Archivo por meses: Diciembre 2011

Fracasa mediación del Vaticano en la PUCP

Fracasan negociadores
Por Andrés Beltramo Álvarez
La visita apostólica ordenada por El Vaticano a la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP) terminó con un fracaso. No bastó la disposición al diálogo mostrada por el cardenal Peter Erdö, enviado personal del Papa para mediar en un añejo conflicto. Las autoridades de la casa de estudios se mostraron inflexibles: no piensan aceptar la legítima autoridad de la Iglesia. Ahora la Santa Sede se verá obligada a intervenir, y no tendrá más remedio que hacerlo drásticamente.
La auditoría era la última oportunidad para solucionar un problema que debió estar cerrado al menos 10 años atrás. El arzobispo de Esztergom-Budapest viajó a Lima con el objetivo de lograr acuerdos para que la universidad normalice su situación eclesiástica adecuando sus estatutos a la constitución apostólica “Ex corde ecclesiae”, emanada por Juan Pablo II en 2001 y que rige a todas las instituciones de educación superior católicas del mundo.
Originalmente el purpurado tenía previsto permanecer en el país dos semanas: la primera para escuchar y dialogar, la segunda para negociar y alcanzar acuerdos concretos de cara a una solución definitiva. Sin embargo los planes de Erdö cambiaron repentinamente. Tras reunirse por primera vez con las autoridades de la PUCP decidió limitar su estancia a sólo ocho días.
El purpurado, que había aterrizado en la capital peruana el 4 de diciembre por la noche, partió el domingo 11 tras haber sostenido reuniones con los principales actores involucrados. Ante todo con el cardenal arzobispo de Lima y gran canciller de la universidad, Juan Luis Cipriani Thorne. También con el rector Marcial Rubio y sus principales colaboradores.
Consultó a otros personajes como el ex rector Salomón Lerner Febres, el presidente de la Conferencia Episcopal Peruana Miguel Cabrejos Vidarte así como los abogados Natale Amprimo (civil) y Luis Gaspar (eclesiástico). Sostuvo además reuniones protocolares con el presidente del Congreso de la República, Daniel Abugattás, y con el canciller del Perú, Rafael Roncagliolo.
Acompañado por dos peritos de la Secretaría de Estado de la Santa Sede, el visitador apostólico pudo constatar que la cúpula de la universidad desconoce a la Iglesia católica como su ente fundador y, por lo tanto, no está dispuesta a someterse a la legislación eclesiástica vigente, como ya lo recomendó de manera formal la congregación vaticana para la Educación Católica.
Y comprobó que, tanto el rector como sus principales asesores, lejos están de considerar a la fe y a la espiritualidad como una de las prioridades de su labor. Ante el enviado del Papa ellos se presentaron como simples funcionarios académicos en medio de una disputa legal. Nada más. El carácter católico de la institución que guían quedó en segundo plano, sin mayor importancia.
Con todos los elementos que recogió en sus entrevistas el visitador apostólico dedicó parte del sábado 10 y del domingo 11 de diciembre a redactar un informe de la situación. El documento, de 14 páginas y con 12 anexos, se envió vía valija diplomática al Vaticano donde será analizado con detenimiento. Su contenido es confidencial y reservado, pero incluye recomendaciones concretas del cardenal Erdö.
Ese mismo domingo el purpurado dejó Lima con destino a París y de allí a Budapest, donde retomó sus actividades pastorales. Por su parte los peritos se dirigieron a Roma vía Madrid. A último momento se decidió no emitir comunicado de prensa alguno, como inicialmente se había previsto. Considerando la falta de acuerdo, una nota –aunque breve- habría podido entorpecer la decisión final.
Determinación que deberá ser comunicada en las próximas semanas, ya iniciado el próximo año. El Vaticano no tiene demasiado margen de maniobra. Podrían dejar todo como hasta ahora, permitiendo que la institución peruana mantenga su abierta rebeldía y su independencia de las estructuras de la Iglesia. Eso establecería un negativo antecedente de impacto mundial.
La otra alternativa sería extrema: quitar a la universidad sus títulos de “pontificia” y “católica”, desconociéndola de hecho. Así perdería su personalidad pública eclesiástica. Una opción que implicaría graves problemas para los alumnos, especialmente en cuanto a los títulos de grado. Abriría una disputa por los bienes, los cuales deberían ser transferidos al arzobispado de Lima obligado a fundar una nueva universidad.
En este contencioso no están descartadas sanciones contra el mismo rector Marcial Rubio, quien pudiera fácilmente ser sometido a un proceso canónico por desobediencia y contumacia. Un juicio que considera penas como el entredicho o la misma excomunión.
Un delicado problema que tocará gestionar al nuevo nuncio apostólico en Lima, James Patrick Green. El diplomático llegará a la capital peruana en los próximos días luego de haber sido recibido en audiencia por el Papa Benedicto XVI el 15 de diciembre pasado.

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Con G de gato

ONG

En las últimas semanas se ha cuestionado la labor de algunas ONG vinculadas con los derechos humanos. Inclusive la Asociación Pro Derechos Humanos (APRODEH) demandó al Estado Peruano ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) por supuestas ejecuciones extrajudiciales de tres miembros del MRTA, tras la operación Chavín de Huántar.
El reciente nombramiento del director ejecutivo de la Agencia Peruana de Cooperación Internacional (APCI), Félix Grández Moreno, vuelve a poner en el ojo de la tormenta a esta importante entidad, encargada de supervisar los fondos de la cooperación externa que muchas ONG han usado de manera poco transparente.
Grández Moreno fue nombrado en el máximo cargo de la APCI, según la Resolución Suprema Nº469-2011-RE. Sin embargo, este nombramiento violaría la Ley 27962, que rige a la APCI, referente a los requisitos para la designación del máximo funcionario de ese organismo.
“Para ser Director Ejecutivo se requiere: no tener participación directa o indirecta en el capital o en el patrimonio de las entidades vinculadas con la cooperación internacional o ser parte de ella como asociado, directivo, administrador, asesor o representante legal, o ser apoderado de la misma, hasta después de dos (2) años de terminada la participación patrimonial o alguno de los cargos o representación referidos”, señala el artículo 9. Es decir, no puede formar parte de ninguna ONG.

ONGSin embargo, documentos de Registros Públicos señalan que la Asociación Centro de Educación y Comunicación Guamán Poma de Ayala, del Cusco, inscrita ante la APCI, consigna a Grández Moreno en su Consejo Directivo con el cargo de “tesorero” para el periodo 2011-2013, designación que le prohíbe dirigir la APCI.
Cabe precisar que el Centro Guamán Poma recibió en el 2010 de la Agencia Andaluza de Cooperación Internacional $232,186 y de la ONG europea Manos Unidas $1’161,279.
Al respecto, el excongresista Rolando Sousa, uno de los autores de la nueva ley de la APCI, indicó que “un tesorero de una ONG no puede dirigir la APCI, porque está vinculado a una entidad receptora de cooperación”.
Para el ex director ejecutivo de la APCI entre el 2006 y 2008, Agustín Haya de la Torre, “la ley es clara en ese punto: el director tiene que estar desvinculado por lo menos dos años, porque no se puede poner al gato de despensero”.
Haya indicó que es un “severo descuido” de la Cancillería haber nombrado a Grández sin conocer que no cumplía los requisitos.
“El Consejo Directivo de APCI lo integran 5 ministerios. Hay una responsabilidad muy seria en este caso. Si se confirma que el señor es tesorero, no le queda otra que renunciar”, señaló.
Por su parte, el legislador Carlos Bruce declaró que “habiendo tantas personas preparadas, es el colmo que se designe a quien incumple los requisitos”.
Fuente: Diarios El Comercio, La República y Correo.Por Marlene Huamanlazo- Diario Correo.
La denuncia del Diario Correo de que Félix Grández Moreno, pese a ser tesorero de una ONG, había sido nombrado como jefe de la Agencia Peruana de Cooperación Internacional (APCI), no cayó en saco roto.
Y es que el citado funcionario decidió renunciar de manera irrevocable al cargo de esa institución que presidió solo diez días y no acudió a la sesión a la que fue citado en la Comisión de Relaciones Exteriores del Congreso.
El presidente de ese grupo de trabajo, Rogelio Canches Guzmán, manifestó su extrañeza porque el funcionario renunciante no respondió a la invitación que se le hizo oportunamente y que al recurrir al ministro de Relaciones Exteriores, Rafael Roncagliolo, tuvo como respuesta el envío de una copia de su carta de dimisión.
La congresista Lourdes Alcorta (APGC) aseveró que es vergonzoso certificar que el gobierno nombre a personas irresponsables en cargos estratégicos y que estén vinculados a Organismos No Gubernamentales (ONG), instituciones que precisamente dependen de la APCI.

Gran transformación

Gran transformación
Estimados y Estimadas:
Mi balance “muy preliminar” y perspectiva que hago hasta ahora en seis puntos breves y al correr de la netbook son los siguientes (escribiré más sobre esto):
1) Sólo han pasado 4 meses, faltan 56 meses adicionales y lo que ha habido es solo una crisis de gabinete, no de proceso que sigue siendo uno de concertación de centro izquierda con una ligera inclinación hacia la centro derecha. NO estoy de acuerdo con la tesis de la militarización y sigo pensando que Ollanta y el proceso con su gobierno es un terreno en disputa. No debemos perder el bosque mirando los árboles o sangrando por la herida debido a que nos han marginado a algunos. Programáticamente, estamos entre el Plan de la Gran Transformación (32%) y la Hoja de Ruta (el 20% necesario para triunfar). NO hay traición de Ollanta sino adecuación práctica a un resultado electoral que varios se disputan.
Mambo
2) Durante estos pocos 4 meses y alguito más, los de izquierda que ahora estamos bailando Mambo “man botao de mi chamba”, por negarnos a bailar la Conga con Yanacocha, el oro y sin agua, la hicimos bastante bien pese a las circunstancias, a las presiones de la derecha mediática pura y bruta, a la excelente articulación de la derecha económica dizque democrática representada por Castilla & Blume & Valdés & Villafuerte & Favre, dejando varios temas en la agenda que se han hecho sentido común: la consulta previa, el respeto a los de abajo y adentro, la vigencia de los derechos laborales, la defensa de las fuentes de agua, el ordenamiento territorial como Política de Estado, el inicio de la inclusión social, la revisión de la política de drogas y erradicación fracasada, la perspectiva de género, la necesidad de defender los bosques y la biodiversidad, el que las inversiones tengan una valla ambiental más alta, un Estado móvil que llegue a los más, desconcentración y no simple descentralización, dudas sobre extractivismo e incluso el neoextractivismo, una políticas exterior orientada hacia la CAN y el UNASUR, etc.
El muerto en Cañete
3) Del gabinete Lerner fueron expectorados u obligados a renunciar varios ministros, vice-ministros, directores generales, jefes de oficinas y asesores de izquierda o de centro izquierda éramos más de 50, de los que al menos 20 de Ciudadanos x el Cambio y 10 del PS, pero han quedado en el gabinete Valdés varios de esta tendencia y las cosas aún no están dichas del todo. La primera semana del este nuevo gabinete, en mi concepto deja mucho que desear y NO es verdad que la izquierda expectorada no fue capaz de manejar los conflictos socio-ambientales. Sólo Conga está pendiente y sus aristas levantiscas son responsabilidad principalmente de “Patria Roja” también lo tiene la troika Valdés/Villafuerte/DINI que no han sabido manejarlo hasta ahora. Por ello recurren a Pulgar-Vidal a quien le deseo suerte en su empeño. Hubo al menos otros 12 conflictos que fueron debidamente manejados con diálogo democrático y respeto por el gabinete Lerner: Tía María-Toquepala, Antamina/Ancash, Madre de Dios/minería informal, Andahuaylas/JUDRA, Majes-Sihuas, derrame Maple/nativos en selva central/Contamana, norte de Puno/minería, cocaleros/Aguaytía, algodoneros/norte y sur, derrame/Pluspetrol/nativos aguarunas, etc.
Caciques con discurso radical
4) Sostengo que no existen condiciones INTERNAS para la instalación y menos aún la consolidación de un gobierno de la derecha pura y dura, corrupta y genocida del aprismo/fujimorismo, mediática y sin bases políticas y sociales. Ello debido a que los movimientos sociales y regionales “caóticos, dispersos, sin dirección estratégica única, es verdad” al que no le quitarán así nomás el gusto de haber derrotado en abril y junio 2011 a estas fuerzas negras financiadas y alentadas por la minería irresponsable (Yanacocha y otras), la Embassy del Tea Party, los medios amarillos (con sus Aldo Emes, Althaus, Rospigs y otros) y los corruptos que quieren seguir robando. El ruido viene de abajo y adentro, sin que nadie lo pueda parar y no permitirá que le roben así nomás al líder que los llevó al gobierno: Ollanta Humala. Por supuesto, la izquierda que no entró al gobierno y la que ahora estamos bailando Mambo, no les daremos cuartel. ¡Todos juntos a las calles, los valles y los ríos!
Patio trasero o callejón sin salida
5) También sostengo que no existen condiciones internacionales latinoamericanas y mundiales para que una alternativa de este tipo retorne al poder y menos aún que se consolide. El de junio no sólo fue el triunfo de Ollanta Humala y Gana Perú contra el aprismo-fujimorismo-ppkismo, sino de toda una tendencia de izquierda y centro-izquierda en el patio trasero de los EEUU y contra el Arco del Pacífico que quiso construir AGP con Chile, México y Colombia. Esta última mira ahora hacia la CAN y el UNASUR, México está de salida con el fracaso de su TLC y el acoso del narco, y Chile tiembla de miedo frente a sus estudiantes movilizados por la bella Camila. La economía mundial se desmorona en EEUU, Europa y Japón, mientras China desacelera su crecimiento y la crisis sistémica -climática, alimentaria, energética, social, vaya… civilizatoria-, cuestiona el modelo exportador de los TLC, el neo-extractivismo y las bases mismas del crecimiento con inclusión.
Número es poder
6) Como nos cuenta Carlos Tapia, Ollanta no ha llevado escuela de Estado Mayor y por lo tanto su pensamiento estratégico es limitado, es práctico, no programático sino pragmático. Pragmatismo propio de un soldado que ha llevado cursos de comando y por lo tanto se preocupa por su tropa. Para ello debe tener en cuenta tres asuntos importantes, además de audacia, valentía y armas en buen estado: a) abastecimiento de agua ya que sin el sus efectivos se comienzan a morir en 7 días; b) garantizar alimentos debido a que su tropa no aguantará más 30 días sin comer; y, c) control de territorio en el que operar. Ninguna de estos tres asuntos pueden ser garantizados por el modelo extractivo minero-exportador. Proyecto Conga es un ejemplo de ello: elimina fuentes de agua, destruye seguridad alimentaria y el territorio lo maneja la empresa a tal punto que los tres ministros que visitaron las lagunas tuvieron que solicitar permiso a Yanacocha para ingresar. Otro tanto sucede en Madre de Dios, el VRAE, etc.
En lo personal, estoy profundamente agradecido a Ricardo Giesecke que me llamó para acompañarlo en esta aventura, a Siomi por la confianza depositada en nosotros y por supuesto a Ollanta que firmó mi Resolución Suprema sabiendo que soy militante convicto y confeso del PS. ¿O quizá fue por eso justamente?
Ya vendrán tiempos mejores para nosotros y estoy seguro “espero que no sea un sueño” que Ollanta y su Gobierno retornarán a una posición más cercana a la Gran Transformación que a la Hoja de Ruta.
Que pasen una bonita Navidad y que 2012 sea mejor para todos y todas.
Hugo Cabieses-MITIMAES

Otorongo

Comisión Política del Partido Socialista
El Partido Socialista expresa su profunda preocupación por los recientes cambios políticos y de gabinete que han puesto fin al Gobierno de Concertación que articuló a las diversas fuerzas que permitieron la victoria electoral de Gana Perú y la presidencia de Ollanta Humala.
Por un lado, se ha apartado a sectores progresistas de movimientos regionales y sociales, intelectuales y fuerzas de izquierda de la gestión gubernamental y a un Primer Ministro que ha desarrollado una gestión marcada esencialmente por una actitud democrática y de búsqueda de concertación para impulsar el cambio y el crecimiento con inclusión y justicia social comprometido con las mayorías peruanas. A su vez, se ha apartado de la gestión a sectores políticos de centro y comprometidos con la Hoja de Ruta de cara a la segunda vuelta. Como resultado final, tenemos un Gabinete que preside el ex Ministro del Interior, buscando transmitir una concepción de la gobernabilidad basado en un férreo principio de autoridad, que acompañado por una serie de acciones que han afectado los derechos democráticos de varios sectores, no contribuye al diálogo ni está al servicio del cambio que el país requiere.
Tampoco contribuye al cambio el fortalecimiento de la presencia de altos funcionarios y ministros neoliberales (Trabajo y Energía y Minas), que fortalecen las concepciones y políticas del actual Ministro de Economía y Finanzas.
El Gobierno se apoya crecientemente en personajes vinculados a estructuras de las FFAA y con una concepción que pretende una jerarquía tutelar de éstas sobre el conjunto de la República. En un país con centenares de conflictos sociales en curso esta es una mala señal.
El alejamiento de Salomón Lerner, que contribuyó desde años atrás a la más amplia unidad, está vinculado a decisiones que le quitaron autoridad y que se asumieron por instancias que funcionaban casi como un gabinete paralelo al oficial, lo que se ha reafirmado con los nombramientos y ratificaciones ministeriales recientemente conocidas.
Los socialistas estamos firmemente comprometidos con el proceso de cambio cuyos ideales originales y programa no abandonamos. Reafirmamos nuestro compromiso por una amplia unidad política y social con los nacionalistas que mantienen en alto las banderas de la Gran Transformación, con los movimientos regionales y sociales que batallan por el cambio y lo anhelan, y con todos aquellos sectores de trabajadores, campesinos, estudiantes, emprendedores y empresarios nacionales, intelectuales, hombres y mujeres del mundo del arte y la cultura comprometidos con la justicia social, la democracia participativa, la inclusión social, y la forja de una verdadera Patria para todos y todas.
Finalmente, saludamos el denodado esfuerzo y trabajo que cumplió nuestra compañera Aida García Naranjo como Ministra de la Mujer y Desarrollo Social, así como la de otros ministros comprometidos en el mismo esfuerzo como Ricardo Giesecke, en el Ministerio del Ambiente; el Ministro de Justicia, Francisco Eguiguren; el Viceministro de Trabajo, los viceministros del MINAM y el equipo que trabajó en el MINAG.
Reafirmamos nuestro compromiso con la Gran Transformación y la necesidad de forjar un gran agrupamiento de las fuerzas de izquierda y progresistas que sumen fuerzas con los nacionalistas y todos los sectores que batallan por un nuevo Perú.
Exijo una explicación

Plop

Por Damián Retamozo- Diario Correo
De acuerdo con testimonios de rehenes que compartieron la habitación con Toledo y datos del libro Secretos del túnel (Editorial Norma, 1997), del periodista Umberto Jara, el chakano es descrito como un político astuto y oportunista que se allana para lograr la confianza del cabecilla Néstor Cerpa y ser incluido en la lista de los 38 prisioneros que salieron del encierro al tercer día.
En esa ocasión, Toledo echó mano de “algo así como parte de sus habilidades de constante superviviente”, según el exministro de Trabajo Sandro Fuentes, compañero de cautiverio que accedió a comentar brevemente el episodio.
CERCANO A CERPA
El libro de Jara consigna el siguiente testimonio: “Sandro Fuentes Acurio, ex jefe de la Sunat y ex ministro de Trabajo: ‘El día viernes en la tarde (tercer día de cautiverio), Alejandro Toledo vino a mi pabellón y habló conmigo para que convenza al grupo para firmar un documento en respaldo a las demandas del MRTA. Si bien condenamos los métodos violentos, debíamos decir que sus exigencias eran válidas. No le hice caso. En realidad, lo que él estaba haciendo era negociar su salida. Actuó así desde el principio”.
El testimonio de Fuentes, según el texto, prosigue así: “Cuando (Toledo) habló conmigo, no sabía que un rato antes uno de mis compañeros me pasó la voz para acercarme a la escalera de servicio y allí lo vimos a Toledo sentado y un escalón más arriba Cerpa, también sentado, con su ametralladora en las rodillas, le dictaba el comunicado que después nos pidió firmar. Obviamente, nadie aceptó firmar pero ese viernes en la noche, Toledo fue liberado. Cuando anunciaron su nombre en la lista de los que salían, hubo una ovación burlona, sobre todo del grupo de los boy scouts a los cuales los hacía callar como si fuese un miembro de seguridad del MRTA”.
El relato continuó así: “Esa noche lo vimos por televisión. Mientras Javier Diez Canseco leía un comunicado alcanzado por los emerretistas, a su lado Toledo hacía mímica asintiendo todo lo que oía. En la residencia nos moríamos de risa al ver la escena”.
Casi 16 años después de ese hecho, Fuentes dijo a este diario sobre lo ocurrido: “Toledo nos pidió a los rehenes que firmáramos un comunicado exigiendo al gobierno que se aviniera a negociar. En todo caso, en mi zona (comedor) nadie quiso firmar. Yo tampoco, porque no nos parecía estar en posición de exigir nada. Esa noche (viernes 20) Toledo salió de la residencia”.
Fuentes agregó que la escena de Cerpa y Toledo fue comentada por algunas personas ese día como un hecho que fue parte de sus habilidades de constante superviviente.
El periodista Jara también consigna en su libro un episodio desagradable ocurrido el día anterior, el jueves 19 de diciembre, el cual atribuye a Toledo la “sustracción” de comida, hecho que dejó sin ración a algunos rehenes.
Esto ocurrió, según Jara, durante el reparto de 120 raciones de la Cruz Roja, de las cuales tomaron 22 los del MRTA. El resto tenía que ser repartido entre los rehenes a razón una ración para cuatro.
Al final, “se armó un barullo en el segundo piso porque ocho personas se habían quedado sin comida por la desaparición de dos porciones sustraídas por el político Alejandro Toledo y el embajador uruguayo Tabaré Bocalandro”, cuenta en Secretos del túnel.
Al exrehén Francisco Tudela “le sorprendió” y “le llamó la atención” que durante la toma de la residencia del embajador de Japón, el entonces congresista Javier Diez Canseco “se tratara de tú” con Néstor Cerpa del MRTA.
Aseguró además que durante las negociaciones, Diez Canseco “lo presionó” en varias ocasiones para que firme un documento en el que le exigía al gobierno que capitulase.
“Sé por testimonio de otros rehenes que Diez Canseco revisaba ese documento y lo consultaba con Cerpa antes de que fuera liberado (en el primer grupo)”, aseveró.
El legislador Javier Diez Canseco espera que el premier Óscar Valdés le explique al Congreso qué cambios de política se harán respecto al anterior gabinete, y advirtió que, si no le satisface, evaluará tomar decisiones en ese momento, una de las cuales sería alejarse de Gana Perú.
El veterano dirigente de izquierda, quien tuvo duras críticas hacia el actual equipo ministerial, dijo que espera precisiones sobre los conflictos sociales, el cumplimiento de compromisos laborales y la respuesta a la crisis internacional.

Fuente: Diario Correo y Perú21. Sigue leyendo

Que el mar devuelva la arena donada

Marina de Guerra del Perú
NOTA DE PRENSA 056-2011
PERDIDA PARCIAL DE ARENA COLOCADA EN LA PLAYA LA HERRADURA
La Marina de Guerra del Perú ante la noticia propalada en los diferentes medios de comunicación acerca de que la habría avalado la colocación de arena en la Playa la Herradura, pone en conocimiento de la opinión pública lo siguiente:
1. Desde el año 2007, la Autoridad del Proyecto Costa Verde (APCV) y la Dirección de Hidrografía y Navegación (DHN), tienen un convenio interinstitucional, a fin de sumar esfuerzos para que los proyectos o cambios que se ejecuten en el Corredor Ribereño de la Costa Verde, no tengan impactos negativos en la zona acuática o en la línea de costa. En base a ello en el año 2009 se emitió el ESTUDIO DE LA DINÁMICA COSTERA EN LA PLAYA LA HERRADURA, cuya finalidad fue la de determinar las condiciones dinámicas de la misma y en el año 2010 el ESTUDIO DE BANCO DE ARENA EN INMEDIACIONES DE LA PLAYA LA HERRADURA BAHÍA DE MIRAFLORES – APCV”, con la finalidad de determinar el aprovisionamiento del material que sería utilizado en la recuperación de la Playa La Herradura.
2. En el primer informe se concluyó, entre otros, que la Playa La Herradura muestra signos evidentes de erosión producto de una retención del sedimento en el sector sur de dicha playa, lo que evita su recuperación de manera natural. La recomendación formulada manifiesta que para efectuar un ensanchamiento de playa y volver a la situación inicial, la arena sea colocada artificialmente, en vista que en forma natural no se podría depositar sedimento del tipo arena, debido a la fuerte pendiente existente en playa, independientemente si existe o no sedimentos circulando por la zona.
3. Por lo tanto técnicamente, el relleno artificial de una playa obedece a distintas alternativas que ofrece la ingeniería, principalmente que debe hacerse cuando esta se encuentre en equilibrio y/o utilizando estructuras para evitar que la arena sea extraída de la playa por el mar. En el caso de esta playa, sería necesario modificar la pendiente actual y luego efectuar el relleno con un grano de arena que tenga una granulometría que se adecue a la pendiente, de tal forma que al diseñar estructuras de protección, vale decir espigones, barreras subacuáticas de contención llamadas geotubos, rompeolas, entre otros con el fin de disminuir la energía de las olas, y así esta arena no sea erosionada fácilmente por el mar.
4. Estos puntos fueron siempre considerados en las reuniones técnicas sostenidas con los representantes de la APCV, por lo que colocar arena directamente a la playa a través de volquetes, como fue realizado, no guarda ningún rigor técnico de alternativas de lo que sería un relleno artificial de playas.
Se invita a los medios de prensa que deseen profundizar esta información de carácter técnico a la Dirección de Hidrografía y Navegación Av. Gamarra 500 Chucuito –Callao el día 28 del presente a partir de las 1200 hrs.
Callao, 28 de diciembre 2011
Dirección de Intereses Marítimos e Información de la Marina
Se la lleva el mar
Por Juan Carlos Valdivia
Cuando uno ve el incidente generado por la inauguración de las obras de La Herradura, y la posterior desaparición de la arena donada con la que se decoró la playa, uno puede darse cuenta lo lamentable que puede ser la actual administración municipal de Lima.
Susana Villarán y la gente que la apoya hacen alarde de la necesidad que tuvieron de planificar su gestión para explicar la demora de las obras, y del equipo técnico altamente calificado que supuestamente han puesto al servicio de la ciudad. Pues bien, lo sucedido en La Herradura muestra que su trabajo carece de planificación, y que sus técnicos pueden ser decoradores pero no gerentes de una megaciudad como Lima.
Era fácil advertir que cualquier programa de recuperación de La Herrradura, espacio tradicional de las playas de Lima, pasaba por lograr que vuelva a existir arena donde descansar o tomar sol, y no privilegiar el cemento, con las obras de remodelación de un malecón adyacente a una playa inexistente.
Si los vecinos de Lima dejamos de asistir a La Herradura es porque esta playa se llenó de piedras, haciendo difícil disfrutar de su mar. Al construir obras en el malecón, la gestión de Susana Villarán optó por lo accesorio sin reparar lo principal. Probablemente los restaurantes ahí establecidos puedan mejorar su clientela, pero esas obras entonces son elitistas, para quienes pueden solventar un almuerzo en un restaurante, todo lo contrario de lo que supuestamente ofrecía la señora Villarán y su equipo altamente calificado.
Quizás la señora Villarán y sus jóvenes profesionales buscaban mejorar el entorno, ahí donde hay restaurantes y un complejo de departamentos con algún fin que no logran explicarnos, pero pretender que lo inaugurado es la primera parte, no es lo que decía la nota de prensa colgada aún en la página web de la municipalidad. Ahí se afirma que concluida la primera parte, la segunda serían los malecones de Barlovento y Venecia en Villa El Salvador. En ningún momento se habla de enarenado o cosa similar.
Es triste ver que no sólo es ineficiencia, pues además la señora Villarán tendrá que explicar su doble moral de criticar las donaciones de Odebrecht al gobierno de García pero aceptar que la ayuden a decorar sus obras. La señora Villarán lamentablemente no está a la altura de su cargo, y esto es tan notorio como la arena que se lleva el mar.

Padre Efraín Castillo

¿Conga va?
Por Héctor Villalobos
Cuando llegó a la sede de la Presidencia del Consejo de Ministros, el alcalde provincial de Cajamarca, Ramiro Bardales Vigo, dijo que en la reunión que sostendrían las autoridades del Gobierno Central con los representantes de esa región no se tocaría el tema del peritaje internacional al proyecto Conga y que, más bien, se conversaría sobre proyectos de infraestructura.
No se conoce exactamente todo lo conversado en las cuatro horas que duró la reunión, pero lo cierto es que al final de la misma Bardales no solo posó para la foto grupal, sino que dijo estar muy satisfecho con los acuerdos alcanzados con el Gobierno.
El presidente del Consejo de Ministros, Óscar Valdés, informó que en la cita con las autoridades de la región norandina llegaron a un entendimiento sobre los términos de referencia (especificaciones técnicas) del peritaje internacional que se hará al estudio de impacto ambiental del proyecto minero Conga.
Valdés explicó que el peritaje se realizará en tres etapas y que estará listo en un plazo de 40 días calendario. Indicó que el costo del peritaje será asumido íntegramente por el Estado.
En cuanto a los requisitos que tendrán estos peritos, el ministro del Ambiente, Manuel Pulgar-Vidal, explicó que estos deberán tener un amplio conocimiento sobre la gestión del agua, contar con un doctorado, quince años de experiencia, haber trabajado en proyectos similares y –el requisito más importante, según dijo el propio ministro– no tener conflicto de intereses.
El funcionario no precisó cuándo se iniciará la selección de los especialistas, sin embargo, en el acta firmada con los representantes cajamarquinos se dispone “iniciar las acciones que correspondan para la contratación de los peritos internacionales”.
Pulgar-Vidal dijo que en el peritaje no solo se tomará en cuenta la disponibilidad del agua sino también la calidad del recurso, la evaluación sobre las fuentes de agua y el impacto que el proyecto minero tendrá en la biodiversidad de la zona.
SANTOS SÍ, SAAVEDRA NO
En la reunión participaron 42 representantes cajamarquinos, incluyendo alcaldes provinciales, distritales, regidores, gobernadores y dirigentes comunales. Hubo también representantes de la Cámara de Comercio de Cajamarca y de los gremios de transportistas, así como autoridades de Huasmín, La Encañada y Sorochuco, comunidades directamente afectadas por el impacto del proyecto.
Consultado sobre la ausencia del presidente regional Gregorio Santos, el primer ministro reiteró su disposición a dialogar con las autoridades elegidas por el pueblo. Con esta afirmación dejó claro que el presidente del Frente de Defensa de Cajamarca, el ex emerretista Wilfredo Saavedra, está excluido.
“Reiteramos nuestra invitación al presidente regional, pero vamos a ser guardianes de que personas no elegidas por el pueblo sin ánimo de dialogar no participen en esta mesa”, manifestó Óscar Valdés.
El Gobierno acordó, asimismo, hacer una invocación a través del diálogo a las empresas mineras para que contraten a personal de Cajamarca.
Newmont acatará recomendaciones
A través de un comunicado, la empresa minera Newmont Sudamérica calificó de positiva la reanudación del diálogo y dijo que se seguirán las recomendaciones que surjan del mismo.
Además de los ministros Valdés y Pulgar-Vidal, participaron en la reunión los titulares de Vivienda, René Cornejo; Energía y Minas, Jorge Merino; y Agricultura, Luis Ginocchio.
Aunque no forma parte de la mesa de diálogo, el ministro de Economía, Luis Miguel Castilla, también acudió a la PCM pero no participó en la conferencia de prensa.
El procurador público Luis Alberto Salgado aclaró que el Gobierno ya respondió a la CIDH respecto a la medida cautelar que presentó una ONG contra el estado de emergencia en Cajamarca.
Fuente: Diario El Comercio.

Eguiguren embajador

Embajadores criollos
Por Antonio Manco e Isabel Zamora
Fueron desembarcados del gabinete ministerial que presidió Salomón Lerner, pero ahora Aída García Naranjo, Francisco Eguiguren y Rudecindo Vega ocuparán pronto las embajadas del Perú en Uruguay, España y Nicaragua, respectivamente.
Fuentes diplomáticas revelaron que Torre Tagle solicitó a los tres países, el “agreement” o beneplácito para nombrar a estos embajadores políticos.
Según el derecho diplomático internacional, las naciones tienen la potestad de conceder el “plácet” (aprobación) o emiten una declaración de “persona no grata” contra el diplomático sugerido.
MOLESTIA
Pero la decisión de Roncagliolo no ha caído bien en Torre Tagle por privilegiar la presencia de cuadros políticos en sedes diplomáticas de la región.
Se sabe que la designación de “Mocha” García Naranjo busca tranquilizar al legislador Javier Diez Canseco, quien ya criticaba al gobierno. También es conocida su simpatía por el presidente de ese país, José Mujica, exguerrillero del Movimiento Liberación Nacional-Tupamaros.
El caso de Rudecindo Vega tampoco sorprende, y es que el expresidente Toledo reveló que negociaba embajadas con Humala para algunos de sus cuadros.
TOMA Y DACA
Para el parlamentario Carlos Bruce, proponer como embajadores a García Naranjo, Eguiguren y Vega es una suerte de “toma y daca” no sólo para el partido de Diez Canseco, sino para Perú Posible y la izquierda caviar. Sorprende que se proponga a Eguiguren en la embajada en España, pues se trata de un personaje de izquierda, y hoy estará ante un régimen de derecha con Mariano Rajoy”, sostuvo.
Similar opinión tuvo el excanciller Francisco Tudela, al sugerir a Torre Tagle analizar la compatibilidad de embajadores como Eguiguren. Añadió que Roncagliolo entrega “premios consuelo”, porque “Mocha”, Eguiguren y Vega estuvieron sólo cinco meses como ministros. Finalmente, el fujimorista Pedro Spadaro sostuvo que con estos “embajadores” se desplaza a la diplomacia de carrera.

Patricia Valer

Comandos también tienen derechos humanos
Por Karen Barboza
Injusticia y abandono es lo que siente la familia del fallecido comandante EP Juan Valer Sandoval, abatido durante el rescate de los rehenes de la residencia del embajador de Japón por parte del MRTA en 1997.
Ese sentimiento no pueden dejarlo de lado tras conocer que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) solicitó a la Corte Interamericana de Derechos Humanos que los comandos sean procesados en el fuero civil.
Patricia Valer Sandoval, hermana del abatido comandante e integrante de la Asociación de Defensa de Comandos de Chavín de Huántar, señaló que habla por su hermano muerto.
“En nuestra familia Valer Sandoval no sabemos qué es lo mejor: si que Juan esté muerto o pasar por todas las penurias que están pasando sus compañeros en estos momentos, porque son 11 años que han estado en procesos judiciales, los absolvieron y ahora nuevamente se los quiere perseguir”, expresó consternada.
Añadió que la CIDH no debería estar polarizada, pues los derechos humanos son de todos y también incluyen a los comandos “Chavín de Huántar”. “Ellos también tienen derechos humanos”, aseguró a Correo.
¿Y NUESTROS DERECHOS HUMANOS?
Sin embargo, Patricia Valer también cuestionó al Estado, a la CIDH y a la propia Corte IDH por no preocuparse por los 25 comandos que resultaron discapacitados tras el operativo “Chavín de Huántar”.
“¿Y quién responde por esos 25 discapacitados de ‘Chavín de Huántar’? Salieron de baja… ¿Y? ¿Que la suerte los acompañe? ¿Por qué no cuidar y velar por los intereses de estos héroes que de una u otra manera contribuyeron a la disminución de los ataques terroristas. Ya se murieron dos comandos y se murieron con el juicio en su espalda”, se quejó.
La hermana de Valer también le pidió al presidente Ollanta Humala que haga algo en este caso, pues ha sido militar la mayor parte de su vida y sabe que los comandos no son unos asesinos.
Patricia, junto a la madre del coronel Valer, Aurora Sandoval viuda de Valer, lamentó que la juventud de ahora no recuerde lo que nos hizo el terrorismo.
“Los terroristas dejaron 60 mil muertos en una guerra que quizá hubiera seguido acá en Lima, pues en provincias fue peor. Quizá tú y yo no estaríamos aquí sentadas. Hubo un retraso tremendo, hubo más de 300 millones de dólares en bajas económicas”, comentó Patricia.
Cuestionó además que algunas ONG como APRODEH se dediquen a la defensa de terroristas y defiendan la insania que los subversivos cometieron.
“Entonces, ¿de qué derechos hablamos? Mi hermano no murió de un balazo, ni de dos ni de tres, murió de siete balazos, con orificios de entrada y salida, con la pierna llena de cortes hecho por puñales. ¿Acaso no eran suficientes un balazo o dos?”, sostuvo.
Señaló además que si su hermano estuviera vivo, lo pensaría dos veces antes de ofrecer su vida.
“Yo me pregunto: si es que hubiera nuevamente un secuestro de terroristas como el que ocurrió en la embajada japonesa, ¿qué comando va a querer intervenir y dar su vida para salvar a los rehenes? Ninguno, porque van a ser perseguidos judicialmente después”, afirmó.
EMPLAZA A ONG
Patricia Valer cuestionó también las afirmaciones de la directora de la Coordinadora Nacional de Derechos Humanos, Rocío Silva Santisteban, quien defiende los derechos de los terroristas del MRTA que ingresaron a la residencia del embajador japonés.
“(En la CIDH) son polarizados, señora Rocío. Yo quiero saber si en esa denuncia figura algo más que la parte de la indemnización. Para su conocimiento, los comandos están siendo procesados. Se lo digo para que no comience a parcializarse y a pedir abundancia de derechos humanos pero sólo para un sector”, le reclamó. “¿Por qué hacer leña de esta gran obra con los comandos de ‘Chavín de Huántar’? ¿Acaso ellos planificaron la compra de kilos de anfo e hicieron las mechas y dijeron vamos a matar a tantas personas, como hicieron los terroristas en Tarata? Ellos fueron a rescatar a 72 rehenes. No abran más brechas entre peruanos”, dijo indignada.
UNA VERGÜENZA
Por su parte, Raúl Jiménez Rivera, padre del teniente EP Raúl Jiménez -también muerto durante la toma de la residencia del embajador de Japón-, lamentó que el Estado y hasta organismos que deberían velar por la equidad de los derechos otorguen “gollerías” a los terrororistas y les importen más las vidas de éstos que las de quienes la ofrendaron por defender el Estado de Derecho.
“Los derechos humanos son una desgracia porque al parecer no son para todos. Porque lo primero que hace la CIDH, la Corte y hasta algunos jueces del Poder Judicial es ir donde los terrorista y decirles si los han tratado bien, si les están dando de comer bien, si están en buenas condiciones”, cuestionó Jiménez Rivera.
“¿Y a los que han sufrido la pérdida de sus hijos? No sólo el mío, sino de otros. ¿Por delicadeza, los defensores de los derechos humanos se acercaron a decir que sentían la pérdida de su hijo? No, nada. Todo es para los terroristas, gente que no cree en nadie y que hoy quiere formar un partido político. Es una sinvergüencería”, sostuvo indignado.
Por ello, consideró una “vergüenza” esta acción de la CIDH contra los comandos, pues en el extranjero esa operación ha sido considerada la mejor del mundo. Recordó enseguida que en Estados Unidos se ha seguido un curso sobre esta operación y que desde Colombia vinieron al Perú a estudiar esta estrategia con el fin de usarla en el rescate de Ingrid Betancourt.
“Es por eso que el Presidente, el comandante Humala, debe poner fin a eso, a esos malos funcionarios. Es un escándalo. ¿Cómo es posible que a gente que ha sacrificado su vida se le quiera meter preso? No es posible”, indicó.
ES UNA HUMILLACIÓN
Entre tanto, el general EP (r) Roberto Chiabra, exministro de Defensa, opinó que los peruanos “no podemos desmerecer a los comandos”.
“La CIDH está cuestionando la estructura orgánica del Perú, pero ¿quién determinó que los comandos sean sentenciados en el fuero militar? La Corte Suprema del país, en un gobierno democrático y legítimo”, dijo con énfasis.
Recordó entonces que tanto el teniente Jiménez como el comandante Valer ingresaron a la residencia conscientes de que podían perder la vida, pero igual hicieron su labor por rescatar a los rehenes.
Por ello, cuestionó que ahora la CIDH pretenda que el Estado les pida perdón a los emerretistas que tomaron la residencia.
“¿Ahora el Estado tiene que humillarse ante los familiares de los que secuestraron al país? ¿Entonces ahora hay que pedirles disculpas, perdón?”, se preguntó Chiabra.
Por su parte, el comando Alex Segura, quien tenía 27 años cuando participó en la operación, aseguró que actuó con responsabilidad.
“Me siento indignado, traicionado y hasta humillado, porque es fácil dar una apreciación desde afuera, como la del exministro (Francisco) Eguiguren”, indicó.
Rechazó que la misión de la operación haya sido acabar con los terroristas. “La misión fue rescatar a los 72 rehenes con vida, bajo el marco irrestricto de los derechos humanos”, manifestó.

García Belaunde

El excanciller José Antonio García Belaunde consideró que el Perú ha tomado una iniciativa correcta al plantear modificaciones a la competencia de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos ante la Organización de Estados Americanos (OEA).
Consideró que la CIDH ha cometido algunos excesos relacionados con el Perú, y recordó que cualquier país integrante del Sistema Interamericano de Derechos Humanos tiene la potestad de plantear iniciativas y recomendaciones.
“Estoy de acuerdo con un debate serio ante la Organización de Estados Americanos sobre la forma de trabajo, las atribuciones y la amplia discrecionalidad de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos”, indicó el diplomático a la Agencia Andina.
Agregó que dicha comisión se ha convertido en una “entidad sesgada”, por lo que consideró necesario establecer con transparencia algunas pautas en su competencia para evitar casos similares al de los comandos Chavín de Huántar.
García Belaunde reiteró que el Gobierno peruano ha tenido una estrategia correcta al establecer una fuerte defensa a este caso y, por medio de la Cancillería y el Ministerio de Justicia, elevar las propuestas que mejoren la competencia de la CIDH.
“Estoy convencido de que esta demanda contra el Perú ha sido muy manipulada y no corresponde a lo que debe ser, por el contrario es incoherente”, subrayó.
En ese sentido, recordó que en el anterior gobierno, junto con el Ministerio de Justicia, ya se había planteado la creación de un grupo de trabajo ad hoc en la asamblea de la OEA, para que revisaran los procedimientos y los reglamentos de la CIDH.
La Flor y el Garrote
Por Gustavo Gorriti
A estas alturas, ya sabemos muchas de las razones por las que cayó el efímero y dialéctico gabinete Lerner. Era, en suma, un gabinete interesante de primerizos que interactuó con un presidente igualmente inexperto, pero sobre quien la alquimia de Palacio producía, en pocos meses, efectos especiales.
Cuando Siomi Lerner viajó hacia lo que sería su última gestión en Cajamarca, era evidente que los preparativos para declarar el Estado de Emergencia en la región estaban listos para ponerse en práctica. Menos evidente era la historia de cercanías y animosidades entre los protagonistas principales de este conflicto.
Un primer capítulo en esta historia empezó hace algo más de un año, el 6 de diciembre de 2010. Jaime Bayly publicó ese día una columna en Perú.21, con una cita de cuatro palabras que logró celebridad instantánea y perdurable, además de vida propia en varios saberes, desde la economía hasta la taumaturgia: “la plata llega sola”.
¿Recuerdan? Es Alan García explicando, según Bayly, cómo son los ingresos de un Presidente de la República.
En párrafo siguiente de esa cita, había otra revelación no menos importante. En palabras de Bayly: “Luego García dijo algo que me pareció gravísimo: que si el señor Humala gana las elecciones, él propiciará un golpe de Estado e impedirá, quebrantando la ley, que Ollanta Humala sea presidente. ‘Aunque me metan preso, Humala no será presidente’, se pavoneó García”.
Un año después, Humala es presidente, García ni hizo golpe, ni lo intentó, ni está preso. Y de ese grupo de contertulios, fue Bayly más bien el eventualmente contratado en una campaña televisiva para impedir el triunfo de Humala, que terminó en fracaso.
Pero entonces, en diciembre de 2010, hubo quienes tomaron muy en serio las aparentes palabras de García (por más que este negó haber dicho lo que Bayly le atribuyó).
Los dirigentes de Patria Roja llevaban largas conversaciones con Gana Perú, el partido de Ollanta Humala, para apoyar a éste en las elecciones de 2011. En un artículo reciente sobre el conflicto en Cajamarca, Ricardo Uceda afirma que “Ollanta Humala y Alberto Moreno, el secretario general de Patria Roja, se han reunido unas veinte veces –siempre con presencia de Nadine Heredia– y nunca establecieron una alianza”.
Uceda añade que “según fuentes de Patria Roja, una vez, al regreso de un viaje a Cuba, Humala le dijo a Moreno: ‘En una mano tengo una flor y en la otra un garrote. Tienen que escoger’”. Algo más poético el comandante que los gringos del palo y la zanahoria, pero el mismo significado al final.
El problema es que entre el 6 y el 10 de diciembre de 2010, los de Patria Roja llegaron a la conclusión, luego de leer el artículo de Bayly, que Humala se había quedado sin flor y sin garrote.
Según algunos miembros importantes de la entonces campaña presidencial de Humala, la gente de Patria Roja llegó a la conclusión de que Humala estaba “vetado”, que no tenía “ninguna posibilidad” y le retiraron el apoyo que, según esas fuentes, había sido prometido.
En pocos días, Patria Roja no solo abandonó a Humala sino se unió a la candidatura de Manuel Rodríguez Cuadros. Un estricto análisis marxista de las condiciones objetivas y las subjetivas los convenció de que la postulación de Rodríguez Cuadros tenía futuro y que la de Humala apenas tenía pasado y estaba condenada al fracaso.
Luego, a través de un intermediario, le pidieron a Humala que se retire y endose sus votos a Rodríguez Cuadros.
La sugerencia fue expeditivamente rechazada. Humala y los dirigentes de la campaña de Gana Perú sintieron el cambio de bando de Patria Roja como una traición.
De todos modos, el acercamiento entre Patria Roja y Fuerza Social duró poco. Como poco duró la candidatura de Rodríguez Cuadros.
Seis meses de incesante suspenso después, maniobrando al borde del abismo, bendecido por la oportunidad, el destino y una excelente campaña, Humala fue elegido presidente de la República con un discurso de harta flor y poco garrote.
En Cajamarca, el presidente regional ya elegido era Gregorio Santos, dirigente de Patria Roja.
Fuentes vinculadas con el Gobierno coinciden en que dentro del complejo escenario de conflicto por el proyecto Conga, en Cajamarca, la actitud de Humala hacia el gobierno regional de Cajamarca y hacia Santos en especial, fue de desconfianza, sospecha, controlada hostilidad.
De acuerdo con el testimonio concordante de estas fuentes, fue el propio Humala quien más insistió en la declaratoria del Estado de Emergencia y coordinó buena parte de las medidas en forma directa con el ahora premier Óscar Valdés y, en Lima, con el ministro de Economía Luis Miguel Castilla.
No fue la primera vez que Humala se inclinó por declarar el Estado de Emergencia. Durante los desórdenes en Andahuaylas, en noviembre, el Presidente, que se encontraba en la reunión de la APEC, recomendó al Gabinete que se declarara dicho Estado, pero en esa ocasión ni el entonces ministro del Interior, Óscar Valdés, ni el premier Siomi Lerner, estuvieron de acuerdo.
Quienes conversaron con el Presidente sobre ese tema, lo encontraron mucho más dispuesto al garrote que a la flor. Lo mismo ocurrió, solo que más acentuado por la desconfianza que le inspira Patria Roja, en el caso de Cajamarca.
Una de las cosas que define más el estilo y el carácter de un presidente es cómo reacciona y actúa frente a alteraciones (reales o percibidas) del orden público. En estos meses de aprendizaje en el cargo, el presidente tuvo una primea reacción similar en los dos conflictos regionales sucesivos: Apurímac y Cajamarca. En ambos, su primer impulso fue imponer el Estado de Emergencia. Eso quiere decir que él no es de los que consideran que la mejor manera de restablecer el orden sea el diálogo sino de los que piensan que la mejor forma de restablecer el diálogo es el orden.
Humala ha cambiado mucho en estos años, en estos meses y hasta en estas semanas. Y como sigue en un proceso de aprendizaje en el trabajo, creo que lo veremos cambiar todavía más, en la medida que experimente con nuevas estrategias, nuevas tácticas frente a los para él totalmente novedosos problemas que enfrenta.
Se dirá que todos los políticos y, en especial, los presidentes, han cambiado en forma notable de un período al otro, de un año al siguiente y, en especial, de la campaña a la elección. Los cambios de García son quizá los más dramáticos puesto que son articuladamente contradictorios; dogmas opuestos defendidos en tiempos sucesivos por el mismo sacerdote. El García de la patadita hablaba con tanta convicción sobre los derechos de los trabajadores como escribía el García de la CONFIEP sobre el perro del hortelano.
Toledo cambió menos, porque una buena parte de su discurso está en perpetua adaptación, sólido en algunos aspectos centrales, pero incierto y resbaloso en otros.
Después del fallido experimento de su primer gabinete, Humala parece proseguir en la búsqueda pragmática de un centro de gravedad político. En ese proceso, sus instintos y reacciones reflejas van a seguir ciertos patrones. Ha luchado por el poder y ahora quiere ejercerlo. Y para él, el poder es, entre otras cosas, la capacidad de dar órdenes y ser prontamente obedecido; y también, no en forma predominante pero tampoco prescindible, de recordar ciertos agravios, ciertos enojos, ciertas ayudas y favores del pasado, para darles una puntada más con el hilo de Palacio.
Sin ser frecuentemente irracional, Humala tenderá a contestar un desafío hostil con una respuesta dura. Podrá ser terminante y hasta violento en el proceso, aunque no creo que descontrolado. Por eso, le conviene tener a su lado a gente eficiente, disciplinada pero con el temple suficiente como para discutirle y hasta saber decirle que no, que no se puede.

Fuente: Diario Correo, Perú21 y Revista CARETAS. Sigue leyendo

Manuel Pardo Barreda SJ

Manuel Pardo SJ

Autor Dr. Víctor Nomberto Bazán
Próximamente en librerías

Manuel Pardo Barreda SJ nació el 19 de abril de 1877 en Chorrillos, décimo hijo del Presidente de la República Manuel Pardo Lavalle y de Mariana Barreda. Su padre, fundador del Partido Civilista, se desempeñaba como Presidente del Senado cuando fue asesinado en 1878; quedando huérfano al cuidado de su madre, igual que sus hermanos.
Tenía diez años cuando ingresó al Colegio de los Padres Jesuitas, realizando su primera comunión. En 1893 tomó la decisión de ingresar a la Compañía de Jesús, a pesar de la oposición de sus hermanos, uno de los cuales llegó a ser Presidente de la República en dos períodos: 1904-1908 y 1915-1919.
Manuel viajó en un barco a vapor del Callao al puerto de Guayaquil, para luego atravesar por vía terrestre la Cordillera de los Andes hasta Quito; haciendo escalas en Ambato, Latacunga y Riobamba, e internándose en el noviciado de la Concepción de Pifo. El 21 de junio, fiesta de San Luis Gonzaga, Manuel vistió por primera vez la sotana jesuita.
Manuel Pardo fue un excelente novicio en opinión de su maestro el padre Garate, asumiendo la vida religiosa según la Regla de San Ignacio. Y en una carta del 15 de setiembre de 1893, dirigida a Mariana Barreda por el padre Lorenzo Sanvicente señala que Manuel “no piensa sino en Dios”. Siempre tuvo un sentido práctico “imitando a Jesucristo”, venciendo toda dificultad que se le presentaba.
Diversos testimonios, como los manifestados por los padres José Roesch y José Panizo Orbegoso, dan cuenta de cómo Manuel Pardo Barreda SJ era un autentico seguidor de Jesucristo Resucitado.
El 13 de junio de 1895, solemnidad del Corpus Christi, Manuel hizo sus primeros votos en la Compañía de Jesús. Su mayor petición era “hacerme muy santo, que es mi única aspiración en esta vida” (1). Por humildad solicitó en una oportunidad ser hermano coadjutor, lo cual no fue aceptado por sus superiores.
Como estudiante se dedicó a la gramática, humanidades, retórica, filosofía y teología. No olvidemos que su abuelo fue Felipe Pardo y Aliaga, literato y Ministro de Relaciones Exteriores. Compuso el siguiente epigrama dedicado al apellido del padre Reyes:
Aquí yace ¡Oh vanidad!
un héroe que no fue conde,
duque, ni otra dignidad;
algo más, no fue por donde
un héroe por el mundo va.
Tampoco fue general,
ni legislador de leyes,
fue más que Gran Mariscal,
más que príncipe real,
pasó de rey y fue…Reyes.
Su año de magisterio lo realizó en el Colegio de Quito, donde permaneció en dos etapas: de febrero a junio de 1897 –por razones de salud- y de setiembre de 1900 a julio de 1901. Durante este período estimulaba el trabajo de equipo y el deporte en sus jóvenes alumnos. Y fundó una Academia de Filosofía con sus discípulos, sin olvidar santificarse a sí mismo para santificar a los demás. En 1897 recibe de Pedro Rafael Gonzáles Calixto, Arzobispo de Quito, la tonsura y las Ordenes Menores.
Admiraba a Santo Tomás de Aquino, Doctor de la Iglesia; y al padre Francisco Suárez SJ. Tuvo preferencia por la Teología Moral y su mayor virtud fue la caridad. Fue así como contribuyó a pagar la deuda que los padres jesuitas tenían por el Colegio San José de Arequipa (2).

Manuel Pardo Barreda SJ

En el camino a la santidad
“El sacerdote debe ir al pueblo, manteniendo contacto lo más posible con él” decía inspirado por León XIII. La misión del padre Manuel Pardo SJ se resume en lo siguiente: “No tengo en la vida, otro deseo que el de unirme, más y más a Dios, y trabajar por el mejoramiento del mundo”. Como ha señalado su biógrafo: era “un varón muy santo, devotísimo del Sagrado Corazón” y cuyo ejemplo de vida fue transmitido mediante una cadena de 110 emisoras en San Luis Missouri y otros cuatro Estados de Norteamérica, con 200,000 radioyentes (3).
Según el jesuita Matthew Hale: “Pardo inmoló a Dios juventud, inteligencia, posición social, el afecto de sus seres queridos y, finalmente la salud y la vida. El Dios de su corazón fue su recompensa”.
El padre Manuel Pardo SJ se propuso “fundar un periódico católico y una universidad católica para que no se pierda el fruto de la instrucción secundaria” y su mayor preocupación fueron las vocaciones en Perú, Ecuador y Bolivia para la Compañía de Jesús.
Se le presentaron grandes dificultades: el 2 de abril de 1904 le detectaron tuberculosis; además falleció el Arzobispo de Quito, quedando como único Obispo de Ecuador Arsenio Andrade de la Diócesis de Riobamba, quién lo ordenó sacerdote el 26 de julio.
Su primera misa fue celebrada el 31 de julio –día de San Ignacio de Loyola- en Quito. Ese mismo día era elegido democráticamente Presidente del Perú su hermano mayor José.

José Pardo Barreda

En diciembre se trasladó a Lima y luego hasta Arequipa. Luego de retornar a Lima, se embarcó en el vapor “Colombia” el 29 de marzo de 1906 rumbo a Guayaquil y Panamá, donde llegó el Domingo de Ramos, para transportarse en ferrocarril a Colón, donde tomaron el vapor “Montevideo” para España.
Hicieron escala en Curazao y San Juan de Puerto Rico. En Santa Cruz de Tenerife la salud del padre Manuel se agravó, llegando a desembarcar en el puerto de Cádiz donde entregó su alma al Señor el 11 de mayo.
Fue embalsamado y su cuerpo trasladado en el vapor Serapis al puerto del Callao donde llegó el 19 de agosto de 1906. En un vagón del ferrocarril sus restos fueron trasladados al cementerio, y colocados en el mausoleo de la familia Pardo, en presencia de su hermano el Presidente.
Notas:
(1) Carta del padre Manuel Pardo Barreda SJ del 11 de febrero de 1896.
(2) Carta del padre Manuel Pardo Barreda SJ a su madre, desde Quito, el 24 de abril de 1901.
(3) La familia Pardo Barreda fue la benefactora de la difusión del Apostolado de la Oración y de la devoción al Sagrado Corazón de Jesús en los Estados Unidos de Norteamérica, lo cual fue reconocido la noche del domingo 27 de abril de 1942, día de San Pedro Canisio y de Santo Toribio de Mogrovejo.

Fuente: http://ateneo.unmsm.edu.pe/ateneo/bitstream/123456789/2563/1/nueva_coronica13n2_2013.pdf

Obituario de fusibles alquilados

Embajador en Argentina
Nepotismo del verdugo de la educación
Lynch participó en un debate y ahí señaló que la alianza Gana Perú considera que el país requiere un cambio de Constitución para poner fin a una Carta Magna que calificó como ilegítima, vigente desde 1993.
¿Qué tan diferente es el proyecto de Perú Posible respecto del de Humala y viceversa?
PEASE.- Yo comenzaría rayando la cancha entre el neoconservadurismo que acá por error se le llama neoliberalismo, y lo demás. El neoconservadurismo, expresado en Fujimori, Castañeda y de alguna manera en el sancochado de PPK. Evidentemente Toledo, que es un liberal, representa lo que hoy día es posible hacer en el Perú dentro de lo que es el mundo de hoy.
LYNCH.- Lo que parte las aguas en la política peruana es el modelo neoliberal, entre quienes apoyan esta democracia precaria y la Constitución fraudulenta de Fujimori-Montesinos de 1993 y los que señalamos que hay necesidad de una profundización democrática, de un modelo de economía nacional de mercado, de servicios sociales universales y que para ello vemos la necesidad de una reforma política de fondo que se exprese en una nueva Constitución.
¿Usaría la palabra “socialista” para definirla?
LYNCH.- El proyecto es una confluencia de nacionalista y socialista. De ahí el nombre Gana Perú. Yo fui ministro del gobierno de Toledo el primer año porque consideré que era una posibilidad de transición democrática en el Perú. Me retiré porque esa transición rápidamente se frustró.
PEASE.- Si yo hubiera sido ministro de Toledo no hubiera tenido sangre en la cara para decir eso. Durante el gobierno de Toledo muchos confundieron apertura democrática con vale todo y le sacaron el alma mañana, tarde y noche, porque se juntaron todo tipo de intereses. Hubo crisis, pero nos fajamos por defender el curso político que terminó bien, en elecciones y no en otro golpe.
LYNCH.- Veamos quién tiene sangre en la cara. Henry Pease avaló la Constitución ilegítima de Fujimori en la década del 90 junto con otros políticos que después pasaron de demócratas, como Lourdes Flores. Y su reforma en el Congreso naufragó, justamente porque ni el APRA ni el Presidente Toledo le dieron paso. Yo creo que frente a la Constitución fujimorista hay básicamente tres actitudes: los que no quieren hacer nada, que son el gran empresariado, la derecha más reaccionaria; las personas que plantean reformas tibias, como Pease, y aquellos que queremos una alternativa de fondo.

¿Qué cambie todo el régimen económico?
LYNCH.- No solo eso, una Constitución que se base en la nulidad del texto de 1993, la puesta en vigencia de la Constitución del 79 y que avance en reformas. Primero en derechos sociales, que la seguridad vuelva a ser derecho fundamental, que el Estado se afirme como un Estado laico, social, descentralizado; que el régimen político se desarrolle como un régimen semipresidencial, que tengamos bicameralismo; una democracia representativa y también participativa.
Pero usted juró como ministro de Estado con esta Constitución.
LYNCH.- Si ¿Cuáles serían las opciones? ¿Tirar piedras o coger las armas? Debemos hacer política en las condiciones en que estamos. Eso es lo responsable y democrático.
PEASE.- Entonces él avaló esta Constitución. Yo lo que hice fue combatirla. La enfrenté y denuncié a Fujimori. No pretendí tirarla al tacho e inventar mis normas. Eso sería violar el Estado de Derecho. En política no basta con decir yo soy más radical. Hay que ver qué se está sosteniendo. Democracia no es simple confrontación, es también concertación. Y yo demostré al país que eso era posible. El dictamen de reforma constitucional se firmó con la sola abstención de Javier Diez Canseco, que estaba de acuerdo pero deseaba sustentar su dictamen en minoría. No pasó en el Ejecutivo porque Alan García no quiso aparecer concertando con Toledo.
LYNCH.- Yo no era ministro en ese momento. Yo fui ministro de Toledo hasta julio del año 2002. Todavía no había debate constitucional.
PEASE.- El debate constitucional comienza en diciembre del 2001 y permitió que haya gobiernos regionales.
¿Solamente con rupturas traumáticas se puede cambiar la Constitución? La historia nos dice que solo con golpes de Estado se cambiaron las constituciones.
LYNCH.- El reto es hacerlo democráticamente. Hay dos tipos de constituciones. Las que son acuerdos de paz, como el caso típico de la Constitución del 79, promovida por una dictadura pero que estaba de salida. Y las constituciones que son declaratorias de guerra, como la del 93 que la hizo una dictadura para quedarse. Yo creo que tenemos que llegar a un acuerdo de paz, pero estos llegan a partir de posiciones claras para conseguir consensos fuertes. Con consensos blandengues sucede lo que le pasó a Pease, cuya reforma light naufragó. Creemos que es central modificar el Capítulo Económico, porque concentra el poder económico en manos de grandes empresarios y le da liderazgo a los extranjeros.
¿Volveríamos a la gran empresa pública?
LYNCH.- Esa podría ser una de las herramientas que el Estado use. Pero lo más importante es retomar la autoridad pública en materia económica, que está seriamente disminuida. Sobre esa base es que se pueden organizar intereses.
PEASE.- Lo que está detrás del “consenso blandengue” es esa lógica de radicalidad, la de confrontación y no de concertación. Si se quiere construir institucionalidad democrática se tiene que negociar. Democracia es negociación, no poner la pataza e imponer al otro. Por eso es que no salen las reformas constitucionales, porque acá no se sabe concertar. Acá se piensa que concertar es tener un acuerdo bajo la mesa, como pensaba Fujimori.
¿No será que usted ya no está para radicalismos?
PEASE.- Nunca estuve para radicalismos. Siempre fui una persona ordenada, desde muchacho.
¿Y usted es un radical?
LYNCH.- Por favor, yo soy un socialista democrático. Pease le dio la espalda a Alfonso Barrantes en medio de una crisis. Yo apoyé a Barrantes y levanté banderas socialdemócratas. Henry lideró una facción distinta. O sea de que eso de que él ha sido un angelito desde chiquito, es otro cuento más. Estoy de acuerdo en que necesariamente la democracia es acuerdo y negociación. Pero en esta democracia precaria, lo que tenemos es exclusivamente una competencia entre élites. Desafortunadamente en el Perú la democracia no se come. En Gana Perú y Ollanta Humala creemos que la democracia se debe comer. Henry Pease, avala el neoliberalismo.
Palabras finales:
PEASE.- Democracia es concertar, sumar, saber ceder y saber exigir mínimos…
LYNCH.- Proponemos una ruptura con el continuismo de la dictadura de Fujimori-Montesinos. Lo planteamos en democracia, en competencia electoral, en el reconocimiento de los adversarios y que tiene como primer punto de su programa una renovación política-democrática. Nosotros esperamos darle lo más pronto al Perú una nueva Constitución en acuerdo con los actores político-democráticos.

Comicos ambulantes

Toledo pide más ministerios y embajadas
El periodista Álvaro Vargas Llosa reveló que el expresidente Alejandro Toledo decidió quitarle su apoyo al gobierno de Ollanta Humala porque no se le otorgó una “cuota ministerial”.
En diálogo con Panorama, el también escritor dijo que el jefe de Estado le pidió a Toledo, a través de distintos canales, que le presente nombres de técnicos que puedan integrar el gabinete. Sin embargo, el líder de la chakana apostaba por personas con perfil político.
Además, indicó que no ve a Toledo Manrique como futuro líder de la oposición y descartó que este “haga causa común” con el fujimorismo en el Congreso de la República y en el escenario político.
Consultado si el gobierno se ha ‘militarizado’, Vargas Llosa explicó que Humala Tasso, con los nuevos cambios, solo ha puesto orden en un gabinete que respondía a distintos intereses. Asimismo, sostuvo que la presencia de personas dialogantes evidencia que el Ejecutivo no ha renunciado al consenso con los sectores sociales.
El periodista Álvaro Vargas Llosa consideró positiva la recomposición del gabinete ministerial, actualmente presidido por Óscar Valdés, y dijo que a pesar que el grupo de trabajo anterior presidido por Salomón Lerner tuvo buenas intenciones “tenía una incapacidad para transmitir orden”.
“Los cambios mantienen la línea política e ideológica. Había un enorme desorden en el gabinete anterior, donde cada ministro respondía a organizaciones ajenas a sus ministerios, y eso hacía difícil establecer una línea de trabajo coherente”, sostuvo en declaraciones a Panorama.
Asimismo, consideró que el presidente Humala “ha puesto orden en su gabinete”, y en la acción del gobierno en su conjunto.
“Es muy importante en la democracia para que no se debilite y no pierda prestigio, que sea ordenada (…) dentro del gabinete hay muchas personalidades dialogantes, de mirada muy amplia, no sería justo llamarlas intolerantes”, agregó.

Alvaro Vargas Llosa

Berrinche o pataleta
El periodista Álvaro Vargas Llosa reveló que el líder de la chakana rompió con el Ejecutivo porque no se le otorgó la cuota ministerial que exigía, y no porque estaba en contra de una “militarización” del Gobierno, luego de la elección de Óscar Valdés como premier tras la salida de Salomón Lerner.
El congresista aprista Mauricio Mulder consideró como un “berrinche” la decisión del líder de Perú Posible, Alejandro Toledo, de quitarle su apoyo al gobierno de Ollanta Humala, ya que lo hizo –según dijo– porque no le dieron ministerios.
“(Retiró su apoyo) por el motivo que expresa Álvaro Vargas Llosa: porque no le dieron ministerios. No fue por una cuestión de gobernabilidad ni de buscar que la democracia se vea fortalecida, sino porque no le han dado dos pedazos de torta”, indicó el parlamentario a Canal N.
Por su parte, la lideresa de Fuerza 2011, Keiko Fujimori, consideró como “poca seria y constructiva” la actitud de Perú Posible. “Ellos han optado por respaldar su candidatura (…) Es en los momentos difíciles en donde debería haber un mayor apoyo al gobierno”, sostuvo.
Asimismo, dijo esperar que Toledo Manrique se tranquilice y que nuevamente asuma la responsabilidad que él tomó al apoyar a Humala Tasso en las últimas elecciones y en lo que el mandatario hizo en los últimos meses.
La lideresa de Fuerza 2011, Keiko Fujimori, destacó el ingreso de Valdés, a la Presidencia del Consejo de Ministros, y dijo que no se debe discriminar al nuevo premier por haber sido militar; calificando de “pataleta” el comportamiento de Alejandro Toledo.

Ciudadanos por el cambio

Otra Mirada de la gran transformación
Antes de dejar el Gobierno, Salomón Lerner aceptó la renuncia de Sinesio López como asesor de la Presidencia del Consejo de Ministros en reforma del Estado.
La misma decisión adoptó ante la dimisión de Isabel Coral, quien presidía la Comisión Multisectorial sobre reparaciones colectivas y políticas de reconciliación nacional.
Como es natural en estas circunstancias, también aceptó la renuncia de la jefa del Gabinete de Asesores de la Presidencia del Consejo de Ministros, María Israel La Rosa.
Fuente: Wikipedia, Perú21, La República, Panamericana TV, www.desdeeltercerpiso.com y Wifala TV.

Muerto en vida

Sergio Schoklender
Por Martín Caparrós, escritor y periodista, premios Planeta y Rey de España
Esto es, sin duda, un despropósito. Es probable que no haya habido, en este sistema bloguero, muchas entradas/posts de este tamaño. Pero su largo –unas 25 carillas– es una de las razones por las cuales decidí publicar esta entrevista en este lugar. Solemos creer que internet exige textos cortos; no nos paramos a pensar que internet permite, entre tantas otras cosas, textos del tamaño que cada cual decida. Quizás éste sea un exceso, o quizás haya lectores todavía, gente a la que no le asusten unas cuantas páginas si les cuentan algo que les interese.
Por otro lado, no quería publicar este relato de una larga tarde con quien es, para muchos argentinos, la encarnación del Mal, en un medio argentino: su sentido habría cambiado mucho. Virtuales, extraterritoriales, estas líneas son un intento de presentar a uno de los personajes más y menos conocidos de mi país: Sergio Schoklender, el parricida, el preso, el extremista, ahora el estafador. Para los argentinos es un modo de profundizar en una historia muy cercana; para españoles y otros latinoamericanos, una buena aproximación al paisaje de la Argentina actual.
A lo largo de esa tarde Schoklender me dijo muchas cosas que me sorprendieron. Aquí están sus relatos de cómo roba el Estado argentino, de cómo las Madres de Plaza de Mayo se financiaron con asaltos, de cómo los medios se venden a los políticos, de cómo Cristina Fernández abandonó el proyecto Sueños Compartidos, entre otros. Si alguien –algún medio o persona– quiere reproducirlos es libre de hacerlo; solo le pido que cite la fuente, o sea: que diga de dónde los sacó.
Entonces él dijo que quizá no tendría que haber dicho eso, y parecía que estaba diciendo la verdad. Yo lo creía; me sorprendió que él también creyera que no tendría que haber dicho eso. Fue un momento fuerte: como de quien, hablando, entiende algo. No es lo que suele pasar en una entrevista pero, para entonces, ya llevábamos más de dos horas de palabras, de miradas cruzadas, de cafés.
–No te preocupes. Yo sé que uno no siempre llega cuando quiere.
Me había dicho Sergio Schoklender cuando aceptó, en la puerta de su casa, mis disculpas por la demora. Yo me había perdido: su casa –o su ex casa– está detrás del cementerio, en una calle que no conocía. A él tampoco, pero fuimos amables: nos dimos la mano y me invitó a pasar:
–Bienvenido a la casa de mi ex mujer.
La casa de su ex mujer, que construyeron juntos hace unos años, es, para empezar, un paredón sin historia en una calle legañosa de Chacarita y, detrás, tres pisos de un arquitectura moderna, a la moda, con ese aire brishoso, inquieto de tan quieto, que tienen los lugares más decorados que vividos.
–Ahora gracias al juez Oyarbide estoy viviendo otra vez con ella.
Dice Schoklender. El juez Oyarbide, el que atiende su causa, es una de sus bestias negras: ya tendrá tiempo de hablar, largamente, de él, de sus excesos, de los videos con que lo chantajean. Mientras tanto me explica que, como tiene todos sus bienes embargados, su ex mujer lo acogió por un tiempo en la casa, y que siempre tuvieron una buena relación y a veces se iban de vacaciones juntos y que tienen a Alejandro, su hijo de 12, que los une y que estaban distanciados porque él viajaba mucho y por esas cosas de la vida pero que ahora esas mismas cosas los reunieron y que por culpa de ese juez no tiene un centavo y corre la coneja y tuvo que vender, en estos días, su saxo y su moto.
–Moto y saxo tenor: la juventud, de algún modo.
Le digo y él me dice sí, la juventud, sonríe. Sergio Schoklender ya tiene 53 años, y ahora estamos en el tercer piso de la casa, el play room, a punto de sentarnos: las sillas son unos bancos como de bar muy altos; hay que sentarse encima y accionar una palanca para que los bancos bajen a la altura de sillas y nos permitan sentarnos junto a una mesa enorme, muy pulida. Sobre la mesa, solo su laptop y el brillo de una madera poco usada. Schoklender me pregunta si no quiero un café. Yo quiero y le pregunto cómo definiría su situación actual y me dice, con un tono muy suave, muerto en vida.
–¿Cómo?
–Muerto en vida.
Repite, e intenta una risita pero tose.
–Que ahora soy un muerto en vida. Digo, en este momento llevo ya seis meses imputado, inhibido, sin poder trabajar, con todos los bienes congelados, las empresas trabadas, las cuentas bancarias bloqueadas en una causa que ya es un disparate interminable que nadie lo puede desarmar. Armaron una hipermegacausa de 120 cuerpos, más 37 equipos informáticos que hay que bajar, 96 imputados, 140 empresas investigadas. Es una cosa que nadie puede sostener. Así que me vine a vivir con mi ex esposa, porque estoy en la calle. Ahora soy, cómo decirlo, un mantenido.
Su ex esposa, Viviana Sala es médica psiquiatra y Schoklender la conoció en la cárcel, cuando ella fue a hacerle unas pericias. Después se casaron, tuvieron un hijo, se divorciaron y conviven y él insiste en que ella es muy buena, rebosante de títulos, repleta de pacientes, “especialista en psicooncología, psicofarmacología, con maestrías que no se pueden ni nombrar”, y que ahora viven de lo que ella gana y que ella también está incluida en la causa de Oyarbide y que a ella también la amenazaban.
–Cuando empezó toda esta historia me volvieron loco. Era cosa de llamados telefónicos, coches parados en la puerta, en la esquina. De llamarme y decirme sabemos dónde estás, sabemos qué estás haciendo, tu hijo sale a tal hora del colegio y va a tal y tal lugar. Así todo el día.
–¿Y quién era?
–Gente de la SIDE, de los servicios de inteligencia y todo ese enredo que estaba alrededor de Aníbal Fernández.
Dice, y que desde que Fernández, el penúltimo jefe de gabinete, ahora en desgracia, empezó su caída, las amenazas se volvieron más raras: ahora se paró el tema, dice, pero nos hicieron la vida imposible durante un tiempo largo.
–¿Y cómo te afectan las amenazas?
–Bueno, te podés imaginar que estando con Hebe las amenazas eran lo habitual. Nunca les dimos mucha importancia. Después el hecho de exponerte en primera plana de todos los medios como el tipo que estafó a las Madres… no podía sonarme la nariz que el tipo que pasaba por la vereda me puteaba.
–¿Y tomaste alguna medida?
–Somos un poco más… mi hijo no va ni viene solo del colegio, estamos atentos ante cualquier cosa rara, pero tampoco nos enloquecemos. No podés vivir sino. Ni tengo plata para poner custodios ni los pondría. Ya de chico me tocó vivir eso, ahora no lo haría.
Schoklender habla seguro, como quien sabe qué decir: habla seguro pero fuma. Fuma sin parar, un negro tras otro, y las manos, por momentos, le tiemblan en el encendedor, el cigarrillo, y dice que en las últimas semanas incluso lo borraron de los medios, que durante un tiempo lo tenían todos los días en la tapa, que ni que fuera la guerra de las Malvinas, dice, y de pronto más nada:
–¿Y vos dónde pensás que vas a publicar esta entrevista? No va a ser tan fácil…
Schoklender trabaja mucho con la prensa. Cuando estalló su conflicto con las Madres eligió los medios con los que habló –empezó por Clarín, gran enemigo del gobierno– y lo que iba diciendo: regulando el tono del enfrentamiento. Y la sigue usando: hace unos días estuvo en un programa de televisión contando viejas historias de su juez, Norberto Oyarbide, con taxi boys, prostíbulos, sobornos: apretándolo, para decirlo amablemente.
–La realidad es que Oyarbide es la antítesis de lo que debería ser un juez en una república: un lacayo al servicio del Poder Ejecutivo, que le manda todas las causas que le interesan.
Schoklender trabaja mucho con la prensa: después, durante las horas que dure esta entrevista, más de una vez me voy a preguntar por qué me habla: qué dice, a quién lo dice, por qué yo.
Sergio Schoklender no es muy alto ni muy gordo ni muy flaco, ojos chiquitos entornados, labios finos, una de esas barbas de cinco días que ya no son un azar del momento sino una forma laboriosa de detener el tiempo. Sergio Schoklender tiene una remera –de esas que mi tía Pechuche habría llamado chomba– azul con rayitas blancas y amarillas, un bluyín, anteojos de marco negro angosto y un reloj cuadrado, grande, que le ocupa demasiado de muñeca; las uñas, en cambio, están muy bien cuidadas, dedos cortos.
–¿Y cómo fue que decidiste escribir este libro?
Porque la excusa de todo esto es ésa: un libro. Está por salir un libro suyo, Sueños postergados, que debería contar la otra versión de los escándalos del invierno pasado. Por ese libro, supongo, Schoklender me recibe esta tarde; por ese libro diarios y revistas van a volver a ponerlo en sus portadas.
–¿La verdad? ¿La verdad absoluta?
–Si se puede elegir…
–La verdad es que me pagaban un anticipo que nos venía muy bien porque estábamos sin un peso. Esa es la pura verdad. Una cuestión puramente económica. No es el libro que hubiese querido. A ver, es un libro que responde a una coyuntura política muy particular, a un requerimiento de la editorial. El libro que yo hubiese querido es un libro de más anécdotas, más rico en análisis político, el momento que se está viviendo en el mundo. Pero este fue el libro que me permitieron escribir en muy poquito tiempo y que me permitió decir algunas cosas que creo que había que decirlas. Pero el motivo principal fue la plata.
Supongo que es su estilo: el que lo hace particular, interesante. Muy poca gente diría que escribe un libro –donde cuenta cuestiones más que delicadas– por la plata. Aunque muchos lo hacen, aunque muchos pudieran sospecharlo; se supone que nadie dice nada que lo desprestigie mientras pueda evitarlo. Así que dirían que necesitaban sacárselo de adentro, que el pueblo tenía que saberlo, que se lo debían a la memoria de los dinosaurios; no que lo hacen por la plata. Es un estilo: honestidad brutal, digamos. Pero, de algún modo, Sergio Schoklender lleva muchos años dando la impresión de que ya no tiene nada que perder.
El 31 de mayo de 1981, mañana destemplada, el portero de una casa del barrio Norte de Buenos Aires vio que del baúl de un coche grande, nuevo, estacionado, caía sangre. En esos días toda la Argentina chorreaba sangre –pero se mataba por ignorarlo. Ese chorro, en cambio, se convirtió en la noticia del año cuando la policía informó –en esos tiempos, la policía informaba– que los muertos eran Cristina Silva y Mauricio Schoklender, un matrimonio que vivía con lujos y custodios porque él, ingeniero, dirigía una de las empresas más prósperas de aquel país: Pittsburgh & Cardiff, dedicada, entre muchas otras cosas, a la importación y construcción de submarinos, fragatas, tanques y otras armas de guerra. La noticia era cruda; lo fue mucho más al día siguiente, cuando se empezó a oír que sus hijos eran los asesinos.
Años después, cuando la justicia se pronunció sobre el asunto, creyó saber que, aquella noche, todo empezó cuando los Schoklender llevaron a sus tres hijos –Sergio, Pablo, Valeria– a comer a un restorán nuevo de la costanera para festejar el cumpleaños 23 de Sergio. Y que comieron y bebieron y, de vuelta en su departamento de Belgrano, la señora Cristina quiso tener –otra vez– algún modo de sexo con su hijo menor y que los dos hermanos le partieron la cabeza con un palo y la estrangularon con una cuerda. Y que después se pasaron un par de horas discutiendo qué harían con el padre –que seguía durmiendo– y que por fin decidieron matarlo también y que le rompieron el cráneo a palazos y que llevaron los dos cuerpos al baúl del coche, salieron, dejaron el coche por ahí, huyeron cada cual por su lado. Y que Sergio Schoklender se fue a Mar del Plata, se registró con nombre falso en un hotel, se contrató una puta y al día siguiente o al otro, cuando sintió que el cerco se cerraba, se compró un caballo e intentó la penúltima fuga. Su cabalgata no llegó muy lejos. Cuatro años después lo condenaron a 21 años de cárcel; en su declaración se hizo cargo de todo y exculpó a su hermano. Los jueces al principio le creyeron; después, un tribunal de apelación condenó también a Pablo –que, para entonces, ya había huído a Bolivia. Sergio Schoklender es, en la Argentina, un personaje con una historia demasiado clara, alguien que, durante tantos años, pareció que no tenía nada que perder. Su historia me interesa, me llena de dudas, pero por ahora no le pregunto sobre eso. No sé cómo hacer para preguntarle sobre eso: uno no llega a una casa y le dice a un señor muy amable que te ofrece un café, que te prepara un café en una máquina muy cara, que te pregunta si querés azúcar o sacarina o leche o crema, cómo fue que se le ocurrió matar a su mamá. Así que, por ahora, trato de hablarle de otras cosas.
–¿Y cuáles eran esas cosas que te parecía que había que decir? ¿Qué es lo que te importaba decir en este libro?
–Básicamente que hay dos realidades totalmente distintas en cuanto al manejo del estado y la política. Por un lado, lo que te cuentan, lo que suponés que pasa y, por el otro, lo que realmente sucede. Y también quería contar qué era el programa Sueños Compartidos, que para mí es el programa más hermoso que pudo haber creado alguna vez este país. Y quería contar también, en medio de este dolor, lo que eran las Madres, lo bueno y lo malo, lo valioso de esa lucha y los errores cometidos. Eso quería, más o menos.
Yo le digo que bueno, que me cuente.
Aunque sigo pensando en su libro escrito por la plata: cuando alguien dice algo tan aparentemente franco, los demás tendemos a creer que el resto de lo que diga también será verdad. Y a veces lo es, pero no tiene por qué serlo.
–Sí, había un par de cosas que yo quería contar. Para empezar, cómo funciona el tema de las obras públicas. Es todo una ficción, puro relato.
Sergio Schoklender debe saberlo: durante varios años dirigió el programa Sueños Compartidos, a través del cual la Fundación Madres de Plaza de Mayo recibió mucho dinero del Estado para construir viviendas populares: entre 740 y 1200 millones, según quién te lo cuente. De ese programa, en última instancia, vino todo el conflicto.
–Primero, es una mentira que el Estado haga licitaciones. Toda esta cuestión de las licitaciones, concursos de precios, de calidad y de tiempo es una enorme mentira. Los contratos están asignados antes de que salga el pliego, y el pliego se arma de acuerdo al convenio que se haga con alguna empresa o pool de empresas constructoras amigas, donde entre el 15 y el 25 % de ese valor automáticamente tiene que ir como retorno para financiar la política. Porque la gran ficción es cómo se financia el Estado. Esto no es privativo en la Argentina, esto sucede en el mundo; tal vez acá se puso más en evidencia. A ver: acá antes la política se financiaba básicamente con los fondos reservados de la SIDE que eran incalculables –por eso eran reservados–, porque lo que no se blanquea nunca es que los funcionarios no viven del sueldo que figura en los papeles. No podrían hacerlo. Vos no podrías mantener una planta de profesionales de cierto nivel con el sueldo nominal del Estado. Entonces necesitás financiar ese sobresueldo que necesitás para mantener una planta estable en los ministerios.
–¿Y cómo se entregan esos sobresueldos?
–En efectivo, en mano a cada funcionario político a fin de mes.
–¿Y qué orden de dinero sería?
–Hoy ningún funcionario de primer nivel vive con menos de 20 mil dólares mensuales. Y sus sueldos nominales son de 20 mil pesos. Vos no tenés un ingeniero de primera línea para la subsecretaría de Obras Públicas de la Nación con un sueldo de 20 mil pesos. Por más que le pongas coche, chofer, teléfono celular y demás, digamos, ¿cómo los retenés? Si la actividad privada les generaría muchísimo más… El otro tema es que se necesita dinero para financiar actos, campañas políticas. Lo cual es entendible, si no los únicos que podrían hacer política serían los que tienen plata.
–Si la política se hace con plata, sí. Pero se podría hacer de maneras donde la plata no importe tanto. Siempre se pudo…
–Se necesita plata para hacer un escenario, para llenar la plaza, para cartelería, afiches, micros, gente. Eso se hace con plata.
–Hay situaciones en que las plazas se llenan sin micros ni sanguchitos…
–Sí, pero en general son situaciones de protesta o de reclamo. Para que te vayan a aplaudir y agiten tu banderita, en general necesitás poner unos mangos. Entonces ya tenés dos cuestiones: la plata para mantener una planta permanente y la necesidad de financiar esta forma de hacer política. Y después tenés las ambiciones personales de un sinnúmero de funcionarios o de gente que cree que además de ganar bien, su paso por el gobierno tiene que salvar a varias generaciones de sus descendientes. Entonces, ¿cuál era la gran discusión que yo tenía con el gobierno? Si vos tenés partidas de megaobra pública –los túneles, las represas, las hidrovías, todas esas obras gigantescas– no te metas con la leche del comedor para los chicos, no me chorees del presupuesto para villas y asentamientos. No la saqués del último escalón, sacala de donde sobra. Porque claro, la Argentina se sigue manejando a través de la Jefatura de Gabinete que te reasigna el presupuesto como quiere. Entonces de la noche a la mañana las partidas que se asignaron para educación o para vivienda o para salud van a parar a otro lado. Pero a su vez en cada ministerio tiene esa misma facultad interna, entonces ellos pueden mover esas partidas libremente. Yo de pronto me encontraba con que una partida que nosotros necesitábamos para seguir construyendo en alguno de los barrios, desaparecía. ¿Cómo que desapareció? Sí, porque Cristina resolvió lanzar el plan netbook. Pero negro, sacá la plata de otro lado… Hay cosas que me parecen muy bien, y el Estado tiene que hacerlas y hay plata para hacerlas, o por lo menos hubo, en estos años de bonanza ilimitada. Pero no me chorees del último escalón.
–¿Lo que vos decís, entonces, es roben pero razonablemente? O sea, saquen de los lugares donde más sobra y no donde más hace falta
–Suponer que esto se va a terminar simplemente porque no es ético es…
Dice Schoklender y, en medio de la catarata, para a pensar una palabra: me parece que quiere ser amable, pese a todo.
–¿Es qué, cuál es el adjetivo?
–Una pelotudez o una ingenuidad. Yo no soy ingenuo; ésa era la realidad con la que tenía que convivir. Yo les acepto que paguen una planta permanente con sobresueldo que no figura en ningún lado, les acepto que necesiten plata para hacer política de esta manera, les acepto que haya funcionarios o un entorno que tenga que enriquecerse y garantizarle el bienestar a varias generaciones. Bárbaro. Pero muchachos, hay plata que no se puede tocar, donde la inmoralidad ya es superlativa. Ahí lo que me encontré es que no hay ningún límite. Te doy un ejemplo: nosotros construíamos hospitales en 90 días, en el Chaco, en el Impenetrable, en Santiago. Hospitales de primera línea, totalmente equipados; hospitales de 1800 metros, grandes, hechos con la gente del pueblo, sumándolos al proyecto, capacitándolos, por un tercio de lo que el Estado licitaba los hospitales pelados, sin equipamiento, en cualquier parte del país.
Schoklender estuvo ahí: debe saber. Porque en algún momento, a principios de los años noventas, la vida de Sergio Schoklender tuvo otro vuelco bruto. Había entrado en la cárcel en 1981: tiempos muy duros pero, dice, tan formativos. Más tarde, cuando le pregunte quién era él antes de la cárcel, me contará que un chico rico de Belgrano que leía poemas y balances, que un pichón de gerente, que un rebelde, que un insatisfecho, pero que nada de eso importa demasiado: que él empezó a ser alguien en la cárcel.
–Yo empecé a ser alguien en la cárcel.
Repetirá, la voz suave, educada, pero las manos con temblor y el soplo de tabaco. Entonces le preguntaré cómo fue la llegada de un chico rico de Belgrano a la cárcel más bruta de un país muy bruto; le preguntaré, en realidad, si su miedo principal no era cómo hacer para que no se lo cogieran, y él me dirá que no: que cuando entró lo encerraron en una celda de aislamiento y lo dejaron meses a disposición de unos señores de inteligencia del Ejército que lo interrogaban –que lo mataban a golpes– para que les contara qué negocios tenía la empresa de su padre con la Marina y su ínclito jefe, el almirante Eduardo Emilio Massera. Y que en esos días le pegaron tanto, lo maltrataban tanto, y que él de puro animal se resistía:
–Lo más trágico es que me interrogaban por cosas que no tenía ni idea, era la pura desesperación del Ejército por saber los negocios que había hecho la gente de la Armada con mi familia. Los primeros días me venían a buscar y yo lloraba, gritaba, me escondía en un rincón; los tipos me agarraban, me llevaban, y cuando me devolvían me tiraban a la celda de castigo estaba reventado, me despertaba horas después. Pero a los 15 o 10 días ya venían y me peleaba contra los guardias. Alguna mano ponía, porque sabía que me iban a poner. Y para sacarme de la celda tenían que venir en serio, eh… Me acuerdo que lo más doloroso, lo más duro era la espera, cuando pensás cuándo te van a venir a buscar: ésa es aterradora.
Pero ahora sabe, dirá, que esas torturas lo salvaron: cuando lo bajaron al pabellón general ya se había ganado una fama de ser un tipo duro.
–Con todas esas palizas, a los tres meses yo ya era un perro de pelea. Y cuando me bajan al pabellón me tiran en el peor, pensando que yo tenía que jugar el papel de víctima, lo lógico para uno que venía de ser acusado de parricidio, encima a esa edad y sin experiencia. Y al día siguiente, cuando se abren las rejas y yo pienso acá a pelear, pasa uno y me deja un pulóver, pasa otro y me deja un jabón, me había hecho un nombre. Y fue así. En los años que estuve, nunca puse las manos atrás, ni la cabeza gacha: ni por puta se me hubiese ocurrido. A la mañana sonaba el silbato en el pabellón y tenías que levantarte, armar la cama, ordenar todo y poner la mano afuera de la reja para el recuento. Yo estaba acostado. ¿Qué hace ahí? ¡Andá a la concha de tu madre, estoy durmiendo!, le decía. Entraba la requisa, quilombo, palo, quejas, expedientes. Yo batí el record de días castigado. Hasta que llegó un momento en que uno decía che, Schoklender no se quiere levantar. Y bué, déjalo, le decían. Llegó un momento en que era inmanejable. Y llegué a manejar media cárcel de Caseros y media cárcel de Devoto. Hasta los guardias laburaban para mí. Monté una imprenta enorme en la cárcel, donde hacíamos apuntes para la universidad y los guardias traían los carros llenos de papel, laburaban los presos comunes, los policías, los menores. Y armamos un centro de investigación informática. Y desesamblé el formateo de disquete de Microsoft, el lenguaje binario y lo transformé en lenguaje de computación y publiqué todo el programa, fui uno de los primeros hackers, la Asociación de Programadores Libres.
En la cárcel, también, Schoklender se recibió de abogado y de psicólogo, dejó sociología a falta de dos o tres materias, terminó un diploma en teología, y conoció a unos presos chilenos, militantes del Frente Patriótico Manuel Rodríguez, que le hicieron entender algo de lo que le pasaba:
–Ahí es donde empiezo hacer un click, en medio de toda esta locura que estaba viviendo, en medio de esa represión. Ahí empecé a entender que todo eso no tenía que ver que el guardia fuera malo sino con un sistema que reproduce este tipo de consecuencia. Que el hecho de que la inmensa mayoría de los que estaban en la cárcel fueran pobres y analfabetos no era porque los pobres y analfabetos fueran malos. Yo siempre leí muchísimo de chico, me apasionaba la lectura; ahí empecé con la lectura política.
–¿Qué leías?
–Por supuesto todo Marx y Engels, todo Mao, el libro verde de Kadafi, todo material político. Ya era la democracia entre comillas y circulaba todo. Antes, me acuerdo, en el pabellón, si queríamos escribir algo, lo escribíamos en formato de poesía. Si te los guardias te lo veían decías esto es poesía, y ellos ah, poesía, no pasa nada.
Dice, y habla de García Lorca, de cómo lo leyó y releyó y sigue releyendo. Y le pregunto qué era lo que más extrañaba cuando estaba en la cárcel y él dice que la soledad: baja la voz, baja los ojos y dice que lo que más extrañaba era la soledad y yo le digo que claro, que debe ser dura la soledad, tanto tiempo en la cárcel y él que no, que la soledad era lo que extrañaba, lo que le faltaba, decidir estar solo y poder estar solo, dice, y yo que pongo cara de que entiendo y le digo que entiendo, sí, claro, te entiendo, pero entiendo sobre todo que hay cosas que uno no entiende si no te las dice alguien que las ha visto desde el otro lado. Y que muy de vez en cuando uno se topa con alguien que ha estado tan del otro lado como él.
–La cárcel no es el encierro. La cárcel es la convivencia forzada con gente que vos no elegís. Ése es el verdadero encierro, la verdadera pérdida de la libertad. La pérdida de libertad física, ambulatoria, pesa, duele, pero lo peor es no poder sentarte a escribir o leer tranquilo, pensar, hacer música, tener tu espacio de intimidad, de reflexión. Eso es lo que te parte: no poder estar solo. Y tener que vivir alerta porque siempre hay otros, un entorno muy agresivo, aunque yo ya no necesitaba pelear porque ya los paraba con la mirada. Ésa era la verdadera cárcel.
Sergio Schoklender se había acostumbrado a la prisión: era su vida. Le quedaban unos diez años de condena y no pensaba hacer nada para acortarlos: “la posibilidad de la libertad era algo que había guardado en un cajón y cerrado con llave”, dice en su libro, y me dice que lo dice porque no quería cumplir con ninguna de las condiciones que el servicio penitenciario trataba de imponerle para rebajarle la pena: que no quería someterse, y si el precio eran años de cárcel, estaba dispuesto a pagarlo.
–La idea era hacerme bajar la cabeza, y yo no quería bajar la cabeza; entonces no te vas a poder ir más, me decían. Bueno, entonces no me voy más. Para mí la pelea era pelear donde estaba.
Hasta que, un día, llegó a visitarlo una señora.
–Alguna vez dijiste que cuando conociste a Hebe de Bonafini fue una fascinación inmediata…
Es difícil exagerar la importancia de las Madres de Plaza de Mayo en el imaginario argentino. Durante muchos años fueron las heroínas intachables, las mujeres perfectas, el símbolo de todo lo que los demás tendríamos que haber hecho pero no, lo que tendríamos que haber sido y nunca fuimos. Eso, las Madres, y Hebe Pastor de Bonafini es la Madre por antonomasia.
–Imaginate lo que fue tenerla ahí, que ella me quisiera conocer, me diera bola.
Me dice ahora Schoklender, fuma y fuma, y me ofrece otro café. El play room es luminoso, grande, bien dotado: un flipper de verdad, una rockola, el futbolín, los cuadros pop en las paredes. Debe ser para el hijo, pero las máquinas de diversión son fantasmas del padre, de un señor que nació en los cincuentas –y no de un chico del 2000.
–¿Y qué le habrá atraído a ella de vos?
–Creo que la rebeldía. Encontrarse con un tipo que no se doblegaba ante nada. Todo el tiempo puteando, peleando todo el tiempo. Y en esa época políticamente yo era un cuadro político revolucionario formado, faltaba el fusil y estaba todo.
Bonafini lo visitaba dos veces por semana, le llevaba sus platos a la cárcel; hacia 1993 lo convenció de que podía tener una vida afuera –y Sergio Schoklender pidió los beneficios que le correspondían: primero empezó a salir durante el día y por fin, en 1995, tras más de 14 años de cárcel, con dos tercios cumplidos, volvió a la libertad. Entre los informes que lo ayudaron a salir estaba el de la doctora Viviana Sala; tiempo después se casarían.
–¿Y en esos primeros encuentros con Hebe alguna vez hablaron del parricidio?
Le pregunto, ahora, tono grave: si él, preso por matar a sus padres, habló de su delito con esa mujer que el mundo conoce por su búsqueda de los asesinos de sus hijos. Schoklender baja la voz, baja la cabeza: estoy pasándome algún límite.
–No.
Dice, y no dice nada más. Hay un silencio. Yo le digo que él sabrá mejor que nadie que resultaba muy extraño ese encuentro entre alguien que peleó por sus hijos con alguien que mató a los padres, y él repite como si no me hubiera oído:
–No, nunca. Nunca fue un tema que habláramos. Jamás me lo preguntó.
–¿Y vos qué pensás?
–Nada, no tenía que ver con eso. Tenía que ver con que se encontraba con alguien en quien podía confiar. Que ponía todo lo que tenía al servicio de ella, que le explicaba las cosas, que trataba de darle coherencia a un discurso muy lleno de baches. Y así ayudé a construir un mito, a sostener un mito. Y bueno, después los mitos se te caen encima. Los ídolos tienen pies de barro y siempre se caen; el problema es cuando se te caen encima.
Dice, amargo. Pero, para eso, entonces, todavía le faltaban quince años.
Cuando salió de la cárcel, Sergio Schoklender se transformó en el ladero más persistente, más inesperado, más criticado, más fiel de Hebe Pastor de Bonafini. Su actuación con las Madres de Plaza de Mayo produjo ciertos conflictos –discusiones, gente que se fue– pero también, dice, muchos beneficios.
–En el libro escribís que el proyecto que llevaban adelante con las Madres “era revolucionario. Nuestro objetivo era la revolución, la única salida lógica era la lucha armada”, decís. “En la universidad guardábamos de todo”.
–Ah, de todo. Sí, era impresionante. Teníamos de todo.
–¿Qué es de todo?
–Armas de todo tipo, pistolas, ametralladoras, granadas, plástico, lo que pidas. Visto ahora es un delirio; visto en plena época del menemismo era la única salida lógica: había que generar una resistencia. Ubicate en pleno menemismo, con toda la impunidad que tenían. Me acuerdo del lugar donde teníamos guardadas las cosas, que era un pozo en el sótano de la universidad: la ubicación precisa la conocíamos dos o tres compañeros y Hebe, y nadie más.
–¿Y si alguien le preguntara a Hebe si eso es cierto, ella diría que sí o que no?
–Nooo. Ella de eso no se va a hacer cargo ni abajo del agua… Y fue un problema enorme que, cuando se arma esta alianza con el kirchnerismo, hubo que sacar todo.
Dice, y recuerda el momento en que Hugo Chávez fue a ver a Bonafini a la sede de las Madres y le dijo que el comandante Fidel le pedía que apoyara a este presidente nuevo, casi desconocido, de quien ella había dicho, poco antes, que era “la misma mierda que todos los demás”. Y cómo ella lo escuchó y le ordenó que pidiera una audiencia en la Rosada y cómo quedó prendada por la acogida de Néstor y Cristina, y cómo todo cambió tanto desde entonces. Todo, tanto.
–Y sí, hubo que desarmar una estructura en la que habíamos estado trabajando, en la que muchos compañeros habían puesto muchas expectativas.
A partir de ese momento, las Madres de Plaza de Mayo –y, sobre todo, Hebe de Bonafini– empezaron a tener un lugar destacado en la liturgia oficial: no había acto o acontecimiento importante que no la tuviera como invitada de honor. Las Madres fueron una instancia de legitimación que el gobierno nunca desdeñaba.
–¿Pero había un plan militar? ¿Cuál era?
–La idea era mandar compañeros a formarse con las FARC en Colombia, con los zapatistas en Chiapas, y que después esos compañeros pudieran venir con alguna formación y comenzar un trabajo, digamos, foquista en algún lugar. Ese era el único modelo posible, no veíamos otra salida. Era impensable que el país se iba a recuperar en ocho años, quién se podía imaginar eso.
Yo le digo que no lo sabía, que nunca lo habría imaginado. Y que siempre me intrigó –y lo he escrito varias veces– que ningún deudo de las víctimas de la dictadura haya intentado la venganza: que la Argentina estaba llena de asesinos sueltos y que finalmente no habría sido tan difícil atacar a alguno, y que por eso me había sorprendido menos cuando leí que él, Sergio Schoklender, había planeado el secuestro de Massera.
–En 1999, 2000, teníamos todo preparado para ir a secuestrarlo: le habíamos hecho inteligencia, sabíamos cómo se movía, por dónde, teníamos todo preparado. Mi fantasía era hacer algo muy parecido a lo que después fue esa película, El secreto de sus ojos, ¿no? Lo agarrábamos y se perdía, nunca más. Yo quería que el enemigo recibiera el mensaje de lo que significaba la desaparición, que supiera cuál era la sensación de estar desaparecido, que nadie sepa si alguien está o no está, si vive, si está muerto. Decirles esto es lo que hicieron. Y encima a Massera, que era tan emblemático. Pero ahí Hebe se opuso, y al final se demostró que tenía razón, la historia le dio la razón. Después las leyes de impunidad se derogaron, un montón de milicos están presos y procesados. Pero en esos años era impensable que eso sucediera en la Argentina. Y ese viraje fue gracias a Néstor. Visto desde ahora me pregunto si, en el caso de que algunos de estos grupos delirantes, incluso el nuestro, que no pasó de ser un embrión, hubieran llegado a hacer algo, si eso no habría debilitado la posibilidad de un cambio institucional tan profundo como el que hubo.
Dice, reflexivo, y le digo que más me sorprendió que, en su libro, cuente cómo, en los años noventas, cuando se quedaban sin plata para pagar el funcionamiento de las Madres, “salían a recaudar”:
–Sí, cuando teníamos que salir a recaudar, salíamos a recaudar como en los viejos tiempos.
Dice, marcando las palabras, con un amago de sonrisa.
–¿Qué querés decir? ¿Cómo eran los viejos tiempos?
–Y, choreo. En negocios, en supermercados más bien. Tratábamos de que fuesen lugares que representaran más la concentración oligárquica, no la farmacia de la esquina.
–Pero nunca firmaron sus acciones.
–No, no. No, porque era temprano.
–¿Temprano?
–Sí, era temprano para que saliera a la luz una organización que no tenía un referente político todavía.
–A mí me impresionó leer que habías escrito eso. ¿Te imaginás los títulos de mañana o pasado: “Las Madres de Plaza de Mayo se financiaban con plata de asaltos a mano armada”?
–Pero es verdad.
Dice Sergio Schoklender, como si eso fuera todo y, por un momento, tiene una rara candidez en la mirada.
–Es verdad. Hebe lo dijo una vez en la Plaza, hace unos meses, cuando estaban los trabajadores que le reclamaban los sueldos les dijo vayan a reclamarle a Shocklender que se robó todo. Después a la semana siguiente, cuando volvieron a reclamar, les dijo yo no voy a salir a robar como Shocklender para pagarles el sueldo.
–Pero todos entendimos que lo que estaba diciendo era que le habías robado a ella, no que habías robado para ella…
–No, no, dijo yo no voy a salir a robar como Schoklender para pagarles el sueldo. Está bastante claro.
–¿Vos decís que estaba hablando de esas acciones?
–A ver… Con ella era: Hebe conseguimos la plata; bueno, yo no pregunto, no me digas nada. Pero habíamos hablado y acordado explícitamente que si algún día me pasaba algo, ella no tenía que saber nada y se tenía que despegar.
–¿Y por qué salís a decirlo ahora?
–Porque creo que es justo. Primero porque estoy pagando el haber sostenido un mito y estoy tratando de reparar algunas cosas. Porque creo que hubo muchos compañeros que se jugaron durante años para sostener esta estructura que ahora la hizo mierda, la destruyó, no quedó nada. Nos jugamos muchos por las Madres y por Hebe, pusimos el pecho en serio, no a medias.
Sergio Schoklender piensa, busca las razones –que debería haber definido de antemano. Yo le pregunto si, al decir esto, no se está autoinculpando: si no puede aparecer un juez que diga bueno, este señor dice que salió a robar, voy a investigarlo. Él me mira como si no lo hubiera imaginado y me dice que no, apenas displicente, casi cool:
–Naaa. Primero tendría que encontrar un hecho concreto… y además ya está prescripto.
–Quizá. A mí me pareció raro, como que te ponías en un lugar de mucha exposición, de cierta fragilidad al decir eso.
Entonces me mira con curiosidad, como quien ve de pronto algo, arquea las cejas, pita, sopla:
–Bueno, hay un montón de cosas que puse en el libro y después a la noche pensando me decía uy, esto mejor no lo hubiese dicho… Pero ya está, está ahí, y forma parte de la verdad y forma parte de mi vida, casi 16 años entregados ahí.
Y es entonces cuando me dice que sí, que quizá no tendría que haber dicho eso y se queda pensando y parece que está diciendo la verdad. Todo es posible.
Hace dos años, Miguel Russo le preguntó a Hebe Pastor de Bonafini “cuál era la persona más maravillosa que había conocido representando a las Madres por el mundo”. Y ella le contestó que “Evo Morales, impresionante, nadie sabe lo que es capaz de hacer. Y después, al lado de nosotros, Sergio Schoklender, un tipo entregado cien por cien a la tarea. El día, para él, tiene 30 horas, y todas laborables. Alguien que nunca quiere nada para él.” Alguien que nunca quiere nada para él, decía, subrayaba. Y contaba que, después de conocerlo en la cárcel “empecé a quererlo como un hijo, lo traje a vivir acá, a mi casa. Y es una máquina de trabajar, a la que se suma una inteligencia sin igual. Él hizo el proyecto Sueños compartidos que el gobierno tomó como propio. Estamos a punto de firmar el convenio con todas las provincias, porque nosotros no tenemos plata, entonces el gobierno tomó el proyecto pero nosotros lo que le pedimos es que sea como queremos nosotros, con escuelas, con comedores, con jardines maternales pero con gas, luz, agua y cloacas, porque no se puede construir un barrio para que esté como antes. Ya lo estamos haciendo en Tartagal. Y eso es toda una idea de Sergio”, decía, en marzo de 2009, Hebe de Bonafini.
Y, en esos días, Jorge Fontevecchia le preguntaba a Schoklender cómo definiría su relación con ella: “Es como una madre para mí: me cocina, me reta si no como, si le desordeno, si no me cuido”, dijo él. “Y además es una relación muy particular porque, junto con todo el afecto, te baja línea política desde que te despertás hasta que te acostás”.
Pero en mayo de 2011 la relación se rompió –con el ruido apropiado. Al principio, las dos partes trataron de presentarlo como una separación amistosa, de mutuo acuerdo: Schoklender decía que “renunciaba para tener más tiempo para sus proyectos personales” y Bonafini que él “estaba de viaje”. En pocos días, las acusaciones mutuas fueron escalando, y las denuncias de periodistas y diputados sobre desvíos y corrupciones y lavado de dinero; eran, además, tiempos electorales, y el gobierno empezó a preocuparse. Cierta prensa decía que el programa Sueños Compartidos había sido una estafa, una forma de desviar dineros públicos, y apuntaba a Schoklender pero también a Hebe de Bonafini. Entonces Bonafini dijo que eso era cosa de Meldorek, una empresa que ella no conocía –dijo, hasta que aparecieron fotos y videos de ella inaugurando cosas con carteles que decían Meldorek. Meldorek era, en efecto, la empresa que construía las casas para la Fundación Madres de Plaza de Mayo, y Schoklender era o es uno de sus dueños. Su capital pasó, en 2006, de 12,000 pesos a dos millones. Al principio, Schoklender dijo que la empresa no era suya; después aceptó que era uno de sus dueños.
Todo se emporcaba, y se cruzaron acusaciones de dineros sucios: que Schoklender robaba, que las Madres tenían cuentas sin declarar afuera. Ella dijo que “Sergio Schoklender es un traidor y un ladrón y un pobre tipo” y, cuando un periodista le preguntó si se iban a defender en la justicia, lo miró cual busto enfurecido y le dijo que no tenían nada de qué defenderse: “¿De qué nos van a acusar? ¿De haber dado la sangre de nuestros hijos para hacer esta patria maravillosa que tenemos?”, dijo, usando una vez más la historia y la sangre para desviar las discusiones del presente.
Él, mientras tanto, dijo que “Hebe dejó de defender principios para pasar a defender a un partido” y rechazó las acusaciones de enriquecimiento y dijo que nunca se llevó ni un peso. Y lo repite ahora:
–Yo no me llevé ni un peso. Pero sí hubo plata que se usó para gastos de la Fundación, ordenados por las Madres. Es el sistema que te decía, de cómo funciona la política. Yo, aparte de construir, con esa plata tenía que mantener a las Madres, los actos partidarios, los afiches, los caprichos de Hebe, los caprichos de su hija, las casa de su hija, los centros culturales, la radio, la universidad de las Madres, los viajes, los choferes, la camioneta… Tenía que hacer milagros.
Tiempo después, ahora, Schoklender dirá que la pelea vino porque estaban dejando de renovar los contratos y había 6,500 familias que se iban quedando sin trabajo.
–Y yo lo planteo, insisto, pero veo que no pasa nada, todo se demora. Entonces Hebe me dice que si no se renovaban los contratos era porque Cristina no quería.
Dice, entorna los ojitos. Schoklender tiene los ojos achinados, los entorna como si ver fuera un trabajo duro. Y dice que “todo empezó a arruinarse con la muerte de Néstor”.
–Acá hubo un antes y un después con Néstor. Néstor era el tipo que siempre tenía una puerta de atrás por dónde entrar en cada ministerio. Es decir, de pronto estaba el ministro, pero él designaba un subsecretario para tal área que le respondía totalmente, que le servía para controlar el asunto. Entonces nosotros le mandábamos a decir mirá, nos están cagando, no nos firman, no nos redeterminan los precios, tenemos que echar gente, y él levantaba un teléfono y al día siguiente aparecían los nuevos contratos firmados. Mi relación no era directamente con él, mi relación era a través de Zanini. Pero cualquier cosa que yo le hacía llegar, él automáticamente la recibía y lo resolvía. No porque me quisiera, sino porque realmente creía en el proyecto. Por eso cuando Cristina comienza a gobernar, se nos corta un interlocutor. Y cuando Néstor muere, Cristina pasó tres meses sin saber dónde mierda estaba parada. Lo único que tenía eran unas breves apariciones públicas para ver cómo le recortaban el paso a Aníbal y a Alicia, que habían hecho una alianza muy fuerte. Y con unas depresiones muy grandes, que no sabían cómo levantarla, días enteros llorando. Curiosamente reaccionaba más por la bronca, cuando le decían mirá que fulano está haciendo tal cosa, ahí juntaba fuerzas y salía adelante. Su pequeño entorno de interlocutores eran Zanini, Parrili, de Vido, Nilda Garré, pero en todos los ministerios las segundas líneas de Néstor no le respondían ni al ministro ni a ella. Y en esa situación se producen los mayores descalabros. No nos pagaban, nos encontramos con todo tipo de obstáculos. Envidias, peleas de poder, gente que sentía que nuestra forma de trabajar los dejaba en descubierto…
Dice Schoklender, y que por eso decidieron cargárselo: porque con su trabajo dejaba en evidencia los márgenes enormes que muchos sacan, y la mala calidad de las rutas o las escuelas o las casas que construyen, y que por eso y porque no pagaba los retornos acostumbrados se empezó a poner en contra a mucha gente.
–Es que nuestras obras eran de primera calidad y costaban la mitad; con eso les estaba tocando el culo a muchos. Y no pagaba sobreprecios, no pagaba coimas. Ahora me dicen que yo tendría que ser más realista y algo tendría que haber repartido. ¡Pero qué iba a repartir si todo lo que sobraba tenía que sostener todo el resto!
Y que, para colmo, dice, organizaban pobres, dice:
–Cuando nosotros trabajábamos en los barrios más marginales, veías esa transformación del hombre y esa mujer que venía del sometimiento, de la prostitución, del analfabetismo, de la explotación y el abandono y vos no los extraditabas detrás del paisaje, sino que los ayudabas a seguir creciendo, y transformabas su realidad cotidiana. Y, después hacerlos volver para atrás es muy difícil. Yo no apostaba a esos trabajadores, yo apostaba a los hijos de estos trabajadores que habían podido ver a sus padres con otra realidad y que iban a ser capaces de pensar qué modelo de transformación era necesario para que esto continuara. Y Néstor valoró este proyecto, lo reconoció, entendía el impacto que iba a tener. A Néstor no lo asustaba que fuesen 10 mil, 20 mil trabajadores organizados. A Cristina sí, y ni hablar al entorno de la dirigencia kirchnerista. Y ese crecimiento político y ese nivel de organización asustó a muchos, y yo no tenía miedo de decirle a nadie lo que hubiera que decirle y de pelear por el proyecto con quien fuera. Así que alguna gente se dejó convencer de que sin mí todo iba ser igual pero mejor, y se vino la noche.
–¿Y por qué decís que a Cristina la asustaron esos trabajadores organizados?
–Porque Cristina se maneja con otros parámetros. Yo creo que la primera vez que Cristina vio un pobre fue con las obras de la Fundación. La primera vez que la abrazaron los trabajadores fue cuando fue a las villas con Hebe a inaugurar una obra. Me acuerdo que el entorno, la seguridad, los secretarios estaban aterrados, y ella se animó, así, tímidamente, y vos la veías que era la primera vez que estaba rodeada de esa intimidad de gente transpirada, con cascos, ropa de trabajo, hombres y mujeres que la abrazaban y le traían un regalito, y vos la veías que no era lo suyo.
Y que por todo eso, dice, y las peleas y las envidias y las apetencias de poder, terminaron por cargárselo. Es una historia. Hay otras: cada cual cuenta una.
Así que en pocos días Sergio Schoklender se peleó con su madre adoptiva y con su hermano de sangre, Pablo –que colaboraba con él en la Fundación–, y quedó en el centro de un proceso judicial. Y quedó, sobre todo, un poco solo.
-De alguna manera me lo tengo merecido, siento, ¿no?
–¿Qué?
–Este cachetazo que ella me da. Mi esposa, mi ex esposa, siempre me decía Sergio, Hebe se lo hace a todos, algún día te lo va a hacer a vos. Ella peleaba mucho para que nuestro hijo, Alejandro, no se acercara tanto a ella, porque algún día lo iba a repudiar, me decía, iba a ser muy doloroso para él. Y yo le decía es imposible, es su nieto, lo adora, la abuela soñada de cualquier nieto. Y era abue y se llamaban, hablaban, por lo menos una vez por mes él se quedaba en la casa de ella. Y de la noche a la mañana fue el repudio más absoluto, el desconocimiento, un momento tan doloroso: quince años de mi vida puestos ahí a pleno. Fueron quince años de mi vida que si hacía falta pagar la luz salíamos con un fierro en la cintura a buscar plata para sostener lo que las Madres necesitaban. Y de la noche a la mañana, un cachetazo en la cara, diciéndome…
Dice, y se calla. Dice diciéndome y no quiere decir traidor, ladrón, pobre tipo. Dice diciéndome y se calla.
–Pero esta misma situación yo antes la viví y se la toleré y me callé frente a infinidad de compañeros que pasaron por la vida de Hebe y que después por algún problema de protagonismo o de cartel o de capricho o de que en una marcha le habían hecho una nota a él y no a ella terminaron radiados y repudiados, después de dejar años de su vida ahí. Y frente a muchas de estas situaciones, yo tampoco fui capaz de levantar la voz y poner un límite firme. Y hoy me pasa lo que les pasó a tantos.
Schoklender mira el cigarrillo, la mano que le tiembla, y dice que de la noche a la mañana recibió ese cachetazo que le hizo entender que él no era, como creía, distinto: cualquier psicólogo hablaría de la herida narcisística y de ciertos mecanismos de defensa. Yo no, pero sí de que es duro cuando te pasan esas cosas que uno cree que sólo les pasan a los otros –morirse, por ejemplo.
–Sí, uno siempre piensa que es distinto y, de pronto, te ves en ese lugar donde habías visto pasar a tantos en la vida de Hebe, y ves que sos uno más de todos esos…
Dice, melancólico. Siempre es duro ser uno más.
De todos esos.
Le ofrezco un puro: me traje un par de puros, pensando que si la charla se hacía larga le iba a ofrecer uno: siempre es bueno compartir algún humo. Schoklender lo mira con interés, como pensando en algo que quizá no me cuente. En el piso de abajo su hijo juega a la play; Schoklender está preocupado porque tendría que ocuparse de que estudiara matemáticas –y su mujer ex mujer le puede reprochar que no lo haga. Suena el teléfono, habla con alguien que le pide algo, le dice que sí pero no todavía; cuando cuelga le pregunto por qué cree que ella –con decir ella alcanza– hace las cosas que él dice que hace.
–Ella logró llegar a un lugar de reconocimiento de la dirigencia política, y a caminar por lugares por donde jamás se hubiese imaginado. Que entre a la Casa de Gobierno y que Néstor, Cristina, los ministros la inviten personalmente a todos los actos públicos… Me acuerdo cuando vino el de los Emiratos Árabes yo le decía Hebe, mirá que éste es un esclavista, es un hijo de puta. No, no, Cristina me invitó, yo tengo que ir, decía. Ella siempre fue muy susceptible a la adulación. Así fue como se rodeó de toda una banda de parásitos aduladores, así fue expulsando a todas las Madres capaces de cuestionarle algo y terminó monopolizando la imagen de la Madres de Plaza de Mayo, así fue incapaz de sostener a HIJOS dentro de Madres, a ex Detenidos, a Familiares, o a Abuelas, o de valorar otras formas de lucha. Terminó rodeada de obsecuentes, y pasó de ser la mujer que viajaba todos los días en colectivo hasta la Plata a ser la mujer que si no viaja en primera, no te viaja. Hebe terminó tercer grado nada más, y pasó a ser una mujer que leía tres libros por día, se nutría. En una formación donde yo colaboré un poco, pero una formación muy despareja, donde te decía estos negros de mierda que se vayan a mendigar a otra parte; uy, que no te escuchen. O armarse una ensalada entre lo que era la defensa del pueblo palestino y la defensa de Hezbollah o Al Qaeda o el antisemitismo y, entonces terminaba hablando del judío de mierda.
–“Hebe era una mujer muy primitiva, de muy poca educación. Tenía muchas flaquezas humanas y yo era una máquina de tapar sus baches: había decidido sostener esa imagen falsa”, decís en el libro.
–Cuando me voy encontrando con esta realidad de ella, ya era mucho lo que había hecho. Habíamos organizado una biblioteca, la universidad, el centro cultural, la radio, un montón de cosas que me parecían valiosas. Me acuerdo que con Viviana vivíamos en un departamento atrás de esta casa, y lo hipotecamos para poder pagarles los viajes a declarar en la Audiencia Nacional con Garzón. Porque Hebe a eso no le daba bola a eso, porque no lo entendía, no lo sabía. Pero vos fíjate que de ahí salieron cosas como la detención de Pinochet. Y después lanzamos el proyecto de la construcción…
Sueños Compartidos empezó en 2006: un programa de construcción de viviendas populares con un par de características distintivas. Por un lado, la decisión de contratar a pobladores pobres de las zonas donde trabajaban:
–No sabés lo que fue para mí la satisfacción de ver a esas 6,500 familias rescatadas de la marginalidad más absoluta. Vos pensá que para el 90% de esos trabajadores era el primer trabajo formal que habían tenido en su vida, gente totalmente indocumentada, que por primera vez pasó a ser ciudadana cuando le tramitamos su DNI, después el cuit, después un recibo de sueldo, que los sacamos de la calle, de cartonear o de andar juntando basura o de andar vendiendo droga o estar en la prostitución o de ser carne de estas organizaciones sociales entre comillas, de vivir del plancito, en los micros para los actos, como único trabajo. Que les dimos dignidad, les dimos alfabetización, un oficio… Y de la noche a la mañana, ¡pum!, toda esa gente que trabajaba con nosotros se quedó colgada de la brocha, pataleando en el aire. Esa gente no tiene red. Nosotros sí, nosotros vamos a sobrevivir, de alguna manera vamos a seguir. Pero ellos …
Por otro lado, dice después, está el sistema de construcción, su gran orgullo, que les permite trabajar rápido y bien, construir casas mejores y mucho más baratas.
–Y bueno, el precio para seguir adelante era sostener ese mito. Si vos querés, era tratar de darle un sentido más actual y más coherente a la lucha por los derechos humanos. Tratar de utilizar la potencia que tenía el símbolo para construir algo, no para destruir todo el tiempo. Y el precio era sostenerla a Hebe. Y qué sé yo, hicimos mucho. ¿Está bien, está mal? No sé. Hemos hecho cosas increíbles, he compartido con ella vivencias increíbles. Pero por otro lado, ¿cuánto de eso era verdad? No sé. Ahora no lo sé.
Cuando estalló el escándalo la estrategia del gobierno fue la más simple: correrse de un escenario incómodo y presentar todo el asunto como la lógica traición del parricida. Para eso tenían que olvidarse de que el parricida había sido, durante años, un invitado permanente. Y el parricida puteaba pero, en esa discusión, ¿a quién le creerían más personas, a la Gran Madre o al Asesino de la Suya?
–Es muy menor, pero me llamó la atención que en tu libro dijeras que los 30 mil desaparecidos en realidad fueron 15 mil, porque…
Le digo, y me interrumpe, atropellado:
–Eso es lo que me contaba ella, no lo dije yo. Ella me lo contaba como secreto, no sé, estábamos reunidas con otras madres y entonces como la CONADEP dijo 15 mil yo salí a decir que eran 30 mil, dijo, y 30 mil, y 30 mil, y quedó 30 mil. Da lo mismo que sean 30 mil o uno, es obvio que uno solo es demasiado. Pero ella terminaba siendo la primera que había ido a la plaza, la que sabía esto y lo otro, la que te marcaba las fechas, la cantidad de los desaparecidos, quiénes eran buenos y quiénes eran malos, quiénes eran traidores y quiénes no… Siempre primereando, se enfermaba si veía que le ocupaban el escenario. La postulación de Estela de Carlotto para premio Nobel la puso verde, no sabés cómo estaba…
Sergio Schoklender sabe que no le resulta fácil que le crean. O, mejor dicho: fácil que no le crean. No se engaña: sabe quién es –para millones de argentinos. Es rara esa combinación de hombre duro, pesado, que puede jactarse de sus peleas en la cárcel o un asalto pero que sabe, al mismo tiempo, que tiene límites fuertes, una debilidad muy clara. Aún en sus mejores momentos, cuando Hebe de Bonafini lo impulsaba a tener más protagonismo en los actos de las Madres, él se negaba:
–Yo siempre jugué de monje negro, porque entendía que no sumaba, que ella sola ya se ocupaba de hacer vulnerables a las Madres. Hebe podría haber sido prenda de unión de la dirigencia política argentina en determinado momento, o por lo menos de todos los sectores progresistas. Bajo el pañuelo de las Madres, ella podría haber hecho la gran convocatoria. Y en cambio fue la gran convocatoria de sí misma.
Tenía razón: su mujer ex mujer sube a preguntarle por qué no se ocupó de que su hijo estudiara matemáticas en lugar de jugar con la play; Schoklender le contesta tímido, le pide disculpas. Después prepara más café, seguimos, en el humo de los puros:
–A mí ya de por sí me pegaban por el tema de parricida, de asesino. Si encima yo aparecía como la voz de las Madres, les iban a pegar más. De hecho hubo madres que se fueron porque estaba yo, es una realidad. Si ya con los exabruptos de Hebe alcanzaba para que le pegaran a las Madres. ¿Cuántas veces las Madres se han comido críticas por eso? Si encima la cara visible era Sergio Shocklender… bueno, era pesado. Tampoco era un lugar que me gustara. Jamás tuve esas aspiraciones. A mi dejame con las experimentaciones, laburo con los barrios, las villas, organizar. Yo creo que puedo generar las condiciones para que otros sean los protagonistas a futuro. Soy un idealista en ese sentido, creo que podemos construir un mundo distinto para dejarle a mi hijo, una herencia, un proyecto. Pero con lo otro no me siento cómodo.
Yo tampoco: le tengo que preguntar, de algún modo, por el asesinato de sus padres. Ya es hora. Pero no sé cómo: me da pudor, no veo por qué tendría derecho –yo, cualquiera– a preguntar cosas como ésa. Y sin embargo no puedo no hacerlo. Intento, por el momento, formas muy laterales:
–¿Y cómo es cargar con esa historia? La sensación de que todos tus compatriotas te piensan primero como un tipo que mató a los padres, digo, más allá de que lo que haya pasado…
–Pesado, muy pesado. En alguna época yo vivía tratando de convencer a todo el mundo de que era bueno. Hasta que dije bué, más vale hago lo que se me ocurre, y a otra cosa. Pero es pesado, en cualquier momento te podías encontrar con alguien que te podía rajar una puteada…
–Pero, digo, más allá de la cuestión pública, de estar delante de gente que te puede decir esto o lo otro, ¿para vos, frente a vos mismo, cómo es cargar con todo eso?
Su voz se va haciendo cada vez más oscura, grave, baja. Una mano en la frente, la otra en el cigarro, y dice que es pesado, pesado, y va a seguir siendo pesado hasta el último día de su vida –y creo que lo dice en serio. Que habla en serio.
–Muy duro. No desaparece, ni va a desaparecer nunca. Siempre hay una cosa reparadora en uno, de querer dejar algo mejor para el futuro, ayudar, hacer el bien, sentir que tenés una deuda con la humanidad, con la vida, que no se va a ir nunca. Pero bueno, qué sé yo…
Dice, y espanta con la mano. Debe ser espantoso tener que volver –no tener más remedio que volver– una y otra vez a esas mismas dos horas, a un momento que, desde hace 30 años, te marca la vida: que, por más que hagas, sigue siendo lo que te define. Yo sigo dando vueltas:
–Estuve leyendo sobre la muerte de tus padres. Hay cosas muy raras. ¿Es verdad que quisiste huir a caballo?
Schoklender me mira seco, para dejar las cosas claras. Me pregunto si así miraba en Devoto, en Caseros:
–De toda esa historia, toda esa parte, yo no hablo
Y después, para suavizar el corte brusco: que no habla porque es muy doloroso. Se oye, al fondo, el ruido de unos pasos subiendo la escalera.
Su mujer ex mujer llega entre dos pacientes, hablamos de pavadas. Sergio Schoklender disfruta el puro, lo chupetea, lo mira; después ella se va. En su libro, él dice que “todo entrevistador tiene su precio”; yo le pregunto cuándo me va a pagar el mío. Se ríe: reírse suele ser una salida. Pero Schoklender cree saber que los medios argentinos “viven de la extorsión y de la compra de los espacios por parte de la dirigencia política”.
–Todos tienen que aportar para que no hablen mal de ellos. Si vos sos gobernador o intendente de una ciudad grande y no aportaste tu cuota mensual, mañana salen artículos pegándote o, mejor dicho: mostrando la realidad de tu provincia, escrachándote a los cuatro vientos. Solo para que no te mencionen, tenés que pagar. Y eso lo aprendí tarde, eh. Yo cuando empecé en esto era el tipo más ingenuo del planeta, no conocía nada. Yo me acuerdo de estar con alguna consultora, por ahí Doris Capurro, que está como una gran asesora de Cristina, y escuchar que la llaman por teléfono y cómo, ¿todavía no te llegó lo de este mes? Ah, esperá que ya lo llamo, y llamar al gobernador tal para decirle que no había mandado la cuota para el medio tal del aporte mensual de publicidad oficial… Eso es para que no hablen mal. Si vos además querés que hablen bien, y empezar a existir en el imaginario popular, ya es otro precio distinto. Dos líneas en un diario, donde se mezcla la necesidad de este modo de hacer política con el narcisismo que todos tienen, son precios altos. Esas dos líneas son carísimas. Y así es, en general, el tipo de periodistas y de prensa que tenemos.
–Sin embargo, cuando las Madres hicieron aquel “juicio ético a los periodistas” dijiste que no estabas muy de acuerdo.
–Yo no estaba de acuerdo en esas movidas de Hebe. Eran medidas consensuadas con Mariotto para pegarle a tal grupo, al grupo Clarín, a fulano o mengano, y aprovecharlo como una tribuna para salir en defensa de la ley de Medios y en contra de fulano de tal, y no una reivindicación de otro modo de hacer periodismo y de hacer justicia. Y esta cosa indiscriminada de Hebe de son todos una mierda, no sumaba nada. Pero era su manera, ella siempre redoblaba la apuesta. Por supuesto desde el gobierno la alentaban, le daban manija. Cuando la llamaban y le decían Néstor y Cristina te vieron, se emocionaron, se les caían las lágrimas con lo que decías, te podés imaginar que ella se hinchaba como un pato. Y al día siguiente, quién carajo le pone el bozal…. Seguía diciendo boludeces.
–Decías que Néstor era el que alineaba los medios.
–Néstor era el que los llamaba y les decía déjate de joder con este tema porque te corto las patas, te saco la pauta oficial y además te volteo tres empresas.
–¿A Clarín?
–A Clarín, a La Nación, a Haddad, todos los medios. En el caso de Cristina es distinto. Porque Néstor te utilizaba la caja más el poder político. Cristina delegó todo eso en Abal Medina, y él maneja con pauta: te retraso los pagos, te libero los pagos. Pero no es lo mismo Abal Medina que Néstor, claro. Hoy verlo como jefe de gabinete es un escenario trágico, al 2015, porque no veo recambio. Te pueden construir un candidato mediáticamente todavía, pero no hay una generación política y una organización. No hay debate de ideas. No hay un proyecto de país.
–Bueno, hay una generación que se plantea como el recambio para 2015. Los muchachos de la Cámpora…
Le digo, porque en su libro dice que son “montón de yuppies que quieren tener su oficina, una secretaria con minifalda, auto con chofer y sueldos disparatados”. Schoklender se exalta y dice que son pendejos que no tienen la más puta idea de nada. Violeta, la perra, quiere que le tiren la pelota, ladra, salta.
–Son pendejos que no tienen la más puta idea de nada, que no tienen historia de militancia. Son pendejos que lo único que les interesa es garantizarse un sueldo, tener un pequeño séquito y se matan por tener más puestos para repartir y tener gente a su cargo. Esa es la política que nos están dejando para el 2015. El problema no es el hoy, el problema es que no hay una construcción política y una apuesta a largo plazo en este país. Son tantas las miserias que no hay políticas a largo plazo. No hay un plan estratégico, no hay un plan quinquenal; te la dibujan, pero la realidad es que sobrevivimos porque somos un país increíblemente rico, 40 millones de gatos locos y porque veníamos de una devaluación salvaje. Pero no hay un proyecto de país que nos convoque y que nos una a todos, no hay una propuesta. Nunca Cristina –ni Néstor– se levantaron a decir esto es lo que queremos en educación, en salud, en vivienda, esta es la propuesta, tenemos que generar un consenso en esta dirección.
Pero Néstor, dice, fue un tipo con unos huevos como ninguno, capaz de enfrentarse a los grandes grupos, el tipo al que le debemos no estar en el ALCA, el que le dio impulso a la alianza con Brasil, que le dio dignidad a la política internacional argentina, que le hizo frente al Fondo Monetario Internacional.
–No, los méritos de Néstor son incontables, con todos sus defectos como ser humano y de su modo de hacer política.
Y que Néstor, otra vez, tenía unos huevos así de grandes y pudo hacer tanto aunque, por supuesto, insiste, él también estaba metido en todo este kilombo.
–¿Qué querés decir, metido en todo este kilombo?
–A Néstor no se le escapaba nada. Néstor estaba al tanto de todo. Él arranca de menos diez, sin un caudal político propio, sin recursos, sin estructura. Vos en cada lugar donde ibas te encontrabas con funcionarios que habían estado con Menem, o Duhalde y ahora son kirchneristas. Es el caso como el Vasco, el intendente de Exaltación de la Cruz. Yo le pregunté un día pero vos Vasco al final con quién estas. Y el tipo decía yo soy peronista, yo estuve con Menem, con Duhalde y con Néstor; yo soy peronista, decía.
–¿Vos decís que el sistema de corrupción estaba manejado por Kirchner también?
–Néstor les requería a todos ellos caja, no para el lucro personal sino para el mantenimiento de toda esta estructura y de las organizaciones sociales. Estas organizaciones que fueron punta de lanza, los de D’Elia, los Pérsico, hasta Castells. Todos recibían, todos pasan por caja. No digo que se hayan enriquecido a modo personal, pero toda esta estructura clientelar que arman necesitaban financiarla. Y para eso Néstor les pedía a todos, por supuesto, y si yo te pido a vos que separés tanta guita…

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Aurich campeón

Fritz Du Bois
Por Fritz Du Bois- Perú21
Sin desmerecer en lo absoluto el triunfo del Juan Aurich, no podemos dejar de mencionar que el torneo Descentralizado que anoche terminó se ha coronado, por culpa de dirigentes y de autoridades, como el más absurdo que se haya jugado.
Así tenemos que, a lo largo del año, los aficionados no estuvieron pendientes de jugadores o entrenadores sino de abogados, ya que los puntos iban y venían sin que los equipos ganaran. El pésimo manejo dirigencial ya había deslucido y devaluado el campeonato más importante del fútbol profesional peruano.
Hasta que llegó el día del partido final y se descendió al papelón total.
En primer lugar, se llevó a cabo la conferencia de prensa de un funcionario de la Municipalidad de Lima que, con un aire a Poncio Pilatos y con mucha solemnidad, dijo que el Estadio Nacional no ofrecía seguridad, con lo cual solo quedaba asumir que el partido estaba siendo cancelado.
Sin embargo, inmediatamente después –y casi corriendo–, dijo que tendrían que ser otros los que asumieran la responsabilidad, y salió despavorido de la sala evitando por todos los medios aclarar qué es lo que había declarado y cuál era la posición de la municipalidad provincial.
Luego de esa escena, que parecía salida de una comedia, siguieron largas horas de una incertidumbre total. Había 35 mil personas que se dirigían al estadio, pero nadie sabía si el partido, por el título del campeonato, se iba a llevar a cabo. Al final sí se jugó, aunque se inició con ‘solo’ media hora de retraso y con miles de aficionados aún ingresando.
Un ejemplo más de lo mal que se maneja el fútbol peruano. Por lo que solo queda lamentarnos que llevemos 30 años sin asistir a un Mundial y que en toda competencia internacional seamos los primeros en ser eliminados.
Aunque, ahora, a la dirigencia que tanto criticamos le podemos sumar a la señora Villarán con los papelones de su administración municipal.
Galones, sudor y lágrimas
El sello militar, la cronología y los entretelones del recambio ministerial, las consecuencias congresales del distanciamiento con Toledo y detalles del pasado del premier Valdés Dancuart.
Por Enrique Chávez- Revista CARETAS
Fue una de esas ocasiones en las que el grado de la crisis se mide por el punto de la conversación. Eran el carro y la seguridad del presidente Ollanta Humala aparcados en la entrada de la casa del premier Salomón Lerner en San Isidro, y no al revés.
Rozaban las diez de la noche del viernes 9.
Humala se sintió movido a visitar a Lerner, pero lo más probable es que buscara una última bocanada de oxígeno político que le permitiera al gabinete llegar al Año Nuevo.
Bajo la manga, y la de su esposa Nadine, ya guardaba los nombres de los posibles recambios.
Lerner había entregado esa tarde su carta de renuncia, consensuada con sus asesores de la Presidencia del Consejo de Ministros. Sinesio López, Manuel Dammert, Cecilia Israel y César Valega asistieron al almuerzo de emergencia convocado por Lerner.
En su casa, Lerner le hizo los últimos reclamos al Presidente. Corría fuerte el rumor de un vídeo en el que se observaba a López, Dammert y Carlos Tapia, el otro asesor defenestrado en medio de una guerra de tuits con el misterioso Luis Favre, en conversaciones con la dirigencia de Patria Roja.
Lerner se quejó. Él mismo les encomendó la misión. Era parte de la estrategia para aislar a Gregorio Santos, presidente regional de Cajamarca, militante de PR y protagonista del lío del proyecto minero Conga.
Esta antesala del final transmite el nudo de tensión que terminó por tumbarse al gabinete Lerner. El premier sentía cada vez más que un aparato político alterno cercano al presidente recortaba su cancha de acción, al punto de hacerles seguimientos de Inteligencia a sus propios asesores.
Como Lerner lo comentó entre amigos los días previos, ocurría lo que en una empresa cuando el presidente del directorio no le deja las riendas del día a día al gerente general.
En parte, es la compleja relación entre los presidentes, o jefes de Estado, y sus primeros ministros, las cabezas constitucionales de gobierno.
Pero el recelo, que esta vez explotó tan rápido, conlleva aquí consecuencias todavía imprevisibles. Humala tuvo al nuevo premier, Óscar Valdés, como instructor durante sus días en el Ejército. Pero como el segundo lo reconoció, recién se reconectaron durante un viaje aéreo en el que coincidieron el año pasado y Valdés ni siquiera aceptó integrar su lista parlamentaria.
Lerner, en cambio, fue el mentor y principal soporte político de Humala desde la campaña de 2006. Entrevistada por CARETAS ese año, Nadine Heredia le asignaba un “papel importante” dentro de un grupo de cinco fundadores del que solo queda Daniel Abugattas.
Era Lerner señalado como el concertador del gobierno, un empresario que tranquilizó al capital y tendía la mano a los actores de izquierda.
CRONOLOGÍA DEL RECAMBIO
Tras la crisis generada con la renuncia de Tapia, Lerner le propuso a Humala una suerte de “segundo debut” en la PCM, con relevos ministeriales y su permanencia en el cargo. Apuntaban como fecha entre enero y febrero. El Presidente aceptó pero donde no llegaron a un acuerdo fue en las carteras a renovar. Lerner puso sobre la mesa los despachos de Agricultura (Miguel Caillaux), Cultura (Susana Baca), Energía y Minas (Guillermo Herrera Descalzi) y Ambiente (Ricardo Giesecke). Humala quería despachos que habían tenido tintes más políticos, como Justicia (Francisco Eguiguren), Producción (Kurt Burneo), Mujer (Aída García Naranjo) y Trabajo (Rudecindo Vega).
Lerner no transó. Se comenzaba a vislumbrar su salida del gabinete.

Luego llegó el desenlace de Cajamarca. Fue un acuerdo tomado en el gabinete de crisis que, agotada la vía del diálogo político, se imponía la salida de declarar el Estado de Emergencia. Pero a Lerner le quedó la sensación de que no se había jugado lealmente la primera posibilidad.
La influencia de los aparatos de seguridad e Inteligencia se dejó sentir en Cajamarca. En la mañana del domingo 4 el premier se dio con la sorpresa de que participaría en un desfile militar en la Plaza de Armas. Al momento de la negociación trunca, no solo Valdés ejerció una presión protagónica (CARETAS 2210) sino que también el presidente Humala era informado del desarrollo de las discusiones en tiempo real, de nuevo sin el concurso de Lerner, y ordenaba que se respondiera de tal o cual forma.
CARETAS 2210 apareció el miércoles 7 con una premonitoria carátula que daba cuenta de la estrella ascendente del ministro Valdés. Ya su nombre era voceado como el próximo PCM entre el compacto círculo que rodea al primer mandatario.
En aquellos días se produjeron dos hechos adicionales que precipitaron la decepción del primer ministro: la detención preventiva del dirigente Gerardo Saavedra y el congelamiento de las cuentas del gobierno regional. En ninguna de las decisiones fue consultado Lerner y en ambas tuvo mucho que ver Valdés. Con respecto a las cuentas, el propio Luis Miguel Castilla, titular del MEF, reconoció que su sector tomó la decisión en respuesta a un informe enviado por el Ministerio del Interior. Lerner ordenó revertir la situación pero ya había llegado a un acuerdo con Humala sobre su salida.
Saldría de vacaciones desde el 20 de diciembre hasta fin de año. Luego, al volver, presentaría su renuncia los primeros días de enero.
Todo indica que terminó por adelantar su decisión debido a que se enteró de que Humala se encontraba desde semanas atrás en pleno sondeo para encontrar nuevos miembros del gabinete. Luego de oficializar su renuncia convocó a una reunión de emergencia con los ministros para la mañana del sábado 9.
Ahí les pidió a todos proceder con cautela y expresó su agradecimiento al Presidente. A diferencia de Tapia, no se iría con un portazo. Humala le ha reiterado la posibilidad de que vuelva al Ejecutivo en un futuro. En conversaciones privadas, Lerner ha señalado que el gobierno ha tomado un rumbo que podría, o no, tener éxito. Tampoco descarta su retorno si el experimento termina en fracaso.
LA SALIDA DE TOLEDO
Uno de los rebotes más trascendentes con el cambio de once carteras se encuentra en el Congreso. Con Perú Posible fuera de juego se abre un gran signo de interrogación sobre el balance de poderes en Pasos Perdidos.
Alejandro Toledo ha insistido en que él no demandó ministerios para continuar con el apoyo al Ejecutivo. Humala lo llamó el sábado para comunicarle de la recomposición del gabinete.
Versiones provenientes de Palacio y del equipo saliente de la PCM coinciden en afirmar que fue el propio Daniel Abugattas, presidente del Legislativo, quien visitó a Toledo bien entrada la noche del sábado 10 en su residencia de Camacho. Es comprensible que el nacionalista viera con mucha preocupación la posibilidad de perder a un aliado fundamental pero no queda claro si afinó bien su coordinación con Humala. También es concurrente la versión del ofrecimiento de cinco despachos, lo que se antoja desproporcionado para los verdaderos planes del Presidente.
En la mañana del domingo Toledo se reunió con el estado mayor de Perú Posible (Carlos Ferrero, Juan Sheput, Marcial Ayaipoma, Carmen Omonte) e integrantes de la bancada de Alianza Parlamentaria como los acciopopulistas Víctor Andrés García Belaunde y Manuel Merino.
Luego de más de una hora de debate decidieron terminar su identificación con el Ejecutivo.
En la chakana reiteran que, por encima de la discusión sobre los ministerios, primó el criterio de no asumir el riesgo político que entraña el golpe de timón del gobierno.
El miércoles 30, Toledo y Lerner cenaron en el restaurante La Gloria y el entonces premier ya había mostrado su incomodidad con la influencia creciente de Valdés, el asesor Adrián Villafuerte y los organismos de Inteligencia. Días después, en Madrid, donde hacía escala en su retorno de Marruecos, Toledo declaró a la prensa sobre su preocupación en torno al Estado de Emergencia. Humala lo llamó para tranquilizarlo y le aseguró que el papel de los militares se limitaría al apoyo a la Policía.
LOS SOCRÁTICOS
El viernes 9, horas antes de que el gabinete hiciera implosión, Humala pronunció su discurso por el aniversario de la Batalla de Ayacucho en la Pampa de la Quinua. “Necesitamos revisar, para no politizar a nuestras Fuerzas Armadas, si se debe mantener el voto al personal militar”, dijo. “Porque si votan, también tienen derecho a recibir visitas de políticos”. También instó a “alejar a los guardianes socráticos de la nación, de la República, de lo que es la política del día a día, porque la tarea del soldado es superior… El soldado es como un sacerdote, que está más allá del bien y del mal; su único objetivo es mantener la tierra, nuestra tierra, por la que muchos han muerto”.
Tampoco hay que magnificar los términos bajo una lupa. En octubre último también se refirió a los periodistas como “guardianes socráticos” y los comparó, igualmente, con los religiosos.
Pero proponer eliminar el voto a los uniformados otorgado hace apenas seis años y volver al servicio militar obligatorio sí extiende la impronta castrense en el ejercicio del gobierno.
La composición del nuevo gabinete no es un indicativo. Nadie podría escatimar las credenciales democráticas de nuevos ministros como Juan Jiménez (Justicia) y Luis Peirano (Cultura). También se ha hecho notar que dos puestos antes ocupados por militares en retiro, Interior y Defensa, están ahora en manos de los civiles Daniel Lozada y Alberto Otárola. Ambos, claro está, hombres de confianza del premier, que es un militar retirado. Lozada, economista y empresario, era jefe del gabinete de asesores de Valdés en Córpac. Y Otárola era su viceministro.
Como ocurrió en la pampa ayacuchana, la militarización puede medirse en un talante y un estilo. La izquierda como jugadora en el procesamiento de los conflictos sociales ha sido descartada.
Óscar Valdés Dancuart tiene experiencia como el llamado a poner orden.
Su suegra, Vera Trebse de De Col, recurrió a él a mediados de los 90 para cumplir con esa tarea en la corporación ADC que, como tantas empresas familiares, experimenta períodos de desajuste. Valdés enderezó el conglomerado que se originó con minas, pero hoy tiene su fuerte en las molineras y fábricas de fideos.
Luego, en su trabajo al frente de la Cámara de Comercio de Tacna y su posterior candidatura a la presidencia regional, mantuvo una tensa relación con los sectores de la zurda.
Ya como ministro, Valdés se esmeró en tomar el control de la Dirección de Inteligencia del Ministerio del Interior (DIGIMIN) que, después de la Dirección Nacional de Inteligencia (DINI), a su vez muy próxima al presidente, es el órgano de inteligencia más poderoso del Perú.
Rompiendo con la tradición policial, Valdés puso al frente de la DIGIMIN a otro militar retirado, el coronel EP (r) Eduardo Arbulú Gonzales.
A inicios de este mes, Arbulú presentó un informe a Valdés que implicaba al jefe de la Oficina de Administración de Palacio de Gobierno, coronel PNP Belermino Vásquez Guevara, en un sistemático robo del combustible asignado a los vehículos de la familia presidencial. Acompañó su informe con videos y fotografías de seguimiento.
El pasado jueves 6, el diario La República reveló que Valdés ordenó la destitución de Vásquez. Este argumentó al mismo diario que el asesor presidencial Adrián Villafuerte, también militar retirado, utilizó la denuncia como un pretexto para reemplazar a los policías del resguardo presidencial con militares.
Humala acaba de incorporar a personal de la Brigada de Fuerzas Especiales del Ejército en su custodia personal, pero todavía mantiene a un grupo de Seguridad de Dignatarios de la Policía.
Algunos personajes cercanos al Presidente observan todos los cambios con incertidumbre. En un país de complejidades peruanas, donde las demandas sociales se entremezclan con agendas radicales –y el actual presidente fue quien más se aprovechó del escenario– es un trayecto casi natural para un gobierno pasar de la apertura política al ajuste del diálogo. Pero aquí las etapas parecen quemarse demasiado rápido, más por las ansias de resolver problemas casi inherentes al crecimiento que por un calculado diseño ideológico.

Tapia

Tapia opositor
Poner a los militares por encima del bien y del mal, como “guardianes socráticos” para no contaminarlos con la política, es querer darles un carácter tutelar en el país, lo cual representa una visión peligrosa que no ayuda a la democracia, manifestó Carlos Tapia.
“Es muy raro y peligroso ese tipo de visión”, expresó al noticiero Abre los ojos.
El pasado 9 de diciembre, el presidente Ollanta Humala resaltó el militarismo en la Pampa de Quinua al conmemorar un aniversario más de la Batalla de Ayacucho.
Carlos Tapia avaló que los militares tengan derecho al sufragio.
“Creer que las Fuerzas Armadas se alejan de la política porque no votan es una idea trasnochada”, añadió el exasesor de la PCM, al tiempo de advertir que el Nobel Mario Vargas Llosa no apoyará la postura de Humala.
Fuente: Perú21.

Manuel Dammert

Secretario renuncia
Sr. Óscar Valdés Dancuart
Presidencia del Consejo de Ministros
Por la presente formulo renuncia irrevocable al cargo de la Secretaria de la Descentralización. Este cargo de confianza, en un órgano de línea de la PCM, tiene adicionalmente responsabilidades funcionales en dirección de varias comisiones intergubernamentales con participación de gobiernos regionales y municipales (CCI, Foniprel, Descentralización Fiscal, Pasco Urbano, Fida Ancash, Bipartita Transferencias Lima).

A este cargo fui designado el 03 agosto 2011 con Resolución Ministerial N° 219-2011-PCM, suscrita por el entonces Presidente del Consejo de Ministros, Salomón Lerner Ghitis, cuya renuncia irrevocable ha sido presentada y aceptada el 10 de diciembre 2011. En estos 4 meses, la Secretaría de Descentralización ha impulsado políticas para fortalecer la mayor unidad de la nación y su democracia. Se ha iniciado una nueva etapa para relanzar concertadamente el proceso de la reforma descentralista. La Secretaría de Descentralización ha formulado políticas públicas en cinco dimensiones, las que impulsan la descentralización como vía para la reforma ciudadana del Estado; promueven las potencialidades estratégicas de los territorios, sus macro regiones y espacios locales; coordinan la distribución del poder democrático en las articulaciones intergubernamentales, en diálogo con los gobiernos regionales y municipales y sus mancomunidades de asociatividad; plantean propuestas en la reforma de la gestión pública descentralizada por resultados para el desarrollo; y amplían la participación de la población en el proceso de la reforma y en la solución de las demandas de la sociedad.

Estoy adjuntando a la entrega de la renuncia, el Informe de la gestión realizada, con la situación encontrada, las acciones ejecutadas, los logros alcanzados y las acciones pendientes. Con la formulación de la Propuesta del nuevo Plan Nacional de Descentralización y Regionalización 2012-2016 (PNDR), se cumple con el mandato del Programa de Gobierno del Gabinete Lerner, aprobado por el Congreso de la República en agosto del 2011, el cual en la Quinta Política señaló el objetivo de impulsar “Grandes regiones territoriales para el Desarrollo”, siendo una de sus metas elaborar y someter a debate el nuevo PNDR. Esta propuesta de Política de Estado se ha elaborado estos meses de manera participativa, especializada y descentralizada, integrando todas las actividades y teniendo como momento culminante el Seminario Internacional, del 5 y 6 diciembre, con más de 1,000 participantes de todo el país.

Acompaño esta carta, con el documento de la propuesta del Plan Nacional de Descentralización y Regionalización 2012-2016, para la respectiva consulta, que debiera empezar en la sesión de Instalación del Consejo de Coordinación Intergubernamental, la que en acuerdo del 6 de diciembre entre PCM y los Gobiernos regionales establecieron sería realizada el próximo 26 de enero del 2012. En estos 4 meses, se reactivaron, reinstalaron y conformaron, respectivamente, las Juntas de Coordinación Interregional del Norte (Internor), Centro Sur, Amazonía (CIAM), Macrosur y Litoral central, en un nuevo proceso de articulación de macro regiones de planeamiento desde los territorios, distinto pero complementario al de regionalización política que debe sustentarse en la voluntad que la propia ciudadanía formule para un estatuto de gobierno intermedio.

Se han tenido múltiples reuniones con las municipalidades, en especial con sus asociaciones representativas AMPE y REMURPE. Tras 8 años de postergación, se ha reconocido las 1,303 municipalidades rurales, aprobándose el listado con el DS 090-PCM publicado el 3 de diciembre 2011. Se ha impulsado la formación extendida de mancomunidades, registrándose 114 en la actualidad, incorporando sus experiencias de asociatividad. Se ha presentado varias iniciativas coordinadas con los gobiernos regionales y municipales para facilitar la inversión descentralizada, algunas de las cuales han sido incluidas en los DU y otras están pendientes. Se ha insistido en la necesaria descentralización fiscal, habiéndose formado nuevamente la comisión respectiva, pero sin que se avance con las medidas de consenso para garantizar la predictibilidad del gasto en los gobiernos subnacionales. En el Foniprel además del concurso convocado el segundo semestre y la convocatoria para estudios de pre inversión, se ha planteado la necesidad de reformular su estrategia y diseño para la atención a las zonas de mayor pobreza, debiendo darse prioridad real a la superación de las desigualdades, lo que no ocurre, como lo evidencia la campaña contra la desnutrición infantil, caso en el cual desde el 2007 a la fecha solo ha concitado menos del 1% de los S/.1,780 millones entregados por el Foniprel.

La reforma descentralista, por la que votó el país y formulamos en la propuesta del PNDR, requiere la democratización del poder y reforma del Estado neoliberal burocrático. Es una reforma entrelazada con las otras reformas indispensables para la gestión del territorio nacional, en especial la neo industrialización, la matriz energética gasífera petroquímica, la integración de la minería al desarrollo ambientalmente sustentable, y las plataformas logísticas productivas de País Puerto. Sin estas reformas no es posible la descentralización. Sin las reformas se afianza la recentralización desnacionalizadora, y se hacen más graves las deformidades de la actual administración centralista-burocrática del Estado heredada del Fujimorismo. Se agravaría la captura privatista burocrática del neoliberalismo fujimorista y su continuación con la tesis de García del “perro del hortelano”, para la captura privada de las decisiones, dejando en la precariedad y el clientelaje la administración de los asuntos públicos.

El Perú debe superar el peligro de abandonar las reformas, lo que lo llevaría a reengancharse en el sistema mundo perdiendo una oportunidad estratégica para el desarrollo nacional, reduciéndose otra vez a exportador de minerales, y a sacrificar su agricultura para concentrarla en pocas manos y dedicarla a etanol y abandonar nuestra seguridad alimentaria. El Perú debe darle curso a las reformas por las que votó el 2011, al elegirse desde el pueblo y las provincias al nuevo gobierno. El Perú debe afianzar los polos energéticos descentralizados, recuperando el gas de Camisea en el Sur y sacando adelante la hidroeléctrica de Manseriche (4,500 MW) en el Marañon, en un plan nacional de energía, para dotar de energía limpia y barata a los hogares y a nuestro impulso económico productivo e industrialista del sur, el norte y la amazonia. Sería funesto abandonar esta reforma para quemar el gas y concentrar la limitada energía en darle energía barata a la mera exportación de minerales y a los nuevos monopolios de la tierra en la costa. El Perú debe priorizar la reforma de la gestión del agua y su uso para agricultura orgánica, respondiendo al desafío del cambio climático, y afianzando el uso de los recursos en los diversos territorios macro regionales. Sobre esta base, es que debe integrarse al desarrollo regional la minería responsable y sustentable, haciendo de nuestro potencial minero una palanca para el desarrollo, superando la ilegalidad, y garantizando las respuestas al cambio climático para la conservación del agua y su uso prioritario para la vida y la agricultura. Sería funesto abandonar esta reforma, para reducir el país a un archipiélago extractivista que sacrifica sus recursos de vida fundamentales. El Perú debe impulsar decididamente la reforma competitiva de sus especializaciones productivas y plataformas logísticas de sus grandes macro regiones, afirmando los conglomerados productivos de medianas y pequeñas empresas para el valor agregado en agricultura, industrias y servicios. Hay que recuperar nuestra condición de País Puerto de Suramérica con el Asia pacífico, haciendo de los ejes transversales las palancas de integración en América del Sur, afirmando el eje amazónico de biodiversidad y de relación productiva comercial entre Manaos (Mercosur) y el Norte peruano, así como la relación del sur peruano con el corazón industrial de Brasil (Rio y Sao Paulo) con el ferrocarril Ilo-La Paz-Santa Cruz-Sao Paulo y la Petroquímica en Ilo. Es fundamental el compromiso del Estado a la malla de infraestructuras productivas en alianza de las empresas públicas estratégicas, como Petroperú, Electroperú, Enapu, con socios internacionales y las empresas nacionales, garantizando la competencia.

Sería funesto abandonar estas reformas, para que el país se reconcentre en Lima Callao como plataforma logística primaria y encarecida, a la cual se subordinen los flujos logisticos de las diversas regiones del país, con lo que además de trabar el desarrollo descentralizado se pagaría un inmenso sobrecosto como subsidio a monopolios que capturen esta plataforma recentralizada y la propia Lima afectaría sus posibilidades como litoral metropolitano y ciudad metropolitana global. La reforma descentralista es parte de reformas fundamentales en la Nación. Los ciudadanos reclaman que se pongan en práctica y se realicen, no que se abandonen.

Tengo la convicción que la democracia peruana y su gobernabilidad requerida de reformas, solo podrá afianzarse con y en acuerdo descentralista con los gobiernos y sociedades regionales y locales; nunca sin y/o contra ellas. El país requiere, al respecto, concertación ciudadana. Le deseo éxitos en las tareas de Gobierno bajo su responsabilidad al asumir la Presidencia del Consejo de Ministros. Atentamente
Manuel Dammert Ego Aguirre
Proyecto Conga carece de licencia social
El secretario de Descentralización de la PCM, Manuel Dammert, consideró que Yanacocha debería estar dispuesta al diálogo, y mostró su sorpresa al ver que algunos no están interesados.
“Me ha sorprendido escuchar a dos funcionarios de Yanacocha, cerrados, tan cerrados como está el más radical de los dirigentes del frente ambiental de Cajamarca”, indicó.
Añadió que esta no es una crisis cualquiera. “Lo que hay en este momento en Conga es el comienzo de una reformulación de una política de Estado que ha sido dejar a la minería casi como un enclave para incorporarla en el desarrollo nacional”, dijo en “Buenos Días Perú”.
Indicó que aún faltan pasos a seguir para dar luz verde al proyecto Conga, pues además de la propuesta de reformular el estudio de impacto ambiental, aún faltan la licencia social y los estudios hidrológicos y la aprobación del uso del agua. “Eso está pendiente, no se puede decir que eso ya está resuelto”, añadió.
Balón de GLP a S/.12
Por Manuel Dammert
Desde enero 2011, el gas de Camisea abastece a un millón de usuarios. Solo que no son peruanos que vivan en San Juan de Lurigancho, Pamplona Alta, Los Olivos, Comas o el Cercado. Tampoco son pobladores del sur peruano, y menos aún del Cusco, donde están los yacimientos. Se trata de habitantes de Corea del Sur, a los que el monopolio Hunt-Techint-Repsol ha incluido en su circuito mundial de exportación de nuestro gas, mientras impiden se use en Perú por los peruanos.
El gobierno y el monopolio exportador distraen la atención con una falsa “renegociación”. Realmente la exportación continúa acelerada, saqueando al país, con una gigantesca megacorrupcion. Solo en los costos inflados del barril de líquidos, señalados como prueba preconstituida por la Contraloría el 2008, está probado defraudan al Perú por un total de US$ mil millones desde el 2004 y por los siguientes 30 años. Ya existe racionamiento de gas para las centrales térmicas, afectando el abastecimiento a las empresas mineras del sur y el norte. La crisis mundial de la energía, agudizada con la crisis de Egipto, Libia y otros países árabes productores de petróleo, impulsa que el precio del petróleo suba a más de US$ 100 barril. Todos los países protegen y cuidan sus reservas energéticas estratégicas. Menos el Perú, que en 20 años de neoliberalismo acrecienta exportar el gas de los lotes 88 y 56, que es la reserva principal, propiedad de todos los peruanos.
Se exporta gas natural, y también se exportan líquidos asociados y su envase en gas licuado de petróleo (GLP). El gas, envasado en balón de GLP, ha reemplazado en los hogares nacionales a la leña y el kerosene. Es la fuente de energía principal domiciliaria. Constituye el eslabón más débil, que estalla en esta crisis. La población exige su precio real, al ser producido en Perú y no traído desde medio oriente. El precio del balón de GLP debe ser S/ 12 y no de S/. 30 o S/. 40, el gas más caro de la región suramericana. Reducir el precio no requiere que aporte dinero el Estado; sino basta con establecer la política pública soberana, rompiendo el actual robo al pueblo por el monopolio exportador.
Pero no solo debe bajar drásticamente el precio del GLP. Debe masificarse el uso del gas natural, conectado a los domicilios. Entre el 2004 y 2010, solo existen 24 mil conexiones domiciliarias de gas. El gobierno y Calidda proyectan llegar a 200,000 al 2015. Es una oferta grotesca para mantener la exportación a costa del Perú. En Colombia existen 5.5 millones de usuarios, y en Bolivia tienen conexiones el 99 % del Alto en La Paz. En Perú, con una adecuada red de ductos en las grandes ciudades y regionales, se puede y debe tener 3 millones de usuarios en 3 años. El precio de este gas natural conectado seria un quinto más barato que el actual de la electricidad, es decir de S/ 9. La masificación solo es posible si el Estado invierte, con su empresa estatal de hidrocarburos, en hacer la red de ductos para abastecer el gas, y recupera la inversión en 20 o 30 años. Esto es lo que han hecho Colombia y Bolivia. El Perú está obligado a hacerlo.
Gas barato y masivo en las casas, es una condición básica para que los hogares tengan mejor calidad de vida y liberen recursos para educación, salud, trabajo. Es uno de los usos nacionales del gas, junto al transporte, la industria y la petroquímica. Pero solo es posible si recuperamos para el Perú el gas actualmente secuestrado de los lotes 88 y 56. Este es uno de los temas de la carta abierta a García, y que pese a la brutal represión, la he presentado de todos modos, lavando la bandera por el Perú.

Fuente: Diarios Gestión y La Primera. Sigue leyendo

El complejo de Sansón

Momento político
Por Antonio Zapata Velasco
En la mitología judía, Sansón derrota a los enemigos de su pueblo gracias a su fuerza. Pero se empareja con una mujer filistea, llamada Dalila, que descubre su secreto y lo entrega a sus enemigos. Éstos lo ciegan y lo esclavizan, pero su cabello vuelve a crecer y recupera su potencia física. En una ocasión, estando en el templo de los filisteos, Sansón usó su fuerza para derribar las columnas y aplastar a mil enemigos que murieron junto al héroe. Esa figura mitológica ha sido usada para interpretar el conflicto entre Israel y los países árabes, por el célebre lingüista judío Noam Chomski, quien sostiene que Israel sufre el complejo de Sansón, que puede llevarlo a la autodestrucción.
En política peruana, el complejo de Sansón se puede aplicar a varios de los integrantes del gabinete de la concertación, dirigido por Salomón Lerner, que acaba de fenecer. Cayó por varios factores, para empezar por la sostenida campaña de la derecha que buscó arrinconarlo. Pero, uno de sus problemas fue la contradicción interna y la cultura del conflicto, que dificulta la marcha armónica de cualquier coalición. El gabinete Lerner no articuló una propuesta unitaria, ni siquiera nombró todos los cargos claves del Estado y mientras vivió lo hizo tironeado por sus propios integrantes. Varios se comportaron como Sansón y el techo les cayó encima.
Para comenzar, no quedó claro el cambio programático entre primera y segunda vuelta. Si se compara el programa de gobierno redactado por Félix Jiménez y la Hoja de Ruta que se atribuye a Luis Favre, se evidencian muchas modificaciones. Nunca se aclararon. A unos les pareció un nuevo rumbo. Mientras que a otros les sonó a camuflaje para vencer en las elecciones. Por eso es que –habiendo ganado– se preparaban a gobernar con ministro de Economía propio y pensando cambiar completamente el BCR.
A poco, el presidente Ollanta Humala sacó de la manga a Luis Miguel Castilla y ratificó a Julio Velarde. El otro sector se sintió arrinconado y empujó a Lerner para que acepte el premierato y monte un paraguas que proteja mínimamente la “gran transformación”, que empezaba a desvanecerse. Así, el empresario Lerner organizó una coalición que sintetizaba al Humala de primera vuelta con el de segunda; nacionalistas e izquierdistas conviviendo con neoliberales. Al medio, militares retirados algo enigmáticos, aunque todos sospechaban que habrían de decidir, cuando de eso se tratara.
La medida crucial fue el impuesto a las sobreganancias mineras. Ahí el compromiso fue claro y los analistas de derecha inmediatamente lo subrayaron. El gobierno de Humala y las empresas se convirtieron en socios. Ellas pagan más, para que el gobierno financie sus programas sociales, y éste se compromete a facilitar sus inversiones. Al quedar olvidada la gente, fue un entendimiento exclusivamente entre dos agentes. Por ello, la tensión social estalló apenas se puso en práctica. La bronca de la gran Conga es resultado de la forma cómo se arreglaron las sobreganancias.
En ese momento se revelaron las cualidades de Lerner. Se comprometió con el arreglo democrático; su método fue el diálogo y apostó por convencer. Mientras que muy cerca se iba configurando una salida vertical. En previsión de conflictos sociales que vendrán el próximo año –cuando nos llegará la crisis mundial– se ha armado un gabinete presidido por la firmeza ante cualquier desorden. Por ahora no puede decirse que sea un Ejecutivo de derecha, reaparecen algunos caviares y asoman otros. Pero, queda meridianamente claro que la próxima vez, con algunas modificaciones medioambientalistas, proyectos como Conga van adelante, y los revoltosos serán encerrados, seguramente un lapso más prolongado que las nueve horas del grupo anterior.
La carta de Carlos Tapia terminó de tambalear las columnas de Lerner y algunos ministros parecían disfrutar contradiciéndose. Al final, Palacio intervino activamente y derrumbó el templo. Habiendo caído Sansón, la pregunta es, ¿los filisteos han muerto con él, o lo sobreviven?

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Los ricos también se benefician cuando los pobres dejan de serlo

Lula
Por Carlos Manuel Ferráez Matus
El ex presidente de Brasil contó durante su visita a Colombia detalles de la política social que hoy es ejemplo en el mundo. Le recomendó a Colombia no dejar en manos de intermediarios la administración de los recursos públicos.
A Luiz Inácio Lula da Silva no se le olvida que lo que hizo el primer día de su gestión como presidente de Brasil fue reunir a todos sus ministros, subirlos a un avión y llevarlos a los lugares más pobres del país. Quería que el presidente del Banco Central o su ministro de Hacienda “vieran a ese país que no se queja, que no hace manifestaciones, pero que está ahí, que es real y verdadero. Eso quizá haya ayudado a cambiar las cosas”.
Da Silva conocía muy bien esos sectores. Salió de una de esas zonas donde es común que los niños vayan a la cama sin comer o pasen un domingo sin almuerzo. “Conocí el pan por primera vez a los 7 años –recordó el ex mandatario–. Hasta esa edad, el café que me tomaba por la mañana era con harina de yuca. Sé que es la desesperación de una madre que está delante de un fogón sin gas y sin lo más elemental para hacer una comida para sus hijos”.
Durante su visita al país, el ex presidente de Brasil compartió no sólo su historia de vida, sino los resultados de su política social que sacó a 28’000,000 de brasileros de la pobreza y que redujo drásticamente los niveles de desnutrición y des escolarización de los niños y jóvenes de su país.
Brasil es una de las diez economías más importantes del mundo, pero para Lula esto de poco ayuda si no hay democracia ni políticas de distribución del crecimiento para evitar que el dinero siga en manos de pocos “y el pueblo siga pobre y desnutrido”.
“Cuando empecé mi gobierno, el 10 por ciento de la población más rica cogía la mitad del dinero del país y le dejaban a los más pobres apenas el 10 por ciento”, recordó el ex mandatario quien logró cambiar estas cifras aumentando el salario mínimo en un 62 por ciento en cinco años, aún con voces en contra que le advertían que lo único que lograría era el crecimiento de la inflación. “Y la inflación no aumentó”, dice ahora con satisfacción. Esta sola decisión sacó a millones de brasileros de la pobreza. Es más, asegura que con la crisis del 2008 Brasil salió adelante gracias a esta población. “El consumo creció siete veces más, sobre todo en los sectores populares. Los pobres comenzaron a ser tratados como ciudadanos”.
Para Luiz Inácio Lula da Silva hubo varias estrategias clave para lograr los resultados. Una fue bancarizar la población pobre: en un año 45’000,000 de brasileros tenían cuentas bancarias activas, y esto ayudó a hacer viable la segunda estrategia: no dejarles a intermediarios la administración ni la entrega de estos recursos públicos.
“No creo que deba existir la figura del intermediario, porque la mitad de la plata se queda con él. En Brasil las personas que reciben beneficios del gobierno no tienen contacto con intermediarios. Reciben una tarjeta magnética con la que puede ir al banco y sacar el dinero. Eso es Sagrado”, recalcó el ex presidente. Y una tercera estrategia que garantiza el éxito es tener registros de calidad y hacer seguimiento a los programas y beneficiarios.
Equipos del gobierno viajaron a lugares remotos en donde encontraron habitantes que ni siquiera tenían actas de nacimiento; eran ciudadanos que no existían. Ellos son hoy beneficiarios del programa bolsa familia, que entrega tarjetas a las mujeres del hogar para que cuenten con el dinero para la alimentación y la educación de su familia. “Son 13 millones de tarjetas. Las personas van al banco y no les deben favores a alcaldes ni a gobernadores ni al presidente.
Me decían que estaba desperdiciando el dinero, que estaba creando vagabundos que no trabajaban. Había personas que criticaban que los pobres compraran lápices o zapatos para los niños y no comida. Eso es fácil decirlo para alguien que los tiene, pero no para los que nunca lo han tenido. Quienes nunca han pasado hambre ni necesidades no saben qué son 80 dólares en manos de una madre de familia”.
Combatir el hambre fue una prioridad del gobierno de Lula da Silva, al punto de crear un ministerio dedicado exclusivamente para esta tarea. En seis años la desnutrición de Brasil se redujo un 73 por ciento y la mortalidad infantil en un 45 por ciento.
La política es ejemplo en el mundo. Esta apuesta incluye restaurantes populares, programas de lactancia materna, promoción de la agricultura familiar, distribución de alimentos a los más pobres, la entrega de microcréditos y fomento de la economía local a través de la compra al pequeño productor para abastecer los programas de alimentación del gobierno, entre otros.
“La garantía para la buena alimentación de la población debería ser la prioridad de todos los hombres públicos y de los ciudadanos de buena voluntad. No es normal –dijo– que un gobernante del mundo no ponga la lucha contra el hambre como una prioridad de sus presupuestos, así como en sus políticas”.
La generación de millones de empleos formales para padres de familia buscó reducir el trabajo infantil y por el contrario, llevar a estos niños y jóvenes a las 214 escuelas de educación básica nuevas, así como a las 14 universidades federales construidas durante su periodo. Hoy hijos de albañiles estudian carreras como medicina en estas universidades. Estos resultados, aseguró, son una muestra de que “no hay nada más barato que invertir en los pobres” y deja atrás la teoría de que hay que esperar al desarrollo para ser inclusivos. En el caso de Brasil, la inclusión llevó al desarrollo. “Los ricos también se benefician cuando los pobres dejan de serlo”, dijo.
“Hasta le pagamos la deuda el Fondo Monetario Internacional. Después de dos años de gobierno le devolvimos 16,000 millones de dólares que le debíamos. Hoy el FMI nos debe 14,000 millones de dólares que les prestamos para ayudar a la crisis de los países ricos”.

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