Prodin de Veronika chavista

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PRODIN: ambigüedad calculada

La nueva cúpula reinicia un ciclo de oscuridad y desolación posextractivista radical. 
Mendoza deberá competir con el exsacerdote Marco Arana en las elecciones primarias de Frente Amplio, las cuales se realizarán el 4 de octubre y estarán abiertas para que cualquier ciudadano con DNI pueda ir a votar. El ganador de estos escrutinios será uno de los candidatos con opción para las elecciones del 2016.
La ONG Prodin, cuya denominación completa es Instituto para la Promoción de la Identidad y Desarrollo Nacional, tuvo como directora ejecutiva, desde octubre de 2010, a la hoy congresista Verónika Mendoza.
Adiós Tierra y Libertad, Bloque Nacional Popular y Fuerza Social. No basta el maquillaje, no fueron suficientes los discursos de sus anteriores aliados. 
Veronika los dejó bien plantados, bien sembrados. Al fin, superando sus taras, dijeron: Podemos.
El desgaste en las encuestas desata la guerra interna en Podemos

El desgaste en las encuestas desata la guerra interna en Podemos

Por Mayte Alcaraz- Diario ABC de Madrid.

A Pablo Iglesias le queda una única bala política: las elecciones generales de otoño. Antes, las autonómicas catalanas ofrecerán información sobre el delicado estado de salud de Podemos, que concurre en una plataforma con otras fuerzas. De ahí que el secretario general haya encargado a Íñigo Errejón, su mano derecha, que pilote la trascendental campaña del 27-M, aunque sabe que, por su especial naturaleza, no podrá ser extrapolada a la cita nacional. Sin embargo,Iglesias tiene claro que esos movimientos estratégicos no son suficientes para sofocar una corriente de opinión interna muy crítica con él y su equipo, que ha tomado fuerza tras la frágil foto-fija que arrojó el último CIS, que denunciaba un importante desgaste en el momento más decisivo de este partido, a solo tres meses de su probable entrada en las Cortes Generales.

Que esta formación haya caído ocho puntos desde enero (23,9%) a este verano (15,7%) en intención de voto ha servido de munición a dirigentes que, como la líder andaluza Teresa Rodríguez, reprocha a su secretario general que «Podemos debería recuperar su primer ADN, con más procesos de participación como los que llevaron a las candidaturas municipales que están gobernando desde el 24 de mayo a través de las plataformas ciudadanas». Los cuadros dirigentes esperaban mucho más de esa encuesta aunque pocos los declaran abiertamente.

Inquietante bajada

El descontento es tal que se señala directamente a Iglesias como responsable de que la «tendencia a la baja sea sostenida ya que en enero lograron colocarse como segunda fuerza, tras el PP, mientras ahora no se atisba ningún signo de recuperación», según apunta un dirigente de Podemos a ABC.

Hay voces que no dudan a la hora de enumerar las causas: los roces internos como los que llevaron a Juan Carlos Monedero, fundador de esta fuerza, a dejar la primera línea tras un escándalo fiscal; la división por las elecciones andaluzas donde solo obtuvieron 15 escaños cuando los pronósticos apuntaban a 20; la pérdida de impacto mediático de Pablo Iglesias, ahora en retirada; y, finalmente, la ausencia de un solvente programa político que represente a todos los simpatizantes le han cortado las alas a un grupo que cosechó de la nada más de un millón de votos en los comicios europeos de 2014.

La clave está en la pérdida de pulso interno como consecuencia «de los vaivenes ideológicos de los últimos meses para sustituir al PSOE en la izquierda», sostiene un miembro del partido. Tanto, que la tímida recuperación –pero repunte al fin– de respaldo al bipartidismo, «ha sido un jarro de agua fría del que todavía no nos hemos recuperado». Sin olvidar, «el absurdo comportamiento de Syriza en Grecia, que ha menoscabado la confianza en los nuevos partidos europeos». En este aspecto, la táctica seguida por los populistas ha sido del todo fallida puesto que el ejemplo griego «se nos ha vuelto en contra y la opinión pública nos los echa en cara», opina un cargo de Podemos.

Y luego está la falta de liderazgo con la ausencia de Iglesias en la escena nacional durante este verano. Salvo alguna incursión en las redes sociales, sobre todo para comentar asuntos culturales y musicales, nada se sabe del secretario general desde que en julio concediera una entrevista a Europa Press y antes, el 20 de junio, hiciera una gira municipal tras el avance de algunas de sus marcas blancas en las urnas locales. Entonces, Iglesias hizo autocrítica sobre la empatía con los ciudadanos: «Se nos puso mal gesto –admitió– y hay que corregirlo». Sin embargo, algunos de sus compañeros le reprochan no haber cumplido con su palabra y haber desaparecido en su cabaña ecológica de la localidad abulense de Casavieja, evitando dar explicaciones sobre el retroceso en valoración popular.

«Está con el programa»

En su entorno justifican su ausencia en que está centrado en la elaboración del programa electoral en el que también trabaja Errejón, uno de sus incondicionales sostenes internos. De hecho al número uno de Podemos se le atribuye la orden a su segundo de que el 11 de agosto abriera la puerta a un pacto con Pedro Sánchez para formar gobierno aunque el PP sea la fuerza más votada. «Si no puedes con tu enemigo, únete a él», ironizan en el partido morado.

Aparentemente, añaden, también el dirigente aragonés, Pablo Echenique, apoya a la dirección pero «si finalmente el resultado de las generales no es el esperado, será uno de los primeros en pedir la cabeza de Iglesias, al igual que lo hará la líder andaluza; y él sabe que tendría que irse». Podemos se la juega con el documento con el que concurrirá a las urnas que tendrá que conjurar el agotamiento de su discurso, basado machaconamente en la necesidad de desalojar a «la casta» de las instituciones. Desde la marcha el 30 de abril de Juan Carlos Monedero «nada ha vuelto a ser igual», confiesan. Tras verse envuelto en un escándalo fiscal por el cobro de un trabajo efectuado a la dictadura venezolana, el ideólogo de Podemos se fue dando un portazo y culpando a sus compañeros «de parecerse a los partidos que quieren sustituir». Como Monedero, en los cuadros internos se discute que la ambigüedad calculada de Iglesias haya sido la mejor estrategia para seguir avanzando en las encuestas. En otoño se sabrá.

La confesión de Lerner

Por Edmundo Dante Lévano La Rosa- Diario Uno

Se veía venir. El martes último, Salomón Lerner, el dirigente más visible de Ciudadanos por el Cambio, precisó que un sector de la izquierda, sector que sin duda él representa, puede apoyar al ciudadano estadounidense Pedro Pablo Kuczynski para la presidencia de la República en caso de una segunda vuelta presidencial en el 2016.

El 12 de abril de este año, al dar cuenta de la fundación de la Coordinadora de la Izquierda y el Progresismo (de Lerner, Yehude Simon, Fuerza Social, Patria Roja y PCP), anoté que, ya en su periodo formativo, la Coordinadora había aceptado “acercamientos con PPK, ciudadano estadounidense y eslabón local del imperialismo norteamericano”.

Precisé entonces que la revista Caretas había publicado en su edición del 19 de marzo, página 14, este dato: “PPK se reunió hace algunos días en su casa con una delegación de izquierda encabezada por el ex primer ministro nacionalista Salomón Lerner Ghitis”.

Por supuesto que los cofrades de Lerner no desmintieron el hecho. Ahora el propio Lerner ha reconocido que se reunió con PPK. No negó haber acudido con otros personeros de su Coordinadora a la residencia del candidato. A lo mejor Caretas tiene foto.

En su declaración a Radio San Borja, Lerner no descartó que un sector de la izquierda progresista se haya incorporado al equipo de campaña del candidato.

¿Será que ese sector no sabe que Lerner fue aprista en la UNI, agregado comercial en China bajo el general Juan Velasco, viceministro de Comercio Exterior con el general Morales Bermúdez, manipulador de Antena Uno Radio para favorecer a Fujimori y Montesinos, y coludido con traficantes de armas que operaban con Montesinos?

Pudiera ser que ignoren todo eso. Pero tenían que saber que, incluso antes de instalarse en el sillón presidencial, Ollanta Humala se había entregado a la extrema derecha local y al imperio extranjero.

No en vano escribimos el 26 de julio del 2011 una columna titulada “Media vuelta a la derecha”. Nosotros, que habíamos apoyado a Ollanta Humala desde que tenía ocho por ciento de intención de voto, denunciamos en esa columna que Humala hubiera designado a Miguel Castilla, hombre del FMI, como ministro de Economía, y prolongado a Julio Velarde en la presidencia del Banco Central de Reserva.

Por esa razón escribimos ese día:

“El sector empresarial que con mayor encono combatió al candidato Humala confía ahora en que éste comience, desde el arranque, a incumplir promesas”.

Lerner ocupó el premierato cinco meses después de eso. Ahora afirma no haber declarado sobre pacto eventual con PPK. ¿Todo el mundo le escuchó mal?

“La gran debilidad de la izquierda peruana es que solo aparece en procesos electorales”

Entrevista a Oscar Felipe Ventura

El MAS, Patria Roja en particular, tiene una enorme responsabilidad en esta coyuntura ante una izquierda que es presentada por la derecha, en primer lugar como dividida; y en segundo, ninguneada. Es decir, para la derecha hay una izquierda totalmente fuera de lugar, porque no representaría ni al 1% en sus distintas expresiones. Ante esa coyuntura y las últimas encuestas de GFK donde dice que la mayoría no quiere saber nada con los grupos de derecha, ¿cómo explica esa enorme contradicción?
Bueno, lo primero sobre la responsabilidad que señala, debo decir que en Patria Roja nunca hemos dejado de hacer política. Hacemos política en forma permanente, con nuestras limitaciones seguramente, pero tenemos presencia en diversos lugares, por no decir en todo el territorio nacional. Esto no significa que seamos una fuerza poderosa, de ninguna manera…
Los procesos electorales nos han cogido en diversas circunstancias, siendo la etapa más importante la época de la Izquierda Unida. Coincido en el sentido de que tenemos una gran responsabilidad, pero el tema de la unidad de la izquierda no está solamente en nuestras manos, hay una serie de voluntades, una serie de hechos que no dependen de nosotros. Hay una gran fragmentación en la izquierda peruana y en el tejido político social. Es bien difícil trabajar dentro de un proceso unitario.
Sobre las encuestas, creo que hay que ver cuál es el verdadero objetivo de la derecha. La derecha tiene como objetivo perpetuar el modelo económico neoliberal y eso lo lleva a liquidar a las fuerzas de izquierda. Y por eso es que la derecha reaccionaria es la que golpea con más fuerza a Ollanta Humala, no obstante que asume su programa, el programa de la Confiep.
Usted habla de una gran dispersión de la izquierda. A ver, vamos a plantear escenarios, a partir de los hechos. ¿Qué le indica el mapa en el caso de Conga (proyecto minero de Cajamarca)? ¿Qué le indica el mapa frente a Tía María (proyecto minero en Arequipa). ¿Qué le indica el mapa cuando están de por medio los intereses del país? ¿Están divididas las masas o los dirigentes de izquierda?
Claro, hay que precisar bien. Lo que existe es una unidad de acción. La fragmentación a la que me refiero es a la existencia de grupos políticos con distintos membretes, que no tienen existencia real…
¿Esos grupos representan al pueblo?
No.
¿Cuál es el problema si no expresan al pueblo?
Es que dada la situación del país ¿no?, hay la necesidad de hacer todo esfuerzo de unificar, incluido a esos sectores que no tienen representación real para hacer un solo movimiento.
Usted es profesor de Ciencias Sociales. ¿Cuáles son más importante, esos sectores pequeños o los sectores principales? ¿Dónde deben centrarse esos esfuerzos?
Los esfuerzos tienen que centrarse en el pueblo.
No, no, no. ¿Dónde nos centramos? ¿Nos ligamos a las masas o a los sectores pequeños que hacen todo un show de sus discrepancias?
Uno de los métodos de trabajo de la izquierda debe ser siempre el movimiento de masas. Eso es definitivo. La táctica es unir.
Vayamos al punto de unidad de acción. El gobierno, a través de la atribución de facultades legislativas, ha emitido un decreto mediante el cual autoriza las interceptaciones telefónicas. El pretexto es la delincuencia. Pero aparentemente el objetivo es intervenir los teléfonos de los luchadores sociales. Pese a ello,  14 partidos acaban de firmar un documento de adhesión a esa propuesta. ¿Tenemos que repudiar eso?
Yo creo que tenemos que condenar esa firma respaldando este decreto legislativo. El pretexto, como bien dicen, es la violencia delincuencial. Mira, la profundización del modelo económico exige autoritarismo.  Cierto. Hecha la ley, hecha la trampa.
Si es que la derecha, donde están estos 14 partidos, busca criminalizar las protestas ¿Por qué la izquierda no se une para protestar contra eso? En la práctica parece que ustedes solamente buscan unirse con miras a las elecciones presidenciales del 2016.
Nosotros en Patria Roja tenemos una estrategia política que comprende varios aspectos. ¿Cuál es nuestro blanco de ataque? El modelo económico neoliberal y todos sus representantes políticos, económicos y sociales. Estamos permanentemente con los campesinos, las rondas. El problema de otras organizaciones de izquierda en que no están ahí. Esa es una gran debilidad de la izquierda, de aparecer solamente en procesos electorales. Eso es un aspecto negativo que no te da firmeza, fuerza, porque quienes aspiran a ser representantes en el Congreso, tienen que ser líderes y el liderazgo se gana. ¿Y cómo se gana? En la lucha constante, cotidiana.
¿Por qué no se logra formar un Frente Único? Una sola propuesta, un solo programa y un solo candidato presidencial.
Perfectamente de acuerdo y así lo entendemos. El problema está en quienes tienen solamente una visión coyuntural de la política. Eso se queda solamente en las elecciones. La unidad no puede ser solamente para ganar una representación parlamentaria.
FRENTE AMPLIO
¿Qué los diferencia a ustedes del Frente Amplio? Veo que ustedes ponen más énfasis en la unidad con Salomón Lerner, Susana Villarán y Yehude Simon que en la unidad con el Frente Amplio. Además, veo en el grupo de Tierra y Libertad una actitud no amplia.
Nosotros no hemos cerrado ninguna posibilidad de unidad bajo el primer escenario electoral. Para nosotros, una política de unidad se daría bajo el lema: un solo frente, un solo programa y una sola alternativa. Con el Frente Amplio tenemos algunas coincidencias políticas, faltan otras. El problema es que persiste el caudillismo en todas las organizaciones de izquierda. No es que privilegiemos la unidad más con el grupo de Lerner que con el Frente Amplio, de ninguna manera. Con el Frente Amplio hemos dicho que vamos a bregar hasta el último. Lamentablemente el Frente Amplio ya hizo su Congreso y cierran un proceso unitario, porque ya tienen cronograma, tres precandidatos presidenciales y en fin. El país necesita una gran unidad que vaya más allá de los sectores de izquierda para contrarrestar la hegemonía de los grupos de poder. Hay riesgos y tenemos que asumirlo.
Usted se ha referido a un aspecto importante: las fuerzas de izquierda que solamente aparecen en la coyuntura electoral.
Mira, los procesos electorales tienen sus reglas y normas y una de esas es tener registro electoral en el Jurado Nacional de Elecciones (JNE), y un gran problema para el MAS es no tener registro electoral. Nosotros hemos hecho una autocrítica muy severa por no haber alcanzado una inscripción en el Jurado y eso nos lleva a tener problemas. Por ejemplo, Sergio Tejada (parlamentario) tiene aspiraciones presidenciales. El partido Democracia Directa sabe que si va solo el 2016 podría perder su inscripción electoral. Todo ese pragmatismo los lleva a que estén forcejando ¿no?
¿Han abierto ustedes canales con el Frente Amplio?
Sí, los canales están abiertos.
¿Hay conversaciones?
Seguimos conversando. Acá en Trujillo hemos conversado con sus representantes, pero las decisiones se toman en Lima. Lamentablemente no hay avances.
Yehude Simon ha lanzado su precandidatura presidencial. ¿Ustedes van a seguir ese curso? ¿O van a deslindar?
Eso tiene que evaluarse.
Entonces podemos tener la esperanza, aún en estas circunstancias, de la posibilidad de una unidad.
Sí, nosotros vamos a persistir.
La encuesta de GFK da a entender que más de la mitad de los encuestados no quiere saber nada con los partidos de la derecha. Ahora, Keiko Fujimori aparece con un 31%, pero en realidad tiene 15%. La derecha siempre dice que los grupos de izquierda tienen 1 ó 2 por ciento. ¿Irán a ese escenario en el 2016?
Creo que el 33% que votó por Ollanta Humala el año 2011 está allí, hay la necesidad de incrementarlo. Ese 33% es un voto duro y firme, que hay que defenderlo.
Pero hay gente que se desencantó del modelo neoliberal.
Sí, pues. Hay otro dato de la misma encuestadora que señala que hay un 19 ó 21 por ciento que se proclama como seguidores de izquierda.
Y también hay un voto nulo y viciado. Si sumamos todo llega a 42%.
Por supuesto. Hay un espacio donde se puede poner énfasis y una candidatura de la izquierda podría ser la sorpresa.

Fuente: Diario La República.

 

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