Terrible, pero no sorpresivo, que los psicólogos en el país sigan confusos respecto a su quehacer profesional, a los límites de las especialidades, a cuestiones conceptuales de fondo y, quizá lo peor de todo, a asuntos éticos que parecen importarles poco.
En este blog hemos tocado estos temas repetidas veces porque nos parecen fundamentales, y voy a hacerlo de nuevo porque hay demasiadas personas que se han formado en otra especialidad pero luego tienen el desparpajo, o la ignorancia (por qué sí, hay que reconocerlo, la ignorancia es atrevida) de ir a trabajar a una institución educativa sin analizar si cuentan o no con la competencia para ello. Cuestionados sobre esa decisión, muchos se defienden diciendo: Leer más

Últimamente proliferan todo tipo de “terapias”, neuro-todo (lo último que he visto es un taller de “neuroliderazgo”…) y, como no, cursos de coaching. Para mí, todas esas cosas no son más que habladurías, una estafa y una pérdida de tiempo. Humberto Maturana hace en este artículo una crítica al coaching que vale la pena leer, si aun no están convencidos de que no es sino una tontería seudo científica.