Huelga magisterial

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Villanueva: “Vamos a descontar a los maestros huelguistas, y si regiones no cumplen con ello les congelaremos el presupuesto”

Por Aaron Salomón– Político.pe
La organización Conare Sutep, liderada por el radical Pedro Castillo, emprendió este lunes una nueva huelga indefinida de maestros. Ya el año pasado el resultado de este tipo de medida fue devastador: más de dos meses de clases perdidas y la caída del gabinete de Fernando Zavala. “Estamos retomando la huelga indefinida del año pasado en todas las regiones del Perú”, ha aseverado Castillo en una breve conversación con este portal.
Lo que exige el dirigente, a pesar de que el gobierno ya ha accedido a una serie de requerimientos de los docentes -como el aumento de 1500 a 2000 soles del piso salarial- es la derogatoria definitiva de la Ley de la Reforma Magisterial (para evitar así las evaluaciones de desempeño) y la ampliación salarial a 1 UIT (S/4150). Precisamente fue por estos pedidos que el diálogo entre la facción de Castillo y el ministro de Educación, Daniel Alfaro, no llegó a buen puerto.Al respecto, en conversación con Político.pe el premier César Villanueva anunció que la gestión del presidente Martín Vizcarra no cederá ante ningún reclamo más, a la vez que advirtió que se les descontará a los maestros que acaten la movilización y, de continuar en agitaciones, se procederá con su despido y posterior reemplazo. “Seremos drásticos al sancionar porque ya no podemos ceder más”, expresó.
Explicó, en este sentido, que, si los gobiernos regionales no cumplen con las sanciones anunciadas (la exministra Martens señaló en su momento que de hecho algunos habían seguido pagando sueldos a docentes huelguistas), el Ejecutivo congelará su presupuesto para el sector Educación. A juicio del primer ministro -quien como se recuerda participó en las negociaciones del año pasado en su calidad de congresista apepista- lo que realmente buscaría Pedro Castillo es hacerse del poder completo dentro del Sindicato Único de Trabajadores de la Educación del Perú (Sutep), grupo encabezado por el secretario general Alfredo Velásquez y que cuenta con la legalidad para dialogar y coordinar con el Minedu. “Es una pugna por el poder”, refirió Villanueva.
No obstante la mano dura que aplicaría el Ejecutivo, el jefe de la PCM afirmó que “el piso salarial de 2000 soles podría llegar a los 2600 soles”. Y agregó: “De ninguna forma vamos a derogar la Ley de Reforma Magisterial ni la meritocracia”.

Pedro Castillo fue recibido por el congresista de Nuevo Perú, Édgar Ochoa, el lunes 18. Solo el 5% acató paro.

Castillo Aislado

No se repitieron los errores del año pasado para desinflar la huelga del sector radical del magisterio.

Se aprendió la lección. La huelga magisterial convocada por las Bases Regionales del FENASUTE, el lunes 18, no tiene el respaldo que tuvo en el 2017. El año pasado la complacencia de los gobiernos regionales fue determinante en la expansión de la protesta.
Ahora pinta distinto. El premier César Villanueva advirtió que “los maestros huelguistas se atendrán a las medidas correspondientes. No hay pago por huelga”. El ministro de Educación, Daniel Alfaro, anunció que para este jueves, si los maestros que paralizaron sus labores no retoman clases, serán reemplazados. El titular de la Asamblea de Gobiernos Regionales, Luis Valdez, aseguró que “se aplicarán descuentos y sanciones administrativas”.
Pedro Castillo y su gremio fueron recibidos por el congresista de Nuevo Perú, Édgar Ochoa y cifró en 70% el acatamiento, cuando la cifra oficial es de 5%. Las regiones que paralizaron sus clases, como Ayacucho, Huancavelica, Arequipa, Puno y Tacna, registran una pobre convocatoria. En Cajamarca, la región natal de Castillo, solo 10 profesores respaldaron la medida.
Castillo basó su estrategia en el desprestigio de la ley de la carrera magisterial para derogarla, enfrentar al CEN SUTEP, una campaña de miedo en el sector más pobre del magisterio con la falsa excusa de la privatización y despidos masivos, y un posicionamiento del liderazgo del MOVADEF y los grupos más radicales en la conducción del movimiento social.
Castillo busca una crisis no solo en el sector, sino en el gobierno. Mantener y ejecutar la promesa de descuentos efectivos en el caso de los huelguistas será fundamental. También continuar con el aislamiento político del FENASUTE, lo que parece no ser entendido por algunos representantes de izquierda. La negociación, como hasta ahora, debe llevarse a cabo con los gremios legalmente reconocidos.
Fuente: Revista CARETAS.

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