Terruca pituca

Abimael GuzmánEn la urbanización Los Sauces, en Surquillo, la terrorista Maritza Garrido Lecca y su pareja, el también senderista Carlos Incháustegui, alquilaban una casa de tres pisos. (Foto: Dincote)

Por Enrique Vera-Diario El Comercio.
En 1990, un grupo de agentes de la Policía Nacional montó la empresa de combatir con sigilo a Sendero Luminoso, desmontar su cúpula y llegar con aplomo a la captura del sanguinario cabecilla Abimael Guzmán. Fue la victoria del planeamiento paciente y la inteligencia estratégica de 89 hombres del Grupo Especial de Inteligencia (GEIN), que actuaron en pleno respeto de los derechos humanos. Estos fueron los momentos determinantes en dos años de pesquisas, que culminaron la noche del 12 de setiembre de 1992.
A fines de los ochenta, los pasillos de la entonces Dirección contra el Terrorismo (Dincote), en el Centro de Lima, albergaban una disputa que, aunque silenciosa, era punzante y permitía a los tentáculos terroristas esparcirse por la capital. De un lado, primaba la posición del coronel PNP Victoriano Blanco Carrillo, jefe del grupo Delta, en combatir la subversión bajo los mismos métodos con que lograba atenuar la delincuencia común. Del otro, Benedicto Jiménez, mayor PNP que había egresado del Curso Superior de Inteligencia, propugnaba, como parte del grupo Delta, estudiar la ideología de los altos mandos de Sendero Luminoso para vencerlos.
‘Los Cazafantasmas’
A Jiménez lo expulsaron de la Dincote cuando quemaba el verano de 1990. Antes de entregar su oficio de cambio de colocación, Jiménez fue a despedirse del director de la Policía Técnica, general Fernando Reyes Roca. Allí el oficial separado recibió la propuesta de encabezar una oficina de investigación terrorista que contemplara el desarrollo de su tesis (Inteligencia+Investigación=Captura).
Fue el nacimiento del Grupo Especial de Inteligencia (GEIN). La unidad respondía al Comité de Asesoramiento (COA) que dirigía el general Manuel Tumba Ortega ‘Hermanito’, y comenzó a operar en una esquina del edificio 15 de setiembre de la Dincote, donde solo había una mesa de madera y una silla.
Jiménez reclutó rápidamente al capitán Félix Castro Tenorio ‘ForFay’, a los alférez Joe Sánchez Alva y Jorge Luna Chu ‘Coco’, así como al suboficial Carlos Iglesias ‘Charapa’. Con apuro similar, sus críticos en la misma Dincote, bautizaron a los integrantes del naciente núcleo de investigación como ‘Los Cazafantasmas’.
El acta de fundación del GEIN, que atesoraba ‘Hermanito’, tiene como fecha el 5 de marzo de 1990. La primera operación del grupo se inició al día siguiente. La llamaron ‘Isa’ y tenía como objetivo la captura de los dirigentes del Departamento de Apoyo Organizativo (DAO) y del Grupo de Apoyo Partidario (GAP) de Sendero Luminoso.
‘Isa’ era el seudónimo con que la terrorista Judith Díaz Contreras, miembro del GAP, se identificaba ante los senderistas que llegaban a Lima desde distintas provincias. Su labor era alojarlos y mantenerlos seguros.
Largos meses de pesquisas concluyeron el 1 de junio de 1990 con el allanamiento de 40 inmuebles de los terroristas en Lima. Entre estos, una casa ubicada en la calle 2 de la urbanización Mariscal Castilla, en Monterrico Norte, que servía para plenos, conferencias y congresos de Sendero Luminoso. De allí, el GEIN incautó documentos y libros.
Además, banderas, planos, croquis y gráficos que representaban distintos atentados del grupo terrorista. La terrorista Elvia Zanabria Pacheco ‘Juana’, encargada del DAO, cayó en aquel lugar. Cuatro días después, en uno de los libros decomisados, un analista operativo halló una lista con los seudónimos de los responsables de los aparatos centrales de Sendero y sus lugares de contacto. Es decir, información sobre la cúpula que dependía directamente de Abimael Guzmán y Elena Yparraguirre, la Dirección Central de Sendero Luminoso.
Pase de ‘Sotil’
Tras la detención de ‘Juana’, el GEIN focalizó sus acciones en Deodato Juárez Cruzat ‘Ricardo’, quien figuraba en la lista encontrada como responsable del Departamento de Propaganda de Sendero Luminoso. En los seguimientos a ‘Ricardo’, los detectives detectaron que cada semana este se reunía brevemente, en cualquier calle o avenida, con un sujeto que tenía parecido físico con el ex futbolista Hugo Sotil.
Pronto el GEIN comprobaría que se trataba de Luis Alberto Arana Franco, director de la academia preuniversitaria César Vallejo y responsable del Aparato Central de Economía de Sendero en Lima. Mensualmente, ‘Sotil’ separaba entre US$15 mil y US$20 mil de las pensiones estudiantiles para los gastos de Abimael Guzmán y su entorno más cercano.
El 19 de setiembre de 1990, ‘Ricardo’ fue arrestado cuando regresaba a su casa, ubicada en Santa Anita, para guardar unos documentos de la organización terrorista. Aquel golpe fue rotulado como la Operación Propaganda e implicó también la captura de 14 sujetos que se dedicaban a la elaboración de diversos panfletos y publicaciones senderistas.
En adelante, el blanco sería ‘Sotil’. Entonces, una estrategia minuciosa y paciente fue puesta en marcha. “Lo seguimos día y noche durante dos años. Era la gallina de los huevos de oro. Sabíamos que los principales mandos de Sendero acudirían a la fuente. ¿Y cuál era la fuente? El dinero. Ese era ‘Sotil”, dijo a este Diario el general PNP Carlos Morán, quien se encargó del análisis informático como parte del GEIN.
La casa de Buenavista
Noviembre de 1990. La figura se repite de manera infrecuente. ‘Sotil’, bolsa negra en mano, trajina y se mimetiza en los jirones que trazan la avenida Argentina y en los paraderos de la Carretera Central. No es más un ciudadano común. En el GEIN, sus ojos hundidos y bigote de dos semanas valen el trabajo pertinaz y trasnochado de casi un año. Los agentes tienen prohibido perderle la pista, en rigor. No se come, no se habla, nadie se mueve si ‘Sotil’ cruza el lente de alguna cámara de video asignada para su seguimiento.

Es la tercera vez en el mes que Angélica Salas Cruz o ‘Paloma 1’, coordinadora del Comité Central de Sendero, va al encuentro del financista. Como ya es habitual recibe un paquete de él, pero esta vez recalan juntos en la casa signada con el 265 de la calle Buenavista, en Chacarilla del Estanque, Surco. La orden de Benedicto Jiménez es explícita y no admite contemplaciones: Ovise (Observación, Vigilancia y Seguimiento) al inmueble.
Allí vivían los integrantes del Departamento Central de Sendero: Abimael Guzmán y esa suerte de escolta privada que tenía en Elena Yparraguirre ‘Miryam’, Angélica Salas ‘Paloma 1’ y la ex monja Nelly Evans Risco ‘Paloma 2’. Para entonces los rasgos físicos de los miembros de la cúpula senderista eran un misterio. Sin embargo, ya se había encontrado entre la basura que salía de la casa el medicamento Tigasón para el tratamiento de la psoriasis (enfermedad que aquejaba a Guzmán). Además, documentos mecanografiados que, al parecer, llevaban sus anotaciones.
El 4 de diciembre, el GEIN halló entre los desperdicios, varios envases de cartón de vino chileno y gran cantidad de colillas de cigarros. Todo hacía indicar que la noche anterior se había festejado allí el cumpleaños de Guzmán. La intervención de la casa de Buenavista se planeó para los días posteriores junto con la toma de otras 10 viviendas, pero marchas y contramarchas entre los mandos de la Dincote causaron que la operación aborte.
La incursión recién tuvo luz verde el 31 de enero de 1991. Solo Nelly Evans Risco ‘Paloma 2’ fue capturada. El GEIN comprobaría que tres días antes, la madrugada del 28 de enero, Angélica Salas y Elena Yparraguirre habían retirado a Guzmán de la casa de Buenavista echado en un Volkswagen. La cúpula senderista se había librado al parecer por la alerta de un infiltrado en la Dincote.
Una de las 10 casas allanadas casi en simultáneo quedaba en la urbanización Balconcillo, en La Victoria, y pertenecía a Adelaida Natividad Méndez Villegas. Hasta ahí habían sido llevadas nueve cajas con documentos y otros registros desde la casa de Buenavista cuando los terroristas fueron advertidos del Ovise. En una de las cajas, dentro de una bolsa de plástico, estaba el video “Zorba el griego”. Los rostros de los cabecillas de Sendero Luminoso eran al fin conocidos por el GEIN.
Abimael Guzmán
Los terroristas Abimael Guzmán y Elena Yparraguirre en el velorio de ‘Nora’, la primera esposa del cabecilla senderista. (Foto: Dircote)
Respuesta con dinamita
La lucha, en adelante, fue descarnada. El GEIN desarticuló el Departamento de Defensa, Socorro Popular, el Grupo Especial de Trabajo y el Grupo Intelectual Popular Subversivos, en distintas operaciones, gracias a las pistas que iba dejando ‘Sotil’.
A ello Sendero respondió con el asesinato de María Elena Moyano, en febrero de 1992, y mediante el atentado con coche-bomba contra el Canal 2, el 5 de junio del mismo año.
Benedicto Jiménez ordenó la captura de Luis Arana Franco ‘Sotil’ el 22 de junio de 1992. Había sido objeto de seguimiento por casi dos años y el material que aquello dejó (videos, audios y fotografías de sus vínculos con Sendero Luminoso) lo hizo rendirse rapidísimo.
El GEIN le ofreció garantías para su vida, a fin de que participe como testigo clave. Entonces, declaró que apenas un mes atrás, el 4 de abril de 1992, había visto a Guzmán en una reunión secreta. Detalló que lo llevaron desde un estacionamiento, ubicado en Surquillo, a bordo de un auto conducido por una “pituca miraflorina” y donde también iba Walter Zenón Vargas ‘El Zorro’, responsable del Comité Regional Centro de Sendero Luminoso.
Ese encuentro, al que ‘Sotil’ fue llevado con los ojos vendados, se produjo en una casa de la urbanización San Antonio, en Miraflores. Guzmán le encargaría ahí alquilar la casa situada en la calle 1 de la urbanización Los Sauces, en Surquillo. ‘Sotil’ acudió a la dirección que le había sido indicada para rentar el inmueble pero, a punto de tocar la puerta, vio bajar de un auto a la misma mujer que lo llevó a reunirse con Guzmán. Era la terrorista Maritza Garrido Lecca. ‘Sotil’ se escondió y se fue. No llegó a rentar el inmueble. Ella sí.
En el GEIN todo se caía de maduro. Los agentes calculaban que los cabecillas senderistas no le tuvieron la suficiente confianza a ‘Sotil’ y por eso enviaron a la mujer para que alquile lo que sería el nuevo centro de descanso y actividades de Abimael Guzmán. Quedaba por confirmarse si ahí estaba el número uno de Sendero Luminoso. Para ello, parte del núcleo dirigido por Benedicto Jiménez se asentó en seis casas de la misma calle.
Agentes divididos en parejas vigilaban día y noche los movimientos que allí ocurrían. Quién salía, quién entraba, a qué hora, cuánto demoraba y qué llevaba. Todo debía ser registrado en fotos y videos. Todo desperdicio que saliera de la casa en cuestión tendría que ser acopiado y analizado. Si había que fingir roles de basureros, heladeros o chatarreros para espiar el panorama, debían ser exhibiciones actorales de lujo. Guzmán podría estar a menos de 50 metros.

“La caída de Abimael Guzmán fue una fiesta nacional, nadie lo creía”

Antonio Ketín Vidal Herrera, ex jefe de la Dircote, afirma que los senderistas pensaron que la policía había preparado a un doble del cabecilla terrorista cuando lo capturaron en 1992.

Por Sebastian Ortiz Martínez– Diario El Comercio.
Antonio Ketín Vidal Herrera dice que no le dio aviso al entonces presidente Alberto Fujimori de la operación de captura del terrorista Abimael Guzmán por temor a que Vladimiro Montesinos se enterara. El ex jefe de la Dirección contra el Terrorismo (Dircote) no duda de que el ‘Doc’ hubiera utilizado la información para adelantarse y dar el golpe, pero con otro grupo.
– Si usted conocía de la operación de captura de Abimael Guzmán, ¿por qué no le avisó ni a Fujimori ni a Montesinos?

A mí me enseñaron que en el trabajo de inteligencia el secreto es decisivo, es fundamental para el éxito. Por ese motivo no informé a nadie que estuviera por encima de mi persona simple y llanamente por un criterio profesional. La caída de Abimael Guzmán fue una fiesta nacional, nadie lo creía, tanto es así que entre los mismos senderistas corrieron el rumor de que era una mentira, que la policía había preparado a un doble.

– ¿Cuál era el temor? ¿Que se filtrara la información y que el SIN se adelantara y diera el golpe?

Que se filtrara. Al enterarse el ministro y el presidente, sin duda Montesinos lo iba a saber y Montesinos es maquiavélico. Él hubiera utilizado la información para meterse con otra institución y frustrar el trabajo. Yo cumplí con una regla de oro: guardar el secreto para asegurar el éxito, como finalmente ocurrió. El único riesgo que corrí fue que me dieran de baja, pero me la jugué.
– ¿Cuál fue la reacción de Fujimori y Montesinos cuando les contó de la captura de Abimael Guzmán?
El presidente Fujimori estaba serio y tenso, había vuelto de Iquitos el domingo por la tarde. Quise avisarle después de la captura, pero en Palacio de Gobierno me dijeron que estaba de viaje y Montesinos se enteró por televisión. El domingo le dije al presidente la verdad y me entendió. Luego me pidió que fuera yo quien presentara a Abimael Guzmán, pero le pedí que me dispensara de ese trabajo; no era mi función, para eso había un jefe de comunicaciones. Si yo hubiese querido figurar, porque había periodistas de todo el mundo, lo hubiese hecho; pero no, desde mi despacho dirigí la presentación por medio de una radio.

– ¿De quién fue la idea de presentar en traje de rayas y en una jaula a Abimael Guzmán?
Ese es un secreto que siempre he guardado. Estoy escribiendo las primeras páginas de un pequeño libro, al final son aspectos anecdóticos. De otro lado, me parece justo que hayan condecorado a algunos integrantes del GEIN, pero no es justo que se hayan olvidado de todo el personal de la Dircote que tuvo que ver con el desarme de Sendero Luminoso y del MRTA.

– Hace poco los integrantes del GEIN marcharon en la parada militar. ¿Usted siente que ha sido olvidado?
No, no, yo no lo hubiera aceptado, tampoco lo acepté una vez anterior.

– En el Congreso declaró héroes a los captores de Abimael Guzmán. ¿Tampoco aceptaría ese reconocimiento?
No, porque yo cumplí mi deber como policía y por la formación en inteligencia que tengo. Amo el secreto y la privacidad, por eso tampoco suelo dar entrevistas.

– Según Benedicto Jiménez, el GEIN le abrió la “puerta de la historia”, pero usted “la cerró” y los dejó “afuera”…
En principio, eso no es verdad. Ellos [Jiménez y Marco Miyashiro] no fueron subalternos para mí, sino camaradas de trabajo, siempre los traté bien y si los hubiera tratado mal, bueno, que den pruebas. ¿Yo le cerré las puertas de la historia a Jiménez para que se fuera becado a Japón y a Taiwán? ¿Yo le cerré las puertas de la historia para que se fuera como agregado policial a Panamá? ¿Sabe cuánto se gana ahí? Se quintuplica el sueldo de un oficial. ¿Yo le cerré las puertas de la historia para que se fuera a ser jefe de pacificación al SIN?

OPERACIÓN CABALLERO

Se inició el 10 de octubre de 1990 hasta el 31 de enero de 1991 (“El palomar”: segunda casa de Abimael Guzmán Reynoso) El trabajo de inteligencia llevado a cabo estaba orientado a la desarticulación del denominado “departamento central” de “sendero luminoso”, que se encontraba operando directamente en la segunda casa ocupada por Abimael Guzmán Reynoso, ubicada en la calle Buenavista 265 Urbanización Chacarilla del Estanque-San Borja. Se incursionó en dicho inmueble y otros en diferentes lugares de la capital con presencia del representante del Ministerio Público, formulándose el Atestado N° 21-D4–DIRCOTE del 14 de febrero de 1991, deteniéndose a las siguientes personas:
EVANS RISCO DE ALVAREZ CALDERON Nelly Marión (47) (ex religiosa)
MENDEZ VILLEGAS Adelaida Natividad (41).
ORIHUELA ORILLO Ana María (40).
MARCIAL BANCES Julio (48).
ULFEE GALINDO Alberto (47).
GODOY DE ULFEE Mirtha Norma (41).
HUMALA LEMA Ángel Walter (39).
REVOREDO RELIS Blanca Elena (72).
MORRILLO CABRERA Isolda (22).
VALDEZ CAVASSA Arturo Armando Federico (40).
MENDOZA FERNANDEZ Alfonso Ricardo (49).
PATIÑO CACERES Luis Enrique (38).
WONG WIMDOM Enrique Juan (29).
ORE CARDOZO Juan Ovidio (46).
CASTILLO RIOS Carlos (63).
SALAS DE LA CRUZ Jorge Felipe (38).
Se incautaron cuatro videos casettes de gran valor que contenían las imágenes fílmicas inéditas de la celebración del primer congreso que se había realizado en el mes de Junio de 1989, en la que aparece Abimael Guzmán Reynoso bailando “Zorba el Griego”, juntamente con los 19 miembros del “comité central”, lo que permitió su identificación y posterior captura. Otro video importante incautado fue el que contiene las imágenes del velorio de Augusta La Torre Carrasco (a) “Norah”, esposa de Guzmán Reynoso, fallecida en circunstancias hasta hoy no aclaradas, en el que aparece el líder senderista acompañado de los “abogados democráticos” Martha Huatay Ruiz, Yovanka Pardavé Trujillo, Tito Valle Travesaño y otros integrantes del comité central, al igual que documentos importantes de la organización sobre “aniquilamientos” contra personal PNP, FFAA, de atentados contra locales militares, policiales, estatales, privados y otros.
Fuente: Wikipedia.

El video del Primer Congreso

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Y, ahora ¿con quién bailo? -preguntó “Gonzalo” a los dirigentes del Comité Central que estaban a su alrededor y aplaudían alegres, llevando el ritmo de la cadenciosa música Zorba el Griego, llamada así por esa famosa película de Anthony Queen.
En total eran diecinueve miembros de la cúpula senderista que se habían dado cita para asistir a la clausura del Primer Congreso del PCP.
Eran momentos de jolgorio, baile, aplausos, filmación junto al Presidente Gonzalo, al Jefe del Partido y la Revolución, a la garantía del triunfo hasta el comunismo. El ambiente esta inundado de la música lenta, pegajosa, exótica y seguían sus acordes .
-“¡Con Dorita, con Dorita!” -exclamaron al unísono los hombres y mujeres vestidos de riguroso azul marino, vestimenta parecida a los uniformes de la juventud comunista china de la época de Mao Tsetung, quienes aplaudían, reían y hacían un semicírculo alrededor del líder, que estaba sentado detrás de un pequeño escritorio de metal, color plomizo, cubierto por un tapete de tela verde.
Encima de la mesa, extremo derecho, había una pequeña bandera roja con la hoz y el martillo. Al costado izquierdo del líder, estaba una mujer sentada, la misma que lo miraba con un amor que rayaba en devoción .
Una luz tenue iluminaba el ambiente de la sala donde se llevaba a cabo el baile y el aire estaba cargado por el humo de los cigarrillos.
Guzmán se levanta del asiento, se coge la altura con ambas manos, luego levanta los dos brazos en forma solemne, arriba de su cabeza e hizo una leve movimiento de cabeza hacia atrás, dejando que sus dedos estallaran en repetidos chasquidos, al compás de la música que seguía, lenta, penetrante, pegajosa.
Lanzó un silbido, siempre al compás de la música, y empezó a moverse, mientras preguntaba: “¿Ahora, con quien bailo?
-¡Con Dorita, con Dorita! – respondieron todos. Nuevamente aplausos, risas.
Guzmán le tendió la mano a la mujer que se levanta como un resorte de su asiento y se dirige al centro de la sala, con estas palabras: “Voy a ver si me acuerdo”.
La música sigue pegajosa, lenta, inundando el ambiente; el volumen de la radio en en aumento.
Los dirigentes se cogen de las manos y hacen un círculo, rodeando a Guzmán, quien bailaba con “Dora”, la mujer que lo miraba embelesado. Bailaba como un trompo, alrededor del ebrio.
Se podía apreciar el paso lento de Guzmán, y la cojera pronunciada del camarada “Feliciano”.
El primero, debido a la soriasis hipertrófica; la segunda, causada por una bala que le fracturó la rodilla derecha en abril de 1983, cuando asaltaba un puesto policial en la sierra del departamento de Junín.
Estaban en escena, Yovanka Pardavé Trujillo y Tito Valle Travezaño. Más allá, asomaba el rostro de la mujer que le conocía como “Paloma 1”, conversando con el “Cachetón”, riéndose por una broma que le había hecho.
Continúan los chasquidos de dedos del líder, acompasados, al son de la música.
Más aplausos y risas. “Dora” era una mujer que frisaba los cuarenta y cincuenta años, de rostro afilado.
Por momentos, la música se tornaba lenta. No pasó mucho tiempo cuando Guzmán, en un gesto repentino, se coge la cintura con ambas manos y se acerca al escritorio, sentándose en el sillón de cuero, metálico.
La mujer que lo acompañaba, abandona el baile, se sienta a su lado y le alcanza una capucha negra para que se seque el sudor de la frente .
¿Ahora, a quién le toca bailar? -preguntó Guzmán, recorriendo con la mirada a todos los presentes. Al no obtener respuesta, ordena: “¡Que baile Elizabeth con Luis!”.
No bien termina de hablar cuando salen, obedientes el hombre y la mujer cuyos seudónimos se habían invocados y se ubican en el centro de la sala.
El hombre era delgado, cincuentón, con pelo entrecano, bigote espeso y al igual que todos, tenía pantalón y camisa azul. La mujer era morena, gruesa, de cabellos ondulados, de fácil sonrisa. Vestía una falda y blusa azul marino. Mientras bailan, todos aplauden. Y, a los pocos segundos, todos salen a bailar .
La mujer que estaba encargada de filmar las escenas pregunta preocupada si había alguna batería cargada. No bien termina la pregunta, cuando desaparecen las imágenes. La batería de la cámara se había descargado.
Eran las cinco de la madrugada del 2 de febrero de 1991 y el creador del GEIN estaba embelesado, observando estas imágenes en su oficina. Hizo congelar las imágenes en el momento cuando bailaba Guzmán con la mujer que la llamaban “Dora”.
Lo acompaña el Técnico Walter Cápac “Platino” quien colocaba el video en la cámara filmadora y proyectaba las imágenes en un TV.
El video fue encontrado en el interior de la segunda habitación de la casa de Adelaida Natividad Méndez Villegas, en una bolsa plástica. Nadie se había percatado de él y nadie le daba importancia porque en esos momentos no había una filmadora para ver su contenido.
Cuando llega el jefe operativo del GEIN a la casa intervenida esa noche, se realizaba el acta de registro en presencia de Fiscal Provincial de Turno para Asuntos de Terrorismo, Regina Chávez.
Eran las dos de la madrugada y al costado del teniente que dirigía el levantamiento del acta, estaba la fiscal. Ella supervisaba la diligencia.
El oficial que levantaba el acta, llenaba incansable hoja tras hoja. No dejaba pasar ningún detalle. Se empezaba por anotar las cosas de mayor valor: joyas, armas de colección personal y los documentos originales del II Pleno del Comité Central “después del Primer Congreso”.
El inventario y registro del inmueble se prolongó por espacio de tres días.
Esto explica por qué Nelly Evans y Angélica Salas trataron de salvar de la casa de Buenavista lo más importante, los documentos “históricos” del partido, la mayoría provenían de los eventos realizados con presencia de Guzmán.
Hasta esos momentos, la “reacción” sólo había puesto sus “sucias manos” -como les gustaba decir a los senderistas- en documentos de segunda y tercera copia.
La documentación que se encontró eran los originales. Estaban los del II Pleno del Comité Central “después del primer congreso” que se llevó a cabo entre octubre y noviembre de 1990 donde acordaron llevar a cabo la III Campaña del Plan de Impulsar que empezaría en febrero de 1991, y que duraría hasta enero de 1992, en dos partes, con un plan ampliatorio .
La casa de Buenavista se interviene el 31 de enero 1991.
A partir de este momento la guerra popular se iba a desarrollar en base a tres estrategias: militar (conquistar el poder), política (guerra popular, desenvolviendo guerra de movimientos e impulsar preparativos de insurrección) y construcción (construir la conquista del poder en medio de la guerra popular).
Por primera vez en la historia senderista se planteaba la estrategia de construcción para el nuevo poder o nuevo Estado debido a que habían observado de que en el campo ya crecían los comités populares abiertos, los embriones del nuevo poder.
En las ciudades tenían planificado crear los comités de luchas populares.
Para la transformación de la guerra de guerrillas en guerra de movimientos debían profundizar todos los militantes el estudio de los escritos de Mao, principalmente sobre la guerra de movimientos contenidos en el Tomo I y Tomo II de las Obras Escogidas de Mao Tsetung en donde se menciona de las campañas y contracampañas de cerco y aniquilamiento.
Cuando las “palomas”, intentaron de salvar los más valioso que se guardaba en la casa de Buenavista, no sólo para el partido sino también para el líder, cogieron los documentos donde estaban los acuerdos del II Pleno del Comité Central “después del primer congreso” para evitar que caigan en las “sucias manos de la reacción”.
Esas mujeres hubiesen dado la vida por preservar y salvar estos documentos.
La intervención de la casa de Adelaida Natividad Méndez Villegas se llevó a cabo, o minutos después del allanamiento policial a la casa de Buenavista.
Antes de esta intervención, en los jefes del GEIN había la sospecha de que algo valioso ocultaba. Días antes, uno de los agentes de vigilancia fija, cuando estaba en uno de los torreones de una fábrica cercana, observó que Nelly Evans y Angélica de la Cruz bajaban nueve cajas de cartón, pesadas, de un volskwagen amarillo; luego las introdujeron en la casa de los Méndez. Cinco de esas cajas provenían de la casa de Buenavista; las otras cuatro, de un lugar desconocido.
Una vez que pusieron en buen recaudo la documentación de importancia, objetos personales y las joyas de Guzmán, en la madrugada del 28 de enero, aprovechando la oscuridad de la noche, logran burlar la vigilancia y sacan de la casa, echado y tapado con una frazada, en el asiento trasero del Volskwagen de Nelly Evans iba Guzmán, al “Presidente Gonzalo” y, después de dar varias vueltas, lo dejan en el Campo de Marte (Jesús María).
Cuando Nelly Evans se alejaba, observó por el espejo retrovisor que “Miriam” y el “Presidente Gonzalo” se perdía envueltos por la bruma de la madrugada por una de las calles de dicho distrito.
¿Cómo detectan la vigilancia?
Existen dos versiones, cada una con cierta dosis de credibilidad. La primera versión es que la “Paloma 1” (Angélica Salas) un día que salió de la casa con dirección hacia el supermercado, se dio cuenta que era seguida por una camioneta panel azul, y dos sujetos no le quitaban la vista de encima. Cuando retorna a la casa, nuevamente observa la misma camioneta azul, estacionada a tres cuadras de la casa y los mismos sujetos con miradas insistentes.
Con temor, hizo conocer este detalles a la “Paloma 3” (Elena Iparraguirre) y esa noche toman la decisión de salvar lo que se pueda salvar de la casa y sacar a Guzmán.
La otra versión es que fueron alertados por algún infiltrado en la DINCOTE. Un día alguien se acercó a la casa y dejó por debajo de la puerta un pedazo de papel en donde decía que estaban cercados y que se vayan. Esta versión se llega a conocer cuando fue detenida, Martha Huatay, noviembre de 1992. Su amanuense llamado “Luigi”, contó con lujos y detalles la segunda versión; corroborada después por la camarada “Miriam” cuando estuvo detenida en la DINCOTE.
Cuando Benedicto Jiménez se encontraba con el Técnico Cápac observando las imágenes del video Zorba el Griego en su oficina, en esos momentos escuchó unos toques en la puerta.
El comandante Jiménez ordenó que “Platino” congele las imágenes e invitó a Ketín Vidal a observar.
-¿Qué están viendo? preguntó Vidal.
-Al “Presidente Gonzalo” y su corte, respondió Jiménez.
Nuevamente, el comandante hizo que “Platino” pasé la secuencia donde Abimael Guzmán bailaba con “Dora”.
En esos momentos había una confusión. Se pensaba que esa mujer era la camarada “Norah” (Augusta La Torre Carrasco), la esposa del líder, por la forma embelesada como lo miraba en momentos que bailaban Zorba el Griego, pero la frase “Honor y Gloria a la Camarada Norah”, que aparecía en una banderola de tela roja, con la hoz y el martillo, colgada en el dintel del techo de la sala de la casa de Monterrico, fue esclarecedor. No podía ser “Norah”, porque ya estaba muerta. Esas palabras sólo se refieren a una persona muerta.
No cabía dudas de que “Paloma 3” era la mujer que en el video la conocían como “Dora”.
Era fácil deducir que “Paloma 3” era “Dora”; a su vez, era la camarada “Miriam”, la número tres del Comité Central.
Así estaba en la Primera Escuela Militar y así figuraba en la lista jerárquica de la Tercera Sesión del Primer Congreso (junio de 1989).
En base a los datos que se obtuvo del propietario del automóvil toyota plomo que manejaba “Paloma 3”, se identifica su verdadero nombre: Elena Albertina Iparraguirre Revoredo. Por primera vez salía a la luz el nombre de la número tres del Comité Central, de la compañera sentimental de Guzmán, la mujer que durante mucho tiempo estuvo como sombra de “Norah”, hasta que falleció, luego asume su rol y ocupa su lugar, no sólo como la número dos, sino también, como la mujer del líder.
Indudablemente, el video Zorba el Griego fue toda una revelación y tuvo un papel importante en la identificación de los principales cabecillas de esta organización y en la captura del líder el 12 de setiembre de 1992.
Hasta antes de su hallazgo, se desconocía quiénes conformaban el Comité Central y sus verdaderos rostros.
-¿Usted cree que esa mujer que baila con Abimael sea la camarada “Norah”?, preguntó Jiménez a Vidal.
Esa madrugada, mientras aparecían los primeros rayos del día, permanecimos viendo las imágenes de los videos y conjeturando sobre las identidades de los dirigentes senderistas que aparecían en el video.

¿Quién hubiera adivinado?
En 1987, luego de un engorroso juicio contra el Estado, Vidal consigue retornar a la Policía y llega cambiado a la DINCOTE, en donde permanece un corto tiempo en la Oficina de Procesamiento de Información, cuando el director contra el terrorismo era el general Juan Salas Cornejo “Cara de Candado”, apodo que se ganó por prominente y agresiva quijada.
En ese año, el jefe de los Deltas era el Coronel Javier Palacios y en el Delta 7, estaba al mando del sagaz, astuto y perseverante, Comandante Reynaldo Núñez “Chespirito”. Gracias a su perseverancia en las investigaciones, el Delta 7 capturó parte del destacamento especial que planificó y ejecutó el “aniquilamiento selectivo” del Vicealmirante de la Armada Peruana, Gerónimo Caferatta Marazzi.
“Chespirito”, con su terquedad, empezó a seguir las huellas de sangre que dejaba en una de las escaleras del Cerro El Pino-Agustino el camarada “Pablo”, uno de los atacantes del marino que había sido herido en el brazo izquierdo. La mando político, María Zaire Heredia, lo llevaba a un cuarto que tenían en el cerro para esconderlo de la policía y esperar la llegada del médico de la sección “choque” de Socorro Popular que debía atenderlo.
El error de la pareja de senderistas fue que abordaron un taxi y bajo amenazas lo obligaron a llevar al herido hasta el pie del cerro.
Al llegar a su destino, los dos terroristas se bajan sin pagarle al taxista y lo vuelven amenazar para que permanezca callado porque si no se atiene a las consecuencia ya que según ellos, habían tomado nota de la placa del vehículo y, además “el partido tiene mil ojos y oídos”.
El taxista, ni corto ni perezoso, se acerca a la comisaría del Agustino y denuncia el hecho. El comisario llamó a la DINCOTE e informó la novedad.
Sin perder tiempo, el Oficial de Guardia al tomar nota de la llamada del comisario del Agustino, pasó a la voz al Delta 7 que estaba de servicio. Y, “Chespirito”, el jefe del Delta 7, armó un equipo para incursionar en el Cerro El Pino.
Luego de llegar al lugar, se puso a peinar la zona, hasta que logra encontrar una gota de sangre y luego otra. Siguiendo el rastro, se incursiona en el cuarto donde habían llegado los dos senderistas.
Estaba el camarada “Pablo” con María Zaire Heredia, el mando político del destacamento que lo atendía hasta que llegue el médico del partido.
La mujer, cuando vio a “Chespirito”, se le abalanza e intenta arañarle la cara.
A los pocos segundos, se escucha en la pequeña habitación una sonora cachetada que hace trastabillar y tranquilizar a terrorista.
“Chespirito”, llamado así por ser copia fiel del original, el cómico mexicano, era policía de armas tomar.
Ese año de 1987 fue del Delta 7 y el atestado de Gerónimo Caferatta, en cuanto a modelo de investigación criminal, constituye una pieza de antología.
Cuando Vidal retorna a la DINCOTE, recién ascendido a general, se ubica como segundo. El director era el general Héctor Jhon Caro, quien estuvo todo el año de 1991. Había llegado procedente de la Jefatura Departamental de Ancash y pasó a comandar la DINCOTE en reemplazo del general Oblitas Jaén.
Llegaba con un brillante cartel porque durante su gestión en Ancash se capturó al dirigente senderista, Antonio Díaz Martinez “Alejandro”, miembro del Comité Central y uno de los más antiguos militantes de SL.
El Director de la Policía Técnica, general Fernando Reyes Roca lo había recomendado para el cargo.
El general John Caro, de vez en cuando, subía al segundo piso del Edicopip donde funcionaba el GEIN y sentado en una pequeña cafetería, ubicada cerca de la oficina de apoyo técnico, conversaba con los jefes del GEIN (Miyashiro y Jiménez) sobre el estado de las operaciones.
Durante su gestión, se ejecutó la a Operación “Caballero” el 31 de enero 1991 en donde se allanó la casa de Buena Vista y se encontró el video Zorba el Griego en la casa de Adelaida Natividad Méndez Villegas.
La Operación se llamó “Caballero” en recuerdo de un comando del Ejército Peruano que había sido instructor del creador del GEIN, y que fue asesinado por un destacamento de Sendero Luminoso, en momentos que salía de su casa. Este instructor comando, llamado también “El Varón”, había sido un excelente instructor-comando en técnicas de alta montaña y anfibio. Antes de caer abatido por las balas asesinas, el comando vendió cara su vida, forcejeó con sus asesinos cuando intentaron quitarle su arma y logró herir a uno de sus atacantes.
La DINCOTE, con las tres operaciones de inteligencia que había realizado el GEIN durante el año de 1990 y 1991, empezó a ser vista con buenos ojos por el comando de la Policía y el Servicio de Inteligencia Nacional.
En 1991, el Director General de la Policía Nacional era el general Adolfo Cuba Escobedo, ex Guardia Republicano. Se iba por su tercer año y nunca prestó atención a las operaciones del GEIN.
De todo el material que se incautó en esta operación, lo más valioso fue el video Zorba el griego donde aparecen los miembros del Comité Central del PCP-SL.
Eran las siete de la mañana del 1 de febrero y después de ver las imágenes, Jiménez llama por teléfono general Héctor Jhon Caro.
El técnico Walter Capac, especializado fotografía y electrónica, volvió a poner el video Zorba el Griego.
El suboficial Cápac, colocó el video en un aparato VHS, luego conectó el cable al televisor y aparece en pantalla las imágenes de los integrantes del Comité Central de SL, bailando Zorba El Griego.
Eran las nueve de la mañana y cuando apareció el rostro de un sujeto obeso y barbudo, preguntó con curiosidad, acercándose a la pantalla y apuntando con un dedo: “¿Quién es ese sujeto de barba que está bailando con la mujer?”
-¡Abimael Guzmán! respondió Jiménez.
9 agosto de 1991: Jiménez y el general PNP Héctor John Caro.
El estudio de las imágenes que aparecían en los video-casettes permitió identificar a los dirigentes senderistas, cuyas identidades eran desconocidas.
Después de casi once años de lucha armada, se contaba con el testimonio gráfico actualizado que mostraba el rostro de los dirigentes cuyas identidades permanecían en el anonimato, incluyendo la de Abimael Guzmán y se lograba identificar plenamente a los que ya habían sido detenidos y estaban en calidad de inculpados, no sólo en las operaciones de inteligencia que había realizado el GEIN sino también en las capturas que había realizado los Deltas.
Ahora, se iba a poder ubicar en su verdadero nivel o jerarquía a los miembros del Comité Central, el Buró Político (cinco primeros del comité central) y los tres del Comité Permanente (tres primeros del Comité Central).
Un ejemplo de la forma cómo se logra identificar el seudónimo y la ubicación real en cuanto a nivel y jerarquía dentro del Comité Central puede ser más ilustrativa.
La imagen del camarada Ricardo, responsable del aparato de propaganda de SL, el mismo que había sido detenido por el GEIN el 19 de septiembre de 1990, durante la parte final de la operación “Monterrico-90”, aparecía en el video Zorba el Griego, al costado del líder, tomándose una foto, después aparecía arrodillado cerca al cadáver de la “camarada Norah”.
Este detalle fue esclarecedor para determinar el nivel que tenía “Ricardo” dentro del Comité Central: era el número cuatro, era el camarada Germán y cuando se le detuvo, sólo se le conocía como el responsable del aparato de propaganda, pero no se sabía que es sujeto que ya estaba en la cárcel, era el delfín de Gonzalo, el número cuatro del Comité Central y miembro del Buró Político.
Entre los rostros conocidos que aparecían en el video estaba también el de la camarada “Elizabeth”, mando político del Comité Metropolitano. Esta mujer había sido detenida en 1987. En realidad, era Obdulia Trujillo Agurto, conocida como “Elizabeth”, responsable del Comité Metropolitano antes de su detención.
Al fondo, cerca a la pared y a los costados del líder, aparecían filmándose con el líder, una de las mujeres que ya había sido detenida en la casa de Monterrico y que se hizo pasar como la empleada del hogar: María Castillo.
Nunca se llegó a conocer su verdadera identidad. En la etapa de investigación, el GEIN logra ubicar y citar a la auténtica María Castillo Medina, quien declaró en su manifestación que su libreta electoral se le había extraviado hacía tres años.
Nunca pudimos identificar a la supuesta “empleada”.
Lo único que llegamos a descubrir fue que esta mujer que tenía veinte años era “hija de la guerra” y que fue “recogida” por “Norah”, cuando tenía diez años, quien la cuidó como su hija.
Sus padres habían sido del partido y murieron durante un ataque a una patrulla militar.
En el video también había las imágenes del sepelio de la camarada “Norah” .
Aparecía también la figura del camarada “Marcos”, el segundo del DAO, quien fue detenido en la primera operación de inteligencia (ISA) con el nombre de Javier Jiménez Pérez.
Su verdadero nombre era César Augusto Paredes Rodríguez y era buscado por la policía desde 1982.
El SIN montó una campaña psicológica para atacar el “mito Gonzalo” y aprovechó las imágenes de Abimael Guzmán en donde aparecía ebrio, bailando Zorba el Griego.
Pero, al día siguiente, algunos medios de comunicación corrieron el rumor de que la DINCOTE había hallado en la última operación de inteligencia “unos videos donde aparecía la imagen actual de Abimael de Guzmán y los miembros del comité central” y agregaron además de que “personal de la DINCOTE quería venderlos”.
Ante esta situación, el presidente Alberto Fujimori , personalmente, se vio obligado a dar una conferencia de prensa para mostrar las imágenes del video Zorba el Griego.
Fuente: http://geronimoinca.blogspot.pe

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