Varias veces he manifestado en este blog mi desacuerdo con programas como Enseña Perú, que hacen que voluntarios con escasa preparación tomen el rol de docentes en las aulas con retos muy difíciles, haciendo que el estado no asuma las responsabilidades que debe asumir, no invierta en la formación docente ni en mejores sueldos para los maestros, e introduciendo en las clases a personas de buen corazón pero muy improvisadas y sin mayores herramientas conceptuales ni metodológicas. Hace unos días leí este artículo en el que una jovencita narra su experiencia con este programa. Para muchos el artículo resultó conmovedor, pero yo creo que es una muestra más de lo negativo de estos programas.
Muchas personas sin duda no entienden el punto y me han criticado diciendo que los profesores son malos y que estos jóvenes hacen cosas loables que nadie más hace. Es positivo por supuesto que chicos jóvenes se interesen por el país, tengan empuje y ganas de hacer algo para cambiar las cosas, y que busquen sentido a su vida tratando de hacer algo por los demás. Eso no está en discusión. Lo que parece que nadie entiende, y es un reflejo más de lo poco que se valora la educación, es que esas ganas y ese empuje no son suficientes porque la educación no es solo afecto, emoción, empuje y cariño, es también una ciencia que involucra procesos muy complejos que hay que conocer y manejar. Esa chica está haciendo las cosas mal, por más buena voluntad que tenga, y los resultados son que con su intervención no se ha logrado ningún (o casi ningún) aprendizaje, tal como ella misma reconoce en su artículo. Los problemas educativos no se solucionan con voluntarios bien intencionados. Los que creen que su actitud es “loable” no sostendrían el argumento que sostienen si se tratara de ir a operar a alguien que lo necesita, o de construir puentes. Allí sí se entiende que es un trabajo calificado que no cualquiera puede hacer, pero con la educación se permiten unas licencias tremendas. La verdad, eso a mi me indigna.


Para los que no han podido asistir a sus conferencias, ya están en línea las dos últimas actividades del Dr. Carles Monereo en la PUCP.
Este es un excelente ejemplo de lo que el filósofo Wittgenstein dijo alguna vez de la psicología: que somos una ciencia con métodos experimentales pero con confusión conceptual. Ya 

