Archivo por meses: diciembre 2022

Dina Boluarte se reune con López Aliaga

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Electo alcalde de Lima, Rafael López Aliaga, en Palacio de Gobierno

Tras la cita con Dina Boluarte, López Aliaga encontró una situación diferente con una “presidenta elegida por el pueblo con un gabinete de profesionales, hecho muy distinto a lo que hemos visto, con ´gabinetes’ que vendían puestos”, en referencia al expresidente Pedro Castillo.
“Yo noto una gran diferencia entre los gabinetes y el actual que sí funciona”, sostuvo.
Además, lamentó la cantidad de fallecidos en el interior del país. “Protestas que fueron preparadas por Pedro Castillo, como lo dijo su primer ministro (Aníbal Torres): ‘correrán ríos de sangre’; y así fue”, agregó.
Promesas de campaña
El burgomaestre electo comentó sobre las acciones en seguridad ciudadana, hambre, corrupción y más; esto a puertas de iniciar su mandato en la Municipalidad de Lima.
López Aliaga dijo que ya están coordinando desde hace un mes con la Policía Nacional del Perú para lograr tener 10,000 motos innovadoras, con rastreo satelital y más.
Del mismo modo, expresó su preocupación por el hambre en varias zonas de Lima. “Lo que pido es dinero para las ollas comunes, además de ayudar con la situación de anemia en las familias vulnerables”, comentó.
Otros de los problemas son el agua y luz en las zonas altas de Lima. “Lo que se tiene que ver con Sedapal es cómo llevar agua de emergencia a las zonas altas de Lima (…) Así como la electricidad, por lo que ya hubo reuniones con Enel y Luz del Sur para colocar medidores en toda Lima, sobre todo para quienes viven en las zonas altas”, acotó.
Un proyecto pendiente en su mandato es la Mancomunidad para el tren de la Costa, por lo que ya conversó con César Acuña (gobernador regional electo de La Libertad), para unir esfuerzos entre regiones del norte, del ejecutivo y Lima.
Por otro lado, habló sobre el recojo de basura, problema que suele presentarse en varios distritos al acabar un mandato. “El 31 de diciembre nos apersonamos todos los regidores y gerentes de la Municipalidad de Lima para tomar control de todas las áreas y amanecer con una Lima limpia, por eso estamos trabajando desde antes. Por ello, invoco a los alcaldes salientes a que cumplan con sus votantes y no dejen un pésimo recuerdo de su gestión”, añadió.
Fuente: Diario Gestión.

Confirman prisión contra vacado

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A Pedro Castillo le esperan 35 años de prisión efectiva

A la fecha, el mandatario cuenta con seis investigaciones fiscales

Por C. Alfredo Vignolo G. del V.- Diario EXPRESO.
El presidente Pedro Castillo se enfrentaría, probablemente, a una pena mínima de 35 años de prisión efectiva, si es que se le haya responsable de los delitos de organización criminal, tráfico de influencias, colusión agravada, encubrimiento personal y plagio; sostuvo el expresidente del Consejo de Ministros, Juan Jiménez Mayor.
En entrevista con CNN, Jiménez Mayor auguró que «no tiene duda que las malas noticias para Castillo van a venir del Ministerio Público», en donde hasta el momento, tiene seis investigaciones fiscales.
«Sumados todos los delitos que ahora se están investigando, Castillo estaría sometido a una investigación que podría llevarlo a la cárcel por más de 35 años de prisión. En el Perú las penas se acumulan. Ahora está siendo investigado por organización criminal, tráfico de influencias, encubrimiento personal, colusión agravada y, para poner la cereza en el pastel, plagio de una tesis de maestría», dijo quien fue titular de la PCM en el gobierno de Ollanta Humala.
«Los hechos que se están viendo en el caso del presidente Castillo son de tal gravedad que se están conociendo en este momento, no con posterioridad, sino hoy día. Eso ha implicado que el Ministerio Público tome una decisión. Recién la ha tomado en marzo de este año y la ha ratificado la actual fiscal de la Nación a fines de mayo», sentenció.
Hay que precisar que la Fiscalía solo puede abrir investigaciones preliminares en contra de Castillo durante el ejercicio de la primera magistratura, por lo que no se le puede imputar aún la comisión de algún delito.

Poder Judicial ratificó la orden de 18 meses de cárcel para el expresidente por fallido golpe de Estado

La Sala Penal Permanente de la Corte Suprema ratificó la resolución que ordenó 18 meses de prisión preventiva contra el vacado expresidente Pedro Castillo, investigado por el delito de rebelión (alternativamente, conspiración para rebelión) en agravio del Estado.
Durante la audiencia de apelación que solicitó su defensa contra la resolución judicial, el golpista insistió en su inocencia y se victimizó al sostener que la privación de su libertad es injusta y obedece a una «venganza política».
Por su parte Wilfredo Robles, abogado de Castillo Terrones, argumentó que se debía revocar su prisión preventiva por no había sido verificado correctamente el paso previo del antejuicio político, el cual, a su entender, no cumpliría con el debido proceso.
El tribunal, que preside el magistrado César San Martín, confirmó de esa manera la decisión tomada en primera instancia por el juez supremo Juan Carlos Checkley, quien al momento de dictar la prisión preventiva señaló que había encontrado «fundados elementos de convicción» de la presunta comisión de los delitos de rebelión, conspiración, abuso de autoridad y grave perturbación de la tranquilidad pública.
Fuente: Diario EXPRESO.

Lady Camones afirma que se ha cumplido con el debido proceso y el derecho a la defensa

Subcomisión aprueba informe que acusa a Pedro Castillo de ser presunto líder de una organización criminal

Con 16 votos a favor la Subcomisión de Acusaciones Constitucionales (SAC) aprobó en una sesión extraordinaria el informe final de la denuncia constitucional formulada por la Fiscal de la Nación, Patricia Benavides, contra el expresidente Pedro Castillo.
La acusación comprende a Castillo y a los ex ministros de Transportes, Juan Silva y Geiner Alvarado, acusados por los presuntos delitos de organización criminal, tráfico de influencias, y contra la administración pública en la modalidad de colusión.
En debate el informe recomienda acusar a Pedro Castillo en condición de expresidente por presunta comisión del delito contra la tranquilidad pública, en la modalidad de organización criminal agravada por su presunta condición de líder.
Asimismo, acusar a Juan Silva, en condición de extitular del MTC por presunta comisión de delitos contra la tranquilidad pública en modalidad de organización criminal, tipificado en el primer párrafo del artículo 317 del Código Penal, en concordancia con la ley Contra el Crimen Organizado.
Y acusar a Geiner Alvarado, en condición de exministro de Vivienda por presunta comisión del delito contra la tranquilidad pública, en modalidad de organización criminal, tipificado en artículo 317 del Código Penal, en concordancia con la ley Contra el Crimen Organizado.
Cabe señalar que en la votación se registraron seis votos en contra y una abstención.
En su exposición, Bazán señaló los fundamentos de hecho de la citada denuncia y mencionó que existían niveles dentro de la presunta organización criminal, entre los cuales se encontrarían el llamado “gabinete en la sombra”, el brazo congresal “Los Niños”, el brazo familiar, entre otros.
“Durante la sesión se ha asegurado el debido proceso y de respetar el derecho de la defensa (…) Ninguno de los tres acusados ha presentado descargo, pese a que se envió a los domicilios registrados en su DNI. Bajo esa lógica se establece que podemos ir de frente al informe final”, indicó Lady Camones, presidenta de la Subcomisión de Acusaciones Constitucionales tras la votación.
Asimismo, detalló que elevarán el informe que recomienda acusar a Pedro Castillo a la Comisión Permanente. Esta última deberá convocar a una sesión donde se someterá a debate y votación dicho informe.
“De lograr votos (a favor) en mayoría, recién será elevado al pleno del Congreso de la República para que se haga lo mismo”, explicó Camones Soriano.
Fuente: Diario Gestión.

De presidente a presidiario

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Golpe y fuga

Por Ricardo Uceda- Diario El Comercio.
Hasta el día anterior, martes 6 de diciembre, Pedro Castillo parecía confiado de que el Congreso no alcanzaría los 87 votos necesarios para vacarlo. Por la noche participó en una reunión de ministros que definió las líneas generales de su exposición en el hemiciclo. Faltaba pulir los argumentos de descargo. Más tarde recibió al exministro Iber Maraví, quien, por el contrario, lo encontró pesimista. A las 11:37 a.m. del miércoles el jefe de asesores, Luis Alberto Mendieta, entregó en su despacho la última versión del alegato.
Pero, en ese momento, ya tenía otro texto para leer, que fue transmitido públicamente a mediodía. Castillo, que es ágrafo, no lo escribió. En el mensaje que anunciaba el cierre del Congreso y otras medidas dictatoriales, estaban las palabras “prensa corrupta, cínica y mercenaria”. Fueron los mismos términos que empleó el entonces primer ministro Aníbal Torres el pasado 9 de setiembre, en una conferencia de prensa. La exactitud delata al redactor del discurso.
Aquella mañana, Castillo actuó bajo la hipótesis de que los intentos por vacarlo tendrían éxito. Su estabilidad dependía principalmente de los 15 parlamentarios de Perú Libre. Aunque a primera hora su vocero, Flavio Cruz, declaró que votarían en bloque contra la destitución, y lo mismo había anticipado Vladimir Cerrón, el secretario general del partido, no había certeza de que un acuerdo adoptado días atrás fuera cumplido por todos. Trascendían algunas discrepancias entre ellos. Por otra parte, Castillo no tenía certeza del comportamiento de los oportunistas de Podemos Perú y Somos Perú, entre otros, que solían acompañar al oficialismo. Al presidente le había caído mal que estos flotantes y sus más próximos de la Bancada Magisterial votaran sin excepciones para archivar la acusación constitucional de la vicepresidenta Dina Boluarte, el lunes 5. Habían desoído sus mensajes para que no lo hicieran. Ella ya estaba expedita para reemplazarlo si lo vacaban.
Perú Libre quería otro Gabinete. Cerrón había anticipado que su partido no votaría a favor de darle la confianza a la nueva primera ministra, Betssy Chávez, cuya destitución como titular de Trabajo apoyó en mayo pasado. Igualmente les era ingrato su antecesor en el cargo reconvertido en jefe de asesores, Aníbal Torres, que continuaba con el mismo poder en Palacio de Gobierno. Por lo demás, Cerrón le jalaba las orejas de cuando en cuando a Castillo desde su cuenta de Twitter. Las relaciones entre los exaliados no eran amistosas sino tirantes, a pesar de lo cual Castillo no le hizo una propuesta a Perú Libre para darle un buen lugar en su gobierno a cambio de que lo mantuviera en la silla presidencial. En un acuerdo de esa naturaleza, Betssy y Aníbal hubieran salido disparados. No parecía necesario, pues Perú Libre llamaba golpismo al intento de vacancia.
Un apoyo gratis, sin embargo, no es tan firme como otro que pasa factura. Avanzada la mañana del 7, Castillo pensó que podía resquebrajarse. Ese fue un factor importante en su decisión de cerrar el Congreso, de acuerdo con observadores cercanos al desenlace. Pero, según diversas fuentes, los votos a favor de su vacancia llegaban, a lo sumo, a 84. Cuando Castillo ya estaba preso, un tuit de Cerrón se haría notar: “Pedro Castillo se ha precipitado. No había votos para la vacancia”.
Otro factor fueron las revelaciones del exjefe de asesores del Ministerio de Vivienda Salatiel Marrufo. Los canales de noticias transmitieron en vivo su presentación ante la Comisión de Fiscalización del Congreso. Había confesado en la fiscalía a mediados de noviembre. Admitió que Marka Group le entregó 9.4 millones de soles para beneficio del presidente, del ministro de Vivienda Geiner Alvarado y de él mismo. A cambio la empresa hizo un negocio con viviendas populares y su gerenta, Sada Goray, obtuvo tierras estatales. Castillo ya tenía indicios abrumadores de corrupción en contra de él y esto venía a ser como una raya más al tigre. ¿Por qué sorprenderse? Bien leído, el expediente de las delaciones de Marrufo dibuja en grado mayúsculo la desfachatez de un grupo criminal en el poder. A la empresaria le pidieron dinero para la familia del mandatario, para pagar deudas de un ministro, para financiar mítines políticos, para sobornar congresistas, etcétera. De esta bolsa autoajustable de sobornos de la señora Goray habría obtenido un a la el exministro de Justicia Félix Chero por nombrar un nuevo director de los Registros Públicos. Miembros del Gabinete habrían amamantado una chanchita para pagar los gastos legales del presidente. Al respecto, es necesario usar el condicional porque faltan algunas corroboraciones, mas lo básico está claro: quién dio y quién recibió lo han aceptado. En la víspera, el exjefe de la DINI José Fernández Latorre aseguró que puso al tanto a Castillo de las corruptelas de su entorno más íntimo. Todo esto podía influir en la votación.
Un tercer factor fue la certeza de Castillo de que alguno de los gobiernos izquierdistas de América Latina le concedería asilo político. Si el golpe fracasaba, podía ponerse a salvo siempre y cuando actuara rápidamente. Ya vimos que no consiguió llegar a la embajada de México en Lima, pero la posibilidad sigue latente. Los caminos reglamentarios para acusarlo constitucionalmente establecen un tiempo que supera los siete días de prisión preliminar que le fueron impuestos por el juez supremo Juan Carlos Checkley. Demoran al menos tres meses. Es necesaria una medida cautelar mientras el Congreso resuelve la denuncia por perpetrar un golpe de Estado –que el Ministerio Público ingresará en las próximas horas–, o por organización criminal, que está en trámite. El camino será inédito, y el vacío favorece al imputado.
Mientras tanto, la defensa del expresidente insistirá en que dio un mensaje a la nación sin efectos reales. El juez Checkley resolvió la detención en el marco de una investigación preliminar por el delito de rebelión, que implica alzarse en armas, y también admitió la figura de conspiración para quebrar el orden constitucional, los dos supuestos sobre los que trabajará el Ministerio Público. ¿Dónde están los tanques, el despliegue represivo?, preguntan los castillistas para argumentar que solo se fue de boca. Sin embargo, en tanto jefe de las Fuerzas Armadas, un presidente no necesita asaltar un cuartel para usar las armas con fines golpistas. Simplemente ordena. Aunque a Castillo nadie le hizo caso, puso en marcha la rebelión mediante un segundo acto luego de leer su discurso. Lo demuestra la manifestación que rindió el viernes ante el Ministerio Público Raúl Enrique Alfaro, comandante general de la PNP.
Alfaro dijo que recibió una llamada del ministro del Interior, Willy Huerta, después de que Pedro Castillo pronunciara su discurso. A continuación, Huerta puso en el teléfono al presidente. Castillo le ordenó ingresar al Congreso, sacar a los congresistas y detener a la fiscal de la Nación, Patricia Benavides. El policía preguntó por qué motivo debería proceder a la detención. Castillo repuso que Huerta ya le daría indicaciones. Luego, el ministro ya no lo llamó y Alfaro decidió con su comando no acatar la orden. La actitud de este oficial, así como la de los militares y magistrados que defendieron la institucionalidad democrática, fue un saldo reconfortante del 7 de diciembre. En el proceso continuó desempeñando un rol sobresaliente la fiscal de la Nación. Mas ahora podríamos estar presenciando que esa institucionalidad resulta inútil para procesar al autor de un golpe de Estado y líder de organización criminal. El Congreso y el Poder Judicial tienen la responsabilidad de impedir que al cabo de su detención preliminar se dirija tranquilamente a la embajada de México, entre los aplausos del gobierno de ese país y de otros de la misma cofradía.

Congreso suspende por 120 días al congresista Pasión Dávila por agresión a su colega Juan Burgos

La representación nacional impuso la máxima sanción estipulada en el Reglamento del Congreso -120 días de suspensión en el ejercicio de su cargo y el descuento de sus haberes, al congresista Pasión Dávila Atanacio, de Bloque Magisterial, por agredir a su colega Juan Burgos, No Agrupado, durante la sesión plenaria del último 11 de diciembre.
El presidente del Congreso, José Williams Zapata dio cuenta de la propuesta formulada por la Mesa Directiva que encabeza, la cual planteó suspender por 120 días al parlamentario Dávila, quien propinó un golpe por la espalda a su colega Burgos, que fue grabado por distintos medios de comunicación. El planteamiento fue aprobado con 62 votos a favor, 38 en contra y seis abstenciones.
El congresista Dávila intervino en el debate para pedir disculpas públicas “a la representación nacional, al pueblo peruano y al colega (Juan Burgos)”, por los sucesos ocurridos el pasado 11 de diciembre, de manera flagrante.
Dávila indicó que asume su responsabilidad y acepta la sanción que se le imponga, pero reclamó un “debido proceso”. En tal sentido, indicó que su caso ya está en etapa de indagación en la Comisión de Ética y planteó una cuestión previa para que su caso sea evaluado en dicho grupo de trabajo.
Al respecto, la primera vicepresidenta del Parlamento, Martha Moyano recordó que en la sesión del 11 de diciembre se presentó una cuestión previa que fue rechazada. “No se puede votar una cuestión previa sobre el mismo tema”, enfatizó.
Por su parte, la presidenta de la Comisión de Ética, Karol Paredes expresó que el caso Dávila ya salió de su grupo de trabajo y pasó al Pleno del Congreso para su discusión y votación. “Las personas que presentaron sus denuncias por mesa de partes, retiraron las mismas”, indicó tras señalar que el caso debió resolverse el mismo día en que ocurrieron los hechos.
Durante el debate, la congresista Isabel Cortez llamó la atención de que cuando sufrió –dijo- una agresión física por parte de su colega María del Carmen Alva, el Parlamento no actuó con la misma celeridad y diligencia con la que pretende actuar en el caso de su colega del Bloque Magisterial.
Katty Ugarte abogó por rebajar la sanción a menos de treinta días, tras las disculpas del su colega Pasión Dávila.
Posteriormente, fue rechazada por 56 votos en contra, 42 a favor y dos abstenciones, la admisión de la reconsideración a la votación.
Fuente: Congreso de la República.

Aprendizaje forzoso

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Por Ricardo Uceda- Diario El Comercio.
Cuando Dina Boluarte empezó a buscar ministros, pidió nombres a miembros de partidos políticos representados en el Congreso a fin de tomarlos en cuenta siempre y cuando fueran idóneos. No para hacer un sistema de cupos, sino para propiciar un respaldo amplio entre los diversos grupos de congresistas. Ella era, a fin de cuentas, la vía para que se quedaran todos. La estabilidad de su gobierno permitiría a los parlamentarios cumplir el sueño de terminar su mandato. Pero el sentimiento contrario estaba muy arraigado en el país, y por eso cometió su primer error importante: anunciar que sería presidenta hasta el 2026. La búsqueda de ministros comenzó de inmediato, en la idea de que juraran el sábado 10 de diciembre, tres días después del golpe de Estado. Boluarte le pidió al embajador Luis Chuquihuara, al que conocía, que viniera a Lima desde Ginebra, donde estaba de servicio, para apoyarla en los primeros días de gestión. Chuquihuara aceptó, sin saber que Boluarte pensaba ofrecerle la PCM.
Desde Perú Libre partió la recomendación de nombrar a Óscar Vera en Energía y Minas. Había sido representante de los trabajadores de Petroperú y miembro del directorio involucrado en la irregular compra de biodiésel durante la gestión del gerente Hugo Chávez, hoy imputado por corrupción. Distintos nombres y currículos fueron llegando a Palacio de Gobierno provenientes de las bancadas: no propuestas formales, sino sugerencias. Muchos nombres traían antecedentes que podían suscitar cuestionamientos, y eran desechados. Vera, por lo dicho, no estuvo bien filtrado. Boluarte pidió que se le consultara a Pedro Angulo si aceptaría ser ministro de Justicia. Cuando fue decano del Colegio de Abogados de Lima (2016-2017), ella había pertenecido a su junta directiva. El súbito nombramiento de Angulo como presidente del Consejo de Ministros revela que no pudo explorar a otros candidatos distintos de Chuquihuara para el cargo. A este lo esperaba en Lima el viernes 11, a un día de la juramentación. Por teléfono le dijo que lo deseaba encabezando el Gabinete. Chuquihuara contestó que no podría aceptar. La presidenta se volvió hacia el grupo de asesores con los que estaba reunida.
−No tenemos premier− dijo.
Las miradas se dirigieron hacia Alberto Otárola, el futuro ministro de Defensa, allí presente. Otárola opinó que no convenía su nombramiento, por antiguas colisiones de su participación en el gobierno de Ollanta Humala. Entonces, avanzada la noche del viernes, Angulo apareció como la única opción segura. Él mismo buscó su reemplazo en Justicia, José Tello. La Constitución dice que el presidente nombra a los miembros del Gabinete a propuesta del primer ministro. En este caso, Angulo asumió funciones dando su aceptación a un Gabinete que ya estaba conformado casi en su totalidad. Así se consumó el segundo error importante de Boluarte como presidenta. Cuando en diversas partes del país –especialmente en el sur– había sectores dispuestos a lograr su caída, encabezó su Gabinete con una persona para tiempos de paz. Si Chuquihuara hubiera aceptado, igual habría sido un error, pese a la amplia experiencia del embajador en la política y la gestión pública. Su conocida proximidad al grupo de diplomáticos que propició la impropia intervención de la OEA para proteger al expresidente Pedro Castillo iba a desatar críticas por doquier, aunque él no estuviera involucrado. Además, se necesitaba un primer ministro para encarar la convulsión social.
El tercer error importante de los primeros días de Boluarte tuvo que ver con el manejo de las protestas: hubo un costo social demasiado alto. Merecerá un largo escrutinio judicial y político. Cuando Angulo se sentó para presidir la primera sesión de Gabinete, no tenía la menor idea del plan de revueltas que se pondría en marcha. Los organismos de inteligencia del Ministerio del Interior y la DINI, hasta hace unos días al servicio de Pedro Castillo, no ofrecieron información sobre lo que vendría. Los ministros se reunieron varias veces, en pleno y por grupos, para considerar las acciones más atinadas. Oscilaban entre medidas duras para poner tope al vandalismo y cuidados extremos para no herir a los que atacaban a la policía. En el proceso se convencieron de que había muy pocos reclamos legítimos para dialogar. Lo que se exigía era no negociable: la libertad de Castillo, el cierre del Congreso, una asamblea constituyente, la abdicación de Boluarte. El toque de queda por zonas y la intervención de las Fuerzas Armadas permitieron controlar la situación, aunque también causaron las muertes, en su mayoría por bala. Renunciaron dos ministros que no habían abierto la boca durante las reuniones. La presidenta consideró que el costo debía ser asumido por los titulares de algunas carteras. Decidió sacrificar al primer ministro Pedro Angulo y a César Cervantes, de Interior. No podía sacar al ministro de Defensa, Alberto Otárola, porque significaba desautorizar la ejecutoria de las Fuerzas Armadas y policiales. Pero podía cambiarlo de puesto. Inicialmente no pensó darle la Presidencia del Consejo de Ministros.
Sin embargo, la búsqueda del primer ministro se convirtió en una tarea difícil. En la mañana del viernes 16, un día después de que se produjeran las muertes de Ayacucho, Boluarte le propuso el cargo al analista político Juan de la Puente, que lamentó no poder aceptar por razones familiares. De la Puente no tenía resistencias en ningún sector político del Congreso y podía ser un enlace con la sociedad civil, pensaba la presidenta. Después se entrevistó con el sociólogo Jorge Nieto. La conversación dejó una posibilidad abierta, con cargo a confirmación, lo que no se produjo por parte de Boluarte. Con posterioridad Nieto habría hecho saber que él debía designar al menos a cinco ministros. Algo razonable, aunque es difícil otear la razón de fondo por la que ella se desanimó.
Luego fueron consultadas varias personas que manifestaron no estar dispuestas por una razón u otra. Por ejemplo, el ex primer ministro Juan Jiménez, en cuyo proyecto personal no estaba volver a asumir el cargo. En la lista están la rectora de San Marcos, Jeri Ramón; la excongresista Carolina Lizárraga y la abogada Ana Jara, primera ministra durante el gobierno de Humala. Cuando Jara rehusó –no podía encabezar un gabinete sin conversarlo con la presidenta, dijo en privado–, era muy avanzada la noche del martes 20 de diciembre, el día fijado para la juramentación de la nueva autoridad. Por eso al día siguiente Alberto Otárola resultó el único candidato viable y juró. Tenía varias condiciones positivas, entre ellas la de proyectar la autoridad necesaria en momentos de crisis. Lo negativo es que cuando avancen las investigaciones por las muertes estará en el centro de la responsabilidad política.
Dina Boluarte se afirma tras un aprendizaje forzoso en sus primeros 15 días. Pudo corregir a tiempo el primer error, propiciando el adelanto de elecciones. La dimensión del costo político de las muertes por homicidio está por determinarse. Después de dudar respecto de la forma de responder a la cínica presión de cuatro mandatarios izquierdistas latinoamericanos, apoyó a la canciller Ana Gervasi, desoyendo voces claudicantes. Cuando se difundió la carta de López Obrador, Fernández, Petro y Arce, Gervasi fue a buscarla a Palacio de Gobierno para retirar de inmediato a los embajadores peruanos de México, Argentina, Colombia y Bolivia. La presidenta la hizo pasar. En su despacho estaban los embajadores Luis Chuquihuara y Manuel Rodríguez Cuadros. Cediendo a la opinión conciliadora de ambos, Boluarte le pidió a la canciller ir de menos a más. Primero debía ponerla en contacto telefónico con los mandatarios faltosos; luego, si no resultaba nada bueno, actuar. Resultó que ninguno quiso atender la llamada. Desde entonces trata solo con Gervasi los asuntos del exterior.

Lo advertimos: “cuidado con Dina

Por Luis García Miró Elguera- Diario EXPRESO.
Demasiada buena para ser cierta, resultó ser la entrevista que la presidente de la República, Dina Boluarte, diera el pasado jueves al programa de la periodista Milagros Leiva en Willax TV. Imposible que quien convivió políticamente con extremistas -como esa rata Castillo y su amo Vladimir Cerrón- muestre una faz tan distinta a la realidad que conoció el Perú, a lo largo de dieciocho meses de insoportable desgobierno y estremecedoras evidencias de corrupción, engaño, prepotencia, y destrucción del Estado, con el fin de instaurar uno nuevo. ¡Pero, esta vez, a imagen y semejanza del ansiado proyecto de la izquierda peruana, para convertir al Perú en otra Venezuela o Cuba!
Lo extraordinario ha sido que, en la entrevista concedida a Willax, Dina Boluarte escondiera, precisamente, la manzana de la discordia. Aquella que guardó escondida, para revelar en otra entrevista convenida la misma semana. En esa ocasión, con radio Exitosa. ¡Allí la astuta señora Boluarte lanzó la bomba apestosa de “la constituyente”!
“Creo que la voluntad del pueblo sobre la asamblea constituyente no está cerrada. El pueblo es el que debe decidir sobre esta situación, a través de un referéndum.” Con esas quince palabras Boluarte borraba del mapa los buenos augurios que, a manera de regalo navideño, dos días antes otorgase a la gran mayoría de peruanos. ¡Mayoría que rechaza dicho instrumento, de inmenso peligro para la estabilidad democrática de cualquier país de esta Región! Tal como muestran los resultados tenidos en naciones como Venezuela, Nicaragua, Bolivia, Chile, etc. Por lo demás, la convocatoria a una constituyente, en el caso peruano, se encuentra exclusivamente restringida a la voluntad del poder Legislativo, según dispone una ley recientemente declarada constitucional por el TC. ¡No es una decisión del Ejecutivo! ¡Tampoco una medida de ese vuelo puede ser impuesta por violentas asonadas o a través de mesiánicas iniciativas de politicastros que alegremente las planteen, para luego atornillarse eternamente al poder! Por coincidencia Boluarte dio esta opinión un día después de que la congresista caviar Bazán presente un proyecto de ley al Legislativo, para que el Congreso consulte al país si está de acuerdo con convocar a referéndum para redactar otra Constitución.
A juicio del brillante abogado constitucionalista Enrique Ghersi, las palabras de Boluarte “no se diferencian en absoluto de las de Guillermo Bermejo”. Agrega: “El referéndum está prohibido por ley, declarada constitucional hace muy poco tiempo. No puede afirmarse entonces que es una opción. No lo es. Es ilegal. No hay opción alguna para una constituyente. Eso es golpismo puro, y de la peor especie. Estas declaraciones introducen una grave incertidumbre en la política peruana (…) (que) obligan a los demócratas a estar alertas frente a la renovada amenaza al orden constitucional“. Por su parte, Ernesto Álvarez, ex presidente del TC, advierte: “El Perú está librando una guerra ideológica ante los gobiernos que integran el Foro de Sao Paulo, cuyo objetivo es desestabilizar el país para tomar el poder por la fuerza e implantar el chavismo”.
Lo advertimos desde el primer instante: ¡Mucho cuidado con Dina!

Apostasía en Alemania

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Georg Bätzing, presidente de la conferencia episcopal alemana, departe amigablemente con manifestantes partidarias del sacerdocio femenino y de la bendición de parejas homosexuales a las puertas de uno de los encuentros del camino sinodal alemán, que ha hecho suyas esas causas.

George Weigel: «El catolicismo alemán no está en un estado de cisma, sino de apostasía»

George Weigel explica por qué el Sínodo alemán va en contra del Concilio Vaticano II

El teólogo George Weigel, autor de Testigo de la esperanza, el libro biográfico sobre san Juan Pablo II, afirma en un artículo que «el Camino Sinodal es un rechazo al Concilio Vaticano II sobre la revelación divina».
Weigel ha compartido una reflexión en el periódico alemán Die Tagespost (La Crisis Alemana, la Iglesia Universal y el Papa Francisco), donde afirma que el logro fundamental del Vaticano II, frente a la cultura moderna, fue la Constitución Dogmática sobre la Divina Revelación del Concilio Vaticano II, Dei Verbum.

Rechazo al Concilio

Si el Camino Sinodal alemán rechaza Dei Verbum, rechaza al Concilio Vaticano II: «El camino sinodal alemán no es un desarrollo posterior del Concilio. Es un rechazo al Concilio», señala el teólogo.
«Basándose en más de un siglo de reflexión bíblica y teológica sobre la historia de la salvación, el Vaticano II, desafiando la alta cultura moderna, insistió en que el cristianismo no era ni un mito piadoso ni una colección de leyendas inspiradoras. El cristianismo es un encuentro con el Hijo de Dios encarnado, la segunda Persona de la Santísima Trinidad, el cumplimiento de la auto-revelación de lo que Dios es y lo que Dios pretende para la humanidad, que comenzó como Dios a través de Abraham, Moisés y los profetas hablaron al pueblo judío», señala Weigel.

Ideología de género

Para el escritor y teólogo «la resolución de la crisis alemana, si no del todo crucial, al menos será crucial para definir el legado del Papa Francisco». Además, asegura que el camino sinodal alemán pretende instrumentalizar el crimen y el pecado del abuso sexual para reinventar el catolicismo, y denuncia «una rendición incondicional a la ideología de género y su deconstrucción de la concepción bíblica de la persona humana».
Al mismo tiempo, Weigel califica como una «revolución eclesiológica» el hecho que en nombre del empoderamiento de los laicos católicos, haya despojado los oficios de obispos y sacerdotes de su pleno carácter sacramental; la reducción gradual de la iglesia a una próspera Organización no gubernamental que hace buenas obras definida por el consenso políticamente correcto del momento”.
El «catolicismo ligero» conduce inevitablemente al «catolicismo cero».
Para Weigel, cuando los «signos de los tiempos como la ideología de género contradicen lo que Dios dice sobre nuestra naturaleza y revela nuestro destino, entonces las ‘señales de los tiempos’ están torcidas, no la Palabra de Dios».

Catolicismo apóstata

George Weigel concluye que «a menudo se dice que el catolicismo alemán está en un estado de cisma. Esa es una descripción inadecuada de la crisis alemana. El catolicismo alemán, expresado en los documentos del Camino Sinodal, se encuentra en estado de apostasía. El camino sinodal alemán no reconoce la fe que ha sido transmitida, que ha sido encomendada a los santos una vez y para siempre. En uno de los textos básicos de principios de este año se dijo, recuerda el teólogo que se dijo: «Incluso en la iglesia, los puntos de vista legítimos y los estilos de vida pueden competir entre sí, incluso en términos de creencias fundamentales».
De este modo, el «catolicismo ligero conduce inevitablemente al catolicismo cero». El Papa Francisco lleva la pesada carga de buscar una solución a la crisis alemana que sea fiel a la realidad y autoridad vinculante de la revelación divina. Si no se llega a tal solución, podría plantear serias dudas sobre todo el proyecto de sinodalidad, central de su pontificado”, concluye George Weigel.
Fuente: El Debate.

La crisis alemana, la Iglesia mundial y el Papa Francisco

Por George Weigel– www.religionenlibertad.com
Probablemente el año de Nuestro Señor de 2023 será testigo de dramas católicos que no podemos predecir ahora; son los senderos de la Providencia. Lo que sí podemos saber con certeza sobre el próximo año es que la crisis alemana en la Iglesia mundial alcanzará un punto crítico, pues lo que está sucediendo en Alemania coincidirá en octubre de 2023 con la primera sesión del Sínodo sobre la Sinodalidad para una Iglesia sinodal. Y la resolución de la crisis alemana será, si no totalmente determinante, sí de gran relevancia para definir el legado del Papa Francisco.
¿Qué está pasando en Alemania con su “camino sinodal” nacional?
Están pasando muchas cosas: una instrumentalización del crimen y pecado del abuso sexual para reinventar el catolicismo; el rechazo de la bien asentada perspectiva católica sobre el amor humano y su expresión; una rendición incondicional a la ideología de género y a su deconstrucción del concepto bíblico de persona humana; una revolución en la eclesiología que, en nombre del empoderamiento de los laicos, vacía el ministerio del obispo y del sacerdote de su carácter plenamente sacramental; la gradual reducción de la Iglesia a una acaudalada ONG que pone en práctica las que el consenso políticamente correcto del momento establece como buenas obras.
Subyace a todo ello -y éste es el punto decisivo- un rechazo al solemne magisterio del Concilio Vaticano II sobre la divina revelación. Y como la constitución dogmática del Vaticano II sobre la Divina Revelación, conocida por su nombre latino Dei Verbum [La Palabra de Dios], fue la realización fundamental del Concilio, rechazar el magisterio de Dei Verbum es rechazar el Vaticano II. El “camino sinodal” alemán no es un desarrollo del Concilio. Es un rechazo del Concilio.
Dei Verbum afirmaba firmemente la realidad de la divina revelación y su autoridad vinculante por encima del tiempo. Inspirado en más de un siglo de reflexión bíblica y teológica sobre la historia de la salvación, el Vaticano II insistía, contra el núcleo de la cultura moderna, en que el cristianismo no es un mito piadoso o una colección de inspiradoras leyendas. El cristianismo es un encuentro con el Hijo de Dios encarnado, con la Segunda Persona de la Santísima Trinidad, que lleva a cumplimiento la revelación por Dios mismo de quién es Él y cuál es el plan de Dios para la humanidad, y que comenzó cuando Dios habló al pueblo judío por medio de Abraham, Moisés y los profetas.
Dei Verbum también enseñaba que la revelación de Dios a la humanidad se completaba en Jesucristo. A lo largo del tiempo, los católicos profundizan continuamente en esa revelación y en su significado, y así crece nuestra comprensión cristiana. Pero es la revelación la que juzga cada momento histórico, no los “signos de los tiempos” los que juzgan a la revelación.
O, planteando la cuestión de la manera más sencilla posible: Dios sabe mejor que nosotros qué es lo que trae a la humanidad felicidad, crecimiento y, en última instancia, santidad. Los “signos de los tiempos” pueden ayudarnos a comprender mejor lo que Dios ha dicho en la Escritura y en la Tradición. Pero si los “signos de los tiempos” (por ejemplo, la ideología de género) contradicen lo que Dios ha revelado sobre nuestra naturaleza y nuestro destino, son los “signos de los tiempos” los que están mal, no la palabra de Dios.
Los documentos del camino sinodal alemán, expresados en una farragosa jerga sociológica recubierta por un leve barniz de lenguaje religioso, son esencialmente una negación de todo esto.
En dichos textos, los “signos de los tiempos” son los que guían la comprensión que tiene la Iglesia de sí misma, de modo que no hay puntos de referencia estables para saber si un supuesto desarrollo de la doctrina es un desarrollo genuino o un fraude. Tampoco la divina revelación nos ofrece una idea firme de quiénes somos o de lo que nos ayuda a una vida honesta: la “autodeterminación” prevalece sobre las verdades inscritas por Dios en la naturaleza humana y en las relaciones humanas, “el género… debe entenderse multidimensionalmente” y sugerir otra cosa “conduce a violaciones de los derechos humanos”.
Se dice a menudo que el catolicismo alemán está en un cisma de facto. Es una descripción inapropiada de la crisis alemana. El catolicismo alemán manifiesta en los documentos del camino sinodal que está en una situación de apostasía. El camino sinodal alemán no acepta “la fe transmitida de una vez para siempre a los santos” (Judas 1, 3). Al revés: uno de sus textos “fundacionales” afirmaba a principios de este año que “también en la Iglesia pueden competir entre sí opiniones y formas de vida legítimos, incluso en cuanto a creencias esenciales”.
Es así como el catolicismo “descafeinado” conduce inexorablemente al catolicismo “cero”.
El Papa Francisco tiene sobre sí la pesada carga de buscar para la crisis alemana una solución que sea fiel a la realidad y a la autoridad de la revelación divina. Si no consigue solucionarla, se elevarán muy serias dudas sobre todo el proyecto de “sinodalidad”, tan central en su pontificado.
Fuente: Publicado en First Things.

Concierto de Adviento en la Catedral de Bonn el pasado 17 de diciembre.

El derrumbe de las iglesias cristianas

Qué llenas están las iglesias de nuevo durante toda la Navidad. Aunque por la crisis la calefacción siga apagada, la gente se junta al calor de los villancicos. Pero es un espejismo engañoso, dice Christoph Strack.
En algún momento del verano, estadísticamente, se sobrepasó el punto en el que uno de cada dos habitantes de Alemania no pertenecía a ninguna de las dos iglesias principales, la evangélica y la católica. Ahora hay 41 millones de fieles, significativamente menos de la mitad de la población. Todavía mucho después de la reunificación alemana, la República Federal se seguía considerando un país cristiano.
Una hemorragia indescriptible de creyentes
Pero lo que está pasando ahora ya no es un mero cambio estadístico. Según el “Religion Monitor” de la Fundación Bertelsmann publicado en diciembre, uno de cada cuatro miembros de la iglesia en Alemania está considerando salir de ella, y uno de cada cinco está decidido a dar este paso. Y el 81 por ciento de todos los que estaban dispuestos a irse dijeron que habían perdido la confianza en las instituciones religiosas debido a los escándalos. Según los propios datos de la Conferencia Episcopal, hay más apóstatas que nunca.
Escándalos y obstinación en las iglesias
Si las iglesias fueran empresas de libre mercado, hace tiempo que sus productos habrían desaparecido de los estantes y la gerencia se habría declarado en bancarrota. Pero, ¿cuál es la visibilidad de la iglesia para el público de hoy? Hay procesos engorrosos, en ambas iglesias, para asumir y hacerse cargo de los casos de abusos sexuales. La iglesia son, al parecer, por el lado católico, en su mayoría hombres mayores con aspecto preocupado y, a menudo, sin redención posible. Todo eso es tóxico.
Christoph Strack, especialista en temas eclesiásticos de DW.
La Iglesia católica está acostumbrada a discutir cuestiones de ayer. Durante años, el “Camino sinodal” ha estado luchando dolorosamente para hacer frente a las preocupaciones que fueron enviadas desde Alemania al Vaticano hace 50 años. Quedaron sin respuesta en ese momento, e incluso hoy Roma mantiene categóricamente sus posiciones. Los obispos solo pudieron aceptar una nueva ley laboral después de un proceso que duró muchos años y que ya no se fija necesariamente en el estilo de vida sexual de los empleados. Eso en pleno 2022.
Los involucrados en las iglesias
Lo trágico es que las crisis y la pérdida de reputación rebajan la valía de quienes prestan su servicio a la sociedad cientos de miles de veces y, a menudo, en silencio: el conductor de ambulancias de organizaciones eclesiásticas de socorro como Johanniter o Malteser, enfermeras y educadores, ayudantes en tiendas de ropa de caridad, bancos de alimentos, en la pastoral telefónica. “Soy consciente de que cien ofertas de Cáritas no pueden compensar las heridas causadas por y el distanciamiento de una Iglesia que se cierra a la ordenación de mujeres y en cuyas togas milenarias la represión sexual ha encontrado en algunos lugares un escondite seguro“, dijo la presidenta de Cáritas en Alemania, Eva Maria Welskop-Deffaa.
Secularización al alza
¿Qué supone para la sociedad esta desaparición de la religión mayoritaria? Esta ruptura con la tradición religiosa y su familiaridad. En primer lugar, la secularización no es algo malo. El país seguirá siendo religioso y, sin embargo, se volverá más secular. Hay comunidades cristianas, judías, musulmanas, budistas, librepensadores, humanistas. En competencia.
La religiosidad que se viva será menos organizada y más diversa, dependerá del individuo o de grupos más pequeños. Este proceso cambiará el país marcándolo con su impronta cultural. Y habrá otras concepciones de las últimas causas.
Pero las preguntas centrales de la sociedad permanecen. Justicia, igualdad, solidaridad… sí, también amor al prójimo. Estos son motivos que, al menos, también están moldeados por la religión cristiana. Sin embargo, compiten con un concepto individual incondicional de libertad.
El país, el mundo, necesitará voces que contrarresten el “yo” desafiante con el “nosotros”. ¿Serán nuevamente escuchadas las iglesias por tal servicio a la sociedad? Los templos llenos una noche al año ciertamente no son suficientes.
Fuente: DW.

Superintendente Zegarra

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Lo últimos días en la Sunedu y una mentira como blindaje al Superintendente

Por  – LimaGris.com
Luego de que el Tribunal Constitucional resolviera que debe entrar en efecto una ley que reformula a la SUNEDU, esta entidad activó su lobby en el Congreso. Aquí los detalles de una extraña reunión con la presidente Dina Boluarte y una mentira flagrante de la congresista Flor Pablo.
Durante los gobiernos de Pedro Pablo Kuczynski y Martín Vizcarra se realizó una gran campaña a favor de la llamada “Reforma Universitaria”. Un concepto válido y que dio lugar al cierre de universidades que no cumplían con condiciones básicas de calidad. Sin embargo, sobre esa base la Sunedu construyó una imagen de entidad intocable que ha venido ocultando diversas decisiones cuestionables a favor de un sector de empresas, los enormes gastos en personal y consultorías con sesgo político y el haber dejado en la calle a cerca de 200 mil estudiantes sin preocuparse por darles una alternativa. Por estos días, desde el Congreso un pequeño lobby pretende proteger incluso con mentiras, el negativo accionar del Superintendente de la Sunedu.
El viernes 23 por la mañana, en la Comisión de Educación del Congreso de la República se esperaba la presencia del señor Oswaldo Zegarra Rojas, médico que ocupa el cargo de Superintendente Nacional de Educación Superior Universitaria (Sunedu). Era la segunda vez que los parlamentarios lo esperaban para que pueda responder a los serios cuestionamientos sobre su accionar como titular del organismo público.
La repetida ausencia del señor Zegarra Rojas, generó la molestia de los congresistas integrantes de la Comisión de Educación, incluso la propia presidente, Gladys Echaíz, mencionó: “Pareciera que esto no es importante para el Superintendente, pareciera que para él es importante dilatarlo, o sencillamente se sustrae a cualquier invitación del Congreso por razones que no conocemos. En tal razón, prescindiremos de su presencia dando cuenta al señor ministro de Educación, haciendo notar la falta de interés para la solución de un problema que le atañe directamente al Superintendente, y que va reunido a la reforma universitaria que tanto defienden los medios de comunicación”.
La presidente de la Comisión también agregó: “Al Superintendente de la Sunedu se le ha invitado para hacer una exposición, él se rehúsa a aceptar la invitación poniendo una serie de pretextos para no venir. Nosotros no podemos seguir insistiendo a manera de reprogramaciones indeterminadas. Lo que sí podemos hacer, es formar una comisión investigadora, donde sí se le puede apercibir y hacer uso de los apremios que la ley establece”.
La propuesta de la comisión investigadora fue recibida positivamente por los congresistas, ya que de esa forma se puede citar de grado o fuerza al señor Oswaldo Zegarra, quien viene asumiendo sus últimos días como Superintendente de la Sunedu.

Parlamentarios Flor Pablo, Karol Paredes y Jorge Marticorena llegando a Palacio de Gobierno.

Flor Pablo al rescate

Tras las duras criticas contra el titular de la Sunedu, la congresista y exministra vizcarrista Flor Pablo, quien estuvo vinculada con Colegios Peruanos S.A, empresa que administra la cadena de colegios Innova Schools del Grupo Intercorp (dueños de la universidad UTP), pidió la palabra en plena sesión de la Comisión de Educación para salir en defensa del Oswaldo Zegarra Rojas.
En su intervención la parlamentaria que defiende a la Sunedu señaló: “Yo he estado en coordinación con el Superintendente de la Sunedu, y quisiera señalar lo que a mí me han indicado, y es que el señor ha salido recientemente de una operación al corazón, no es que no quiera venir porque es negligente, pues creo que hay que considerar esa situación de salud”.
La intervención de la congresista Flor Pablo buscaba poner paños fríos a las duras críticas y, además, pretendía dejar atrás la idea de la creación de una comisión investigadora, pero su argumento de un delicado estado de salud del superintendente por una operación al corazón, dos horas después resultó ser una mentira.

23 de diciembre: Oswaldo Zegarra en la puerta de Palacio de Gobierno a pocos metros de los congresistas.

Milagro en Navidad

Algunos celulares de la Comisión de Educación comenzaron a sonar minutos antes del mediodía del viernes 23, debido a que un grupo de congresistas tenía la posibilidad de conversar personalmente con la presidente Dina Boluarte sobre el cuestionamiento al ministro de Educación, pero sobre todo hablar de la problemática del sector universitario.
Es así que llegaron hasta Palacio de Gobierno los parlamentarios Flor Pablo (bancada Integridad), Jorge Marticorena (bancada Perú Bicentenario) y Karol Paredes (bancada Acción Popular), quienes en el frontis de la casa Pizarro conversaron con algunos medios de prensa que buscaban saber el motivo de la visita.
De pronto la presencia un hombre canoso, dotado de energía, con semblante de buena salud, con lentes de sol, terno azul y camisa celeste, apareció al lado de los asesores de la congresista Flor Pablo sosteniendo un folder manila color azul. Este hombre era el Superintendente de la Sunedu, Oswaldo Zegarra. Sí, el mismo hombre que según la congresista Flor Pablo no pudo asistir a la Comisión de Educación porque recién había sido operado del corazón.

Ingreso de visitas de Palacio de Gobierno. Fuente: Transparencia.

¿Un milagro de Navidad?

Pero la presencia del Superintendente de la Sunedu generó malestar en los otros congresistas. Según nuestra fuente palaciega, le recriminaron a Flor Pablo la presencia del presunto operado. ¿Qué hace él aquí? ¿No estaba operado del corazón?
Tras la revelación de la falsa excusa mencionada por Flor Pablo en la Comisión de Educación, el Superintendente de la Sunedu fue llevado por los asesores de la congresista hasta el restaurante El Cordano, ubicado frente a Palacio. Una acción que más pareció un intento por esconderlo y evitar lo que terminaría ocurriendo: que sea fotografiado en la puerta de Palacio de Gobierno. Este hecho pone en evidencia el lamentable actuar de una parlamentaria que defiende a capa y espada a la Sunedu.
Tras la discusión por la presencia de Oswaldo Zegarra, los parlamentarios se calmaron e ingresaron a Palacio de Gobierno a las 12:08 del mediodía según el registro de visitas. La reunión con la presidente Dina Boluarte, duró hasta minutos antes de las dos de la tarde, es decir, casi dos horas. Lo curioso es que en la reunión los congresistas no estuvieron solos, también junto a ellos ingresaron Bruce Sáenz Cosquillo (representante de la Universidad Roosevelt), Pablo Alfonso López-Chau Nava (rector de la Universidad Nacional de Ingieniería), y Carlos Américo Guevara Pérez (rector de la Universidad Agraria La Molina). Además, estuvieron presente Víctor Manuel Franklin Acosta Delgado de la Flor (miembro de comunicaciones de la Sunedu) y Américo Novoa Shuña (jefe de comunicaciones de la Sunedu) sobre el cual existen versiones sobre presuntas actividades ilegales, que serán materia de investigación.
Al final el Superintendente Oswaldo Zegarra no logró entrar a la reunión con la presidente Dina Boluarte, debido a que uno de los congresistas rechazó su presencia y le advirtió a Flor Pablo: “si él entra, yo no entro”.
Los días de Oswaldo Zegarra Rojas como titular de la Sunedu van llegando a su fin, pero antes de eso debe rendir cuentas ante la Comisión de Educación del Congreso, por más que un pequeño lobby con oscuros intereses quiera evitar que lo sienten en el banquillo. ¿La presidente Dina Boluarte se mantendrá imparcial o continuará con el error de darle carta blanca a la SUNEDU?

Berríos: el Rupnik americano

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El derrumbe de los jesuitas chilenos: desde las primeras acusaciones de abusos hasta el caso Berríos

Por Marcos Sepúlveda- Interferencia.cl
Es probable que los jesuitas sean una de las congregaciones más poderosas en Chile: tienen decenas de colegios, una universidad y una serie de fundaciones, en donde se vinculan con empresarios y políticos de derecha y de izquierda. Pero su credibilidad ha ido a la baja, cuando en menos de 20 años, ha acumulado 17 religiosos denunciados por abusos sexuales y con la pérdida del favoritismo que por años le tuvo la élite.
En sus más de 500 años de historia, los jesuitas han sido expulsados y perseguidos por diversos estados e imperios. Han vivido entre la alabanza y la crítica, siempre en la polémica, debido a su mandato de lealtad incondicional al Papa. Fundada por San Ignacio en 1534, la Compañía de Jesús se expandió rápidamente en el planeta y se hizo cargo de evangelizar el ‘Nuevo Mundo‘ -América- en donde fueron de los primeros en instalar iglesias, universidades y colegios.
En menos de 500 años pasaron de ser una congregación nacida al calor de la Contrarreforma a liderar la Santa Sede desde 2013, con la elección del argentino Jorge Bergoglio como Pontífice, cuyo nombre es ahora Francisco.
Los 15,000 jesuitas que existen en el mundo lideran instituciones tales Radio Vaticana; el Observatorio Astronómico Vaticano; el Movimiento de Educación Popular Fe y Alegría que cuenta con 2,600 centros en América.
Los jesuítas llegaron a Chile en 1593 para encargarse de la educación, fundando escuelas a lo largo del país. En este aspecto, siempre han estado cerca de la élite nacional y del poder y a pesar de tener, durante el siglo XX, un fuerte acento en los temas sociales, sus colegios han sido históricamente de costosas matrículas. Por sus aulas han pasado más de 200 personajes relevantes de historia reciente chilena, entre los que destacan Radomiro Tomic y Bernardo Leigthon, dirigentes histórico de la DC; el ex ministro del interior de Michelle Bachelet, Jorge Burgos (DC); el ex canciller Mariano Fernández (DC); el ex ministro de Sebastián Piñera y director de empresas, Alfredo Moreno; el ex ministro de Hacienda, Felipe Larraín; el ex líder de la UDI, Pablo Longueira, entre otros que se han formado en “el espíritu ignaciano”.
Actualmente, los jesuitas cuentan con 21 establecimientos educacionales de Antofagasta a Puerto Montt, en su mayoría privados, los cuales educan a 18,609 estudiantes, tienen más de 1,800 docentes y un poco más de 130 sacerdotes. Además son sostenedores de la Universidad Alberto Hurtado, adscrita al sistema de gratuidad, la que cuenta con 7,902 estudiantes y 1,205 académicos. Esta casa de estudios recibió en 2019: $2,254’0779,721 millones de pesos por concepto de beneficios estudiantiles pagados por el Estado.
Sin embargo, su predominancia en el proceso educativo de la élite chilena ha bajado frente a nueva congregaciones más nuevas que han apuntado a satisfacer la demanda de escuelas para las élites, con una línea más conservadora, como lo son el Opus Dei y los Legionarios de Cristo.
Las instituciones jesuitas
La congregación también controla el Hogar de Cristo, el Servicio Jesuita a Migrantes (SJM), la Fundación Vivienda, Infocap, Techo para Chile, Espacios Mandela, y Súmate, entre otras organizaciones. Tres de ellas fueron lideradas y consagradas por sacerdotes que se encuentran condenados o denunciados por abusos sexuales: Renato Poblete y Felipe Berrios. A la vez, en sus directorios tienen sentados importantes empresarios y políticos, tanto de izquierda como de derecha, quienes suelen recalar ahí cuando finalizan sus carreras, por ejemplo, María José Zaldívar, que tras renunciar al Ministerio del Trabajo se integró al directorio del Hogar de Cristo.
El 26% de los directores de las fundaciones mencionadas provienen de compañías tales como Arauco, Butterfly y Parque Arauco. Un 25% viene de algún cargo político ostentado en los últimos 22 años, aunque principalmente se concentran en los gobiernos de Michelle Bachelet y Sebastián Piñera. Personeros como Máximo Pacheco, Silvia Eyzaguirre, Fernando Rojas, entre otros, integran estas juntas directivas.
El Hogar de Cristo es presidido por Alejandra Mehech, ex gerenta del Banco Santander y actual directora de Watts; el SJM es comandado por el economista de la Universidad de Chile, Joseph Ramos; Techo es liderado por el jesuita José Yuraszeck y vice presidido por la ex presidenta del directorio de TVN, Ana Holuigue. Hasta septiembre de 2021, Infocap o “la universidad del trabajador” estaba liderado por el vicepresidente de SQM, José Miguel Berguño.
Otros nombres que se destacan son: Carmen Gloria López, vicepresidenta del Hogar de Cristo y exdirectora ejecutiva de TVN; María José Zaldívar, directora de Hogar y ex ministra del Trabajo de Piñera; Bárbara Etcheberry, directora de Techo y esposa del ex gerente general de Falabella Sandro Solari; Máximo Pacheco, director de Súmate y ex ministro de Energía de Bachelet; y, Sylvia Eyzaguirre, directora de Súmate y ex asesora de diversos ministerios durante la presidencia de Piñera.
Estas instituciones han recibido más de 99 mil millones de pesos del Estado desde 2016, según la web de Presupuesto Abierto. En 2021, el Hogar de Cristo recibió 18 mil millones de pesos, lo que representa un poco más del 35% de sus ingresos totales, los que ascienden a 51 mil millones de pesos.
Una organización en la que el Estado ha ido aumentando su apoyo ha sido Techo, la cual pasó de recibir 23 millones en 2016 a más de 2 mil millones en 2021, según Presupuesto Abierto. En su mayoría, estos recursos vienen dados por el ministerio de Vivienda y Urbanismo.
Al ser la gran parte de los colegio privados, tan solo reciben aportes para sostener los colegios que administran las fundaciones: Súmate, Cerro Navia Joven, Educacional Pudahuel y fundación Loyola; las que educan a cerca de 5 mil estudiantes, en su mayoría vulnerables y pertenecientes a la zona poniente de Santiago. Estas en 2021 recibieron $6,052’650,535 millones de pesos.
La caída
Los rumores de pasillo en la iglesia ya tenían como foco, hace tres años, a Felipe Berríos. El rumor se concretó este 29 de abril, cuando la Fundación para la Confianza presentó una denuncia canónica en el Arzobispado de Santiago en contra del jesuita Felipe Berrios, por presunto abuso sexual a tres menores de edad mientras era capellán de un colegio del sector oriente de la capital. Berrios trabajó en los colegios femeninos Carampangue, La Maisonette y Villa María Academy, por lo que se presume que las presuntas víctimas eran niñas o adolescentes en esos años.
Por años, Berríos fue una voz progresista en una Iglesia que desde el 2010, cuando explotó el caso Karadima, no ha parado de perder credibilidad. Sus palabras críticas y con un acento en las clases bajas hicieron eco en sectores progresistas de la Iglesia y también de la política. Sus aventuras como misionero en África, en Techo, en el campamento la Chimba de Antofagasta y su postura contra los abusos en la iglesia lo hicieron gozar de amplia credibilidad. Con esta denuncia, dicha credibilidad se resquebraja.
Berríos se suma, así, a una lista de 17 sacerdotes denunciados al interior de los jesuitas y a los 362 que se registran en la Iglesia Católica chilena, cifra que generó que el Papa Francisco enviara a Charles Scicluna a investigar estos temas en 2018.
Sin embargo, el tema no es nuevo para la congregación. Los primeros antecedentes de jesuitas vinculados con abusos se remontan a 1953, cuando por orden de San Alberto Hurtado la compañía envió al sur al sacerdote Eduardo Cádiz, por realizar abusos sexuales a menores, a quien expulsaron en abril de 1954.
No sé cuánto tiempo tardó -¿semanas, meses?- en darme besos en la soledad de ese estudio (…) pronto pasó de los simples besos a situaciones más escabrosas, más inequívocas, más carnales”, relató el ex diplomático y escritor Jorge Edwards, quien en 1942, cuando tenía 11 años y estudiaba en el Colegio San Ignacio de Alonso Ovalle, fue abusado por Cádiz. Esto no se conoció hasta el año 2012, cuando publicó su autobiografía Los Círculos Morados.
La primera denuncia pública conocida contra un jesuita data del 2005, contra Juan Miguel Leturia, acusado de “medir el pene” de los estudiantes bajo la excusa de una investigación científica, hechos que perpetró en Santiago y Osorno entre los años 1980 y 1990. El patrón de ocultamiento de estos casos en la iglesia también se dio en el caso de Leturia; la congregación tenía antecedentes sobre él desde 1997, cuando decidieron enviarlo a Estados Unidos, con el pretexto de tratar su alcoholismo. A su regreso se le prohibió trabajar con menores, según revela el medio BishopAccountability.
El caso de Leturia fue investigado por la Fiscalía Metropolitana Oriente, pero el agresor falleció en 2011, sin condena judicial pero sí con una condena por juicio canónico. Esto dejó con un mal sabor de boca a la congregación, ya que hasta ese momento no se habían destacado casos de abusadores de menores de edad entre los jesuitas, en medio de los escándalos de una Iglesia cada vez más en crisis con los casos de Fernando Karadima y Cristián Precht. Si bien con el caso de Leturia el escándalo mediático fue menor, la salida del provincial Eugenio “Keno” Valenzuela, que dio “un paso al costado” argumentando “cansancio”, levantó sospechas.
Poco después, en 2014, su sucesor, Cristián del Campo, dio a conocer una noticia que rompió la paz de la compañía: Valenzuela había cometido “conductas imprudentes”. Ex seminaristas habían denunciado abusos de conciencia y tocaciones. Éstas habían llegado a la congregación a finales de 2010, pero nunca se instruyó una investigación previa y quedaron guardadas en un escritorio.
Valenzuela no era cualquier persona en la Iglesia. Para muchos, era un modelo espiritual a seguir entre los jesuitas. Había sido formador por más de 10 años del Seminario de Padre Hurtado, en donde formó al 24% de los sacerdotes activos de la orden. “Era el sostén espiritual de la compañía”, comenta un ex jesuita.
Los antecedentes se remitieron a la Congregación para la Doctrina de la Fe, la que concluyó no iniciar un proceso canónico, pero sí delegó en Del Campo la responsabilidad de “determinar medidas conforme a las faltas existentes”. Posteriormente, Valenzuela pudo seguir haciendo misa, fue suspendido de realizar acompañamiento espiritual y actividades pastorales en público por tres años. Se recluyó en la Residencia San Ignacio, contínua al Colegio San Ignacio Alonso Ovalle, en donde se dedicó a labores de enfermería y tareas domésticas. El 19 de agosto de 2015, la Congregación para la Doctrina de la Fe decidió no abrir un proceso canónico en su contra, dejando a juicio del Superior General de la Compañía de Jesús determinar sanciones, la cual fue igual a la impuesta en 2014. A punto de vencer este castigo, llegó una nueva denuncia en contra de Valenzuela, la cual fue declarada verosímil, lo que generó finalmente su expulsión del sacerdocio, en noviembre de 2019.

Otros casos de abusos

El secretismo y la ocultación de antecedentes sobre abusos fue la impronta que dejó Valenzuela entre los jesuitas. Durante su provincialato (2008-2013) se conocieron las denuncias en contra de Jaime Guzman y Raúl González, ambos sancionados en 2012, lo que recién se conoció públicamente en 2018. Los dos casos incluyeron acusaciones por tocaciones de trasero y genitales de niños y fotografiarlos desnudos mientras se bañaban en la casa de retiro del Colegio San Ignacio del Bosque, antecedentes que llegaron en 2010 en contra de Jaime Guzman, capellán del colegio entre 1985 y 1995.
Guzmán se destacaba en organizar retiros al Cajón del Maipo, momento que aprovechaba para fotografiar a sus estudiantes desnudos. Ex alumnos recuerdan que tenía álbumes llenos de fotos que solo mostraban el pecho o los genitales de los jóvenes y también imágenes de grupos de personas desnudas, según señalaba La Tercera en 2018.
“Todos los martes, el cura del Colegio San Ignacio El Bosque, Jaime Guzmán Astaburuaga, publicaba las fotos en un mural”, señaló el conductor de televisión y ex alumno del colegio, José Miguel Viñuela, en medio de la visita del Papa Francisco en 2018 cuando conducía el programa Mucho Gusto de Mega, uno de los programas más vistos en la televisión en ese momento.
Tras estas declaraciones, de inmediato salió el ex rector del San Ignacio, Fernando Montes, quien dirigía el colegio mientras Guzmán se paseaba con la cámara de fotos, a exigir que los denunciantes se acercaran a esclarecer los hechos. La verdad es que los hechos ya eran conocidos para la congregación. Los jesuitas sabían de la conducta de Guzmán desde el año 1995, cuando Juan Díaz, entonces rector de la escuela, abrió una investigación en su contra. Todo quedó en secreto, mientras Guzmán fue enviado entre 1997 y 2004 a Maryland, provincia eclesiástica en donde la orden abusó de más de 1000 niños.
El 30 de enero de 2018 los jesuitas abrieron una investigación canónica que terminó con Guzmán expulsado de la congregación en febrero de 2021.
El ex laico de Osorno, Juan Carlos Claret, relata en su libro Criminales que desde 1999 la compañía conocía que Raúl González había violado en tres ocasiones a un menor de edad mientras vivía con los sacerdotes Jaime Guzmán y Leonel Ibacache, en Valparaíso. Valenzuela lo trasladó en 2012 a la Residencia San Ignacio en Santiago, para colaborar en labores domésticas de su comunidad religiosa y con la prohibición de desempeñar actividades con menores de edad. Esta casa se encuentra a menos de 100 metros de un colegio.
A los 87 años, González falleció sin ser expulsado del sacerdocio ni condenado por abuso sexual. “Hasta la fecha a la víctima nunca se le pidió perdón ni se preocuparon de él de la manera en que lo necesitaba”, señala Claret en su libro.
En 2012 Helmut Kramer fue a golpear la puerta de los jesuitas para contar que el sacerdote jesuita Leonel Ibacache abusó de él en 1983, mientras preparaba su primera comunión. El provincial le cerró la puerta en la cara. No fue escuchado hasta el 19 de abril de 2018, cuando se inició una investigación canónica e Ibacache fue apartado del trabajo con menores. Un año más tarde fue expulsado y en septiembre de 2020 falleció.
Durante la investigación se logró comprobar que Ibacache abusó de cinco menores de edad durante su estancia en los jesuitas, en Santiago, Antofagasta y Puerto Montt. Entre los denunciantes se encontró el mismo Felipe Berrios, quien señaló que Ibacache abusó de su hermano mientras estudiaba en el San Ignacio del Bosque.
El viaje del primer Papa Jesuita a Chile, a principios del 2018, contempló un encuentro privado con los sacerdotes de la congregación y una visita al Hogar de Cristo. Los sacerdotes de la compañía se pasearon por todos los medios de comunicación hablando sobre los temas que abordaría Francisco en Chile: pobreza, derechos sociales, justicia, respeto a los pueblos originarios, desigualdad. Todo esto se fue apagando por el escepticismo de los chilenos, y del mismo Papa, frente a los abusos de la iglesia chilena. La visita fue considerada un fracaso ante la baja convocatoria de fieles, y la incomodidad del Papa frente a preguntas relacionadas a abusos sexuales de sacerdotes.
Tras la visita,se generó una fuerte alza de acusaciones a religiosos por diversos abusos. La cifra llegó a 212 sacerdotes denunciados por abusos sexuales hasta fines del 2020; entre ellos siete jesuitas: Juan Miguel Cárcamo, Leonel Ibacache, Renato Poblete, Felipe Denegri Morales, Gerald Fitzpatrick, Eduardo Ponce y Alejandro Longueira.
En mayo de 2018, cayó el director del Centro de Espiritualidad Jesuita, Juan Pablo Cárcamo. Psicólogo de la orden y autor de varios libros de autoayuda qué aún se leen en diversos retiros espirituales de la congregación, fue acusado por una religiosa por abusos de conciencia y transgresión en el ámbito sexual. El patrón de ocultamiento entre los jesuitas se repitió en este caso: la curia conocía los antecedentes desde 2016, pero no fue hasta junio de 2018 cuando decidió prohibirle que realizara acompañamiento espiritual. Tras descubrirse dos nuevas denuncias, la prohibición se elevó a diez años, en marzo de 2019. Cárcamo aún sigue siendo jesuita y se desconoce en qué estado se encuentra el proceso canónico o penal.
Otro caso que no se pudo acreditar, pero que fue enviado a la Congregación Para la Doctrina de la Fe, fue la denuncia presentada por un menor de 17 años en contra de Eduardo Ponce, por una acción de connotación sexual mientras se desempeñaba en Puerto Montt.
Durante estos años la congregación en Chile se ha visto salpicada por el escándalo de los jesuitas alemanes, ya que los sacerdotes Peter Riedel y Wolfgang Statt fueron enviados a Chile tras conocerse denuncias en su contra. Según Deutsche Welle, Peter Riedel abusó de mujeres menores de edad tanto en Alemania como en Chile, en particular en Arica y en Santiago, al alero de los jesuitas.
Statt realizó labores pastorales en Arica entre 1985 y 1992, año en que renunció a los jesuitas para radicarse definitivamente en el país. 18 años después, se supo que en su carta de renuncia había confesado conductas abusivas, según relató Der Spiegel en 2010. Un día antes de hacerse pública la denuncia, el ex religioso abandonó el país. Aún se desconoce si es que existen víctimas chilenas, a pesar que las autoridades solicitaron al embajador de Chile en Berlín recabar mayores antecedentes.
No sólo religiosos han cometido abusos en los recintos jesuitas, también existen denuncias en contra de Julio César Barahona y Alejandro Antúnez, ambos profesores acusados de tocaciones en el colegio San Ignacio del Bosque, mientras Fernando Montes era rector.
Barahona se desempeñó como director de estudio y seminarista. Era conocido por organizar “campeonatos” de masturbación y por tocarle el pene a jóvenes mientras les gritaba “¡Esto te controla!”. Tras una protesta de estudiantes, fue trasladado a la diócesis jesuita de Arica, en donde el obispo Ramón Salas lo nombró director espiritual del colegio San Marcos. Los “campeonatos de masturbación” continuaron hasta que el teólogo Paul Endre, entonces estudiante, denunció los hechos, lo que generó que Barahona no fuera nombrado sacerdote. Barahona siguió haciendo clases en otros colegios religiosos sin ninguna sanción, hasta el 2019, cuando fue detenido por posesión de pornografía infantil en Rancagua.
El caso Poblete
Los cimientos de la orden se terminaron de remover en febrero de 2019, cuando llegó hasta la Comisión Escucha un testimonio de abuso en contra del fallecido Renato Poblete. Poblete gozó en vida de una gran popularidad: fue un estrecho colaborador de San Alberto Hurtado, cercano a la familia Edwards dueños de El Mercurio y mientras fue capellán del Hogar de Cristo, entre 1982 y 2000, las sedes de la institución se multiplicaron. Tal fue su cercanía con la familia Edwards, que fue negociador entre ellos y el Frente Patriótico Manuel Rodríguez en 1991, para que liberaran a Cristián Edwards.“No sólo me violó (…) me llevaba donde otros amigos para que me violaran y golpearan mientras él miraba”, señaló la denunciante Marcela Aranda, en una entrevista a Meganoticias. Ambos se conocieron en 1987, mientras ella buscaba un acompañante espiritual.
Una huella imborrable en su memoria dejaron las tres ocasiones en que la obligó a abortar. “Son tres niños que yo nunca pude abrazar”, declaró en su única entrevista televisiva. Tras alejarse del sacerdote en 1993, puso en conocimiento de los hechos al superior de la orden, Juan Ochagavia, quien no hizo nada.
Tras meses de investigación, se dio con el paradero de 21 denunciantes en contra de Poblete, seis parejas estables y 22 relaciones aparentemente consentidas. El informe realizado por Waldo Bown no acreditó la existencia de encubrimiento, a pesar que Juan Ochagavia conoció antecedentes que no puso a disposición de la justicia. La orden se negó a entregar entregar a tribunales todos los antecedentes penales de los que tuviera conocimiento, limitándose a compartir con el Ministerio Público sólo un resumen ejecutivo. Por ese motivo sus dependencias fueron allanadas en octubre de 2019.
En medio de la polémica, se conocieron los casos de los fallecidos Felipe Denegri y Gerald Fitzpatrick. Ambos fueron acusados de abusar sexualmente de un mayor de edad en la década de los noventas. En el caso de Denegri, las acusaciones fueron declaradas verosímiles y probables, mientras que a Fitzpatrick no se pudieron acreditar por la falta de información.

Fue un acto de niño taimado”: la tensión que genera en los jesuitas la renuncia del sacerdote Felipe Berríos

Por Catalina Batarce- Diario La Tercera de Chile.
Gran revuelo causó la divulgación de la carta que envió Felipe Berríos (65) oficializando su renuncia a la Compañía de Jesús, congregación a la que pertenece hace 45 años. Porque aún cuando era una definición que había adoptado hace semanas -y así lo publicó La Tercera Sábado- a varios tomó por sorpresa la forma en que lo hizo, pues este tipo de procesos, en el caso de otros consagrados, se habían dado en mayor sintonía con las autoridades de la Compañía de Jesús y, principalmente, sin grandes cuestionamientos públicos de por medio. Por lo demás, su paso al costado no se ha materializado y sigue siendo jesuita.
Lejos de la modalidad a la que estaban acostumbrados en el torno de esa comunidad, el sacerdote informó sólo días antes su decisión a sus superiores, sin que existieran instancias de reflexión conjunta, y esbozando fuertes reproches en contra de la entidad. Esto último, como manifestó, por la forma en que la congregación le dio curso a la investigación canónica en su contra tras recibirse denuncias por “actos de connotación sexual” que lo acusaban, y que luego fueron catalogadas como “verosímiles” por parte de la abogada María Elena Santibáñez, encargada de la investigación previa canónica. Nunca estuvo conforme, además, con que se le impidiera retornar a su hogar, en el campamento Luz Divina en Antofagasta.
No comprendo por qué el gobierno de la provincia insinúa en sus declaraciones que se me ha investigado por hechos que podrían constituir delitos graves. Esta difícil situación no solo ha sido tremenda en sí misma, sino que, además, se suma el modo en que el gobierno de la provincia ha actuado en relación a mí”, dijo en la carta que compartió, agregando que el Provincial Gabriel Roblero estuvo lejos de apoyarlo: “Ha tenido actitudes objetivas y comprobadas en que ha optado más por cuidar la imagen de la institución y su propia persona, que la búsqueda de la verdad y la justicia”.
Ante este escenario las dudas y especulaciones se han incrementado. El ex sacerdote jesuita Juan Carlos Bussenius asegura a La Tercera PM que es “del todo extraño” como han sucedido las cosas en este caso, aunque asegura que Berríos -a quien conoce desde hace años- siempre se caracterizó por hacer todo “a su pinta”.
“Sabiendo que está en una situación de acusación de orden canónico, no es llegar e irse. En estos casos hay que proceder con mucho cuidado y me parece muy imprudente lo que está haciendo”, comenta.
Según explica, para renunciar a la Compañía, además de la necesidad de que existan una serie de conversaciones con el Provincial en torno a las razones, debe enviar una carta al Padre General de la entidad para que se analice su caso y le acepten o no la petición. Señala, asimismo, que dado que Berríos es “profeso”, o sea que tiene un voto especial al Papa, debería, antes que cualquier cosa, esperar un permiso que le permita vivir fuera de la congregación en tanto se resuelve su solicitud de renuncia, lo cual finalmente zanja la Curia General de la comunidad religiosa, que está en Roma.
“Por esos puntos yo digo que llama la atención el empecinamiento de Felipe de seguir con su propia visión del asunto, aún cuando su voto de obediencia está vigente, y en un acto como de niño taimado quiere llegar e irse. Eso no corresponde”, reflexiona Bussenius.
Si bien se entiende que una persona no puede ser obligada a mantenerse en una congregación -o en otro espacio-, desde la perspectiva administrativa, la abogada Anastasía Assimakópulos, profesora de Derecho Canónico de la Universidad de los Andes, explica que, considerando que “hay todo un estatuto jurídico para los religiosos que los ayuda a llevar el estilo de vida propio de su posición en la Iglesia”, no porque él renuncie eso corre de inmediato.
“Acá debe haber un proceso donde él tiene que entregar sus razones, hay un periodo de discernimiento, de ayuda, porque se está en una orden en que el centro se pone en la caridad, en el cuidado de cada persona. Entonces, esto no es automático”, comparte la profesional.
Dado que Felipe Berríos hoy sigue sujeto a “medidas cautelares” impuestas por el Provincial producto de las denuncias en su contra, y que son las que le impiden volver a Antofagasta, Assimakópulos explica que, si llega a irse, no procederían sanciones, aún cuando en la práctica sigue siendo sacerdote jesuita. “No se soluciona el problema aplicando una sanción. Este es un derecho que busca que las personas se acerquen más a Dios y, a veces, una sanción pueda terminar alejándolo más, porque, por lo demás, la investigación canónica va a seguir igual (…) No lo pueden obligar a no estar en La Chimba”, sostiene.
Por otra parte, es necesario considerar que, como hasta ahora, Berríos no ha manifestado intención de dejar el sacerdocio, sino que sólo la Compañía, la abogada detalla que, para seguir ejerciendo, deberá ser aceptado por algún obispo para que se incardine en dicha diócesis. No puede ser aceptado en otra instancia, eso sí, mientras no salga formalmente de su congregación actual.

Los reparos de la Compañía

Si bien hechas públicas las intenciones del aún sacerdote la Compañía de Jesús informó que lamentaba la decisión, durante la tarde del jueves el Provincial Gabriel Roblero compartió con la comunidad una carta de tres carillas donde profundizó en el asunto y, de paso, defendió las labores realizadas por la congregación ante las denuncias recibidas.
Ahí, en primer punto, aseguró que conversó presencialmente con él el jueves 17 de noviembre y que, en la instancia lo animó “a ser paciente, a que no se apresurara, que fuera prudente en lo que hiciera y pudiera esperar la decisión que viniera desde la Santa Sede respecto a la situación canónica en que se encuentra”.
En línea, aseguró que durante todo el proceso “Felipe fue informado de la denuncia principal y de todas las otras denuncias que se recibieron en su contra, pudiendo responder a cada una de ellas, lo que además hizo asesorado por un abogado de su confianza, que él mismo eligió, asistiendo en cuatro oportunidades ante la investigadora”.
Reiteró, en el mismo tono que las denuncias “se tratarían de hechos ocurridos entre los años 1993 y 2009, que habrían afectado a siete mujeres entre los 14 años, la más pequeña, a 22 o 23 años la mayor de ellas. Tres de estas conductas habrían sido cometidas en retiros de colegios, dos en trabajos voluntarios (en un caso, de secundarios, y en el otro, de universitarios). Finalmente, en tres casos se trataría de hechos ocurridos dentro de la celebración del Sacramento de la Confesión. Los hechos que involucran menores de edad y el sacramento de la Confesión son de los delitos más graves en la legislación de la Iglesia”.
De esta forma, reiteró que Berríos ha contado con todas las garantías y que lo han mantenido en Santiago para resguardar el proceso. “Nos permite cuidar a todos los intervinientes en este proceso, incluida la integridad física del propio Felipe. El procedimiento de investigación previa canónica no termina con las conclusiones de la investigadora, sino con la decisión del Dicasterio para la Doctrina de la Fe. Por tanto, prudentemente, no corresponde modificar las medidas cautelares en esta etapa. Por otra parte, habría sido impresentable que, habiendo resultado 7 hechos denunciados como verosímiles, 3 de ellos con menores de edad, se le enviará a vivir solo a La Chimba”, recalcaron.

Caso Rupnik: El vicario del Papa habla de las denuncias de abusos

La diócesis de Roma critica la actitud de los medios de comunicación y asegura su plena colaboración para esclarecer el asunto

Por Ary Waldir Ramos Díaz– www.es.aleteia.org
El cardenal Angelo De Donatis emitió un comunicado para aclarar su posición y la de su diócesis, respecto al caso del padre Marko Rupnik (23.12.2022).
De Donatis, Vicario del Papa Francisco en Roma, rompió el silencio tras ser señalado por su amistad personal y conferir algunos encargos a padre Rupnik.
El cardenal italiano se pronunció sobre las acusaciones de abusos que pesan contra el jesuita.
Las víctimas exigían palabras de solidaridad y de rechazo contra los abusos de poder y sexuales aducidos al comportamiento del sacerdote esloveno, mientras dirigía ejercicios espirituales.
De Donatis reaccionó con una critica a las «acusaciones vertidas en los medios de comunicación» y sostuvo que quiere colaborar para encontrar la verdad.
El padre Rupnik, famoso artista esloveno de mosaicos expuestos en varias iglesias y capillas en el mundo, está implicado en otros casos de abusos que presuntamente cometió en la década de 1990 contra varias monjas en Italia y Eslovenia.
Casos prescritos
Doctrina de la Fe declaró en octubre de 2022 que las denuncias en cuestión se referían a casos prescritos. No obstante, la Compañía de Jesús mantuvo medidas contra él. Y ha pedido a otras víctimas que den un paso adelante y denuncien.
Mientras tanto, en Eslovenia, los obispos del episcopado ya han condenado los «actos inaceptables del padre Rupnik, deplorando que hayan permanecido ocultos durante tanto tiempo».
«Toda la Diócesis de Roma, ante esta desconcertante comunicación, sobre todo mediática, que desorienta al Pueblo de Dios, vive estas horas con preocupación y consternación, consciente de la extrema delicadeza de la situación, que -hay que reiterarlo- ha sido ampliamente tratada en sedes judiciales completamente ajenas a la jurisdicción del Cardenal Vicario».
También indica el cardenal De Donatis que el caso de Rupnik «ahora está siendo gestionada por los jesuitas». Por tanto, pone el énfasis en que el esclarecimiento no es cosa de la diócesis de Roma. En años pasados, De Donatis encargó a Rupnik, la remodelación de la capilla del seminario mayor.
Búsqueda de la verdad
La declaración de la diócesis de Roma adopta una perspectiva reacia y a la defensiva en relación con las denuncias publicadas en los medios de comunicación y pide apegarse a la «verdad».
«Los juicios que vemos que muchos difunden con especial vehemencia, no parecen manifestar ni un criterio evangélico de búsqueda de la verdad, ni un criterio básico en el que se fundamenta cualquier Estado de Derecho, a verbis legis non est recedendum»
«Consciente de la extrema delicadeza de la situación» , el cardenal vicario asegura que sólo recientemente tuvo conocimiento de los asuntos revelados. También recordó que no es la diócesis la que tiene competencia para tratar este caso. No obstante, el cardenal De Donatis asegura a la Compañía de Jesús y a las autoridades superiores «toda la colaboración necesaria» en la gestión de este caso.
«En particular, la Diócesis de Roma asegura toda la colaboración necesaria con la Compañía de Jesús y los Superiores para la aplicación del Decreto Prot. DIR-SOLI 22/005 de 16 de diciembre, firmado por el Delegado DIR, Padre Johan Verschueren SJ, dentro de los términos del derecho canónico».
Oficios canónicos diocesanos de Rupnik en Roma
Al mismo tiempo, indica que el jesuita Rupnik no tendrá más remedio que abandonar sus dos encargos oficiales con la diócesis de Roma: «Esto implicará probablemente, entre otras cosas, una serie de medidas con respecto a los oficios canónicos diocesanos -los únicos sometidos directamente a la autoridad del Cardenal Vicario- con los que el Padre Rupnik sigue investido, en particular el de Rector de la Iglesia de San Felipe Neri en el Esquilino y el de Miembro de la Comisión Diocesana para el Arte Sacro y el Patrimonio Cultural».
«La Diócesis de Roma –continúa el comunicado- también es consciente de la necesidad de reflexionar y posiblemente tomar medidas con respecto a una actividad que ya está en marcha desde hace muchos años por el padre Rupnik y sus Colaboradores también en nuestro ámbito diocesano: se trata del conocido ‘Centro Aletti’, puesto en marcha a principios de los años 90, que luego se desarrolló y creció bajo la autoridad de la Compañía de Jesús y finalmente se convirtió, el 5 de junio de 2019 (cf. Decreto Prot. n. 349/19), en una Asociación Pública de Fieles de la Diócesis de Roma, de la que la Dra. Maria Campatelli es actualmente Directora».
Excomunión retirada
El caso del padre Rupnik sacude no solo la diócesis de Roma, también da un coletazo que implícitamente toca al papa Francisco. Esto debido a que el jesuita Rupnik está implicado en varios casos de abusos, oficialmente se habla de nueve casos, pero ya hay fuentes eclesiales que extienden las víctimas a 20 mujeres adultas.
Uno de los casos de abuso se refiere, según sus superiores de la Compañía de Jesús, a la «absolución de un cómplice» en 2015 durante una confesión, un hecho grave que motivó un decreto de excomunión en mayo de 2020 por parte del dicasterio para la Doctrina de la Fe, sanción levantada pocos días después.
Algo que fue señalado por observadores como un «indulto» papal, pues es el Obispo de Roma quien tiene autoridad de levantar tal condena. La legítima autoridad, sin embargo, puede considerar oportuno declarar la excomunión o no en breve: por lo tanto, se debe distinguir entre excomuniones latae sententiae declaradas y no declaradas. 

La que fuera secretaria de la fundadora de la Comunidad Loyola denuncia los muros que las religiosas abusadas encontraron en Eslovenia y en Roma

Por MATEO GONZÁLEZ ALONSO- Revista VIDA NUEVA.
Mientras los diferentes organismos que tienen bajo su tutela al conocido artista jesuita Marko Ivan Rupnik tras diferentes acusaciones de abusos, con demasiada lentitud y poca claridad para algunos, el diario italiano Domani ha publicado una entrevista con otras de las víctimas abusadas por el sacerdote. En esta ocasión se trata de una religiosa que fue secretaria de Ivanka Hosta, la fundadora y superiora general de la Comunidad Loyola en Eslovenia. Una comunidad y una religiosa sobre las que, a día de hoy, no constan investigaciones o medidas canónicas específicas.
Falta de confianza en la superiora
La religiosa, cuyo nombre se mantiene en el anonimato, tiene actualmente 60 años y responde al periódico como hizo en hace unos días otra religiosa italiana que dio amplios detalles de los abusos sexuales y de conciencia sufridos tanto en el estudio del jesuita en Roma como en la comunidad en Eslovenia. Un testimonio en el que llegaba a afirmar que podrían ser una veintena las religiosas que habían sufrido abusos por parte del padre espiritual de la fundación.
En el nuevo testimonio se apunta a la complicidad, con su silencio, de las autoridades eclesiásticas y de los jesuitas en este caso. La religiosa fue del grupo inicial que se formó en Liubliana en 1984 y en a sus 25 años profesó sus votos perpetuos junto a seis hermanas, entre ellas la superiora Hosta. De ella relata que “Rupnik nos decía que Ivanka tenía el carisma pero que no lo sabía transmitir, que solo él podía interpretar este don y transmitírnoslo a las hermanas”, creando así de esta manera “un muro entre Ivanka y las otras hermanas de la comunidad que de esta manera no podían confiar ella” impidiendo una “relación sincera” entre la superiora y las hermanas. “Poco a poco, éste se convirtió en el estilo de las relaciones entre nosotros”, lamenta.
Tras cinco años de “gran alegría” en la comunidad, descubrió la realidad de los abusos en 1989 cuando fue enviada a Roma a seguir sus estudios sintiendo “que el principio de mi oscuridad se debía al padre Rupnik”. El jesuita le alejó de una de las hermanas con las que tenía una gran amistad, también prohibió la vistas, cartas y llamadas a su familia. Seguir indicaciones como estas han marcado las relaciones de la religiosa, que tuvo que no ha podido desarrollar “amistades profundas” o justificar a sus padres que no iba a contactar con ellos porque “estaba preocupada por su salvación” y cosas “más tremendas” que añadió otra religiosa encargada de supervisar la misiva.
Arte y artista
Más allá de los recuerdos, confirma que en 1993 llegaron las primeras denuncias de abusos a la mesa de superiora. Ella misma animó a otras religiosas a llevar su historia a Hosta y recuerda a Rupnik “furioso” después de que el arzobispo de Liubliana le alejó de la comunidad tras la denuncia eclesiástica de la primera religiosa –y que la propia secretaria informara directamente al provincial jesuita de entonces–. El alejamiento del jesuita se explicó, cuenta, como una medida para que el carisma pasara del fundador a la comunidad.
Este movimiento, prosigue, hizo que “la comunidad comenzara a funcionar como una verdadera y auténtica secta” aumentando los miedos, la desconfianza, el señalamiento y el control, se analizaban los confesores, la dirección espiritual se confió a hermanas de la comunidad… se analizaban hasta los contenidos de la oración personal. Este “ambiente sombrío” generó numerosas salidas de la comunidad, 19 en pocos años –incluyendo la secretaria–. Más tarde, en 1998 relató su experiencia en la curia general de los jesuitas y se enteró que, poco antes del confinamiento, se había comisariado la comunidad. También lamenta no haber tenido respuestas a las cartas que envío sobre el tema el pasado mes de junio.
Valorando las reacciones de los obispos eslovenos desmiente que ellos “no supieran” entonces ya que el caso llegó al arzobispado y a los jesuitas de Eslovenia y de Roma. “No creían que iríamos tan adelante en las denuncias públicas y han dicho medias verdades para tratar de sobrevivir”, sentencia. Es más, reconoce que “hasta que la Iglesia no comprenda que la condición de abusador de Rupnik está ligada a la de artista, seguirá restando importancia a la gravedad de lo ocurrido”.

Navidad 2022

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Evangelio según San Lucas 2,1-14.
En aquella época apareció un decreto del emperador Augusto, ordenando que se realizara un censo en todo el mundo. Este primer censo tuvo lugar cuando Quirino gobernaba la Siria.
Y cada uno iba a inscribirse a su ciudad de origen.
José, que pertenecía a la familia de David, salió de Nazaret, ciudad de Galilea, y se dirigió a Belén de Judea, la ciudad de David, para inscribirse con María, su esposa, que estaba embarazada.
Mientras se encontraban en Belén, le llegó el tiempo de ser madre; y María dio a luz a su Hijo primogénito, lo envolvió en pañales y lo acostó en un pesebre, porque no había lugar para ellos en el albergue.
En esa región acampaban unos pastores, que vigilaban por turno sus rebaños durante la noche.
De pronto, se les apareció el Angel del Señor y la gloria del Señor los envolvió con su luz. Ellos sintieron un gran temor, pero el Angel les dijo: “No teman, porque les traigo una buena noticia, una gran alegría para todo el pueblo: Hoy, en la ciudad de David, les ha nacido un Salvador, que es el Mesías, el Señor. Y esto les servirá de señal: encontrarán a un niño recién nacido envuelto en pañales y acostado en un pesebre“.
Y junto con el Angel, apareció de pronto una multitud del ejército celestial, que alababa a Dios, diciendo: “¡Gloria a Dios en las alturas, y en la tierra, paz a los hombres amados por él!”.

Homilía del Padre Paul Voisin CR, Superior General de la Congregación de la Resurrección:

Seguro que alguna vez te ha pasado que escuchas una canción y una estrofa te impacta de una manera especial, y no puedes quitártela de la cabeza. La sigues cantando, o tarareando, durante días. Eso me pasó hace poco. Estaba escuchando villancicos y me llamó la atención uno secular que me resultaba familiar. El estribillo de la canción es “¡Todo lo que quiero para Navidad eres tú!“. Y pensé: “¿No es ese el verdadero significado de la Navidad, darnos los unos a los otros en amor y amistad? Y luego pensé -y esto es lo que realmente se me quedó en la cabeza-: ¿no es eso lo que Jesús nos dice esta noche/hoy que celebramos su nacimiento? Cuando es el cumpleaños de alguien, no dejamos de preguntarle: “¿Qué quieres por tu cumpleaños?”. Creo que esta noche el Niño Jesús -que se hizo hombre, el Salvador del mundo- nos mira y nos dice lo que ÉL quiere por su cumpleaños: “Todo lo que quiero por Navidad eres TÚ…”.
Durante las cuatro semanas de Adviento nuestra corona creció cada semana en luz. Si nos tomamos en serio el espíritu del Adviento -vigilando, esperando, preparándonos espiritualmente- celebraremos este tiempo gozoso del nacimiento del Señor sintiéndonos renovados y fortalecidos en nuestra vida con Cristo. Entonces ESTARÍAMOS preparados para darle el don de nosotros mismos.
El tema de la luz es central en la Navidad. Jesucristo es la luz del mundo. Durante siglos, Dios había revelado al pueblo elegido -a través de los profetas- que enviaría un Mesías, un Ungido, el Cristo. Isaías, en particular, nos dice que “El pueblo que caminaba en tinieblas ha visto una gran luz”. La gente esperó y esperó este gran día, y en Belén se cumplió la promesa. Jesús vino al mundo. Nació en la historia para salvarnos, para salvar al mundo. Nació en nuestros corazones para salvarnos. Ahora somos nosotros los portadores de su luz.
Por eso son tan importantes nuestras palabras y nuestras acciones. Como seguidores de Jesús, estamos llamados a ser su luz unos con otros. Cuando lo hacemos -en casa, en la escuela, en el trabajo, en la comunidad- estamos haciendo presente a Cristo. Es como si NOSOTROS le diéramos a luz. Durante mi año sabático en 1996 en la Universidad Jesuita, Regis College, en Toronto, estudié las obras de Meister Eckhart, un dominico alemán del siglo XIV. Uno de sus escritos trataba del “dar a luz”. Escribió: “¿Cómo puedo creer que María dio a luz a Jesús hace mil trescientos años, y no creer que Jesús quiere nacer de nuevo aquí y ahora en mi tiempo y lugar?”. ¡Qué verdad! Jesús no sólo vino hace dos mil años, de una vez para siempre, sino que quiere venir al mundo -a nuestras vidas- todos los días. Nuestras palabras y acciones son las transmisoras de esa vida, y de ese mensaje. Jesús quiere depender de nosotros. En ese sentido nos “necesita”.
En esta Navidad de 2022, Jesucristo quiere nacer de nuevo en cada uno de nosotros. ¿Cómo ocurre eso? ¿Qué aspecto tiene?
Jesús nace hoy cuando nos reunimos para celebrarlo con una comida, intercambio de regalos y tiempo en familia. Él está presente en el amor que compartimos. Él está presente cuando nos tendemos la mano unos a otros -especialmente en términos de reconciliación-, lo que da nueva vida a las relaciones.
Jesús nace en las relaciones familiares cuando hay comprensión, cuando nos escuchamos de verdad unos a otros y no preparamos mentalmente nuestra respuesta mientras la otra persona habla. Cuando escuchamos y somos escuchados, pueden surgir destellos de esperanza, y descubrimos que la unidad exige dejar atrás heridas y rencores del pasado.
Jesús nace cuando tomamos decisiones positivas sobre cómo compartimos nuestro tiempo, nuestros talentos y nuestros tesoros: en nuestra familia, en el trabajo, en la escuela, en nuestra comunidad parroquial y en la comunidad insular en general. Al darnos a nosotros mismos nos abrimos a aprender más sobre nosotros mismos, los demás y el mundo que nos rodea. Es fácil dar un regalo material, lo compramos y lo damos, y luego podemos marcharnos. La entrega de uno mismo es un reto porque es continua y exige una sinceridad y un compromiso más profundos en la vida del otro.
En todos estos ejemplos -y estoy seguro de que se nos ocurren muchos más- Jesús nos dice: “Os quiero”. Nos quiere no sólo en Navidad, sino todos los días. El amigo al que sólo visitamos en Navidad no forma realmente parte de nuestra vida. Jesús vino al mundo para conocernos, amarnos y servirnos, ¡para que nosotros nos volvamos y le conozcamos, le amemos y le sirvamos! Puede que Él quiera más de nosotros de lo que estamos dispuestos a dar. Puede que nos sintamos más cómodos manteniendo a Jesús a distancia, pensando en él como el niño en el pesebre de Belén, queriendo entablar una conversación de bebé o dándole una palmadita en la cabeza. Sin embargo, ésta no es la plenitud de Jesús, cuyo nacimiento celebramos. Creció para convertirse en un hombre que nos llama a crecer y desarrollarnos en nuestra relación con él, y en nuestro discipulado. Puede que nos sintamos aún menos cómodos con el Jesús crucificado en la cruz por nuestros pecados.
Hoy, al celebrar su nacimiento, reconozcamos que Jesús nos quiere, quiere que cada uno de nosotros responda plenamente a su amor divino y siga su voluntad. Cuando volvamos a casa y desenvolvamos los regalos que nos esperan, y apreciemos los que ya nos han sido revelados, recordemos el don que Dios Padre nos ha hecho en Jesucristo, su Hijo, y el don de la salvación ganada para nosotros por Jesús. Entonces preparemos nuestro regalo al Señor -nosotros mismos- mientras escuchamos las palabras “¡Todo lo que quiero para Navidad eres tú!”.

Chesterton, paladín de la Navidad

Vayamos ahora hasta el día de Navidad de 1931. Dickens había pasado de moda y el ateísmo “científico” era el último grito. La Navidad había pasado a ser algo propio de mentes infantiles, supersticiosas, poco sofisticadas. La gente a la última despreciaba las viejas historias de abuelas sobre un niño nacido en Belén y Dickens era considerado un trasnochado sentimental. Pero aquel día, miles de hogares en Estados Unidos sintonizaron la radio y oyeron estas palabras: “Me han pedido que les hable durante un cuarto de hora sobre Dickens y la Navidad”. ¿Quién podía ser el responsable de algo tan provocador y en apariencia demodé?
Chesterton, ‘El espíritu de la Navidad’.
‘El espíritu de la Navidad’ recoge la forma en la que Chesterton entendía el misterio del nacimiento del Niño Dios.
Un entusiasta de ambos: el gran Gilbert Keith Chesterton, quien tras los pasados embates del puritanismo y el utilitarismo, defendió con su voz y con su pluma a la Navidad de las arremetidas del ateísmo del siglo XX, ese que nos promete placeres sin fin en una vida definitivamente liberada de toda atadura religiosa. No es casualidad que Chesterton fuera también responsable de la renovada popularidad de Dickens, causante de que se reeditaran libros que llevaban años agotados: ambos gigantes de la literatura compartían una visión del hombre y de la vida con muchos puntos en común.
En su breve charla radiofónica Chesterton defendió que la Navidad es insustituible. Ninguna nueva religión, incluyendo las políticas, ha creado una nueva fiesta no ya que se le parezca, sino que le llegue a la suela de los zapatos. Ninguna nueva filosofía ha sido lo suficientemente popular como para crear una fiesta tan popular. Aquellos que se supone que viven en búsqueda del último placer, en realidad son gente profundamente triste, infeliz. Algunos les acusan de ser paganos, Chesterton responde que eso es injusto… para los paganos.
“Los dioses y poetas paganos del pasado -afirma Chesterton- nunca fueron tan ordinarios, de décima división, como las ofertas rápidas y los que se las dan de inteligentes del presente. Venus nunca fue tan vulgar como lo que ahora llaman Sex Appeal. Cupido nunca fue tan burdo y ordinario como una novela realista moderna. Los antiguos paganos eran imaginativos y creativos; hacían cosas y construían cosas. De alguna manera ese hábito desapareció del mundo… Los paganos modernos son simplemente ateos que no adoran nada y por lo tanto no crean nada. No podrían, por ejemplo, ni siquiera hacer un sustituto del Día de Acción de Gracias. Porque la mitad de ellos son pesimistas que dicen no tener nada que agradecer, y la otra mitad son ateos que no tienen a nadie a quien agradecer”.
Frente a esta fría tristeza, Chesterton lee con fervor a Dickens porque escribe sobre la felicidad, porque incluso “Dickens sigue siendo el único hombre que exagera la felicidad”. Algo inaudito en una literatura moderna cuyos autores de más fama “si algo exageran, es la desesperación, el espíritu de la muerte”. Frente a este espíritu, el Niño Jesús lleva consigo precisamente “esa misteriosa revelación que trajo la alegría al mundo”.
Es ésta una idea muy nuclear en Chesterton, que ya se encuentra en el artículo que publicó en The Illustrated London News el 9 de enero de 1909 (recogido en la recopilación de artículos recientemente publicada bajo el título La amenaza de los peluqueros) y que le hace escribir que “El mundo moderno tendrá que encajar con la Navidad o morir”.
Por ello puede escribir en El hombre eterno (recogido en ese tesoro de citas chestertonianas que es Un buen puñado de ideas) que “cualquier agnóstico o ateo que haya conocido de niño una auténtica Navidad tendrá después y para siempre, le guste o no, una asociación en su mente que la mayoría de la humanidad debe considerar como remota: la idea de un recién nacido y la idea de una fuerza desconocida que sostiene las estrellas”. Lo más poderoso y lo más frágil y vulnerable, algo que concebimos de manera natural como polos opuestos, es en Navidad lo mismo. Una vez expuestos a esta idea, ya nunca miraremos igual, ni a los potentados, ni a los miserables. El pasmo, la admiración, se repetirán por generaciones: “Un sinfín de leyendas y literatura, que aumenta y no terminará nunca, ha repetido y repite variaciones sobre esa única paradoja: que las manos que habían hecho el sol y las estrellas eran demasiado pequeñas para alcanzar las enormes cabezas del buey y la mula”.
La Navidad pervive contra cualquier intento de hacerla desaparecer porque es el milagro sobre el que se fundan nuestras vidas. Frente a puritanos, utilitaristas, ateos y lo que esté por venir, siempre aparecerán adalides como Dickens o Chesterton para clamar que está más viva que cualquier moda aparentemente incontenible. Como explicaba Chesterton en un pasaje que sigue resonando en nuestro tiempo, “si un hombre quiere adorar a la Fuerza Vital por el mero hecho de que es una Fuerza, puede adorarla muy naturalmente en la batería eléctrica. Estoy tentado de decir que le servirá de algo si finalmente adora a la fuerza vital en la silla eléctrica. Pero si quiere adorar la vida porque está viva, no encontrará nada en la historia tan vivo como esa pequeña vida que comenzó en la gruta de Belén y que ahora vive, visiblemente, para siempre”.
Fuente: La Antorcha, revista gratuita de la Asociación Católica de Propagandistas (ACdP), para ofrecer una mirada cristiana para iluminar la realidad.

Hechos de los Apóstoles

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Consideraciones Eclesiológicas ante Camino Sinodal: Prefecto del Dicasterio para Obispos a episcopado alemán

Intervención completa en español del prefecto del Dicasterio para los Obispos a episcopado alemán en Vaticano sobre el tema del sínodo.

También el prefecto para el Dicasterio de los Obispos, el cardenal Marc Ouellet, tuvo una intervención en el encuentro con el episcopado alemán en el Agustinianum de Roma. Y dejó clara la postura de la Curia del Papa ante las propuestas del Camino Sinodal invitando incluso a una moratoria. A continuación el texto completo en español de la intervención.

Volviendo al espíritu de los Hechos de los Apóstoles

Por el Cardenal Marc Ouellet- Prefecto del Dicasterio para los Obispos
En su Carta al Pueblo de Dios en Camino en Alemania, el Papa Francisco, en comunión con su predecesor Benedicto XVI, constató el deterioro de la vida cristiana en el país e invitó a todo el pueblo a confiar en Cristo como clave de la renovación; el Santo Padre escribió que se trata de «un deterioro, ciertamente polifacético y de difícil y rápida solución, que exige un planteamiento serio y consciente que nos impulsa a ser, en el umbral de la historia presente, como aquel mendigo al que dijo el Apóstol: «No poseo ni plata ni oro, pero lo que tengo te lo doy: ¡en el nombre de Jesucristo, el Nazareno, camina! (Hechos 3:6)». Me remito a este pasaje de la mencionada carta para ofrecer algunas breves consideraciones eclesiológicas sobre su búsqueda sinodal, en el espíritu de los Hechos de los Apóstoles. Lo hago como hermano en el episcopado, pero también pensando en las necesidades de los fieles de a pie.
Vosotros, los sucesores de los apóstoles en Alemania, os habéis tomado en serio la tragedia de los abusos sexuales por parte de los clérigos, y habéis lanzado, al modo típico alemán, una operación de estudio con los recursos de la ciencia, la fe y las consultas sinodales, para lograr una revisión radical que ponga fin a este fracaso moral e institucional. Los acalorados debates que han tenido lugar y las propuestas de reforma que han surgido merecen ciertamente un elogio por la atención, el compromiso, la creatividad, la sinceridad y la audacia manifestados por vuestro Camino Sinodal, en el que los laicos han desempeñado un papel igual, si no preponderante. Después de haber estudiado detenidamente sus conclusiones, es espontáneo rendir un sincero homenaje al gigantesco esfuerzo de autocrítica institucional, al tiempo dedicado a estas reflexiones y a la inversión de trabajo conjunto entre teólogos, obispos y pastores, hombres y mujeres, para lograr ciertos consensos, aunque con fatiga y considerable tensión. Nos corresponde ahora reaccionar a sus propuestas, que contienen muchos elementos agradables de carácter teológico, organizativo y funcional, pero que también plantean serias dificultades desde el punto de vista antropológico, pastoral y eclesiológico.
Varios críticos autorizados de la orientación actual del Camino del Sínodo en Alemania hablan abiertamente de un cisma latente que la propuesta de sus textos, tal como están, correría el riesgo de refrendar. Sé muy bien que no es su intención llegar a una ruptura con la comunión universal de la Iglesia, ni favorecer una vida cristiana descendente que se ajuste al «Zeitgeist» más que al Evangelio; al contrario, las concesiones que aparecen en sus propuestas han sido, por así decirlo, arrancadas por la fortísima presión cultural y mediática; entiendo que su intención es precisamente evitar un cisma haciendo más creíbles a los ministros del Evangelio, multiplicándolos y cualificándolos, y creando comunidades cristianas más inclusivas y respetuosas con todas las actitudes, para ser valoradas de acuerdo con la dignidad humana y el concepto cristiano de la persona. Resulta llamativo, sin embargo, que la agenda de un grupo limitado de teólogos hace unas décadas se haya convertido de repente en la propuesta mayoritaria del episcopado alemán: abolición del celibato obligatorio, ordenación de viri probati, acceso de las mujeres al ministerio ordenado, revalorización moral de la homosexualidad, limitación estructural y funcional del poder jerárquico, consideración de la sexualidad inspirada en la Teoría de Género, propuesta de cambios importantes en el Catecismo de la Iglesia Católica, etc.
«¿Qué ha pasado?», «¿Dónde hemos llegado?», se preguntan incrédulos muchos creyentes y observadores. Es difícil resistirse a la impresión de que el asunto de los abusos, que es muy grave, ha sido aprovechado para impulsar otras ideas que no están inmediatamente relacionadas.
Evaluando las propuestas en su conjunto, tenemos la impresión de que nos encontramos no sólo con una interpretación más amplia de la disciplina o la moral católica, sino con un cambio fundamental que suscita serias preocupaciones, como ha mencionado ahora el Prefecto del Dicasterio para la Doctrina de la Fe. Parece que estamos ante un proyecto de «cambio de la Iglesia» y no sólo de innovaciones pastorales en el ámbito moral o dogmático. Desgraciadamente, tengo que constatar que esta propuesta global, ya ampliamente difundida en Alemania y en otros lugares, perjudica a la comunión eclesial, porque siembra la duda y la confusión en el pueblo de Dios. Todos los días recibimos testimonios espontáneos que se quejan del escándalo causado a los pequeños por esta propuesta inesperada y contraria a la tradición católica.
No es de extrañar que estos resultados dividan no sólo a la Conferencia Episcopal local y a la Iglesia en Alemania, sino al episcopado mundial, que no ha dejado de reaccionar con asombro y preocupación. Este hecho debe hacernos reflexionar sobre la tarea primordial de los obispos, que es enseñar según el Magisterio de la Iglesia y el Sumo Pontífice (cf. lg 25). Todo obispo, desde su ordenación y afiliación al colegio de los sucesores de los apóstoles, cum et sub Petro, está facultado para representar a la Iglesia universal en la porción particular que le ha sido confiada y para asegurar la comunión de su porción con la Iglesia universal. Los criterios de esta comunión están recogidos en Lumen Gentium, Christus Dominus y el Codex.
El hecho de que la Carta de Orientación del Papa Francisco de junio de 2019 fuera aceptada como un punto de referencia espiritual pero no realmente como una guía para el método sinodal tuvo consecuencias significativas. Tras este distanciamiento inicial del Magisterio del Pontífice en el plano metodológico, el calendario de trabajo vio aumentar progresivamente la tensión con el Magisterio oficial en el plano del contenido, dando lugar a propuestas abiertamente contrarias a la enseñanza reafirmada por todos los Pontífices desde el Concilio Ecuménico Vaticano II. Sorprende en este sentido la actitud adoptada ante la decisión final de San Juan Pablo II sobre la imposibilidad de que la Iglesia católica proceda a la ordenación de mujeres sacerdotes. Esta actitud revela un problema de fe con respecto al Magisterio y un cierto racionalismo intrusivo que no se conforma con las decisiones tomadas salvo lo que parece personalmente convincente o si no es ampliamente aceptado por el sentimiento común. Este ejemplo simbólico, sumado a los otros cambios morales y disciplinarios que se propugnan, socava la responsabilidad de los obispos en su ministerio principal y ensombrece todo el esfuerzo de la mencionada asamblea, que parece estar muy influenciada por los grupos de presión, por lo que muchos la juzgan como una iniciativa arriesgada, destinada a decepcionar y fracasar porque «se salió de los carriles».
Gracias a Dios, estos textos, que han sido redactados y votados, pero que todavía están abiertos a nuevas enmiendas en la última sesión prevista para marzo, incluyen también desarrollos apreciables para el replanteamiento pastoral y eclesiológico, por ejemplo: un marcado sentido de la justicia y la obligación moral de reparación hacia las víctimas de abusos, la promoción del sacerdocio bautismal, la actitud de reconocimiento de los carismas. Teniendo en cuenta las circunstancias y las agudas tensiones que acompañaron a las sesiones en el momento de la votación, teniendo en cuenta sobre todo la consulta en curso para el Sínodo Universal sobre la Sinodalidad, nos parece que es necesaria una moratoria sobre las propuestas presentadas, y una revisión sustancial a realizar más tarde, a la luz de los resultados del Sínodo romano. Tenemos providencialmente la oportunidad de combinar perspectivas adoptando un cambio metodológico que podría ayudar a mejorar las tesis del Camino Sinodal Alemán, en el sentido de escuchar más profundamente el planteamiento del Papa Francisco y del Sínodo Universal de los Obispos. Es evidente que la metodología del sínodo universal es diferente de la utilizada en Alemania: es ciertamente menos parlamentaria, más atenta a la participación global y a alcanzar consensos formados sobre la base de una profunda escucha espiritual del pueblo de Dios.
La razón fundamental de esta moratoria es la preocupación por la unidad de la Iglesia, que descansa en la unidad de los obispos en comunión y obediencia a Pedro. Avalar esta controvertida propuesta de un episcopado atribulado sembraría aún más dudas y confusión entre el pueblo de Dios. Teniendo en cuenta el panorama mundial ecuménico y geopolítico perturbado por las guerras, es de esperar que la mayor difusión de esta propuesta no resuelva los problemas que pretende remediar: el éxodo masivo de fieles de la Iglesia, el éxodo de los jóvenes, las llamadas «causas sistémicas» de los abusos y la crisis de confianza entre los fieles.
La principal limitación de esta propuesta es quizás un cierto enfoque apologético, basado en los cambios culturales en lugar de apoyarse en el anuncio renovado del Evangelio. Si posees oro y plata, ciencia y prestigio ampliamente reconocido, y lo gestionas todo con generosidad, no te olvides de testimoniar con fuerza y sencillez la fe en Jesucristo de la que tu pueblo es mendigo.
Con el ejemplo y las enseñanzas del Papa Francisco, podemos volver al espíritu de los Hechos de los Apóstoles, ofrecer a Jesucristo en primer lugar a las necesidades de curación y conversión de nuestro pueblo, no pretender que las soluciones culturales o institucionales sean indispensables para hacer creíble la figura de Jesús, aunque sea propuesta por ministros imperfectos pero confiados en la gracia y la misericordia divina. Este es el mensaje inicial del Papa Francisco que ahora debemos recoger y aplicar a la revisión de los resultados del Camino Sinodal.
Fuente: Traducción realizada por el Padre Jorge Enrique Mújica LC, director editorial de ZENIT.

Sínodo alemán contra el Catecismo

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5 preocupaciones ante Camino Sinodal Alemán: Prefecto del Dicasterio para Doctrina de la Fe a episcopado alemán

Por Cardenal Luis Francisco Ladaria Ferrer SJ- Prefecto del Dicasterio para la Doctrina de la Fe.
Hay un pasaje de la carta del Santo Padre al Pueblo de Dios sobre el Camino en Alemania que constituye el trasfondo de esta breve intervención mía. El Papa Francisco escribe en el párrafo 9 de la citada carta: «La Iglesia universal vive en y de las Iglesias particulares [Lumen Gentium, 23], así como las Iglesias particulares viven y florecen en y de la Iglesia universal, y si se encuentran separadas de todo el cuerpo eclesial, se debilitan, se pudren y mueren. De ahí la necesidad de mantener siempre viva y eficaz la comunión con todo el cuerpo de la Iglesia, que nos ayuda a superar la ansiedad que nos encierra en nosotros mismos y en nuestras particularidades, para poder mirar a los ojos, escuchar o renunciar a las urgencias para acompañar a los que quedan en el camino. A veces esta actitud puede manifestarse en el más mínimo gesto, como el del padre al hijo pródigo, que deja las puertas abiertas para que, cuando vuelva, pueda entrar sin dificultad [cf. Evangelii gaudium, 46]. Esto no es sinónimo de no caminar, avanzar, cambiar o incluso debatir o disentir, sino que es simplemente la consecuencia de saber que somos constitutivamente parte de un cuerpo mayor que nos quiere y nos espera, y que también queremos y esperamos, y necesitamos. Es el gusto de sentirse parte del santo y paciente Pueblo fiel de Dios».
Las palabras que siguen quisieran ahora precisamente despertar en cada uno de nosotros esta conciencia de que somos constitutivamente parte de un cuerpo más grande, y que es precisamente esa comunión con todos los demás miembros de la Iglesia la que puede permitir -más que otros mil gestos o proclamas rotundas- esa hospitalidad tan necesaria hoy hacia los que se han quedado en el camino.
Y, efectivamente, son muchos y muchas los que hoy ya no se sienten «en casa» en la casa del Señor y se quedan fuera de ella. Luego todavía hay muchos y muchas que se sienten profundamente traicionados por los hombres y mujeres de la Iglesia católica y ya no asisten. Sobre todo, finalmente, hay muchos y muchas que ya no sienten ninguna confianza en nosotros, los obispos. Y esto ocurre no sin razón. Nuestros pensamientos se dirigen inmediatamente a la dolorosa página de los abusos sexuales y, en general, del abuso de poder por parte del clero, y a todas las veces que en esos casos nuestra respuesta como Iglesia no ha estado a la altura de la situación. En este sentido, no nos cansaremos de pedir perdón a las víctimas de estos abusos, ofreciéndoles nuestra posible ayuda; al mismo tiempo, no nos cansaremos de renovar cada día nuestro empeño para que los abusos contra los menores y los abusos de poder de los hombres y mujeres de la Iglesia no vuelvan a producirse. Desde este punto de vista, puedo asegurarle que el Dicasterio para la Doctrina de la Fe se compromete con todas sus fuerzas y con los máximos escrúpulos a que se apliquen las penas previstas en el Código a los clérigos que han sido culpables de tan abominables delitos.
Desde este punto de vista, es más que encomiable el esfuerzo que la Iglesia en Alemania está haciendo internamente para establecer protocolos de seguridad para prevenir cualquier abuso contra menores y cualquier otra forma de violencia contra adultos por parte de clérigos y en todo caso dentro de las instituciones eclesiásticas. Este compromiso ha encontrado su particular concreción en el Camino Sinodal iniciado en 2019 por la Iglesia en Alemania, que está alcanzando una fase especialmente importante en estos mismos meses.
Ahora, precisamente en el espíritu de ese «saber que [todos] somos parte constitutiva de un cuerpo más grande que nos quiere y nos espera, y que también nosotros queremos y esperamos, y que necesitamos», evocado por las palabras antes mencionadas de la carta del Santo Padre al Pueblo de Dios que está en camino en Alemania, me corresponde, como Prefecto del Dicasterio para la Doctrina de la Fe, presentaros, Venerables Hermanos, cinco preocupaciones concretas que surgen de la lectura atenta de los textos que hasta ahora se han discutido en vuestro Camino Sinodal.
Primera preocupación: el género literario de los textos
La primera preocupación se refiere al género literario de los textos. Dado que el suyo no es un sínodo, sino un camino sinodal, no parece estar previsto ningún documento final por ahora. ¿Pero no deberíamos pensar en algo así como un documento final del Camino Sinodal o algo similar? Tal pregunta se impone cuando se advierte que en tantos pasajes de los textos del Camino Sinodal hay afirmaciones genéricas sobre las posiciones presentes en el santo pueblo de Dios, referencias alusivas a evidencias científicas y sociológicas, uso de resultados exegéticos aún discutidos y cuestionables, declaraciones sin vacilación del fin de la metafísica y del eclipse de toda verdad, protocolos genéricos de posible reconocimiento público de la doctrina eclesial, y finalmente referencias a teólogos y teólogas sin nombre y sin posibilidad de identificación. Estas cosas están quizá muy claras para los autores de los textos y para los lectores cualificados, pero si formamos parte de un cuerpo mayor y estos textos (con sus traducciones ya disponibles a otras lenguas) empiezan a tener una difusión global, no parece descabellado proponer un documento final o algo similar en el que pueda surgir un proceder más lineal y menos dependiente de afirmaciones que no están del todo comprobadas.
Segunda preocupación: la conexión entre la estructura de la Iglesia y el fenómeno del abuso clerical contra menores y otros fenómenos de abuso
La segunda preocupación es la conexión entre la estructura de la Iglesia y el fenómeno del abuso clerical contra menores y otros fenómenos de abuso. El discurso que plantean los textos, también por su extensión y por las necesarias repeticiones en varias ocasiones, no parece tener en cuenta la especificidad del cuerpo eclesial. Ni que decir tiene que hay que hacer todo lo que se pueda para evitar que se sigan produciendo abusos de clérigos contra menores, pero esto no debe implicar una reducción del misterio de la Iglesia a una mera institución de poder ni una consideración previa de la Iglesia como una organización estructuralmente abusiva, que debe ser puesta bajo el control de supercontroladores lo antes posible. Desde este punto de vista, el mayor riesgo de muchas de las sugerencias operativas de los textos del Camino Sinodal es el de perder uno de los mayores logros del Concilio Vaticano II, a saber, la clara doctrina de la misión de los obispos y, por tanto, de la Iglesia particular.
Tercera preocupación: la visión de la sexualidad humana según la doctrina de la Iglesia
La tercera preocupación se refiere a la visión de la sexualidad humana según la doctrina de la Iglesia y, en particular, tal como se expresa en el Catecismo de la Iglesia Católica de 1992. La impresión general que puede surgir a este respecto de la lectura de los textos del Camino Sinodal es que en este terreno de la doctrina de la Iglesia no hay casi nada que salvar. Habría que cambiar todo. ¿Cómo no pensar en el impacto que esto tiene en tantos fieles que escuchan la voz de la Iglesia y se esfuerzan por seguir sus pautas de vida? ¿Deben pensar que lo han hecho todo mal hasta ahora?
No debería ser demasiado fácil pensar que la sexualidad humana es algo límpido y desprovisto de la ambivalencia que conlleva todo gesto humano, y más aún todo gesto humano relacionado con el ejercicio de la sexualidad. Hubiera sido deseable, por parte de los autores de los textos y de la Asamblea del Camino Sinodal, ser más cautelosos y tener cierta confianza en la visión que el Magisterio ha realizado de la sexualidad en las últimas décadas. Salvaguardar el carácter constitutivamente generativo y generacional del ser humano sigue siendo una de las grandes tareas proféticas de la comunidad de creyentes en este tiempo de progresiva mercantilización de la existencia humana.
Cuarta preocupación: acceso de la mujer al orden sacerdotal
La cuarta preocupación se refiere al papel de las mujeres en la Iglesia y, en particular, a la cuestión del acceso de las mujeres a la ordenación sacerdotal. También en este caso, los textos del Camino Sinodal parecen quedarse cortos en una hermenéutica participativa de las posiciones magisteriales, reduciendo todo a la siguiente constatación: la dignidad fundamental de las mujeres no se respeta en la Iglesia católica, porque no pueden acceder a la ordenación sacerdotal. La posición del Magisterio es en verdad más específica. El punto decisivo a este respecto no es que las mujeres en la Iglesia católica no puedan acceder a la ordenación sacerdotal; el punto es que hay que aceptar la verdad de que «la Iglesia no tiene en absoluto la facultad de conferir la ordenación sacerdotal a las mujeres» (San Juan Pablo II, Ordinatio sacerdotalis).
Aquí encuentra su pleno significado ese sentimiento de formar parte de un cuerpo mayor, de un cuerpo que no está desarticulado, sino de un cuerpo que, por voluntad explícita del Señor Jesús, tiene su guía en Pedro y sus sucesores. Quisiera añadir inmediatamente que las últimas deliberaciones del Camino Sinodal de querer dirigir una petición al Santo Padre Francisco para reabrir esta cuestión, ciertamente amortiguan los tonos altamente polémicos del texto específico sobre el acceso de las mujeres a la ordenación sacerdotal, y por ello sólo podemos estar agradecidos. Por supuesto, queda la cuestión del destino final de estos textos del Camino Sinodal. La sugerencia fraternal sigue siendo la de llegar a una síntesis más tranquila y decididamente más acorde con ese «sentimiento de que somos constitutivamente parte de un cuerpo mayor» que guía esta intervención mía.
Quinta preocupación: ejercicio del magisterio eclesial
La quinta y última preocupación se refiere al ejercicio del magisterio eclesial y, en particular, al ejercicio del magisterio episcopal. En los textos del Camino Sinodal casi se olvida el dictado de la constitución conciliar Dei Verbum y, en particular, la cuestión de la tradición de la fe a través de la sucesión apostólica: «Los apóstoles, pues, para que el Evangelio se conservara siempre intacto y vivo en la Iglesia, dejaron a los obispos como sucesores suyos, ‘confiándoles su propio lugar de maestros’» (dv, 7).
Antes de la redacción del corpus del Nuevo Testamento, existe de hecho la comunidad de discípulos del Señor Jesús llamada a llevar a todos los hombres y mujeres de la tierra el mensaje de la buena nueva del Dios para todos los amores. Esta comunidad, sin embargo, es una comunidad ordenada, fundada sobre un líder que es Pedro y puesta bajo la dirección de los Doce, que tienen la tarea de autentificar el testimonio de los demás discípulos y discípulas del Señor. A lo largo de los siglos, este orden en la diaconía de todos al reino de los cielos se hace posible precisamente gracias a la presencia y misión de los obispos y, de manera especial, a la presencia y misión del Obispo de Roma. A quien se debe, precisamente por esto, una tarea especial en acompañar a todos a vivir la caridad en la verdad y la verdad en la caridad. Y si es cierto que el magisterio está bajo el juicio de la Palabra, también es cierto que la Palabra se hace viva y resuena como viva precisamente gracias al ejercicio del magisterio de los obispos y del Obispo de Roma en particular. ¡Qué reconfortante es para todo obispo saber que siempre es cum Petro y sub Petro!
Por tanto, no es posible equiparar esta delicada y decisiva tarea en la vida de la Iglesia católica con otros ministerios en ella como el de los teólogos y los expertos en otras ciencias.
Conclusión
Venerables hermanos, estas son las preocupaciones que, en el espíritu de ese sentimiento de que todos somos constitutivamente parte de un cuerpo mayor, he querido poner en vuestro conocimiento. La Iglesia universal necesita a la Iglesia que está en Alemania, así como la Iglesia que está en Alemania necesita a la Iglesia universal. Pero debemos querer «necesitarnos» unos a otros, debemos querer esperarnos unos a otros, debemos querer esta comunión de vida y de camino. Y, en verdad, esto es precisamente lo que su sincero y profundo deseo de ser cada vez más una Iglesia en la que todos puedan sentirse en casa, en la que todos puedan sentirse parte de una familia, una Iglesia en la que Dios revele a todos su rostro de Padre, Hijo y Espíritu Santo, especialmente ahora después de las dramáticas páginas que hemos vivido por la evidencia de terribles abusos de clérigos contra menores y su gestión por parte de algunos obispos que no siempre estuvo a la altura de la gravedad de la situación.
Que el Señor bendiga nuestra voluntad de necesitarnos unos a otros.
Fuente: Traducción realizada por el Padre Jorge Enrique Mújica LC, director editorial de ZENIT.

El Cardenal Marx dijo que lo afirmado por el Cardenal Ladaria y el Cardenal Ouellet en Roma, sobre el sínodo alemán, eran meras opiniones.

Tras la agitada visita Ad Limina de los obispos alemanes, donde al menos tres cardenales de curia intentaron mostrar las inconsistencias doctrinarias y metodológicas del llamado Camino sinodal alemán, y al menos uno de ellos solicitó su suspensión, el Cardenal Reinhard Marx –uno de los grandes promotores de ese sínodo local– no se dio ni mucho menos por aludido.
El lunes pasado, en el Club de la Prensa de Munich, el purpurado afirmó que las conversaciones en Roma con los Cardenales vaticanos no se pueden interpretar en el sentido de que “hemos recibido un tirón de orejas y ahora nos detendremos, haremos las maletas y el Camino Sinodal habrá terminado”.
Para el Cardenal Marx “los discursos del Prefecto del Dicasterio de la Fe, Luis Ladaria, y del Prefecto del Dicasterio para los Obispos, Marc Ouellet, que se publicaron después, habían sido ‘conferencias’”, solamente, subrayó.
Aún más, solo “eran una opinión, pero no una decisión del Papa”. Contó algo ya conocido, que la mayoría de los obispos alemanes había rechazado “muy claramente” la propuesta de moratoria del proyecto de reforma sinodal. Dijo igualmente que “al fin y al cabo, no son los únicos organizadores del Camino Sinodal, sino junto con los laicos: ‘No podemos decir que los dejaremos de lado’”.
Resumiendo: en Roma lo que escucharon los prelados teutónicos fueron solo algunas y meras opiniones, y nada, siguen adelante. Ninguna reflexión en profundidad sobre las advertencias hechas acerca de los errores doctrinarios apuntados (particularmente en materia de moral sexual y teología eclesial), ni sobre la afectación que están causando a la comunión de la Iglesia y la confusión en los fieles.
Ahora el de Tréveris
Por lo demás, las manifestaciones contrarias a la moral católica por parte de prelados de Alemania siguen a tambor batiente: Ahora tenemos la del Obispo de Tréveris, Monseñor Stephan Ackermann, quien con ocasión de un encuentro y un “servicio” con un grupo queer, aseguró que “con el camino sinodal, decimos claramente que necesitamos una reevaluación de la enseñanza de la Iglesia sobre la homosexualidad”.
Es esa justamente una de las críticas hechas por el Cardenal Prefecto del Dicasterio de la Doctrina de la Fe, Monseñor Ladaria, quien dijo a los obispos alemanes en Roma que los textos del llamado camino sinodal alemán sugerían que “hay que cambiarlo todo” en lo que respecta a la enseñanza de la Iglesia sobre la sexualidad, en contradicción con el Catecismo de la Iglesia Católica.
Fuente: GaudiumPress.com

Suman 100 los cardenales y obispos que advierten del riesgo de cisma en Alemania

Por WALTER SÁNCHEZ SILVA– ACI Prensa.
Ya son 100 los cardenales y obispos de todo el mundo que advierten del riesgo de cisma de la Iglesia en Alemania, debido al curso que sigue el polémico Camino Sinodal en el país europeo.
El Camino Sinodal es un controvertido proceso de varios años que comenzó en diciembre de 2019 y en el que participan obispos y laicos de Alemania para tratar temas como el ejercicio del “poder”, la moral sexual, el sacerdocio y el papel de las mujeres en la Iglesia, temas sobre el que han expresado, públicamente y en diversas ocasiones, posturas contrarias a la doctrina católica.
El 11 de abril, poco más de 70 obispos, entre ellos los cardenales Francis Arinze, Raymond Burke, George Pell y Wilfred Napier, a quienes ahora se han sumado el italiano Camillo Ruini y el chino Joseph Zen-ze kiun, enviaron una “carta fraterna” a los obispos de Alemania para advertir del peligro de cisma.
Entre los 100 firmantes, están también un arzobispo argentino, dos uruguayos, dos brasileños, algunos de Hungría y también Ucrania, quienes se unen así a los prelados de Estados Unidos, Canadá, Tanzania y Camerún, entre otros.
En la carta, los obispos explican que lo que ocurre en la Iglesia Católica en un país puede influenciar a otros, por lo que manifiestan su “creciente preocupación acerca de la naturaleza del proceso del Camino Sinodal alemán en su conjunto y el contenido de sus diversos documentos”.
“La seriedad de estas observaciones se desprende tanto de la confusión que el Camino Sinodal ha causado, y continúa causando, como del potencial para el cisma en la vida de la Iglesia en que derivará inevitablemente”, alertan los obispos.
Los prelados expresan su preocupación en siete indicaciones que tienen su raíz en el capítulo 12 de la Carta de San Pablo a los Romanos, especialmente en la advertencia de no acomodarse “al mundo presente”.
Entre las preocupaciones de los cardenales y obispos están que “las acciones del Camino Sinodal socavan la credibilidad de la autoridad de la Iglesia –incluyendo la del Papa Francisco– la antropología cristiana y la moral sexual, y la verosimilitud de la Escritura”.
También destacan que los textos del Camino Sinodal “parecen mucho más inspirados por el análisis sociológico y la política contemporánea, incluyendo las ideologías de género” y que parece “reinterpretar y menoscabar el significado de la libertad cristiana”.
“El Camino Sinodal muestra más sumisión y obediencia al mundo y a las ideologías que a Jesucristo, nuestro Señor y Salvador”, advierten también los obispos.
En mayo de 2021, sacerdotes y agentes pastorales de la Iglesia en Alemania bendijeron parejas homosexuales en un evento titulado “El amor gana” en más de 100 lugares en todo el país, con el apoyo de varios obispos como el presidente de la Conferencia Episcopal, Mons. Georg Bätzing, y en abierta rebelión a la explícita prohibición de la Congregación para la Doctrina de la Fe en el Vaticano, publicada en marzo de ese año.
El Cardenal Reinhard Marx, Arzobispo de Múnich, expresidente de la Conferencia Episcopal Alemana y uno de los promotores del Camino Sinodal, propuso en febrero el fin del celibato para los sacerdotes en la Iglesia Católica.
El 31 de marzo dijo que el Catecismo de la Iglesia Católica “no está escrito en piedra” y que se puede “dudar de lo que dice”.
Los obispos que deseen adherirse a la carta fraterna pueden escribir al correo episcopimundi2022@gmail.com
Puede leer la carta fraterna completa en este enlace https://www.aciprensa.com/noticias/breaking-cardenales-y-obispos-alertan-riesgo-de-cisma-de-la-iglesia-en-alemania-38042