Conmemorar nuestra historia desde la fe

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Padre Miguel Hidalgo

Para comprometernos hoy con nuestra Patria

Por Pablo Romo Cedano- Revista Vida Nueva
La Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) acaba de dar a conocer una nueva carta pastoral que –bajo el título Conmemorar nuestra historia desde la fe, para comprometernos hoy con nuestra Patria– se inscribe en el marco de los festejos civiles y ahora también religiosos con motivo del Bicentenario de la Independencia del país.
El amplio documento (50 páginas) está estructurado en tres partes, la primera de las cuales ofrece una “mirada a la propia historia desde la fe”. En ella, se aborda el sentido de la misma para un creyente. La revisión es seria y autocrítica. Así, se destaca la influencia de los teólogos del siglo XVI en el pensamiento libertario que alimentó las independencias iberoamericanas, al tiempo que se reconoce también que el episcopado de entonces “reprobó el movimiento libertario como sedición, usando incluso el anatema”, y que “la Inquisición, por su parte, lo declaró como herejía”.
El texto ofrece algunas reflexiones sobre la participación de la Iglesia en el período de la Independencia y en el de la Revolución (1910-1917). Los prelados le dedican varios puntos al “Padre de la Patria”, el cura Miguel Hidalgo, que tomó como emblema a la Virgen de Guadalupe para su movimiento de independencia, y cuya polémica excomunión pesa aún mucho en el ánimo de quienes consideran a la institución eclesial como insensible a dichos ideales de justicia y libertad. En cuanto a los períodos pre y post revolucionario, la carta pastoral los califica de “paradoja nacional”, destacando la tensión entre el Estado mexicano y la representación institucional de la Iglesia. Aunque sin entrar en detalles, constata el rechazo que ésta presentó siempre a las ideas libertarias de la revolución y post-revolución, por más que haya existido un pequeño sector influenciado por el “catolicismo social”.
El segundo apartado de la carta de la CEM llama a servir a la Nación, colaborando en la construcción de un proyecto cultural desde la fe. Los firmantes asumen la responsabilidad de “promover la cultura y, especialmente, la cultura de la vida” como una de las prioridades de su trabajo pastoral. En este mismo sentido, reafirman su compromiso de seguir contribuyendo a la renovación de las instituciones desde la propia Doctrina Social de la Iglesia.
La tercera parte del documento recoge la invitación episcopal a seguir forjando una Nación donde “todos sus habitantes tengan acceso equitativo a los bienes de la tierra. Un México en el que se promueva la superación y crecimiento de todos en la justicia y la solidaridad”. Igualmente, los obispos anhelan “un México que crezca en su cultura y preparación con una mayor conciencia de su dignidad y mejores elementos para su desarrollo, con una educación integral y de calidad para todos”. Y reiteran la necesidad de un país reconciliado, “unificado en el bien común y en el respeto de unos y otros”.

Unidos por la fe

Unidos por la fe
El Presidente Alan García, consideró que el futuro entre los pueblos del Perú y Chile estará unido por la hermandad y la fe, por lo que nunca más una enemistad podrá separarlos.
“Declararnos unidos por la fe abre espacios inimaginables a la hermandad de nuestros pueblos; detrás del espolón de espíritu seguirán las empresas, las juventudes y entonces sabemos que nunca mas la guerra podrá alejarnos y nunca mas una enemistad podrá dividirnos”, indicó.
Durante la presentación del libro “Unidos por la Fe”, que recopila manifestaciones de religiosidad popular del Perú y Chile, sostuvo que las “pequeñas circunstancias” entre ambos países no representan mayor problema “al lado de lo inaccesible y de lo eterno del espíritu”.
“Obtenida y conseguida la fe como un don, todo lo demás es posible cuando por sobre las diferencias se alza la cruz que nos unifica y nos hermana”, añadió.
El mandatario indicó que el futuro para ambos pueblos será de hermandad en beneficio de la justicia, el desarrollo y derecho de vivir mejor y manifestó su complacencia porque el libro ha servido para ratificar que el Perú y Chile están unidos por una misma fe.
La presentación del libro se desarrolló en la residencia del Embajador de Chile en Lima, Fabio Vio Ugarte, ubicada en el distrito de San Isidro.
Participaron en el evento el ministro de Relaciones Exteriores, José Antonio García Belaúnde, y el Embajador del Perú en Santiago, Carlos Pareja.
También asistieron el Arzobispo de Lima Juan Luis Cipriani; y el de Santiago, Cardenal Francisco Javier Errázuriz.
Derecho a la vida
Ante el debate suscitado por la expedición de los Decretos Legislativos 1094 al 1097 y buscando que la verdad y la justicia sean los valores que iluminen el desarrollo de nuestra sociedad en la que el derecho a la vida se respete siempre como anterior y primero, la Conferencia Episcopal hace la siguiente invocación.
1. El derecho fundamental a la vida es anterior a todo otro derecho, forma parte del Derecho Divino y del Derecho Natural, y es inherente a toda persona humana. Este Derecho está expresado en el mandamiento divino “no matarás” que garantiza no solo el cuidado de la vida humana, sino la protección que la sociedad y el Estado tienen obligación de garantizar para posibilitar una sana convivencia y su propia organización en orden al bien común.
2. La sociedad en su conjunto repudia todo acto que violente el derecho fundamental a la vida y exige del Estado, la aplicación de sanciones ejemplares contra todo el que atente contra ella. El Génesis nos recuerda cómo Dios le dice a Caín “la sangre de tu hermano clama hacia mi” (Gen. 4,10). Las normas penales y procesales no deben escapar de este contexto.
3. Las instituciones del Estado deben garantizar el efectivo respeto de toda vida, tanto la de la víctima, como de la del agresor; pues ambas tienen igual valor. Sin embargo, la sociedad debe defenderse de toda agresión que vulnera la vida humana.
4. Si bien es cierto, la vida del agresor merece respeto, esto no debe traducirse ni entenderse como actos o situaciones que lleven a la impunidad de los delitos, más cuando se trata de delitos contra la vida misma y con la gravedad que revisten los delitos de lesa humanidad.
5. Así lo reconoce la comunidad internacional de la que el Perú forma parte y por lo que ha suscrito la Convención sobre la imprescriptibilidad de los crímenes de guerra y de los crímenes de lesa humanidad. Por ello nuestra normatividad y los fallos judiciales no se pueden apartar de este reconocimiento sin caer en el grave peligro de la impunidad, que se traduciría en un hecho atentatorio contra la sociedad misma, su orden y organización y el derecho a la vida.
6. Debe tenerse especial cuidado de no equiparar los delitos de lesa humanidad a otros delitos de menor gravedad porque significaría disminuir el juicio de valor sobre actos atentatorios contra la vida que por su especial gravedad deben siempre ser tratados con esmerada atención.
7. La imprescriptibilidad de los delitos de lesa humanidad reconocida por el Perú, constituye el reconocimiento jurídico de la garantía que el Estado Peruano le debe a la sociedad en la aplicación de la debida sanción a este tipo de delitos y en la defensa al derecho a la vida y a su integridad como principio fundamental de todo el orden normativo del Perú, tal como lo prescriben los artículos 1 y 2 de nuestra Constitución Política. Compromiso que antes de ser jurídico es un compromiso ético y moral.
8. Finalmente es necesario recordar que el Papa Juan Pablo II dijo: “El perdón, lejos de excluir la búsqueda de la verdad, la exige. El mal hecho debe ser reconocido y, en lo posible, reparado…” (Mensaje por la Paz, 01 de Enero de 1997). En este contexto, invocamos a las autoridades competentes y a la sociedad civil a buscar desde el dialogo y la reflexión la garantía del respeto a la vida y la debida sanción a todo acto que atente contra ella, sanción aplicada siempre desde la verdad de los hechos y con justicia.
Miguel Cabrejos Vidarte OFM
Arzobispo de Trujillo
Presidente de la Conferencia Episcopal Peruana
Pedro Barreto Jimeno SJ
Arzobispo de Huancayo
Presidente de la Comisión Episcopal de Acción Social
Mensaje Pastoral con motivo de las próximas elecciones
Estimados hermanos y hermanas:
Al aproximarse el día de la elecciones (03 de Octubre) en nuestra región Loreto, provincias de Maynas y Ramón Castilla y distritos presentes en nuestras comunidades del Vicariato Apostólico de San José del Amazonas; quiero dirigirles, como Obispo de este Vicariato, algunas reflexiones y orientaciones para contribuir, desde mi responsabilidad pastoral, a la búsqueda del bien común en nuestra aislada y difícil región del Perú.
Competencia Política de la Iglesia
La Iglesia Católica respeta la legítima autonomía del orden temporal apreciando el sistema democrático, en la medida que asegura la participación de los ciudadanos en las opciones políticas y garantiza a los gobernados la posibilidad de elegir y controlar a sus propios gobernantes, o bien sustituirlos oportunamente de manera pacífica.
“El trabajo político partidista no es su competencia, respeta la sana laicidad y la pluralidad de posiciones políticas. Siendo independiente puede enseñar los grandes criterios y los valores inderogables, orientar las conciencias y ofrecer una opción de vida que va más allá del ámbito político. La Iglesia es abogada de la justicia y de los pobres precisamente por no identificarse con políticos ni con intereses de partido” (Benedicto XVI, Discurso Inaugural en Aparecida, Brasil, n.4). Por tanto nuestro rol principal en el campo de la política es ofrecer algunos criterios éticos para contribuir al bien común de la Sociedad.
Desafíos de la Realidad Social en Loreto
Vivimos en una región fronteriza difícil y conflictiva, con una gran riqueza en recursos naturales y humanos que son codiciados por algunas empresas nacionales y extranjeras que las explotan pero no todas brindan beneficios sociales y económicos a la población originaria que vive en extrema pobreza y con graves problemas para su subsistencia. La contienda política es una oportunidad para diagnosticar las urgentes necesidades de la población y buscar respuestas para mejorar su calidad de vida.
En el campo educativo hay un bajo nivel académico que repercutirá negativamente en el futuro profesional de la mayoría de la población rural. Hay ausencia de profesores en muchas comunidades, algunos reciben sueldos y no se presentan a sus instituciones de trabajo. La educación no toma en cuenta la realidad forestal, pesquera, agropecuaria y cultural de la zona para favorecer la capacitación de sus pobladores en oportunidades de trabajo remunerado y evitar la permanente emigración de jóvenes y adultos a las grandes ciudades. ¿Tienen los candidatos propuestas para mejorar esta grave situación? La Educación es la clave de todo progreso social y merece darle toda la atención.
En cuanto a la salud las condiciones en las riberas son muy precarias debido a la extrema pobreza, al abandono de servicios médicos básicos y a la falta de capacitación para los promotores sanitarios de las comunidades. ¿Los candidatos y agrupaciones políticas tienen planes para revertir esta situación y brindar una mejor atención de salud a las personas y niños de las riberas?
En cuanto al cuidado de los recursos naturales y del Medio Ambiente es preocupante el daño ecológico que se está dando a nuestros bosques, ríos y tierras a causa del lucro e intereses de unos cuantos, perjudicando a la Naturaleza y a sus pobladores originarios, quienes se esfuerzan por protegerla como un patrimonio para sus hijos y para toda la humanidad. Da tristeza saber que se continúan dando concesiones agrícolas, forestales, mineras o de hidrocarburos a diversas empresas y se emiten leyes contrarias a los derechos de las comunidades amazónicas. El calentamiento global que ya experimentamos en la Selva y la disminución de los niveles de agua en los ríos son signos del grave deterioro ecológico que vivimos. ¿Tienen los candidatos y las agrupaciones políticas algunos planes para revertir este daño a la Selva y a sus pobladores?
Otras preocupaciones son el desempleo, la falta de fuentes de trabajo y de programas para comercializar la venta de sus productos a precios justos, la difícil situación de las comunicaciones, el transporte inseguro y maltrato que se da a los pasajeros. La violencia, el narcotráfico, la inseguridad y el abandono que hay en las comunidades rurales, especialmente fronterizas, por falta de atención de las autoridades y de instituciones creadas para proteger a las personas y ofrecer alternativas de trabajo. ¿Son conscientes los candidatos de esta realidad y de presentar programas para solucionar estos problemas?
Con respecto a la gestión pública de nuestras autoridades en la región, provincias y distritos se percibe una gran deficiencia en los servicios públicos con poca participación de la población en los presupuestos participativos y acceso a la información, hay una notable falta de transparencia y rendición de cuentas y la corrupción contamina el sistema político.
Hay un sentimiento de desencanto por la forma como se desarrolla la vida política que, lejos de ver el bien común, se convierte en un medio de vida para hacer negocios y las agrupaciones políticas parecen “agencias de empleos” para conseguir clientes y ofrecerles a sus partidarios trabajo y olvidando las necesidades de la mayoría de la población. “Algunos políticos más que escuchar, dialogar y representar a los ciudadanos aprueban leyes injustas por encima de los derechos humanos y de la voluntad popular” (DA. 79). La política es vista como medio de enriquecimiento, corrupción, engaño y rivalidad entre candidatos y en las comunidades, principalmente durante las contiendas electorales. Y si se llega a un cargo público no se cumplen las promesas presentadas en las campañas.
Criterios Éticos para elegir mejor a nuestras autoridades
La Iglesia, iluminada por su Doctrina Social, quiere aportar algunos criterios éticos en esta contienda electoral para contribuir al bien común e invita a los electores, candidatos, autoridades, comunicadores sociales y demás protagonistas de la vida política, económica, social y religiosa a realizar esta contienda en forma limpia, alturada, respetuosa de la población y de sus contrincantes. Es digno de mencionar la realización de Foros Democráticos con la suscripción de pactos éticos y acuerdos de gobernabilidad.
1. 1. Honestidad y Transparencia porque la corrupción es uno de los mayores problemas del país y necesitamos autoridades honestas que no se dejen corromper.
2. 2. Conocimiento de las necesidades de la gente. Necesitamos autoridades que sean cercanas y solidarias a las necesidades de su pueblo para responder a sus expectativas.
3. 3. Propuestas claras y realistas en las diversas áreas de su gestión pública para no quedarse solo con promesas de campaña sino que tengan la firme voluntad de realizarlas.
4. 4. Diálogo con la Población para que su gestión pública sea verdaderamente participativa y auténticamente democrática.
5. 5. Compromiso con la Reconciliación y la Justicia como respuesta a los atropellos que sufren nuestras comunidades amazónicas olvidadas, excluidas y vulneradas en sus derechos fundamentales.
6. 6. Compromiso con el Progreso y Bien Común. El principal objetivo de la acción política es ofrecer a la población una mejor calidad de vida que beneficie a todos y responda a sus principales necesidades.
Orientación a los Electores
Teniendo en cuenta estas orientaciones invito a los electores a emitir un voto responsable, consciente y libre; conscientes de la realidad que vivimos en la Amazonía, de las propuestas de los candidatos, de su calidad ética y la de sus acompañantes en las listas, de sus capacidades para responder a las necesidades y con ello alcanzar un progreso integral considerando no solo el progreso económico sino un desarrollo integral: moral, social, cultural y religioso.
La responsabilidad política es tarea de todos y esta responsabilidad no se limita al voto, el día de las elecciones, sino que se extiende a lo largo de toda la gestión pública con una participación y vigilancia permanente para que todos contribuyamos al bien común, que es el objetivo de una verdadera democracia. Todos somos responsables en estas elecciones para sentirnos satisfechos por las personas elegidas o desdichados si no supimos elegir conscientemente a las personas más capaces.
Oración
Roguemos al Señor que nos conceda sabiduría y libertad para elegir a las personas más idóneas que promuevan un verdadero desarrollo integral; en un ambiente de paz, de respeto a la dignidad de cada persona, de reconciliación y responsabilidad en el cuidado de nuestra casa común (la Selva) y de sus habitantes para tener una vida en plenitud. Que Jesucristo nuestro Salvador y modelo de líder, nuestra madre María mujer sencilla y atenta a las necesidades de los demás y San José, nuestro patrono, nos acompañen y nos protejan.
Con mi bendición apostólica:
+Mons. Alberto Campos Hernandez OFM
Obispo–Vicario Apostólico de San José del Amazonas
Indiana, 06 de Setiembre de 2010
Mensaje a la comunidad universitaria
En cumplimiento de la tarea de guiar a la porción del Pueblo de Dios que nos ha sido encomendada y en ejercicio de nuestra solicitud por el bien común de nuestro país, nos sentimos en la obligación moral de declarar lo siguiente:
1. Nos llama la atención que algunas personas vinculadas a la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP) hayan iniciado una campaña de desprestigio en contra del Cardenal Juan Luis Cipriani, inmediatamente después de que el Tribunal Constitucional del Perú declarara que el último testamento del Dr. Riva Agüero del año 1938 establece que, como Arzobispo de Lima, él tiene derecho a designar un representante ante la Junta que, de modo insustituible y a perpetuidad, debe administrar todos los bienes que D. José de la Riva Agüero dejó en herencia para el sostenimiento de dicha Universidad.
2. Tal reacción hace pensar que, al no haber logrado su pretensión por la vía legal, aquellos que están interesados en administrar la herencia de Riva Agüero de un modo distinto al que corresponde, puedan haber optado por un camino que confunde a la comunidad universitaria y a la opinión pública pues se basa en la difusión de prejuicios y supuestas intenciones ajenas a la realidad.
3. Como le ha sido informado al Rector de la PUCP mediante carta del Presidente de la Conferencia Episcopal Peruana del 28 de junio último, los obispos del Perú lamentamos que el Rector y algunas de las principales autoridades de esa Universidad estén agraviando públicamente a la persona e investidura del Cardenal de Lima y Primado de la Iglesia en el Perú que es, a su vez, el Gran Canciller de la PUCP, poniendo en duda sus buenas intenciones respecto a esa Casa de Estudios y haciéndolo víctima de diversas acusaciones carentes de fundamento.
4. Esas actitudes no concuerdan con el principio de comunión que, conforme a la recta doctrina de la Iglesia y a sus normas, debe primar en las relaciones entre los fieles y sus Pastores, y debe caracterizar de modo especial a las universidades católicas, más aun a toda universidad pontificia.
5. Resulta particularmente preocupante que mientras el Papa Juan Pablo II y el Papa Benedicto XVI han confiado al Cardenal Cipriani la guía de la Arquidiócesis de Lima, y con ello el cargo de Gran Canciller de la PUCP, además de otros cargos que le han sido confiados en el Vaticano, las actuales autoridades de la Universidad no compartan esa misma confianza y, por el contrario, se apoyen en personas ajenas a la Iglesia y, en algunos casos, incluso públicamente contrarias a ella y a sus enseñanzas.
6. Exhortamos a los fieles católicos, a la comunidad universitaria y a la ciudadanía en general a mantener la objetividad en tan importante asunto y no dejarse distraer ni confundir con argumentos ajenos a los hechos en cuestión. El Tribunal Constitucional, órgano supremo de control constitucional y de defensa de los derechos fundamentales, después de evaluar los argumentos de cada una de las partes ha emitido una sentencia y todos los miembros de la PUCP están en obligación de cumplirla.
7. Conforme a esa sentencia, corresponde al Señor Cardenal de Lima, mediante la designación de un representante en la Junta de Administración de la herencia de Riva Agüero, estar informado y velar por el buen uso de la fortuna dejada por ese ilustre peruano para beneficiar la formación católica de los profesionales que tanto necesita nuestro país. Para nada afecta esta disposición testamentaria a la autonomía de la Universidad ni a la libertad de cátedra que son perfectamente compatibles con las normas de la Iglesia.
8. Finalmente, invocamos a los fieles católicos que se unan a nuestras oraciones y buenos deseos para que, como es propio de toda universidad pontificia y católica, la PUCP siempre se deje orientar por el Magisterio de la Iglesia y guiar por sus legítimos Pastores en el respeto a su propia identidad.
Monseñor Luis Sebastiani SM, Arzobispo de Ayacucho; Monseñor Juan Antonio Ugarte, Arzobispo del Cusco; Monseñor José Antonio Eguren SCV, Arzobispo de Piura; Monseñor Javier Del Río, Arzobispo de Arequipa; Monseñor Miguel Irizar CP, Obispo del Callao; Monseñor Domingo Berni OSA, Obispo de Chuquibambilla; Monseñor Julián García OSA, Obispo de Iquitos; Monseñor Sebastián Ramis TOR, Obispo de Huamachuco; Monseñor José Luis Astigarraga CP, Obispo de Yurimaguas; Monseñor Emiliano Cisneros OAR, Obispo de Chachapoyas; Monseñor Eduardo Velásquez, Obispo de Huaraz; Monseñor Daniel Turley OSA, Obispo de Chulucanas; Monseñor Jesús Moliné, Obispo de Chiclayo; Monseñor Ivo Baldi, Obispo de Huari; Monseñor Mario Busquets, Obispo Prelado de Chuquibamba; Monseñor Antonio Santarsiero OSJ, Obispo de Huacho; Monseñor Salvador Piñeiro, Obispo Castrense del Perú; Monseñor Gilberto Gómez, Obispo de Abancay; Monseñor Carlos García, Obispo de Lurín; Monseñor Adriano Tomasi OFM, Obispo Auxiliar de Lima; Monseñor Anton Zerdin OFM, Obispo de San Ramón; Monseñor José Carmelo Martínez OAR, Obispo de Cajamarca; Monseñor Isidro Barrio, Obispo de Huancavelica; Monseñor Juan Oliver OFM, Obispo de Requena; Monseñor Gabino Miranda, Obispo Auxiliar de Ayacucho; Monseñor Ricardo García, Obispo de Yauyos; Monseñor Jaime Rodríguez MCCJ, Obispo de Huánuco; Monseñor Marco Cortez, Obispo de Tacna y Moquegua; Monseñor Fortunato Pablo Urcey OAR, Obispo de Chota; Monseñor Kay Schmalhausen SCV, Obispo de Ayaviri; Monseñor José María Ortega, Obispo de Juli; Monseñor Rafael Escudero, Obispo de Moyobamba; Monseñor Gaetano Galbusera SDB, Obispo de Pucallpa; Mons. Héctor Vera, Obispo de Ica; Monseñor Guillermo Abanto, Obispo Auxiliar de Lima; y Monseñor Raúl Chau, Obispo Auxiliar de Lima.

Arquidiocesis de Lima

Mensaje Rol de la Iglesia Católica en la Amazonía Peruana
Como Presidente de la Conferencia Episcopal Peruana y Arzobispo de Trujillo, deseo destacar puntos sustanciales que resumen varios sucesos ocurridos en los últimos días en nuestro país y que tienen que ver con nuestra acción pastoral.
1. El Concilio Vaticano II, en la Constitución Pastoral “Los Gozos y Esperanzas” señala que “(…) La comunidad política nace, (…) para buscar el bien común, en el que encuentra su justificación plena y su sentido (… pero) cuando la autoridad pública, rebasando su competencia, oprime a los ciudadanos, éstos no deben rehuir las exigencias objetivas del bien común; les es lícito, sin embargo, defender sus derechos y los de sus conciudadanos contra el abuso de tal autoridad, guardando los límites que señala la ley natural y evangélica” (Nº 74).
2. El Papa Paulo VI indica que “entre evangelización y promoción humana existen lazos muy fuertes (y por tanto…) no es posible aceptar que la obra de evangelización pueda o deba olvidar las cuestiones extremadamente graves, tan agitadas hoy día, que atañen a la justicia, a la liberación, al desarrollo y a la paz en el mundo. Si esto ocurriera, sería ignorar la doctrina del Evangelio acerca del amor hacia el prójimo que sufre o padece necesidad” (EN Nº 31). Así mismo, los obispos latinoamericanos afirman que “…la tarea esencial de la evangelización incluye la opción preferencial por los pobres, la promoción humana integral y la auténtica liberación cristiana” (DA Nº 146).
3. La Iglesia está en el mundo para construir la paz, protegiendo la Creación, así lo señala Benedicto XVI: “… el Papa Juan Pablo II llamó la atención sobre la relación que nosotros, como criaturas de Dios, tenemos con el universo que nos circunda. «En nuestros días aumenta cada vez más la convicción —escribía— de que la paz mundial está amenazada, también […] por la falta del debido respeto a la naturaleza», añadiendo que la conciencia ecológica «no debe ser obstaculizada, sino más bien favorecida, de manera que se desarrolle y madure encontrando una adecuada expresión en programas e iniciativas concretas».
4. Así mismo el llamamiento de Juan Pablo II en 1990 se hace hoy todavía más apremiante ante las crecientes manifestaciones de una crisis, que sería irresponsable no tomar en seria consideración. “¿Cómo permanecer indiferentes ante…la contaminación de los ríos y de las capas acuíferas, la pérdida de la biodiversidad? (…) ¿Cómo no reaccionar ante los conflictos actuales, y ante otros potenciales, relacionados con el acceso a los recursos naturales? Todas estas son cuestiones que tienen una repercusión profunda en el ejercicio de los derechos humanos como, por ejemplo, el derecho a la vida, a la alimentación, a la salud y al desarrollo”.
5. Fieles a nuestro fundador, Jesucristo, desde sus inicios la Iglesia ha puesto en práctica el mandato de Jesús: “Vayan por todo el mundo y proclamen la Buena Noticia a toda la creación” (Marcos 16,15). Esta conciencia de la misión universal (global) de la Iglesia ha movilizado a lo largo de la historia a numerosos misioneros y misioneras (Sacerdotes, Religiosos, Religiosas y Laicos), quienes dejando sus propias naciones y familias, han llegado hasta nosotros para estar al servicio del Evangelio de Jesucristo en nuestro país. Son muchos los motivos para agradecer el aporte que han brindado y lo siguen haciendo en los diversos campos de la acción evangelizadora de la Iglesia, especialmente en el campo de la defensa de la vida y el medioambiente.
6. Es Jesús quien nos llama a mirar a la humanidad en su conjunto y a la Creación como “casa común” para reafirmar su relación armónica y solidaria. Por eso la Iglesia afirma que “el Dios de la Vida encomendó al ser humano su obra creadora para que la cultivara y la guardara (Gen 2,15) (…) y mientras andaba por los caminos de su tierra, no sólo se detenía a contemplar la hermosura de la naturaleza, sino que invitaba a sus discípulos a reconocer el mensaje escondido en las cosas” (Cf. Lc 12, 24-27; Jn 4,35, DA 470).
7. La presencia de la Iglesia en la Amazonía no es nueva. Son cinco siglos acompañando la vida de los pueblos, presencia que ha sido posible gracias a los misioneros y misioneras que, en su mayoría, provenían de países hermanos. Los Vicariatos Apostólicos de la selva fueron creados para continuar con la evangelización de los pueblos, para promover su cultura, mejorar su salud y educación, cuidar la naturaleza, obra del Creador. Como dice Aparecida: “Por eso, como profetas de la vida, queremos insistir que en las intervenciones sobre los recursos naturales no predominen los intereses de grupos económicos que arrasan irracionalmente las fuentes de vida, en perjuicio de naciones enteras y de la misma humanidad. Las generaciones que nos sucedan tienen derecho a recibir un mundo habitable, y no un planeta con aire contaminado”. (DA 471).
8. También debemos manifestar que la Conferencia Episcopal Peruana ha desempeñado y desempeña un rol importante en el proceso de diálogo entre el Estado y las comunidades indígenas, como fue el caso de la invitación del Estado a participar como observadores en el Grupo Nacional de Coordinación para el Desarrollo de los Pueblos Amazónicos (RS 117-2009 PCM). En este contexto es importante que se reabran las mesas de diálogo tal como lo pidieron los Obispos de la Amazonía al Presidente de la República, Dr. Alan García Pérez, el 5 de marzo del presente año.
9. Así mismo, es necesario resaltar la participación activa de los Obispos Vicarios Apostólicos de nuestra amazonía con el apoyo de profesionales de las mismas Jurisdicciones Eclesiásticas, de la Comisión Episcopal de Acción Social (CEAS) y del Centro Amazónico de Antropología y Acción Práctica (CAAAP), en la búsqueda de la solución pacífica de los conflictos socio ambientales.
10. Reiteramos que la Iglesia, desde su misión evangelizadora, promueve la paz y el desarrollo humano integral. Queremos ser testigos creíbles de Jesús, Buen Pastor, quien afirma de sí mismo “Yo he venido para que tengan vida y la tengan en plenitud” (Juan 10,10).
Miguel Cabrejos Vidarte OFM
Arzobispo de Trujillo
Presidente de la Conferencia Episcopal

Filipinas
El Hermano Armin Luistro fsc (Lipa, 1961) aceptó el cargo de Secretario (Ministro) de Educación de Filipinas en el gobierno del nuevo Presidente Benigno Aquino III.
Antes de este nombramiento ha sido Presidente y Director Gerente de De La Salle Filipinas. También ha sido Presidente y Canciller de la Universidad De La Salle del 2004 al 2006. En 1997 el Hermano Armin fue nombrado Visitador del Distrito de Filipinas, cargo que ejerció hasta 2003.

Hermano Armin Luistro fsc

Es el segundo Hermano de La Salle al frente del Ministerio de Educación de Filipinas. Cuando el Hermano Armin era Visitador, animó al Hermano Andrew González fsc, que ejerció como Secretario de Educación de 1998 a 2001, a ser un buen Hermano a la vez que un buen Ministro. No hay duda de que el Hermano Armin demostrará que es su momento de servir a su país en tan importante papel. Ha recibido el pleno apoyo del Hermano Superior General Álvaro Rodríguez Echevarría, de su Visitador, de las autoridades eclesiásticas y de cientos de lasallianos de Filipinas.
El nombramiento del Hermano Armin expresa ciertamente la gran estima que los Hermanos tienen en Filipinas. Tendremos presentes en nuestras oraciones al Hermano Armin, a los Hermanos, a los lasallianos y, de forma especial, a los niños y jóvenes de Filipinas necesitados de una educación mejor.
Vicariato Apostólico de San José del Amazonas
Estimados hermanos y hermanas: Paz y Bien.
A pedido de algunos misioneros y amigos que trabajan en instituciones de la Iglesia que apoyan nuestra labor en la Amazonía quiero expresar mi palabra a título personal para compartir una reflexión sobre nuestra misión socio-pastoral, teniendo en cuenta el reciente hecho de la cancelación de residencia del Hermano Paul Mc Auley.
Los Vicariatos Apostólicos en la Amazonía peruana fueron creados a comienzos del Siglo XX y confiados a los religiosos dominicos en Madre de Dios (Puerto Maldonado), franciscanos (San Ramón, Requena y San José del Amazonas), agustinos en Iquitos, jesuitas en Jaén, pasionistas en Yurimaguas y a la Sociedad de Misiones Extranjeras de Quebec-Canadá en Pucallpa (actualmente Monseñor Gaetano Galbusera, salesiano es el Obispo-Vicario) con el objetivo de acompañar y favorecer una evangelización integral en la Amazonía muy abandonada por el Estado peruano y por la misma Iglesia. La mayoría de los misioneros somos extranjeros provenientes de diversos países de Europa y América.
Una preocupación muy grande de aquella época fue el genocidio que muchas comunidades indígenas sufrieron a causa de la extracción del caucho y que afectó a toda la Selva; pues los indígenas y mestizos eran utilizados como mano de obra barata, desintegrándolos de sus comunidades, había esclavitud, tráfico de seres humanos, genocidio, corrupción económica y social. La época del caucho fue una de las etapas más tristes y desalentadoras porque se atentó contra todos los derechos de los habitantes de la Selva. Esto llegó a oídos del Papa Pío X quien, en el año de 1912, hizo un llamado a la Iglesia y a la Sociedad instándolos a que se preocupasen por la suerte de los indígenas de la Amazonía: “Cuando analizamos los crímenes y maldades que suelen cometerse contra ellos (los indios), ciertamente quedamos horrorizados y profundamente conmovidos. Pues ¿qué puede haber más cruel y más bárbaro que matar a hombres a azotes, o con láminas de hierro ardientes, por causas levísimas a veces o por el mero placer de ejercitar su crueldad, o impulsados por súbita violencia conducir a la matanza a cientos y miles, o devastar pueblos y aldeas para realizar matanzas de indígenas; de lo cual hemos recibido noticia que en estos pocos años han sido destruidas casi totalmente algunas tribus?…Nosotros al recibir algunas veces rumores de estas cosas, pusimos en duda la certeza de hechos tan atroces, ya que parecían increíbles. Pero habiendo llegado a la certeza por medio de testigos muy seguros, esto es, por medio de muchos de vosotros, Venerables hermanos, por los Delegados de la Sede Apostólica, por los misioneros y por otras personas de entera fe, ya no nos es lícito tener ninguna duda de la veracidad de estos hechos. Por lo tanto, es el momento de que movidos por esta preocupación intentemos poner término a tanto mal… Condenamos y declaramos reos de inhumanos crímenes a (quienes) pongan en esclavitud, los vendan, los compren, los cambien o regalen, los separen de sus mujeres o de sus hijos, se apoderen de sus casas o de sus bienes, o de cualquier manera los priven de su libertad, reteniéndoles en esclavitud… y os exhortamos encarecidamente que todas aquellas cosas que en vuestras diócesis están instituidas para el bien de los indios, las promováis con toda vuestra preocupación, al mismo tiempo cuidéis de instituir aquellas otras que parezcan necesarias a la misma causa” (Encíclica Lacrimabili Statu).
Desde ese tiempo y hasta ahora los obispos y misioneros de los Vicariatos Apostólicos hemos querido acompañar con respeto y cariño a las comunidades indígenas, ribereñas y urbanas promoviendo una evangelización integral que tome en cuenta las grandes necesidades sociales de las poblaciones amazónicas. Hemos tratado de penetrar a los lugares más apartados, defendiendo la justicia y los derechos humanos de los más humillados. Se han creado escuelas y centros de promoción social, algunas poblaciones se han formado en torno a los centros misioneros, se ha promovido el desarrollo económico y material a través de nuestros servicios de Pastoral Social y Cáritas. Nos hemos preocupado por capacitar profesores, agentes de salud y profesionales indígenas y mestizos. Hemos creado seminarios y centros de formación para laicos, animadores de comunidades cristianas, catequistas, jóvenes, familias, enfermos, ancianos, sacerdotes, religiosos y religiosas para que sean los nuevos misioneros y agentes pastorales que continúen el trabajo pastoral de los misioneros que venimos de fuera.

Monsenor Campos OFM

El Estado peruano ha apoyado nuestra labor socio-pastoral y en muchas ocasiones ha reconocido públicamente este servicio a las comunidades más alejadas y abandonadas en las zonas de frontera del Perú, donde muchas veces el mismo Estado está ausente. Hemos querido contribuir siempre a la paz, a tender puentes entre el resto del Perú y la Amazonía, entre el Estado y las comunidades peruanas amazónicas más abandonadas y hemos promovido la solidaridad de la Iglesia Católica presente en diversos países hacia estas zonas necesitadas del Perú.
En estos últimos acontecimientos hemos querido ser fieles a esta tradición de estar cercanos a las comunidades amazónicas abogando por sus justos derechos y cuidando la “casa común”, que es nuestra Amazonía, que nos sustenta y nos acoge y reiteramos el pedido de los obispos reunidos en Aparecida que expresaron: “Crear conciencia sobre la importancia de la Amazonía para toda la humanidad. Establecer, entre las iglesias locales de diversos países sudamericanos, una pastoral de conjunto para crear un modelo de desarrollo que privilegie a los pobres y sirva al bien común. Apoyar a la Iglesia que vive en la Amazonía para que siga proclamando el Evangelio de la vida y desarrolle su trabajo pastoral…” (DA. 475).
Me preocupa que se consideren delitos que alteran el orden público el trabajo que algunos misioneros realizan a pedido de comunidades e instituciones para informarles sobre sus derechos nacionales e internacionales en cuanto a sus territorios y a la preservación de sus recursos naturales como patrimonio para sus descendientes, acompañarlos en sus protestas y marchas y, por otro lado, no se consideran delitos la contaminación de los ríos, la deforestación de los bosques, la ilegalidad y corrupción para ofrecer algunas concesiones para el enriquecimiento injusto de algunas personas o empresas en perjuicio de los habitantes de la Amazonía, la negligencia de algunos profesionales que reciben un sueldo para trabajar en la Selva y no se presentan a sus puestos de trabajo en detrimento de la educación y salud de los que deberían ser beneficiados. ¿Qué es lo que más altera el orden público? ¿El cumplimiento de la legislación nacional e internacional que garantiza una vida digna para los habitantes de un país y donde sus autoridades deberían ser sus principales promotores o el incumplimiento de las normas y leyes que protegen el patrimonio de la Nación para un desarrollo sostenible para varios años más?
El Estado es el que nos permite ingresar concediéndonos la residencia como misioneros y es el mismo Estado el que nos puede retirar la residencia si considera que nuestro trabajo ya no es necesario o si lo considera perjudicial para los intereses nacionales. Dice nuestro Señor Jesucristo en el Evangelio: “Si entran en una ciudad y no quieren recibirlos, vayan a sus plazas y digan: Nos sacudimos y les dejamos hasta el polvo de su ciudad que se ha pegado a nuestro pies. Con todo sepan que el Reino de Dios ha venido a ustedes” (Lc. 10.10-11).
Agradezco todas las muestras de respaldo a quienes conocen nuestro trabajo y lo apoyan y pido disculpas por nuestras dificultades y yerros que hemos cometido, porque nadie es perfecto. A veces queremos hacer el bien y podemos incomodar a otros. No es fácil nuestra labor pues está llena de carencias, incomodidades y dificultades, incluso de incomunicación entre nosotros debido a la lejanía y exclusión de servicios básicos que se tienen en las ciudades y otras zonas mejor comunicadas. Expreso estos pensamiento y sentimientos con la intención de que un pastor de la Amazonía pueda decir algo ante estos tristes acontecimientos que nos preocupan.
Fraternalmente en Cristo crucificado y resucitado:
Mons. Alberto Campos H. OFM
Obispo-Vicario Apostólico de San José del Amazonas

Gaston Garatea SSCC

Conferencia de Superiores Mayores de Religiosos de Perú
C O M U N I C A D O
Entre ustedes ya no hay judío ni griego; ya no hay esclavo ni libre; ya no hay varón ni mujer, pues todos son uno solo en Cristo Jesús (Gal 3,28)
Del mismo modo que en la Iglesia Católica no hacemos diferencia entre ricos y pobres, doctores o analfabetos, ciudadanos de las grandes urbes de la costa e indígenas de la Amazonía, tampoco cuando nos comprometemos en beneficio de nuestro país distinguimos entre los nacidos en esta tierra de los venidos de otros países.
En cuanto a la misión de la Iglesia no nos fijamos en el lugar del nacimiento sino en la generosidad e identificación con la cultura local. Por lo tanto la Vida Religiosa Peruana apostólica es una activa y eficiente presencia no sólo de religiosos y religiosas nacidos en el Perú, sino de un vasto número de religiosos y religiosas extranjeros que quieren al país tanto o más que los peruanos y que ofrecen un servicio invalorable en los campos de la educación, salud, organización social y evangelización.
Por estos motivos la Conferencia de Religiosos del Perú expresa su indignación ante la expulsión de nuestro país del religioso británico Paul Mc Auley de la Congregación de Hermanos de La Salle.
El hermano Paul ha prestado servicios invalorables en el campo de la educación en sectores de la sociedad donde el Estado está ausente. Nos parece doloroso que su compromiso con las minorías y con nuestra la Iglesia que promueve la protección de la creación, hayan sido consideradas pruebas suficientes de que su presencia en nuestra patria resulte incómoda y perturbadora para el gobierno.
El acto de expulsión, explicado por el Gobierno, estaría revestido de toda legalidad: un extranjero no puede comprometerse en situaciones que alteren la estabilidad del pueblo peruano. Con la misma lógica podríamos preguntarnos por la legalidad de muchas de las compañías mineras actuando en abierto y descarado perjuicio de nuestro territorio y la vida de sus habitantes.
Por lo tanto nuestra indignación es doble ya que la medida de expulsión no corresponde a la autoridad moral que ha demostrado el Gobierno en el manejo del tema ambiental y la protección de los grupos aborígenes de nuestra patria, temas que el hermano Paul Mc Auley ha cultivado con sabiduría, coraje y cariño durante la última década.
La expulsión del hermano Paul es sentida por los miles de religiosos peruanos como una seria afrenta a nuestra misión, cumplida en fidelidad a Cristo; también constituye un grave atentado contra la democracia en el país y contra el convenio que el Estado Peruano y la Santa Sede suscribieron hace años.
Los religiosos y religiosas en el Perú somos un cuerpo único extendido en nuestro territorio (peruano), uno de cuyos miembros ya no puede estar con nosotros por decisión del Gobierno.
Siguiendo la labor del hermano Paul estamos de pie muchos religiosos, peruanos y extranjeros, listos para continuar siendo una presencia incómoda mientras la codicia de los poderes económicos se cierna sobre los habitantes y el territorio de nuestra Amazonía.

Roma

 

Peru

PLUSPETROL
¿Cuál es su opinión sobre la presencia de PLUSPETROL en esta Región?
Yo tengo una opinión personal. Creo que en una región de extrema pobreza, donde hay ingentes riquezas, cualquier explotación debería estar bajo un control absoluto y honesto que debería fijar precio y condiciones para la explotación de los recursos naturales como el petróleo que se terminará dentro de 20 años. Gana bien pero no deja nada para la Región.
¿Qué opina sobre la medida cautelar de OSINERG suspendiendo el servicio de 12 pozos de PLUSPETROL?
OSINERG acaba de informar, respondiendo a una carta de Javier Diez Canseco del 30 de marzo del 2004, que anuncia sanciones por daños ecológicos a PLUSPETROL en el lote 1-AB y el lote 8. También informa que han tomado medidas cautelares suspendiendo el servicio de 12 pozos. Yo espero que PLUSPETROL cumpla con esta disposición de OSINERG.
¿Cuáles son los niveles de destrucción ecológica provocada por esta transnacional?
No hay datos exactos del nivel de daño ecológico que han provocado las empresas petroleras en los 30 años, pero hay daños irreparables, como se puede observar en los lotes 1-AB y 8.
¿Las leyes peruanas son efectivas para controlar a las empresas petroleras?
Se entiende que es imposible hacer un control eficaz, no hay suficiente personal especializado para el caso. Muchas veces, ante la falta de personal y logística, las autoridades han confiado, han dado credibilidad a los informes de las mismas empresas petroleras, que han mentido continuamente, en forma grosera y repudiable, al señalar “que han tomado las medidas del caso para evitar la contaminación”. Ha sido informes falsos. Pero también hay intereses grandes para no decir nada a las empresas petroleras.
¿Cuáles son esos intereses?
Sospecho que hay intereses y lobby en los ministerios. Por ejemplo ¿por qué PLUSPETROL habiendo recibido 70 millones de dólares de OXY, no ha utilizado ese dinero en programas de prevención o de recuperación? Ya va un año, y ni el Gobierno Regional, ni la Gerencia del Medio Ambiente, ni INRENA, ni OSINERG, han logrado parar o castigar a PLUSPETROL.
¿La escasez de peces se debe a la contaminación?
La falta de peces en los mercados se debe también a su exterminio por las aguas saladas. La escasez, se debe, entre otros factores, a la pesca indiscriminada y la deforestación descomunal que llena de trozas de madera las quebradas, sacaritas y ríos, lo que impide la reproducción de los peces.
¿Por qué a la Red Ambiental de Loreto le preocupa la presencia inusual de Joaquín Planas Morelli, Prefecto de Loreto, en los lotes petroleros?
Sabemos que OXY quiere regresar al Lote 64, y tiene, al parecer, todo el apoyo del Prefecto de Loreto. En realidad nosotros sabemos que el señor Planas viaja continuamente a las zonas petroleras. Yo quiero pensar que viaja para verificar el cumplimiento de las normas que protegen el medio ambiente.
Fuente: Indymedia Perú.

Hermano Paul Mc Auley fsc

Resolución Ministerial 0571-2010-IN
“Que según investigaciones realizadas y a los hechos establecidos de fecha 18 de agosto de 2009 del departamento de Seguridad del Estado de la V Dirección Territorial de la PNP con sede en Iquitos, se ha determinado que el señor Paul Michael John Thomas Mc Auley, de nacionalidad Británica, titular del carné de extranjería Número: 000175806 bajo la calidad migratoria de religioso ha cometido la infracción tipificada en el Art. 63 Inc. 1) de la Ley de Extranjería aprobada por DL 703 y modificatorias, la misma que establece que la cancelación de la residencia en el país procederá por realizar actos contra el orden público interior.
Que el ciudadano se encuentra presidiendo la Asociación “Red Ambiental Loretana”, donde desde 2006 viene participando en diferentes actividades de carácter político, tales como marchas de protesta por las principales calles de la ciudad de Iquitos contra el Estado Peruano y demás actos que constituyen alteración del orden público.
Que mediante dictamen 1619-2009-IN 1603. La oficina de asesoría legal de la dirección de migraciones opina que procede sancionar con la cancelación de la residencia al ciudadano británico Paul Mc Auley.
Que la Comisión de Extranjería en Acta de Sesión 070-2009-CE dispuso por unanimidad la cancelación de la residencia en el territorio nacional del ciudadano Paul Mc Auley. Debiendo abandonar el país en el plazo perentorio de 07 días calendario contados a partir de la notificación de la presente resolución, bajo apercibimiento de dictarse su expulsión del país, quedando impedido de ingresar a territorio nacional”.
Hermano Paul apela orden de expulsión
¿Va a acatar la medida dispuesta por la DIGEMIN?
Siempre hemos trabajado por el respeto de las leyes nacionales. Si no hay salida legal hasta el miércoles 7 de julio, no tendré otra alternativa.
¿Ya está planteando legalmente su defensa?
Sí, hemos tenido una reunión con representantes de varias instituciones. La Conferencia Episcopal va a aportar con un abogado. También los Vicariatos locales y mi congregación, los hermanos de La Salle. No faltan ideas legales, sino más bien tiempo.
DIGEMIN sostiene que usted ha infringido la ley de extranjería, ¿cuál es su posición?
El atestado en el cual se basa el dictamen de DIGEMIN no es de ahora, es de agosto del 2009, después de los hechos de Bagua si había algo en camino, si yo hubiese cometido alguna infracción, nunca me lo dijeron. No recibí ninguna advertencia previa al jueves pasado. Yo no tengo el atestado, no lo he visto, no sé a ciencia cierta de qué se me acusa. Lo único que hemos hecho como asociación es tratar de aplicar la enseñanza social de la Iglesia a la situación de los bosques y de los pueblos indígenas aquí en la Amazonía. La idea es asegurar un uso y manejo justo del bosque y de los ríos del territorio de Loreto.
¿Entonces por qué considera que ha sido tomada esta medida?
Hay tantas especulaciones. No puedo adivinar. Lo cierto es que nuestra asociación busca el manejo justo y sostenible de los recursos naturales de la selva. Obviamente, hemos tenido discrepancias en muchas ocasiones sobre políticas del uso del bosque o del manejo de ciertas industrias. Imagino que está relacionado a nuestros comentarios sobre esto.
DIGEMIN establece también que usted ha asistido a actos que han devenido en alteraciones del orden público y que usted es presidente de una ONG, situaciones que violarían su situación en el país al ser extranjero.
Sería interesante que digan a qué fondos se refieren. No manejamos grandes fondos. El apoyo es a veces hasta de individuos. Nuestro trabajo es educar, sensibilizar al público en temas de derechos humanos y de conservación de la naturaleza. Entonces, obviamente como asociación y como presidente de esta, asisto a foros. Nos invitan universidades, a colegios. Creo que en la región se aprecia el aporte de la red ambiental en el cuidado de los recursos en Loreto. Sí, asistimos a momentos de expresión pública sobre temas que afectan estos recursos, pero este es un derecho fundamental que todo ciudadano tiene.
Si tiene que salir del país, ¿ha pensado ya a dónde iría?
No lo sé aún. Obviamente yo quisiera estar lo más cerca posible del Perú, con la posibilidad de regresar rápido porque tenemos muchos proyectos de planificación para el futuro.
Fuente: Diario El Comercio.
El Hermano Paul Mc Auley fsc luchó hasta que los hermanos indígenas del Corrientes lograron que PLUSPETROL los indemnice a través del acta de Dorissa. Se pronunció en el tema forestal, en los derrames de petróleo, en el incremento de casos de hepatitis B en Datem del Marañón.
Sin duda con la cancelación de la residencia del Hermano Paul Mc Auley fsc, Loreto pierde a uno de sus más notables líderes sobre temas diversos que aquejan a la región, ya sea en el tema ambiental y otros que tienen que ver con la marginación y discriminación a las poblaciones indígenas y mestizas de Loreto.
El Hermano Paul Mc Auley fsc recibió la notificación donde le dan a conocer lo determinado por la Comisión de Extranjería, indicando que por unanimidad se le canceló la residencia en el territorio nacional, dándole 7 días calendario para abandonar el Perú.
Acabo de recibir el documento de la policía donde indican que me retiran de este país” nos dijo el Hermano Paul.
Agregó: “Este documento me confunde totalmente, no entiendo porqué se da si lo que siempre he buscado ha sido que se respete la legalidad, que se respeten las normas internacionales y leyes nacionales sobre el bosque etc. Lo único que hacemos en la Red Ambiental es concientizar para que se haga un manejo legal, responsable de la biodiversidad, pero parece que esto a otras personas o grupos, les parece más bien un peligro o que se esté provocando actos contra el orden público. Nuestro trabajo ha sido para educar a la civilidad, el buen orden, eso depende de la forma como se mire”, expresó Paul Mc Auley fsc.
Cabe señalar que el Hermano Paul lleva 10 años en Iquitos. Llegó hace 20 años al Perú, iniciando trabajos en el Colegio Fe y Alegría de Puente Piedra bajo la dirección de la Congregación de La Salle, quienes posteriormente lo envían a la ciudad de Iquitos para continuar con su labor pastoral en el Vicariato. Al surgir las emergencias ambientales en la región, agrupa a ciudadanos preocupados por la conservación del medio ambiente. Da vida a la Red Ambiental Loretana, de la que próximamente estará despidiéndose pero habiendo dejado el germen de la constancia y lucha por la defensa de la naturaleza en los jóvenes que lo sucederán, hasta que tenga la posibilidad de retornar a la ciudad donde deja su corazón.
Sin duda que el germen de las constantes luchas por mejoras para los pueblos indígenas, así como del ecosistema amazónico, no se diluirá por las presiones.
¿Hermano Paul, esa resolución definitivamente es por su voz siempre alerta y preventiva en cuanto a los abusos contra los pueblos indígenas y la defensa de la naturaleza…qué queda por hacer?
Esto es una consecuencia lógica, no creo que sirva pedir entrevistas en Lima u otras acciones, hay una comisión de extranjería que evalúa y ellos han decidido que se me retire la residencia del país.
¿Le han dado 7 días para salir… se va?
Tengo que acatar, siempre he luchado porque se acate la legalidad entonces no puedo desacatar una orden de esta naturaleza. Lo que me preocupa es el tiempo que me dan, es muy poco. Tengo que ver el futuro de la Red Ambiental y otros proyectos en los que estamos involucrados, detalles de transferencia a otra persona, asuntos de firmas en el Banco, entre otros; es muy corto el tiempo. Creo que la dinámica en esta Red Ambiental cambiará pero qué hacemos, los golpes de la vida muchas veces nos ayudan a fortalecernos.
Finalmente el Hermano Paul, mencionó que no sabe aún donde irá, puesto que jamás pensó que ocurriera lo que ha pasado. “La verdad es que a mi país de origen no me ata nada, aún veré a qué lugar iré. Lo que sé es que mi corazón se queda en Iquitos, en las luchas constantes para que respeten las normas y a los pueblos indígenas. Lo bueno es que hoy existe el internet, el avance de la tecnología nos mantendrá cerca a todos ustedes”, concluyó Mc Auley.
Fuente: www.redambientalloretana.org
Primera Sala Penal declara nula sentencia de Hábeas Corpus a favor del hermano Paul McAuley
La Primera Sala Penal de la Corte Superior de Justicia de Loreto ha resuelto declarar nula la sentencia que declara fundado el Hábeas Corpus del Primer Juzgado a favor del hermano Paul McAuley, Presidente de la Red Ambiental Loretana.
El Presidente de la Primera Sala Penal Javier Sologuren Anchante, indicó que esto se debe a que no se ha notificado válidamente al demandado (Ministerio del Interior) en el proceso de Hábeas Corpus. Consta que fue devuelto el exhorto y no tuvieron la oportunidad de conocer la demanda para poder defenderse.
Ahora nuevamente baja al Primer Juzgado, quien debe correr traslado al Ministerio del Interior y poner un plazo prudencial, tal como el hermano Paul McAuley, lo exige en su proceso administrativo. Es decir, la resolución que anula la sentencia del Hábeas Corpus a favor del hermano Paul McAuley, permitirá que el Primer Juzgado notifique al demandado para que se pueda defender. Posteriormente debe emitir una nueva sentencia y si la misma es apelada, será revisada por la Sala Penal. Asimismo a McAuley se le ha renovado su carnet de extranjería.
Fuente: Radio La Voz de la Selva.

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