Los jueces aprenderán ética

Otorongo - Henry Rodriguez

Quieren enseñar ética a los jueces….

En el Comercio del Sábado 17 de Marzo apareció la noticia que enlazo a continuación:

http://www.elcomercioperu.com.pe/EdicionImpresa/Html/2007-03-17/ImEcPolitica0690552.html

La idea no es nueva, pues ya hay muchos otros países con experiencias similares. Sin embargo, la noticia me ha generado sentimientos encontrados. Por un lado, ¡en buena hora que el tema ético esté sobre el tapete, que todo el mundo hable de él y que se intenten hacer cosas! Eso ya es bastante y hay que felicitarlo. Si esto ocurre en el poder judicial la felicitación es doble, pues allí sí que hace falta que se tomen a la ética en serio. Probablemente cualquier cosa que se haga en este sentido contribuirá al menos a visibilizar el tema y a crear conciencia sobre su relevancia.

Por otro lado, y a pesar de lo anterior, soy consciente de que la formación ética requiere de una intervención psicopedagógica muy particular, si se quiere de verdad obtener resultados. No se trata simplemente de ofrecer cursos, menos aun si estos están orientados a que la gente “aprenda” un conjunto de normas y principios. La inculcación y la repetición aquí no sirven de mucho; la ética no se aprende de este modo ni los comportamientos se cambian por obligación externa. Es practicamente imposible que en un curso de 6 meses (o incluso uno de 1 año -olvídense de los que duran tres o 4 semanas-) se remuevan y transformen estructuras cognitivas y procesos afectivos de larga data (probablemente rígidos y reacios al cambio), ambos cruciales para el desarrollo de la conciencia moral y para el comportamiento ético de las personas. Un desarrollo tan complejo como este requiere de un esfuerzo de estimulación CONSTANTE, el cual es muy poco probable que pueda darse en el contexto del poder judicial peruano. Es iluso, en este sentido, esperar -como se dice en el artículo- que con un curso de ética se vayan a “evitar todas las situaciones que ocurren últimamente”.

Además… ¿quién o quiénes serían los encargados de estos cursos? El artículo dice que están en la búsqueda de docentes dentro de las diferentes especialidades. Me preocupa este aspecto muy especialmente porque un curso de ética no es cualquier curso y por lo tanto, requiere de una combinación idiosincrática de especialistas, entre los que debieran estar un filósofo con formación en ética teórica y aplicada, un psicólogo especialista en desarrollo moral, y por supuesto, el abogado (o el profesional que sea), experto en los temas particulares de cada especialidad. Todos deben conocer (y querer!!!) el tema de la educación ética a profundidad. Sin un equipo así constituído cualquier propuesta psicopedagógica estaría incompleta.

¿Que hacer entonces? La respuesta no es fácil. No conozco el poder judicial lo suficiente como para atreverme a dar sugerencias. Me parece sin embargo que -sin descartar la idea de dar cursos, que no es mala en sí misma- sería mucho más inteligente y tendría mucho mayor impacto empezar a construir, desde adentro, una “comunidad de vigilancia y aprendizaje”, dar a los jueces la oportunidad de discutir y confrontar entre si, comunitaria y constantemente en grupos constituídos para tal fin, los dilemas éticos por los que atraviesan diariamente. Vigilarse unos a otros, en voz alta. Esto obviamente debe partir del propio sistema, pues es un proceso de transformación que sin duda sería difícil y encontraría muchas resistencias. Quizá peco de ingenua, pero es la única manera. Sin la vigilancia y la buena voluntad de las mejores conciencias -que las hay, incluso en un poder judicial tan corrupto como el nuestro- ningún curso de ética va a lograr la transformación que todos esperamos y queremos.

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Comentarios

  1. Haydee Oblitas escribió:

    Susana, interesante el tema que planteas. Al respecto te diria que no solo habria que trabajar el tema especifico de etica y moral. Los esquemas mentales, asi como las creencias que de ellos se generan, son estructuras que les dan a las personas una vision particular del mundo que los rodea. Por lo tanto, los temas morales y eticos no quedarian desvinculados de temas igualmente importantes y que deben abordarse para que la reestructuracion quede completa; entre ellos te puedo mencionar roles, formacion profesional, jerarquias y diferencias sociales, etc.

  2. sfrisan Autor escribió:

    Si Haydeé, tienes razón. Es toda una reingeniería psicológica. Mi comentario iba solo al tema del artículo, pero eso no quiere decir que no reconozca que hay otros temas relevantes que podrían también trabajarse.

  3. diego escribió:

    quisiera pedir algo justo: ese bello animal q es el otorongo se merece ser icono cuando se refieren a politicos delincuentes y corruptos. yo creo que no. es un animal de tanta majestuosidad y en el peru antiguo fue muy adorado. por favor ya no lo denigren mas. gracias

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