer, segundo y tercer premio para él.
Sin embargo, desde la segunda entrega, y ahora con la tercera, empecé a ver algunas luces para entender un proceder tan insensato. Si la primera inoportuna columna fue un comentario a pie de página de las afirmaciones del Cardenal Barreto en el programa de la comadre de Salinas, Rosa María Palacios, la segunda extendió el chicle en base a las declaraciones del arzobispo de Lima, Carlos Castillo. Y, curiosamente, Salinas Chacaltana se modera un poco respecto de lo dicho al unísono con Barreto: que el Sodalicio se disuelva. Ahora, presenta las tesis de Castillo sobre una refundación que salieron a moderar el extremo defendido por Barreto. Esta postura, además, la ha venido sosteniendo el obispo de Lima en varios foros. ¿Por qué Salinas cambia de postura de una semana a la siguiente? Sobre todo, si consideramos que Salinas durante varios años viene sosteniendo la postura de Barreto, e inclusive minimizando cualquier acción reparadora que haya tratado de implementar la comunidad religiosa en cuestión.
La tercera entrega, como ya comenté, con absolutamente nada que añadir, parecería abonar en la misma línea. Inicia Salinas diciendo: “Es muy difícil en estos tiempos de coronavirus hablar de otro tema que no sea el de la pandemia”. Pero parece que para él no. Salinas insiste en referirse a la entrevista de Barreto y las posteriores declaraciones de Castillo. Sin entrar en el mérito de los argumentos, alguien solo puede proponer por tercera vez un tema de esta naturaleza si es que tiene una obsesión desbordada o si es que tiene algún tipo de indicación de hacerlo, obedeciendo a intereses que lo superan. ¿Hay alguna coordinación entre el obispo y el periodista? ¿Por qué ahora tienen posturas tan alineadas? ¿Por qué la insistencia en tocar un mismo tema de tan escasa actualidad e interés nacional durante tres semanas consecutivas de cuarentena? Mera especulación que, sin embargo, explicaría muchas cosas. Quizá, parafraseando la genial frase de Polonio en el segundo acto de la magistral Hamlet, lo que hace Salinas es una locura, pero hay un método en ella.

Disolver, disolver…

Por – CaféViena.pe
El Cardenal Pedro Barreto decidió empezar la semana con unas declaraciones incendiarias que elevan aún más la tórrida temperatura limeña. Un diario local reproduce los pensamientos del obispo de Huancayo respecto de la comunidad del Sodalicio vertidos en Radio Santa Rosa. “Yo, personalmente, pienso: cuando una organización religiosa ha delinquido -porque hay que decirlo así-, desde el punto de vista de abusos sexuales y la parte económica, en las que hay también problemas, hay que disolverla”. Escueto, claro y al punto. Sin embargo, la argumentación del obispo entraña un problema de principio. ¿Se puede acaso atribuir responsabilidades a una institución? Desde una perspectiva, delinquir, es decir, cometer un delito, es un acto individual que para ser punible implica libertad. Y, que sepamos, los únicos seres en el universo creados con libertad somos las personas. La organización religiosa no ha delinquido. Han delinquido personas concretas, responsables de sus actos, que tendrán que asumir las consecuencias de estos si los encuentran culpables.
Quizá le quede más claro el asunto al cardenal Barreto si es que le ponemos un ejemplo cercano. La Compañía de Jesús, organización religiosa a la que él perteneció hasta ser nombrado obispo, reconoció que cerca de 100 miembros de sus filas cometieron abusos sexuales en poblaciones alejadas de los Estados Unidos y por ello tuvieron que pagar cifras millonarias en indemnizaciones. En marzo de 2011 la BBC daba así la noticia: “La orden religiosa de los jesuitas en Estados Unidos acordó pagar US$166 millones a cerca de 500 víctimas de abusos sexuales y psicológicos”. Entonces el Cardenal Barreto diría: “Yo, personalmente, pienso: cuando una organización religiosa (en este caso hipotético, la Compañía de Jesús) ha delinquido -porque hay que decirlo así-, desde le punto de vista de abusos sexuales y la parte económica, en las que hay también problemas, hay que disolverla”. Un simple ejercicio de lógica llevaría la conclusión de que, en la lógica del Cardenal Barreto, hay que disolver a la Compañía de Jesús. El absurdo se prolonga al infinito si es que aplicamos la misma lógica del Cardenal Barreto, a otra institución religiosa: la Iglesia Católica. Y así podríamos seguir.
Esta propuesta del obispo peruano, sobre la que según él “muchos estamos hablando”, suscita algunas preguntas. Primero, ¿quiénes serán esos “muchos” que hablan? ¿Otros obispos peruanos? ¿Monseñor Cabrejos? ¿Monseñor Castillo? ¿Monseñor Prevost? Por otro lado, ¿por qué tanto interés del obispo de Huancayo en este asunto? Y bien enterado parece estar cuando se anima a hacer cábalas vaticanas sobre el resultado. “Estamos en ese camino” (de la disolución), dice. En tercer lugar, hay que preguntarse por un personaje importante en la jugada: el Nuncio en el Perú. Hasta donde sabemos, él es el representante del Papa en nuestro país. Ante la publicación en prensa y difusión por radio de un pedido de disolución de una congregación que en su momento recibió la aprobación de la Santa Sede, y sobre lo que se dice que el Papa Francisco no estaría en desacuerdo, ¿qué tiene que decir el representante del Papa y de Vaticano en el Perú?
Lanzar declaraciones del calibre de las que ha hecho el obispo Barreto en un medio de comunicación es, desde otra perspectiva, un tanto temerario. Y lo es desde un ángulo muy preciso que a Mons. Barreto le debería, por oficio, interesar: el pastoral. ¿Es justo que los miembros buenos que hay en el Sodalicio, a los que se refiere hasta en dos ocasiones el Cardenal, tomen conocimiento de que se evalúa la disolución de su institución por medio de un periódico? Ni qué decir de las familias que, de cualquier manera, participan de alguna obra de esta institución religiosa, o tienen a sus hijos en sus colegios o universidades. No parece ser lo más prudente por parte de una Pastor de la Iglesia hablar así de temas tan delicados. Finalmente, ¿habrá hablado el Cardenal, u algún otro de los muchos con los que viene cocinando este asunto, con las autoridades del Sodalicio? ¿O ellos también se habrán enterado por el periódico?
En una de esas -las vueltas que a veces da la vida- el Cardenal Barreto o alguno de sus amigos terminan acogiendo en una institución dirigida por ellos a la “gente buena” del Sodalicio. Y de paso, “administran” todos sus bienes. De hecho, a la Caja de Huancayo no le vendría nada mal un “aumento de capital”. Digo, es un decir…

Cadena perpetua para seminarista que violó a niño en Catedral de Huancayo

Por Junior Meza-Diario El Comercio.
La Sala Penal de la Corte Superior de Justicia de Junín dictó la pena máxima de cadena perpetua para el seminarista Oscar Veliz Félix, hallado culpable de violación sexual a un niño de 10 años de edad cuando su víctima se preparaba para ser monaguillo.
La lectura de sentencia se dio en la sala penal de Huancayo, y en ella estuvieron presentes familiares del menor, quienes agradecieron a los magistrados porque consideraron que se hizo justicia.
El acusado, quien no asistió a la sentencia, fue declarado reo contumaz. Asimismo, se dispuso su ubicación y captura para ser internado en el establecimiento penitenciario de Huamancaca Chico por haber sido encontrado responsable del delito cometido contra el menor en reiteradas oportunidades.
Durante la audiencia, que se desarrolló en privado, los magistrados dieron cuenta que parte de los hechos se registraron en el interior de la Catedral de Huancayo y en la vivienda del menor, lugar al que asistía por la confianza generada con la familia.
Oscar Veliz Félix fue retirado de la institución dos meses antes de recibirse como sacerdote y actualmente se encuentra prófugo.
“En varias oportunidades él (Oscar Veliz) ha tratado de convencernos para no denunciarlo porque anhelaba ser sacerdote y con todo lo que ha sucedido no aceptamos nada. Posteriormente se mostró desafiante diciendo que no conseguiríamos nada con la denuncia interpuesta”, señaló la madre del menor a El Comercio.
-Los hechos-
Días antes de la sentencia, Marco Gutiérrez Quintana, presidente de la Junta de Fiscales de Junín que llevó el caso, dijo a este Diario que de acuerdo con las investigaciones, Veliz abusó del menor de edad durante los años 2012 y 2013. El niño era amenazado por el seminarista para que no cuente a sus padres lo ocurrido, pero fue a inicios del 2014 cuando confesó lo que sufrió. Desde esa fecha se llevaba a cabo el proceso que ha concluido.
Durante los años que cometió las violaciones, el seminarista Oscar Veliz Félix era encargado del sagrario de la Catedral de Huancayo. Además del caso de violación sexual, también fue acusado por el menor de haberle realizado tocamientos indebidos y ejecutar actos obscenos dentro de las instalaciones religiosas de esa ciudad.

Cardenal retira licencias ministeriales a sacerdote que hace política partidaria

El Arzobispo de Huancayo, Cardenal Pedro Barreto, retiró las licencias ministeriales al sacerdote Jorge Feliciano Huamán Camasca, “debido a la decisión libre de dedicarse a la actividad política y ser candidato en las próximas elecciones Regionales y Municipales”.
En un comunicado difundido por el Arzobispo de Huancayo, se precisa que “según el documento firmado por Monseñor Pedro Barreto, la aceptación de la solicitud no debe confundirse con un permiso ni autorización”.
Huamán Camasca pertenecía a la Vicaría V de la Oroya y por medio de una carta solicitó el retiro de las licencias para continuar con su ejercicio político.
“Habiendo decidido libremente participar en la actividad política con el único propósito de buscar el bien común, acudo a su despacho para solicitar los trámites canónicos que corresponden en mi condición de presbítero”, señala Huamán.
En respuesta a la carta, el Arzobispo decidió suspender a Jorge Huamán en su ejercicio ministerial, de acuerdo al Código de Derecho Canónico.
El canon 285 señala que “los clérigos han de evitar aquellas cosas que, aun no siendo indecorosas, son extrañas al estado clerical”. “Les está prohibido a los clérigos aceptar aquellos cargos públicos, que llevan consigo una participación en el ejercicio de la potestad civil”, añade.
El canon 287 establece que los sacerdotes “no han de participar activamente en los partidos políticos ni en la dirección de asociaciones sindicales, a no ser que según el juicio de la autoridad eclesiástica competente, lo exijan la defensa de los derechos de la Iglesia o la promoción del bien común”.
En un correo enviado a ACI Prensa, el Arzobispado de Huancayo indicó que “si el ciudadano Jorge Huamán Camasca quiere volver al sacerdocio, ya no depende del Arzobispo de Huancayo sino de la Santa Sede (Vaticano)”.
Fuente:  ACI Prensa y Diario Correo.

EL ARZOBISPO DE LIMA Y LA ESCOPETA DE DOS CAÑONES

Por Luciano Revoredo– LaAbeja.pe
La feligresía católica limeña fue sorprendida el 22 de marzo último con un comunicado del Arzobispado de Lima que señalaba que en el actual contexto de crisis, era necesario asegurar una correcta ayuda a las personas más vulnerables, lo cual debía hacerse de manera eficaz y con protocolos muy estrictos que respeten la salud e integridad de las personas, para lo cual inexplicablemente se concluía que Caritas – Lima, era la única institución de la Arquidiócesis de Lima que articularía la ayuda social de la Iglesia de Lima con las instancias del Estado, por lo tanto, es la única autorizada a recibir donaciones.
En este tenor  el Arzobispado desautorizaba públicamente cualquier intento particular de otra institución religiosa o parroquial, que haya solicitado donaciones  de cualquier naturaleza con el objeto de realizar ayuda social en esta situación de pandemia.
Esta decisión del Arzobispo ha sorprendido a los fieles limeños puesto que muchos pertenecen a grupos parroquiales o movimientos católicos que ya estaban trabajando en diversas campañas de solidaridad y apoyo social a los más necesitados en estas circunstancias de crisis y pandemia.
Este no es el primer caso en que el Arzobispo Castillo tiene este tipo de actitudes, ya había trascendido antes que había prohibido a los diversos párrocos de Lima apoyar la MARCHA POR LAS DOS VIDAS, que un grupo de laicos estuvo organizando a inicios de marzo y que se frustró por las medidas de aislamiento que se dictaron por el coronavirus, pero que ya desde antes, los párrocos habían sido advertidos que habría cambios en las parroquias y que venían siendo observados en relación a esta convocatoria, que no era de la simpatía del señor Arzobispo de Lima. Es sabido también que la tradicional MARCHA POR LA VIDA no fue de su simpatía. Esto resulta preocupante más aún cuando fue por intervención de los laicos y principalmente de este medio, que apenas iniciada su gestión tuvo que cambiar a su jefa de prensa por ser abortista y feminista.
Volviendo al tema de las campañas parroquiales de apoyo social que el arzobispado  ha frenado, cabe mencionar que la Agencia Católica de Informaciones, consultó a un sacerdote canonista sobre el comunicado de la Arquidiócesis de Lima. El experto aseguró que se estarían “violando los derechos de dos tipos diferentes de entidades. Primero, los derechos innatos de las personas jurídicas públicas (parroquias e institutos religiosos en la Arquidiócesis de Lima): el Canon 1254 dice que ‘la Iglesia Católica puede adquirir, retener, administrar y enajenar bienes temporales’. Las personas jurídicas públicas constituyen la Iglesia Católica, por lo que tienen ese derecho innato”.
También mencionó que “el derecho a adquirir bienes debe ser ordenado a los ‘fines propios’ de la Iglesia”. Indicó que estos fines, según el Canon 1254, son “sostener el culto divino, sustentar honestamente al clero y demás ministros, y hacer las obras de apostolado sagrado y de caridad, sobre todo con los necesitados”.
Queda claro que una parroquia tiene el derecho a hacer caridad y recibir dinero para hacer caridad, así como los fieles tienen la libertad para aportar bienes temporales en favor de la Iglesia.
Hasta ahí la situación planteada por el arzobispado y su análisis canónico. Pero la sorpresa ha venido después, cuando los padres Jesuitas en general y los de la Parroquia de Nuestra Señora de Fátima en Miraflores en particular, simplemente han hecho oídos sordos a la orden del Arzobispo de Lima, a la vez que él se ha hecho de la vista gorda ante la indisciplina jesuita.
Lo cierto es que el 1 de abril en la página de Facebook de la Compañía de Jesús, llamada JESUITAS DEL PERÚ, publicaron un vídeo en que el Padre Provincial Juan Carlos Morante SJ invita  a participar de la campaña  Unidos en Solidaridad, la que presentan  como “una iniciativa de los jesuitas del Perú para unir esfuerzos por aquellos hermanos y hermanas que se ven especialmente afectados en esta situación de emergencia sanitaria que vivimos en el Perú y en el resto del mundo”. Concluye pidiendo donaciones a través de la página web de la Misión Jesuita.
Luego el  3 de abril en el Facebook de la Parroquia de Fátima, los padres jesuitas publicaron un post que decía: “Crezcamos juntos en solidaridad, uniéndonos con nuestro aporte a la campana Unidos en Solidaridad, que convoca a todas las obras, colaboradores, amigos y benefactores cercanos a la misión jesuita en el Perú. Todos juntos podemos ayudar a las familias más vulnerables de nuestro país, quienes son las más afectadas por la emergencia sanitaria. Dona entrando a www.misionjesuita.pe”.
Entonces a los fieles se confunden, no saben a quién creer. ¿Los jesuitas tienen corona? ¿No reconocen la autoridad del arzobispo? O el señor arzobispo de Lima es bravo con unos y suave con otros. ¿Será que tiene una escopeta de dos cañones?  Hay un cierto aire de autoritarismo por un lado y de desgobierno por otro. Así está la iglesia peruana.