¿Congresista ex-dealer?

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Líder del Partido Morado repasa el año 2020 con su copartidario Daniel Olivares. Éste último se confiesa fumador de marihuana “de toda la vida”. (Foto: GEC)

Tras confesar que es consumidor de marihuana, la Comisión de Ética del Congreso investigará a Daniel Olivares

Mariano Yupanqui, presidente de Ética, indicó que llevarán a cabo una denuncia de oficio para determinar si Olivares incurrió en una falta.

Después de que Daniel Olivares, legislador del Partido Morado (PM), declarara en una entrevista que es consumidor de marihuana, la Comisión de Ética del Congreso (CEC) se pronunció al respecto y decidió iniciar una investigación para determinar si incurrió o no en una falta ética, señaló Mariano Yupanqui, actual presidente del grupo de trabajo.
Como se recuerda, Olivares declaró, en conversación con su líder y aspirante presidencial, Julio Guzmán, que es consumidor de marihuana «de toda la vida», luego de que le recordaran que fue captado fumando un extraño «cigarrillo» durante una sesión virtual del pleno en mayo del pasado.
Según el congresista morado, este incidente fue agradecido por muchos jóvenes, quienes le expresaron su respaldo por poner el tema del consumo recreativo en el escenario político.
«Fue mi primera intervención en el primer pleno virtual de la historia del Perú, donde intervengo por un tema serio. Estaba tan nervioso que termino y digo «bueno, me fumaré un tabaquito». Yo fumo enrollados, tú sabes. Yo soy un fumador de marihuana de toda la vida; hace veinte años que soy fumador, he fumado con mis padres y con mis tíos», explicó.
Respecto a esta controversia, Mariano Yupanqui, presidente de la CEC, en diálogo con RPP Noticias, indicó que llevarán a cabo una denuncia de oficio para aclarar si Olivares incurrió en una falta ética.
«Al haber tomado conocimiento sobre lo expresado por el congresista Daniel Olivares en una conversación con su líder político, Julio Guzmán, donde expresa que en el primer pleno virtual él fumó marihuana, propondremos ante la Comisión de Ética que se apruebe la denuncia de oficio, la cual se verá en la primera sesión, que esperemos sea lo más próximo en la siguiente legislatura», sostuvo.
Fuente: Diario EXPRESO.

Cuando tu adolescente piensa que fumar marihuana “no es un problema”

Me motiva fumar unos wiros. Igual exagero, pero quiero decir que fumo a diario, y varios. Tengo mi propio cultivo y a veces me aburro un poco de la hierba y pillo algo de goma por alternar. Me fumé el primero muy joven, celebrando mi cumpleaños. Ese día ya tenía 15” Daniel Olivares
Para él no le trae problemas. Si no tiene una sesión en pleno que manejar o no es muy grande e importante no le importa ir fumando un poco. Se entretiene más cuando se enfrasca montando y desmontando los paquetes de marihuana, es como que se aísla un poco de todo el resto y se concentra en lo que tiene que hacer. En época universitaria empezó a vender paquetes de marihuana -de cuatro gramos cada uno- cuyo costo era de x soles por unidad. Él sentía que era una «forma fácil» de conseguir marihuana gratis para solventar su consumo recreativo y obtener un dinero extra para salir los fines de semana a divertirse con las “gatitas“.
El problema es: ¿cuándo del uso de marihuana está basado en llenar alguna necesidad personal? Porque valgan verdades uno de los motivos más fuertes que llevan a abusar de la marihuana viene en forma de automedicación. Esto es, cuando el adolescente que tienen un Trastorno por Déficit Atencional y no ha sido diagnosticado, usa marihuana para calmar sus nervios o, el bro deprimido usa marihuana para desconectarse de sentimientos y pensamientos negativos. Este grupo de consumidores es más probable que fume solo, tanto como con sus padres, y esa es una importante distinción que hay que realizar.
Su sueño húmedo es que el congreso apruebe despenalizar el uso de marihuana es más sembrar la primera planta no clandestina de marihuana en el congreso, y que sus cultivadores estén ahí para sus transmisiones en vivo. Con unas tiendas para acampar, un invernadero, mesas, que se desplegue todo un show como les gusta a los morados. Eso si que todo entre en el marco del derecho al libre desarrollo de la personalidad, por si algún viejo lesbiano se queja.
Lo más jocoso es el Derecho al desarrollo de la personalidad jaja no jodan Derecho a drogarse, será. Digan las cosas por su nombre, no con esos eufemismos bobos propios de los progres. Lo único que se puede “desarrollar” fumando marihuana es neuronas muertas, una peste permanente de caverna perceptible a 100 metros a la redonda y que te cruces unas 7 veces al día. Y No, Olivares no es el Kukín de la política. Kukín sabía jugar.
Si Olivares quiere nadar en Crack o volar alto con sus wiros me parece perfecto, pero que no lo haga en horario de trabajo, menos cuando ese trabajo lo pagamos con nuestros impuestos, huevonazo. Tengan en cuenta que también debería ser procesado porque siendo congresista de gobierno se pone a hacer campaña por un candidato de su partido.
Lo peor es que le dices ¡NO al uso de la ivermectina! La ivermectina mata dices apasionadamente pero le das Corazón rojo al consumo de marihuana de tu congresista Olivares. Ahora los del moradictos han sacado la campaña -Puede que Daniel Olivares sea consumidor de marihuana de toda la vida, “palabras de él mismo”. Pero nada comparado a la sarta de delincuentes, asesinos intelectuales, usurpadores, mañosos, narcos, lavadores de dinero, abusadores y mafiosos que hay en el congreso- ello termina siendo un típico ejemplo de falacia ad hominem donde se connota que en lugar de presentar las razones adecuadas o pertinentes contra una opinión usted pretende refutar la posición censurando con el “mote” de sí pero y los otros. Dado que se satanizó la palabra “congresista” ahora se utiliza contra todos los atropellos habidos y por haber, para si yo he matado pero él de acá a matado y a violado.
Para culminar así se resume la combi de Julio Guzmán que dicho sea de paso no me gustó para nada. Más allá de que tenga permiso, de hacer creer que tiene barrio; siento que me deja un sinsabor porque por alguna razón para mi las combis representan informalidad:
-El Fumón Olivares
-El Mantenido Guzmán
-La Mantenida Susel
-La Influencer Sigrid Bazán
-La Ignorante Ursulita
-El Poeta perdido Sagasti
-La corrupta Patricia Gamarra
…si saben de alguien más agréguenlo a la lista de holgazanes
Atentamente, Yohei Jesús Moriya Miyakawa

Virtudes públicas, vicios morados

Por Silvia Suárez, Psicóloga especialista en diagnósticos psicológicos- LimaGris.com
La parodia de Carlos Álvarez sobre Daniel Olivares, parlamentario del Partido Morado, no se aleja mucho de la entrevista real. Se deduce que ambos protagonistas, el postulante a la presidencia Julio Guzmán y el congresista Daniel Olivares, ambos del partido Morado, no habían preparado para dicha entrevista un guion políticamente correcto.
En la entrevista, respecto al tema de fumar marihuana en horas de trabajo, se hubiese esperado en Daniel Olivares la misma mea culpa con la que Julio Guzmán se avergüenza del ya conocido suceso del incendio, por lo que hace una suerte de introspección y pide perdón a su círculo de influencia.
Empero, si observaron bien el video de la entrevista real, Daniel habría fumado; por lo que, en consecuencia, en la entrevista le hubiese sido difícil argüir una excusa política que no saliera de su propia esencia y, además, él cree que su realidad -con el cannabis-
es también la realidad de una mayoría: como cuando el alcohólico no se da cuenta que está preso de los efluvios del licor y el resto, evidentemente, se percata de ello.
Si fumar hubiese sido una cuestión esporádica que Daniel pueda dejar, no hubiese entrado a la entrevista en el estado con el que sostuvo su argumento, frente a lo que le increpaba Julio, que suponemos con la intención que haga la misma revisión y mea culpa, hubiese dado respuestas sensatas y según el sentido de las convenciones o moral social esperada.
Pero la percepción de Daniel está mezclada con la luminosidad que provoca la marihuana, donde percepciones, emociones y cogniciones están entremezcladas, creando un mundo imaginativo paralelo. Lo que se decanta de la escena es que Daniel Olivares es consumidor “de toda la vida” como él mismo lo señala.
Ahora bien, si se preguntan ¿pero a quién le importa si es su vida?
Hasta cierto punto podrían tener razón respecto a ello; sin embargo, al ser Olivares una imagen pública política y que nos representa en el Congreso, sí importa.
Ayer, por ejemplo, se manifestó Cedro, entidad que trabaja para que la juventud peruana evite el consumo de drogas, porque lleva a la dependencia y con ello a la desadaptación y pocas o nulas posibilidades de autorrealización personal. Por tanto, el Congresista Daniel Olivares le importa a la sociedad peruana, que invierte en él un sueldo, una oficina, personal, para que nos represente, inversión que efectuamos todos los peruanos, consumamos marihuana o no, de nuestros impuestos; por tanto, es la sociedad peruana la que invierte un voto en el Congreso para tratar de tener, entre sus filas, a los más apolíneos entre nuestros representantes.
El gran pensador liberal Bernard de Mandeville sintetizó la norma social de convivencia pacífica y ordenada en su libro La fábula de las abejas, con la siguiente frase: “Virtudes públicas, vicios privados”, donde se resume que, para ordenar a la sociedad, sabiendo que todos tenemos a Apolo y a Baco como complementos arquetípicos de la personalidad en el “Yo y su sombra”, la opción madura es apostar por el arquetipo del primero, lo apolíneo; y, con ello, las virtudes, que servirán para guiarnos como sociedad hacia un norte diferenciado.

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