Los errores infantiles

Dibujo 4 años

Si se quiere ser verdaderamente constructivista hay que aprender de los errores de los niños. Y respetarlos como lo que son, sin sancionarlos automaticamente con un desaprobado. Entender y priorizar el proceso más que el producto, comprender su sentido y ubicarlo donde corresponde, a fin de hacer que la experiencia pedagógica sea verdaderamente significativa.

Hoy en la playa Rosa -la madrina de Paulo (5 años)- le preguntó si él podía escribir su nombre, y Paulo con el pie trazó en la arena lo siguiente:

RROSA

Ya en la casa repitió lo mismo en un sobre al que estaba poniendo el destinatario:

RREY

Por supuesto, un docente podría estar tentado a ponerle una mala nota si lo estuviera evaluando o a corregir inmediatamente su escritura sin mayor explicación, asumiendo que se trata de un error. Sin embargo, si se conoce un poquito sobre los procesos psicológicos de adquisición de la lengua se concluirá que se trata más bien de un avance, que Paulo tiene conciencia fonológica (representaciones conscientes sobre los fonemas individuales del lenguaje) y que está escribiendo la palabra tal como le suena, con el sonido de la RR doble que representa muy bien con dos Rs en lugar de una sola. En vez de sancionarlo, el docente debería darse por satisfecho!!! La conciencia fonológica es una de las variables cognitivas que mas aportan al éxito en la lectura.

Esto me hace recordar a un libro que no se en realidad si existe o no, que se llama algo así como “A los animales que nos dan la leche se les llama…… y vienen”, y tiene el “y vienen” todo tachado y con un cero como calificación desaprobatoria. Es un texto que trata de los errores infantiles y de la manera inadecuada en que la escuela los aborda… según me contaron, el título refleja una intervención real en aula, una frase inconclusa de un maestro que seguramente esperaba como respuesta de los niños “vacas” (claro: a los animales que nos dan la leche se les llama…… !!!vacas!!!!) y desaprobó la maravillosa respuesta de una niña que dijo “y vienen” (lo que me suena a mi mucho más natural y lógico! Como en los establos de Cajamarca donde las vacas -Clarabella, Lola, Paca- acuden cuando se las llama por su nombre…).

El propio Piaget fué siempre un defensor de los “errores” de los niños. Cuando trabajó para el gobierno francés, en el proceso de construcción de lo que fué la primera prueba de inteligencia (si no me equivoco, bajo la dirección de Binet), se dió cuenta de que lo que el manual de la prueba que estaban construyendo calificaba como un error no era tal, y que debía interpretarse más bien como una característica del pensamiento de los niños. Si todos los niños de una cierta edad se equivocaban sistematicamente de la misma manera, (por ejemplo, si todos clasificaban a la ballena como un pez y no como un mamífero) eso, concluyó Piaget, no podía considerarse un error (cuya naturaleza es el ser aleatorio) sino como una característica propia del pensamiento infantil, por lo que no tiene sentido penalizarla.

No quiero decir con esto que los errores de los niños no deben corregirse. Lo que quiero decir es que muchos de estos llamados “errores” no son sino parte del proceso de construcción del conocimiento, que tienen su sentido desde el punto de vista infantil, y que los docentes ganarían mucho si asumieran esta perspectiva evolutiva en su interacción con los niños.

Puntuación: 4.47 / Votos: 17

Comentarios

  1. Alvaro Quiñones escribió:

    Hola Susana, muy buen artículo. Me recuerda a mi hermanito José Miguel (QEPD) cuando estaba en primaria, habían leído el cuento de los dos amigos, aquel cuando se les acerca un oso, uno se sube a un árbol y el otro se hizo el muerto, el oso lo olió y se fue. Luego el amigo del árbol le preguntó qué le había dicho el oso, a lo que el otro respondió: "Me dijo que no es amigo aquel que abandona a uno en el peligro".
    En el momento del examen una de las preguntas decía: ¿Crees que estuvo bien el consejo que el oso le dio al amigo que se hizo el muerto?; a lo que respondió mi hermanito: No, porque los osos no hablan ni dan consejos. Al leer la respuesta reí mucho. Por cierto fue aceptada como una respuesta válida.
    Saludos cordiales

  2. Moisés José Alberto escribió:

    Hola, me ha llamado mucho la atención este artículo. Quisiera saber, cómo uno puedo reconocer si los "errores" son parte del proceso que mencionas o si consisten, muchas veces, en una suerte de enfrentamiento a los padres. Lo que menciono se debe a que el sobrino de mi mejor amigo (5 años aproximadamente), generalmente se equivoca en cosas semejantes solo cuando alguno de sus padres le indica que lo haga, incluso con distintas formas de reforzamiento y todo tipo de trato que podría considerarse correcto.

  3. sfrisan Autor escribió:

    Hola Moises,
    Quizá sea simplemente casualidad. Tambien podría deberse a que el niño está ansioso frente a sus padres, que quiere agradarles en exceso por ejemplo y teme al fracaso. En todo caso y sea lo que sea, corresponde al una persona entrenada (un buen observador) hacer la diferencia. Gracias por comentar!

  4. Luz Alvarado Tellez escribió:

    Hola Susana soy profesora de segundo grado de primaria, y lo que quisera saber es cuando o a qué edad del niño por ejemplo la palabra rrosa podemos considerarla un error. Estoy de acuerdo que todo error es un proceso del aprendizaje pero hay errores que hay que corregir y en todo caso que errores de lenguaje son los que se deben corregir y en que momento hay que corregir?
    Me encato este artítculo y quisiera saber si tienes alguna bibliografia con respecto a la conciencia fonologica
    Gracias Saludos

  5. sfrisan Autor escribió:

    Luz, creo que el profesor va desarrollando su propio criterio sobre eso, o debería hacerlo. No creo que haya una edad exacta. Yo recuerdo por ejemplo que durante muchos años escribí la Y (la y griega) al revés, con el palito largo de izquierda a derecha. Lo hacía incluso a los 8 o 9 años, y de pronto a esa edad se me corrigió solo. Cuando me hice consciente de que lo escribía al revés, dejé de hacerlo. Nunca tuve ningun otro problema, ni ese trascendió mas allá de esos años. Respecto a la conciencia fonológica, no tengo ninguna referencia a la mano pero es un tema cada vez mas estudiado y abunda la bibliografía, así que una buena búsqueda en internet debe darte algún resultado.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *