Archivo por meses: enero 2018

Experiencias misioneras

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Explosión vocacional en Indonesia: 38 nuevos diáconos ordenados en dos semanas en varias diócesis

Indonesia: 38 nuevos diáconos ordenados

La Iglesia Católica en Indonesia sigue creciendo y mostrando grandes frutos pese a ser una minoría en el conjunto del país. Pese a ellos hay regiones como Kalimantán y algunas diócesis de Java están viviendo un auténtico boom del catolicismo, habiendo lugares en los que los católicos son ya mayoría.
Este boom se traduce también en un florecimiento vocacional que estos días ha quedado evidenciado en varias diócesis del país. En tan sólo un par de semanas, cuenta AsiaNews, la Iglesia en Indonesia ha festejado la ordenación de 38 diáconos y varias ordenaciones sacerdotales.
Seminaristas diocesanos y de distintas órdenes
El 24 de enero pasado, Monseñor Robertus Rubiyatmoko, arzobispo de Semarang, ofició la ceremonia de ordenación al diaconado de 17 seminaristas en el seminario mayor de Saint Paul en Yogyakarta, Java Central.
Joko Setyo Prakosa, rector del instituto, afirma que los nuevos diáconos provienen de varios seminarios diocesanos, particularmente de la Archidiócesis de Semarang, de la de Merauke (provincia de Papúa) y de algunas órdenes religiosas (jesuitas, carmelitas y misioneros de la Sagrada Familia).
El mismo día, la diócesis de Purwokerto (Java Central) festejó dos ordenaciones sacerdotales, y tres diaconales . Dado que Purwokerto no cuenta por el momento con un obispo titular, a causa de la enfermedad y consiguiente renuncia de Monseñor Julianus Sunarka, la ceremonia fue oficiada por Monseñor Antonius Subianto Bunjamin, de Bandung (Java Occidental).
En cuanto a la diócesis de Sintang (provincia de Kalimantan occidental), sor María Seba cuenta que dos días después, el obispo, Monseñor Samuel Oton Sidin, ordenó a un sacerdote diocesano local.
El 1 de febrero,  en la catedral de Santa María del Monte Carmelo en Malang (Java Oriental), Monseñor Henricus Pidyarto Gunawan presidirá la ordenación de 18 nuevos diáconos. Entre ellos hay diocesanos, carmelitas, lazaristas, discípulos del Señor, siervos de María y verbitas.
Fuente: www.religionenlibertad.com

10 aldeas han pedido bautizarse: la alegría de un misionero

En tres años, 10 aldeas han pedido bautizarse entre los tribales santal: la alegría de un misionero

El sueño de muchos misioneros: aldeas enteras de pueblos paganos que piden, por favor, ser bautizadas y catequizadas. 
Eso es lo que ha vivido durante tres años el padre Michele Brambilla, misionero italiano del PIME, en la parroquia de Kodbir, en Bangla Desh, junto a la frontera con la India, entre las tribus santal, que no son musulmanas ni hindúes, sino animistas.
La clave ha estado en los catequistas: contar con un religiosa de las Misioneras de la Inmaculada y dos catequistas itinerantes bien entrenados, a tiempo completo, con sueldo, que acuden por las pequeñas aldeas haciendo amistades, predicando, presentando el evangelio.
“La experiencia más hermosa de todos estos años ha sido formar a cristianos para que pudiesen difundir la Palabra de Dios y guiar la oración del domingo en las aldeas. Por eso, con mis dos catequistas que trabajan a tiempo completo y con una hermana, hemos formado un programa de catecumenado, es decir, de formación para personas no cristianas, que deben abandonar algunas de las tradiciones tribales. Y en estos tres años, son 10 las aldeas que han pedido hacerse cristianas”, explica el misionero en la agencia AsiaNews.
Una parroquia de 42 aldeas
En 2012, cuando el padre Brambilla empezó su trabajo con dos religiosas Misioneras de la Inmaculada en Kodbir, esta estación misionera ni siquiera era una parroquia propiamente dicha. Hoy ya es parroquia “y abarca 42 aldeas santal, de las cuales 6 son mayoritariamente cristianas, en otras 22 hay algunos cristianos y el resto no son cristianas”. Esto es lo que ahora está cambiando.

“En total, los catecúmenos son cerca de 300, pero aún no sabemos cuándo estarán listos para recibir el bautismo. Como máximo, el camino de acercamiento a la vida cristiana dura cerca de cinco años, durante los que los tribales deben renunciar a ciertas creencias. Pero no existe un tiempo preestablecido”, añade.
La parroquia, con su escuela y dispensario
En Bangladesh existen 160 millones habitantes, 95% musulmanes. Sólo hay 200,000 católicos en el país, y sin embargo la Iglesia educa a unos 100,000 alumnos, la mayoría no cristianos, en sus centros de enseñanza: una universidad, 8 centros universitarios y 580 escuelas primarias y secundarias.
Y en este mar de pequeñas escuelitas rurales o urbanas está la escuela de la parroquia de Kodbir, con sus 163 alumnos. Es una “escuela primaria para todos, a la que asisten chicos católicos, tribales y musulmanes”. Para la formación profesional o secundaria se les remite a escuelas en otras parroquias y misiones.
Y, como suele suceder donde hay misioneros, junto a la parroquia y la escuela hay un dispensario. Allí las religiosas de la Inmaculada -la rama femenina de los misioneros del PIME- “manejan un dispensario médico, donde casi todos los atendidos son musulmanes. Las consultas y la atención médicas de las hermanas son totalmente gratuitas, los enfermos solo pagan las medicinas”, explica el misionero.

La parroquia de Kodbir, en Bangla Desh, con su dispensario y su escuela
La importancia de los créditos
Además de la escuela, el dispensario y la parroquia, Brambilla puso en marcha una “credit d’union”, una especie de cooperativa de créditos con préstamos muy accesibles, que ayudan a muchos a emprender negocios y evitan el ciclo de la deuda y el empobrecimiento. Brambilla dice que para iniciar esta cooperativa de créditos tuvo que estudiar mucho, pero era un gran servicio.
Lawrence Murmu, de 67 años, un veterano catequista de etnia santal que sirve en la diócesis de Rajshahi desde hace 46 años, explicaba en otra noticia de AsiaNews la combinación virtuosa de contar con catequistas itinerantes y poder plantear microcréditos en aldeas no cristianas.
“Yo jamás hablo a estas personas de Jesucristo inmediatamente, sino que cuando entro a una aldea nueva, primero intento mezclarme entre la gente para construir una amistad con ellos. Construyo relaciones sanas con los jefes de la aldea: conversamos sobre los problemas socio-económicos, doy consejos para poder superar las dificultades. Los empujo a crear cooperativas, en base a microcréditos, para ayudarse. Dialogo con los diferentes credos, les doy aliento sobre temas relacionados con la educación y con la conciencia social. Recién después, empiezo a comunicar el mensaje de Dios”, explicaba.

La Virgen María y los bebés no cristianos
Brambilla cuenta que su vocación misionera maduró de niño, leyendo “Italia Missionaria” (actualmente “Mondo e missione”), de los misioneros del PIME, a los que se uniría. Tenía un tío sacerdote en la congregación y un hermano que trabajó durante varios años en China, antes de ser expulsado del país comunista. En Detroit (EEUU) aprendió inglés y en 2007 llegó a Bangladesh. Desde el principio trabajó con feligreses tribales, de etnias minoritarias, y también lo era el clero que le acompañaba.
Desde noviembre de 2015 el padre Brambilla ya no está en Kodbir. Ahora es el superior de los misioneros del PIME en Bangla Desh, y dirige el Hospital Saint Vincent en Dinajpur, la capital de un distrito de 13 millones de habitantes. También aquí los pacientes son casi todos musulmanes.
“En el hospital brindamos atención a todos, y somos bien vistos por la gente, sobre todo por la presencia de las hermanas, que mantienen todo limpio y en orden”, explica. “Cada tanto, cuando tengo tiempo, doy una vuelta por las diferentes unidades, porque los enfermos necesitan de una palabra de consuelo. También con los musulmanes e hindúes”.
Y cuenta un signo de cómo la vida, la maternidad, conducen a lo trascendente. “En el exterior de la sala de maternidad donde están los niños recién nacidos en sus cunas hay una gran imagen de la Virgen. Cada día, hay gente que enciende allí de 10 a 15 velas a los pies de la Virgen, dependiendo del número de niños nacidos. Pero sabemos que sólo nace un niño cristiano al día como máximo. Se sobrentiende que las demás velas son encendidas por fieles de otras religiones”.
Fuente: www.religionenlibertad.com
La belleza de la fe se volcó a las calles

La belleza de la fe se volcó a las calles

En el programa Diálogo de Fe del sábado 27 de enero, el Cardenal Juan Luis Cipriani recordó algunos momentos de la visita del Papa Francisco a nuestro país, así como los mensajes que ha dejado a todos los peruanos.
Mencionó que el Santo Padre se ha llevado la impresión de un pueblo creyente que es algo que debemos agradecer mucho.
“Que cada uno de nosotros ahora le dé gracias a Dios por esa fe que a través de las generaciones se ha ido pasando de padres a hijos y hace que nuestro pueblo al Papa le dé esa impresión. La fe sabemos que es un don de Dios. La fe no se compra, la fe no es cuestión de estudio, la fe no es cuestión de demostraciones. La fe es un don de Dios por el cual creemos en la persona de Jesucristo que se ha revelado. Ese pueblo creyente se manifiesta diciendo Este hombre de blanco, el Papa, es el vicario de Cristo, cabeza de la Iglesia”.
“Entonces esa mirada de Dios que encontró en la respuesta de estos santos, a él le hace sentir «Ustedes tienen una mirada de Dios privilegiada. No es cuestión de que ustedes fueron mejores o peores, sino que Dios se fijó en este país». Y tiempo después se volvió a fijar en el Señor de los Milagros. Volvió a dejar la huella a través de esa tradición. No es que estemos en comparación de quién tiene más o quién tiene menos. El Papa nos dice: «Les ha tocado nacer en un país -como dice él- una tierra ‘ensantada’». Dios nos ha demostrado a los peruanos que nos mira con privilegio. Es un regalo”.
Afirmó que nuevamente el Señor ha mirado al Perú con especial predilección. “Realmente es como si se hubiera abierto el telón y ha aparecido una fotografía de ese pueblo peruano, que a mí me deja muy comprometido. Y como pastores tenemos que hacer mucho más”.

Pecadores sí, corruptos no

También comentó que el Papa habla del corrupto, a quien se refiere como la personas no reconoce el pecado y no pide perdón.
“El que paga mal a un obrero es un corrupto, el que maltrata a la empleada en su casa es un corrupto. El Papa distingue claramente lo que es la doctrina de la Iglesia, que es el pecado y nos dice que hay que luchar con la gracia, con la ayuda de Dios, para lograr hacer el bien y buscar siempre la verdad. El corrupto no reconoce su error, es un hombre cínico, es el hombre insensible que ha caído en esa especie de desánimo”.
“El Papa tiene una visión de la misión de la Iglesia muy clara. Él es consciente que el mundo de hoy le está pidiendo a la Iglesia las bienaventuranzas. Hay que buscar al hombre que llora, al que no tiene comida, al que está desnudo, al que está preso, al que está solo”.

Necesitamos una Iglesia que trabaje en equipo

Recordó que el Papa nos pide que en la Iglesia todos debemos trabajar en equipo: jóvenes, familias, educadores, políticos.
“Su fe manifiéstenla con hechos, no con tanto palabreo. El Papa ha ido hasta la Amazonía, ha estado con los nativos del lugar, les ha dado un mensaje que otro día lo veremos, les ha acompañado en el almuerzo, ha estado con ellos; y ha iniciado un Sínodo, una reunión de obispos, en que habrá también especialistas, para estudiar la realidad no solamente del medio ambiente, sino de las personas que viven en ese ambiente y cómo llevar el mensaje de Cristo; al mismo tiempo que defiende el hábitat. Y dice: «Señores, no les rompamos la casa donde han nacido». Estos hechos tan concretos creo que el Papa nos está diciendo ahora en esta etapa después de: «Deja ese corazón abierto. Yo he pasado por aquí por el Perú y ustedes han respondido». Esas multitudes a las que no dejo de agradecer y a todos los organizadores. Ha sido todo un espectáculo de la fe”.
En otro momento, señaló que el Señor, que ha tenido ese detalle de traernos al Papa, ha generado en todos los hogares, en millones de peruanos, una respuesta de fe que va más allá de nosotros y que ha sido un gran acierto.
“Es la fe del pueblo que tiene un Señor de los Milagros, que tiene unos santos y que tiene un arraigo popular. Cuando uno como persona se traslada de un lugar por trabajo o por necesidad de salud o por desarraigo por la violencia terrorista; evidentemente se traslada con su lengua, con sus costumbres, con su piedad popular. En cada rincón cada grupo tiene su santo, su virgen. Todos respetamos ese pequeño ámbito íntimo en donde tú encuentras las raíces de tu lugar de origen”.

Las abuelas son depositarias del tesoro de la fe

Luego manifestó que el Papa ha hecho una permanente referencia a las abuelas y al ejemplo de la experiencia.
“Las abuelas son maravillosas y el Papa lo ha dicho con los nativos en la Selva: «Escuchen a sus mayores». Igual digo yo aquí en la ciudad y en cualquier lugar: Las abuelas son depositarias de ese tesoro de la fe, ellas son la imagen de la tradición de la fe. La sabiduría popular te dice: Los jóvenes llegan más rápido, pero los ancianos saben adónde van. El Papa también ha hecho un reclamo: «Más cercanía con esa sabiduría. Por favor cuiden la esperanza que no se la roben. Y no hay mejor forma de cuidar la esperanza que permanecer unidos»”.
Finalmente, se refirió a la Carta Pastoral que ha escrito y que es un breve resumen de esta visita, la cual será leída en todas las parroquias de Lima en las Misas de mañana domingo.
“Todo este impulso hay que seguirlo. El Señor nos ha bendecido, ha estado grande con nosotros; hay que volcarlo en los hijos, en la fe, en la unidad. Queridos hermanos, después de estos días de gozo, les doy una bendición llena de cariño y muy cercana al Vicario de Cristo”.
Fuente: www.arzobispadodelima.org

Víctor Fajardo García

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Víctor Fajardo García, (Ayacucho23 de marzo de 1838–Alto de la Alianza, Tacna26 de mayo de 1880) fue un militar peruano, héroe de la Guerra del Pacífico. Murió en la batalla del Alto de la Alianza. En su memoria, fue creada la provincia que lleva su nombre, en el departamento de Ayacucho, por ley 1306 del 14 de noviembre de 1910.
Hijo del coronel Manuel Ramón Fajardo (militar chileno que llegó al Perú en la Expedición Libertadora al mando del general José de San Martín) y de Manuela García.
Tenía 14 años de edad cuando ingresó al ejército en calidad de caballero cadete. En 1854, estando en Ayacucho, se plegó a la revolución liberal acaudillada por el mariscal Ramón Castilla contra el gobierno del general José Rufino Echenique. Fue uno de los organizadores del batallón Ayacucho, al que se incorporó con el grado de subteniente. Hizo toda la campaña revolucionaria, hasta el triunfo final en la batalla de La Palma, el 5 de enero de 1855.
En febrero y marzo de 1857, a órdenes del general Pedro Diez Canseco, sofocó una rebelión de vivanquistas en Ayacucho, y por orden expresa del presidente Castilla, fue ascendido a teniente. Meses después, aplastó sangrientamente otro levantamiento en Huanta, por lo que fue ascendido a capitán graduado. Formó parte de la división que marchó sobre el centro de la revolución vivanquista, siendo herido en el asalto a esa ciudad. El 6 de marzo de 1858, fue ascendido a capitán efectivo.
Participó en la campaña contra Ecuador en 1859 y estuvo en la ocupación de Guayaquil, hasta el Tratado de Mapasingue. Terminado el conflicto, pasó a comandar el Batallón Puno, con el grado de sargento mayor (1860).
Se hallaba como jefe instructor en la Provincia de La Mar, cuando se enteró del estallido de la revolución restauradora encabezada por el coronel Mariano Ignacio Prado contra el gobierno del general Juan Antonio Pezet, acusado de debilidad ante las exigencias de la Escuadra Española del Pacífico. Fajardo se unió a la revolución y al frente de su batallón participó en la campaña hasta la entrada triunfal a Lima, en noviembre de 1865. Mereció entonces su ascenso a teniente coronel efectivo. Luego participó en los aprestos para rechazar la agresión española y se distinguió en el combate del 2 de mayo del Callao.
Restablecida la paz, ocupó cargos políticos importantes: fue sucesivamente Subprefecto de las provincias de La Mar, Chancay, Huancayo y Cangallo. Cuando se creó la provincia litoral de Huánuco, fue designado como su primer Prefecto, pero no pudo asumir el cargo al ser nombrado ayudante de campo del presidente Mariano Ignacio Prado. Después fue jefe del Batallón América y Jefe del Estado Mayor de la División Centro.
Al estallar la Guerra del Pacífico en 1879, marchó al teatro de operaciones del Sur, al frente del Batallón de Cazadores del Cuzco Nº 5. Luchó en las batallas de San Francisco y Tarapacá; en esta última tuvo un actuación destacada, contribuyendo al triunfo peruano. A decir de Basadre, competía con Cáceres en el prestigio como jefe.
Luego, al frente del Batallón de Cazadores del Rímac y con el grado de coronel, actuó en la batalla del Alto de la Alianza, del 26 de mayo de 1880. Tras varias horas de tenaz pelea, cayó herido, pero aun así se mantuvo en pie, cubriendo la retirada de los suyos, hasta que un certero disparo en el corazón acabó con su vida. Fue uno de los últimos jefes peruanos en sucumbir aquel día.
Fuente: Wikipedia.

Caso Yactayo: Fiscalía solicita 22 años

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La noche del sábado 25 de febrero del 2017, cuando el estudiante de ingeniería Wilfredo Zamora citó al productor televisivo José Yactayo a su departamento en Breña, ya habría planificado asesinarlo, según concluye la investigación del Ministerio Público.
Los dos se conocieron a través de una red social y acordaron verse. Según la fiscalía, Zamora tenía pareja, Aldo Cáceda, un empresario de 70 años que le pagaba la universidad y alquilaba el departamento donde se reunió con Yactayo.
-Gotas de ansiolítico-
De acuerdo a las conclusiones de la fiscalía, casi diez horas antes de encontrarse, a las 2 p.m., Zamora fue a una farmacia con una receta que había alterado. El nombre de las pastillas de Zatrix, medicamento con propiedades ansiolíticas, lo cambió por Rivotril, otro fármaco similar, pero en gotas. Una vez en el departamento, Zamora habría mezclado, a escondidas, nueve gotas de Rivotril con whisky y se lo ofreció en un vaso a Yactayo.
En su manifestación, el joven dijo que la receta médica era suya porque llevaba un tratamiento psiquiátrico por depresión. Cuando la policía le preguntó cuándo había comprado el Rivotril, mintió diciendo que fue a inicios de febrero, pero según la boleta de venta fue horas antes del encuentro. Según la acusación de la fiscalía a la que tuvo acceso este Diario, hubo “premeditación y alevosía al haber suministrado el fármaco pese a que las relaciones que iban a sostener eran de común acuerdo y no necesitaba colocar a su víctima en un estado de indefensión”.La fiscalía ha pedido que Zamora sea condenado a 22 años de prisión y al pago de S/50 mil por el homicidio de Yactayo.
Debido a que tomaba ansiolíticos por su tratamiento, Zamora “conocía los efectos directos y colaterales que podía generar la ingesta de tal sustancia, mucho más si se mezcla con alcohol”, se lee en la acusación fiscal.
Luego de sostener relaciones, Yactayo sufrió un paro cardiorrespiratorio. Zamora se percató de que había muerto a las 5 a.m. del domingo 26. No llamó a la policía ni a los bomberos, sino que durmió hasta las 2 p.m.
Al despertarse, cambió el chip del celular de Yactayo y lo colocó en el suyo. Se hizo pasar por él respondiendo algunos mensajes vía whatsapp. Zamora confesó que se deshizo del cuerpo cuando se enteró de que Yactayo era una persona conocida.
Después de cercenar el cuerpo, compró un friobar y colocó ahí las partes. Ese día, llegó de viaje su pareja, Aldo Walter Cáceda Benvenuto. Según la policía, juntos dejaron los restos del productor en diferentes puntos de Lima. Un agente que investigó el caso aseguró que el motivo de la muerte de Yactayo fue pasional, por celos de Cáceda.
Para Cáceda la fiscalía solicitó dos años y ocho meses de cárcel. La madre de Yactayo, Ana Rodríguez, dijo que Cáceda merece la misma pena que Zamora.
Fuente: Diario El Comercio.

Increíble

El 26° Juzgado Penal de la Corte Superior de Justicia de Lima sentenció a 18 años de prisión a Wilfredo Zamora Carrión por el delito de homicidio simple y falsedad genérica; y a 2 años de pena suspendida a Aldo Caceda Benvenuto por encubrimiento real, en el caso del asesinato de José Yactayo.

PJ confirma sentencia de 18 años de cárcel al asesino del periodista José Yactayo

La Primera Sala Penal de la Corte Superior de Justicia de Lima (CSJ) confirmó la sentencia en primera instancia que condenó a 18 años de prisión a Wilfredo Zamora por el asesinato del periodista José Yactayo.
Zamora fue procesado por los delitos de homicidio simple y falsedad genérica.
La Corte de Lima también ratificó la condena de dos años de prisión suspendida impuesta a Aldo Cáceda Benvenuto, como autor del delito de encubrimiento real en agravio del Estado.

El caso

José Yactayo murió la noche del sábado 25 de febrero del 2017. El periodista había sido citado ese día por el estudiante Wilfredo Zamora en su departamento en Breña tras contactarse con él a través de un sitio de citas.
En su investigación, la Policía determinó que la muerte del periodista fue por un edema pulmonar. En la lectura de sentencia se conoció que Zamora mezcló, a escondidas, nueve gotas del fármaco Rivotril con whisky y se lo ofreció en un vaso a Yactayo. El somnífero puso en estado de inconsciencia a Yactayo durante el encuentro que ambos sostuvieron en Breña.
Zamora Carrión se percató de la muerte en la mañana del domingo 26, pero no llamó a la policía.

Investigación

De acuerdo con la investigación fiscal, la muerte de periodista se habría producido tras el consumo de un fármaco conocido como Rivotril. Se cree que este medicamento fue adquirido mediante una receta adulterada.
Parte del cuerpo de Yactayo Rodríguez fue hallado en una zona agrícola de Andahuasi, en la provincia de Huaura. La defensa del empresario dijo que nunca supo que en las maletas que llevaba el joven se encontraba el cuerpo de Yactayo.
El 3 de marzo, parte del cuerpo del periodista fue hallado, calcinado, en una zona agrícola de Andahuasi, en Huaura. El 7 de abril, Zamora Carrión fue capturado en su departamento de Breña.
Fuente: Radio Programas del Perú.

Jesús Nazareno

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Evangelio según San Marcos 1,21-28.
Entraron en Cafarnaún, y cuando llegó el sábado, Jesús fue a la sinagoga y comenzó a enseñar. 
Todos estaban asombrados de su enseñanza, porque les enseñaba como quien tiene autoridad y no como los escribas. 
Y había en la sinagoga un hombre poseído de un espíritu impuro, que comenzó a gritar: 
“¿Qué quieres de nosotros, Jesús Nazareno? ¿Has venido para acabar con nosotros? Ya sé quién eres: el Santo de Dios”. 
Pero Jesús lo increpó, diciendo: “Cállate y sal de este hombre”. 
El espíritu impuro lo sacudió violentamente y, dando un gran alarido, salió de ese hombre. 
Todos quedaron asombrados y se preguntaban unos a otros: “¿Qué es esto? ¡Enseña de una manera nueva, llena de autoridad; da órdenes a los espíritus impuros, y estos le obedecen!”. 
Y su fama se extendió rápidamente por todas partes, en toda la región de Galilea.
Un tsunami de fe, por Luis Gaspar Uribe

Un tsunami de fe

Por Padre Luis Gaspar Uribe, Director ejecutivo de la visita del Papa a Lima- Diario El Comercio.
“Era de no creer lo que vimos este domingo [en la misa del 21 de enero]. Yo digo que este pueblo tiene fe”. Con esas palabras, el Papa Francisco resumió los tres días de su visita a nuestro país. Una visita de la que seguimos disfrutando mientras vamos reflexionando en la profundidad de los mensajes que nos dejó.
La llegada del papa Francisco fue el evento más grande que la Iglesia ha organizado en el Perú. Un millón y medio de personas reunidas en la misa que el Santo Padre celebró en la Base Aérea de Las Palmas hacen que este sea un hecho sin precedentes que marca un antes y un después en la historia de nuestro país.
Resultaría injusto intentar medir el éxito de esta visita a través de frías cifras. El verdadero impacto de este acontecimiento se refleja en la devoción del pueblo católico que se volcó a las calles a expresarle su cariño al sucesor de Pedro.
No se puede medir económicamente un asunto que no es económico. Ha sido una visita pastoral y ya estamos viendo los frutos. Estamos seguros de que el Papa ha movido millones de corazones, de gente que se ha replanteado muchas cosas, que empieza a mirar con otros ojos la vida y que ha visto revitalizada una fe que quizás estaba dormida.
Lo que hemos visto en el Perú del 18 al 21 de enero ha sido un tsunami de fe. Y en lo que le corresponde a la Arquidiócesis de Lima, estamos inmensamente agradecidos con quienes fueron el domingo a la misa y a todos aquellos que lo esperaron cada día en la Nunciatura Apostólica, con sol, con calor, de noche o de día.
Como lo ha expresado el cardenal Juan Luis Cipriani en una carta pastoral dirigida a la Arquidiócesis de Lima: “Han sido días llenos de gozo, en los que hemos sentido arder en nuestros corazones la fe y el amor a la Iglesia y al vicario de Cristo. Gracias al Perú por esta lección de fe al mundo entero”.
Lo que nos toca ahora a nosotros es trasladar a la vida cotidiana, a nuestro día a día, el mensaje del papa Francisco.
“Aquí en Lima o en donde estés viviendo, en la vida cotidiana del trabajo rutinario, en la educación esperanzadora de los hijos, entre tus anhelos y desvelos; en la intimidad del hogar y en el ruido ensordecedor de nuestras calles. Es allí, en medio de los caminos polvorientos de la historia, donde el Señor viene a tu encuentro”. Esta frase de Francisco nos señala el horizonte.
Han sido días intensos desde que en junio se anunció la visita del Santo Padre. El camino ha sido largo, con luces y sombras, con satisfacciones y frustraciones, pero queda una inmensa alegría.
Como director ejecutivo de la visita del Papa a la Arquidiócesis de Lima solo me queda agradecer al cardenal Juan Luis Cipriani por su confianza, a todos los que de modo anónimo y desinteresado fueron parte de esta organización, a las 10 comisiones que fueron parte de este equipo.
Y un agradecimiento especial a los 30 mil voluntarios de la Guardia del Papa, que fueron el alma de esta visita. El Santo Padre ya se los ha dicho: “Sean los santos del siglo XXI”.
Gracias. Y seguimos trabajando unidos por la esperanza.

¿Objetivo Sodalicio? “Salvar el carisma”

Por Andrés Beltramo Álvarez- Vatican Insider.
El Papa quiere ir a fondo en el escándalo del Sodalitium Christianae Vitae y, al mismo tiempo, salvar una obra de la Iglesia que cuenta con una mayoría silenciosa de miembros ajenos a los abusos del fundador, Luis Fernando Figari.
“Salvar el carisma”. Es el objetivo principal de la intervención determinada por el Vaticano al Sodalicio de Vida Cristiana. Así lo afirma, palabras más, palabras menos, el decreto emitido hace unos días por Roma y que sorprendió a los miembros de esa sociedad de vida apostólica de origen peruano, incluida la cúpula. Apenas esta semana el Papa reveló detalles de cómo decidió responder la Santa Sede al escándalo surgido por los abusos del fundador, Luis Fernando Figari, y otros altos exponentes. Si bien despejó dudas, dejó también algunas interrogantes.
Cuando el 10 de enero pasado, la sala de prensa vaticana emitió un escueto boletín anunciado el nombramiento de un “comisario apostólico” en la figura del obispo colombiano Noel Antonio Londoño Buitrago, la noticia cayó como una bomba al interior del Sodalicio. Nadie la esperaba. Tanto los superiores, como prácticamente todos sus miembros, se enteraron de la novedad a través de la prensa. El gesto no cayó bien, aunque resulta una práctica consolidada en la Curia Romana: cuando la decisión es grave, raramente se informa por anticipado.
Más allá de las formas, la decisión fue bien recibida en diversos sectores de la organización. Sobre todo, entre aquellos miembros fieles que desean acabar de una vez con la mala imagen acumulada en los últimos años, en torno una obra que sienten como suya y parte de la Iglesia.
El Vaticano prefirió mantener bajo reserva el contenido del decreto de “comisariamiento” (como se le llama en la jerga eclesiástica a la intervención) emitido por la Congregación para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica. De hecho, se dio orden a todos los integrantes del Sodalitium de mantenerlo bajo reserva, al menos por ahora. Pero, según pudo saber el Vatican Insider, el texto apunta prioritariamente a “salvar el carisma”.
¿Qué significa? En primera instancia, esa decisión tiene dos consecuencias implícitas. Por un lado, la voluntad del Papa y la Santa Sede de no disolver el grupo que, según algunas estimaciones, alcanza a unas 20 mil personas en diversos países. Aunque los consagrados, sacerdotes y miembros más comprometidos constituyen un grupo más reducido. Por otra parte, es claro que necesita un nuevo rumbo y dejar atrás una cultura interna con serias deficiencias.
Al inicio de esta semana y a su regreso de Lima, tras la visita apostólica por Chile y Perú, Francisco dio detalles hasta ahora desconocidos (o al menos no confirmados públicamente por autoridad eclesiástica alguna) del caso. Sobre el fundador, Figari, fue específico: se le investigó, se llevó a cabo un proceso en su contra, se le halló culpable no sólo de abusos sexuales, sino también de “manipulación de conciencia”, y se le aplicaron algunas medidas que él apeló.
“El proceso del fundador entró en la Santa Sede, se le dio una condena. No se lo expulsó del Sodalicio, sino que vive solo. Una persona lo atiende. Él se declara inocente de las pruebas que hubo en el juicio y apeló a la Signatura Apostólica, que es la Suprema Corte de Justicia del Vaticano. La causa está en apelación. Por los datos que tengo saldrá en menos de un mes. Lleva un año el proceso, pero en menos de un mes saldrá”, agregó.
El pontífice no se quedó ahí, precisó que la justicia civil peruana ya intervino y aunque dijo no estar muy al tanto, afirmó que “la cosa es bastante desfavorable al fundador”. Además, explicó que aquel juicio vaticano fungió como “gatillo” para que otras víctimas presentaran denuncias eclesiásticas y civiles. Pero Bergoglio no llegó a establecer, al menos en su declaración, cuál será el destino de Figari. Como él mismo lo explicó, se encuentra en Roma y es atendido, incluso económicamente, por el mismo Sodalicio lo cual es, de por sí, una situación paradójica.
Aunque varios altos mandos del movimiento preferirían deshacerse del fundador, el Papa y el Vaticano parecen considerar una mejor opción que ellos se hagan cargo del personaje, sin expulsarlo definitivamente. Esto podría resultar una alternativa mejor en la práctica, pero no coadyuva a la imagen pública de la Iglesia. Hoy por hoy, en Perú y otras partes existe la percepción de que Figari permanece en Roma protegido, cuando no encubierto, por la Santa Sede.
En sus declaraciones a bordo del vuelo papal, Francisco habló de una persona “que parecía de mucha virtud, murió e investigando se descubrió que tenía doble vida”. Aunque no dio el nombre, se refería a Germán Doig, vicario general y mano derecha del fundador. Si bien el pontífice ubicó aquella crisis “20-25 años atrás”, en realidad el caso explotó públicamente en 2011. Tras su muerte en 2001, la cúpula sodálite comenzó pesquisas para un proceso de beatificación, pero en 2008 aparecieron testimonios de sus “inconductas”. Aquello era, apenas, la punta del iceberg.
Quizás Bergoglio ubicó tan atrás en el tiempo aquellos episodios porque conoció bien al Sodalicio cuando aún era cardenal en Buenos Aires. Es más, él mismo concedió a un grupo de sodálites el uso por un tiempo limitado de su residencia arzobispal en desuso, una amplia casona en un importante barrio de la capital argentina. Con ellos, el ahora Papa inauguró la costumbre de asignar su casa a alguna orden o movimiento recién llegado a la diócesis.
Resulta significativo que Francisco haya comparado ahora la crisis en el movimiento peruano con aquella vivida por los Legionarios de Cristo. Apenas siete años atrás los sodálites ni siquiera consideraban la hipótesis. No sólo la rechazaban, la fustigaban.
En estos días, tras el anuncio de la intervención, diversos observadores se preguntaban qué había orillado a la designación de un comisario, una medida para ir a fondo que ni siquiera le llegó a tocar a la Legión, aunque Bergoglio las considera crisis análogas. Sobre todo tomando en cuenta que el Vaticano había enviado a un delegado apostólico que vigilase y sancionado a Figari.
El mismo delegado y cardenal, Joseph William Tobin, había dicho en su momento que el Vaticano aún confiaba en la cúpula del Sodalicio, encabezada por el superior Alessandro Moroni, y por eso no nombraba un comisario. Pero esa confianza duró poco. En realidad le tocó al purpurado estadounidense recomendar la intervención.
Así lo explicó el Papa: “El cardenal Tobin hace la visita, descubre cosas que no entiende o que no están claras, nombra dos veedores económicos; y este es el tercer abuso, que también rozaba el fundador: manejo económico. Y después de un estudio recomienda comisariar el Sodalicio. Llegó la carta de él hace cuatro semanas, se estudió el caso y hace dos semanas se nombró un comisario”.
Lejos constituir el final de un proceso, la llegada del comisario es sólo el principio de un tiempo de reflexión profunda y purificación, cuyo resultado más tangible no puede ser otro sino el de la apertura a una nueva generación de superiores. Sin mancha y con la autoridad moral suficiente para transitar los derroteros de una verdadera reforma.

Versión chilena

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El papa Francisco en tierra de nadie

Por 
Este es un país muy desconfiado. La presidenta Michelle Bachelet se lo advirtió al Papa Francisco no bien pisó Chile el 15 de enero. Cuatro días de visita por el centro, sur y extremo norte del país no bastaron para disipar esa desconfianza. En Chile, Francisco se convirtió en la prueba viva de que no hay nada más estrecho que el ancho camino del medio: en su breve pontificado ha logrado defraudar las esperanzas de conservadores y progresistas.
En cinco años, el Papa ha visitado países de mayoría musulmana, judía, protestante, y ateos, todos ellos con razonable público y sin demasiados escándalos. En Chile enfrentaba quizás un reto mayor. Los chilenos, como muchas sociedades que han prosperado bruscamente, no solo han perdido la fe, sino que la han remplazado por un cada vez más activo anticlericalismo. Los 80 casos conocidos de abuso sexual perpetrados por miembros del clero en Chile le han dado alas a un sentimiento antirreligioso que tiene su manifestación más extrema en la quema de iglesias en el sur de Chile, presuntamente a manos de grupos mapuches.
La Iglesia chilena necesitaba un milagro de Francisco. El primer discurso del Papa en el Palacio de la Moneda parecía una señal astuta y equilibrada de que había comprendido la dimensión del desafío. Francisco empezó su visita citando a Gabriela Mistral para alabar los logros de la democracia chilena. Sin demorarse ni un minuto pidió perdón a las víctimas de los abusos sexuales, usando sin eufemismo la palabra “vergüenza” para calificar lo que la Iglesia debía sentir ante la reiteración de esos casos.
De manera igualmente astuta, Francisco empezó su visita justo donde la de Juan Pablo II, 31 años atrás, había fallado de la manera más estruendosa. En el parque O’Higgins el Papa polaco vio desde el altar cómo sus feligreses se enfrentaban a palos con la policía de la dictadura. Sus intentos por calmar la multitud fueron inútiles. Más de 600 personas resultaron heridas en la refriega. Francisco, en el mismo lugar, saludaba a una multitud calmada y feliz de más de 400,000 personas. Ahí mismo, sin embargo, terminó su luna de miel con los chilenos. Las cámaras de televisión captaron entre los participantes de la misa al obispo Juan Barros Madrid, señalado por las víctimas del padre Karadima como un encubridor de los abusos sexuales.
El resistido obispo de Osorno le quitó de pronto cualquier visibilidad al Papa, quien confirmó de nuevo su confianza en la inocencia del prelado y su enojo contra cualquiera que dudara de ella. Las lágrimas que habría vertido en un encuentro privado con víctimas anónimas de los abusos sexuales del clero no lograron calmar las preguntas incómodas y los incómodos emplazamientos que lo siguieron en cada lugar donde su lento caminar y su sonrisa cansada intentó llegar. El Papa, que se supone venía a entregarnos su paz, terminó tratando de calumniadores a cualquiera que se atreva a cuestionar a Barros. Un abrupto “¿Está claro?” dejó zanjada la cuestión. El Papa de la sencillez volvía a ser el autoritario y decidido cardenal Bergoglio que tanto temían sus hermanos jesuitas argentinos.
Ni en Temuco ni en Iquique ni en Maipú logró llenar de público las inmensas explanadas que lo esperaban. Su uso del lunfardo argentino o sus intentos de introducir jerga juvenil -habló de “selfie vocacional”- o popular a sus discursos no consiguieron seducir más que a los que ya estaban convencidos de antemano. El Papa de todos fue, al final, el Papa de nadie; la vergüenza que manifestó sentir por los abusos sexuales terminó contagiando su visita entera, considerada por los más variados vaticanistas la más desastrosa de las que ha emprendido.
En Chile se escenificó con especial crudeza la tragedia que ha ido marcando todo el papado de Francisco, su incapacidad para reconciliar lo que queda de la Iglesia de Juan XXIII con la aún todopoderosa Iglesia de Juan Pablo II. En los años setenta y ochenta la teología de la liberación sembró y cosechó obispos, curas, pensadores y mártires por todo Chile. Juan Pablo II castigó con especial celo a esta Iglesia de los pobres organizada en muy activas comunidades de base. Desde entonces, la Iglesia chilena gastó todo el prestigio ganado en la dictadura en tratar de impedir la ley de divorcio, el matrimonio igualitario o cualquier tipo de aborto. En su visita, Francisco pasó por alto cualquiera de esos tópicos. La jerarquía conservadora que dejó instalada el papa polaco no dejó de anotar esa señal.
Para los conservadores Francisco será siempre un jesuita más preocupado de la vida de las mujeres en la cárcel que de los derechos de los fetos por nacer. Para los progresistas, sin embargo, Francisco no ha dejado de ser el Papa que defiende al obispo Barros, representante de todo lo que para ellos ha alejado al pueblo de las iglesias: no solo los abusos sexuales sino un estilo distante y cortesano que prefiere quedar bien con la jerarquía que calmar las inquietudes de sus feligreses. El Papa, que quiere pastores con olor a ovejas, terminó defendiendo a uno que huele a caro perfume vaticano. Francisco terminó por ser el rostro de una Iglesia que impone desde arriba nombramientos resistidos por los fieles, enviando una señal a las víctimas de abusos de que su dolor siempre será visto por las altas autoridades del Vaticano con desconfianza y hasta desprecio.
La humildad de las costumbres de este Papa no se ajusta a su carácter impaciente y despectivo que no se muerde la lengua para condenar y que es bastante más cauto a la hora de celebrar. Incapaz de conectar con el corazón de alguna de las dos iglesias que se dividen la herencia de san Pedro y san Pablo, la progresista y la conservadora, ha conseguido en la que se supone es su tierra, América Latina, ser un perfecto extraño.

Radiografía de la fe del pueblo peruano

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Las Palmas era una fiesta

Por Alfredo Gildemeister-Lucidez.pe
Aquella mañana del pasado domingo 21 de enero, Lima contempló algo que no se veía ni se verá en mucho tiempo. Desde la noche anterior, una gran masa de gente se movilizaba utilizando el transporte público, taxis, micros, caminando y como podía, hacia la base aérea de Las Palmas. Familias enteras, niños incluso de meses de nacidos, padres, madres, abuelos, personas incapacitadas, enfermos y ancianos. Para todos, la meta era llegar a Las Palmas, como sea. Cientos de miles de personas caminando desde el amanecer, cargando en una mano bolsas, mochilas y maletines, botellas de agua, galletas, panes, etc. y en la otra mano a lo mejor un banquito, una silla plegable o una pequeña sombrilla o paraguas para guarecerse del fuerte sol que desde temprano ya asomaba. ¿Qué era lo que motivaba a estos cientos de miles de personas de toda condición social, a realizar ese sacrificio de asistir a Las Palmas un día domingo, aguantando miles de incomodidades, el fuerte calor de un sol que quemaba, sueño, sed, dolores en los pies, así como el apuro por llegar a tiempo? ¿Qué era lo que hacía sacrificarse así a miles de personas? ¿Acaso se trataba de algún connotado político, showman, artista o algún concierto de rock de un reconocido cantante internacional? No, nada más lejos de ello. ¿Quién hacia que estos cientos de miles de personas vinieran de todas partes de Lima y otras regiones del país y del extranjero a Las Palmas? Se trataba de un hombre sencillo, campechano, de hablar claro y directo, con nada menos que 81 años de edad. ¿Qué tenía este hombre de edad avanzada de atractivo? Pues simplemente que se trataba del vicario o representante de Cristo en la Tierra. Ni mas ni menos. Mientras caminaba bajo el sol de aquella mañana de domingo, acompañado de miles de personas hacia Las Palmas, pensaba que algo parecido debían de haber sido las multitudes que acompañaban a Cristo cuando predicaba en los calurosos montes de Galilea y Judea.
Entonces, ¿Por qué finalmente asistieron más de un millón setecientas mil personas a Las Palmas, realizando toda clase de sacrificios? ¡Ya quisiera cualquier político reunir tanta gente! Pues para asistir a la Santa Misa celebrada nada menos que por el Papa Francisco y porque querían escuchar su mensaje, sus palabras y consejos, pero no de temas políticos o económicos o sociales, sino sobre vida espiritual, pues son conscientes que no solo de pan vive el hombre sino de toda palabra que sale de la boca de Dios. Esa sed e ilusión por Dios se podía palpar en el ambiente. Mientras me ubicaba en mi sector luego de hacer una larga cola, pude detenerme ya con mas tranquilidad a mirar el ambiente en el que me encontraba. Tenía a mi alrededor personas de toda condición social y provenientes de las zonas, distritos y conos más alejados y extremos de Lima. Todos conversábamos sobre la ilusión de nos embargaba la llegada del Francisco a Las Palmas, verlo al menos un instante y oír su mensaje. Todos éramos hermanos con una misma fe. ¿A qué se debía este gran atractivo del Papa? Eso es algo que todos nos preguntábamos. Recordaba lo mismo que sentí cuando hacía mas de treinta años estuvo san Juan Pablo II con nosotros en el Perú. Se trataba de un hombre de Dios, un santo. No era cualquier persona, como si se tratase de un líder político. Era muchísimo mas que eso. Todos esperaban oír “palabras de vida eterna” como le dijera Pedro a Cristo, esto es, un mensaje de amor, paz y esperanza.
Lo mismo sucedía ahora. El ambiente en Las Palmas era de fiesta. Pero no de una fiesta en donde la alegría se debía al trago, la jarana o el baile. La alegría salía del corazón de las personas que allí nos encontrábamos. Se trataba de una alegría diferente, más profunda y verdadera, de orden espiritual que salía del fondo del alma. Y debo decir que algo extraño y bello sucedió ese día: Todos éramos hermanos de verdad. Nos tratábamos con un cariño y una familiaridad como si nos conociéramos de toda la vida. Compartíamos nuestra comida, agua, banquitos, otros se sentaban en el suelo, alguno dormitaba. Delante de mí tenía varios “Voluntarios” del papa con los que conversaba mientras esperábamos la llegada de Francisco. Una guapa morena que no pasaría de los 20 años me contaba que se venía del cono norte, no había dormido toda la noche ni desayunado, pues había pasado la noche allí. Se sentía feliz y muy ilusionada de ver y oír a Francisco. Me vació amablemente una botella de agua en la cabeza. En otros sectores los bomberos manguereaban a la gente roseándolos de agua. El calor era espantoso. Una policía delante mío me contaba que le costaba mirar a la multitud y darle la espalda al Papa cuando pasara, pero esa era su misión: mirar hacia la multitud para que no hubiera desorden. Ese era su sacrificio por Dios. No voltearía a ver al Papa.250118b_resultados_visita_papa_limaDe otro lado, todo el mundo cantaba y hasta bailaba con lo que las horas de espera se pasaron volando. Se podía “palpar” ese “no sé qué” sobrenatural que vibraba en el ambiente. Y pude percatarme que realmente la Iglesia ¡éramos nosotros! Todos los que allí estábamos presentes sudando la gota gorda por amor al Papa, cuando llegó Francisco, la alegría se desbordó. Todos cantábamos, bailábamos, gritábamos, reíamos y -por qué no decirlo- muchos lloraban de alegría. Francisco pasó dos veces delante mío, sonriendo y bendiciendo a todos. En la mañana de ese domingo, lo había visto un buen rato en la Catedral, mientras le cantaba en el coro, adorar las reliquias de nuestros cinco santos peruanos. Estaba serio y concentrado en la oración. Pero hoy en Las Palmas estaba alegre como nunca, feliz de poder “palpar” esa fe que se siente y se toca. De allí que Las Palmas era una fiesta, una fiesta de verdadera alegría. Su visita al Perú, como dijo al final de la Misa, dejó una huella en su corazón y, como dijera el cardenal en sus palabras de agradecimiento, también en nosotros. Por unas horas, todo el Perú se unió en un solo sentir, una sola voz, un solo corazón y una sola alma. ¡Ese fue el milagro de Francisco! ¡Unidos por la esperanza!

Un sol menos de peaje

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Ganancias de Odebrecht y sus socias en Rutas de Lima son mayores a US$750 millones. Si se renegocia lesivo contrato, peajes se pueden reducir por lo menos UN SOL.

Por Juan Mendoza.
Rutas de Lima es una estafa para la ciudad. La pérdida social de la concesión supera US$600 millones. Pero, si el contrato se renegocia, las tarifas de los peajes pueden reducirse por lo menos en un sol sin que la concesión deje de ser en extremo rentable para Odebrecht y sus socias. La Municipalidad también puede terminar el contrato de forma unilateral y ahorrarle cientos de millones de dólares al ciudadano.
En febrero de 2013, la gestión de Susana Villarán firmó el contrato de concesión Rutas de Lima con un consorcio conformado por Odebrecht y Sigma. El Municipio entregó durante 30 años el usufructo de los peajes de Panamericana Norte, Panamericana Sur y Ramiro Prialé a cambio del compromiso de invertir US$590 millones además de darle mantenimiento a las vías. El contrato se celebró en plena campaña del No a la revocatoria de Villarán.
El consorcio liderado por Odebrecht obtuvo la concesión sin competencia. El germen del proyecto fue una iniciativa privada presentada por la propia Odebrecht en 2010. En mayo de 2012, el Concejo Municipal, por amplia mayoría, declaró el proyecto de Odebrecht de interés público. Así, Susana Villarán entregó 115 kilómetros de vías de Lima a Odebrecht sin licitación o concurso público. Peor aún, la Municipalidad villaranista no invitó ni a la Contraloría ni al MEF a revisar los términos del contrato.
En junio de 2016, Odebrecht vendió 57% de su participación en Rutas de Lima por US$430 millones a Brookfield conservando 25% de las acciones. Se puede inferir, entonces, que si alguien hubiera comprado el 100% de la concesión hubiera pagado US$754 millones. La ciencia económica nos dice que el precio de las acciones de un negocio es igual que las ganancias que los accionistas anticipan recibir. La razón es sencilla: nadie compra o vende algo para perder plata. Por lo tanto, podemos concluir que los ingresos de Rutas de Lima, en valor presente, eran mayores a los egresos en más de US$750 millones en junio de 2016. Los egresos incluyen el costo de las obras más su financiamiento así como los costos de mantenimiento, operación y supervisión de la concesión.
Así, el precio de venta de las acciones de Odebrecht a Brookfield hace evidente que Rutas de Lima es una estafa para la ciudad. Las ganancias de los dueños de la concesión, por lo menos US$750 millones, salen de los bolsillos de los limeños. La tasa de rentabilidad de Odebrecht y sus socias es estratosférica pues gran parte del proyecto se financia con deuda. En junio de 2014, Rutas de Lima emitió S/.1,459 millones de bonos que fueron adquiridos con avidez, entre otros, por AFPs y compañías de seguros. Y, claro, ¿Cómo no comprar bonos emitidos por quien disfrutará de peajes de Lima durante 3 décadas?
A su vez, los peajes han aumentado más de 50% desde el 2013 sin que haya habido una mejora equivalente en la calidad o cantidad de la infraestructura vial o una reducción en los tiempos de viaje. El carácter leonino del contrato es notorio en la cláusula 10.4 que estipula que si el concesionario no pudiera “explotar cualquiera de las Unidades de Peaje Existentes y/o Unidades Nuevas de Peaje” por protestas sociales, entonces la Municipalidad tendrá que pagarle un monto equivalente a la recaudación perdida. Así, aunque masivas protestas impidieron la operación del abusivo doble peaje en Puente Piedra, Odebrecht y sus socias no han perdido un centavo.
Se puede inferir que la perdida social de Rutas de Lima, desde enero de 2018 hasta febrero de 2043, será superior a US$600 millones. ¿Qué hacer? La primera solución sería invitar al concesionario a renegociar el contrato de mutuo acuerdo. Es sencillo estimar que la tarifa del peaje podría reducirse en por lo menos un sol sin que Rutas de Lima deje de ser en extremo rentable para el concesionario.
La segunda solución es que la Municipalidad ponga término unilateral a la concesión por razones de interés público de acuerdo con la cláusula 17.7 del contrato. Las pingües ganancias del concesionario y el carácter leonino del contrato constituyen razones suficientes para terminar la concesión. En este caso, la Municipalidad le pagaría al concesionario por las inversiones realizadas, previo peritaje internacional, pero se le ahorraría varios cientos de millones al ciudadano pues las tarifas de peaje podrían reducirse por lo menos en un sol.¿Por qué se obliga a los limeños a tener que pagar peajes cada vez mayores si no hay vías alternas para desplazarse por la ciudad? ¿Para qué pagamos impuestos si el Estado es incapaz de proveernos de vías de comunicación razonables incluso dentro de la capital del Perú? ¿Es qué la única manera de invertir en Lima es a través de Asociaciones Público Privadas que solo enriquecen al privado a costa del dinero del ciudadano?
¿Por qué la gestión de Susana Villarán negoció Rutas de Lima en condiciones tan lesivas? ¿Fue ineptitud? ¿Hubo acaso corrupción? Según las investigaciones del caso Lava Jato en Brasil, hay dos pagos por US$711 mil en una planilla de coimas de Odebrecht por Rutas de Lima. Los pagos se hicieron efectivos el 2014 a nombre de un tal “Budian”. Además, Jorge Barata ha confesado que, junto con OAS, Odebrecht “aportó” US$3 millones a las campañas de Susana Villarán a pedido de la propia ex alcaldesa.
¿Quiénes más se beneficiaron con Rutas de Lima? De acuerdo con información proporcionada por Odebrecht, la empresa First Capital de Gerardo Sepulveda recibió US$153,000 de Rutas de Lima por servicios de estructuración financiera. Como sabemos, PPK, socio de Sepulveda, apoyó el No a la Revocatoria y afirmó que la gestión de Villarán estaba libre de sospechas de corrupción.
Será la presente o futura administración municipal la que tenga que librar al ciudadano de la estafa que Susana Villarán nos legó en Rutas de Lima. Es obligación de cada limeño exigir la renegociación o el término de la lesiva concesión.
Fuente: www.juanmendozaperu.blogspot.pe

CONTRATO PERMITE ANULAR PEAJES DE ODEBRECHT SIN PROBLEMAS

Congresista Vilcatoma revela que claúsula 17.7 de acuerdo entre Municipalidad de Lima y Consorcio Rutas de Lima facilita esta acción a costo cero

Por César Rojas-Manifiesto Perú.com
La pesadilla de “los peajes de la corrupción” en la Panamericana Norte, Panamericana Sur y Ramiro Prialé,aprobados por la gestión de Susana Villarán mientras Odebrecht le daba dinero para mantenerse en el poder, puede acabarse este año sin pago de penalidades adicionales. La legisladora Yeni Vilcatoma lo explica documentadamente.
¿Qué se puede hacer con los peajes que Odebrecht puso en Lima, si la empresa ha admitido su culpa en corromper funcionarios, y se ha evidenciado que son antitécnicos?
Hemos hecho un análisis técnico legal pormenorizado de todo el proyecto, y hemos encontrado irregularidades que no solo evidencian corrupción, sino que es contrato leonino, perjudicial para ciudadanos.
Cláusula 17.7 permite acabar con “peajes de la corrupción” 
¿Cómo pudo pasar un contrato dañino para Lima, como todos afirman?
En mayo del 2012, se realizó en la Municipalidad de Lima un acuerdo para que se declare de interés público la propuesta de Odebrecht. El regidor Jaime Salinas les reclama a la mayoría de Villarán que no había cálculo de monto exacto de tarifa, de beneficio-perjuicio en Lima, y era falso que no costaba nada a cambio de 590 millones de dólares en obras, porque al final el pago de las obras las iba a asumir la ciudadanía por medio de los peajes.
¿Con esta declaración de interés público se pudo acelerar el contrato que se firma un año después?
Claro, si entonces el teniente alcalde Eduardo Zegarra dice que, si el ciudadano quiere más tiempo para pasarlo con su familia, tiene que pagar. Había un direccionamiento para Odebrecht, que al final ganó por medio del consorcio Rutas de Lima. Enjaularon Lima con peajes que no dan opción para ir por otra ruta.
¿Algo parecido a la Interoceánica Sur con Alejandro Toledo?
Hasta más grave, porque con lo que han recaudado en 4 años y medio prácticamente ya recobraron la inversión de 590 millones. En junio del 2017, Odebrecht vende el 57 % de sus acciones a 430 millones de dólares (a Brookfield). Ya recuperaron su inversión, pero quedan 25 años más que nos quieren hacer pagar peajes.
Villarán sigue libre y en cura de silencio por Odebrecht
Entonces, ¿se puede o no se puede renegociar los peajes?
En estos días estoy enviando un pedido oficial al alcalde Castañeda para que aplique la cláusula que permite hacerlo. Existe la cláusula 17.7, que dice que cuando se afecta el interés público, y esta situación se está generando, se puede declarar de forma unilateral la resolución del contrato, comunicándole a la concesionaria 180 días antes de la ejecución.
¿Pero no podrían hacernos perder más dinero en un arbitraje internacional?
No, porque solo habría que hacer los cálculos de lo que han invertido y devolvérselos. Hay un fideicomiso, y de allí se les puede pagar aproximadamente los 100 millones que están poniendo últimamente. No se tendría que pagar nada adicional. La ejecución de obras ha dado lugar a valorizaciones que han sido cobradas por la empresa. El alcalde debe tomar esa decisión y no evadir su responsabilidad.
¿Cómo se puede probar sin ninguna duda que cancelar los contratos para peajes es de interés social?
Ya estamos coordinando una cita para que el alcalde Castañeda lo tenga todo claro. Vamos a imprimir 2 millones de ejemplares de un boletín para informar a los ciudadanos. Los peajes se han puesto estratégicamente en puntos de los cuales no hay otra opción, y es una zona por donde tienen que ir a trabajar. Hay comerciantes que van a mercados tienen que pasar por el peaje dos o más veces al día. En el peaje Chillón (Puente Piedra) no había ruta alterna, y estaba a poca distancia de otro. Por eso la población protestó, y se tuvo que suspender el cobro.
Vilcatoma cuestiona que no haya suficientes vías alternas
¿El contrato no señala que, cuando pasa eso, la Municipalidad tiene que compensar económicamente a la empresa?
Cuando Villarán hace el contrato, pone una cláusula de que si una protesta social impide cobrar peaje, los limeños también teníamos que asumir lo que dejaba de cobrar Rutas de Lima. Pero esto es una viveza…
Si ponen peajes que en realidad son un robo, es lógico que haya protesta…
Exacto. Ya sabían que iba a existir protesta. El público no iba a aceptar eso. Un peaje se pone cuando existen rutas alternas, y se puede elegir gastar más tiempo sin pagar. No hay vías así, y no le dan la opción al conductor y pasajeros. La protesta es porque se atenta contra el interés público. Dos casetas con una distancia injustificada, para que cobren 4 veces a una misma persona diario.
¿Entonces, la protesta terminó costándole más dinero a la Municipalidad?
La protesta no es un acto terrorista ni delincuencial, es una protesta como cualquier otra, y nos hemos informado con un regidor que no se está pagando nada adicional por la suspensión del  peaje en Puente Piedra.
Castañeda podría acabar de una vez con dolor de cabeza para Lima
Entonces sí se puede renegociar…
Sí, eso lo demuestra, pero no es solo renegociar precios, sino que se resuelva el contrato. Dejar que sigan 25 años más es como que permitas que un ladrón que entra a tu casa se siga metiendo 25 años más. Si Castañeda no lo hace, los candidatos deberían asegurarlo.

REPAM

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En el marco de la visita del Papa Francisco a la ciudad amazónica de Puerto Maldonado, Perú, y su encuentro con los pueblos de la amazonía, los obispos de ocho países de la Panamazonía (Bolivia, Brasil, Colombia, Ecuador, Guyana, Perú, Surinam y Venezuela) mantuvieron la primera reunión de trabajo en preparación del Sínodo Especial para la Amazonía, que se desarrollará en Roma, en octubre de 2019.  Este encuentro preparatorio con los delegados de los países amazónicos que son miembros de la Red Eclesial Panamazónica -REPAM-, red que pertenece al Consejo Episcopal Latinoamericano -CELAM-. fue convocado por el Papa Francisco, a través del Secretario General del Sínodo los Obispos, el cardenal Lorenzo Baldisseri.
En esta primera jornada de trabajo, que se cumplió el 19 y 20 de enero de 2018, se expresaron “las inquietudes de los pueblos” de la amazonía y los “desafíos de nuestras propias realidades pastorales” se manifiesta en el comunicado final del Encuentro, que está firmado por el Cardenal Claudio Hummes, Presidente de la REPAM.
Según se expresa, el “siguiente paso será la elaboración de los documentos preparatorios, como corresponde en todo proceso Sinodal, mediante los cuales los Obispos del territorio Amazónico, y su pueblo, continuarán siendo consultados”.
A continuación el texto íntegro del Comunicado final del Encuentro de preparación del Sínodo Especial para la Amazonía:
COMUNICADO DEL ENCUENTRO DE PREPARACIÓN DEL SÍNODO ESPECIAL PARA LA AMAZONÍA
Convocados por el Papa Francisco, mediante el Secretario General del Sínodo los Obispos, Su Eminencia Lorenzo Cardenal Baldisseri, nos hemos reunido los días 19 y 20 de Enero en la Ciudad de Puerto Maldonado, Perú, Obispos delegados de diferentes países: Bolivia, Brasil, Colombia, Ecuador,  Guyana, Perú, Surinam y Venezuela. Tales delegados son miembros de la Red Eclesial Panamazónica -REPAM-, red que pertenece al Consejo Episcopal Latinoamericano -CELAM-.
Esta ha sido la primera reunión preparatoria para el Sínodo de la Amazonía, tal como lo anunció el Papa al final de su discurso a los Pueblos Indígenas Amazónicos.  Nos sentimos honrados por haber participado en esta sesión de consulta, en la cual pudimos expresar las inquietudes de los pueblos que acompañamos, y los desafíos de nuestras propias realidades pastorales. También valoramos el signo de que el proceso formal del Sínodo haya comenzado en el territorio Amazónico.
El siguiente paso será la elaboración de los documentos preparatorios, como corresponde en todo proceso Sinodal, mediante los cuales los Obispos del territorio Amazónico, y su pueblo, continuarán siendo consultados. Estos pasos seguirán las orientaciones dadas por el Papa Francisco, sobre todo en la Exhortación Apostólica “Evangelii Gaudium” y en la Encíclica “Laudato Si” sobre el cuidado de la casa común”.
Queremos hacer eco de las palabras del Santo Padre sobre el reconocimiento de nuestros pueblos como interlocutores que, con su sabiduría ancestral y su diversidad cultural, hacen posible el cuidado de la casa común.
Confiamos que, en comunión con nuestros pueblos originarios, podamos encontrar nuevos caminos para plasmar una Iglesia con rostro amazónico.
Card. Claudio Hummes
Presidente de la Red Eclesial Panamazónica (REPAM)
Fuente: www.signisalc.org

Resonancias

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Rueda de prensa del Papa Francisco en el vuelo de regreso de Chile y Perú

El Papa Francisco concedió una rueda de prensa en el avión que lo trajo de regreso a Roma, luego de realizar una visita apostólica a Chile y Perú.
Durante la conferencia, el Santo Padre respondió preguntas sobre la corrupción, las acusaciones contra el Obispo Juan Barros, el Sodalicio de Vida Cristiana, sus palabras sobre los abusos sexuales, las impresiones que tiene sobre la fe en ambos países, así como la boda que celebró durante uno de sus vuelos.
A continuación el texto completo de la rueda de prensa:
Director de la Sala de Prensa del Vaticano, Greg Burke: Gracias, gracias por el tiempo que nos da esta tarde después del largo viaje, por momentos caluroso y húmedo, pero un viaje rico, donde ha tocado el corazón de la gente, el santo pueblo fiel de Dios, con un mensaje de esperanza, pero en el que ha hecho también referencia a los desafíos de las iglesias locales y de la gente.
Papa Francisco: Buenas tardes, gracias por su trabajo, fue un viaje, no sé cómo se dice en italiano, pero en español se dice ‘pasteurizado’, como con la leche, se pasa del frío al calor, del calor al frío, nosotros hemos pasado del sur de Chile, fresco, con un paisaje hermosísimo, al desierto, a la selva de (Puerto) Maldonado, luego a Trujillo, el mar, y luego Lima. Todas las temperaturas, todos los climas. Y esto cansa.
Empezamos con las preguntas del viaje. Cuando terminemos esto, si queda algo del viaje, lo digo yo, y después las otras preguntas si hay.
Pregunta: Quería agradecerle el momento de habernos permitido acompañarlo en este viaje. Usted dijo en el vuelo de ida que no conocía bien el Perú, y en estos días ha tenido la oportunidad de recorrer tres ciudades. Quería preguntarle por este viaje en el que la gente se ha volcado a verlo, incluso ha llegado a decirle cariñosamente ‘Panchito no te vayas’. ¿Qué se lleva del viaje el Santo Padre?, ¿qué se lleva, del viaje al Perú?
Papa Francisco: Me llevo la impresión de un pueblo creyente, un pueblo que pasa muchas dificultades y las pasó históricamente, ¿no? Pero una fe que me impresiona, no solo la fe en Trujillo, donde la piedad popular es muy rica y muy fuerte, si no la fe de las calles. ¿Ustedes vieron lo que eran las calles? Y no solo en Lima, evidentemente, sino también en Trujillo, también en Puerto Maldonado, donde yo pensaba tener el acto en un lugar como este y era una plaza llena y cuando iba de un lado para otro, también. O sea, un pueblo que salió a expresar su alegría y su fe, ¿no?
Es verdad que ustedes tienen, como dije… hoy al mediodía: ustedes son una tierra ‘ensantada’. Son el pueblo Latinoamericano que tiene más santos, y santos de alto nivel, ¿no? Toribio, Rosa, Martín, Juan. De alto nivel. Creo que la fe la tienen muy calada dentro. Yo me llevo de Perú una impresión de alegría, de fe, de esperanza, de volver a andar y, sobre todo, muchos chicos. O sea, volví a ver esa imagen que vi en Filipinas y vi en Colombia: los papás y las mamás a mi paso levantando a los chicos, y eso dice ‘futuro’, eso dice ‘esperanza’, porque nadie trae hijos al mundo si no tiene esperanza.
Lo único que les pido es que cuiden la riqueza. No solo las que tienen las iglesias y los museos, que las obras de arte son geniales, no solo las de la historia de la santidad y de los sufrimientos que los han enriquecido mucho, sino esta riqueza de estos días que yo vi.
Pregunta: Su Santidad, en el Perú la clase política ha defraudado al pueblo con actos de corrupción e indultos negociados, pero también lo han hecho algunos miembros de la Iglesia, basta ver a las víctimas como del Sodalicio de Vida Cristiana esperando justicia. ¿Qué respuesta da usted a ambos casos?
Papa Francisco: Primero el problema de la corrupción. Yo no sabría responderte históricamente el progreso de la corrupción o históricamente en otros sectores del mundo, ¿no? Yo sé que en algunos países de Europa hay mucha corrupción, en algunos. Sí, en Latinoamérica hay muchos focos de corrupción. Ahora está de moda hablar de Odebrecht, por ejemplo, pero eso es un botón de muestra. El origen de la corrupción es, yo diría es, tengo que decir que es el pecado original que te lleva … Escribí un librito una vez, muy pequeño, que se llama pecado original que te lleva… yo leí un librito una vez, muy pequeño, que se llama “Pecado y Corrupción”. Y el lema que saco de ese libro es ‘pecador sí, corrupto no’. Todos somos pecadores, pero yo sé que todos nosotros, los que estamos acá, al menos yo hago la voluntad de mi parte, y pienso que ustedes lo hacen cuando se encuentran en ‘off side’, en un pecado fuerte. ‘Bueno, esto está mal. Acá me porté mal con un amigo, o robé, o hice esto, o me drogué’, y entonces me freno y trato de no hacerlo. Bueno, pero está el perdón de Dios sobre todo eso. Yo al pecado no le tengo miedo, le tengo miedo a la corrupción, porque la corrupción ya te va viciando el alma y el cuerpo, y un corrupto está tan seguro de sí mismo que no puede volver atrás. O sea, la corrupción son como de esos pantanos chupadizos que vos pisás y querés salir, y das un paso y te vas más adentro, y más adentro y te chupó. Es una ciénaga. Sí, es la destrucción de la persona humana. Yo no sé si quieres preguntar algo más sobre la corrupción. Después paso al Sodalicio, ¿eh? Claro, el político tiene mucho poder. También el empresario tiene mucho poder. El empresario que le paga la mitad a sus obreros es un corrupto. Y un ama de casa que está acostumbrada y cree que es lo más normal explotar a las mucamas sea con el sueldo o sea con el modo de tratar, es una corrupta, porque ya lo toma como normal. Recuerdo una conversación que tuve con una persona, un profesional, sí, de cómo llevaba la cosa, joven, tendría 30 años, y él me decía que trataba al personal doméstico de una manera nada noble. Me decía las cosas que hacía con las personas y yo le dije: ‘pero usted no puede hacer eso, eso es pecado’. ‘Padre’, me dice, ‘no vamos a comparar a esa gente conmigo, esa gente está para eso’. Y es lo que piensa el tratante sexual, el tratante de trabajo esclavo, los corruptos.
¿Y en la Iglesia hay corrupción? ¡Sí! Hay casos de corrupción en la Iglesia, en la historia de la Iglesia siempre los hubo. Siempre los hubo y… porque hombres y mujeres de Iglesia entraron en el juego de la corrupción. Y esto me sirve de puente para lo del Sodalicio.
Lo del Sodalicio empezó con un caso de una persona que parecía muy… mucha virtud, murió, e investigando la vida se descubrió que tenía doble vida. Es el primer caso del Sodalicio que yo conozco, ¿eh? Pero de esto hace 20-25 años atrás. Y después una denuncia de abuso, no solo sexual, sino de abuso de manipulación de conciencia para con el fundador. El proceso del fundador entró en la Santa Sede, se le dio una condena. No se lo expulsó del Sodalicio, sino vive solo. Una persona lo atiende. Él se declara inocente de las pruebas que hubo en el juicio y apeló a la Signatura Apostólica, que es la Suprema Corte de Justicia del Vaticano. La causa está en apelación. Por los datos que tengo saldrá en menos de un mes. Lleva un año el proceso, pero en menos de un mes saldrá. ¿Pero que sucedió ahora? Ese juicio fue gatillo para que otras víctimas de esa persona hicieran juicios civil y eclesiástico. Entonces, si la Signatura Apostólica pone fin a este juicio, primero, sea a favor o en contra, ya no tiene sentido porque este hombre, ahora sí, hay cosas mucho más graves que dirá la justicia, pero son varios casos graves e intervino la justicia civil, lo cual en estos casos de abuso siempre es conveniente, siempre es conveniente porque es un derecho y creo por lo que sé, pero no estoy muy al tanto, que la cosa es bastante desfavorable al fundador.
Por otro lado, no era una situación personal solamente, había cosas ahí no del todo claras. Hace casi dos años, yo mandé un visitador al Sodalicio, en la persona del Cardenal Tobin, Obispo de Newark. El Cardenal Tobin hace la visita, descubre cosas que no entiende o que no están claras, nombra dos veedores económicos; y este es el tercer abuso, que también rozaba el fundador: manejo económico. Y después de un estudio recomienda comisariar el Sodalicio. Llegó la carta de él hace 4 semanas, se estudió el caso y hace dos semanas se nombró un comisario. O sea, hoy día el Sodalicio está comisariado por la Santa Sede por todo esto. Un caso parecido, diría en los procedimientos, no en las acusaciones, al de los Legionarios, que ya fue resuelto en su momento por el Papa Benedicto XVI. Que en eso estuvo muy firme y muy fuerte. Benedicto no toleraba esas cosas, y yo aprendí de él a no tolerarlas también. No sé si te respondí. El estado jurídico hoy día del Sodalicio es comisariamiento, y a la vez sigue la visita apostólica.
Pregunta: Muchas gracias por esta oportunidad de plantearle algunas preguntas sobre el viaje. Yo quería preguntarle, a propósito de su primer mensaje en Chile que fue muy duro contra los abusos… que habló de vergüenza, de comprender el dolor de las víctimas, pero el último día en las declaraciones que hizo sobre el Obispo Barros hubo también una declaración en la que finalmente también intentó de mentir o de calumniar a las víctimas. ¿Por qué cree más el testimonio del Obispo Barros que al de las víctimas? ¿No se traiciona un poco esa confianza hacia las víctimas que usted mismo planteó en Chile?
Papa Francisco: Comprendo la pregunta, perfecto. Sobre Barros hice una sola declaración. Yo hablé en Chile, y eso fue en Iquique, al final. Hablé en Chile dos veces sobre los abusos, con mucha fuerza, delante del gobierno, que era hablar delante de la patria, y en la Catedral con los sacerdotes. El discurso que dije a los sacerdotes es lo que yo siento más profundamente respecto a este caso. Ustedes saben que empezó el Papa Benedicto con tolerancia cero. Yo seguí con tolerancia cero, y después de casi 5 años de pontificado, no he firmado un pedido de gracia. Los procesos son así: entran en la Congregación de la Doctrina de la Fe y la Congregación da la sentencia -en los casos de quite del estado clerical, es definitiva la sentencia en primera instancia-. La persona que es condenada tiene derecho a apelar, hay un tribunal de apelación de segunda instancia. El tribunal de apelación sabe que si hay pruebas claras de abuso, no hay lugar para la apelación, eso no se apela. Lo que sí puede apelarse son los procedimientos, falla de procedimientos, irregularidades… entonces ahí tiene que hace revisión del proceso… como en todo juzgado. Si la segunda instancia confirma la primera, solamente le queda una salida a la persona, y es apelar al Papa como gracia. Yo en cinco años habré recibido, no sé el número, 20-25 casos de gracia que se animaron a pedir, no firmé ninguno. Solamente en un caso, que no fue gracia ni nada, fue una discusión de sentencia jurídica, en mi primer año de Pontificado, y me encontré con dos sentencias: una que muy seria que venía de la diócesis, y otra que dio la Doctrina de la Fe. La de Doctrina de la Fe era la más dura. La que venía de la diócesis era muy seria, con mucha cautela y muy condicionada. O sea, con estas condiciones hay que esperar un tiempo y ver que… o sea, no cerraba el caso. Como hay que hacer en buena jurisprudencia, siempre a favor del reo. Opté por la más leve con las condiciones. A los dos años se evaluó que las condiciones no se cumplió y entonces dejé funcionar la otra. Ha sido el único caso del que dudé pero porque eran dos sentencias y había un principio jurídico ‘in dubbio por reo’ y entonces por eso opté por eso. Esa es mi postura.
Ahora, el caso del Obispo Barros. Es un caso que lo hice estudiar, lo hice investigar, lo hice trabajar mucho y realmente no hay evidencia, uso la palabra ‘evidencia’ porque después voy a hablar sobre las pruebas. No hay evidencias. Después voy a hablar de las pruebas. No hay evidencia de culpabilidad, más bien parece que no se van a encontrar porque hay una coherencia en otro sentido. En base a ese no haber evidencias, yo espero alguna una evidencia para cambiar de postura, si no aplico el principio jurídico básico en todo tribunal ‘nemo malus ni si probeto’, ninguno es malo hasta que se pruebe.
Y ahí está palabra ‘prueba’ que creo que es la que me jugo a mí la mala pasada. Yo dije, en español, por lo que recuerdo, estaba entrando, y una periodista de Iquique me pregunta: ‘nosotros en Chile tenemos el gran problema del obispo Barros, ¿qué piensa usted?’ y creo que las palabras que dije fueron estas. Primero pensé respondo o no respondo. Y dije: ‘sí’, porque Barros había sido Obispo de Iquique, y una feligresa de él me lo preguntaba y tiene derecho. Y dije. ‘el día que tenga una prueba, voy a hablar. Creo que dije ‘no tengo pruebas’. Creo, pero no me acuerdo, pero está registrado, lo puedes encontrar.
La respuesta fue dada, el día que yo tenga una prueba hablaré. La palabra ‘prueba’ es la que me ha traicionado y generó confusión. Yo hablaría de evidencias. Y claro, entonces yo sé que hay mucha gente abusada y que no puede traer una prueba, no la tiene. Y que no puede, o a veces la tiene pero tiene vergüenza, que lo tapa y sufre en silencio. El drama de los abusados es tremendo, es tremendo. A mí me toco atender, hace dos meses, a una mujer abusada hace 40 años. Casada, con tres hijos. Esa mujer no recibía la comunión desde esa época, porque en la mano del cura veía la mano del abusador. No podía acercarse. Y era creyente, era católica. No podía. Perdón que continue en español, pero quiero ser preciso con los chilenos.
La palabra ‘prueba’ no era la mejor para acercarme a un corazón dolorido. Yo diría ‘evidencias’. El caso de Barros se estudió, se reestudió, y no hay evidencias. Es lo que quise decir. No tengo evidencias para condenar. Y ahí si yo condenara sin evidencias o sin certeza moral, cometería yo un delito de mal juez.
Hay otra cosa más que quiero decir. Y esto lo explico en italiano. Uno de ustedes se me acercó y me dijo: ‘vio la carta que salió, y me hizo ver una carta que yo escribí hace 2 años, cuando comenzaba el problema de Barros. Esa carta la tengo que explicar, porque es incluso una carta en favor de la prudencia de como ha estado gestionado el problema Barros. Esa carta no es la narración de un hecho puntual, es la narración de más o menos 10-12 meses.
Cuando explotó el escándalo Karadima, un hombre… todos conocemos cuál es su escándalo, se empezó a ver cuántos sacerdotes que fueron formados por Karadima fueron abusados o fueron abusadores. Hay en Chile 4 obispos a los cuales Karadima envió al seminario. Una persona de la Conferencia Episcopal sugirió que estos obispos, tres, porque el cuarto estaba muy enfermo, y no estaba a cargo de una diócesis, pero tres estaban a cargo de una diócesis. Si quizás era mejor que estos obispos renunciaran, diesen su dimisión, se tomaran un año sabático, y después, pasada la tormenta, para evitar acusaciones, porque son buenos obispos, bravos. Y como Barros llevaba ya 20 años de obispo, estaba por terminar el obispado militar… primero fue auxiliar de Valparaíso, después Obispo de Iquique, después Obispo militar por casi 10 años. Tiene casi 20 años de obispo. Pidamos la dimisión a él quizás, y generosamente la dio. Vino a Roma, y dije ‘no’, así no se juega porque esto es admitir culpabilidad previa. Y en cada caso, si son culpables, se investiga. Y yo lo freno.
Cuando fue nombrado y siguió adelante todo este movimiento de protesta, él me dio la renuncia por segunda vez, y le dije ‘no’, tú vas. He hablado largo rato con él. Otros hablaron largo rato con él. Y vas. Y vosotros sabéis lo que pasó el día de la toma de posesión y todo eso. Se continuó a investigar sobre Barros, no vienen las evidencias. Y esto es lo que quise decir: no puedo condenarlo, porque no tengo las evidencias, aunque yo estoy convencido de que es inocente.
Paso a un tercer punto, ¿qué sienten los abusados? Y con esto debo pedir disculpas, porque la palabra ‘prueba’ ha herido, ha herido a muchos abusados: ‘ah, ¿yo tengo que ir a buscar la evidencia de esto?’. No. Es una palabra de traducción del principio legal es herida…. Y les pido perdón si les he herido sin darme cuenta. Es una herida sin quererlo. Y a mí esto me causa tanto dolor porque les recibo a ellos… en Chile los he recibido… dos se saben, y hubo otros más escondidos. En Perú no. En cada viaje siempre hay alguna posibilidad. Han sido publicadas las de Filadelfia, y otras tres fueron publicadas. Otros casos no. Sé cuánto sufren. Sentir que el Papa les dice en la cara ‘denme una carta con la prueba’, es un ‘schiafo’. Ahora yo me doy cuenta de que mi expresión no fue feliz, porque no pensé en eso. Y entiendo, como dice el apóstol Pedro en una de sus cartas, un incendio que se ha provocado. Y esto es lo que yo puedo decirte con sinceridad. Barros quedará ahí si yo no encuentro el modo de condenarlo. Yo no puedo condenarlo si no tengo evidencias. Y hay muchos modos de hacer llegar una evidencia.
Me dicen que después de la turbulencia de Barros y del Sodalicio tenemos una meteorológica. Yo me quedaría aquí.
En el caso de Barros no hay evidencias. Empezó quizás con esa mala decisión de la renuncia y se lo empezó a acusar. Pero de abuso no hay evidencias.
Pregunta: ¿De encubrir un abuso?
Papa Francisco: Sí, sí, pero es un abuso también, ¿no? Encubrir abusos es un abuso. No, no hay evidencia. Por eso, lo mejor es que el que cree que es así, que aporten evidencias rápido. Si honestamente creen que es así. Yo en este momento no creo que sea así, porque no las hay. Pero tengo el corazón abierto a recibirlas.
Y lo otro de Chile es un cuento chino, ¿eh? Yo de Chile me vine contento, no esperaba tanta gente en la calle. Y eso, no pagamos la entrada. O sea, esa gente no fue pagada ni llevada en colectivo. La espontaneidad de la expresión chilena fue muy fuerte. Incluso en Iquique, que yo pensé que iba a ser una cosa muy poquita porque Iquique es desierto y ustedes vieron lo que fue la gente.
En el sur lo mismo. Y en Santiago las calles de Santiago hablaban por sí mismo. En eso creo que la responsabilidad del informador es ir a los hechos concretos. Acá hubo esto, hubo esto, y esto. Y lo del pueblo dividido no sé dónde sale, es la primera vez que lo oigo. Quizás este caso de Barros es lo que lo ha creado, pero ubicándolo en su realidad puede ser por eso. Pero a mí la impresión que me dio es que lo de Chile fue muy gratificante y muy fuerte. Yo después quisiera volver en uno de los momentos que más me conmovio de Chile antes de pasar a otros temas si tenemos tiempo.
Pregunta: Santidad, quería hablarle de lo que ha dicho el otro día en la Amazonía. En su discurso había un elemento se puede decir que nuevo. No solo la amenaza de los grupos económicos, sino también la perversión de algunas políticas ambientalistas que sofocan la vida de las personas. ¿Existe un ambientalismo que está contra el hombre?
Papa Francisco: Sí. Y en esa zona, no puedo en este momento describir bien. Pero por proteger la selva, para salvar a algunas tribus que quedaron fuera y la selva se acabó por explotación. Pero el caso más concreto de este caso está en las estadísticas de las zonas. Encontrarás seguramente los datos precisos. Es un fenómeno de custodiar el ambiente y después de aislar. Han quedado aislados de un progreso real. Es un fenómeno que se ha dado aquí en esta zona. En las informaciones que me enviaron para preparar el viaje yo lo he estudiado.
Pregunta: Mi pregunta es sobre la celebración del matrimonio en el avión. De ahora en adelante, ¿qué le diría a los párrocos, obispos, cuando los novios piden casarse en la playa, en los parques, en los barcos…?
Papa Francisco: Se imagina cruceros con matrimonios, esto sería… Uno de ustedes me dijo que yo estoy loco por hacer estas cosas. Pero fue sencillo. El señor, el hombre, estaba en el primer vuelo. Ella no estaba. Hablamos… luego me di cuenta que me había sondeado. Hablamos de la vida, de qué pensaba yo la vida de la familia. En verdad, una hermosa conversación. El día después estaban ambos. Cuando nos hicimos las fotos me dijeron que estaban por casarse por la Iglesia, se casaron por civil, porque el día anterior (se ve que eran de una ciudad pequeña) la iglesia se destruyó en el terremoto. No hubo boda. De esto hace 8 o 10 años. ‘Que sí, que mañana lo hacemos, después la vida, llega una hija, después la otra hija… pero nosotros siempre hemos tenido esto en el corazón, pero no nos hemos casado’. Los interrogué un poco, y las respuestas eran claras: para toda la vida. ‘¿Y cómo sabéis estas cosas? ¿Tenéis buena memoria del catecismo?’. ‘No, no, no. Nosotros hemos hechos los cursos prematrimoniales’. Estaban preparados. A los párrocos les digo que estaban preparados y yo he juzgado que estaban preparados.
Me lo pidieron. Los sacramentos son para las personas, y vi que las condiciones eran claras y por qué no hacer hoy lo que se puede hacer hoy, ¿no?; para qué mandarlo a mañana, porque mañana quizás hubiesen sido 8 años más. Esta es la respuesta. Porque yo he juzgado que estaban preparados y que sabían lo que hacían. También uno de ellos se ha preparado delante del Señor con el sacramento de la penitencia, y los casé. Y cuando llegaron aquí todo estaba acabado y se han casado.
Me dijeron que les había dicho a alguno: ‘vamos al Papa que nos case’. No se si era verdad o no esa intención. Así ha sido la cosa. Pero decidle a los párrocos que el Papa los interrogó bien, y después cuando me dijeron que habían hecho el curso… Pero eran conscientes de que estaban en una situación irregular.
Pregunta: Ayer el Cardenal O’Malley hizo una declaración sobre sus palabras, sobre el Obispo Barros y han dicho que palabras como esas eran dolorosas para las víctimas, que se han sentido abandonadas y desacreditadas. Usted ha dicho que se sentía mal. Imagino, me pregunto si fueron las palabras del Cardenal O’Malley las que le han dolido. Y luego una pregunta relacionada con esto: la Comisión para la Protección de Menores, del Cardenal O’Malley, acabó su mandato el mes pasado de sus primeros miembros. Hay personas que en esta caducidad se preguntan si esto es una señal de una no prioridad de la protección de menores.
Papa Francisco: He visto la declaración del Cardenal O’Malley. También dijo que ‘el Papa siempre ha defendido esto… tolerancia cero… Con esta manifestación no feliz me ha hecho pensar que la palabra ‘prueba’, calumnia… Uno que insiste, sin tener la evidencia, que este ha hecho aquello, es calumnia. Digo que si hay robo, sin evidencia, le estoy calumniando. Yo no he escuchado a ninguna víctima de Barros. No vinieron, no dieron las evidencias para el juicio. Es algo que no se puede tomar. Usted me dice con buena voluntad que existen las víctimas. Pero yo no las he visto, no se han presentado. Es verdad que Barros estaba en el grupo de jóvenes allí, ha entrado en el seminario hace no sé cuánto, por hoy hace 24 años de obispo, o 23. Habrá tenido 15 de sacerdote. Hace tantos años y era jovencísimo. Él dice que no vio nada. Era del grupo, pero después siguió otro camino. En esto tenemos que ser claros. Uno que acusa sin evidencias, con insistencia, es calumnia. Pero si viene una persona y me da la evidencia yo seré el primero en escucharle. Tenemos que ser justos.
Yo he pensado en lo del Cardenal O’Malley. Agradezco al Cardenal O’Malley su declaración, porque ha sido muy justa. Ha dicho todo lo que yo he hecho y hago y que hace la Iglesia y luego habló del dolor de las víctimas, porque como he dicho al inicio, hay muchas víctimas que no son capaces, por vergüenza o por lo que sea, de llevar un documento o un testimonio de esto.
La segunda pregunta que usted me hacía era la Comisión. La Comisión, el nombramiento era por tres años creo, y ha vencido. Se estudió la nueva Comisión, y ellos, la Comisión misma, decidió renovar a una parte y nombrar nuevos. El martes antes de la salida para este viaje llegó la lista de la Comisión definitiva y ahora sigue el trámite normal de la curia. Había algunas observaciones sobre alguno que se tienen que aclarar, porque las personas nuevas se estudian el curriculum. Había observaciones que debían aclararse. Pero sobre esto el Cardenal O’Malley ha trabajado bien, como se debe. Por favor, no pensar que… los tiempos son los tiempos normales para un nombramiento del género. Buscando gente de primera.
Pregunta: Una de las tareas de la Iglesia es luchar contra la pobreza. Chile, en 20 años ha bajado el índice de pobreza del 40% al 11%. Según usted, ¿es el resultado de una política liberal? ¿Existe el bien del liberalismo según usted? Y otra pequeña pregunta sobre el Cardenal Maradiaga, ¿qué piensa usted sobre las noticia del dinero? Gracias.
Papa Francisco: Del Cardenal Maradiaga no es del viaje pero respondo. Él hizo una declaración filmada, en video, yo digo eso que dijo él.
Lo del liberalismo, diré que tenemos que estudiar bien los casos de las políticas liberales. Hay otros países de Latinoamérica con políticas liberales que llevaron al país a una mayor pobreza. No sabré que responder porque no soy técnico en esto: pero en general, una política liberal que no incluye a todo el pueblo, es selectiva, lleva para abajo. Pero no hay una regla general. El caso de Chile no lo conozco para responder, pero vemos en que otros países de Latinoamérica la cosa va para abajo.
Sobre el viaje querría hablar de algo que me conmovió mucho. La cárcel de mujeres. Yo tenía el corazón ahí… siempre soy muy sensible a las cárceles y lo encarcelados, y siempre me pregunto por qué ellos y no yo. Y ver a estas mujeres. Ver la creatividad de estas mujeres, la capacidad de querer cambiar su vida, de reinsertarse en la sociedad con la fuerza del Evangelio…. Uno de ustedes me ha dicho: ‘he visto la alegría del Evangelio’. Quedé muy conmovido. De verdad, muy conmovido de ese encuentro. Fue una de las cosas mas hermosas del viaje.
En Puerto Maldonado, el encuentro con los aborígenes, es obvio, fue emocionante, un signo al mundo. Ese día fue la primera reunión de la comisión sinodal del Sínodo para la Amazonía que será en 2019. Pero me conmoví en el Hogar “El Principito”, de ver a estos niños, la mayoría abandonados. Esos niños y esas niñas que con la educación consiguieron salir adelante, que son profesionales. Esto me ha conmovido mucho. La obra de llevar a una persona arriba. Así como estas cosas de las que hemos hablado antes llevan a la persona arriba. Esto me ha conmovido mucho del viaje allí.
Y la gente, el calor de la gente. Era de no creer lo que vimos hoy. De no creer. El calor de la gente. Yo digo: este pueblo tiene fe. Esta fe me la contagia a mí y le doy las gracias a Dios por eso. Y a vosotros os agradezco el trabajo que les espera para hacer los artículos y las noticias que debéis hacer. Gracias por la paciencia y gracias por hacer las preguntas precisas.
Fuente: ACI Prensa.

Keiko Fujimori con su familia asistió a misa del Papa Francisco en Las Palmas

La lideresa de Fuerza Popular, Keiko Fujimori, acudió a la misa que el Papa Francisco brindó en la base aérea de Las Palmas, en Surco. La ex candidata presidencial estuvo acompañada por su esposo, Mark Vito, y sus dos hijas así como por algunos congresistas de Fuerza Popular.
Minutos antes de que el avión que traslada al Sumo Pontífice partiera, Fujimori Higuchi indicó que su visita fue “muy inspiradora”.
Por medio de su cuenta de Twitter, la también ex congresista le agradeció al Papa por haber tomado en cuenta al Perú para su gira por la región.
Fuente: Diarios El Comercio y Perú21.

Inframundo mediático

Por Martha Meier Miro Quesada-Diario Expreso.
El Papa Francisco llama a los comunicadores a no caer en la “enfermedad de la coprofilia: buscar siempre comunicar el escándalo, las cosas feas”; y considera la desinformación como “el daño más grande que puede hacer un medio, porque orienta la opinión en una dirección, quitando la otra parte de la verdad”. Para Bergoglio, “los medios tienen que ser muy limpios y transparentes”.
La opacidad y mendacidad de buena parte de los medios es responsable de que la confianza en ellos repte por los suelos junto a su credibilidad; además no pocos periodistas cohabitan en un inframundo productor y reproductor de mentiras que ni ellos creen, mientras crece el rechazo de la población a tales prácticas. Pasa en nuestro país y en todos los demás.
 “El periodismo se encuentra en una época de grandes dificultades [porque] lo que está impreso con tinta en un diario no es creíble”, dijo en 2013 el periodista y escritor estadounidense, Tom Wolfe. Y es que la búsqueda de la verdad parece haber sido sustituida por el contrabando ideológico y la superficialidad.
La falta de rigurosidad, la desconexión con los lectores y la mitomanía patológica se refleja en las páginas web y quizá por eso –en el ámbito global– los experimentos de digitalización no resultan rentables. ¿Quién pagaría para consumir mentiras, y artículos que no instruyen ni construyen? ¿Por qué financiar el entierro de la verdad y el puñal difamador que altera la paz social y nuestra tranquilidad individual?
 Para el periodista irlandés Aidan White estas “informaciones falsas o trucadas (fake news), la propaganda política y empresarial y los abusos vergonzosos observados en las plataformas digitales suponen una amenaza para la democracia”. White dirige la Red de Periodismo Ético, y es autor del libro ‘Para decirles la verdad-La Iniciativa de Periodismo Ético’. Tener que resaltar la existencia de un periodismo “ético” demuestra la crisis de la profesión.
En entrevista con la revista ‘El Tiempo’ (Universidad de Navarra, España), White explicó: “El periodismo actual está dictado por unas nuevas formas de sensacionalismo que son horribles. La cultura del famoseo, la fascinación por el dinero o el glamour obsceno son algunos de los resortes”.
Para el Papa Francisco “Los medios de comunicación son constructores de una sociedad” y san Juan Pablo II dijo que el periodismo tiene un “compromiso con el bien común” y debe incluir “las necesidades e intereses de todos”.
¿Probamos?

Un mar de gente

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Papa Francisco: “La visita al Perú deja una huella imborrable en mi corazón”

Más de un millón setecientos mil personas participan de Misa en Las Palmas

El Santo Padre Francisco llegó a la Base Aérea Las Palmas, para presidir la Santa Misa con la participación de más de un millón setecientos mil personas que acudieron como peregrinos desde distintas partes de la ciudad capital peruana y de diversas ciudades del interior del Perú y países vecinos.
A su ingreso al recinto, el Sumo Pontífice saludó a los miles de fieles desde el papamóvil, en su recorrido previo hacia el estrado, desplazándose por un circuito especialmente designado para permitirle bendecir a los fieles.
Durante su homilía, el Santo Padre exhortó a prestar atención a aquellos que sufren y encuentran en el amor de Dios un “antídoto contra la globalización de la indiferencia”. Del mismo modo, animó a oír el llamado de Jesús, para encender la esperanza.
“Que la degradación sea superada por la fraternidad, la injusticia vencida por la solidaridad y la violencia callada con las armas de la paz”, dijo el Papa Francisco.
Asimismo, invitó a los cerca de dos millones de personas a anhelar el Cielo. “El Reino de los Cielos está entre ustedes, está allí donde nos animemos a tener un poco de ternura y compasión”, indicó.
Agradecimiento del Cardenal Primado del Perú
Al término de la Misa, el Cardenal Juan Luis Cipriani agradeció al Papa Francisco por todos los detalles para con el pueblo peruano durante los cuatro días de Visita Apostólica.
“En nombre del Santo Pueblo de Dios, quiero decirte gracias porque en estos días, con tu presencia, palabra y gestos te has robado el corazón de los peruanos. El Señor de los Milagros nos contempla con gozo. Es un reto que nos dejas a todos. Queremos ser una Iglesia misionera, para llevar a Jesús a todos nuestros pueblos. Son millones los que te han seguido a través de los medios de comunicación a los cuales les agradecemos. Unidos a Jesús buscamos un país más unido y solidario. Una sociedad más honesta y transparente donde la corrupción no impida la atención de los más pobres. Gracias Papa Francisco por la ternura y la entrega. Te prometemos las oraciones junto a la Madre María”, mencionó.
Perú, tierra de esperanza
Seguidamente, el Papa Francisco saludó al Arzobispo de Lima y Primado del Perú y agradeció el cariño del pueblo peruano.
“Doy gracias al Cardenal Juan Luis Cipriani, Arzobispo de Lima, por sus palabras, a mis hermanos obispos por su presencia y a todos ustedes que han hecho posible que esta visita dejara una huella imborrable en mi corazón”, mencionó.
“Agradezco a los miles de voluntarios que con su trabajo silenciosos y abnegado como “hormiguitas” contribuyeron para que todo pudiera concretarse. A la comisión organizadora y a todos los que con su dedicación y esfuerzo hicieron posible este encuentro”, agregó.
Finalmente, señaló que el Perú es una tierra de esperanza “por la riqueza de sus tradiciones y costumbres que han marcado el alma de este pueblo. A ellos les pido que descubran en la sabiduría de sus abuelos, de sus ancianos, el ADN que siguió a sus grandes santos. Los invito a no tener miedo a ser santos del siglo XXI. Hermanos peruanos, tienen tantos motivos para esperar, lo he visto, lo he tocado en estos días. Cuiden la esperanza”, culminó.
Al término de la Misa, el Papa fue despedido por la multitud de fieles y partió hacia el Aeropuerto Jorge Chávez para dirigirse a Roma.
Sobre la Multitudinaria Misa
La venerada imagen del Señor de los Milagros presidió el altar de la Misa en Las Palmas.
La primera Lectura (Libro Jonás 3, 1-5. 10) estuvo a cargo de Fray Jefferson Espinoza Quispe, de Manchay; el Salmo Responsorial (Salmo 24), por el seminarista Ricardo Cordón del Seminario Santo Toribio de Mogrovejo; la Segunda Lectura (Primera Carta de Corintios 7, 29-31) la dirigió Elizabeth Saco Del Águila y la proclamación del Evangelio (San Marcos 1, 14-20) estuvo a cargo por el diácono Paul Ramírez.
Por su parte, las ofrendas fueron llevadas al Santo Padre por dos familias.
Asimismo, las peticiones las realizaron Ricardo Duarte, ex miembro de la selección peruana de básquet; la Hermana Irma Edquén, religiosa de la Congregación Franciscanas de la Inmaculada Concepción (por los obispos); Claudia Carcelén, representante de la Fraternidad Carcelaria; y Edward Herrera.
Fuente: www.arzobispadodelima.org

Un “mar de gente” despide al papa Francisco en Perú

Por  Ary Waldir Ramos Díaz-www.es.aleteia.org
“El Señor te invita a que seas su discípulo misionero, y así te vuelvas parte de ese gran susurro que quiere seguir resonando en los distintos rincones de nuestra vida: ¡Alégrate, el Señor está contigo!”, sostuvo.
En el altar se ha puesto en exposición la venerada imagen del Señor de los Milagros.
En la homilía, su última en el país andino, sostuvo: “Jesús sigue caminando por nuestras calles, sigue al igual que ayer golpeando puertas, golpeando corazones para volver a encender la esperanza y los anhelos”. 
Vestido con mitra y casulla verde, el Papa instó a que con la fe en Cristo, los ciudadanos trabajen para que la “degradación sea superada por la fraternidad, la injusticia vencida por la solidaridad y la violencia callada con las armas de la paz”.
El Pontífice invitó a los peruanos a acompañar a Jesús en su camino.  “Jesús sigue invitando y quiere ungirnos con su Espíritu para que también nosotros salgamos a ungir con esa unción, capaz de sanar la esperanza herida y renovar nuestra mirada”.
“Jesús sigue caminando y despierta la esperanza que nos libra de conexiones vacías y de análisis impersonales e invita a involucrarnos como fermento allí donde estemos, donde nos toque vivir, en ese rinconcito de todos los días”.
Ternura y compasión, es el signo de que el Reino de los cielos ha llegado. Un reino “donde no tengamos miedo a generar espacios para que los ciegos vean, los paralíticos caminen, los leprosos sean purificados y los sordos oigan y así todos aquellos que dábamos por perdidos gocen de la Resurrección”.
“Dios no se cansa ni se cansará de caminar para llegar a sus hijos. Dios no se cansa ni se cansará para llegar a sus hijos, a cada uno. ¿Cómo encenderemos la esperanza si faltan profetas? ¿Cómo encararemos el futuro si nos falta unidad? ¿Cómo llegará Jesús a tantos rincones, si faltan audaces y valientes testigos?”.

No tengan miedo de ser los santos del siglo XXI

Al final de la ceremonia, el Obispo de Roma agradeció a las autoridades civiles y eclesiásticas de Perú. En especial se dirigió a los jóvenes y los mayores del país.
“Tierra de esperanza por los jóvenes, los cuales no son el futuro, sino el presente de Perú. A ellos les pido que descubran en la sabiduría de sus abuelos, de sus ancianos, el ADN que guió a sus grandes santos. Chicas y chicos, por favor, no se desarraiguen. Abuelos y ancianos, no dejen de transmitir a las jóvenes generaciones las raíces de su pueblo y la sabiduría del camino para llegar al cielo. A todos los invito a no tener miedo a ser los santos del siglo XXI.
Hermanos peruanos, tienen tantos motivos para esperar, lo lo vi, lo “toqué” en estos días. Por favor, cuiden la esperanza, que no se la roben. No hay mejor manera de cuidar la esperanza que permanecer unidos, para que todos estos motivos que la sostienen, crezcan cada día más. La esperanza no defrauda (cf. Rm 5,5). Los llevo en el corazón”, concluyó.
En Perú, el papa Francisco ha realizado un viaje apostólico del 18 al 21 de enero que pasó por tres ciudades Lima, la ciudad norteña de Trujillo y la amazónica Puerto Maldonado. Así, ha puesto fin a los cuatro días de su 21 viaje pastoral, en un periplo iniciado en Chile.