Archivo de la categoría: Espiritualidad

Muchos son llamados, pocos elegidos

Evangelio según San Mateo 22,1-14.
Jesús habló en parábolas a los sumos sacerdotes y a los ancianos del pueblo, diciendo: El Reino de los Cielos se parece a un rey que celebraba las bodas de su hijo. 
Envió entonces a sus servidores para avisar a los invitados, pero estos se negaron a ir. 
De nuevo envió a otros servidores con el encargo de decir a los invitados: ‘Mi banquete está preparado; ya han sido matados mis terneros y mis mejores animales, y todo está a punto: Vengan a las bodas’. 
Pero ellos no tuvieron en cuenta la invitación, y se fueron, uno a su campo, otro a su negocio; 
y los demás se apoderaron de los servidores, los maltrataron y los mataron. 
Al enterarse, el rey se indignó y envió a sus tropas para que acabaran con aquellos homicidas e incendiaran su ciudad. Luego dijo a sus servidores: ‘El banquete nupcial está preparado, pero los invitados no eran dignos de él. 
Salgan a los cruces de los caminos e inviten a todos los que encuentren’. 
Los servidores salieron a los caminos y reunieron a todos los que encontraron, buenos y malos, y la sala nupcial se llenó de convidados. 
Cuando el rey entró para ver a los comensales, encontró a un hombre que no tenía el traje de fiesta. 
‘Amigo, le dijo, ¿cómo has entrado aquí sin el traje de fiesta?’. El otro permaneció en silencio. 
Entonces el rey dijo a los guardias: ‘Atenlo de pies y manos, y arrójenlo afuera, a las tinieblas. Allí habrá llanto y rechinar de dientes’. 
Porque muchos son llamados, pero pocos son elegidos. 
PPK

PPK asistió a misa por el bienestar de la nación

El presidente de la República, Pedro Pablo Kuczynski (PPK), estuvo presente en la misa que se celebró en honor al Señor de los Milagros y por el bienestar de la Nación en el santuario de Las Nazarenas.
La ceremonia fue oficiada por el cardenal Juan Luis Cipriani, quien oró por el Perú y le pidió al Señor de los Milagros que ilumine a las autoridades que tienen a su cargo el futuro del país. Además, agradeció la presencia de PPK , quien asistió junto a su esposa, la primera dama Nancy Lange.
“Sigamos este camino para prepararnos para la venida del papa Francisco, en este mes maravilloso, mes de octubre”, recomendó el cardenal.
Cuando se dio por concluido el acto litúrgico, el presidente se acercó hacia el anda del Señor de los Milagros para rezar por un momento.141017c_misa_a_la_nacionCabe resaltar que luego de 32 años de ausencia por parte de algún jefe del Estado en la misa, PPK asiste por segundo año convecutivo a la celebración eucarística.
El mandatario estuvo acompañado de los ministros de Trabajo y Promoción del Empleo, Alfonso Grados; del Ambiente, Elsa Galarza; de Agricultura y Riego, José Manuel Hernández; de Salud, Fernando D’Alessio; y de la Mujer y Poblaciones Vulnerables, Ana María Choquehuanca.
Asimismo, estuvo presente el titular del Poder Judicial, Duberlí Rodríguez; la congresista Luz Salgado y altos mandos de las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional del Perú.
Fuente: Diario El Comercio.

Fátima: 4 grandes lecciones del “Milagro del Sol”

Por Tom Hoopes– Aleteia.
La Santísima Madre se apareció a tres niños de un pequeño pueblo de Portugal en 1917, llamando al mundo a arrepentirse y rezar el Rosario. Al principio, la única persona que los creyó fue Ti Marto, padre de dos de los niños.
Pero entonces, el 13 de octubre, un milagro prometido, el “Milagro del Sol”, fue presenciado por 70,000 personas, incluyendo escépticos y científicos.
Después de aquello, todos creyeron.
“El sol pintó el mundo de diferentes colores”, describió Ti Marto, que debió de alegrarse tanto como los niños al verlo. “¡Se movió y bailó en el cielo!”.
A partir de entonces, las experiencias en Fátima se convirtieron en un elemento central definitorio de la Iglesia, incluyendo todos los papados hasta Francisco, que canonizó a los niños Marto.
La razón es que Dios gritó un mensaje aquel 13 de octubre que es imposible de ignorar.

Primero: El milagro habló al mundo de la inmensa humildad de Dios

Es difícil exagerar la extraña naturaleza del Milagro del Sol: un milagro público espectacular que fue anunciado con antelación.
Dios casi nunca obra de esa manera. Dios es todopoderoso, tiene toda la realidad en su mano. Él es el artista de todo atardecer, el inventor de toda maravilla de la naturaleza y el autor de la historia. No necesita hacer un gran despliegue para demostrar nada; el cosmos es bastante grande, gracias.
Pero a veces lo hace igualmente.
“El sol plateado (…) fue visto dando vueltas y revoloteando entre las nubes que lo rodeaban”, informó un periódico de Lisboa. “La gente lloraba y rezaba con la cabeza descubierta, en presencia de un milagro que habían esperado”.
El significado inconfundible de este milagro es que Dios es más grande que todo lo que conocemos. No solo es más grande que el sol, es más grande que las leyes que gobiernan el movimiento del sol.
Pero el milagro también deja claro que Dios es también el “sabueso del paraíso”, el Dios humilde que no se detendrá ante nada para ganar nuestro amor.
Él es el Dios que te ofrece la Estrella de Belén y el eclipse del Viernes Santo recogido en los Evangelios; y si no crees en los Evangelios, te ofrece el Milagro del Sol recogido en los periódicos.

Segundo: Dejó claro que podemos confiar en María

Fátima no es la primera vez que María mueve cielo y tierra.
En el Evangelio de Lucas, capítulo 1, el inicio de la redención de Dios del hombre depende de una palabra de María.
En el Evangelio de Juan, capítulo 2, es María quien da pie al primer milagro público de Jesús, el inicio de su ministerio. En Juan, capítulo 19, ese ministerio termina también con María.
Para la Iglesia, sucede lo mismo. En Hechos, capítulo 1, María está ahí cuando se forma la Iglesia. En Apocalipsis, capítulo 12, ella está ahí en su apogeo.
No debería sorprender que María permanezca en el centro de los planes de Dios hoy en día. Las consagraciones al Inmaculado Corazón de María, desde san Luis de Montfort al padre Michael Gaitley, han proliferado desde que María dijera al mundo en Fátima que “al final, mi Inmaculado Corazón triunfará”.

Tercero: Dios mostró la importancia de la familia

Mientras lo testigos veían el Milagro del Sol, los tres niños pastores vieron algo diferente: vieron la imagen de un padre y un hijo. San José y el Niño Jesús aparecieron en el cielo, con Jesús bendiciendo al mundo entero.
Es como si María, después de atraer la atención del mundo al llamamiento de Dios al arrepentimiento y la oración, quisiera resaltar lo que es más importante. No ella, no el infierno y no el Santo Padre o la jerarquía, que aparecieron todos en anteriores visiones; lo más importante era Jesús, el hijo que Dios confió al cuidado de José. Lo más importante es la familia humana.
Según escribiría sor Lucía más tarde en una carta a un cardenal: “La batalla final entre el Señor y el reino de Satanás será acerca del Matrimonio y de la Familia. No teman, porque cualquiera que actúe a favor de la santidad del Matrimonio y de la Familia siempre será combatido y enfrentado en todas las formas, porque esta es la cuestión decisiva”.

Cuarto: Ella nos mostró que los niños, y también todos nosotros, podemos cambiar el mundo

El Milagro del Sol quedará señalado de costa a costa aquí en Estados Unidos y por todo el mundo en grandes celebraciones como la procesión de luz de velas del cardenal Donald Wuerl en Washington, D. C., y un Rosario en la catedral de Los Ángeles.
Estas celebraciones marcan los 100 años de la experiencia de Fátima, 100 años de católicos rezando por la conversión de Rusia y rezando para salvarse del “fuego del infierno”.
Todo comenzó porque Nuestra Señora de Fátima contactó con tres niños y ellos dijeron al mundo que el destino de la humanidad descansa no en los presidentes o los consejos internacionales, sino en cada uno de nosotros, en que recemos y nos sacrifiquemos por los pecadores.
Justo como ha sido desde el mismo comienzo.
Hiroshima después de la bomba - Foto: Dominio público

El milagro de Hiroshima cumple 70 años: cuatro jesuitas alemanes salvados de la bomba por el Rosario

Hace unos días se cumplió un aniverario más del lanzamiento de la bomba atómica sobre Hiroshima, uno de los episodios más dramáticos de la historia de la humanidad. El 6 de agosto de 1945, fiesta de la Transfiguración, muy cerca de donde cayó la bomba “Little Boy”, cuatro sacerdotes jesuitas alemanes sobrevivieron a la catástrofe, y la radiación -que mató a miles en los meses siguientes- no tuvo efecto en ellos. Esta historia, documentada por historiadores y médicos, es conocida como el Milagro de Hiroshima.
Los jesuitas Hugo Lassalle, superior en Japón, Hubert Schiffer, Wilhelm Kleinsorge y Hubert Cieslik, se encontraban en la casa parroquial de la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, uno de los pocos edificios que resistió a la bomba. En el momento de la explosión, uno de ellos se encontraba celebrando la Eucaristía, otro desayunaba y el resto en las dependencias de la parroquia.
Según escribió el propio Padre Hubert Cieslik SJ en un diario, únicamente sufrieron daños menores producto de cristales rotos, pero ninguno a consecuencia de la energía atómica liberada. 

Los médicos que les atendieron tiempo después les advirtieron que la radiación recibida les produciría lesiones graves, así como enfermedades e incluso una muerte prematura.El pronóstico nunca se cumplió. No desarrollaron ningún trastorno y en 1976, 31 años después del lanzamiento de la bomba, el Padre Schiffer acudió al Congreso Eucarístico de Filadelfia y relató su historia, confirmando que los cuatro jesuitas estaban aún vivos y sin ninguna dolencia.

Fueron examinados por decenas de doctores unas 200 veces a lo largo de los años posteriores, sin que se hallase en sus cuerpos rastro alguno de la radiación.
Los cuatro religiosos nunca dudaron de que habían gozado de la protección divina, y en particular de la Virgen: “Vivíamos el mensaje de Fátima y rezábamos juntos el Rosario todos los días”, explicaron.
El Padre Schiffer SJ escribiría “El Rosario de Hiroshima”, un libro en el que da cuenta de todo lo que vivió.

Hace un año, al celebrarse un aniversario más de Hiroshima, el Obispo de Niigata y Presidente de Cáritas Asia, Monseñor Tarcisius Isao Kikuchi, difundió un mensaje en el que subraya que Japón puede contribuir a la paz “no con nuevas armas, sino con sus actividades de nobleza y amplia historia en el crecimiento mundial, de modo particular en las consideradas naciones en vía de desarrollo”.
El prelado añade que “con esta contribución al desarrollo, que lleva al pleno respeto y a la realización de la dignidad humana, sería muy apreciado y respetado por la comunidad internacional”. Cada año, del 5 al 15 de agosto, el país celebra una Oración por la Paz.
En Hiroshima y Nagasaki murieron unas 246 mil personas, la mitad en el momento del impacto y el resto en las semanas posteriores por los efectos de la radiación. La bomba de Hiroshima coincidió con la solemnidad de la Transfiguración del Señor y la rendición de Japón ocurrió el 15 de agosto, solemnidad de la Asunción de la Virgen María.
Fuente: ACI Prensa.

Primera piedra

“Sean sacramento de la ternura y del amor de Dios”

Evangelio según San Mateo 21,33-43.
Jesús dijo a los sumos sacerdotes y a los ancianos del pueblo: 
«Escuchen otra parábola: Un hombre poseía una tierra y allí plantó una viña, la cercó, cavó un lagar y construyó una torre de vigilancia. Después la arrendó a unos viñadores y se fue al extranjero. 
Cuando llegó el tiempo de la vendimia, envió a sus servidores para percibir los frutos. 
Pero los viñadores se apoderaron de ellos, y a uno lo golpearon, a otro lo mataron y al tercero lo apedrearon. 
El propietario volvió a enviar a otros servidores, en mayor número que los primeros, pero los trataron de la misma manera. 
Finalmente, les envió a su propio hijo, pensando: “Respetarán a mi hijo”. 
Pero, al verlo, los viñadores se dijeron: “Este es el heredero: vamos a matarlo para quedarnos con su herencia”. 
Y apoderándose de él, lo arrojaron fuera de la viña y lo mataron. 
Cuando vuelva el dueño, ¿qué les parece que hará con aquellos viñadores?». 
Le respondieron: «Acabará con esos miserables y arrendará la viña a otros, que le entregarán el fruto a su debido tiempo.» 
Jesús agregó: «¿No han leído nunca en las Escrituras: La piedra que los constructores rechazaron ha llegado a ser la piedra angular: esta es la obra del Señor, admirable a nuestros ojos? 
Por eso les digo que el Reino de Dios les será quitado a ustedes, para ser entregado a un pueblo que le hará producir sus frutos».

“Sean sacramento de la ternura y del amor de Dios”

Cientos de fieles de diversas parroquias llegaron hasta la Catedral de Lima para ser parte de la Misa de Ordenación de 5 nuevos presbíteros y 3 diáconos para la arquidiócesis de Lima, quienes al finalizar la celebración litúrgica recibieron la bendición del Papa Francisco, que fue entregada a cada uno por el Nuncio Apostólico, Monseñor Nicola Girasoli.
Durante su homilía, el Cardenal Juan Luis Cipriani exhortó a los ordenandos a meditar con frecuencia sobre la bondad de Jesús y de cómo deben tomar conciencia de la misión irremplazable que significa esa llamada al sacerdocio y al diaconado.
“Queridos diáconos que hoy van a ser ordenados sacerdotes, cómo le damos gracias a Dios por su grandeza en nuestras manos frágiles, débiles. Y a ustedes que van a ser ordenados diáconos, también incorporarse a esta nueva situación de clérigos, en que la Palabra de Dios deben leerla, conocerla, meditarla, predicarla y tratar con amor el Cuerpo de Cristo”.
071017b_ordenaciones_sacerdotales_diaconales“Gracias Señor, gracias porque estos hijos tuyos, después de formarse bien, hoy se presentan ante la Iglesia para entregar todo al servicio de Cristo, que es el alma y conduce a la Iglesia, con el poder del Espíritu Santo; y actúa en ella, especialmente por la palabra y los sacramentos”.
Comentó que el Papa Francisco frecuentemente recuerda a los sacerdotes a que no haya ese clericalismo, esa carrera. “Hemos venido a servir, a amar, a entregarnos. No somos más que los demás, somos servidores inútiles. Por eso, le pido al Señor hoy para ustedes: Dales esa humildad; qué maravilloso tesoro en vasos de barro”.
Somos apóstoles del amor
Los animó también a hacer visible el amor de Jesús a través de los sacramentos, y que cuando la gente los vea puedan decir “Es Cristo quien pasa”.
Fuente: www.arzobispadodelima.org

Octubre

La imagen puede contener: una o varias personas, multitud y exterior

Pastores de la Esperanza

El llamado de Dios es un misterio para algunos en medio de un mundo donde todo se pone en duda. Hoy resalta el compromiso y entrega de un grupo de muchachos que dejando sus aspiraciones personales decidieron ingresar al Seminario Santo Toribio de Mogrovejo para ser los pastores de la esperanza que Dios quiere.
Se trata de 5 nuevos sacerdotes y 3 diáconos que el sábado 7 de octubre dejarán sellado su “sí” para siempre. Cada uno de ellos encierra una historia distinta que hoy se consolida no solo con su ordenación sino también con la próxima llegada del Papa Francisco al Perú.Los Pastores de la EsperanzaLa aspiración de cualquier seminarista cuando inicia su etapa de formación es la de poder algún día celebrar la Santa Misa, hoy estos muchachos no sólo podrán ver consolidado su llamado sino también podrían concelebrar en la Santa Misa del Papa, en el caso de los nuevos sacerdotes; y de diaconar asistiendo al Santo Padre, en el caso de los diáconos.
Esta es la historia de estos 7 jóvenes a quienes Dios llamó en medio de su preparación en la vida y de César, que teniendo toda una vida profesional construida, decidió dejarlo todo y seguir a Jesús.
Fuente: www.arzobispadodelima.org

Nos reuniremos más de dos millones

COMUNICADO

COMUNICADO DEL ARZOBISPADO DE LIMA
“Unidos por la esperanza”

1. Desde el mes de Julio de este año se buscó un lugar acogedor, bonito y seguro (ver informe del INDECI) para recibir al Papa y se eligió la Costa Verde contando con la aprobación de dos delegaciones del Vaticano que dieron su conformidad y de la Conferencia Episcopal que convocó a la prensa y presentó el programa general.
2. Sin embargo hemos podido apreciar en estas últimas semanas una campaña agresiva contra este escenario, usando comentarios que faltan el respeto a la Iglesia y, a pesar del informe del INDECI, quieren atemorizar a la población, recomendando que no asistan a la misa del Santo Padre. Opiniones que en verdad responden a criterios ideológicos y políticos totalmente ajenos a la visita exclusivamente pastoral que realizará el Papa Francisco al Perú, quien podrá apreciar de cerca la fe católica con que nuestro pueblo ha sido bendecido.
3. No tiene sentido hacerle el juego a quienes han hecho comentarios negativos y agraviantes, menos aún si proceden de ideologías de personas no creyentes que no conocen ni respetan la fe de nuestro pueblo que es un activo invalorable que brilla frente a cualquier adversidad.
4. Por ello he coincidido con el Señor Presidente de la República que antes que nada debemos recibir al Santo Padre “unidos por la esperanza” de un pueblo que lo espera con un gran entusiasmo y que quiere acompañarlo con mucho cariño durante su estadía en el Perú.
5. La mayor alegría de los pastores de la Iglesia en el Perú y la mía, como Cardenal Primado, es recibir con los brazos abiertos al Papa que ha tenido la bondad y generosidad de aceptar nuestra invitación.
6. Por todas estas consideraciones y atendiendo a que más de dos millones podrán asistir a la Misa final del Papa en el Perú, el lugar designado es Las Palmas. Esperamos que el pueblo encuentre todas las facilidades para acceder a este recinto militar que deberá estar debidamente acondicionado para tener el alto honor de recibir al Papa.
7. Agradezco profundamente a los Alcaldes de Magdalena Sr. Francis Allison y de San Miguel Sr. Eduardo Bless su generosa colaboración desinteresada en estos meses preparando todos los planes para acondicionar la Costa Verde con un espíritu de fervientes católicos.
Oficina de Prensa
Arzobispado de Lima
Lima, 3 de octubre de 2017

San Juan Pablo II

Hipódromo de Monterrico (Santiago de Surco) 1985

 

Publicanos y prostitutas

Evangelio según San Mateo 21,28-32.
Jesús dijo a los sumos sacerdotes y a los ancianos del pueblo: 
“¿Qué les parece? Un hombre tenía dos hijos y, dirigiéndose al primero, le dijo: ‘Hijo, quiero que hoy vayas a trabajar a mi viña’. 
El respondió: ‘No quiero’. Pero después se arrepintió y fue. 
Dirigiéndose al segundo, le dijo lo mismo y este le respondió: ‘Voy, Señor’, pero no fue. 
¿Cuál de los dos cumplió la voluntad de su padre?”. “El primero”, le respondieron. Jesús les dijo: “Les aseguro que los publicanos y las prostitutas llegan antes que ustedes al Reino de Dios. 
En efecto, Juan vino a ustedes por el camino de la justicia y no creyeron en él; en cambio, los publicanos y las prostitutas creyeron en él. Pero ustedes, ni siquiera al ver este ejemplo, se han arrepentido ni han creído en él”.

San Francisco de Asís, santo intercultural: 4 de octubre

Cada 4 de octubre se celebra la fiesta de San Francisco de Asís, uno de los santos más conocidos y queridos de la Iglesia, y cuyo nombre fue tomado en su honor por el Papa Francisco.
Aquí 12 hechos fascinantes que quizá no conocías de su vida:
1. Los retratos más antiguos de San Francisco se encuentran en Italia
El primero se encuentra en el monasterio benedictino de Subiaco. Lo hicieron durante una visita al monasterio; en éste San Francisco no tiene aureola ni estigmas.
El segundo fresco se halla en la Basílica inferior de Asís y fue pintado por Cimabue. El fresco completo representa a la Virgen con el Niño, cuatro ángeles y San Francisco.
2. Se le llamó Francisco por el pueblo de Francia
Su padre, Pedro Bernardone, fue un comerciante que trabajaba en Francia. Como se encontraba en dicho país cuando nació su hijo, la gente le apodó “Francesco” (el francés), por más que en el bautismo recibió el nombre de Juan.
3. Fue prisionero de guerra durante un año
Cuando tenía cerca de 19 años, antes de su conversión, se unió al ejército y luchó en una guerra que se libró entre las ciudades de Perugia y Asís. Fue hecho prisionero durante un año, pero finalmente fue liberado ileso.
4. Su vida se inspiró en Mateo 10,9
En Mateo 10,9, Jesús dice a sus discípulos: “no lleven oro, plata o monedas en el cinturón” cuando viajen para predicar el Evangelio. Se sintió inspirado a hacer lo mismo y comenzó a viajar para predicar el arrepentimiento en pobreza.
5. En el plazo de un año ganó 11 seguidores
Para el año 1210 había 12 de ellos en total, es decir, igual número que los apóstoles. Entonces, Francisco redactó una regla breve e informal que consistía principalmente en los consejos evangélicos para alcanzar la perfección. Con ella se fueron a Roma a presentarla para la aprobación del Papa. Viajaron a pie, cantando y rezando, llenos de felicidad y viviendo de las limosnas que la gente les daba.
6. El Papa Inocencio III decidió apoyar a los franciscanos después de un sueño sobrenatural
El Papa Inocencio III se mostró adverso al darle apoyo a Francisco y su nuevo grupo de seguidores. Entonces, tuvo un sueño en el que vio a Francisco sosteniendo con su cuerpo la Basílica de San Juan de Letrán, la catedral de la diócesis de Roma, que estaba a punto de derrumbarse.
El Santo Padre interpretó el sueño como una indicación de que Francisco y su grupo podrían servir de apoyo a la Iglesia, y así les dio el reconocimiento oficial como una orden.
7. Asistió al IV Concilio de Letrán, donde conoció a Santo Domingo de Guzmán
El IV Concilio de Letrán fue el concilio ecuménico 12 de la Iglesia Católica en el que se ratificó la transubstanciación y la primacía papal, entre otras cosas. Santo Domingo, fundador de la Orden de Predicadores o Dominicos, también estuvo presente.
8. Visitó a un sultán musulmán, le predicó el Evangelio y lo desafió a un juicio “de fuego” con el fin de probar la verdad del cristianismo
Durante la quinta cruzada, Francisco y un acompañante viajaron a territorio musulmán para visitar al sultán de Egipto y Siria, Al-Kamil.
El Santo predicó ante el sultán, y para demostrar su gran fe en la religión cristiana, desafió a los presentes a un “juicio de fuego”, que consistía en que él y un musulmán caminen por un sendero en llamas, con la idea de que el seguidor de la religión verdadera debía ser protegido por Dios.
Francisco se ofreció a ir en primer lugar, pero Al-Kamil rechazó el desafío. No obstante, el sultán quedó tan impresionado por su fe que le dio permiso a Francisco para predicar en su tierra.
9. Detuvo los milagros de un franciscano fallecido
En 1220, Francisco se retiró del gobierno de la Orden y nombró como su Vicario a Pedro Cattani. Sin embargo, Pedro murió sólo cinco meses después. Los visitantes a su tumba reportaron muchos milagros, lo que llevó a grandes multitudes al lugar. Las muchedumbres causaban problemas en la zona por lo que Francisco le rezó a Cattani para se detuvieran los milagros, y estos cesaron.
10. Recibió los estigmas mientras realizaba un ayuno de 40 días
Los estigmas son una condición en la que las heridas de Cristo aparecen sobrenaturalmente en el cuerpo de una persona. Un franciscano que lo acompañó dijo: “de repente vio una visión de un serafín, un ángel de seis alas en una cruz. Este ángel le dio el don de las cinco llagas de Cristo”.
Esto sucedió en 1224 durante un ayuno de 40 días en el Monte Alvernia, cuando se preparaba para la Fiesta de San Miguel Arcángel, el 29 de septiembre.
11. La primera piedra de la Basílica de San Francisco de Asís se colocó al día siguiente de su canonización
Francisco murió el 3 de octubre de 1226. Fue declarado Santo por el Papa Gregorio IX el 16 de julio de 1228, y al día siguiente el Santo Padre puso personalmente la primera piedra de la nueva basílica de San Francisco de Asís.
12. Su tumba se perdió durante siglos hasta que fue redescubierta en 1818
Su cuerpo fue trasladado a su basílica en 1230, pero pronto fue ocultado por los franciscanos para protegerlo de los invasores sarracenos. La ubicación de su cuerpo quedó en el olvido, y no fue redescubierto hasta casi seis siglos después, en 1818.
Fuente: ACI Prensa.

Teresita de Lisieux y el perdón

Por María del Puerto Alonso OCD
¿Qué puede decirnos del perdón una joven que entró con 15 años a un convento? Pero no olvidamos que Teresita es doctora de la Iglesia y que tiene siempre una palabra que darnos, sobre todo en la ciencia del amor…
Teresita aprendió del perdón de sus santos padres Luis y Celia. Ambos vivieron heroicamente este aspecto esencial en la vida cristiana. Solo pondré un ejemplo: cuando, tras perder la guerra, tuvieron que acoger en su casa a soldados enemigos, Celia fue exquisita en el trato a ellos, sobrepasando lo que era obligado, llegando a dar unos dulces y consolar a uno de los soldados, que estaba pasando un mal momento, no viendo en él al enemigo, sino a la persona. En cuanto a Luis, un soldado le robó en la relojería, fue a denunciarlo, pero tras saber que la denuncia podía implicar la pena de muerte para el ladrón, la retiró inmediatamente.
A Teresita, ambos le enseñaron a pedir perdón desde su más tierna infancia. Así lo narra ella misma en la Historia de un alma, copiando un párrafo de una carta de su madre: «Es una niña que se emociona con gran facilidad. Cuando hace algún pequeño desaguisado, todo el mundo tiene que saberlo. Ayer rasgó sin querer una esquinita del empapelado y se puso que daba lástima, había que decírselo enseguida a su padre. Cuando este llegó, cuatro horas más tarde, ya nadie pensaba en lo sucedido, pero ella fue corriendo a decirle a María: “Dile enseguida a papá que he rasgado el papel”. Y estaba allí como un criminal que espera su condena; pero tiene su teoría de que, si se acusa, la perdonarán más fácilmente».
Podría pues, llegarse a la conclusión, de que cuando fuese jovencita, Teresa creería en el perdón, siempre que hubiese un arrepentimiento claro. Pero sorprendentemente, en su adolescencia, nos da testimonio de cómo cree ya en la misericordia sin límites de Dios cuando nos narra el caso del asesino Pranzini, al que todo el mundo daba por condenado en el infierno, menos ella y su hermana Celina: «En el fondo de mi corazón yo tenía la plena seguridad de que nuestros deseos serían escuchados. Pero para animarme a seguir rezando por los pecadores, le dije a Dios que estaba completamente segura de que perdonaría al pobre infeliz de Pranzini, y que lo creería, aunque no se confesase ni diese muestra alguna de arrepentimiento, tanta confianza tenía en la misericordia infinita de Jesús; pero que, simplemente para mi consuelo, le pedía tan solo «una señal» de arrepentimiento…».Así, pues, Teresita, creía en el perdón de Dios aunque no hubiese confesión ni signo de arrepentimiento. Su confianza en la misericordia infinita de Jesús era ilimitada. Cuando, más adelante, siendo monja en el convento, se cartee con dos jóvenes sacerdotes, uno de ellos alegará que las indelicadezas de las almas consagradas son más difíciles de perdonar para Dios que los pecados graves de los demás. Y ella le responde: “Estoy completamente de acuerdo con usted: «al Corazón de Dios le entristecen más las mil pequeñas indelicadezas de sus amigos que las faltas, incluso graves, que cometen las personas del mundo». Pero, querido hermanito, yo pienso que eso es solo cuando los suyos, sin darse cuenta de sus continuas indelicadezas, hacen de ellas una costumbre y no le piden perdón; solo entonces Jesús puede decir aquellas palabras conmovedoras que la Iglesia pone en nuestra boca durante la semana santa: «Esas llagas que veis en mis manos son las que me hicieron en casa de mis amigos». Pero cuando sus amigos, después de cada indelicadeza, vienen a pedirle perdón echándose en sus brazos, Jesús se estremece de alegría y dice a los ángeles lo que el padre del hijo pródigo dijo a sus criados: «Sacad enseguida el mejor traje, y vestidlo; ponedle un anillo en la mano y hagamos una fiesta». Sí, hermano mío, ¡qué poco conocida es la bondad y el amor misericordioso de Jesús…! Es cierto que, para gozar de estos tesoros, hay que humillarse, reconocer la propia nada, y eso es lo que muchas almas no quieren hacer. Pero, hermanito, esa no es su manera de actuar. Por eso el camino de la confianza sencilla y amorosa está hecho a la medida para usted”  (Carta 26 julio 1897).
Arrojarse en los brazos de Dios Padre/Madre, es para Teresita, esencial. En sus escritos, ella reconoce no haber caído en pecados graves. ¿Habrá de ser menor su agradecimiento? ¡Pues no! Ella cree que se le ha perdonado por adelantado, al habérsele impedido caer y que, por lo tanto, su gratitud ha de ser doble. Ama a los grandes pecadores arrepentidos por “su amorosa audacia” y no por sus grandes penitencias: “Sé que ha habido santos que pasaron su vida practicando asombrosas mortificaciones para expiar sus pecados. Pero, ¿qué quiere?, «en la casa del Padre celestial hay muchas estancias”. Lo dijo Jesús, y por eso yo sigo el camino que él me traza.”
En su corta vida, nuestra hermana carmelita, no tuvo enemigos. Aunque, claro, dentro de una clausura hay simpatías y antipatías inevitables. Ella se esforzaba por ser especialmente afable con las hermanas que eran evitadas por las demás (fundamentalmente para no tener problemas). En sus escritos habla de una hermana que le resultaba muy desagradable en el trato, y su esfuerzo por sonreírle y amarle. Cuando el proceso de beatificación de Teresa estaba adelantado, esta hermana preguntó en comunidad quién podría ser esta monja tan desagradable, ignorante de que era ella misma. Al ser respondida por sus hermanas, se impresionó tan vivamente que transformó su carácter y ella misma se consideraba uno de los milagros de Teresita.
Al vivir el amor tan radicalmente, en los conflictos, Teresita no se sentía ofendida. Ella, que sin embargo se creía tan necesitada del perdón de Dios, no veía preciso tener que perdonar a nadie, pues nadie le dañaba como para eso. Llegó a decir que en su enfermedad sus únicos enemigos eran las moscas… Así que se negaba a matarlas, pudiendo, por fin, perdonar a un enemigo. Mientras, sumida en una noche profunda de la fe, pide perdón por sus hermanos pecadores y se sienta en la mesa con ellos a comer el pan amargo de la incredulidad. Y así muere, abandonada confiadamente en los brazos de Dios.

Los últimos serán los primeros

El papa Francisco se reunió en privado con el presidente Pedro Pablo Kuczynski (VIDEO)

El papa Francisco recibió en audiencia privada en el Vaticano durante 26 minutos al presidente de la República, que llegó acompañado de su esposa, Nancy Lange.
En el encuentro, que tiene lugar en la biblioteca privada del Santo Padre, ahí el mandatario peruano invitó formalmente al pontífice a visitar Perú, del 18 al 21 de enero del 2018, como parte de una gira en la que el papa también visitará Chile.
Luego saludaron a la delegación peruana y se procedió al intercambio de regalos. Pedro Pablo Kuczynski entregó al papa Francisco una imagen de la Virgen Desatanudos, procedente de la ciudad de Cuzco, y un Varayoc, antiguo bastón de mando indígena.
El papa Francisco entregó al presidente peruano un medallón de bronce que representa un olivo que crece entre una piedra partida, un obsequio que Jorge Bergoglio gusta de ofrecer a los mandatarios como símbolo de “unión para la paz”.
Al final de la audiencia Pedro Pablo Kuczynski le recordó al pontífice que ha tenido que anular algunos de sus compromisos internacionales, como la asistencia a la Asamblea General de las Naciones Unidas en Nueva York, como consecuencia de la retirada de la confianza al Consejo de Ministros por parte del Congreso peruano.
“Hemos hablado un poco qué pasa en el Perú, cómo estamos poco a poco eliminando a la pobreza en el Perú, qué pasa en el gobierno peruano, cómo van las cosas de los expresidentes peruanos, algunos de los cuales están en la cárcel, cómo va la lucha contra la corrupción y hablamos naturalmente de la visita del santo padre al Perú”, dijo el Jefe de Estado peruano a la prensa internacional.
El papa Francisco le respondió en ese momento con un “vendrán tiempos mejores”.
Pedro Pablo Kuczynski estuvo acompañado por los ministros de Relaciones Exteriores, Ricardo Luna; el de Trabajo y Promoción del Empleo, Alfonso Grados; el director general de Protocolo y Ceremonial del Estado, Juan Carlos Gamarra, y la embajadora de Perú ante la Santa Sede, María Elvira Velásquez.
Fuente: Diario Correo.
Evangelio según San Mateo 20,1-16a.
Porque el Reino de los Cielos se parece a un propietario que salió muy de madrugada a contratar obreros para trabajar en su viña.
Trató con ellos un denario por día y los envío a su viña.
Volvió a salir a media mañana y, al ver a otros desocupados en la plaza,
les dijo: ‘Vayan ustedes también a mi viña y les pagaré lo que sea justo’.
Y ellos fueron. Volvió a salir al mediodía y a media tarde, e hizo lo mismo.
Al caer la tarde salió de nuevo y, encontrando todavía a otros, les dijo: ‘¿Cómo se han quedado todo el día aquí, sin hacer nada?’.
Ellos les respondieron: ‘Nadie nos ha contratado’. Entonces les dijo: ‘Vayan también ustedes a mi viña’.
Al terminar el día, el propietario llamó a su mayordomo y le dijo: ‘Llama a los obreros y págales el jornal, comenzando por los últimos y terminando por los primeros’.
Fueron entonces los que habían llegado al caer la tarde y recibieron cada uno un denario.
Llegaron después los primeros, creyendo que iban a recibir algo más, pero recibieron igualmente un denario.
Y al recibirlo, protestaban contra el propietario,
diciendo: ‘Estos últimos trabajaron nada más que una hora, y tú les das lo mismo que a nosotros, que hemos soportado el peso del trabajo y el calor durante toda la jornada’.
El propietario respondió a uno de ellos: ‘Amigo, no soy injusto contigo, ¿acaso no habíamos tratado en un denario?
Toma lo que es tuyo y vete. Quiero dar a este que llega último lo mismo que a ti.
¿No tengo derecho a disponer de mis bienes como me parece? ¿Por qué tomas a mal que yo sea bueno?’.
Así, los últimos serán los primeros y los primeros serán los últimos».

Misión de amor en Corea

Sacerdote Maryknoll ha servido en Corea durante toda su vida sacerdotal

Por María-Pía Negro Chin- Revista Maryknoll.
Cuando el Padre Gerard Hammond MM llegó por barco a Corea del Sur en 1960, vio innumerables refugiados de Corea del Norte todavía recuperándose de la Guerra de Corea.
“Había miles de refugiados en ese entonces. La gente se moría de hambre; había pobreza extrema … La condición de los hospitales era terrible”, recuerda.
La primera asignación del sacerdote, quien entonces tenía 26 años de edad, fue el atender a los refugiados y huérfanos de la Guerra de Corea en el Orfanato del Sagrado Corazón. Aunque los misioneros de Maryknoll, quienes dirigían el orfanato, ayudaron a los niños, el Padre Hammond sabía que no podían sustituir el amor de un progenitor.

“Dimos mucho apoyo, pero vimos una gran cantidad de sufrimiento”, dice. “Cuando se es joven, el ver eso te marca la vida”.

Desde entonces, el Padre Hammond, ahora de 83 años, sirve a los coreanos, desarrollando una relación de mutuo cariño. “Como misioneros, es esencial el dedicar todas nuestras vidas—especialmente nuestras mentes, corazones e incluso facultades físicas—a la gente a la que vinimos a servir”, dice.
Durante 30 años, el misionero trabajó como párroco de la Diócesis de Cheongju en Corea del Sur, a la vez que se desempeñaba como vicario general de la diócesis durante 20 años. Ahora el sacerdote, quien ha sido el superior regional de la Sociedad Maryknoll en Corea desde 1989, atiende a pacientes con tuberculosis en Corea del Norte, a través de Eugene Bell, una organización sin fines de lucro que proporciona ayuda humanitaria y médica.
Padre Maryknoll Gerard Hammond ha servido en Corea del Sur desde su asignación misionera a ese país en 1960 y viaja a Corea del Norte para brindar ayuda humanitaria.Padre Maryknoll Gerard Hammond ha servido en Corea del Sur desde su asignación misionera a ese país en 1960 y viaja a Corea del Norte para brindar ayuda humanitaria.
La esperanza del Padre Hammond era emular a los misioneros de Maryknoll que sirvieron en la ciudad norteña de Pyongyang hasta 1941, pero para que él se aboque totalmente al pueblo de Corea del Norte, la paz y la reunificación debe llegar a la península dividida. La Guerra de Corea, que finalizó en 1953, mató a más de 5 millones de soldados y civiles y dividió a las dos Coreas. Desde la guerra, ningún sacerdote católico o religiosa ha vivido en el Norte.
El Padre Hammond dice que considera sus visitas a Corea del Norte como una peregrinación debido a la cantidad de mártires, incluyendo al Obispo Maryknoll Patrick Bryne, la Hermana Maryknoll Agneta Chang y el Obispo Coreano Hong Yong-ho además de muchos cristianos quienes murieron por su fe. El Padre Hammond explica que el enfoque de sus visitas no es el evangelizar directamente, lo que el gobierno comunista no permitiría, sino el mostrar compasión y construir puentes con personas quienes tal vez no conozcan lo que es un sacerdote.
Los misioneros de Maryknoll que habían sido asignados por el Vaticano a la misión en la parte más al norte de Corea en la década de 1920 se trasladaron después de la Segunda Guerra Mundial para el Sur, donde tenían una buena relación con el clero local. Al pasar los años, la economía de Corea del Sur ha florecido, la Iglesia se fortaleció y parroquias que anteriormente estaban a cargo de los sacerdotes de Maryknoll han sido entregados a las vibrantes diócesis del país.
“Estamos habituados a trabajar hamkke, lo que significa ‘con.’ Trabajamos en conjunto con las iglesias locales”, dice, añadiendo que muchos sacerdotes coreanos están involucrados en obras misioneras no solamente en Asia sino en todo el mundo. El arzobispo de Seúl también le pidió al Padre Hammond que apoye en la formación de jóvenes seminaristas coreanos, además de sus otras responsabilidades como superior Maryknoll.
En sus inicios de Fe, el padre Hammond se acerco a las labores de las Hermanas de la Misericordia inicialmente cultivaron el cariño del Padre Hammond por la labor misionera durante sus estudios primarios en la Academia de Waldron en Pennsylvania. Más tarde, al leer sobre las acciones heroicas de los primeros misioneros en el libro Hombres de Maryknoll, él decidió unirse a la sociedad misionera cuando tenía 14 años.
Al crecer en una familia de inmigrantes irlandeses en el oeste de Filadelfia, el Padre Hammond dice que para él y sus dos hermanas la vida giraba en torno a su parroquia, la Iglesia San Calixto. Su padre quería que su hijo se convirtiese en un médico, a los que el adolescente respondió que como parte de los Padres y Hermanos Maryknoll él sería “médico de almas”.
Mission of Love in North KoreaEl Padre Hammond y una enfermera revisan cajas con medicina para la tuberculosis en un pueblo de Corea del Norte.
Hammond fue ordenado sacerdote Maryknoll en 1960 y enviado a la Corea del Sur, país que se ha convertido en su hogar adoptivo. A lo largo de sus años como párroco, él siguió una política de puertas abiertas y trató de reducir al mínimo el trabajo administrativo para poder visitar a los feligreses.
“Mi oración diaria es que mi corazón sea como el de un coreano”, dice el Padre Hammond, cuyo nombre coreano es Ham Je-Do.
Con pueblo coreano, él aprendió a ser paciente, cálido y sensible pequeños detalles, como recordar los días de fiesta, tener tiempo para estar con sus amigos, y no ser brusco al hablar con otras personas.
El Padre Hammond ha hecho hincapié en la necesidad de procurar la paz en la Península Coreana a través de su trabajo con la Comisión Episcopal de Corea para la reconciliación entre de las pueblos del Norte y Sur y como consultor de Corea del Norte con la Nunciatura apostólica de la Santa Sede en Corea del Sur.
Sin embargo, él sabe que los obstáculos a la reunificación podrían dificultar su sueño de ver una Corea unificada, pacífica y próspera. “Hablando francamente, me siento como Moisés; yo nunca viviré en la tierra prometida”, dice. “Yo pensé que podría tener un contacto más cercano con las personas (de Corea del Norte) … pero alguien más lo tendrá”.
Mientras tanto, él continúa sirviendo a aquellos que están fatigados y enfermos, especialmente los afectados por la tuberculosis en Corea del Norte. Esta ayuda es esencial, ya que la tuberculosis  resistente a múltiples fármacos (TB-MDR) es la principal causa de muerte en el país, dice.

“Todo lo que puedes hacer es compartir tu amor y preocupación por las personas cuando están débiles, cuando tienen una enfermedad como la tuberculosis multi-resistente”, dice.

Durante los últimos 20 años, Eugene Bell ha tratado cerca de 250,000 pacientes. A la delegación de asistencia médica se le permite hacer dos visitas de tres semanas cada año, para llevar medicamentos a Corea del Norte. Esta delegación—que consta de 12 personas incluyendo a médicos, enfermeras y varios sacerdotes, entre ellos misioneros de la Sociedad de Misiones Extranjeras de París y los Misioneros de Guadalupe—examinan a cada nuevo paciente para confirmar el diagnóstico. “Tenemos mucho que cumplir en muy poco tiempo”, dice Hammond.
Eugene Bell ha curado más del 70 por ciento de sus pacientes, dice, mientras que la tasa de curación mundial es 48 por ciento. Sin embargo, sólo el 10 por ciento de los enfermos en Corea del Norte puede ser atendido por la delegación debido al costo de los medicamentos y equipos, dice el Padre Hammond. Él desea aliviar a más personas de su dolor y sufrimiento.
“Lo más temible en este mundo es la apatía. Tenemos la responsabilidad de amar a la gente de Corea del Norte incondicionalmente”, dijo el Padre Hammond en un video de Eugene Bell. “Los niños que están hospitalizados (por la tuberculosis) realmente necesitan ayuda. Su estado de salud es muy grave”.
En una entrevista con la revista Catholic Korean Catholic Pastoral Information, él contó que uno de los momentos más bellos de sus viajes es cuando un paciente persevera en su tratamiento y se cura.
“Dicen en voz baja, ‘Gracias por darme esperanza, por darme la vida’”, dice el misionero. Añade que a pesar de que nunca ha conocido directamente a un católico en sus visitas humanitarias, el experimenta la presencia de Dios en Corea del Norte.
A pesar de las dificultades de atravesar zonas rurales de Corea del Norte a su edad, el Padre Hammond no está mostrando signos de fatiga. Mientras se prepara para otro viaje para el cuidado de los pacientes con tuberculosis, dice que quiere continuar atendiendo a la población de Corea el resto de su vida. “No hay un retiro en una relación basada en el amor”, añade.“Mi amor por los refugiados de Corea del Norte me ayudó a seguir adelante como misionero”, dice. “La fuerza del pueblo coreano, el estar con los que sufren en el Norte y el Sur de Corea (me dan fortaleza)”.
En agosto, el Padre Hammond recibió el Premio Gaudium et Spes, el honor más alto de los Caballeros de Colón, por su servicio con los enfermos de tuberculosis en Corea del Norte. Para leer más al respecto, vaya a MaryknollSociety.org.

Perdonar de corazón

Foto: L’Osservatore Romano.

Evangelio según San Mateo 18,21-35.
Se adelantó Pedro y le dijo: “Señor, ¿cuántas veces tendré que perdonar a mi hermano las ofensas que me haga? ¿Hasta siete veces?”. 

Jesús le respondió: “No te digo hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete. 
Por eso, el Reino de los Cielos se parece a un rey que quiso arreglar las cuentas con sus servidores. 
Comenzada la tarea, le presentaron a uno que debía diez mil talentos. 
Como no podía pagar, el rey mandó que fuera vendido junto con su mujer, sus hijos y todo lo que tenía, para saldar la deuda. 
El servidor se arrojó a sus pies, diciéndole: “Señor, dame un plazo y te pagaré todo”. 
El rey se compadeció, lo dejó ir y, además, le perdonó la deuda. 
Al salir, este servidor encontró a uno de sus compañeros que le debía cien denarios y, tomándolo del cuello hasta ahogarlo, le dijo: ‘Págame lo que me debes’. 
El otro se arrojó a sus pies y le suplicó: ‘Dame un plazo y te pagaré la deuda’. 
Pero él no quiso, sino que lo hizo poner en la cárcel hasta que pagara lo que debía. 
Los demás servidores, al ver lo que había sucedido, se apenaron mucho y fueron a contarlo a su señor. 
Este lo mandó llamar y le dijo: ‘¡Miserable! Me suplicaste, y te perdoné la deuda. 
¿No debías también tú tener compasión de tu compañero, como yo me compadecí de tí?’. 
E indignado, el rey lo entregó en manos de los verdugos hasta que pagara todo lo que debía. 
Lo mismo hará también mi Padre celestial con ustedes, si no perdonan de corazón a sus hermanos”. El P. Tom Uzhunnalil tras su liberación. Foto: Infoans

Padre Tom Uzhunnalil SDB

El Padre Tom Uzhunnalil SDB, liberado el martes 12 de septiembre tras haber permanecido 18 meses secuestrado en Yemen por terroristas de Estado Islámico, acudió al Vaticano donde le recibió el Papa Francisco.
“He rezado todos los días por usted, ofreciendo los sufrimientos por su misión y por el bien de la Iglesia”, le dijo el sacerdote salesiano de origen indio al Santo Padre.
El Pontífice recibió al Padre Tom en su residencia de la Casa Santa Marta. Apenas lo vio, el misionero se arrodilló ante el Papa, que rápidamente le ayudó a ponerse en pie. Francisco le abrazó y le aseguró que continuará rezando por él como ha hecho durante su cautiverio. El sacerdote salesiano, a continuación, le besó las manos.
Según señala el diario del Vaticano L’Osservatore Romano, durante la conversación que mantuvo con el Papa, el Padre Tom le explicó que su mayor pesar durante su cautiverio fue no poder celebrar la Eucaristía, “aunque todos los días repetía dentro de mí, en mi corazón, todas las palabras de la celebración”, indicó.
Además, también afirmó ante el Papa que ahora que ya está libre continuará “rezando por todos los que han estado espiritualmente a mi lado”. En especial, indicó que recuerda de las cuatro religiosas y los doce ancianos que atendían cuando se produjo el asalto de los terroristas.
El Padre Uzhunnalil fue secuestrado el 4 de marzo de 2016 después de que un grupo de yihadistas de Estado Islámico asaltaran el albergue de ancianos y personas con discapacidad que administraba un grupo de religiosas de las Misioneras de la Caridad en Aden, Yemen.
Durante el asalto, los terroristas asesinaron a cuatro religiosas, a doce ancianos y secuestraron al sacerdote salesiano.
El estado de salud del Padre Tom es bueno a pesar del largo cautiverio. En una carta hecha pública por el Rector Mayor de los Salesianos, Padre Ángel Fernández Artime, se asegura que la Congregación Salesiana “no ha pedido el pago de ningún rescate y no tiene noticias de que se haya hecho ningún pago”.
Además, el Rector Mayor en la carta expresó “nuestra profunda gratitud a Su Majestad el Sultán de Omán y a las autoridades competentes del Sultanato por la labor humanitaria que han realizado”.
Fuente: www.aciprensa.com

Reunidos en mi Nombre

Evangelio según San Mateo 18,15-20.
Jesús dijo a sus discípulos: 
Si tu hermano peca, ve y corrígelo en privado. Si te escucha, habrás ganado a tu hermano. 
Si no te escucha, busca una o dos personas más, para que el asunto se decida por la declaración de dos o tres testigos. 
Si se niega a hacerles caso, dilo a la comunidad. Y si tampoco quiere escuchar a la comunidad, considéralo como pagano o publicano. 
Les aseguro que todo lo que ustedes aten en la tierra, quedará atado en el cielo, y lo que desaten en la tierra, quedará desatado en el cielo. 
También les aseguro que si dos de ustedes se unen en la tierra para pedir algo, mi Padre que está en el cielo se lo concederá. 
Porque donde hay dos o tres reunidos en mi Nombre, yo estoy presente en medio de ellos.

El Papa beatifica al primer obispo asesinado por el ELN

Por SALUD HERNÁNDEZ-MORA Diario El Mundo.
La tumba del obispo Jesús Emilio Jaramillo, asesinado por el ELN.

Papa Francisco: un mensaje de paz y contra la injusticia

El Papa Francisco pide a una Colombia en vías de paz no “dejarse robar la esperanza”

Fue una muerte injustificable y cruel. Un acto que enviaba un mensaje contundente a una población que ya vivía atemorizada: si pueden asesinar a un obispo y dejarle tirado en la carretera como un perro, pueden matar a cualquiera. Nadie está a salvo.
Este viernes el Papa beatificará a monseñor Jesús Emilio Jaramillo Monsalve, mártir del conflicto armado. El ELN (Ejército de Liberación Nacional) le acribilló a balazos en la noche del 2 de octubre de 1989, en la vereda Santa Isabel de Panamá, departamento de Arauca, al este de Colombia.
En su momento intentaron justificar el crimen, que conmocionó al país, con un raudal de acusaciones falaces que pocos creyeron. Era un misionero cercano a la gente, fundador de tres internados y un hospital de enfermedades tropicales para los indígenas, colonos y nativos que sobrevivían a duras penas en unos territorios indómitos, ignorados por el gobierno central.
“Murió de una manera terrible”, comenta el padre Elmer Muñoz a EL MUNDO, el último en verle con vida. Viajaban la víspera del crimen en un vetusto campero con dos párrocos y la secretaria de monseñor, cuando los detuvo un grupo de guerrilleros. Retuvieron al padre Muñoz y al obispo, y ordenaron partir a los demás. Un par de horas más tarde pidieron al sacerdote que se marchara y regresara al día siguiente a recoger a Jaramillo. Querían conversar con él a solas.
Ninguno de los dos presintió la tragedia, era un religioso respetado y querido por la comunidad, incansable caminante por las veredas, solidario, con más de tres lustros de labor evangélica y social en Arauca. De 73 años de edad, solo hablaba de Dios y de las injusticias.
“Me llamó aparte y nos confesamos. Yo quería estar a su lado, pero me obligaron a irme”, rememora Muñoz. Cuando volvió con unos campesinos por la mañana,encontraron el cadáver destrozado en una cuneta polvorienta. Lo habían matado con saña. La autopsia revelaría que hicieron seis disparos, dos a la cara, “con balas calibre punto 30, de Carabina M1”.
En el lugar donde apareció tirado su cadáver, levantaron una modesta capilla que nadie parece cuidar hoy en día.
“Fue un crimen de lesa humanidad. Era un hombre integral en su testimonio, sagrado, uno de los mejores oradores de la Iglesia y de los más importantes que ha tenido el episcopado colombiano”, asegura el padre Muñoz. “Ojala sea un perdón de corazón”, indica sobre las informaciones que sugieren que el ELN hará público su arrepentimiento en algún momento de la visita papal.
“El ELN emprendió una persecución contra la Iglesia y los sacerdotes, pretendían impedirnos celebrar misa en las veredas. Monseñor decía que no teníamos que pedir permiso para evangelizar. Él decía, si necesitan más sangre, aquí esta la de mi clero”, señala el padre Muñoz.
Jaramillo entró a los 12 años al seminario de Santo Domingo, Antioquia, su tierra natal. Doctor en Teología de la Universidad Javeriana de Bogotá, con tesis laureada sobre Santo Tomás de Aquino, en 1971 le designaron primer obispo de Arauca.
Encontró unos territorios donde la mortalidad infantil rondaba el 80%, el paludismo, la fiebre amarilla y la mordedura de serpiente causaban estragos, las comunicaciones eran precarias y las necesidades infinitas. Las guerrillas, que aparecieron por esos años, capitalizaron los descontentos y la ausencia de Estado.
“Fue un líder espiritual en todos los sentidos, así como era pequeño en estatura era grande en el sentido filantrópico, tenía un voto de pobreza que se sentía. Viajaba en bus, andaba a pie, llegaba todas las tardes a una casa diferente de visita y ojala una familia en problemas”, apunta Álvaro Pérez, veterano periodista araucano. “Recuerdo que solía decir que dada la situación en Arauca y Colombia en los 80s (narcoterrorismo y otras violencias), llegaría el momento en que su Día Nacional sería el de los Difuntos”, agrega.
“Su tarea evangelizadora chocaba con el proyecto de movilización de masas que traía el ELN. Era el único obstáculo a sus propósitos, un hombre que defendía la no violencia, que denunciaba por igual los atropellos de la guerrilla y los del Ejército, y la manera en que utilizaban el miedo y la voz del silencio para avanzar. Monseñor no iba a ceder. Debían quitarle de en medio”, recuenta el padre Bolívar, en la catedral de Arauca capital, donde descansan sus restos.
Monseñor Jaramillo no fue el único mártir de la Iglesia Católica. Además de él, desde 1984, según la Conferencia Episcopal, han muertos asesinados otro obispo, ochenta y ocho sacerdotes, tres seminaristas, así como cinco monjas y tres religiosos.

Enfermedades del espíritu

Evangelio según San Mateo 16,21-27:
Desde aquel día, Jesús comenzó a anunciar a sus discípulos que debía ir a Jerusalén, y sufrir mucho de parte de los ancianos, de los sumos sacerdotes y de los escribas; que debía ser condenado a muerte y resucitar al tercer día. 
Pedro lo llevó aparte y comenzó a reprenderlo, diciendo: “Dios no lo permita, Señor, eso no sucederá”. 
Pero él, dándose vuelta, dijo a Pedro: “¡Retírate, ve detrás de mí, Satanás! Tú eres para mí un obstáculo, porque tus pensamientos no son los de Dios, sino los de los hombres”. 
Entonces Jesús dijo a sus discípulos: “El que quiera venir detrás de mí, que renuncie a sí mismo, que cargue con su cruz y me siga. 
Porque el que quiera salvar su vida, la perderá; y el que pierda su vida a causa de mí, la encontrará. 
¿De qué le servirá al hombre ganar el mundo entero si pierde su vida? ¿Y qué podrá dar el hombre a cambio de su vida? 
Porque el Hijo del hombre vendrá en la gloria de su Padre, rodeado de sus ángeles, y entonces pagará a cada uno de acuerdo con sus obras.