El razonamiento moral (o los límites de él) en el ‘adulto promedio’

Ultimamente se ha desatado en nuestro país una polémica en torno a la negativa del gobierno de aceptar la donación alemana para la construcción de un “museo de la memoria”. No voy a decir nada sobre el tema porque se ha dicho mucho ya, solamente contar que alguna vez estuve en el museo del Holocausto de Washington D.C. y sé lo tremendamente movilizadora y profundamente educativa que puede ser una institución como esa; me cuesta entender por lo tanto que hayan personas que consideran nocivo un museo de la memoria.

Pongo tres enlaces de interés (que a mi me gustan y que comparto) para los que quieran conocer o retomar el debate:

El Perú no necesita museos – Vargas LLosa

Museo de la memoria – Gonzalo Gamio

Sobre el museo de la memoria – Daniel Salas

Quiero, eso sí, detenerme en el último artículo, el de Daniel Salas, y llamar la atención sobre algo que resalta claramente tanto en su post como en los comentarios.

Daniel hace una crítica a la postura del señor Carlos Melendez frente al tema del Museo de la Memoria. El comentario 25, de Jorge Frisancho, levanta un punto crucial que luego yo retomo en el comentario 30 y que Jorge vuelve a aclarar en los comentarios 32 y 34. El punto es el siguiente: pretender que algo adquiere la cualidad de “ético” por consenso, porque la mayoría así lo decide, porque la gente está de acuerdo con ello y así lo reconoce, es un error de razonamiento ético. No se trata, como el autor de la afirmación entiende (y protesta por ello) en el comentario 29, “que su comentario sea falto de ética”… eso es un imposible, hasta los comentarios de los niños sobre estos asuntos tienen una perspectiva ética. De lo que se trata es que la estructura del razonamiento presenta una falencia, pues no logra reconocer que el consenso, las votaciones o las mayorías tienen poco que ver con el estatus ético de algo (una persona puede ser la única en razonar de cierto modo y ser ella la que está en lo correcto, independientemente de que la mayoría diga lo contrario).

Estamos pues frente a un típico ejemplo de lo que los psicólogos cognitivos han llamado el razonamiento y el juicio moral. Este no es por supuesto un caso aislado, hay muchos ejemplos similares que saltan a la vista si uno lee el diario o ve un poco de televisión. Por ejemplo, recordemos el razonamiento de la congresista Luciana León al llamar “desleales” a los que acusaron o no defendieron a su padre, el corrupto Rómulo León Alegría. En esa caso, ella está identificando el valor del compañerismo, la amistad y la lealtad para con los que nos son cercanos como superior al de la justicia, lo que muestra también una tremenda limitación de razonamiento (entendible en un adolescente, pero no en un adulto y menos aún en una congresista!!). Otro ejemplo quizá menos grave pero que llamó igualmente mi atención es el de la actual Ministra de la Mujer y Desarrollo Social (MINDES), Carmen Vildoso, a quien hace unos días mientras escuché decir lo siguiente en radio San Borja: “Nosotros queremos que haya equidad, esa es la prioridad. Que todas las mujeres dirigente sean tratadas por igual y reciban lo mismo”. Aquí hay obviamente una confusión entre igualdad y equidad. Ojalá haya sido sólo un lapsus. En esta entrada antigua comenté algo acerca de las nociones de igualdad y equidad y su desarollo en los niños.

En fin!! Este es un blog de psicología y educación y por eso mi último comentario va en esa línea: La escuela, y todas las otras instancias educadoras (la TV, la familia, la calle, la Universidad…), han fracaso en este sentido, pues no contribuyen a que los niños y jóvenes avancen en sus juicios éticos y los construyan de mejor manera conforme crecen y desarrollan como personas. No corrigen sus distorsiones, rara vez los confrontan a analizar la lógica de sus argumentos, y no les ofrecen argumentaciones mejores que los hagan entrar en conflicto con las propias para al menos cuestionarlas y de ser el caso, reestructurarlas para mejor. Me resulta inaudito que personas que han pasado por el sistema educativo, que se han graduado y en muchos casos tienen títulos bastante altos y difíciles de obtener o son candidatos a ellos (un doctorado por ejemplo) presenten tantas dificultades para razonar éticamente. Habrá que recordar lo que dijeron siempre Piaget y Kohlberg: el desarrolllo cognitivo es condición necesaria, pero no suficiente, para el desarrollo moral.

Nota:
No es mi intención agredir a nadie y espero que no se me malentienda. No es nada personal. Solo he tomado un post reciente de otro blog para ilustrar un punto que considero importante y que por lo tanto, quise analizar desde la perspectiva psicopedagógica.

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Comentarios

  1. rowery escribió:

    Daniel hace una crítica a la postura del señor Carlos Melendez frente al tema del Museo de la Memoria. El comentario 25, de Jorge Frisancho, levanta un punto crucial que luego yo retomo en el comentario 30 y que Jorge vuelve a aclarar en los comentarios 32 y 34. El punto es el siguiente: pretender que algo adquiere la cualidad de "ético" por consenso, porque la mayoría así lo decide, porque la gente está de acuerdo con ello y así lo reconoce, es un error de razonamiento ético.
    – Thanks for the info

  2. Víctor escribió:

    Recientemente el director de mi escuela llamó desleal el hecho de haber denunciado a defensoría del pueblo un acto que hiba contra la dignidad de un alumno.El prefería, como dice, "que los trapitos sucios se laven en casa". Su razonamiento no me pareció adecuado, por que asume como lealtad a la institución si no denunciamos lo malo que en ella suceda. Me pregunto ¿si veo que mi amigo ha robado, lo denuncio o corrijo? ¿aquí prima la amistad o la justicia? difícil encrucijada que se presenta.

  3. Jorge escribió:

    Susana,
    La ética es una suerte de palabra arcana para muchos peruanos pero especialmente para nuestras clases dirigentes.Lamentablemente muchas familias dejan este tema de la ética a un lado y piensan que la formación moral es una cuestión relacionada a la formación religiosa.No por gusto se escucha a muchos padres justificar su decisión de un colegio religioso"porque alli los forman bien pues".

    Creo que esto se corrobora además por las inmensas faltas de ética que mucha gente comete (con total impunidad) desde las esferas públicas y políticas.La única ética válida en nuestro complejo sistema social es la "cultura del pobrecito".Lamentable no?

    Saludos

    Jorge

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