Pobres, lisiados, paralíticos y ciegos

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Evangelio según San Lucas 14,1.7-14:
Un sábado, Jesús entró a comer en casa de uno de los principales fariseos. Ellos lo observaban atentamente.
Y al notar cómo los invitados buscaban los primeros puestos, les dijo esta parábola:
“Si te invitan a un banquete de bodas, no te coloques en el primer lugar, porque puede suceder que haya sido invitada otra persona más importante que tú, y cuando llegue el que los invitó a los dos, tenga que decirte: ‘Déjale el sitio’, y así, lleno de vergüenza, tengas que ponerte en el último lugar.
Al contrario, cuando te inviten, ve a colocarte en el último sitio, de manera que cuando llegue el que te invitó, te diga: ‘Amigo, acércate más’, y así quedarás bien delante de todos los invitados.
Porque todo el que ensalza será humillado, y el que se humilla será ensalzado”.
Después dijo al que lo había invitado: “Cuando des un almuerzo o una cena, no invites a tus amigos, ni a tus hermanos, ni a tus parientes, ni a los vecinos ricos, no sea que ellos te inviten a su vez, y así tengas tu recompensa.
Al contrario, cuando des un banquete, invita a los pobres, a los lisiados, a los paralíticos, a los ciegos.
¡Feliz de ti, porque ellos no tienen cómo retribuirte, y así tendrás tu recompensa en la resurrección de los justos!”.

Señor de Muruhuay

El Señor de Muruhuay es una imagen de un Cristo crucificado pintada en una roca ubicada en el Distrito de Acobamba, Tarma, en el Departamento de Junín, en los andes centrales del Perú.
La palabra Muruhuay hace referencia a una epidemia de viruela que asotó hace mucho tiempo la región. En lengua quechua, muro quiere decir viruela y huay o wasi quiere decir casa . En este lugar se albergó a los enfermos por la epidemia.
En Azucenas quechuas (Tarma, 1905), Adolfo Vienrich describe la aparición de la cruz y la imagen del Cristo: “Es una piedra rojiza manchada con una cruz, parece de aceite, pero natural, sobre la cruz se ha pintado la imagen” . Esta imagen asoma de un flanco del abra de la quebrada Tranca, en las afueras del pueblo de Acobamba.
La Cruz fue la aparición original, sobre la cual la mano del hombre pintó a Cristo crucificado.
Las primeras manifestaciones del culto al Señor de Muruhuay las realizaron los pobladores de Acobamba, durante el siglo XIX.
Como día central de una fiesta se escogió el 3 de mayo, fecha en que celebraría año a año el milagro de la aparición de la cruz sobre la roca. En 1928, en el mismo Muruhuay y cerca de la roca, se erigió un primer santuario que sería sede de la fiesta del Señor de Muruhuay. La Misión Comboniana o los padres alemanes como les llamaban se encargaron de construir el templo actual con la modernidad de la época.
En la actualidad la fiesta dura todo el mes de mayo y, en algunos casos, se prolonga hasta el mes de junio o meses siguientes. Su culto es conocido en todo el Perú e incluso ha traspasado fronteras.
Fuente: Wikipedia.

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