Iglesia alemana «católica, no protestante»

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Monseñor Georg Batzing y cardenal Reinhard Marx.

LA IGLESIA EN ALEMANIA NO SE GUÍA NI POR LA BIBLIA NI POR LA TRADICIÓN

Más de 70 obispos de todo el mundo advierten a los obispos alemanes que su Camino Sinodal puede acabar en cisma

Más de 70 obispos de todo el mundo han publicado una «carta abierta y fraternal» a los obispos alemanes en la que advierten de que los cambios radicales en la doctrina de la Iglesia que propugna el proceso conocido como «Camino Sinodal» pueden conducir al cisma.
En la carta los firmantes expresan «nuestra creciente preocupación por la naturaleza de todo el ‘Camino Sinodal’ alemán», que ha llevado a la confusión sobre la enseñanza de la Iglesia y parece centrarse más en la voluntad del hombre que en la de Dios.
«Al no escuchar al Espíritu Santo y al Evangelio, las acciones del Camino Sinodal socavan la credibilidad de la autoridad de la Iglesia, incluida la del Papa Francisco; la antropología cristiana y la moral sexual; y la fiabilidad de las Escrituras», afirma la carta.
«Aunque muestran una pátina de ideas y vocabulario religioso, los documentos del Camino Sinodal alemán parecen inspirados en gran medida no por la Escritura y la Tradición -que, para el Concilio Vaticano II, son ‘un único depósito sagrado de la Palabra de Dios’- sino por el análisis sociológico y las ideologías políticas contemporáneas, incluidas las de género», continúa la carta.
«Miran a la Iglesia y a su misión a través de la lente del mundo en lugar de hacerlo a través de la lente de las verdades reveladas en la Escritura y en la Tradición autorizada de la Iglesia».
La carta se publicó el martes. Entre sus firmantes iniciales figuran 49 obispos de Estados Unidos. Otros 19 son de África, 14 de ellos de Tanzania. Los organizadores de la carta facilitaron una dirección de correo electrónico -episcopimundi2022@gmail.com- que otros obispos pueden utilizar para añadir sus nombres al documento.
Entre los que prestan sus nombres al documento se encuentran prelados tan conocidos como el cardenal Raymond Burke, el cardenal George Pell, el arzobispo Salvatore Cordileone de San Francisco y el arzobispo Samuel Aquila de Denver.
Aquila publicó en mayo su propio comentario de 15 páginas sobre el primer texto de la Senda Sinodal, diciendo que presenta propuestas «insostenibles» de cambios en la enseñanza de la Iglesia. «Los obispos alemanes están sembrando la confusión para toda la Iglesia y esto debería preocupar a todos los obispos», dijo en una declaración sobre la carta de los obispos.
Otro prelado que firmó la carta, el obispo Thomas Paprocki de Springfield (Illinois), publicó la siguiente declaración: «El Camino Sinodal Alemán se ha alejado del camino de la auténtica sinodalidad y se ha colocado en oposición a las verdades de nuestra fe católica tal y como se ha enseñado a lo largo de los siglos desde la Escritura y la Tradición. En corrección fraterna y en unión con los obispos de todo el mundo, animo a los obispos de Alemania a volver al verdadero depósito de la fe tal como nos lo transmitió Jesucristo».
Esta iniciativa se suma a las advertencias similares realizadas por los obispos polacos y los de los países nórdicos de Europa.
Fuente: CNA/InfoCatólica.Iglesia de Santa María en Wittenberg.

Un pastor luterano, contra la “protestantización” de la Iglesia católica en Alemania

El reverendo Alexander Garth, pastor de Santa María de Wittenberg, considerada “la iglesia madre de la Reforma”, donde predicaba Martín Lutero, ha expresado su preocupación por el camino sinodal de la Conferencia Episcopal católica alemana. Advierte que se trata de un “camino equivocado”, que está “forzando la protestantización de la Iglesia católica”.
En una carta de la que se hace eco Edward Pentin en National Catholic Register, Garth, quien se define como “un protestante con un corazón católico”, teme que el camino sinodal desdibuje la identidad católica, lo que “sería una gran pérdida para la cristiandad”. Ese desdibujamiento también sería “una desgracia enorme” para un mundo necesitado del perfil propio “de la espiritualidad católica, con la fidelidad al Papa, la devoción mariana y el ejemplo de los santos de la Iglesia”.
El camino sinodal, presentado por sus partidarios como un proceso de reforma en respuesta a los abusos sexuales cometidos por clérigos de la Iglesia católica, pretende discutir el celibato sacerdotal, la ordenación de mujeres, la bendición a uniones de personas del mismo sexo, las invitaciones a los protestantes a celebrar juntos la misa y a participar en la Eucaristía, y algunos temas de moral sexual. Aunque algunos obispos alemanes se desmarcaron de la convocatoria desde el principio, la mayoría ha querido seguir adelante, pese a la advertencia del Papa y los serios reparos de la Congregación para los Obispos. Está previsto que el proceso concluya en febrero de 2022.
Al camino sinodal se ha sumado el movimiento María 2.0, creado en 2019 por fieles laicas para impulsar cambios de calado en la doctrina y la disciplina de la Iglesia católica, como la ordenación de mujeres o el fin del celibato sacerdotal. El mes pasado, sus dos fundadoras abandonaron formalmente la Iglesia católica.
Para que la fiebre de cambio no desdibuje la fe católica, el reverendo Garth pide a esos “reformadores” que se pasen a una denominación protestante que ya reconozca “todo aquello por lo que están peleando”: el sacerdocio femenino, los pastores casados, una constitución sinodal…
Es interesante que sea un destacado pastor luterano quien advierta contra el riesgo de banalizar la fe católica. No deja de ser paradójico que un proceso que contempla abrir la recepción de la Eucaristía a los protestantes como signo de “hospitalidad”, termine convirtiéndose en un nuevo obstáculo para el ecumenismo con los más próximos a Roma.
Fuente: National Catholic Register.
‘Hay un «problema» que surge cuando la vía sinodal «proviene de las élites intelectuales y teológicas» ha declarado el Papa a propósito del camino sinodal alemán. GTRES

El Papa Francisco quiere una iglesia alemana Católica no protestante

Por Ary Waldir Ramos Díaz– Aleteia.

Homosexualidad, mujeres sacerdotes, la formación del clero, entre los temas aún por resolver entre el Vaticano y la Iglesia de Alemania en el marco del Sinodo sobre sinodalidad

Los obispos alemanes concluyeron su visita ad limina en el Vaticano (14-19 de noviembre). La Iglesia alemana quiere incluso reformas estructurales en la Iglesia, pero el Vaticano se opone y habla de «moratoria» del sínodo alemán. Incluso la doctrina de la Iglesia sobre la sexualidad no encuentra soluciones comunes.
En este sentido, el 19 de noviembre, en un encuentro con la prensa desde Roma, el presidente de la conferencia episcopal Georg Bätzing refutó la opinión del Vaticano de que las reflexiones sobre el sacerdocio de las mujeres y de la homosexualidad estuvieran ya cerradas.
El Vaticano por su parte, insistió –con la voz del cardenal Pietro Parolin– asegurando a los obispos alemanes que sigan pensando en las «reformas», lo cual expresamente significa: «reformas de la iglesia y no de iglesia» (Comunicado conjunto entre los obispos alemanes y el Vaticano: 19.11.2022).
Tras siete años de no venir a Roma, los obispos tuvieron ‘un cara a cara’ con el papa Francisco sobre el Sínodo en Alemania, país donde ya hay «una gran y hermosa Iglesia protestante», y no se necesita otra, o mejor: que «no querría otra»: «Quiero que sea católica». Así lo dijo el Papa pensando en los católicos alemanes (Vuelo de regreso de Bahrein 06.11.2022).

Moratoria

El 18 de noviembre, el Vaticano envío un comunicado en nombre de los 62 obispos y la Curia Romana. El Vaticano habla de moratoria, es decir que los problemas han quedado pospuestos y no se han resuelto.
El Sínodo alemán es un proceso que debería estar bajo el techo del Sínodo sobre la sinodalidad en el que el pueblo, junto al clero alemán reflexionan sobre propuestas de cambio en la Iglesia. Sin embargo, los temas son de difícil discernimiento, como por ejemplo el sacerdocio femenino (zanjado con un «no rotundo» por papa Juan Pablo II), el celibato sacerdotal o reflexionar sobre la moral sexual sobre la homosexualidad y la bendición de uniones de parejas del mismo sexo, entre otros.
El Papa, que se había reunido con los obispos el día anterior, no participó en el encuentro para hacer síntesis y sacar el comunicado antes mencionado, que fue una oportunidad para una «confrontación informal, pero necesaria y constructiva», según el cardenal secretario de Estado Parolin.
En el Instituto Augustinianum, a pocos pasos de la Plaza de San Pedro, los obispos alemanes se encontraron con la Curia Romana. El moderador de la reunión, el cardenal Parolin, mencionó en su introducción las «preocupaciones que suscita el camino sinodal alemán”.
El Presidente de la Conferencia Episcopal Alemana (DBK), Monseñor Georg Bätzing, obispo de Limburgo, respondió recordando que los abusos del clero estaban en el origen de su planteamiento y recordó los principales temas tratados en las asambleas de Alemania.
En efecto, hay que dar un paso atrás para entender porque el sínodo alemán inició antes del sinodo sobre la sinodalidad.
El punto clave es el informe del 2018 sobre los abusos sexuales en el que se documentan más de 3,670 casos contra menores en los últimos decenios. Por tanto, el terremoto de la perdida de miles de donaciones y el abandono en masa: Casi 360,000 personas dejaron la Iglesia católica en Alemania en 2021 tras los escándalos de abusos (27.06.2022).

No romper el diálogo

Durante la reunión en Roma, algunos de los participantes -probablemente un gran número de obispos alemanes, que votaron a favor de las propuestas del sínodo alemán el pasado mes de septiembre, defendieron la necesidad de «continuar la reflexión» llevada a cabo por este sínodo nacional, según el comunicado antes mencionado.
Los cardenales Marc Ouellet, Prefecto del Dicasterio para los Obispos, y Luis Francisco Ladaria Ferrer, Prefecto del Dicasterio para la Doctrina de la Fe, intervinieron en este sentido, expresando «franca y claramente» sus preocupaciones y reservas respecto a «la metodología, los contenidos y las propuestas del Camino Sinodal alemán». Propusieron, «por el bien de la unidad de la Iglesia», que las propuestas que surgieran fueran «incluidas» en el sínodo sobre el futuro de la Iglesia.
El contexto de este intercambio ha sido el camino sinodal alemán que inició antes (en 2019) que el Sínodo convocado por el Papa desde Roma (2021) debido a los escándalos de los abusos en Alemania. Mientras que el Sindodo sobre la sinodalidad ha sido prolongado aludiendo -argumentó el Papa- que se necesita más tiempo para el discernimiento, así se realizará en dos sesiones: 2023 y 2024 (16.10.2022).
De esta «confrontación de posiciones diferentes», subraya el comunicado, se desprende «la importancia y la urgencia de profundizar en ciertas cuestiones» planteadas durante los debates. Especialmente las relativas a las «estructuras de la Iglesia», el «ministerio sagrado y su acceso» o la «antropología cristiana”.
La cuerda entre el Vaticano y los obispos alemanes no se rompe. El cardenal Parolin, para concluir, reconoció que esta confrontación no puede «ser ignorada» en el futuro. Todos los participantes acordaron que este «diálogo» continuará «en los próximos meses, para contribuir al enriquecimiento de la vía sinodal alemana y del Sínodo universal de la Iglesia».

Monseñor Bätzing: No es un opción dejar de hablar de los temas candentes

El presidente de los obispos alemanes impugnó la opinión del Vaticano, pues afirmó que una moratoria en el camino sinodal alemán «no es una opción». Monseñor Bätzing, en una conferencia de prensa celebrada en el día siguiente al comunicado del Vaticano, desde el Augustinianum, aseguró que, aunque había escuchado las «reservas» de la Curia Romana, la Conferencia Episcopal Alemana «quiere y debe dar respuestas a las preguntas de los fieles» (19.11.2022).
En la conferencia, el arzobispo Bätzing sostuvo que la charla de dos horas del pontífice a los 62 obispos alemanes el 17 de noviembre les había «animado». El Papa, explicó, escuchó las diferentes posiciones de los obispos alemanes y luego les instó a tener valor y paciencia para resolver sus tensiones. «No estamos de acuerdo en cuestiones teológicas importantes, especialmente en lo que se refiere a la vía sinodal», admitió el obispo alemán. Y descartó la propuesta de moratoria que había surgido.
El obispo Bätzing por ejemplo dijo que sobre las bendiciones a las parejas del mismo sexo. «No voy a retirar» la posibilidad de bendecir a las parejas del mismo sexo que «crean y pidan la bendición de Dios», insistió.

No al lenguaje cismático

Una fuente consultada desde Alemania confirmó a Aleteia que, de hecho, hubo una confrontación entre dos posiciones muy diferentes. La Iglesia alemana quiere incluso reformas estructurales en la Iglesia, pero el Vaticano se opone. Incluso la doctrina de la Iglesia sobre la sexualidad no encuentra soluciones comunes. La Iglesia alemana no quiere una nueva reforma al margen de la Iglesia universal, sino que espera esa «actualización» deseada por papa Juan XXIII desde el interno.
En efecto, el cardenal Reinhard Marx ha pedido mirar a la tradición, mientras que se camina como Iglesia junto al pueblo. «No hay que romper con el pasado. Todo lo contrario, debemos tener el valor de empezar algo de nuevo a la luz de la tradición y mantener el tesoro del pasado. Pero, sobre todo, debemos mirar hacia adelante», aseguró Marx en una homilía en la Basílica de San Pablo (18.11.2022).

Iglesia sinodal inclusiva:

Y del documento continental también se pueden observar esas voces provenientes de Estados Unidos, así como del sínodo alemán, que indican una visión de una iglesia inclusiva y volcada a la hospitalidad –según las enseñanzas de Jesús-:
«en lugar de comportarnos como custodios que intentan excluir a otros de la mesa, tenemos que hacer más para asegurarnos de que la gente sepa que todos pueden encontrar un lugar y un hogar aquí» (comentario de un grupo parroquial de Estados Unidos). Estamos llamados a ir a todas partes, sobre todo fuera de los territorios más familiares, «saliendo de la posición cómoda de quienes dan hospitalidad, para dejarnos acoger en la existencia de los que son nuestros compañeros de viaje en la humanidad» (CE Alemania). (Punto 31– DOCUMENTO DE TRABAJO PARA LA ETAPA CONTINENTAL).

Abusos

En definitiva, un punto importante compartido entre los obispos de Alemania y el Vaticano es el rechazo a los abusos. Aunque si se distancian en la manera de enfrentar la reforma. De ahí, el proceso de «escucha del pueblo de Dios». Por ello, cabe destacar lo que revela el texto continental sobre los abusos que se ha publicado recientemente; considerados el obstáculo más grande para confiar en la Iglesia.
En efecto, muchas iglesias locales informaron de que se enfrentan a un contexto cultural marcado por la disminución de la credibilidad y la confianza debido a la crisis de los abusos del clero. Algo que también sucede en Alemania, como recordamos. Este es uno de los problemas que emergen del documento que servirá para preparar el Sínodo sobre la sinodalidad.
«Un obstáculo especialmente importante para caminar juntos es el escándalo de los abusos cometidos por miembros del clero o por personas que ejercen cargos eclesiásticos: en primer lugar los abusos contra menores y personas vulnerables, pero también los de otro tipo (espirituales, sexuales, económicos, de autoridad, de conciencia)».
Una dolorosa admisión sobre la lacra de los abusos en la Iglesia que ha llevado a muchos grupos sinodales a pedir «un cambio cultural» en la institución hacia una mayor transparencia y responsabilidad. Además se pide más espacio para las mujeres, mayor acogida para los divorciados, escuchar la voz de los indígenas, y hasta acoger el cansancio y la desilusión de los sacerdotes que ya no tienen la misma fuerza de antes.
Igualmente, el texto pide «un diálogo más incisivo y un espacio más acogedor a quienes, por diversas razones, sienten una tensión entre la pertenencia a la Iglesia y sus propias relaciones afectivas, como, por ejemplo los divorciados vueltos a casar, los padres y madres solteros, las personas que viven en un matrimonio polígamo, las personas LGBTQ». Algo que también los obispos alemanes plantean a Roma, luego de «escuchar» las voces de los fieles, incluso no practicantes. Sin embargo, la cuestión quedar abierta: ¿logrará la iglesia en Alemania canalizar su propuesta sinodal nacional en el torrente sinodal de la Iglesia sinodal universal?

El Papa nombra nuevo prefecto de la Secretaría para la Economía

Tras la renuncia al cargo del jesuita español Juan Antonio Guerrero por motivos de salud, el Santo Padre designó a Maximino Caballero, quien hasta ahora ejercía como Secretario de este organismo que gestiona la actividad económica de la Santa Sede. Así, un laico más asume la dirección de una importante repartición vaticana. Francisco agradeció a Guerrero por los frutos obtenidos en su gestión.
El Papa Francisco ha aceptado la renuncia al cargo de Prefecto de la Secretaría para la Economía (SpE) presentada “por motivos personales” por el padre Juan Antonio Guerrero Alves SJ. La dimisión entrará en vigor el jueves 1 de diciembre. Lo sucederá en su rol el economista Maximino Caballero Ledo, actual Secretario de la SpE, ligado a Guerrero por una larga amistad, a quien el Pontífice nombró prefecto y quien tomará posesión del cargo ese mismo día. Caballero se convierte así en otro laico que dirige un organismo de la Santa Sede.
El Papa -informa la Oficina de Prensa de la Santa Sede- agradeció calurosamente al padre Guerrero “la dedicación mostrada en su servicio a la Santa Sede”. El Padre Guerrero “logró poner en orden la economía, fue un trabajo fuerte y exigente que dio muchos frutos. El Santo Padre le asegura sus oraciones”.
Coincidiendo con el anuncio, el padre Guerrero envió una carta a los empleados y colaboradores de la Secretaría para la Economía, en la que explica los motivos de su decisión: “Como saben, he sido intervenido quirúrgicamente a lo largo de este año, a consecuencia de lo cual estoy sometido a un tratamiento médico que me está produciendo ciertos efectos secundarios que me dificultan especialmente el desempeño de una tarea tan exigente como la que estoy realizando, y que requiere una eficacia física y una concentración mental mejores que las que tengo en este momento”, detalla el sacerdote.
En la carta, Guerrero hace un recorrido por los últimos tres años, explicando que se va “con tristeza, pero también con una inmensa gratitud al Señor, al Santo Padre y a todos ustedes, y con la satisfacción de que juntos hemos hecho una contribución a la reforma económica pedida” por el Papa Francisco. “Juntos, y en colaboración con otras instituciones curiales -escribe el Prefecto saliente de la SpE-, hemos ayudado al Santo Padre a dar pasos importantes en la organización económica de la Curia Romana, en la transparencia, en la credibilidad de la Santa Sede en materia económica. Hemos contribuido a tener normas más claras, pero todavía hay muchas cosas en proyecto: la centralización de las inversiones, la mayor regulación y simplificación de los procesos de contratación, para hacerlos más transparentes y ágiles; la puesta en marcha de la Dirección de Recursos Humanos, que es un nuevo reto para mejorar las condiciones y el clima de trabajo en la Santa Sede; la planificación de un mayor uso de procedimientos informáticos”.
Se entra ahora en una nueva etapa, explica Guerrero, que “requiere una persona más competente y, sobre todo, que pueda estar en la plenitud de sus energías”. A continuación, el prefecto saliente añade: “Hemos experimentado que en el proceso de reforma hay pasos hacia adelante y pasos hacia atrás, pero a medida que pasan los años vemos un progreso real. Ahora no estamos en el mismo punto en el que empezamos. En cualquier caso, sabemos que ser un órgano de control siempre implica estar en una posición incómoda para quienes son controlados. Estoy seguro de que ustedes seguirán haciendo el trabajo con humildad y con espíritu de servicio y cooperación con las demás instituciones curiales. La economía debe ser siempre servidora, nunca señora, y más aún en una institución como la Santa Sede”.
Fuente: Vatican News.

¿Sólo “motivos personales” tras la renuncia de Juan Antonio Guerrero como prefecto?

El periódico francés, haciéndose eco de fuentes vaticanas, apunta “a otra razón, más relacionada con un ‘excesivo deseo de control’ que habría ejercido el jesuita español”

“Según altas fuentes vaticanas, habría mostrado una fuerte resistencia en la aplicación de la Constitución Apostólica, especialmente en la transferencia del patrimonio al ‘Banco Vaticano’”, señala La Croix

Por José Lorenzo– www.religiondigital.org“
Por motivos personales”. Esas fueron las razones aducidas en el comunicado vaticano para la sorpresiva renuncia del jesuita Juan Antonio Guerrero Alves como prefecto de la Secretaría para la Economía (SpE), aceptada este 30 de noviembre por el papa Francisco, quien le agradeció “la dedicación mostrada en su servicio a la Santa Sede”, donde “logró poner en orden la economía”, en lo que “fue un trabajo fuerte y exigente que dio muchos frutos”. El Santo Padre le asegura sus oraciones”.
El propio Guerrero, en una carta a enviada a sus colaboradores de la SpE, aseguraba que “como saben, he sido intervenido quirúrgicamente a lo largo de este año, a consecuencia de lo cual estoy sometido a un tratamiento médico que me está produciendo ciertos efectos secundarios que me dificultan especialmente el desempeño de una tarea tan exigente como la que estoy realizando”.
Sin embargo, según sostiene el diario La Croix, además de las razones de salud habría otros motivos que habrían estado detrás de esta salida del religioso extremeño.
“Otras voces dentro del Vaticano también apuntan a otra razón, más relacionada con un ‘excesivo deseo de control’ que habría ejercido el jesuita español. Según altas fuentes vaticanas, habría mostrado una fuerte resistencia en la aplicación de la Constitución Apostólica, especialmente en la transferencia del patrimonio al ‘Banco Vaticano’, decidida en agosto por el Papa. Estas diferencias de opinión, junto con su estado de salud, habrían contribuido a acelerar su marcha”, señala el periódico francés.
El 22 de agosto, por medio de un Rescriptum ex audientia tras un encuentro con el cardenal Secretario de Estado, Pietro Parolin, Francisco decretó que los cambios en la gestión financiera de la Santa Sede promulgados en la Constitución Apostólica Praedicate Evangelium, tengan “una fuerza firme y estable”.
Transferir bienes y activos al IOR
“Debe interpretarse en el sentido de que la actividad de gestión de bienes y custodio del patrimonio mueble de la Santa Sede y de las Instituciones relacionadas con la Santa Sede es responsabilidad exclusiva del Instituto para las Obras de Religión”, apunta el Papa en el texto.
De esa, manera Francisco establecía que “la Santa Sede y las instituciones vinculadas a la Santa Sede que posean activos financieros y activos líquidos, cualquiera que sea su forma, en Instituciones financieras distintas del IOR, deberán informar al IOR y transferirlos a éste lo antes posible en un plazo de 30 días a partir del 1 de septiembre de 2022”.

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